{"id":21117,"date":"2021-10-03T18:27:04","date_gmt":"2021-10-03T16:27:04","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=21117"},"modified":"2021-10-03T18:27:04","modified_gmt":"2021-10-03T16:27:04","slug":"feminismos-se-toma-entre-sus-manos-la-autobiografia-de-simone-de-beauvoir-maria-gabriela-mizraje","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=21117","title":{"rendered":"Feminismos &#8211; Se toma entre sus manos. La autobiograf\u00eda de Simone de Beauvoir. [Mar\u00eda Gabriela Mizraje]"},"content":{"rendered":"<p class=\"ox-94795ec106-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>El segundo sexo en el R\u00edo de La Plata (Editorial Marea) compilado por Mabel Bellucci y Mariana Smaldone recupera el poder de Simone de Beauvoir. Su obra tuvo una profunda influencia en el auge de los feminismos y fue el faro de varias generaciones de activistas, periodistas, escritoras e intelectuales en el R\u00edo de la Plata. Volver a su mirada permite comprender la acci\u00f3n pol\u00edtica y te\u00f3rica del feminismo, y a su vez, iluminar las luchas presentes y futuras. <\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-94795ec106-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><b><a href=\"https:\/\/www.revistaanfibia.com\/\">Revista Anfibia<\/a>, octubre 2021<\/b><\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\"><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 3-10-2021<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"ox-94795ec106-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En uno de los cap\u00edtulos de <em>El segundo sexo en el R\u00edo de La Plata<\/em> (Editorial Marea) se reconstruyen los dos celebratorios que se realizaron en Buenos Aires a Simone de Beauvoir en el cincuentenario de su libro El segundo sexo. El primero fue en junio de 1999 en la Biblioteca Popular Jos\u00e9 Ingenieros. El segundo se efectu\u00f3 en agosto de 1999 con las Jornadas en Homenaje a Simone de Beauvoir en el Cincuentenario de El segundo sexo, organizadas por el Instituto Interdisciplinario de Estudios de G\u00e9nero, de\u00a0 la Facultad de Filosof\u00eda y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Mar\u00eda Gabriela Mizraje, escritora, cr\u00edtica literaria, fil\u00f3loga, no solo fue una de las principales promotoras de dicho evento, sino tambi\u00e9n, originalmente present\u00f3 la ponencia \u201cSe toma entre sus manos: la autobiograf\u00eda de Simone de Beauvoir\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-94795ec106-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En 1999, Mizraje, sin saberlo, con su trabajo cr\u00edtico se adelanta a la novela reci\u00e9n editada en 2020, Las inseparables, referida a la tr\u00e1gica historia de la amistad juvenil entre Simone de Beauvoir y \u00c9lizabeth Mabille, llamada cari\u00f1osamente Zaza. A continuaci\u00f3n, un extracto (en dos fragmentos) de aquel anticipado texto que forma parte de esta flamante publicaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-94795ec106-MsoNormal\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">***<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-94795ec106-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><i>Tal era el sentido de mi vocaci\u00f3n: adulta, tomar\u00eda de nuevo en\u00adtre mis manos a mi infancia y har\u00eda de ella una obra maes\u00adtra sin mengua. Me so\u00f1aba como el absoluto fundamento de m\u00ed misma y mi propia apoteosis.<\/i><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-94795ec106-MsoNormal\" style=\"text-align: right;\"><span style=\"color: #000000;\">S. B., <em>Memorias de una joven formal<\/em><sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=21117#fn-21117-1' id='fnref-21117-1' onclick='return fdfootnote_show(21117)'>1<\/a><\/sup><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-94795ec106-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Es m\u00e1s o menos c\u00e9lebre la frase con la que Sartre la convoca a Beau\u00advoir a poco de conocerse \u2013cuando ambos acaban de aprobar su examen en la Sorbonne\u2013: \u00abA partir de ahora, la tomo en\u00adtre mis manos\u00bb (Beau\u00advoir, 1989, p. 345). Esa promesa, siendo al mismo tiempo un mandato, que Simone elige no vivir como amenaza sino tensamente como des\u00adtino, se ar\u00adticula en la autobio\u00adgraf\u00eda \u2013que ella comienza a publi\u00adcar a fines de los a\u00f1os cincuenta\u2013 a modo de clausura de la etapa ini\u00adcial de su vida (pri\u00admer volumen) y apertura de la siguiente (se\u00adgundo volumen). <em>Las Memorias de una jo\u00adven formal<\/em> (1958) ser\u00e1n con\u00adti\u00adnua\u00addas por <em>La fuerza de la edad<\/em>, (1960) y <em>La fuerza de las co\u00adsas<\/em> (1963) y, de otro modo, por <em>Final de cuentas<\/em> (1972) pero tambi\u00e9n por el ensayo <em>La ve\u00adjez<\/em> (1970), <em>La ce\u00adremonia de los adioses<\/em> (1981) y <em>Car\u00adtas al Cas\u00adtor<\/em> (1983), m\u00e1s tar\u00adde.