{"id":21910,"date":"2021-11-06T20:33:33","date_gmt":"2021-11-06T19:33:33","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=21910"},"modified":"2021-11-06T20:33:33","modified_gmt":"2021-11-06T19:33:33","slug":"sociedad-simone-de-beauvoir-el-capitalismo-y-la-emancipacion-de-la-vejez-alexandre-feron","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=21910","title":{"rendered":"Sociedad &#8211; Simone de Beauvoir, el capitalismo y la emancipaci\u00f3n de la vejez. [Alexandre F\u00e9ron]"},"content":{"rendered":"<p class=\"ox-f2e0f2b0f2-MsoNormal\"><span style=\"color: #000000;\"><b><a href=\"https:\/\/www.contretemps.eu\/\">Contretemps<\/a>, 31-10-2021<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f2e0f2b0f2-MsoNormal\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Traducci\u00f3n de Faustino Eguberri \u2013 <a href=\"https:\/\/vientosur.info\/\">Viento Sur<\/a> <\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f2e0f2b0f2-MsoNormal\"><span style=\"color: #000000;\"><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 6-11-2021<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f2e0f2b0f2-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Con motivo de la publicaci\u00f3n en las \u00c9ditions sociales del libro <em>D\u00e9couvrir Beauvoir<\/em>, escrito por Alexandre Feron, publicamos un extracto: el comentario sobre un pasaje del libro -demasiado poco conocido- que Simone de Beauvoir dedic\u00f3 a la vejez, lo que el capitalismo hace de ella y las posibilidades de emanciparla.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f2e0f2b0f2-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Texto de Simone de Beauvoir<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f2e0f2b0f2-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u201cLa vejez no es una conclusi\u00f3n necesaria de la existencia humana. (&#8230;) Un gran n\u00famero de animales mueren, como las ef\u00edmeras, despu\u00e9s de reproducirse, sin pasar por un estadio degenerativo. Sin embargo, es una verdad emp\u00edrica y universal que a partir de un cierto n\u00famero de a\u00f1os el organismo humano sufre una involuci\u00f3n. El proceso es inevitable. Al cabo de un cierto tiempo, conduce a una reducci\u00f3n en las actividades del individuo; muy a menudo, una disminuci\u00f3n de las facultades mentales y un cambio de su actitud con respecto al mundo. (&#8230;)<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f2e0f2b0f2-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Para que la vejez no sea una parodia rid\u00edcula de nuestra existencia, solo hay una soluci\u00f3n, que es continuar persiguiendo fines que den sentido a nuestra vida: dedicaci\u00f3n a individuos, comunidades, causas, trabajo social o pol\u00edtico, intelectual, creador. Contrariamente a lo que aconsejan los moralistas, debemos desear mantener en la edad avanzada pasiones lo suficientemente fuertes como para que nos eviten volvernos sobre nosotros mismos. La vida conserva un valor siempre y cuando se lo d\u00e9 a la de los dem\u00e1s, a trav\u00e9s del amor, la amistad, la indignaci\u00f3n, la compasi\u00f3n. Entonces sigue habiendo razones para actuar o hablar. A menudo se aconseja a las personas que preparen su vejez. Pero si se trata solo de reservar dinero, elegir el lugar en que se va a vivir la jubilaci\u00f3n, tener aficiones, no habremos avanzado mucho cuando llegue el momento. Vale m\u00e1s no pensar demasiado en ella, sino vivir la vida humana lo suficientemente comprometida, lo suficientemente justificada como para seguir adhiri\u00e9ndonos a ella incluso cuando se hayan perdido todas las ilusiones y se haya enfriado el ardor vital.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f2e0f2b0f2-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Estas posibilidades solo les son concedidas a un pu\u00f1ado de privilegiados: en los \u00faltimos a\u00f1os es cuando se ampl\u00eda m\u00e1s profundamente la brecha entre ellos y la gran mayor\u00eda de los hombres. Compar\u00e1ndolos podremos responder a la pregunta formulada al principio de este libro: \u00bfQu\u00e9 hay de inevitable en el declive de los individuos? \u00bfEn qu\u00e9 medida es responsable la sociedad?