{"id":21706,"date":"2021-10-27T23:24:54","date_gmt":"2021-10-27T21:24:54","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=21706"},"modified":"2021-10-27T23:24:54","modified_gmt":"2021-10-27T21:24:54","slug":"venezuela-como-maduro-liberalizo-la-economia-venezolana-antulio-rosales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=21706","title":{"rendered":"Venezuela &#8211; C\u00f3mo Maduro \u00abliberaliz\u00f3\u00bb la econom\u00eda venezolana. [Antulio Rosales]"},"content":{"rendered":"<p class=\"ox-8c63667cfe-MsoNormal\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Las \u00faltimas reformas econ\u00f3micas en Venezuela apuntan a la dolarizaci\u00f3n parcial de la econom\u00eda, la transferencia de activos y el empoderamiento de una nueva elite econ\u00f3mica. En Venezuela se vive una suerte de perestroika sin gl\u00e1snost.<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-8c63667cfe-MsoNormal\"><span style=\"color: #000000;\"><b><a href=\"https:\/\/nuso.org\/\">Nueva Sociedad<\/a>, octubre 2021<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-8c63667cfe-MsoNormal\"><span style=\"color: #000000;\"><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 27-10-2021<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-8c63667cfe-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Las historias de Instagram muestran lujosas terrazas con piscina y sonrientes modelos promocionando un sorbete de prosecco con frutas. Nuevos restaurantes exclusivos con men\u00fas en d\u00f3lares emergen en las urbanizaciones privilegiadas de Caracas. En simult\u00e1neo, llegan noticias de nuevos casos de contagio de covid-19 y una creciente lista de solicitudes de crowdfunding para financiar ayudas y tratamientos m\u00e9dicos. Detr\u00e1s de todo ello est\u00e1 el rumor de la muerte de dos profesores universitarios jubilados presumiblemente afectados por la desnutrici\u00f3n. Todas estas im\u00e1genes vienen de Venezuela. \u00bfC\u00f3mo coexisten esas realidades en un solo pa\u00eds? \u00bfC\u00f3mo pueden venir adem\u00e1s de una sociedad que apenas pocos a\u00f1os antes experimentaba con un nuevo socialismo, de car\u00e1cter bolivariano y pretendidamente democr\u00e1tico?<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-8c63667cfe-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Pese a su car\u00e1cter contradictorio, estas postales no deben sorprender. En los \u00faltimos a\u00f1os, la desigualdad en Venezuela ha ido en aumento. Seg\u00fan la encuesta de calidad de vida (ENCOVI), la m\u00e1s confiable que se publica en el pa\u00eds \u2013a falta de estad\u00edsticas oficiales\u2013 Venezuela ser\u00eda en 2021 el pa\u00eds m\u00e1s desigual de Am\u00e9rica Latina, incluso por encima de Brasil, con un coeficiente de Gini de 56,7. La pobreza de ingresos alcanzar\u00eda a la gran mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n mientras que la pobreza extrema superar\u00eda el 70%.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-8c63667cfe-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El incremento de la desigualdad y la pobreza son resultado de una serie de medidas econ\u00f3micas pragm\u00e1ticas y el recrudecimiento del autoritarismo en el modelo pol\u00edtico, una suerte de perestroika sin gl\u00e1snost, como la que otros gobiernos hegem\u00f3nicos de la regi\u00f3n llevaron a cabo en el pasado. Esta desigualdad se caracteriza por elevados niveles informalidad y precariedad laboral, crecientes lazos de dependencia entre personas que viven en el pa\u00eds y sus familias en la di\u00e1spora y, en el contexto de la pandemia de covid-19, un deterioro pronunciado de la red de protecci\u00f3n social del pa\u00eds. En a\u00f1os recientes, el gobierno de Nicol\u00e1s Maduro, agobiado por presiones externas, especialmente las sanciones sectoriales impuestas por Estados Unidos y el intento de la antigua Asamblea Nacional por buscar salidas a su gobierno \u2013desde una solicitud de refer\u00e9ndum revocatorio hasta el desconocimiento de la elecci\u00f3n de Maduro en 2018 y el establecimiento de pretendido \u00abgobierno interino\u00bb\u2013, ha emprendido una serie de reformas econ\u00f3micas que ponen en cuesti\u00f3n el n\u00facleo de la pol\u00edtica econ\u00f3mica tradicional del chavismo. El objetivo superior est\u00e1 claro: mantenerse en el poder.