{"id":20943,"date":"2021-09-24T20:25:05","date_gmt":"2021-09-24T18:25:05","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=20943"},"modified":"2021-09-24T20:30:49","modified_gmt":"2021-09-24T18:30:49","slug":"cultura-portland-y-lagrimas-50-anos-de-construcao-de-chico-buarque-guilherme-de-alencar-pinto-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=20943","title":{"rendered":"Cultura &#8211; P\u00f3rtland y l\u00e1grimas. 50 a\u00f1os de Constru\u00e7\u00e3o, de Chico Buarque. [Guilherme de Alencar Pinto]"},"content":{"rendered":"<h5 style=\"text-align: right;\">Imagen extra\u00edda del libro Revela-te, Chico: uma fotobiografia, de Augusto Lins Soares.<\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>Hay una rara maestr\u00eda en este disco. Registr\u00f3 un momento hist\u00f3rico dur\u00edsimo, pero se conect\u00f3 con el momento y el sentir colectivos de un modo tan especial que se convirti\u00f3 en uno de esos gozosos casos que conjugan \u00e9xito popular, refinamiento excepcional e innovaci\u00f3n.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong><a href=\"https:\/\/brecha.com.uy\/\">Brecha<\/a>, 23-9-2021<\/strong><\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\"><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 24-9-2021<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">A partir de mediados de la d\u00e9cada del 60, la canci\u00f3n popular tendi\u00f3 a volverse seria. Fue un fen\u00f3meno global, y quiz\u00e1 la manifestaci\u00f3n m\u00e1s notoria haya sido la constituci\u00f3n de ese campo de acci\u00f3n nuevo al que solemos llamar rock, es decir, el momento en que la m\u00fasica beat juvenil se impregn\u00f3 de la noci\u00f3n de arte y de est\u00e9tica en cuanto actitud autoconsciente, sujeta a la cr\u00edtica y a la noci\u00f3n de evoluci\u00f3n hist\u00f3rica. Es dif\u00edcil decir si el rock tuvo una influencia tan fuerte que tambi\u00e9n condicion\u00f3 terrenos alejados de \u00e9l, o si hubo alg\u00fan fen\u00f3meno m\u00e1s general del cual puede verse como una parte. El hecho es que, en ese momento, tambi\u00e9n estaban Jos\u00e9 Afonso en Portugal, Daniel Viglietti en Uruguay, Fela Kuti en Nigeria: todos asumiendo actitudes que volv\u00edan totalmente obsoleto el calificativo de m\u00fasica ligera con el que algunos hab\u00edan intentado definir la m\u00fasica popular por oposici\u00f3n a la m\u00fasica erudita, a la que se consideraba la \u00fanica seria.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Hacia 1970, esa tendencia a lo sesudo, al peso conceptual y expresivo, a la gravedad, en ning\u00fan lugar fue m\u00e1s acentuada que en Brasil. Es posible observarla en la evoluci\u00f3n, operada a mediados de los a\u00f1os sesenta, de m\u00fasicos como Geraldo Vandr\u00e9 y Edu Lobo. El cambio m\u00e1s radical e influyente fue la revelaci\u00f3n, en 1967, de Milton Nascimento, que parec\u00eda establecer un nuevo paradigma. Recuerdo haber le\u00eddo de ni\u00f1o un comentario negativo sobre Milton, que alud\u00eda a su hermetismo y dec\u00eda que ya no merec\u00eda ser llamado un compositor de m\u00fasica popular, ya que se estaba convirtiendo en una especie de Ezra Pound de la m\u00fasica. Milton abri\u00f3 terrenos totalmente nuevos con respecto a qu\u00e9 se consideraba admisible en t\u00e9rminos de lentitud, de complejidad y extra\u00f1eza arm\u00f3nica y mel\u00f3dica, de libertad formal, de oscuridad, angustia, crispaci\u00f3n, enigma. Al mismo tiempo, en un tono expresivo menos cargado, los tropicalistas Caetano Veloso, Gilberto Gil y Tom Z\u00e9 forzaban otros l\u00edmites en cuanto a la carga conceptual de sus intertextualidades y juegos formales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><em>Constru\u00e7\u00e3o<\/em> pareci\u00f3 tomar elementos de ambas tendencias, la de Milton y la de los tropicalistas, aunque tambi\u00e9n pod\u00eda explicarse perfectamente como una evoluci\u00f3n \u2013vertiginosa, como fue todo en la cultura de aquellos a\u00f1os\u2013 de los caminos emprendidos por su autor. Era un caso especial. Milton y los tropicalistas hab\u00edan saltado a la masividad en el contexto de los multitudinarios festivales de la