{"id":23060,"date":"2021-12-28T17:13:13","date_gmt":"2021-12-28T16:13:13","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=23060"},"modified":"2021-12-28T17:13:13","modified_gmt":"2021-12-28T16:13:13","slug":"analisis-covid-19-apartheid-sanitario-en-la-aldea-global-alain-bihr","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=23060","title":{"rendered":"An\u00e1lisis &#8211; Covid-19: apartheid sanitario en la \u00abaldea global\u00bb. [Alain Bihr]"},"content":{"rendered":"<p class=\"ox-f3d042bba1-MsoNormal\"><span style=\"color: #000000;\"><b><a href=\"https:\/\/www.contretemps.eu\/\">Contretemps<\/a>, 27-12-2021 <\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f3d042bba1-MsoNormal\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Traducci\u00f3n de Ruben Navarro \u2013 <a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 28-12-2021<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f3d042bba1-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\" align=\"center\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Publicamos un fragmento del \u00faltimo libro de Alain Bihr:<i> Face au Covid-19: nos exigences, leurs incoh\u00e9rences<\/i> (Syllepse, 2021). En \u00e9l, Bihr analiza la doble crisis revelada por la pandemia de Covid-19, la del sistema capitalista pero tambi\u00e9n la de las fuerzas de la alternativa, y plantea algunas v\u00edas para salir del letargo. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=23060#fn-23060-1' id='fnref-23060-1' onclick='return fdfootnote_show(23060)'>1<\/a><\/sup><\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f3d042bba1-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Ciza\u00f1a y apartheid en la aldea global<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f3d042bba1-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La met\u00e1fora de la aldea global, puesta en circulaci\u00f3n por primera vez por Marshall Mc Luhan en los a\u00f1os 60, no ha dejado de utilizarse para designar los efectos de la contracci\u00f3n del espacio-tiempo en el que nos hace vivir la \u00abglobalizaci\u00f3n\u00bb capitalista. Una contracci\u00f3n que la pandemia del Covid-19 ilustra de forma espectacular: aparecida en el centro de China (Wuhan) en las \u00faltimas semanas de 2019, el coronavirus responsable de la misma tard\u00f3 s\u00f3lo unas pocas semanas en extenderse (aunque de manera desigual) por todos los continentes, a la escala y velocidad de la circulaci\u00f3n contempor\u00e1nea de mercanc\u00edas, capitales y personas. Pero esta pandemia revel\u00f3 mucho m\u00e1s profundamente ciertos l\u00edmites, fracturas y, en \u00faltima instancia, contradicciones dentro de esta \u00abglobalizaci\u00f3n\u00bb que, ayer, algunos periodistas anunciaban como feliz y luminosa. Tanto es as\u00ed que, bajo el r\u00e9gimen del capital, el planeta no tiene nada en com\u00fan con una comunidad aldeana unificada y pac\u00edfica.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f3d042bba1-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Cuando los Estados se comportan como traperos<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f3d042bba1-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Para empezar, y contrariamente a lo que la vulgata neoliberal, reforzada por numerosos estudios acad\u00e9micos, viene sugiriendo desde hace d\u00e9cadas, la \u00abglobalizaci\u00f3n\u00bb no convirti\u00f3 en absoluto a los Estados en algo obsoleto e in\u00fatil, ni siquiera en su forma y dimensi\u00f3n nacional (los Estados-naci\u00f3n). Es cierto que el proceso inmediato de reproducci\u00f3n del capital, la unidad de su proceso de producci\u00f3n y de su proceso de circulaci\u00f3n, se ha \u00abglobalizado\u00bb: Esto se manifiesta en la \u00abglobalizaci\u00f3n\u00bb de la circulaci\u00f3n de mercanc\u00edas y capitales, as\u00ed como en la \u00abglobalizaci\u00f3n\u00bb de las \u00abcadenas de valor\u00bb (la segmentaci\u00f3n de los procesos de producci\u00f3n entre lugares dispersos, en este caso situados en diferentes Estados, que recurren a fuerzas de trabajo desigualmente calificadas y productivas y desigualmente remuneradas), dando as\u00ed una dimensi\u00f3n planetaria a la \u00abf\u00e1brica fluida, flexible, difusa y n\u00f3mada\u00bb auspiciada por las empresas transnacionales.