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-8c63667cfe-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Las reformas se relacionan con la liberalizaci\u00f3n y desregulaci\u00f3n de ciertos mercados, incluida la dolarizaci\u00f3n parcial de la econom\u00eda, la transferencia de activos y el empoderamiento de una nueva elite econ\u00f3mica, junto a la consolidaci\u00f3n de su poder gracias al apoyo de las Fuerza Armada Nacional Bolivariana. Las reformas tienen adem\u00e1s un correlato social que sugiere una serie de pr\u00e1cticas de adaptaci\u00f3n informales, descentralizadas y sustentadas en ecosistemas e infraestructuras fr\u00e1giles. Es por ello que la reciente medida de reconversi\u00f3n monetaria (la tercera en su estilo desde el segundo gobierno de Hugo Ch\u00e1vez hasta hoy), que quit\u00f3 seis ceros a la moneda nacional, el bol\u00edvar, ha pasado casi inadvertida. La medida incluye el ostensible nacimiento del bol\u00edvar digital, que no es m\u00e1s que el reconocimiento formal de una realidad ya conocida por la poblaci\u00f3n: el uso de medios electr\u00f3nicos a falta de medios de pago tradicionales, am\u00e9n del creciente uso de monedas extranjeras, criptomonedas, oro y hasta caf\u00e9 como medios de pago. Esta medida, a la vez, es ilustrativa de las din\u00e1micas sociales y productivas venezolanas: llega a formalizar realidades preexistentes, con un bautizo embellecedor que pretende esconder un sustrato precario y vulnerable.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-8c63667cfe-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Liberalizaci\u00f3n con caracter\u00edsticas bolivarianas<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-8c63667cfe-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El veterano l\u00edder chavista y varias veces ministro Arist\u00f3bulo Izt\u00fariz dijo en 2014 que \u00abla primera tarea de una revoluci\u00f3n es no dejarse tumbar y por eso [existe] el control de cambio\u00bb. En el manejo de la renta internacional del suelo, por la v\u00eda del control de cambio, el gobierno centraliz\u00f3 la principal arma econ\u00f3mica y redistributiva del Estado, sin contrapesos y con objetivos partidistas. Despu\u00e9s de a\u00f1os de subsidios al consumo de bienes importados y trasegar millones de petrod\u00f3lares a importaciones ficticias o infladas, ese modelo de control se agot\u00f3. Y con \u00e9l, las reservas internacionales l\u00edquidas de un pa\u00eds petrolero que en una d\u00e9cada recibi\u00f3 la m\u00e1s grande bonanza en moneda extranjera de su historia. En 2019, el gobierno abandon\u00f3 el control cambiario que fue consustancial con la pol\u00edtica econ\u00f3mica bolivariana.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-8c63667cfe-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En un contexto de hiperinflaci\u00f3n, tensi\u00f3n social, escasez y migraci\u00f3n masiva, liberar el mercado cambiario sirvi\u00f3 como arma de supervivencia. Apoyados en el uso de las divisas privadas y de los consumidores, el gobierno abri\u00f3 las puertas a las importaciones con escaso control e incentiv\u00f3 aperturas portuarias opacas. Se constituyeron nuevos modelos de negocios para llenar anaqueles con productos importados que solo la poblaci\u00f3n con acceso a divisas extranjeras puede consumir, a trav\u00e9s de los denominados \u00abbodegones\u00bb. El d\u00f3lar ha venido copando espacios en el mercado local para el intercambio y para algunas remuneraciones, mientras que otras monedas, como el euro, el peso colombiano, el real y hasta el bitcoin forman parte del nuevo sistema multimoneda en el que el bol\u00edvar cumple un lejano rol referencial, para el menudeo m\u00e1s cotidiano como el transporte local y para los salarios empobrecidos del sector p\u00fablico.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-8c63667cfe-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Si bien la dolarizaci\u00f3n parcial de la econom\u00eda ha logrado detener un poco el ritmo de crecimiento de la inflaci\u00f3n, la liberalizaci\u00f3n del mercado cambiario ha incentivado la informalidad e impulsa la desigualdad.