{"id":2305,"date":"2017-05-12T19:26:55","date_gmt":"2017-05-12T19:26:55","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=2305"},"modified":"2017-05-12T19:26:55","modified_gmt":"2017-05-12T19:26:55","slug":"mexico-las-madres-que-excavan-la-tierra-para-buscar-a-sus-hijos-desaparecidos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=2305","title":{"rendered":"M\u00e9xico: Las madres que excavan la tierra para buscar a sus hijos desaparecidos"},"content":{"rendered":"<p><strong>M\u00e9xico<\/strong><\/p>\n<p><strong>Las madres mexicanas que excavan la tierra para buscar a sus hijos<\/strong><\/p>\n<p><strong>Paulina Villegas <\/strong><\/p>\n<p><strong>The New Times, edici\u00f3n en espa\u00f1ol, 10-5-2017 \u00a0<\/strong><strong><a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/es\/\">https:\/\/www.nytimes.com\/es\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p>Martha Gonz\u00e1lez Men\u00e9ndez y Rosario S\u00e1yago Montoya, del colectivo Solecito de Veracruz, clavan una varilla para buscar cuerpos en la fosa clandestina de Colinas de Santa Fe, unos 15 kil\u00f3metros afuera de Xalapa, capital del estado de Veracruz.<\/p>\n<p>Rosario S\u00e1yago saca la varilla de fierro embarrada y la huele de cerca: \u201cVen, mira, ac\u00e9rcate\u201d, le dice a Mar\u00eda de Jes\u00fas Bas\u00f3n. \u201cEste huele a tierra mojada, para que te vayas acostumbrando. Cuando huele a muerto luego luego te das cuenta\u201d, le explica.<\/p>\n<p>Salvo por las conversaciones, en el lugar solo se oye el s\u00f3rdido clic-clac del martillo que golpea la varilla en forma de cruz para hundirla dos o tres metros bajo tierra.<\/p>\n<p>Con esta t\u00e9cnica, desde agosto de 2016 hasta hoy, las mujeres que forman el Colectivo Solecito han encontrado y ayudado a exhumar 263 cuerpos en la que hoy se conoce como la fosa m\u00e1s grande de M\u00e9xico: un predio de praderas verdes y mont\u00edculos de tierra que forman una cuneta del tama\u00f1o de dos canchas de f\u00fatbol, a unos 15 kil\u00f3metros de Xalapa, capital del estado de Veracruz.<\/p>\n<p>Cada ma\u00f1ana, de lunes a viernes, entre cinco y diez mujeres se re\u00fanen en un peque\u00f1o supermercado en las afueras de la ciudad y compran agua, hielos y refrescos para resistir el sol que las asedia mientras excavan la tierra para buscar los cuerpos de sus hijos y maridos desaparecidos.<\/p>\n<p>Rosario S\u00e1yago tiene 39 a\u00f1os y lleva m\u00e1s de tres buscando a su esposo, Juan Carlos Montero Parra, un polic\u00eda municipal que desapareci\u00f3 junto con otros siete oficiales mientras realizaban un patrullaje, presuntamente a manos de la polic\u00eda estatal.<\/p>\n<p>Pero esta ma\u00f1ana de marzo es la primera de Mar\u00eda de Jes\u00fas Bas\u00f3n, quien se uni\u00f3 al Colectivo Solecito para buscar a su hijo. \u201cYo no quiero encontrarlo aqu\u00ed pero, Dios m\u00edo, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 mi hijo?\u201d, dice entre sollozos.<\/p>\n<p>Su hijo Francisco ten\u00eda 23 a\u00f1os cuando desapareci\u00f3, en julio de 2015. Era estudiante y trabajaba en una zapater\u00eda en Boca del R\u00edo, Veracruz. Hab\u00eda salido de su casa para ponerle cr\u00e9dito al celular, pero antes le dijo a su madre que quer\u00eda contarle algo. \u201cNunca lo volv\u00ed a ver\u201d, explica Mar\u00eda de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Para muchas de estas mujeres, golpear y enterrar la varilla una y otra vez se ha convertido en una forma de sobrellevar la angustia y la falta de respuestas. \u201cEscarbar, chapar, me quita un poco la desesperaci\u00f3n porque me desquito con ella, le pego con todas las ganas de mi coraz\u00f3n\u201d, dice Celia Garc\u00eda, quien busca a su hijo Alfredo Rom\u00e1n Arroyo, desaparecido hace seis a\u00f1os.