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f3d042bba1-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Pero no es as\u00ed, o lo es a un nivel muy inferior, en lo que tiene que ver con la producci\u00f3n y reproducci\u00f3n de todas las condiciones sociales generales del proceso inmediato de reproducci\u00f3n del capital, del que los Estados siguen siendo los que dictan las normas e incluso, en gran medida, los principales ejecutores. Por ejemplo, a trav\u00e9s del aparato familiar (la familia nuclear, su divisi\u00f3n desigual del trabajo entre los sexos y su tutela estatal), el aparato escolar, el aparato sanitario, el aparato policial y judicial, etc., la reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo social (la que, como hemos visto es indispensable para la valorizaci\u00f3n del capital) sigue siendo una competencia de los Estados-naci\u00f3n, tanto en sus instancias centrales como en las descentralizadas (regiones, metr\u00f3polis, municipios, etc.). Esto es lo que justifica que no se deba hablar de \u00abglobalizaci\u00f3n\u00bb sino, m\u00e1s precisamente, de transnacionalizaci\u00f3n del capitalismo.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f3d042bba1-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Esta arquitectura de la reproducci\u00f3n del capital, que parece funcional y que lo es en el transcurso ordinario de la reproducci\u00f3n, manifiesta, en las condiciones actuales, la contradicci\u00f3n potencial sobre la que se basa: la que existe entre un espacio de reproducci\u00f3n inmediata del capital a escala planetaria mientras que los aparatos que aseguran la (re)producci\u00f3n de sus condiciones sociales generales siguen dimensionados y regulados a escala nacional. Si un virus aparecido en el centro de China fue capaz de provocar una pandemia planetaria en pocas semanas, se debe obviamente a la extensi\u00f3n e intensificaci\u00f3n de la circulaci\u00f3n de mercanc\u00edas y personas, inherente a la \u00abglobalizaci\u00f3n\u00bb del proceso de reproducci\u00f3n inmediata del capital. Pero, al mismo tiempo, se supone que este fen\u00f3meno patol\u00f3gico global debe ser frenado por los Estados-naci\u00f3n que act\u00faan de forma dispersa y cada uno por su propia cuenta, erigiendo como prioritaria la defensa de la salud de sus respectivas poblaciones. Esto lleva a la transformaci\u00f3n de un mundo que hasta ayer estaba abierto a los cuatro vientos de la \u00abglobalizaci\u00f3n\u00bb (siempre que no se trate de acoger a un \u00abmigrante econ\u00f3mico\u00bb, un solicitante de asilo o un \u00abrefugiado clim\u00e1tico\u00bb) en un mosaico de Estados que se cierran unos a otros, levantando de nuevo barreras en sus fronteras y reafirmando, a veces con manu militari, el principio de su soberan\u00eda territorial.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f3d042bba1-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"23065\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=23065\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Alain-Bihr-II.jpg?fit=512%2C512&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"512,512\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Alain Bihr II\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Alain-Bihr-II.jpg?fit=512%2C512&amp;ssl=1\" class=\"  wp-image-23065 alignright\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Alain-Bihr-II.jpg?resize=431%2C431&#038;ssl=1\" alt=\"Alain Bihr II\" width=\"431\" height=\"431\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Alain-Bihr-II.jpg?w=512&amp;ssl=1 512w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Alain-Bihr-II.jpg?resize=300%2C300&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Alain-Bihr-II.jpg?resize=150%2C150&amp;ssl=1 150w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Alain-Bihr-II.jpg?resize=400%2C400&amp;ssl=1 400w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Alain-Bihr-II.jpg?resize=200%2C200&amp;ssl=1 200w\" sizes=\"auto, (max-width: 431px) 100vw, 431px\" \/>En estas condiciones, los sistemas nacionales de salud no s\u00f3lo se vieron privados de cooperar entre s\u00ed, sino que la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) se limit\u00f3 a emitir en repetidas ocasiones alertas y recomendaciones de pr\u00e1cticas correctas. Los Estados entraron r\u00e1pidamente en competencia cuando todos se dirigieron al mismo tiempo a las \u00fanicas industrias capaces de suministrarles medicamentos y material sanitario para luchar contra el Covid-19. As\u00ed, al principio de la pandemia, los Estados miembros de la muy civilizada Uni\u00f3n Europea se disputaron lotes de mascarillas como vulgares ropavejeros. Su competencia era tanto m\u00e1s aguda y feroz cuanto que, adem\u00e1s, la \u00abglobalizaci\u00f3n\u00bb del capital hab\u00eda intervenido tambi\u00e9n dentro de estas industrias, llevando a su deslocalizaci\u00f3n y concentraci\u00f3n en ciertos \u00abEstados emergentes\u00bb (China e India, en particular), por lo que muchos Estados centrales (incluso en Europa) se vieron privados de todos los recursos de este tipo en su propio territorio. Entonces se dieron de c\u00f3mo este proceso -fomentado tambi\u00e9n por las pol\u00edticas neoliberales de restricci\u00f3n presupuestaria- los hab\u00eda hecho dependientes y hab\u00eda precarizado tambi\u00e9n la seguridad sanitaria de sus poblaciones.