<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f2e0f2b0f2-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">(&#8230;) La vejez denuncia el fracaso de toda nuestra civilizaci\u00f3n. El hombre por entero debe ser rehecho, todas las relaciones entre las personas deben recrearse si se quiere que la condici\u00f3n del anciano sea aceptable. Un hombre o una mujer no deber\u00eda acercarse al final de su vida con las manos vac\u00edas y solitario. Si la cultura no fuera conocimiento inerte, adquirido de una vez por todas y luego olvidado, si fuera pr\u00e1ctica y viva, si a trav\u00e9s de ella el individuo tuviera una relaci\u00f3n con su entorno que se lograr\u00eda y renovar\u00eda a lo largo de los a\u00f1os, a cualquier edad ser\u00eda un ciudadano activo, \u00fatil. Si no estuviera atomizado desde la infancia, cerrado y aislado entre otros \u00e1tomos, si participara en una vida colectiva, tan diaria y esencial como su propia vida, nunca experimentar\u00eda el exilio. En ninguna parte, en ning\u00fan momento se han logrado tales condiciones. Los pa\u00edses socialistas, si se acercan un poco m\u00e1s que los pa\u00edses capitalistas, todav\u00eda est\u00e1n muy lejos de ellas.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f2e0f2b0f2-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En la sociedad ideal que acabo de evocar, se puede so\u00f1ar con que la vejez no existir\u00eda por as\u00ed decirlo. Como sucede en algunos casos privilegiados, el individuo, debilitado en secreto por la edad, pero no aparentemente disminuido, alg\u00fan d\u00eda sufrir\u00eda de una enfermedad a la que no resistir\u00eda; morir\u00eda sin haber sufrido ninguna degradaci\u00f3n. La edad postrera realmente se ajustar\u00eda a la definici\u00f3n dada por algunos ide\u00f3logos burgueses: un momento de la existencia diferente de la juventud y la madurez, pero que posee su propio equilibrio y deja abierta al individuo una amplia gama de posibilidades.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f2e0f2b0f2-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Estamos lejos de todo ello. La sociedad solo se preocupa por el individuo en la medida en que produce. Los j\u00f3venes lo saben. Su ansiedad en el momento en que abordan la vida social es sim\u00e9trica a la ansiedad de los ancianos cuando son excluidos de ella. En el intervalo, la rutina enmascara los problemas. El joven teme a esa m\u00e1quina que va a atraparle, a veces intenta defenderse con adoquines; al anciano, rechazado por ella, agotado, desnudo, solo le quedan los ojos para llorar. Entre los dos gira la m\u00e1quina, trituradora de hombres que se dejan triturar porque ni siquiera se imaginan poder escapar de ella. Cuando se ha entendido cu\u00e1l es la condici\u00f3n de las personas mayores, no podemos contentarnos con exigir una pol\u00edtica de vejez m\u00e1s generosa, un aumento de las pensiones, una vivienda saludable y un ocio organizado. Es todo el sistema lo que est\u00e1 en juego y la reivindicaci\u00f3n solo puede ser radical: cambiar la vida\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f2e0f2b0f2-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Simone de Beauvoir, <em>La Vieillesse<\/em> (1970), Gallimard, Par\u00eds, 2020, Conclusion, p. 755-761. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=21910#fn-21910-1' id='fnref-21910-1' onclick='return fdfootnote_show(21910)'>1<\/a><\/sup><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f2e0f2b0f2-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Comentario<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f2e0f2b0f2-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El extracto est\u00e1 tomado de la conclusi\u00f3n de <em>La Vieillesse<\/em> (La vejez), que es, despu\u00e9s de <em>Le Deuxi\u00e8me Sexe<\/em> (El Segundo Sexo), la segunda obra te\u00f3rica m\u00e1s importante de Beauvoir. Una vez m\u00e1s, se trata de estudiar una categor\u00eda de seres humanos socialmente marginados en las sociedades modernas y que experimentan una forma espec\u00edfica de alienaci\u00f3n. Con este fin, Beauvoir utiliza un m\u00e9todo de encuesta bastante similar al utilizado en su libro sobre la condici\u00f3n de la mujer: bas\u00e1ndose en un vasto estudio de todo lo que se ha escrito sobre el tema, as\u00ed como en su propia experiencia (Beauvoir tiene 62 a\u00f1os en el momento de la publicaci\u00f3n del libro) y la de sus familiares, busca dar al lector una visi\u00f3n exhaustiva de la condici\u00f3n particular de la vejez, progresando desde el \u201cpunto de vista de la exterioridad\u201d (Parte I) hasta el punto de vista de la \u201cexperiencia vivida\u201d, es decir el del \u201cser-en-el-mundo\u201d de las personas de edad avanzada (Parte II). Su marco te\u00f3rico existencialista se sit\u00faa en la continuidad de <em>El Segundo Sexo<\/em>, pero ahora integra mucho m\u00e1s la preocupaci\u00f3n marxista por analizar las condiciones econ\u00f3micas y sociales en las que evolucionan los individuos.