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-8c63667cfe-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">No obstante, la liberalizaci\u00f3n cambiaria es apenas la capa superficial y m\u00e1s visible de los cambios que ha venido ejecutando el gobierno de Maduro. Junto con la dolarizaci\u00f3n se han llevado a cabo un proceso de privatizaci\u00f3n sigilosa o de transferencia de activos del Estado al sector privado por mecanismos poco transparentes, en los que el gobierno determina a priori los ganadores de la liberalizaci\u00f3n. Mientras que la forma de ejecutar la pol\u00edtica econ\u00f3mica sigue centralizada en el poder ejecutivo, con nulos mecanismos de contrapesos y rendici\u00f3n de cuentas, el gobierno ha emprendido otras pol\u00edticas de desregulaci\u00f3n de mercados. Uno fundamental es el sector de hidrocarburos, en el que, bajo la \u00e9gida del ministro de Petr\u00f3leo Tareck El Aissami, el gobierno ha venido acordando contratos de servicio y de producci\u00f3n compartida con el sector privado para intentar reactivar la producci\u00f3n petrolera. Estos \u00abacuerdos de servicios productivos\u00bb, est\u00e1n amparados en la denominada Ley Antibloqueo que facilita cambios en la estructura accionaria de empresas mixtas de hidrocarburos y, contraviniendo la ley org\u00e1nica en la materia, mantiene bajo secreto de Estado el procedimiento.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-8c63667cfe-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">No obstante, los resultados han sido mediocres. La producci\u00f3n petrolera sigue estancada y, mientras los riesgos reputacionales del Estado venezolano sigan siendo altos y las sanciones estadounidenses sigan poniendo en jaque la capacidad comercial de la industria, es previsible que esta realidad no cambiar\u00e1. A esto hay que sumar una progresiva transici\u00f3n pospetrolera que se inicia en las econom\u00edas del norte global y en las que grandes inversiones a largo plazo en \u00e1reas riesgosas, costosas y altamente contaminantes tienen horizontes limitados.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-8c63667cfe-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La fase desregularizadora de la Revoluci\u00f3n Bolivariana tiene otros objetivos m\u00e1s all\u00e1 de la industria petrolera, sujeta a imponderables internacionales como las sanciones y las medidas de mitigaci\u00f3n del cambio clim\u00e1tico. La elite pol\u00edtica busca en cambio, por la v\u00eda de una ley de zonas econ\u00f3micas especiales, expandir los territorios de experimentaci\u00f3n regulatoria. As\u00ed como las privatizaciones sigilosas implican que el gobierno es el rector final de los ganadores de la liberalizaci\u00f3n, las zonas econ\u00f3micas especiales buscan expandir esta din\u00e1mica de experimentaci\u00f3n y transferencia de ganancias a una nueva elite econ\u00f3mica que pueda dar sustento al poder bolivariano en su fase madurista m\u00e1s all\u00e1 del petr\u00f3leo. En un sentido m\u00e1s sustancial, el gobierno de Maduro estar\u00eda replanteando, de manera accidentada, torpe y autoritaria, una transici\u00f3n del Estado rentista petrolero a uno neopatrimonial, todav\u00eda con car\u00e1cter extractivo pero con nuevos oligarcas a la cabeza, bajo la protecci\u00f3n y, posiblemente supervisi\u00f3n, de la elite de poder.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-8c63667cfe-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Salidas informales desde abajo<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-8c63667cfe-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Adem\u00e1s de las estrategias desregularizadoras del gobierno de Maduro, la sociedad venezolana ha venido adapt\u00e1ndose. Distintos grupos han buscado salidas productivas informales para sobrevivir, dada la fragilidad de los servicios p\u00fablicos y la virtual desaparici\u00f3n del salario de los trabajadores. La vinculaci\u00f3n entre ambos fen\u00f3menos \u2013la liberalizaci\u00f3n focalizada desde arriba y las estrategias de sobrevivencia y experimentaci\u00f3n desde abajo\u2013 pocas veces es discutida a la luz de las nuevas din\u00e1micas econ\u00f3micas venezolanas, pero adentrarse en esa relaci\u00f3n es fundamental para reconocer los retos tan profundos a los que se enfrenta el pa\u00eds en su perspectiva de desarrollo y transici\u00f3n a la democracia.