<\/p>\n<p>La t\u00e9cnica de b\u00fasqueda de personas con varillas se ha vuelto com\u00fan entre los familiares de desaparecidos, tanto en Veracruz como en todo el pa\u00eds, por ser relativamente r\u00e1pida, f\u00e1cil y econ\u00f3mica. Es un s\u00edntoma de la situaci\u00f3n que viven.<\/p>\n<p>Solo en el estado de Veracruz las cifras oficiales reconocen 2600 desaparecidos y en todo M\u00e9xico el registro alcanza casi los 30.000 casos. Estas cifras han sido largamente cuestionadas por organizaciones civiles nacionales e internacionales, que denuncian que los n\u00fameros reales son mucho m\u00e1s elevados, ya que el pa\u00eds no cuenta con una base de datos a nivel nacional que contemple los casos por desaparici\u00f3n sin denuncia, ni un banco de datos de ADN que permita que las b\u00fasquedas y an\u00e1lisis en municipios y zonas rurales resulten m\u00e1s efectivas.<\/p>\n<p>La mezcla de negligencia y falta de voluntad pol\u00edtica, junto con una arraigada corrupci\u00f3n institucional y la escasez de recursos y capacidades t\u00e9cnicas en polic\u00edas y fiscal\u00edas locales, ha empujado a miles de familias a tomar por cuenta propia la b\u00fasqueda de sus desaparecidos.<\/p>\n<p>En febrero de 2017, el Colectivo Solecito acapar\u00f3 las noticias cuando dio a conocer el hallazgo de los 253 cuerpos encontrados a lo largo de ocho meses en la fosa localizada en las afueras de la ciudad de Veracruz, el puerto m\u00e1s grande de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Martha Gonz\u00e1lez huele la varilla de fierro que previamente han hundido dos o tres metros en la tierra para comprobar si tiene olor a restos o solo a tierra. La t\u00e9cnica de b\u00fasqueda de cuerpos con varillas se ha vuelto com\u00fan entre los familiares de desaparecidos, tanto en Veracruz como en todo el pa\u00eds, por ser relativamente r\u00e1pida, f\u00e1cil y econ\u00f3mica. Credit Daniel Berehulak para The New York Times<\/p>\n<p><strong>D\u00eda de las Madres<\/strong><\/p>\n<p>El 10 de mayo del 2016, para el D\u00eda de las Madres, un grupo de mujeres que vest\u00edan camisetas con las fotos de sus hijos desaparecidos se dispon\u00eda a marchar por las calles de Veracruz para exigir respuestas sobre su paradero.<\/p>\n<p>Eran las cinco de la tarde y estaban reunidas en el centro de la ciudad cuando dos hombres bajaron corriendo de una camioneta y les entregaron un mont\u00f3n de hojas con un mapa: \u201cAh\u00ed encontrar\u00e1n los cuerpos de todos los desaparecidos en Veracruz, apoyados por el MP y el gobierno de Duarte\u201d, dec\u00eda la hoja, escrita a mano con tinta negra. La firmaba \u201cEl Causante Quinto del C. J. N. G. (Cartel de Jalisco Nueva Generaci\u00f3n)\u201d. La ubicaci\u00f3n era precisa.<\/p>\n<p>\u201cQuiz\u00e1 se sintieron mal o les remordi\u00f3 la conciencia, porque los asesinos tambi\u00e9n tienen madre\u201d, dice Luc\u00eda de los \u00c1ngeles D\u00edaz, fundadora del Colectivo Solecito de Veracruz, que re\u00fane hoy a casi cien madres de desaparecidos en ese estado.