{"id":2106,"date":"2017-04-25T19:06:34","date_gmt":"2017-04-25T19:06:34","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=2106"},"modified":"2017-04-25T19:06:34","modified_gmt":"2017-04-25T19:06:34","slug":"debates-america-latina-redefinir-la-izquierda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=2106","title":{"rendered":"Debates \/ Am\u00e9rica Latina: redefinir la izquierda"},"content":{"rendered":"<p><strong>Am\u00e9rica Latina<\/strong><\/p>\n<p><strong>Redefinir a la izquierda <\/strong><\/p>\n<p><strong>Arturo Anguiano *<\/strong><\/p>\n<p><strong>San Crist\u00f3bal de las Casas, Chiapas, abril 2017<\/strong><\/p>\n<p><strong>CIDECI-Universidad de la Tierra<\/strong><\/p>\n<p><strong>Viento Sur, 25-4-2017\u00a0<\/strong><strong><a href=\"http:\/\/www.vientosur.info\/\">http:\/\/www.vientosur.info\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p>Desde mediados de los a\u00f1os noventa del siglo xx, el neoliberalismo que hab\u00eda logrado imponer su hegemon\u00eda durante tres lustros, provocando la devastaci\u00f3n de todo lo social y de las naciones sometidas a una globalizaci\u00f3n que trajo consigo la reordenaci\u00f3n desordenada de la geograf\u00eda planetaria, comenz\u00f3 a enfrentar en nuestro subcontinente latinoamericano resistencias acrecentadas, luchas, revueltas y hasta insurrecciones como la encabezada por el Ej\u00e9rcito Zapatista de Liberaci\u00f3n Nacional (EZLN) en M\u00e9xico. Los pueblos indios, sobre todo en Ecuador y Bolivia, exigieron la transformaci\u00f3n de los Estados en Estados plurinacionales, dando cabida a los siempre excluidos que con fuerza de hurac\u00e1n fueron imponiendo su reconocimiento.<\/p>\n<p>En el amanecer del siglo XXI, una verdadera guerra de resistencia de abajo se fue realizando en contra de la prolongada guerra del capital mundializado revestido con la estrategia neoliberal. Estalla la lucha social de pueblos, de distintas capas sociales y de la sociedad entera, no s\u00f3lo de car\u00e1cter reivindicativo contra los efectos sociales del neoliberalismo, sino igualmente contra los gobiernos autoritarios que de desarrollistas devinieron fan\u00e1ticos del neoliberalismo. Las revueltas de los oprimidos todos, condujeron a la ca\u00edda de gobiernos neoliberales como el de Gonzalo S\u00e1nchez de Losada luego de las exitosas guerras del gas y del agua en Bolivia y en general al desorden, divisi\u00f3n y desconcierto de clases dominantes que empezaron a perder incluso en procesos electorales; tres gobiernos fueron derrocados en Ecuador bajo el embate de movilizaciones de pueblos indios y sectores populares (Abdal\u00e1 Bucaram en 1997, Jamil Mahuad en 2000 y Lucio Guti\u00e9rrez en 2005). Procesos democr\u00e1ticos, en fin, impuestos luego de furiosas dictaduras agotadas y de m\u00e1s en m\u00e1s incapaces de canalizar o hacer frente \u2013incluso represivamente\u2013 a las grandes e imparables movilizaciones de sociedades hartas de la explotaci\u00f3n, el despojo, la exclusi\u00f3n y el abuso de poder.<\/p>\n<p>La democracia ganada se salpic\u00f3 y transform\u00f3 con las luchas de toda \u00edndole y las organizaciones sociales de masas y algunos partidos de izquierda pudieron desembocar en triunfos electorales que comenzaron a complicar y cambiar la situaci\u00f3n pol\u00edtica de los pa\u00edses. Se abri\u00f3, entonces, lo que se ha denominado el ciclo de gobiernos progresistas y de izquierda en Am\u00e9rica Latina. En Venezuela el gobierno de Hugo Ch\u00e1vez se radicaliz\u00f3 a partir del intento de golpe de Estado en 2002 y luego comenz\u00f3 a publicitar su pretendido socialismo del siglo XXI, en Bolivia Evo Morales y el Movimiento al Socialismo (MAS) se impusieron desde 2006, en Ecuador Rafael Correa (2007-2017) con su Alianza Pa\u00eds y en Brasil el Partido de los Trabajadores (PT) encabezado por In\u00e1cio Lula da Silva (2003-2011), el Frente Amplio (FA) en el Uruguay de Tabar\u00e9 V\u00e1zquez (2005-2010) y ahora de nuevo en el gobierno relevando al presidente Jos\u00e9 Mujica, hasta Argentina con una versi\u00f3n un tanto m\u00e1s h\u00edbrida proveniente del viejo peronismo encabezado por N\u00e9stor Kirchner (2003-2007) y su esposa Cristina Fern\u00e1ndez Kirchner (2007-2015), despu\u00e9s del largo desastre neoliberal de Carlos Menen (1989-1999).<\/p>\n<p>Se empez\u00f3 a hablar de un verdadero cambio de tendencia, de una nueva \u00e9poca de luchas llevadas al poder y de un poder que supuestamente comenzaba a transformarse desde la \u00f3ptica de los intereses de los pueblos de Am\u00e9rica Latina, de las sociedades siempre esquilmadas por ancestrales y modernas formas de dominaci\u00f3n de capitalismos atrasados sometidos a los intereses del imperio estadounidense, que desde el Norte se impone en su extenso traspatio.