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-8c63667cfe-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Una de las estrategias que se ha anunciado y que se comienza a conocer m\u00e1s a partir de sus consecuencias humanas y ambientales es la expansi\u00f3n de la frontera extractiva del pa\u00eds. Esta estrategia, depredadora de la naturaleza y explotadora de la mano de obra, est\u00e1 patente en la miner\u00eda informal de oro en los estados Bol\u00edvar y Amazonas (en territorios muchos m\u00e1s vastos que el ya significativo Arco Minero del Orinoco, zona de \u00abdesarrollo\u00bb oficial para la miner\u00eda). En el sur del r\u00edo Orinoco, un entramado de crimen organizado, disidencias guerrilleras de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ej\u00e9rcito del Pueblo (FARC-EP) y c\u00e9lulas activas del Ej\u00e9rcito de Liberaci\u00f3n Nacional (ELN) junto con las Fuerza Armada Nacional Bolivariana controlan las minas de oro a la fuerza mientras que se erige una econom\u00eda paralela, marcada por el oro y sus mercanc\u00edas adyacentes, el mercurio, la explotaci\u00f3n sexual y el comercio informal.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-8c63667cfe-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La reconfiguraci\u00f3n de las pr\u00e1cticas sociales y econ\u00f3micas en las zonas mineras tiene como consecuencia la vulneraci\u00f3n de los derechos de quienes hacen vida en las minas, con importantes rasgos diferenciados por raz\u00f3n de g\u00e9nero y etnia. Los actores armados juegan un papel central en la resoluci\u00f3n de conflictos y el Estado se ha replegado, participando escasamente de la captaci\u00f3n de la renta extractiva. Asimismo, la transferencia competencias de gobernanza a grupos informales e ilegales ha implicado la erosi\u00f3n de ya fr\u00e1giles mecanismos de protecci\u00f3n ambiental en la Amazonia venezolana, con devastadoras implicaciones sociales y ambientales, incluyendo un incremento de la deforestaci\u00f3n, la contaminaci\u00f3n de cuencas de agua y la apropiaci\u00f3n de tierras ancestrales ind\u00edgenas.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-8c63667cfe-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En contraste, en las ciudades venezolanas muchos se han refugiado en estrategias de supervivencia en el interior de la emergente econom\u00eda vinculada al blockchain, como la miner\u00eda de criptomonedas o el gaming. El surgimiento de bitcoin en 2009, a prop\u00f3sito de la crisis financiera global, represent\u00f3 una respuesta tecnol\u00f3gica frente a las sospechas que suscitaba el Estado como rector del sistema monetario. Esta y otras criptomonedas emergen como herramientas descentralizadas, basadas en la validaci\u00f3n de par a par a trav\u00e9s de las cadenas de bloque y se sustenta en \u00faltima instancia en la capacidad instalada de computadoras capaces de registrar transacciones resolviendo complicados problemas matem\u00e1ticos. M\u00e1s all\u00e1 del origen ideol\u00f3gico de car\u00e1cter anarcocapitalista, las criptomonedas encuentran asidero en un pa\u00eds con alto control del Estado sobre la econom\u00eda entre individuos con visiones ideol\u00f3gicas diversas, pero con condiciones materiales comunes.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-8c63667cfe-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El proceso de validaci\u00f3n, denominado \u00abminer\u00eda\u00bb, requiere de sustanciales aportes de energ\u00eda el\u00e9ctrica. La miner\u00eda de criptomonedas, en especial el bitcoin, ha significado una salida para venezolanos que, con una inversi\u00f3n b\u00e1sica en el hardware capaz de resolver estos acertijos, permiti\u00f3 acumular las recompensas que reciben los \u00abmineros\u00bb de criptomonedas para luego transferirlas a monedas convertibles, es decir, pasando el valor del tiempo y la energ\u00eda invertida a d\u00f3lares. Con acertijos matem\u00e1ticos cada vez m\u00e1s complejos, se requiere mayor capacidad y potencia acumulada para resolverlos por lo que los proyectos de miner\u00eda individuales son menos exitosos y se requieren grandes inversiones o \u00abgranjas\u00bb de miner\u00eda que hasta hace poco tiempo ten\u00edan su principal centro en China.