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f2e0f2b0f2-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Al escribir este libro, Beauvoir tiene como objetivo \u00abromper la conspiraci\u00f3n del silencio\u00bb (p. 8) sobre la condici\u00f3n que se asigna a las personas mayores y, por lo tanto, contribuir a una toma de conciencia generalizada de la actitud \u00abno solo culpable, sino criminal\u00bb de la sociedad hacia esta categor\u00eda de individuos. En conclusi\u00f3n, Beauvoir puede entonces sacar algunas perspectivas sobre la forma de transformar esta situaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f2e0f2b0f2-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u00bfLa situaci\u00f3n degradante en la que son colocadas la mayor\u00eda de las personas mayores es solo una cuesti\u00f3n espec\u00edfica, incluso individual, que es posible resolver sin cuestionar la organizaci\u00f3n general de la sociedad? \u00bfO esta situaci\u00f3n condensa el destino general que esta sociedad da a los seres humanos, de modo que para resolver el problema de la vejez es necesario transformar profundamente la sociedad en su conjunto?<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f2e0f2b0f2-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>La vejez como fen\u00f3meno biol\u00f3gico y existencial<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f2e0f2b0f2-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Desde el comienzo de La Vejez, Beauvoir afirma, refiri\u00e9ndose nuevamente de forma impl\u00edcita a la concepci\u00f3n maussiana del hombre total,<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=21910#fn-21910-2' id='fnref-21910-2' onclick='return fdfootnote_show(21910)'>2<\/a><\/sup> que \u00abla vejez solo se puede entender en su totalidad\u00bb (p. 23), es decir, como un fen\u00f3meno a la vez biol\u00f3gico, existencial y social. Toda la dificultad est\u00e1 en comprender \u00abla estrecha interdependencia\u00bb (p. 17) de estas diferentes dimensiones.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f2e0f2b0f2-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En efecto, como recuerda aqu\u00ed en conclusi\u00f3n, el envejecimiento es ante todo un proceso fisiol\u00f3gico de \u00abinvoluci\u00f3n\u00bb que afecta al organismo humano, que, a partir de un cierto estado de madurez, pierde gradualmente su capacidad (tanto f\u00edsica como intelectual) para actuar en el mundo, hasta el punto de que ya no es capaz de mantenerse vivo. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=21910#fn-21910-3' id='fnref-21910-3' onclick='return fdfootnote_show(21910)'>3<\/a><\/sup>Sin embargo, la vejez humana es irreductible a solo esta dimensi\u00f3n biol\u00f3gica, y tambi\u00e9n debe entenderse como un fen\u00f3meno psicol\u00f3gico o existencial. A partir de un cierto momento de su existencia, el individuo se descubre a s\u00ed mismo como viejo, una toma de conciencia que afecta a todas las dimensiones de su existencia <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=21910#fn-21910-4' id='fnref-21910-4' onclick='return fdfootnote_show(21910)'>4<\/a><\/sup> (relaci\u00f3n con su cuerpo, sexualidad, actividades, proyectos, relaci\u00f3n con el pasado y el futuro, etc.), y que conduce a una profunda transformaci\u00f3n de su relaci\u00f3n con el mundo, o tambi\u00e9n de su forma de \u00abestar-en-el-mundo\u201d (concepto que Beauvoir retoma de Heidegger y que constituye el t\u00edtulo de la segunda parte del libro). La dimensi\u00f3n existencial de la vejez se refiere a la forma en que el individuo asume su involuci\u00f3n biol\u00f3gica, es decir, c\u00f3mo se sit\u00faa en relaci\u00f3n con ella y le da sentido. La toma de conciencia de su edad puede, por ejemplo, conducir tanto a un frenes\u00ed en el que el individuo busca aprovechar al m\u00e1ximo el tiempo que le queda, como a una apat\u00eda o un estado depresivo en el que siente que nada de lo que hace tiene sentido en vista de la inminencia de la muerte.