<\/p>\n<p>Un nuevo e in\u00e9dito ciclo de gobiernos progresistas y de izquierda en Am\u00e9rica Latina antes que en ning\u00fan otro lado del planeta, la revancha de los antiguos colonizados y luego invariablemente neocolonizados. Pero ahora se coincide por todas partes en argumentar el fin de ese ciclo y la reimposici\u00f3n de las fuerzas de la derecha capitalista, de viejas y renovadas oligarqu\u00edas que no han dejado de acomodarse y transfigurarse en circunstancias cambiantes. Proliferan por consiguiente los balances de la obra realizada por esos gobiernos que no dejaron de reelegirse pudiendo dar continuidad de fondo a sus procesos, surgen an\u00e1lisis de sus estrategias y pol\u00edticas, de sus relaciones con pueblos y capas de sociedades distintas y muy diversas.<\/p>\n<p>\u00bfRealmente fueron gobiernos progresistas, verdaderamente se pueden definir como de izquierda y hasta populares? \u00bfY qu\u00e9 izquierda?<\/p>\n<p>Porque es evidente que durante mucho tiempo hab\u00eda quedado claro que no hab\u00eda una sino muchas izquierdas, corrientes incluso enfrentadas del todo y por todo; a final de cuentas era izquierda el que as\u00ed se identificaba. Muchos de los referentes te\u00f3ricos y program\u00e1ticos originarios se fueron diluyendo sobre todo despu\u00e9s de 1989 con la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn y la disoluci\u00f3n del monstruoso montaje del llamado socialismo real que usurp\u00f3 al marxismo, al comunismo y en general a las tradiciones emancipatorias de los trabajadores que, desde la Comuna de Par\u00eds de 1871, intentaron construir alternativas contra el capitalismo y su cauda de explotaci\u00f3n, despojo y dominaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hoy mi conclusi\u00f3n, que de entrada puede resultar una provocaci\u00f3n, es que esos gobiernos, por m\u00e1s que tuvieran sus diferencias, en general no pueden definirse con el concepto de progresistas y mucho menos el de izquierda. La izquierda, durante toda la vuelta del siglo, coincidiendo con el auge del neoliberalismo, en realidad se fue desdibujando, abandonando de entrada muchos de sus presupuestos y asumiendo pr\u00e1cticas pol\u00edtico-sociales y relaciones con la gente de m\u00e1s en m\u00e1s cargadas de pragmatismo, incluso retomando tradiciones clientelares y corruptas de las viejas clases pol\u00edticas. La izquierda reformista, estatista, nacionalista, socialdem\u00f3crata y alguna que de vez en vez se consideraba marxista, desde mi punto de vista devino primero social-liberal y al poco se disolvi\u00f3 bajo los vientos tempestuosos del neoliberalismo. Primero afirmada y reforzada en las luchas en contra del neoliberalismo, esa izquierda en trance despu\u00e9s fue, poco a poco, recomponi\u00e9ndose de manera de hacerse \u201ccre\u00edble\u201d como opci\u00f3n de gobierno en vistas a los procesos electorales. Si las luchas y la radicalizaci\u00f3n de las masas organizadas empuja a varios de sus componentes partidarios a ocupar las instituciones estatales (hasta a la cabeza del Estado, la Presidencia de la Rep\u00fablica), m\u00e1s que cambiarlas, la izquierda es cambiada por ellas, se trasmuta al renovar sus ropajes y acomodar sus h\u00e1bitos: rehabilita en particular el paternalismo siempre cargado de autoritarismo, restableciendo relaciones jer\u00e1rquicas con la sociedad. No deja de deslizarse m\u00e1s r\u00e1pido por la resbalosa pendiente de los intereses dominantes que no son otros que lo de las grandes empresas capitalistas desterritorializadas, vueltas mundiales como nunca, no dejando resquicios para pretendidas y ahora caducas o fantasmales burgues\u00edas nacionales.<\/p>\n<p>Desde M\u00e9xico hasta la Tierra de Fuego es siempre la misma historia, ya no el debate entre reforma o revoluci\u00f3n, los aparatos de izquierda parten de considerar al capitalismo neoliberal una fatalidad que encuentran insuperable y solamente pretenden convertirse en sus mejores gestores, salpicados de promesas de pol\u00edticas sociales casi siempre en el marco de las pol\u00edticas y los criterios de los organismos financieros internacionales, que procuran la degradaci\u00f3n de las pol\u00edticas sociales de fondo en simples programas asistencialistas, dirigidos a combatir la pobreza extrema. Ant\u00eddoto barato contra la revuelta, no vaya a ser que de cualquier forma se agudicen y se disparen las contradicciones y tensiones sociales de un capitalismo insuperable.