{"id":22149,"date":"2021-11-14T21:05:13","date_gmt":"2021-11-14T20:05:13","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=22149"},"modified":"2021-11-15T07:10:25","modified_gmt":"2021-11-15T06:10:25","slug":"sin-fronteras-el-ultimo-companero-de-violeta-parra-claudio-vergara","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=22149","title":{"rendered":"Sin fronteras &#8211; El \u00faltimo compa\u00f1ero de Violeta Parra.  [Claudio Vergara]"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #000000;\"><strong>La muerte del \u00faltimo compa\u00f1ero de Violeta Parra<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong><a href=\"https:\/\/www.latercera.com\/culto\/\">La Tercera<\/a><\/strong><strong>, 2-10-2021<\/strong><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\"><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a><\/strong><strong>, 14-11-2021<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El uruguayo Alberto Zapic\u00e1n lleg\u00f3 a la vida de Violeta Parra en sus \u00faltimos meses, debiendo incluso auxiliar un intento de suicidio previo. Aunque establecieron una relaci\u00f3n tormentosa, fue quiz\u00e1s la \u00faltima persona que le aport\u00f3 algo de luz a una existencia que se estaba esfumando en silencio. Nunca la olvid\u00f3, incluso hasta su vida en un lejano balneario uruguayo, donde muri\u00f3 a los 94 a\u00f1os en septiembre.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Alberto Zapic\u00e1n se inquiet\u00f3 ante tanto silencio e intuy\u00f3 que algo podr\u00eda haber pasado. Se acerc\u00f3 a la puerta principal y la golpe\u00f3 con violencia para tirarla abajo. Ah\u00ed vio a Violeta Parra arrojada sobre una cama y con cortes autoinfligidos en los brazos, por lo que tom\u00f3 un par de vendas y le hizo unos nudos para poder contener la sangre y las heridas. Le hab\u00eda salvado la vida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En rigor, con esa reacci\u00f3n acontecida en enero de 1967, s\u00f3lo posterg\u00f3 un desenlace que ya era inevitable, materializado un mes despu\u00e9s, cuando el 5 de febrero la mayor artista de la m\u00fasica popular chilena decidi\u00f3 quitarse la vida con un disparo en la sien.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u201cVioleta tuvo al menos tres intentos de suicidio antes del definitivo. Alberto la salv\u00f3 en uno de ellos y prolong\u00f3 sus tiempos. Eso habla de que fue una figura puntal en sus \u00faltimos meses. Dorm\u00edan juntos, estaban juntos, compart\u00edan la pobreza, lo que no era f\u00e1cil para alguien compartir esa pobreza. Era una relaci\u00f3n afirmada en varios ejes; hay muchos desencuentros, por ser \u00e9l diez a\u00f1os m\u00e1s joven, pero tambi\u00e9n \u00e9l la aquilata y le entrega muchas cosas, sobre todo desde lo social e intelectual. Alberto se entreg\u00f3 y soport\u00f3 mucho\u201d, califica la periodista Patricia Stambuk -autora junto a Patricia Bravo del libro Violeta Parra: primera biograf\u00eda- ante una figura masculina que se convirti\u00f3 en reflejo y escudero de esa tempestad tan torrencial como sombr\u00eda que cubri\u00f3 el ep\u00edlogo de la artista.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Un uruguayo que ejerci\u00f3 los roles de artesano, activista pol\u00edtico, m\u00fasico, agricultor, luthier y terapeuta naturalista, y que de modo espont\u00e1neo se transform\u00f3 en su \u00faltimo gran compa\u00f1ero, con su voz presente en cuatro temas de ese testamento monumental llamado Las \u00faltimas composiciones (1966), a la par de recibir en el mismo disco la no demasiada afectuosa dedicatoria de El Albert\u00edo: \u201cYo te di mi coraz\u00f3n\/ \u00a1deg\u00fc\u00e9lvemelo ensegu\u00ed&#8217;a!\/ A tiempo que me hei da\u2019o cuenta\/ que vo\u2019 no lo merec\u00edas\u201d.