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-8c63667cfe-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Un rasgo central de este mercado es su marcada volatilidad. En todo caso, las actividades asociadas a las criptomonedas y las cadenas de bloque siguen siendo importantes para un sector de la poblaci\u00f3n venezolana que invierte tiempo valioso y se apalanca en una infraestructura el\u00e9ctrica y de internet fr\u00e1gil para apropiarse de activos financieros altamente especulativos pero que, en el contexto de baj\u00edsimos salarios y una inflaci\u00f3n rampante, representan oportunidades de ganancia o sobrevivencia. Ejemplos de ello son la creciente participaci\u00f3n de venezolanos en el mundo del gaming, como el universo de Axie Infinity, basado en activos digitales o Non-Fungible Tokens (NFT). Se calcula que unos 6.000 jugadores participan diariamente en el juego desde Venezuela, muchos de ellos \u00abbecados\u00bb por peque\u00f1os o medianos inversionistas que con una inversi\u00f3n al menos 450 d\u00f3lares dan vida a un tr\u00edo de figurines NFT y obtienen ganancias en la moneda virtual del juego que luego canjean por la criptomoneda Ethereum y de ah\u00ed la pasan a monedas convertibles. Muchos de estos becados trabajan jugando por varias horas al d\u00eda y obtienen entre 90 y 100 d\u00f3lares estadounidenses mensuales, una suma que, en contraste con el dilapidado salario nacional, puede completar un ingreso para sobrevivir.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-8c63667cfe-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u00bfQu\u00e9 relaci\u00f3n guardan estos procesos alternativos e informales de supervivencia? Surgen tres rasgos fundamentales. En primer lugar, se tratan de nuevos procesos extractivos. Esta vez no de los hidrocarburos, pero s\u00ed de la naturaleza (evidente en el caso del oro) y la infraestructura vinculada la electricidad y telecomunicaciones fr\u00e1giles. La miner\u00eda de criptomonedas y el gaming se sustentan en la apropiaci\u00f3n de ventajas de mercado que permite una provisi\u00f3n de energ\u00eda el\u00e9ctrica, de origen hidroel\u00e9ctrico, casi gratuita y un servicio de internet econ\u00f3mico, aunque precario. Una segunda ventaja de mercado se refiere a las precarias condiciones del mercado laboral que liberan mano de obra abundante que puede ver sus necesidades medianamente satisfechas en un contexto general de precarizaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-8c63667cfe-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En segundo lugar, el Estado se mantuvo a la retaguardia de algunos de estos procesos y ha tenido una relaci\u00f3n ambigua frente a ellos. Desde ignorarlos y permitir su desarrollo velado, ha pasado a la represi\u00f3n o apropiaci\u00f3n de estas actividades y estrategias, al punto que participan, especialmente desde las Fuerzas Armadas como actores fundamentales en esos mercados. En tercer lugar, muchas de estas estrategias de supervivencia no est\u00e1n vinculadas con encadenamientos productivos aguas arriba o aguas abajo que permita una expansi\u00f3n econ\u00f3mica que permita la satisfacci\u00f3n de necesidades. Adem\u00e1s, dependen en \u00faltima instancia de ecosistemas e infraestructuras precarias que, de no ser preservadas y rehabilitadas, generar\u00e1n mayores costos en el futuro.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-8c63667cfe-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Retos para el rescate institucional y capacidad estatal<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-8c63667cfe-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Cuando nos aproximamos a las transformaciones econ\u00f3micas que vive Venezuela, surgen im\u00e1genes contradictorias, desde una desigualdad inusitada hasta la aparici\u00f3n de nuevos emprendimientos. La informalidad y la precariedad se convierten en norma a partir de medidas liberalizadoras y desregularizadoras focalizadas, sin el concurso de la sociedad ni de los actores pol\u00edticos, es decir, son reformas determinadas desde el poder. Sin embargo, vienen acompa\u00f1adas, por la fuerza misma de la crisis y los espacios que las reformas van generando, de estrategias sociales y nuevas ganancias.