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-94795ec106-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Sobre el rumbo de <em>Mi Vida<\/em> \u2013<em>My Life<\/em> (1927)\u2013 de Isadora Duncan, Simone sue\u00f1a la propia. Mujer de cincuenta a\u00f1os, se sienta a re\u00adcons\u00adtruirla, a buscar a aqu\u00e9lla que buscaba ser \u00e9sta que ahora escri\u00adbe: \u00ab[\u2026] y so\u00f1\u00e9 con mi pro\u00adpia existencia\u00bb (Ib. p. 325).<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-94795ec106-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El ejercicio autobiogr\u00e1fico la deposita l\u00facida sobre su pro\u00adpia experiencia ensay\u00edstica en torno a la situaci\u00f3n del &#8216;ser mujer.&#8217;<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-94795ec106-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>La deseante<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Si hay algo inapelable en la autobiograf\u00eda de Beauvoir, pre\u00adcisamente parece ser su escritura. En las <em>Memorias<\/em> asevera: \u00abcuando a los quince a\u00f1os escrib\u00ed en el \u00e1lbum de una amiga las predilecciones, los proyectos, que en principio deb\u00edan definir mi personalidad, a la pregunta: &#8216;\u00bfQu\u00e9 quiere hacer m\u00e1s tarde?&#8217;, contest\u00e9 enseguida: &#8216;Ser una autora c\u00e9lebre\u00b4. Respec\u00adto a mi m\u00fasico preferido, a mi flor favorita, me hab\u00eda inventado gustos m\u00e1s o menos ficticios. Pero sobre ese punto no vacil\u00e9: codiciaba ese porvenir, excluyendo cualquier otro\u00bb (Ib. p. 145).\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-94795ec106-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Formalidades y no de la memoria, tras La larga marcha (1957), aquel tomo de <em>Memorias<\/em> hace con\u00adverger, al final, libertad y muerte. Seg\u00fan la visi\u00f3n de la auto\u00adra, las acechanzas de la existencia son expiadas con la muerte de la me\u00adjor amiga, \u00c9lizabeth Mabille, llamada cari\u00f1osamente Zaza. Se trata de una continuidad y un relevo entre mujeres, que dejan al des\u00adcu\u00adbierto, en el orden simb\u00f3lico tanto como en el real, la ne\u00adcesi\u00addad de un sacri\u00adficio enf\u00e1tico e irreversible para alcanzar el objeti\u00advo propues\u00adto, el precio de la propia libertad. Beauvoir, salv\u00e1ndose, se destruye y se construye sobre el dolor de la otra (por encima del hueco del amor en la desapari\u00adci\u00f3n f\u00edsica y la permanencia de la imagen en la imagi\u00adna\u00adci\u00f3n o en el universo on\u00edrico).<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-94795ec106-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Zaza no s\u00f3lo la acompa\u00f1a en la infancia y adolescencia, ese tr\u00e1nsito pesaroso de la ni\u00f1a a la mujer que le torna imposible a Simone concebir la vida sin ella, sino que tambi\u00e9n escande el texto que la nom\u00adbra en tanto hecho insustituible y necesidad de que la trama y el conglomerado de sensaciones de la joven protagonis\u00adta puedan avanzar. En este sentido, Zaza anticipa a Sartre (en su impacto sobre la subjetividad de Simone y en lo que \u00e9sta arma). Zaza es un doble menos id\u00e9ntico que complemen\u00adta\u00adrio de Si\u00admone. Si todo el volumen postula el relevo entre uno y otro per\u00adsonaje, la ins\u00adcripci\u00f3n de esa muerte final insiste en \u00e9l y es es\u00adtructuran\u00adte de la relaci\u00f3n. Ese corte es el salto de\u00adfinitivo al encuentro con Sartre y a una memoria autobiogr\u00e1fica que le permi\u00adtir\u00e1 a Bea\u00aduvoir sustituir los intercambios de aquel mundo de variedades dispersas por otro m\u00e1s concentrado aun en su variedad (Sartre, el entorno Sartre y el efecto Sartre).