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_22155\" aria-describedby=\"caption-attachment-22155\" style=\"width: 448px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"22155\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=22155\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Sin-fronteras1411-II.jpg?fit=768%2C1024&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"768,1024\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Sin fronteras1411 II\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Sin-fronteras1411-II.jpg?fit=656%2C875&amp;ssl=1\" class=\"wp-image-22155 alignleft\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Sin-fronteras1411-II.jpg?resize=448%2C597&#038;ssl=1\" alt=\"Sin fronteras1411 II\" width=\"448\" height=\"597\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Sin-fronteras1411-II.jpg?w=768&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Sin-fronteras1411-II.jpg?resize=225%2C300&amp;ssl=1 225w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Sin-fronteras1411-II.jpg?resize=600%2C800&amp;ssl=1 600w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Sin-fronteras1411-II.jpg?resize=300%2C400&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Sin-fronteras1411-II.jpg?resize=150%2C200&amp;ssl=1 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 448px) 100vw, 448px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-22155\" class=\"wp-caption-text\">El m\u00fasico en su adultez, viviendo en la localidad uruguaya de Neptunia<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Eso s\u00ed, Alberto Gim\u00e9nez -su verdadero nombre- nunca dej\u00f3 de pensar en Violeta. Incluso cuando en 1997 retorn\u00f3 de manera definitiva a Uruguay para vivir junto a su mujer y su \u00faltimo hijo en un peque\u00f1o balneario llamado Neptunia, en el camino que une Montevideo con Punta del Este, donde la noche del lunes 13 de septiembre falleci\u00f3 a los 94 a\u00f1os como consecuencia de una enfermedad pulmonar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u201cAl hablar de Chile siempre fue muy discreto, porque hab\u00edan cosas que lo emocionaban mucho. Hablar de Violeta a\u00fan lo emocionaba\u201d, rememora Pablo Vagnoni, amigo de Zapic\u00e1n en Uruguay y quien se atendi\u00f3 con \u00e9l cuando ya en la adultez estaba consagrado a su faena de terapeuta y masajista. Despu\u00e9s agrega: \u201cPero tambi\u00e9n estaba consciente de que hab\u00eda sufrido mucho. La dictadura de Pinochet lo destroz\u00f3 de todas las maneras posibles. Siempre dec\u00eda: \u2018no me mataron porque no pudieron\u2019. Pero s\u00ed lo dejaron con muchas secuelas f\u00edsicas, entre ellas, los problemas respiratorios con los que debi\u00f3 lidiar siempre\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Zapic\u00e1n efectivamente no s\u00f3lo hab\u00eda logrado sobrevivir a la persecuci\u00f3n y las torturas del r\u00e9gimen militar. Tambi\u00e9n, dentro de la vor\u00e1gine que signific\u00f3 su v\u00ednculo con Parra, hab\u00eda tenido que reponerse a un trauma may\u00fasculo: fue finalmente la persona que estaba con la cantautora cuando tom\u00f3 la m\u00e1s radical de las determinaciones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">***<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Nacido el 27 de agosto de 1927 en Lavalleja -el Departamento en que est\u00e1 la localidad de Zapic\u00e1n desde donde tom\u00f3 su apellido-, fue hijo de un padre ind\u00edgena y de una madre de ascendencia espa\u00f1ola, educ\u00e1ndose de forma autodidacta y sin nunca recibir una formaci\u00f3n m\u00e1s tradicional. Reci\u00e9n aprendi\u00f3 a leer a los 17 a\u00f1os y en su juventud lleg\u00f3 caminando hasta el Amazonas, donde vivi\u00f3 en distintas comunidades ancestrales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u201cJam\u00e1s pis\u00f3 una escuela y no estaba ni ah\u00ed con la educaci\u00f3n occidental\u201d, resume