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-8c63667cfe-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">M\u00e1s all\u00e1 de los efectos econ\u00f3micos de los cambios que ha ejecutado el gobierno de Maduro, es importante reflexionar sobre sus efectos sociales y pol\u00edticos. Est\u00e1 claro que, en el mediano plazo, el gobierno ha logrado su cometido: estabiliz\u00f3 un r\u00e9gimen de \u00edndole autocr\u00e1tico, con escasos contrapesos, y cuyo poder, de momento, no puede ser desafiado. Al mismo tiempo, se ha resquebrajado un sistema de protecci\u00f3n social que, mal que bien, subsist\u00eda desde la era de la democracia representativa al igual que se ha socavado la red de servicios alternativa que emergi\u00f3 con la Revoluci\u00f3n Bolivariana. En ese contexto, la sociedad ha sido abandonada y han surgido nuevos actores sociales que han tomado la batuta en organizaci\u00f3n, participaci\u00f3n y producci\u00f3n a escala local para satisfacer sus necesidades. La provisi\u00f3n de servicios p\u00fablicos es extraordinariamente fr\u00e1gil y vulnerable. Una infraestructura envejecida y sin mantenimiento no puede sostener un crecimiento econ\u00f3mico estable.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-8c63667cfe-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En el plano de las elites, emergentes grupos de poder se han encumbrado, muchos asociados directamente con el poder, mientras que otros, en el sector privado, han ahondado estrategias de inversi\u00f3n que podr\u00edan generar contrapesos \u2013al menos productivos\u2013 al poder. En ese caso, la fragmentaci\u00f3n social, territorial y productiva que generan las nuevas desigualdades constituye nuevos retos para la recuperaci\u00f3n institucional y democr\u00e1tica. La reconstituci\u00f3n de una institucionalidad democr\u00e1tica pasar\u00e1 por el rescate de las competencias del Estado, como proveedor de servicios p\u00fablicos, as\u00ed como de su rol de facilitador de espacios de convivencia, representaci\u00f3n y contestaci\u00f3n del poder.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-8c63667cfe-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>* Antulio Rosales<\/strong>, es profesor asistente de Ciencias Pol\u00edticas de la Universidad de New Brunswick. Es doctor en Gobernanza Global por la Universidad de Waterloo y fue investigador del Centro de Estudios de Medioambiente y Desarrollo de la Universidad de Oslo.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las \u00faltimas reformas econ\u00f3micas en Venezuela apuntan a la dolarizaci\u00f3n parcial de la econom\u00eda, la transferencia de activos y el empoderamiento de una nueva elite econ\u00f3mica. En Venezuela se vive una suerte de perestroika sin gl\u00e1snost.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":21712,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[17923],"tags":[17212],"class_list":["post-21706","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-venezuela","tag-america-latina","fallback-thumbnail"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Venezuela2710-1003689788-1635369874891.jpg?fit=1300%2C648&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-5E6","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/21706","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=21706"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/21706\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":21713,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/21706\/revisions\/21713"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/21712"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=21706"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=21706"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=21706"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}