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f2e0f2b0f2-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Sin embargo, lo que es, seg\u00fan Beauvoir, decisivo para vivir una vejez feliz, es no renunciar a lo que constituye el coraz\u00f3n de la existencia humana: proyectarse hacia el futuro y actuar en el mundo. El mayor riesgo que acecha psicol\u00f3gicamente a la persona mayor es que, viendo su futuro de repente limitado, se hunda en la indiferencia hacia el mundo y los dem\u00e1s: renunciando a \u00abperseguir fines que den sentido a nuestra vida\u00bb, ya no tiene \u00abrazones para actuar o hablar\u00bb. Por lo tanto, la vejez no debe ser de ninguna manera un momento de ruptura con las actividades de la edad adulta: solo en la medida en que sigamos experimentando \u00abfuertes pasiones\u00bb, en que sigamos dedic\u00e1ndonos \u00aba individuos, comunidades, causas\u00bb, en que persigamos un \u00abtrabajo social o pol\u00edtico, intelectual, creativo\u00bb, los \u00faltimos a\u00f1os de existencia pueden tener sentido. Esa es la raz\u00f3n por la que el destino del individuo durante la vejez es, seg\u00fan Beauvoir, una consecuencia directa del tipo de existencia que ha llevado. Si llev\u00f3 una existencia sin pasiones, sin compromisos, sin proyectos reales, su vida como anciano ser\u00e1 a\u00fan m\u00e1s pobre. Por lo tanto, uno debe en cierta manera preparar su vejez, no solo en el sentido estricto de procurarse las condiciones materiales para una jubilaci\u00f3n apacible, sino sobre todo llevando una \u00abvida humana lo suficientemente comprometida, lo suficientemente justificada, como para seguir adhiri\u00e9ndose a ella incluso cuando se hayan perdido todas las ilusiones y se haya enfriado el ardor vital\u00bb.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f2e0f2b0f2-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>La vejez como condici\u00f3n social<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f2e0f2b0f2-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"21916\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=21916\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Vejez0611-II.jpg?fit=410%2C654&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"410,654\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Vejez0611 II\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Vejez0611-II.jpg?fit=410%2C654&amp;ssl=1\" class=\"  wp-image-21916 alignright\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Vejez0611-II.jpg?resize=409%2C652&#038;ssl=1\" alt=\"Vejez0611 II\" width=\"409\" height=\"652\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Vejez0611-II.jpg?w=410&amp;ssl=1 410w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Vejez0611-II.jpg?resize=188%2C300&amp;ssl=1 188w\" sizes=\"auto, (max-width: 409px) 100vw, 409px\" \/>Sin embargo, tal an\u00e1lisis existencial sigue siendo insuficiente, ya que hace de la vejez un fen\u00f3meno que depender\u00eda completamente de la responsabilidad individual, de las propias decisiones del individuo durante su vida y de su forma de dar sentido a su involuci\u00f3n fisiol\u00f3gica. Sin embargo, la forma en que se vive la vejez depende en gran medida de la situaci\u00f3n social del individuo. Refiri\u00e9ndose en particular a sus an\u00e1lisis del cap\u00edtulo 4 de la primera parte (\u00abLa vejez en la sociedad actual\u00bb, p. 306-393), Beauvoir recuerda que \u00abla edad a la que comienza el declive senil siempre ha dependido de la clase a la que se pertenece. Hoy en d\u00eda, un minero es a la edad de 50 a\u00f1os un hombre acabado, mientras que entre los privilegiados muchos llevan alegremente sus 80 a\u00f1os\u00bb (p. 758). La desigualdad de las personas en la vejez no solo se debe a las posibilidades concretas que tienen en la jubilaci\u00f3n, sino sobre todo a las consecuencias del estilo de vida que han tenido que llevar durante su existencia. Obligadas a vender su fuerza de trabajo para satisfacer sus necesidades, obligadas a tareas repetitivas y alienantes que no favorecen la imaginaci\u00f3n ni el enriquecimiento de