Vagnoni. De vuelta en Uruguay, en 1960 se integr\u00f3 a un programa del gobierno que invitaba a ciudadanos an\u00f3nimos a viajar hasta la ciudad chilena de Valdivia para ayudar en su reconstrucci\u00f3n tras el terremoto que hab\u00eda sufrido ese mismo a\u00f1o. Ya avezado en los oficios de carpinter\u00eda y constructor, los que hab\u00eda desarrollado tanto en su pa\u00eds como en Brasil, Zapic\u00e1n decidi\u00f3 pasar varios meses en el sur del planeta, levantando casas de tronco con techos de quincha, y maravillado con la idiosincrasia serena que identifica al mundo rural chileno, tan similar, seg\u00fan subrayaba, a su s\u00edmil uruguayo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">De regreso en su tierra, retom\u00f3 otra de sus pasiones: la militancia pol\u00edtica. Se integr\u00f3 al ya creciente Movimiento de Liberaci\u00f3n Nacional Tupamaros y particip\u00f3 en todas las manifestaciones populares de su tiempo, incluyendo la c\u00e9lebre en su pa\u00eds marcha campesina de 1964 -la \u201cmarcha de los ca\u00f1eros\u201d-, encabezada por el guerrillero Ra\u00fal Sendic. Ah\u00ed fue arrestado y se convirti\u00f3 en el primer torturado pol\u00edtico de Uruguay, detonando hasta la solidaridad p\u00fablica del escritor Eduardo Galeano, quien escribi\u00f3 distintas cartas exigiendo su liberaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Cuando d\u00e9cadas m\u00e1s tarde recordaba su paso por Tupamaros, su mirada transmit\u00eda nostalgia pura: \u201cEl grupo era una entrega de tu existencia por un ideario. Hoy no, hoy la gente no entrega ni su tiempo por un ideario. Hoy te dicen: espera que termine con la computadora y te atiendo\u201d, reclamaba en una entrevista de 2017 con la web del Colectivos de Trabajadores de Chile (CC.TT.).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Ante los complejos episodios que hab\u00eda debido tolerar -y ya fichado y vigilado por la polic\u00eda como un agente agitador- , decidi\u00f3 venir nuevamente a Chile en 1965. Ser\u00eda la traves\u00eda que cambiar\u00eda su destino. \u201cEntr\u00e9 de forma clandestina cuando yo ya ven\u00eda muy trajinado. Era como un rebelde&#8230; pero con una causa\u201d, se autodefini\u00f3 en 2007 en una entrevista con la periodista Marisol Garc\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Se comenz\u00f3 a vincular con colectivos sociales y art\u00edsticos, donde conoci\u00f3 al cantautor nacional Osvaldo \u201cGitano\u201d Rodr\u00edguez. Compartieron gustos por el cancionero latinoamericano con sensibilidad social, con Violeta Parra como uno de sus ejes. Tambi\u00e9n por esos d\u00edas naci\u00f3 su apodo de \u201cel Indio\u201d debido a sus ra\u00edces ind\u00edgenas, aunque hasta hoy algunos cercanos se r\u00eden con cari\u00f1o del contrapunto: de tez blanca e imponentes ojos azules, su aspecto m\u00e1s bien parec\u00eda arrancado del viejo Hollywood.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Fue idea del propio Rodr\u00edguez llevarlo a la carpa que Parra hab\u00eda levantado desde diciembre de 1965 en la esquina de avenida La Ca\u00f1ada con Mateo de Toro y Zambrano, en la comuna de La Reina. Si su experiencia se\u00f1alaba que hab\u00eda ayudado a cimentar construcciones en lugares mucho m\u00e1s inh\u00f3spitos, podr\u00eda servir de gran ayuda para empujar un proyecto que a\u00fan no estaba concluido, que segu\u00eda a medio camino entre la indiferencia generalizada y la ausencia de apoyo financiero.