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f3d042bba1-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Burlarse del ex tercer mundo, as\u00ed como del cuarto<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f3d042bba1-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Adem\u00e1s, y en rigor, la lucha contra la pandemia actual presupone la consecuci\u00f3n de una inmunidad colectiva a la misma escala que la pandemia. Esto implica que la mayor parte de la humanidad deber\u00eda poder beneficiarse de la vacunaci\u00f3n, a menos que contemos, tambi\u00e9n c\u00ednicamente, con los efectos de la propia pandemia. Si toleramos que s\u00f3lo una parte del mundo acceda a la vacunaci\u00f3n, o incluso si toleramos que el avance de la vacunaci\u00f3n a nivel mundial sea lento, corremos un doble riesgo. El menor de ellos ser\u00eda perder parte del beneficio de la vacunaci\u00f3n: como el virus se perpet\u00faa en las poblaciones no vacunadas y no respeta las fronteras, sobre todo porque las fronteras deben seguir siendo porosas para que el negocio contin\u00fae, la pandemia retomar\u00eda peri\u00f3dicamente su curso entre las poblaciones que se vacunan; en definitiva, ser\u00eda una repetici\u00f3n del escenario de las \u00abolas\u00bb sucesivas, pero a nivel global. Peor a\u00fan, el hecho de perpetuar la circulaci\u00f3n del virus de esta manera multiplicar\u00eda las diversas cepas del virus y, con ellas, la probabilidad de que aparezcan cepas a\u00fan m\u00e1s contagiosas o m\u00e1s virulentas que las que ya han aparecido, algunas de las cuales podr\u00edan llegar a desactivar por completo el efecto protector de las vacunas. En resumen, ser\u00eda jugar a la ruleta rusa.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f3d042bba1-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Y, sin embargo, los gobiernos de los Estados centrales del mundo se han lanzado en este juego mortal. Estos Estados financiaron en gran medida el desarrollo de las vacunas, fueron tambi\u00e9n los primeros en poder suministrarlas a sus poblaciones si \u00e9stas lo deseaban. Fueron los primeros, y por el momento los \u00fanicos. En efecto, a pesar de sus compromisos regularmente renovados, su contribuci\u00f3n a la puesta a disposici\u00f3n de las vacunas para las poblaciones de la periferia mundial a trav\u00e9s del sistema Covax, creado por la OMS en colaboraci\u00f3n con la ONG Gavi, ha sido hasta ahora claramente insuficiente, hasta el punto de que la vacunaci\u00f3n sigue siendo casi inexistente en la periferia: \u00abAl ritmo actual de vacunaci\u00f3n, los pa\u00edses de bajos ingresos necesitar\u00edan 57 a\u00f1os para alcanzar el mismo nivel de protecci\u00f3n que el de los pa\u00edses del G7\u00bb, seg\u00fan la ONG Oxfam.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f3d042bba1-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Evidentemente, hay razones de peso para este apartheid sanitario mundial. La primera es la financiera. Las vacunas son caras y las finanzas p\u00fablicas de los Estados centrales, ya minadas por las pol\u00edticas presupuestarias neoliberales aplicadas durante cuatro d\u00e9cadas, se degradaron a\u00fan m\u00e1s por las medidas de apoyo a la \u00abeconom\u00eda\u00bb (es decir, al capital) necesarias por la pandemia. Se podr\u00eda manejar, desde luego, la posibilidad de obligar a los grupos farmac\u00e9uticos que producen las vacunas a entregarlas a su precio de costo, que es mucho m\u00e1s bajo que el precio actual en el mercado. No faltar\u00edan argumentos a favor: adem\u00e1s del estado de necesidad en que se encuentra la poblaci\u00f3n mundial, los Estados centrales podr\u00edan argumentar que financiaron en gran medida el desarrollo de estas vacunas, para suspender o anular as\u00ed las patentes que actualmente permiten que estos grupos obtengan suntuosos beneficios. Pero las pocas voces (incluido el reclamo hip\u00f3crita de Joe Biden) que se han alzado al respecto han provocado una respuesta un\u00e1nime de indignaci\u00f3n por parte de Boris Johnson, Emmanuel Macron, Angela Merkel, Ursula von der Leyen [presidenta de la Comisi\u00f3n Europea] y otros: \u00a1los contratos deben cumplirse y se cumplir\u00e1n! Es una forma de reafirmar su apego al sacrosanto principio de que, si bien se socializan los costos, los beneficios deben ser privatizados.