su persona, permanentemente ocupadas por las preocupaciones de la existencia diaria, las personas trabajadoras no tienen la oportunidad de preparar su jubilaci\u00f3n. Como resultado, seg\u00fan Beauvoir, \u00e9sta se vive con especial brutalidad: de repente, la o el pensionista \u00absolo ve un desierto a su alrededor\u00bb; al abordar con las \u00abmanos vac\u00edas\u00bb la vejez, \u00abla decadencia senil comienza prematuramente, es r\u00e1pida, f\u00edsicamente dolorosa, moralmente horrible\u00bb y los \u00abindividuos explotados y alienados, cuando sus fuerzas les abandonan, se vuelven fatalmente \u201cresiduos\u201d, \u201cdesechos\u201d (p.759) En resumen, como dice Beauvoir en el pre\u00e1mbulo del libro: \u00abtanto en el curso de la historia como hoy, la lucha de clases determina la forma en que un hombre es atrapado por su vejez\u00bb (p. 19).<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f2e0f2b0f2-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Revolucionar la vejez y salir del capitalismo<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f2e0f2b0f2-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Por lo tanto, el problema de la vejez no es, seg\u00fan Beauvoir, un problema particular que podr\u00eda resolverse a trav\u00e9s de otra pol\u00edtica de vejez. Plantear el problema de la vejez es cuestionar una organizaci\u00f3n de la sociedad humana, que obliga a las personas a trabajar toda su vida simplemente para mantenerse con vida. Como escribe Beauvoir, \u00abpor el destino que asigna a sus miembros inactivos, la sociedad se desenmascara; siempre los ha tratado como material\u00bb (p. 760). La incapacidad en que nuestra sociedad se encuentra para tratar a las y los ancianos humanamente es el s\u00edntoma del \u00abfracaso de toda nuestra civilizaci\u00f3n\u00bb, es decir, una civilizaci\u00f3n estructurada por el modo de producci\u00f3n capitalista.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f2e0f2b0f2-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Partiendo del problema aparentemente espec\u00edfico de la condici\u00f3n de las personas mayores, Beauvoir, por lo tanto, pide una transformaci\u00f3n del modo de organizaci\u00f3n social de la humanidad y una superaci\u00f3n del modo de producci\u00f3n capitalista. \u00abLo que hay que rehacer es el hombre entero, hay que recrear todas las relaciones entre los hombres si se quiere que la condici\u00f3n del anciano sea aceptable\u201d. En esta \u00absociedad ideal\u00bb poscapitalista, la vejez misma \u00abni siquiera existir\u00eda, por as\u00ed decirlo\u00bb. No porque tal o cual progreso t\u00e9cnico o m\u00e9dico hubiera permitido a la humanidad superar su condici\u00f3n biol\u00f3gica y la fatalidad de su involuci\u00f3n, sino porque ya no ser\u00eda sin\u00f3nimo de un estatus social espec\u00edfico que disminuye las posibilidades de acci\u00f3n del individuo. El anciano ya no estar\u00eda condenado a vivir sus \u00faltimos a\u00f1os como una existencia puramente honoraria a la espera de la muerte, sino que tendr\u00eda ante s\u00ed una \u00abamplia gama de posibilidades\u00bb que podr\u00eda continuar persiguiendo hasta que la muerte le alcanzara.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f2e0f2b0f2-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Para lograr esta \u00absociedad ideal\u00bb, Beauvoir menciona, en el \u00faltimo p\u00e1rrafo del libro, la posibilidad de una forma de alianza revolucionaria entre la juventud y las y los ancianos. En el esp\u00edritu de algunos an\u00e1lisis revolucionarios de mayo de 68 (por ejemplo, los de Marcuse), Beauvoir parece considerar que no hay que dirigirse hacia los trabajadores adultos para encontrar el sujeto revolucionario. Totalmente absortos en su actividad profesional y en la rutina diaria que les \u00abenmascara los problemas\u201d fundamentales de la sociedad, los trabajadores \u00abse dejan triturar porque ni siquiera se imaginan poder escapar de ella\u00bb. El joven y el viejo se sit\u00faan por su parte en exterioridad a la sociedad capitalista. Si los j\u00f3venes a\u00fan no han sido \u00abatrapados\u00bb por el sistema capitalista, los ancianos ya no son parte de \u00e9l. As\u00ed, la \u00abansiedad\u00bb del comienzo de la vida social encuentra su correspondiente posible en la \u00abangustia\u00bb del final de la vida social. Por lo tanto, Beauvoir pide a los ancianos que se unan a la lucha de esta juventud en revuelta y que trabajen juntos para cuestionar el sistema y lograrlo. Porque \u00abla afirmaci\u00f3n solo puede ser radical: cambiar la vida\u00bb.