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En 1966, cuando ambos se conocieron, la voz de <em>Gracias a la vida<\/em> no atravesaba sus pasajes m\u00e1s luminosos. A la desaz\u00f3n por el irregular eco de su obra art\u00edstica se sumaba el fin de su relaci\u00f3n con el antrop\u00f3logo suizo Gilbert Favre, quien hab\u00eda partido a Bolivia, sepultando la relaci\u00f3n m\u00e1s relevante de su vida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u201cElla estaba muy sola. Por soledad tambi\u00e9n se genera un acercamiento y una qu\u00edmica tan fuerte con Zapic\u00e1n. \u00c9l tambi\u00e9n lo ha dicho: a Violeta era una mujer que le gustaban los hombres y \u00e9l no s\u00f3lo era un tipo bell\u00edsimo, sino que tambi\u00e9n era de campo, de una extracci\u00f3n similar, hab\u00eda m\u00faltiples formas de contacto: lo po\u00e9tico, lo art\u00edstico, lo musical, lo social. Violeta sac\u00f3 el lado musical que \u00e9l ten\u00eda, pero \u00e9l fue quien mejor la cal\u00f3 intelectual y socialmente en los \u00faltimos momentos de su vida\u201d, postula Stambuk.<img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"22156\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=22156\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Sin-fronteras1411-III.jpg?fit=768%2C432&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"768,432\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Sin fronteras1411 III\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Sin-fronteras1411-III.jpg?fit=656%2C369&amp;ssl=1\" class=\"wp-image-22156 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Sin-fronteras1411-III.jpg?resize=656%2C368&#038;ssl=1\" alt=\"Sin fronteras1411 III\" width=\"656\" height=\"368\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Sin-fronteras1411-III.jpg?w=768&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Sin-fronteras1411-III.jpg?resize=300%2C169&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 656px) 100vw, 656px\" \/><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">***<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Pese a la sincron\u00eda, el primer cara a cara no fue precisamente armonioso y estuvo agitado por el consabido temperamento de la cantante. Cuando Zapic\u00e1n lleg\u00f3 hasta la carpa con el \u201cGitano\u201d para verla actuar, Violeta se habr\u00eda fijado en \u00e9l y le habr\u00eda espetado: \u201c\u00a1Qu\u00e9 te cre\u00eds huev\u00f3n que est\u00e1s reci\u00e9n llegado y no aplaudes!\u201d. A partir de ah\u00ed, le ofreci\u00f3 trabajar en la carpa a cambio de alojamiento, ropa y comida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Una tarde, sin m\u00e1s prop\u00f3sito que pasar el rato, el uruguayo tom\u00f3 uno de los bombos que hab\u00eda en el lugar y comenz\u00f3 a percutirlo con cierto sentido mel\u00f3dico, tal como lo hab\u00eda o\u00eddo de los grupos ind\u00edgenas con los que hab\u00eda compartido. La chilena lo escuch\u00f3 y no dud\u00f3 ni un minuto: lo invit\u00f3 a formar parte del disco que estaba preparando, el que m\u00e1s tarde se convertir\u00eda en Las \u00faltimas composiciones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Uno de los m\u00fasicos chilenos que m\u00e1s comparti\u00f3 en esos d\u00edas con el \u201cAlbert\u00edo\u201d fue Pedro Aceituno, parte de Curacas, agrupaci\u00f3n nacida en La Pe\u00f1a de los Parra, en Santiago Centro, y donde tambi\u00e9n toc\u00f3 Zapic\u00e1n tras el fallecimiento de la autora de Volver a los 17. \u201cEra un hombre de mucho carisma y que lograba congregar muchos seguidores. De hecho, \u00e9l nos bautiz\u00f3 como Curacas. Ten\u00eda tambi\u00e9n mucho esp\u00edritu de aventura, por eso hab\u00eda llegado a Chile y se hab\u00eda embarcado en trabajos que parec\u00edan muy esforzados. Pero tambi\u00e9n era muy reservado y discreto. Me parece que eso lo ayud\u00f3 a contrapesar una personalidad tan fuerte como la de Violeta. Nunca hablaba mucho de lo que ellos ten\u00edan. Yo dir\u00eda que fue su gran compa\u00f1ero. Se ha mitificado mucho que fue su amante, pero m\u00e1s bien fue su compa\u00f1ero\u201d, asegura.