<\/p>\n<p>La <em>izquierda de arriba<\/em>, como la denomin\u00f3 el finado Subcomandante Insurgente Marcos, que a m\u00ed me parece que podemos caracterizar como <em>izquierda estatal<\/em> o institucional, se ha fortalecido sin duda por medio de su ingreso a los aparatos de los Estados, que simplemente ocuparon para su administraci\u00f3n o incluso tuvieron la audacia de renombrarlos constitucionalmente como Estados plurinacionales en Ecuador y en Bolivia, pa\u00edses con una fuerte presencia de pueblos originarios. Trataron de hacer y mantener concesiones a los pueblos y n\u00facleos sociales que los elevaron \u201cal poder\u201d en la b\u00fasqueda de atenuar las m\u00e1s odiosas manifestaciones de la pobreza extrema que caracterizan a nuestros pa\u00edses, pero de ninguna manera se propusieron combatir a fondo la desigualdad social ni mucho menos la explotaci\u00f3n, el despojo y la concentraci\u00f3n de riqueza que mantienen las viejas y nuevas oligarqu\u00edas. No se interesan por las causas de esa situaci\u00f3n. Conceder abajo, verticalmente por supuesto, pero sin incomodar a las clases dominantes con quienes en cambio se negocia arriba.<\/p>\n<p>El neoliberalismo se convirti\u00f3 en un espantajo que trataron de combatir con una dureza verbal a veces muy radical y progresista, pero que no pudo ocultar la combinaci\u00f3n que los llamados gobiernos progresistas trataron de armar con la amalgama de cierto desarrollismo (b\u00e1sicamente de nuevo una mayor intervenci\u00f3n del Estado en los procesos econ\u00f3micos) con las variables macroecon\u00f3micas exigidas por los organismos financieros internacionales (por supuesto neoliberales), encargados de asegurar la hegemon\u00eda de las estrategias capitalistas de las grandes empresas dominantes. Si bien trataron de mejorar los ingresos del Estado (condici\u00f3n para su capacidad de acci\u00f3n), para nada impulsaron pol\u00edticas impositivas y redistributivas que gravaran las ganancias extraordinarias de las empresas y financiaran las pol\u00edticas sociales, las infraestructuras y todo aquello que a final de cuentas sigui\u00f3 recreando las condiciones para hacer atractivos los territorios nacionales a la presencia de las empresas capitalistas. Aunque los nuevos gobiernos progresistas pudieron durante cierto tiempo y en algunos casos relanzar el crecimiento de econom\u00edas estancadas o en crisis, tal vez fascinados por el auge de las materias primas, precipitaron sus pa\u00edses hacia la<em> desindustrializaci\u00f3n<\/em> cuando ya avanzaban en tanto nuevas econom\u00edas emergentes como Brasil, o simplemente prosiguieron una econom\u00eda que para nada apuesta al progreso industrial. Pero estos gobiernos progresistas y verbalmente anti-neoliberales, todos nacionalistas y algunos hasta <em>antiimperialistas<\/em>, regresaron sus econom\u00edas a los or\u00edgenes coloniales, relanz\u00e1ndolas por la senda del extractivismo minero que en algunos combina econom\u00edas petrolizadas, complementadas con <em>agronegocios <\/em>que para nada involucran a los pueblos indios y campesinos sino a los grandes propietarios del campo. Un cuadro, en conjunto, que deja de lado los tan publicitados par\u00e1metros de la sustentabilidad y m\u00e1s bien amenazan mayormente el medio ambiente.<\/p>\n<p>Las grandes empresas mineras de car\u00e1cter mundial ataviadas con ciertos ropajes nacionales como el canadiense, fueron cortejadas y promovidas al grado que la devastaci\u00f3n de los territorios \u2013casualmente resguardados por pueblos originarios\u2013 se convirti\u00f3 en pol\u00edtica econ\u00f3mica fundamental y motor de econom\u00edas como siempre atrasadas, subdesarrolladas, emergentes o no : Bolivia, Ecuador, Brasil, Venezuela&#8230; Pero como se ha comenzado a develar, las rentas petroleras como las provenientes de las concesiones mineras, de ninguna manera sirven \u2013como fue la coartada o el pretexto\u2013 a financiar las pol\u00edticas sociales y de bienestar de la poblaci\u00f3n, ni siquiera de los pueblos originarios directamente m\u00e1s afectados, que ahora deben resistir a sus propios gobiernos en defensa de la Madre Tierra. Las err\u00e1ticas pol\u00edticas sociales se siguen financiando con recursos internos, deuda externa y hasta remesas.<\/p>\n<p>Rentas acrecentadas, s\u00ed, que tal vez debieran servir de ejemplo al gobierno mexicano que regala el territorio nacional, pero que solamente sirven para recrear las condiciones infraestructurales requeridas por lo propios capitales y en general para volver atractivos los pa\u00edses, esto es susceptibles de ver sus poblaciones explotadas, sus recursos naturales privatizados y devastados por empresas voraces que los rentabilizan. O sea, \u201cbeneficiados\u201d por exigentes capitales que peregrinan por todo el planeta en busca de los nichos m\u00e1s rentables, dentro de una aleatoria divisi\u00f3n internacional del trabajo. Estados dirigidos por gobiernos nacionalistas que se desviven por atraer y alentar al \u201codiado\u201d capital imperialista, financiero y los otros; bueno, y ahora el chino, que aparece m\u00e1s asexuado.