<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-94795ec106-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Al cierre de la primera parte, una revelaci\u00f3n desgarrado\u00adra tiene lugar: \u00abY de nuevo una evidencia me fulmin\u00f3: &#8216;Ya no pue\u00addo vivir sin ella\u00b4. Era un poco aterrador: ella iba, ven\u00eda, lejos de m\u00ed y toda mi dicha, mi existencia misma descansaban entre sus manos\u00bb (Ib. p. 96). Y al cierre de la \u00faltima, la salida de Zaza es para\u00adlela a la entrada de Jean-Paul. Sin em\u00adbargo y por ello mismo, a causa de lo que llega a significar para Beauvoir, m\u00e1s que los varones con los que se vincula hasta ese momento, es Zaza quien, en muchos aspectos, habilita y pre\u00adcede la intensidad de aquella alianza con \u00e9l.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-94795ec106-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">As\u00ed la autobiograf\u00eda la deja lista para Sartre, para el encuentro con \u00e9l, en el punto exacto; all\u00ed se deja Beauvoir, con p\u00e9r\u00addida y adquisici\u00f3n, se\u00f1alando con demasiada claridad el pasaje de una etapa a la otra. Hacia el desenlace se acumulan las muertes y los desprendimientos (la muerte del abuelo, la de Jacques \u2013la cual, aunque cronol\u00f3gicamente acontecer\u00e1 mucho des\u00adpu\u00e9s, se narra aqu\u00ed para ya sacarlo del relato y de la memoria\u2013 y la muerte de Zaza; el alejamiento de Herbaud y de los otros persona\u00adjes m\u00e1s o menos circundantes). Lo \u00fanico que queda para ese pre\u00adsente y futuro son Sartre y el estudio, la Sorbonne, los proyec\u00adtos intelectuales.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-94795ec106-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Antes, a lo largo de las Memorias, la admirada Zaza, a pesar de la devoci\u00f3n que despierta en Simone, le revela a \u00e9sta en nega\u00adtivo lo que Simone no es ni habr\u00e1 de ser (cree que por imposibi\u00adlidad, aunque m\u00e1s tarde comprende que por elecci\u00f3n). El juego de comple\u00admentariedades que en forma t\u00e1cita el relato postula, hace que pri\u00admero la triunfadora sea la amiga, pero al final lo sea ella. Inicialmente, las cartas se reparten entre el pecado, el secreto, la con\u00adfesi\u00f3n de Simone, la insolen\u00adcia de Zaza, su auda\u00adcia, su adultez, su sar\u00adcasmo y has\u00adta su seve\u00adridad mayor que la propia.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-94795ec106-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Zaza funciona tambi\u00e9n como la pieza imprescindible de una autobiograf\u00eda que, al interior, al mismo tiempo se constituye como novela de aprendizaje. Zaza conduce, organiza, desdice. Des\u00adde su irrupci\u00f3n est\u00e1 presen\u00adtada para abandonar. El texto promete que, en alg\u00fan momento, Si\u00admone habr\u00e1 de quedarse sola, sin Zaza, pero durante esa traves\u00eda lo que no puede vislumbrarse es su muerte. El abandono m\u00e1s invo\u00adluntario, pero tambi\u00e9n m\u00e1s radical tiene lugar con el desenlace. As\u00ed termina el volumen: \u00abJuntas hab\u00edamos luchado contra el destino fangoso que nos acechaba y he pensado durante mucho tiempo que hab\u00eda pagado mi libertad con su muerte\u00bb (Ib. p. 366).<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-94795ec106-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La joven formal hab\u00eda perdido paula\u00adti\u00adna\u00admente com\u00adpostura a medida que pasaban los a\u00f1os y las p\u00e1gi\u00adnas (de la escritura de la adul\u00adta narradora y de las lec\u00adtu\u00adras efec\u00adtuadas por la joven \u00e1vida). La formalidad de la re\u00adla\u00adci\u00f3n con la mejor amiga se grafi\u00adca verbalmente en el hecho de que en\u00adtre ellas nunca anulen el correcto tratamiento del \u00abus\u00adted\u00bb, es bajo esta f\u00f3rmula que se articula incluso la complicidad.\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-94795ec106-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Se nos dibuja una infancia excesivamente razonada y un l\u00ed\u00admite impreciso entre la voz de la adulta narradora que organiza su memoria por escrito y los pensa\u00admientos de aquella joven a la que se evo\u00adca \u2013no por\u00adque la perspectiva narrativa sea ambigua sino por el efecto que se genera, de manera inevitable\u2013. Estamos frente a una juven\u00adtud relatada de cabo a rabo para servir a la futura (ac\u00adtual) Bea\u00adu\u00advoir, por m\u00e1s sincera que \u00e9sta sea: una peti\u00adte Beau\u00advoir trans\u00adfor\u00admada en una enorme memoria. Escribirse a s\u00ed misma irreme\u00addia\u00adble\u00admente debe con\u00adducir a sobrees\u00adcrituras, es decir, a sobrede\u00adter\u00admi\u00adnaciones.