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Stambuk tambi\u00e9n sugiere un matiz: \u201c\u00c9l siempre la trat\u00f3 de dimensionar como una mujer \u00fanica en Latinoam\u00e9rica y habl\u00f3 de una relaci\u00f3n que pudo haber sido m\u00e1s que de lo que fue. Sus descripciones tambi\u00e9n hablan de una mujer que estaba abandonada. Me parece que sus v\u00ednculos personales eran muy fuertes, pero iban m\u00e1s all\u00e1 del amor f\u00edsico\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En la entrevista con Marisol Garc\u00eda, Alberto da su versi\u00f3n: \u201cTodos esos cuentos con los que se queda la gente. Es pesado, claro; porque, sin que en ello yo viviese la culpa ni alg\u00fan sentido de responsabilidad, hice lo que pude: intent\u00e9, tir\u00e9 mensajes, avisos, \u00f3rdenes, c\u00f3digos y se\u00f1ales\u2026 pero m\u00e1s no pod\u00eda. En eso tuve siempre la plenitud y la tranquilidad de que siempre estuve all\u00e1, a la vista. Despu\u00e9s es muy f\u00e1cil hablar para quienes no han vivido las historias\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">***<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En diciembre de 1966, Gilbert Favre pas\u00f3 por Santiago junto al grupo que ten\u00eda en Bolivia, Los Jairas, y se present\u00f3 en La Carpa de La Reina. Fue la \u00faltima vez que se vieron con Violeta. Tras ello, se volvi\u00f3 a refugiar en Zapic\u00e1n, momentos donde quiz\u00e1s aflora el calificativo m\u00e1s adecuado para el lazo que construyeron: en los meses previo a su fallecimiento lat\u00eda el estr\u00e9s de una relaci\u00f3n tormentosa. Parra quer\u00eda tener m\u00e1s control sobre \u00e9l, pero \u00e9l se resist\u00eda. El uruguayo se fue dos veces de la carpa, a la casa de \u201cGitano\u201d Rodr\u00edguez en Valpara\u00edso, buscando un poco de respiro ante la creciente tirantez.<img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"22157\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=22157\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Sin-fronteras1411-IV.jpg?fit=768%2C983&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"768,983\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Sin fronteras1411 IV\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Sin-fronteras1411-IV.jpg?fit=656%2C840&amp;ssl=1\" class=\"wp-image-22157 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Sin-fronteras1411-IV.jpg?resize=656%2C840&#038;ssl=1\" alt=\"Sin fronteras1411 IV\" width=\"656\" height=\"840\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Sin-fronteras1411-IV.jpg?w=768&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Sin-fronteras1411-IV.jpg?resize=234%2C300&amp;ssl=1 234w\" sizes=\"auto, (max-width: 656px) 100vw, 656px\" \/><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Pero volvi\u00f3 en febrero para nuevamente poner a prueba los afectos. \u201cA Violeta le gustaba mucho su presencia. \u00c9l fue muy leal y muy bien compa\u00f1ero, me consta porque lo presenci\u00e9. Le dio su apoyo cuando a ella no la inflaba nadie, cuando le daban con un palo y la criticaban. Adem\u00e1s que para construir (la carpa) termin\u00f3 siendo muy h\u00e1bil\u201d, califica Aceituno.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El fat\u00eddico 5 de febrero, ambos almorzaron en compa\u00f1\u00eda de Carmen Luisa Arce Parra, la hija menor de la artista. Tras largos silencios y una situaci\u00f3n m\u00e1s bien inc\u00f3moda -la pareja hab\u00eda discutido por la ma\u00f1ana-, la cantautora se retir\u00f3 a su habitaci\u00f3n y despu\u00e9s de un rato materializ\u00f3 el punto final a su existencia. Nuevamente Zapic\u00e1n debi\u00f3 pegarle a la puerta para ver qu\u00e9 hab\u00eda pasado, aunque esta vez la escena era irremediable.