<\/p>\n<p>Gobiernos que se pretendieron descolonizadores y m\u00e1s bien reacondicionaron el terreno y dieron garant\u00edas a un nuevo colonialismo todav\u00eda m\u00e1s devastador de los territorios, con todo y culto a la Pachamama. Estados declarados plurinacionales o reg\u00edmenes progresistas comprometidos a reforzar la Rep\u00fablica, que sin embargo poco o nada hicieron o hacen para introducir nuevos procesos e instituciones participativas que pudieran transformar al menos a las democracias restringidas que continuaron potenciando a nuevos gobiernos autoritarios y muy personalizados por caudillos de ocasi\u00f3n como Evo Morales o Rafael Correa, Lula o Ch\u00e1vez, quien en 2013 deja en herencia a su sucesor, el inefable Nicol\u00e1s Maduro. La arrogancia, el paternalismo y el abuso de poder revitalizados por los gobiernos progresistas y de izquierda. Las organizaciones sociales caracterizadas por su combatividad y capacidad de resistencia y movilizaci\u00f3n se burocratizan y subordinan al influjo de los gobiernos pretendidamente suyos, que quiebran su autonom\u00eda y acaban por desnaturalizar su car\u00e1cter y su papel. Ensayos de autogesti\u00f3n o de autoorganizaci\u00f3n, de entrada aut\u00f3nomos, que en muchos lugares brotaron en la ola de las luchas, son disueltos o supeditados a las instituciones estatales \u201cprogresistas\u201d, haci\u00e9ndolos dependientes y sometidos incluso a relaciones m\u00e1s bien de car\u00e1cter clientelar, esto es, mercantil.<\/p>\n<p>Si los gobiernos progresistas elevados por resistencias y luchas multitudinarias pudieron significar grietas en los muros del capital, resulta evidente que aqu\u00e9llos se esforzaron por resanarlas&#8230;<\/p>\n<p>Por algo los partidos y organizaciones pol\u00edticas de los pa\u00edses progresistas (del MAS al PT) entran en crisis y hasta se dividen. Sobre todo, al igual que sus gobiernos, pierden legitimidad social, generan malestar y confusi\u00f3n entre los pueblos y dan cabida a recomposiciones de las fuerzas de derecha con las que incluso se hab\u00edan aliado, pero que de nuevo pueden apostar a recuperar v\u00ednculos con algunos n\u00facleos sociales descontentos y desencantados.<\/p>\n<p>Resulta pues curioso, que el aparentemente largo ciclo de gobiernos progresistas iniciado por revueltas y movilizaciones populares concluya con algunos pa\u00edses en extremo divididos, su legitimidad extraviada o venida a menos, con sus bases sociales socavadas, escindidas y segmentadas (o reducidas, por ejemplo en Ecuador, al apoyo de ciertas clases medias estimuladas decisivamente) y relanzadas a procesos de movilizaci\u00f3n inciertos que pueden ser recuperados, al menos en intento, por los reagrupamientos de derecha alentados y potenciados nuevamente como en Brasil y Venezuela. La recuperaci\u00f3n abierta del poder neoliberal, como en la Argentina de Mauricio Macri, de nuevo estimula el enojo de sociedades inconformes, indispuestas a la resignaci\u00f3n ante el recrudecimiento de los ajustes capitalistas ostentosos (con la precarizaci\u00f3n generalizada del trabajo) y la mayor p\u00e9rdida de logros trabajosamente alcanzados o recuperados en el periodo anterior.<\/p>\n<p>Si las sociedades pudieron aliviar en cierta medida sus condiciones de vida ya fuera por el crecimiento de las econom\u00edas (algunos pa\u00edses, digamos Bolivia, viven como nunca la expansi\u00f3n capitalista) o por la difusi\u00f3n de programas sociales, lo cierto es que para nada se han afectado los procesos de acumulaci\u00f3n de capital con su larga estela de desigualdades que, adem\u00e1s, por todas partes no dejan de arrastrar el racismo ancestral o renovado contra los pueblos originarios. De hecho, \u201cel Buen vivir\u201d no alcanza a los de abajo. La ocupaci\u00f3n del Estado dif\u00edcilmente ha significado la toma del poder por los actores emergentes revestidos con ropajes de izquierda. M\u00e1s bien se suscitaron alianzas y entreveramientos con las oligarqu\u00edas (o con algunas fracciones) que, sin embargo, cuando dejaron de sentirse a la defensiva rompieron sus turbias e impostadas alianzas como en Brasil, precipitando la ca\u00edda del gobierno de Dilma Rousseff (2011-agosto 2016), deshaci\u00e9ndose as\u00ed de intermediarios inc\u00f3modos. Incluso en la Venezuela postchavista, con su socialismo del siglo XXI disuelto en el aire y donde la polarizaci\u00f3n entre las fuerzas burguesas se ha extendido a la sociedad entera, se habla de una boliburguesia y de grandes transformaciones entre las filas del ej\u00e9rcito beneficiado con proyectos productivos que, para regir sus nuevos negocios, lo ponen a girar al ritmo de la b\u00fasqueda de ganancias.