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f3d042bba1-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Adem\u00e1s, hoy m\u00e1s que nunca, en la periferia global (es decir, los suburbios, o incluso los confines, de la aldea global) se concentra la \u00absuperpoblaci\u00f3n relativa\u00bb, que sirve de \u00abej\u00e9rcito de reserva\u00bb del capital (Marx). Por cierto, la \u00faltima fase de la \u00abglobalizaci\u00f3n\u00bb capitalista consiste, a trav\u00e9s de la liberalizaci\u00f3n de la circulaci\u00f3n internacional del capital, lo que implica en particular la deslocalizaci\u00f3n de segmentos de los procesos de producci\u00f3n de las formaciones centrales a las formaciones perif\u00e9ricas, en ampliar considerablemente las dimensiones de este \u00abej\u00e9rcito de reserva\u00bb, mediante la expropiaci\u00f3n de cientos de millones de campesinos en el campo asi\u00e1tico, africano y latinoamericano, para someter al proletariado de las formaciones centrales a su competencia y obligarlo a aceptar el estancamiento o incluso la ca\u00edda de sus salarios y la degradaci\u00f3n de sus condiciones de empleo y trabajo.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f3d042bba1-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Esta operaci\u00f3n ha tenido tanto \u00e9xito que las direcciones capitalistas centrales pueden hoy ser a\u00fan m\u00e1s indiferentes que antes a la suerte del grueso de estos neoproletarios, as\u00ed como a la de sus hermanos de clase que ya pertenec\u00edan al proletariado, dada la sobreabundancia de los mismos. De este modo, pueden dar rienda suelta a su desprecio de clase hacia ellos y el cinismo puede unirse a los tintes racistas heredados de la \u00e9poca colonial. Si un Macron puede pensar y decir que \u00abuna estaci\u00f3n de trenes [en Par\u00eds] es un lugar en el que se cruzan personas que tienen \u00e9xito en la vida con gente que no es nada\u00bb, \u00bfqu\u00e9 idea puede tener de los migrantes internos chinos que trabajan en los \u00absweatshops\u00bb [f\u00e1bricas y talleres de sobreexplotaci\u00f3n] abiertos en las zonas especiales de Guangdong [Cant\u00f3n] o Fujian, o de las trabajadoras que s\u00f3lo sirven para generar beneficios en las maquiladoras del norte de M\u00e9xico? El hecho de que, al decir esto, cree las condiciones para un futuro efecto boomerang de la pandemia a nivel planetario, que echar\u00e1 por tierra una vez m\u00e1s su escenario de \u00absalida de la crisis\u00bb, ilustra hasta qu\u00e9 punto sigue siendo prisionero, al igual que sus hom\u00f3logos extranjeros, de las contradicciones inherentes a las relaciones de producci\u00f3n de las que todos quieren ser fervientes gestores.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f3d042bba1-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><b><u>Nota de Correspondencia de Prensa<\/u><\/b><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta pandemia revel\u00f3 mucho m\u00e1s profundamente ciertos l\u00edmites, fracturas y, en \u00faltima instancia, contradicciones dentro de esta \u00abglobalizaci\u00f3n\u00bb que, ayer, algunos periodistas anunciaban como feliz y luminosa. <\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":23064,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[85629,2127],"tags":[703607890,703604917,244025,88652,703607889,703604925,133166,703605042],"class_list":{"0":"post-23060","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-capitalismo","8":"category-salud","9":"tag-bihr","10":"tag-covid-19","11":"tag-g7","12":"tag-globalizacion","13":"tag-marshall-mc-luhan","14":"tag-oms","15":"tag-oxfam","16":"tag-wuhan","18":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Alain-Bihr-I-2135749945-1640707980710.jpg?fit=1107%2C544&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-5ZW","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/23060","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=23060"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/23060\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":23066,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/23060\/revisions\/23066"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/23064"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=23060"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=23060"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=23060"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}