<\/p>\n<p>El primer d\u00eda de b\u00fasqueda en el lugar se\u00f1alado, un grupo de unas 15 mujeres encontr\u00f3 50 huesos y un cuerpo sin extremidades y con los ojos vendados. Lo que cre\u00edan que ser\u00eda un trabajo de un par de semanas se convirti\u00f3 en ocho meses de hallazgos de hasta diez fosas por d\u00eda. Un a\u00f1o despu\u00e9s, incluso el D\u00eda de las Madres de 2017, a\u00fan segu\u00edan encontrando cuerpos.<\/p>\n<p>Tres a\u00f1os y medio antes de tener el mapa en sus manos, a fines de junio de 2013, Luc\u00eda D\u00edaz conoci\u00f3 la desesperaci\u00f3n cuando su hijo Luis Guillermo Lagunes, de 29 a\u00f1os, fue secuestrado en su propia casa. Lo busc\u00f3 en hospitales, morgues y c\u00e1rceles. Llam\u00f3 por tel\u00e9fono a sus conocidos, amigos y contactos. Acudi\u00f3 a todas las autoridades de Veracruz, municipales y estatales. Nadie sab\u00eda explicarle c\u00f3mo es que su hijo hab\u00eda desaparecido de su casa.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de meses de b\u00fasqueda, una de las innumerables veces que fue al Ministerio P\u00fablico para saber el estado de la investigaci\u00f3n, conoci\u00f3 a otras madres que, como ella, esperaban que la burocracia mexicana les diera alguna pista, un m\u00ednimo consuelo, cualquier informaci\u00f3n sobre el paradero de sus hijos.<\/p>\n<p>\u201cEn ese momento supe que no estaba sola en ese dolor que te quema. Pero que yo ten\u00eda la posibilidad, que muchas de esas mujeres no ten\u00edan, de buscar a tiempo completo a mi hijo, sin tener que preocuparme por el sustento de mi familia: yo ten\u00eda los medios y los contactos. Yo pod\u00eda ir a un psic\u00f3logo, ellas no\u201d, cuenta ahora, una tarde de marzo, en una parroquia donde decenas de familiares se realizan pruebas de sangre.<\/p>\n<p>Entonces decidi\u00f3 articular una red de apoyo con las \u00fanicas personas que pod\u00edan entender su dolor y acompa\u00f1ar su lucha, y un a\u00f1o despu\u00e9s fund\u00f3 el Colectivo Solecito de Veracruz, que empez\u00f3 como un grupo de chat de Whatsapp y hoy re\u00fane a casi cien mujeres. Luc\u00eda contrasta notablemente con las mujeres que ha logrado organizar: tiene un iPhone, una casa en Ciudad de M\u00e9xico y habla ingl\u00e9s fluidamente. Su formaci\u00f3n y sus medios contribuyeron a su capacidad de liderazgo.<\/p>\n<p>En septiembre de 2014, a meses de fundar el colectivo, otra tragedia sacudi\u00f3 a M\u00e9xico: un grupo de 43 estudiantes normalistas en el estado sure\u00f1o de Guerrero desaparecieron tras ser atacados por la polic\u00eda local, y presuntamente entregados a miembros de un cartel de droga. Luc\u00eda vio en la televisi\u00f3n c\u00f3mo las madres y los padres de los estudiantes de Guerrero sal\u00edan a los montes a buscar a sus hijos y excavaban la tierra con palas y con sus propias manos.<\/p>\n<p>Una mujer lleva la foto de su hijo desaparecido durante una marcha de familiares de desaparecidos para exigir justicia en el D\u00eda de las Madres, en Ciudad de M\u00e9xico, el 10 de mayo de 2017. Credit Edgard Garrido\/Reuters.<\/p>\n<p><strong>Un doble sufrimiento<\/strong><\/p>\n<p>Tener un hijo desaparecido significa para las madres un doble sufrimiento: el dolor de la ausencia en s\u00ed misma y la agon\u00eda de la incertidumbre. \u201cEs una ausencia-presencia que habita todos los lugares, una ausencia que, como no se puede inscribir o representar en nada \u2014los muertos en una tumba, los vivos andan en las calles\u2014, est\u00e1 presente todo el tiempo\u201d, explica la psic\u00f3loga Ximena Antill\u00f3n, integrante de Fundar, un centro de an\u00e1lisis e investigaci\u00f3n que acompa\u00f1a a familiares de personas desaparecidas.