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-94795ec106-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"21123\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=21123\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Feminismos0310-II-398833176-1633278207503.jpg?fit=500%2C719&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"500,719\" data-comments-opened=\"0\" data-image-title=\"Feminismos0310 II\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Feminismos0310-II-398833176-1633278207503.jpg?fit=500%2C719&amp;ssl=1\" class=\"  wp-image-21123 alignright\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Feminismos0310-II-398833176-1633278207503.jpg?resize=460%2C661&#038;ssl=1\" alt=\"Feminismos0310 II\" width=\"460\" height=\"661\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Feminismos0310-II-398833176-1633278207503.jpg?w=500&amp;ssl=1 500w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Feminismos0310-II-398833176-1633278207503.jpg?resize=209%2C300&amp;ssl=1 209w\" sizes=\"auto, (max-width: 460px) 100vw, 460px\" \/>Las fronteras entre la autobiograf\u00eda y la novela que\u00addan desdibujadas, el sello de esa resoluci\u00f3n formal novelesca lo da la muerte final. (Una novela sin final feliz, aun\u00adque no des\u00adga\u00adrra, ya que es mucho lo que promete para una pr\u00f3xima entrega, mucho lo que abre.) El cierre de las <em>Memorias<\/em> articu\u00adla con claridad una apertura y la convo\u00adcatoria a una continuaci\u00f3n. Sabemos que all\u00ed lo que acaba es la jovencita, que la memoria seguir\u00e1 su curso. Pues, la inquie\u00adtud que inmediatamente sale al paso con aquel t\u00edtu\u00adlo \u2013<em>Memoires d\u2019 une jeune fille rang\u00e9e<\/em>\u2013 o dicho de otro modo, la ambi\u00adg\u00fce\u00addad ahora s\u00ed casi insalvable y deli\u00adberada, es la de qui\u00e9n de\u00adtenta la memoria; como en varios otros ejemplos del g\u00e9ne\u00adro (auto\u00adbiogr\u00e1\u00adfico), estas memorias de Beauvoir se presentan de una manera do\u00adble. \u00abMemorias de\u00bb pueden ser tanto las memorias \u201cacerca de\u201d como las memorias que \u201cpertenecen a\u201d una joven formal, puesto que el relato presionar\u00e1 por cubrir esa bre\u00adcha y recons\u00adtruir el punto de vista de aquella joven. El efecto final de esta doble presi\u00f3n es que las memorias se disponen como si la joven hubiese vivido (m\u00e1s) para contarlas, como si las hubiera consignado mientras acontec\u00edan para narrar\u00adlas despu\u00e9s.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-94795ec106-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El texto tiende cada vez m\u00e1s a ello. A medida que la narraci\u00f3n avanza, la voz se va cediendo en mayor proporci\u00f3n a la joven y a quienes la rodean. El d\u00fao que conforma la materia vivida inseparable de la ma\u00adteria narrada en el ejer\u00adcicio de la memoria tambi\u00e9n parece inver\u00adtir su causalidad natu\u00adral: la materia narrada precede a la mate\u00adria vivi\u00adda, puesto que la narraci\u00f3n organiza la vivencia.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-94795ec106-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">[\u2026]<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-94795ec106-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">A pesar de sus advertencias fuera del tex\u00adto, \u00e9ste tambi\u00e9n se presenta como representativo de las mujeres en general, ella se yergue a s\u00ed misma como exemplum, uno que puede fun\u00adcionar como tal en el c\u00edrculo de lectoras libera\u00adles (fundamentalmente blancas, oc\u00adcidenta\u00adles, cris\u00adtia\u00adnas, peque\u00ad\u00f1o-burguesas, hete\u00adrose\u00adxuales, edu\u00adcadas, etc.), sos\u00adte\u00adniendo una de las claves de su efi\u00adcacia en la identi\u00adficaci\u00f3n, pero el ejem\u00adplo no cuaja con igual eficacia, sin ser for\u00adzado, fuera de su clase y su perfil (de intelectual, etc.). Ah\u00ed reside cierta dimensi\u00f3n de la pol\u00edtica liberal, indi\u00advidualista y universal de ese exis\u00adten\u00adcialismo, por m\u00e1s limitados y parad\u00f3jicos que resulten estos t\u00e9rminos. Quiz\u00e1 