<\/p>\n<p>Si distintas opciones de izquierda ocuparon los Estados propulsados por movilizaciones de sociedades insumisas, al final los Estados-naci\u00f3n siguen los mismos, asentados en econom\u00edas nacionales m\u00e1s d\u00e9biles o fuertes, las sociedades tal vez mayormente polarizadas econ\u00f3mica, social y pol\u00edticamente, pero amoldados y regidos por la l\u00f3gica y el tiempo de las grandes empresas mundiales y sus organismos financieros internacionales que disponen de calendarios y geograf\u00edas. La izquierda, en cambio, se transfigur\u00f3.<\/p>\n<p>En M\u00e9xico, donde ha avanzado m\u00e1s la degradaci\u00f3n de la pol\u00edtica estatal y donde la izquierda de arriba pr\u00e1cticamente ha desaparecido, los gobiernos locales \u201cde izquierda\u201d que el Partido de la Revoluci\u00f3n democr\u00e1tica (PRD) logr\u00f3 instaurar localmente, en particular en la capital mexicana, solamente pusieron en pr\u00e1ctica las mismas pol\u00edticas neoliberales dominantes y reprodujeron la cultura pol\u00edtica forjada por el largo dominio del PRI-Gobierno, caracterizada por la corrupci\u00f3n, el patrimonialismo, las relaciones clientelares (sustentadas en \u201cimaginativas\u201d pol\u00edticas asistencialistas que le dieron lucimiento) y el autismo social que acabaron por deslegitimarlo, desprestigiarlo y de plano lanzarlo al precipicio de la pulverizaci\u00f3n mafiosa y a la desnaturalizaci\u00f3n. Gobiernos que pretendieron distinguirse solamente por estilos personales que acabaron de asemejarlos de cualquier manera a los otros. El PRD, como el principal partido de una izquierda desprogramada, devenida nacional-populista y determinada principalmente por el pragmatismo y la ambici\u00f3n de camarillas facciosas (disfrazadas de corrientes), que extravi\u00f3 la autonom\u00eda que podr\u00eda haberlo caracterizado en sus inicios y se volvi\u00f3 un partido pelele del gobierno de Enrique Pe\u00f1a Nieto con el Pacto por M\u00e9xico, tramado junto con el PRI y el PAN para imponer al Congreso y a la sociedad las perniciosas e impopulares reformas estructurales (energ\u00e9tica y educativa, las m\u00e1s notables). La izquierda de arriba que en el PRD subsumi\u00f3 desde 1988 a las viejas agrupaciones y corrientes de la izquierda incluso de tendencias marxistas, acab\u00f3 en el suicidio pol\u00edtico y en su inminente desaparici\u00f3n, debilitado de m\u00e1s en m\u00e1s, en plena disgregaci\u00f3n (en un s\u00e1lvese quien pueda).<\/p>\n<p>Andr\u00e9s Manuel L\u00f3pez Obrador (AMLO), que durante su presidencia del partido de 1996 a 1999 hab\u00eda logrado su fortalecimiento electoral, al mismo tiempo favoreci\u00f3 el reclutamiento de los viejos cuadros priistas y gubernamentales que empezaron a emigrar ante la ya inocultable crisis del r\u00e9gimen, dando pauta a que al poco tiempo el PRD se revelara en todo como un nuevo PRI, si bien aparentemente nacionalista y democr\u00e1tico. Tal \u201cestrategia\u201d de crecimiento partidario se generaliz\u00f3 y por todas partes proliferaron los trasiegos de personajes que cambiaban de ropajes y colores a su gusto y conveniencia. De esta forma, AMLO fue de hecho el principal responsable de la desnaturalizaci\u00f3n del original partido-movimiento que en su inicio pretendi\u00f3 ser el PRD, del cual se separa en septiembre de 2012 y desemboca en la creaci\u00f3n de un nuevo partido, Morena (Movimiento de Renovaci\u00f3n Nacional), que se prepara para la elecci\u00f3n presidencial de 2018.<\/p>\n<p>A veces declarado de izquierda, con algunos viejos militantes marxistas que poblaron el PRD en sus mejores d\u00edas, AMLO y su partido arman un proyecto lastrado como siempre por el pragmatismo extremo y una visi\u00f3n sesgada de la realidad (la corrupci\u00f3n como centro de todos los males) y sus perspectivas, que oscila entre el asistencialismo del presidente Luis Echeverr\u00eda y la renovaci\u00f3n moral de la sociedad de Miguel de la Madrid. Esto es, muy lejos de cualquier tradici\u00f3n program\u00e1tica o te\u00f3rico-pol\u00edtica de izquierda, ni siquiera socialdem\u00f3crata o semejante a las que alentaron a los gobiernos progresistas del subcontinente. Todav\u00eda en su fallida campa\u00f1a electoral de 2006, L\u00f3pez Obrador se defin\u00eda como neoliberal con tintes sociales y se situaba fuera de la denominaci\u00f3n de izquierda (\u00bfde centro?), ahora \u2013en v\u00edsperas de las elecciones para \u00e9l cruciales de 2018\u2013 reclama el monopolio de la izquierda y critica de forma abierta al neoliberalismo, pero solamente en lo que denomina la mafia del poder, que identifica con los empresarios que se enriquecieron en la subasta corrupta de los bienes p\u00fablicos especialmente durante el gobierno ultra-neoliberal de Carlos Salinas de Gortari (1988-1994).