<\/p>\n<p>\u201cTodo lo que haces o dejas de hacer, todo tu d\u00eda es en funci\u00f3n de tu hijo. Te conviertes en sus o\u00eddos, en su voz, sus ojos\u201d, explica Luc\u00eda.<\/p>\n<p>Luc\u00eda D\u00edaz tuvo problemas del coraz\u00f3n y de presi\u00f3n. Celia Garc\u00eda toma antidepresivos a diario para espantar \u201clas ganas de morirse\u201d. Martha Gonz\u00e1lez tuvo una hemorragia en el tubo digestivo por no poder comer ni dormir. Mar\u00eda de Jes\u00fas Bas\u00f3n llora todos los d\u00edas a la hora de la comida. Muchas de las mujeres que integran el colectivo han ca\u00eddo en una situaci\u00f3n econ\u00f3mica m\u00e1s precaria a\u00fan que la que ten\u00edan antes de comenzar a buscar a sus seres queridos.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de tomar cursos con distintos expertos para aprender a recuperar restos, recolectar evidencia y poder llevar adelante una investigaci\u00f3n, el a\u00f1o pasado decidieron que necesitaban generar recursos para financiar las b\u00fasquedas. Entonces organizaron rifas y ventas de ollas, de ropa usada, de cacahuates asados, para reunir los 10.000 pesos mexicanos (casi 500 d\u00f3lares) que necesitan semanalmente para poder recorrer predios, escarbar, sacar cuerpos, exigir su identificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de que iniciaran estas actividades, la comunidad se conmovi\u00f3 ante su iniciativa y, al poco tiempo, empezaron a recibir donaciones voluntarias, desde iPhones hasta bicicletas, para que pudieran rifar.<\/p>\n<p>Las mujeres agrupadas hoy en Solecito, uno de los once colectivos que existen en el estado de Veracruz, se han convertido en un emblema de la lucha de los familiares de desaparecidos. El consuelo de la b\u00fasqueda es, para muchas de ellas, el \u00fanico que queda.<\/p>\n<p>En pa\u00edses como Argentina y Chile, las desapariciones y las exterminaciones sistem\u00e1ticas tuvieron elementos de ideolog\u00eda pol\u00edtica. En M\u00e9xico, no.<\/p>\n<p>Seg\u00fan las autoridades responsables de la procuraci\u00f3n de justicia, la pr\u00e1ctica sistem\u00e1tica de desaparici\u00f3n de personas en M\u00e9xico responde a dos factores relacionados con la guerra contra el narcotr\u00e1fico.<\/p>\n<p>Por una parte, es una herramienta de ejercicio del terror de las bandas criminales en su af\u00e1n por conquistar nuevos territorios: la desaparici\u00f3n se vuelve una amenaza constante. Por otra, en el enfrentamiento entre las fuerzas de seguridad y los principales carteles de droga, las bandas criminales adoptaron la l\u00f3gica de \u201csin cuerpo no hay delito\u201d. Una l\u00f3gica que, por supuesto, tambi\u00e9n funciona para las autoridades y agentes policiales y militares cooptados por el mismo crimen organizado.<\/p>\n<p>Las madres de desaparecidos no solo han hallado restos por su propia cuenta, sino que han obligado a los funcionarios a tomar el problema de los desaparecidos como una prioridad en estados como Veracruz.<\/p>\n<p>Hasta ahora, las mujeres de Solecito han encontrado 253 cuerpos y m\u00e1s de 20.000 restos en apenas el 30 por ciento del terreno total de Colinas de Santa Fe que han llegado a explorar. Credit Daniel Berehulak para The New York Times<\/p>\n<p><strong>\u2018No s\u00e9 qu\u00e9 hacer\u2019<\/strong><\/p>\n<p>Una calurosa ma\u00f1ana de s\u00e1bado de hace algunas semanas, en la iglesia de La Merced, en un barrio pobre de la ciudad de Veracruz, cientos de personas atestaban un peque\u00f1o sal\u00f3n a la espera de su turno para que agentes de la polic\u00eda cient\u00edfica les tomaran una muestra de ADN.