sea cierto que \u00abla fuerza de su an\u00e1lisis, pero tam\u00adbi\u00e9n sus dificultades, tienen su origen en este supuesto cru\u00adcial, que es al mismo tiempo un signo de generosidad y de arro\u00adgancia\u00bb, seg\u00fan cree Walzer, y que sirvi\u00f3 despu\u00e9s y sirve \u00aben la actualidad como el contrapun\u00adto te\u00f3rico ne\u00adcesa\u00adrio para un feminismo diferen\u00adte\u00bb, pues el pensador norteamericano sugiere en 1988 que, en dicho senti\u00addo, \u00ab<em>El segundo sexo<\/em> constituye [\u2026] una equivoca\u00adci\u00f3n sos\u00adtenida y brillan\u00adte\u00bb (Michael Walzer, La compa\u00f1\u00eda de los cr\u00edticos. Intelectuales y compromiso pol\u00edtico en el siglo XX, Buenos Aires, Nueva Visi\u00f3n, 1993, p. 157).<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-94795ec106-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Esta afirmaci\u00f3n fogonea la pol\u00e9mica instalada alrededor del mismo, pero, aun cuando la equivocaci\u00f3n fuese tal, habida cuenta de su contexto, de lo imprescindible que result\u00f3 y del antes y el despu\u00e9s que traz\u00f3, con todas las revisiones hist\u00f3ricas a cuestas, es fascinante el hecho de la imposibilidad de soslayar su lucidez y su coherencia. Ojal\u00e1 todas las equivocaciones de la historia fueran tan sostenidas y brillantes como la de aquella mujer que, amo\u00adrosamente, se tom\u00f3 entre sus manos. Y a\u00fan toma las nuestras.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-94795ec106-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Buenos Aires, 1999.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-94795ec106-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>* Mar\u00eda Gabriela Mizraje<\/strong>, nvestigadora y poeta, es autora, entre otras obras, de los siguientes libros y ediciones cr\u00edticas: <em>Argentinas de Rosas a Per\u00f3n<\/em> (1999), <em>Mariquita S\u00e1nchez de Thompson, Intimidad y pol\u00edtica<\/em> (2004), <em>Norah Lange. Infancia y sue\u00f1os de walkiria<\/em> (1995), <em>Eduarda Mansilla, Pablo o la vida en las pampas<\/em> (2007), <em>Katherine S. Dreier, Cinco meses en la Argentina desde el punto de vista de una mujer, 1918 a 1919<\/em> (2015).<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-94795ec106-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><b><u>Nota <\/u><\/b><\/span><\/p>\n<div class=\"ox-94795ec106-MsoNormal\" align=\"center\">\n<hr align=\"center\" size=\"2\" width=\"100%\" \/>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Su obra tuvo una profunda influencia en el auge de los feminismos y fue el faro de varias generaciones de activistas, periodistas, escritoras e intelectuales en el R\u00edo de la Plata. Volver a su mirada permite comprender la acci\u00f3n pol\u00edtica y te\u00f3rica del feminismo, y a su vez, iluminar las luchas presentes y futuras.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":21122,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_wpcom_ai_launchpad_first_post":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[376665,14037],"tags":[17212,703607323,703607320,703607324,703607322,703607318,703607319,703607321,703607317,42058,427086,703607326,703607325],"class_list":["post-21117","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-genero","category-mujeres","tag-america-latina","tag-cartas-al-castor","tag-final-de-cuentas","tag-isadora-duncan","tag-la-ceremonia-de-los-adioses","tag-la-fuerza-de-la-edad","tag-la-fuerza-de-las-cosas","tag-la-vejez","tag-las-memorias-de-una-joven-formal","tag-sartre","tag-simone-de-beauvoir","tag-sorbonne","tag-zaza","fallback-thumbnail"],"jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-5uB","amp_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Feminismos0310-I-2103585777-1633278108315.jpg?fit=1914%2C1038&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/21117","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=21117"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/21117\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":21124,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/21117\/revisions\/21124"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/21122"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=21117"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=21117"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=21117"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}