<\/p>\n<p>Como se puede ver, m\u00e1s que grietas en la izquierda, lo que se ha producido \u2013en especial en M\u00e9xico\u2013 es el resquebrajamiento, el derrumbe y disoluci\u00f3n de la izquierda estatal, atenazada entre los intereses neoliberales que gestiona y el abandono y desprecio creciente de los de abajo, quienes optan por ya no mirar hacia los partidos.<\/p>\n<p>Sin duda seguir\u00e1n muchos debates sobre el ciclo de los llamados gobiernos progresistas y de izquierda. Hay desenlaces como los de Argentina con el neoliberal Mauricio Macri y el Brasil del reconvertido Michel Temer, tambi\u00e9n como el de Ecuador con la persistencia del proyecto de la Alianza Pa\u00eds de Correa gracias a la elecci\u00f3n de Lenin Moreno, algunos muy inciertos por venir como los de Bolivia (con la posible reelecci\u00f3n de Evo Morales vetada en refer\u00e9ndum) y sobre todo Venezuela sumergida en la degradaci\u00f3n social, la polarizaci\u00f3n extrema y la incapacidad del gobierno de Nicol\u00e1s Maduro, quien no encuentra salidas viables a la crisis.<\/p>\n<p>Pero, precisamente, hace falta reflexionar sobre qu\u00e9 es lo que en verdad puede caracterizarse como izquierda en esta era de la hegemon\u00eda del capitalismo neoliberal. Me atrevo a sostener que toda la experiencia reciente muestra y refrenda \u2013incluso hist\u00f3ricamente\u2013 que no puede haber una izquierda que no subvierta las instituciones burguesas, esto es al Estado y la estructura de poder erigida sobre las sociedades, y sobre todo que no ataque frontalmente las condiciones que generan la desigualdad, la opresi\u00f3n, el despojo, la violencia, la discriminaci\u00f3n y la exclusi\u00f3n. Esto es, la izquierda aut\u00e9ntica necesita bregar sin m\u00e1s por acabar con la existencia del capitalismo, en lugar de ataviarse con las estrategias hegem\u00f3nicas del neoliberalismo brutal o del desarrollismo populista matizado de pol\u00edticas de corte keynesiano, que invariablemente acaban reproduciendo el mismo papel de Estado garante de un orden social inhumano.<\/p>\n<p><em>No puede haber m\u00e1s izquierda que la izquierda anticapitalista.<\/em> Las izquierdas de arriba ya no representan sino variantes de una estrategia capitalista a la que se han acogido y que sin remedio los desnaturaliza y subsume, los devora. Actualmente no puede haber m\u00e1s izquierda que la izquierda de abajo, todav\u00eda por supuesto con muchas tendencias y pertenencias flexibles o cambiantes; una izquierda plural de vivos colores construida abajo y por debajo. Compuesta de entrada por una mir\u00edada de agrupamientos, c\u00edrculos, colectivos y organizaciones incluso de car\u00e1cter nacional, que recuperan la teor\u00eda, el pensamiento cr\u00edtico sin concesiones y valoran la praxis que se deriva de reflexiones te\u00f3ricas y experiencias pr\u00e1cticas, de una pr\u00e1ctica que deviene teor\u00eda.<\/p>\n<p>Una izquierda que arraiga y se extiende sobre todo en las profundidades de las sociedades latinoamericanas (y no s\u00f3lo), primero que nada en los pueblos originarios (lo que le imprime su sello original en algunos pa\u00edses), pero asimismo en los trabajadores formales e informales, los campesinos y todos aquellos n\u00facleos sociales que sufren alguna forma de opresi\u00f3n, discriminaci\u00f3n o exclusi\u00f3n. Pueblos indios y proletarios, oprimidos todos, mujeres, j\u00f3venes, homosexuales, lesbianas, cient\u00edficos, intelectuales, migrantes, todos los diferentes y por ello iguales, sometidos a la furia cotidiana de la disciplina o el aliento del capital y sus numerosos, innumerables y muy variados gestores, conformados en clases pol\u00edticas, oligarqu\u00edas estatales que revestidas con distintos ropajes de moda se asemejan todas en su voracidad al servicio de ellos mismos y sobre todo de los intereses del capital global, mundializado. Rebeldes, insumisos, movilizados de mil maneras y por incontables motivos que en los hechos revelan sociedades que se organizan a contracorriente y van siendo ganadas por la revuelta que deviene cotidiana, una forma no s\u00f3lo de sobrevivir, sino de vida, de entender que la pol\u00edtica puede ser muy otra, como dicen los zapatistas.