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Sigui\u00f3 viviendo con los hijos mayores de la cantautora -Isabel y \u00c1ngel-, pero despu\u00e9s de un tiempo se distanciaron para siempre. Ah\u00ed se fue a la Villa Jaime Eyzaguirre (actual Villa Los Jardines), en \u00d1u\u00f1oa, donde en 1970 despach\u00f3 su adi\u00f3s m\u00e1s p\u00fablico a su compa\u00f1era fallecida: el \u00e1lbum solista El grito salvaje, mezcla entre carta de amor y lamento por lo que se perdi\u00f3 para siempre. En la contratapa escribe su compatriota, el cantautor Alfredo Zitarrosa: \u201cS\u00e9 que en este disco quiere expresar su amor, su casi veneraci\u00f3n y su apasionada nostalgia por Violeta Parra. Sin duda, todo eso no cab\u00eda aqu\u00ed. Pero asoman en las canciones los brotes nuevos de esa planta que lo abraza para siempre. La gran poetisa chilena, aquella mujer que tambi\u00e9n lo am\u00f3 y lo admir\u00f3 como se puede amar a este hombre blanco y conmovido que es Alberto\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Por esos mismos a\u00f1os tambi\u00e9n edit\u00f3 un libro de poes\u00eda y comenz\u00f3 una marcha errante por la capital que lo llev\u00f3 a residir en la Villa Ol\u00edmpica. Ah\u00ed conoci\u00f3 a Mercedes de Guadalupe Borques, mujer 23 a\u00f1os menor, con quien se emparejar\u00eda de forma definitiva en los 80. En 1997, ambos partieron a Uruguay con el \u00fanico hijo que tuvieron, Batov\u00ed.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u201cAl llegar a Uruguay, Alberto prefiri\u00f3 dejar de cantar\u201d, cuenta \u201cLupe\u201d desde Neptunia -la misma localidad a la que arribaron hace m\u00e1s de dos d\u00e9cadas-, advirtiendo que su cada vez m\u00e1s deteriorada condici\u00f3n pulmonar le impidi\u00f3 reactivarse como artista en la adultez. Se dedic\u00f3 a la cosecha de verduras, a la medicina natural y a los masajes, por los que -seg\u00fan su viuda- nunca cobraba.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u201cLupe\u201d se muestra muy discreta al minuto de hablar de la vida de su fallecido marido con Violeta Parra, aunque subraya que siempre guard\u00f3 buenos recuerdos de Chile, pese a los traumas y las heridas que debi\u00f3 cargar. \u201c\u00c9l tambi\u00e9n estuvo preso un tiempo durante la dictadura de Pinochet. Por eso, cuando llegamos a Uruguay lo \u00fanico que quer\u00eda era una casa grande y libre, donde pudiese entrar cualquiera, donde no se sintiera encerrado\u201d.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El uruguayo Alberto Zapic\u00e1n lleg\u00f3 a la vida de Violeta Parra en sus \u00faltimos meses, debiendo incluso auxiliar un intento de suicidio previo. Aunque establecieron una relaci\u00f3n tormentosa, fue quiz\u00e1s la \u00faltima persona que le aport\u00f3 algo de luz a una existencia que se estaba esfumando en silencio. Nunca la olvid\u00f3, incluso hasta su vida en un lejano balneario uruguayo, donde muri\u00f3 a los 94 a\u00f1os en septiembre.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":22158,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[2367,703606798],"tags":[17212],"class_list":{"0":"post-22149","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-cultura","8":"category-sin-fronteras","9":"tag-america-latina","11":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Sin-fronteras1411b-I-1422162993-1636920194495.jpg?fit=797%2C374&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-5Lf","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/22149","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=22149"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/22149\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22166,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/22149\/revisions\/22166"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/22158"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=22149"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=22149"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=22149"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}