<\/p>\n<p>Eran m\u00e1s de 200 personas que acud\u00edan a la convocatoria. De las m\u00e1s de 800 muestras que Solecito ha recolectado hasta la fecha, casi 600 son casos que no tienen denuncias ante autoridades; es decir: no hay registro oficial ni investigaci\u00f3n en curso sobre ellos.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la Fiscal\u00eda General del estado son 2600 los desaparecidos registrados en Veracruz, pero colectivos, activistas y organizaciones concuerdan con que la cifra es m\u00ednima e irrisoria tomando en cuenta que la mayor\u00eda de los casos no son denunciados ante las autoridades porque no conf\u00edan en que vayan a hacer algo al respecto, o incluso porque sospechan que pueden ser c\u00f3mplices en los hechos.<\/p>\n<p>En el patio de la iglesia, ajenos a la pesadumbre que flota en el aire, grupos de ni\u00f1os gritan y se corretean. Adentro, una se\u00f1ora se acerca a Luc\u00eda D\u00edaz y le dice con desesperaci\u00f3n: \u201cMi hijo desapareci\u00f3 hace un a\u00f1o, no s\u00e9 qu\u00e9 hacer\u201d.<\/p>\n<p>\u201cTienes que presentar denuncia, es la \u00fanica forma,\u201d aconseja Luc\u00eda, abrumada y dispersa, mientras contesta llamadas, preguntas, entrevistas y pedidos de orientaci\u00f3n al mismo tiempo. En su bolsa lleva un pin con la foto de su hijo, y la muestra a cualquier periodista o autoridad que se interese en su caso.<\/p>\n<p>Parte del precio de su liderazgo es que ahora gran parte de su tiempo lo dedica a coordinar el colectivo, juntar fondos, organizar actividades y articular un movimiento de familiares en el estado que incluye, entre otras cosas, elaborar una especie de base de datos con el n\u00famero de desaparecidos, aunque \u201ces casi imposible tener una cifra s\u00f3lida y contundente\u201d, dice.<\/p>\n<p>La mujer que hace unos a\u00f1os era una ama de casa acomodada, ajena a la violencia que azota a miles de familias en M\u00e9xico, se ha convertido en una luchadora social de convicciones firmes y una vocera \u2014muchas veces inc\u00f3moda\u2014 del dolor de cientos de familias.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfC\u00f3mo es posible que en M\u00e9xico encontremos 253 cuerpos y la gente no reaccione? Si hay un ataque terrorista o un terremoto en cualquier lugar del mundo y se mueren 30, 40, 50, el mundo entero se moviliza, o por lo menos se petrifica. \u00bfPor qu\u00e9 aqu\u00ed no?\u201d, pregunta.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de los cuerpos, las mujeres de Solecito han encontrado m\u00e1s de 20.000 restos en apenas el 30 por ciento del terreno total de Colinas de Santa Fe que han llegado a explorar.<\/p>\n<p>Seg\u00fan las cifras de la Fiscal\u00eda del estado, al menos otros 225 cuerpos fueron exhumados de fosas clandestinas alrededor de Veracruz entre 2010 y 2016, durante el gobierno de Javier Duarte.<\/p>\n<p>Mario Valencia, director de Servicios Periciales de Veracruz, ha se\u00f1alado que la mayor\u00eda de los cuerpos encontrados en Colinas de Santa Fe habr\u00edan sido embolsados y depositados en el terreno hace m\u00e1ximo seis a\u00f1os y m\u00ednimo un a\u00f1o.<\/p>\n<p>Y el hallazgo que horroriz\u00f3 al pa\u00eds fue el logro de mujeres como Luc\u00eda, quienes hacen el trabajo y la b\u00fasqueda que las autoridades locales y estatales no hac\u00edan. Del total de cuerpos que han encontrado hasta hoy en la fosa clandestina m\u00e1s grande del pa\u00eds, solo dos han sido identificados.