<\/p>\n<p>Una izquierda que lucha de entrada por la <em>igualdad verdadera,<\/em> procurando la <em>autoorganizaci\u00f3n <\/em>y la autogesti\u00f3n seg\u00fan sus tradiciones y condiciones, sobreviviendo y afirm\u00e1ndose en la autonom\u00eda frente al poder, el capital y todas sus instituciones, conductos y gestores, a combatir y destruir cualesquiera que sean. Una izquierda que si bien puede luchar por tratar de derrocar el poder de los de arriba, entiende que lo m\u00e1s importante es buscar reconstruir el poder desde abajo, desde los pueblos, comunidades, barrios, etc\u00e9tera, esto es desde las propias sociedades y bajo principios emancipatorios labrados por la dignidad y la solidaridad, en la fraternidad de los oprimidos, por completo ajenos a jerarqu\u00edas y relaciones mercantiles como las impuestas con el clientelismo por los de arriba e incluso por los llamados gobiernos progresistas y de izquierda. Una izquierda que se descubre a s\u00ed misma y redimensiona en la propia sociedad, entre los de abajo, quienes ensayan m\u00faltiples y muy diversos e imaginativos caminos en su lucha rebelde por la autoemancipaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Esa izquierda existe en toda Am\u00e9rica Latina y en buena parte del planeta no ha dejado de manifestarse y organizarse. No solamente en los m\u00e1s evidentes procesos de resistencia de los indignados y rebeldes contra la mundializaci\u00f3n capitalista. Existe en las organizaciones tradicionales y nuevas (siempre imaginativas, aut\u00e9nticas creaciones) de los oprimidos, de trabajadores urbanos y rurales, de pueblos originarios, de j\u00f3venes, de mujeres, de gente oprimida, de migrantes, de colectivos de todo tipo que ensayan formas de inesperadas autonom\u00eda en su barrio, centro de trabajo, pueblo, comunidad o en las modernas redes sociales, siempre seg\u00fan su situaci\u00f3n espec\u00edfica, sus tradiciones, modos y pertenencias. Existe igualmente entre individuos insumisos que, sin estar organizados, ejercen la cr\u00edtica en su medio y tratan de encontrar v\u00ednculos con los otros que son sus semejantes en la inconformidad. Esta izquierda de abajo tiene su avanzada en la experiencia de construcci\u00f3n de la autonom\u00eda, el autogobierno y la autogesti\u00f3n de las comunidades zapatistas que en el sureste de M\u00e9xico construyen en los hechos un nuevo modo de vida y relaciones sociales igualitarias, sin jerarqu\u00edas ni opresiones, en la paridad entre hombres y mujeres, abiertos siempre a nuevas e innovadoras experiencias, resistiendo y creando todos los inmensos d\u00edas, en una perspectiva anticapitalista y de autoemancipaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Una <em>izquierda social <\/em>muy amplia que se colectiviza y politiza sin cesar por medio de procesos participativos de fondo que van preparando un sedimento duradero para la revuelta, por la puesta en pr\u00e1ctica de formas de resistencia que avanzan hacia la gesti\u00f3n de alternativas de vida, de mundo, defendiendo la Madre Tierra, el entorno donde sobrevivimos, el que se encuentra bajo el acoso y la destrucci\u00f3n rentabilizada de un capitalismo que amenaza a la Humanidad entera y al planeta.<\/p>\n<p>* Arturo Anguiano es profesor investigador en la Universidad Aut\u00f3noma Metropolitana de M\u00e9xico.<\/p>\n<p><strong><u>Fuentes <\/u><\/strong><\/p>\n<p>\u201cBolivia. El No que reclama un S\u00cf revolucionario desde abajo\u201d, <a href=\"http:\/\/pueblosencamino.org\/?p=2356\">http:\/\/pueblosencamino.org\/?p=2356<\/a><\/p>\n<p>Ana Caona Emiliana, \u201cLos pueblos originarios de nuestra Am\u00e9rica tambi\u00e9n estorban en los planes desarrollistas de los gobiernos\u2019progresistas\u2019\u201d,<a href=\"http:\/\/www.laguarura.net\/2013\/07\/03\/los-pueblos-originarios-de-nuestra-america-tambien-estorban-en-los-planes-desarrollistas-de-los-gobiernos-progresistas\"> http:\/\/www.laguarura.net\/2013\/07\/03\/los-pueblos-originarios-de-nuestra-america-tambien-estorban-en-los-planes-desarrollistas-de-los-gobiernos-progresistas<\/a> (03\/07\/ 2013).<\/p>\n<p>Juan Jos\u00e9 Carrillo, Fabiola Esc\u00e1rcega, Mar\u00eda Griselda G\u00fcnther, coordinadores, Los gobiernos progresistas latinoamericanos. Contradicciones, avances y retrocesos, UAM-X\/Itaca, M\u00e9xico, 2016.