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f2e0f2b0f2-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><b><u>Otros textos de Beauvoir<\/u><\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f2e0f2b0f2-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><em>La Vieillesse<\/em> (1970), Gallimard, Par\u00eds, 2020, Introducci\u00f3n, p. 7-15; Pre\u00e1mbulo, p. 17-23. (Hay traducci\u00f3n en espa\u00f1ol: Simone de Beauvoir, <em>La vejez<\/em>, EDHASA, 1983. ndt.)<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f2e0f2b0f2-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Textos preliminares para tener una buena visi\u00f3n general del proyecto Beauvoir:<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f2e0f2b0f2-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><em>La Vieillesse<\/em>, Parte II, cap. 5 \u00abDescubrimiento y asunci\u00f3n de la vejez. Experiencia vivida del cuerpo\u00bb, pp. 399-509; cap. 6 \u00abTiempo, actividad, historia\u00bb, p. 510-629.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f2e0f2b0f2-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Estos dos cap\u00edtulos de la segunda parte buscan explicar la especificidad de la experiencia vivida de la vejez:<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f2e0f2b0f2-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><em>Tout compte fait<\/em>, Gallimard, Par\u00eds, 1972, c. 1, pp. 57-62; c. 2, p. 183-187.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f2e0f2b0f2-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En el primer pasaje del cuarto volumen de memorias, Beauvoir describe su relaci\u00f3n con el tiempo y la vejez; en el segundo, vuelve a pensar sobre la g\u00e9nesis de <em>La Vieillesse<\/em>.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f2e0f2b0f2-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><em>La Force des choses<\/em> (1963), Gallimard, Par\u00eds, 2001, Ep\u00edlogo, p. 489-508.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f2e0f2b0f2-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Haciendo un balance de su vida en el umbral de la vejez, Beauvoir se\u00f1ala parad\u00f3jicamente que las promesas de la juventud se han cumplido y que ella \u00abse ha desdibujado\u00bb, una f\u00f3rmula que despert\u00f3 muchas reacciones y est\u00e1 en el origen del proyecto de escritura de <em>La Vieillesse<\/em>.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-f2e0f2b0f2-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><b><u>Notas<\/u><\/b><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con motivo de la publicaci\u00f3n en las \u00c9ditions sociales del libro D\u00e9couvrir Beauvoir, escrito por Alexandre Feron, publicamos un extracto: el comentario sobre un pasaje del libro -demasiado poco conocido- que Simone de Beauvoir dedic\u00f3 a la vejez, lo que el capitalismo hace de ella y las posibilidades de emanciparla.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":21915,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[],"tags":[703605025,703607615,703607617,374,703607616],"class_list":{"0":"post-21910","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"tag-capitalismo","8":"tag-decouvrir-beauvoir","9":"tag-el-segundo-sexo","10":"tag-ideas","11":"tag-vejez","13":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Vejez0611-I-3172186636-1636226846113.jpg?fit=672%2C377&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-5Ho","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/21910","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=21910"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/21910\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":21917,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/21910\/revisions\/21917"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/21915"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=21910"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=21910"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=21910"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}