<\/p>\n<p>A pesar de que los funcionarios no siempre est\u00e9n de acuerdo con la presencia de las mujeres, ni con la b\u00fasqueda que hacen en las fosas \u2014en cada brigada hay autoridades presentes que deben encargarse de exhumar los cuerpos e identificarlos despu\u00e9s de los hallazgos\u2014 el impacto que han generado a nivel nacional ha obligado a los gobiernos a tener que hacerse cargo de este problema.<\/p>\n<p>\u201cSon seres humanos excepcionales que mucho tiempo fueron ignoradas, violentadas, enga\u00f1adas. Pero eso las uni\u00f3, lejos de desalentarlas, y hoy son un referente social,\u201d dijo el fiscal general del estado, Jorge Winkler. \u201cSi no fuera por ellas, M\u00e9xico y el mundo no sabr\u00edan de estos cr\u00edmenes tan terribles que han pasado en Veracruz y en el resto del pa\u00eds\u201d.<\/p>\n<p>Fue el mismo Winkler quien declar\u00f3 en febrero a medios locales que Veracruz es \u201cun cementerio\u201d y que a\u00fan esperaban encontrar muchas m\u00e1s fosas en el estado.<\/p>\n<p>Durante el gobierno de Javier Duarte, quien estaba pr\u00f3fugo desde hac\u00eda seis meses y fue capturado recientemente, se desviaron millones de pesos de recursos p\u00fablicos, entre ellos los destinados a servicios periciales, an\u00e1lisis e identificaci\u00f3n de cuerpos.<\/p>\n<p>Winkler y otras autoridades estatales, incluido el director de Servicios Periciales del estado, reconocen que a\u00fan hoy se tienen recursos \u201c\u00ednfimos\u201d para reconocer ADN y para tener un perfil gen\u00e9tico, as\u00ed como para hacer las comparaciones con bases de datos.<\/p>\n<p>El n\u00famero incierto de desaparecidos en el pa\u00eds es una de las grandes deudas que a\u00fan faltan saldar en M\u00e9xico, pero hacerlo implicar\u00eda que las autoridades reconozcan una complicidad con el crimen a distintos niveles, tal como familiares y organizaciones vienen denunciando hace a\u00f1os. Los responsables de estos cr\u00edmenes siempre han contado con la la impunidad, pero no han contado con la memoria y la persistencia de las madres.<\/p>\n<p>Cada noche, las mujeres del Solecito pasan lista de cada uno de los familiares desaparecidos a trav\u00e9s de su grupo de Whatsapp. Y casi como un ritual, antes de dormir, cada una de ellas escribe: \u201c\u00c9l vive, y todos viven\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Martha Gonz\u00e1lez Men\u00e9ndez y Rosario S\u00e1yago Montoya, del colectivo Solecito de Veracruz, clavan una varilla para buscar cuerpos en la fosa clandestina de Colinas de Santa Fe, unos 15 kil\u00f3metros afuera de Xalapa, capital del estado de Veracruz&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[783],"tags":[17212],"class_list":["post-2305","post","type-post","status-publish","format-aside","hentry","category-mexico","tag-america-latina","post_format-post-format-aside"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-Bb","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2305","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2305"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2305\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2309,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2305\/revisions\/2309"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2305"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2305"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2305"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}