<\/p>\n<p>Pablo D\u00e1valos, \u201cMovimiento ind\u00edgena ecuatoriano y elecciones.Entre el espejismo del simulacro y la tentaci\u00f3n del espect\u00e1culo\u201d<a href=\"http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=218740P\"> http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=218740P<\/a><\/p>\n<p>Pablo D\u00e1valos, \u201cLas falacias del discurso extractivista\u201d <a href=\"http:\/\/www.alainet.org\/es\/active\/64266\">http:\/\/www.alainet.org\/es\/active\/64266<\/a><\/p>\n<p>Pablo D\u00e1valos, \u201cEcuador. La plurinacionalidad del Estado y las apor\u00edas del liberalismo\u201d <a href=\"http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=171583\">http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=171583<\/a><\/p>\n<p>Roland Denis, \u201cEl delirante mundo de una decadencia que no tiene freno. El caso de la empresista an\u00f3nima militar\u201d <a href=\"https:\/\/www.aporrea.org\/actualidad\/a222853.html\">https:\/\/www.aporrea.org\/actualidad\/a222853.html<\/a><\/p>\n<p>\u201cLa divisi\u00f3n se apodera del MAS; Garc\u00eda es la discordia\u201d, <a href=\"http:\/\/eju.tv\/2013\/07\/la-divisin-se-apodera-del-mas-vice-garca-es-la-discordia\/\">http:\/\/eju.tv\/2013\/07\/la-divisin-se-apodera-del-mas-vice-garca-es-la-discordia\/<\/a> (07 de julio 2013).<\/p>\n<p>Antonio El\u00edas, compilador, Los gobiernos progresistas en debate. Argentina, Brasil, Chile, Venezuela y Uruguay, CLACSO Libros, \/Instituto Cuesta Duarte, Buenos Aires, 2006.<\/p>\n<p>\u201cEvo legaliza los transg\u00e9nicos desoyendo el mandato de ind\u00edgenas y campesinos\u201d <a href=\"http:\/\/www.bolpress.com\/?Cod=2011062603\">http:\/\/www.bolpress.com\/?Cod=2011062603<\/a><\/p>\n<p>Franck Gaudichaud, El volc\u00e1n latinoamericano. Izquierdas, movimientos sociales y neoliberalismo, Otram\u00e9rica, Santander, 2012.<\/p>\n<p>Edgardo Lander, \u201cDecreto del Arco Minero del Orinoco. Un ataque a la vida y un criminal desconocimiento de los pueblos ind\u00edgenas\u201d<a href=\"http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=212546\"> http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=212546<\/a><\/p>\n<p>Edgardo Lander, \u201cVenezuela: \u00bfCrisis terminal del modelo petrolero rentista?<a href=\"http:\/\/www.rebelion.org\/docs\/191388.pdf\"> \u201dhttp:\/\/www.rebelion.org\/docs\/191388.pdf<\/a><\/p>\n<p>Edgardo Lander, \u201cVenezuela. Entrevista al soci\u00f3logo Edgardo Lander\u201d, Correspondencia de Prensa. Bolet\u00edn Informativo,<a href=\"https:\/\/ladiaria.com.uy\/\"> https:\/\/ladiaria.com.uy\/<\/a> (23 de marzo 2017).<\/p>\n<p>Andr\u00e9s Manuel L\u00f3pez Obrador, La mafia que se adue\u00f1\u00f3 de M\u00e9xico&#8230; y el 2012, Grijalbo, M\u00e9xico, 2010.<\/p>\n<p>Andr\u00e9s Manuel L\u00f3pez Obrador, 2018: La salida. Decadencia y renacimiento de M\u00e9xico, Planeta, M\u00e9xico, 2017. Decio Machado, \u201cIncertidumbres ante las pr\u00f3ximas elecciones presidenciales\u201d, <a href=\"http:\/\/vientosur.info\/spip.php?article12191\">http:\/\/vientosur.info\/spip.php?article12191<\/a> (08\/02\/2017).<\/p>\n<p>Pablo Mamani Ram\u00edrez, \u201cRazones estructurales de la derrota del s\u00ed del MAS\u201d <a href=\"http:\/\/rcci.net\/globalizacion\/2016\/fg2356.htm\">http:\/\/rcci.net\/globalizacion\/2016\/fg2356.htm<\/a><\/p>\n<p>Ra\u00fal Prada Alcoreza, \u201cEl \u00faltimo jacobin\u201d, <a href=\"http:\/\/www.icees.org.bo\/art-colaboracion\/e%20-%20El%20ultimo%20Jacobino%20por%20RAUL%20PRADA.pdf\">http:\/\/www.icees.org.bo\/art-colaboracion\/e%20-%20El%20ultimo%20Jacobino%20por%20RAUL%20PRADA.pdf<\/a> (21\/02\/2011).<\/p>\n<p>Pierre Salama, Les \u00e9conomies \u00e9mergentes latino-am\u00e9ricaines. Entre cigales et formis, Armand Colin, Paris, 2012.<\/p>\n<p>Pablo Stefanoni, \u201cEl nuevo escenario pol\u00edtico boliviano: \u00bfTraspi\u00e9 electoral o fin de un cliclo?\u201d,<a href=\"http:\/\/nuso.org\/articulo\/el-nuevo-escenario-politico-boliviano-traspie-electoral-o-fin-de-un-ciclo\/\"> http:\/\/nuso.org\/articulo\/el-nuevo-escenario-politico-boliviano-traspie-electoral-o-fin-de-un-ciclo\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde mediados de los a\u00f1os noventa del siglo xx, el neoliberalismo que hab\u00eda logrado imponer su hegemon\u00eda durante tres lustros, provocando la devastaci\u00f3n de todo lo social y de las naciones sometidas a una globalizaci\u00f3n que trajo consigo la reordenaci\u00f3n desordenada de la geograf\u00eda planetaria&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[288368],"tags":[17212,6992],"class_list":["post-2106","post","type-post","status-publish","format-aside","hentry","category-izquierda","tag-america-latina","tag-debates","post_format-post-format-aside"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-xY","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2106","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2106"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2106\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2110,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2106\/revisions\/2110"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2106"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2106"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2106"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}