canci\u00f3n brasile\u00f1a de los a\u00f1os sesenta, ya con sus perfiles bien definidos. Chico, el m\u00e1s popular de todos los nombrados, se hab\u00eda establecido con una imagen inocente y quiz\u00e1 inofensiva, muy distinta de la que emana de Constru\u00e7\u00e3o. La gente recibi\u00f3 el impacto del disco, pero tambi\u00e9n el hecho cultural de que Chico Buarque hubiera hecho un disco como ese. Era algo que nadie esperaba. Era como Michael Corleone en El padrino, el joven que quiz\u00e1 no hubiera querido meterse por ese camino espinoso, que parec\u00eda tener la vocaci\u00f3n para un acercamiento musical mucho m\u00e1s l\u00fadico y pacato, pero que, empujado por las circunstancias pol\u00edticas imposibles de obviar, por la censura y por la dura experiencia del exilio, tuvo que endurecerse, disponerse a exhibir su exasperaci\u00f3n personal y canalizar la exasperaci\u00f3n colectiva. Ese relato secundario parec\u00eda decir tanto sobre el momento que se viv\u00eda como el disco mismo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>La evoluci\u00f3n<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Cuando lanz\u00f3 <em>Constru\u00e7\u00e3o<\/em>, Chico, nacido en 1944, ten\u00eda entre 26 y 27 a\u00f1os. Era ya su quinto LP brasile\u00f1o; hubo dos m\u00e1s, editados en Italia, con arreglos de Ennio Morricone, que eran un compilado de versiones en italiano de canciones ya conocidas. Su revelaci\u00f3n se dio en 1965, cuando ten\u00eda 20 o 21, en el \u00e1mbito de festivales estudiantiles. Al a\u00f1o siguiente, con la canci\u00f3n \u00abA banda\u00bb, su carrera explot\u00f3 y se convirti\u00f3 en uno de los m\u00fasicos m\u00e1s populares del pa\u00eds.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Hubo algo casi m\u00e1gico en aquel primer, jovenc\u00edsimo, Chico Buarque. Era como un ser tra\u00eddo por una m\u00e1quina del tiempo. En plenos a\u00f1os sesenta, en el fragor de la beatleman\u00eda, de la Jovem Guarda (el rocanrol brasile\u00f1o capitaneado por Roberto Carlos) y de la bossa nova, de los cambios sociales y culturales resultantes de la televisi\u00f3n, \u00e9l surg\u00eda con la sensibilidad de un sambista de la era de oro de la canci\u00f3n popular brasile\u00f1a (los a\u00f1os treinta y cuarenta). No era solamente un joven a quien le gustaban esos referentes de antes: era alguien que presentaba a\u00f1o a a\u00f1o, o incluso mes a mes, canciones nuevas que se plantaban en absoluto pie de igualdad con los referentes hist\u00f3ricos. Las melod\u00edas de sus sambas, la calidad po\u00e9tica de sus letras no le deb\u00edan absolutamente nada a ninguno de los maestros del pasado, y ten\u00edan tal sabor de autenticidad que parec\u00eda que siempre hubieran estado ah\u00ed, porque era imposible que algo tan familiar hubiera sido inventado en aquel presente de 1966. Tampoco eran meras imitaciones, eran canciones originales, bien particulares. Para colmo, el compositor era un gurisito reci\u00e9n salido de la adolescencia.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_20924\" aria-describedby=\"caption-attachment-20924\" style=\"width: 661px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"20924\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=20924\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Cultura2409-II.jpg?fit=900%2C900&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"900,900\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}\" data-image-title=\"Cultura2409 II\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Cultura2409-II.jpg?fit=656%2C656&amp;ssl=1\" class=\"  wp-image-20924 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Cultura2409-II.jpg?resize=656%2C656&#038;ssl=1\" alt=\"Cultura2409 II\" width=\"656\" height=\"656\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Cultura2409-II.jpg?w=900&amp;ssl=1 900w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Cultura2409-II.jpg?resize=300%2C300&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Cultura2409-II.jpg?resize=150%2C150&amp;ssl=1 150w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Cultura2409-II.jpg?resize=768%2C768&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Cultura2409-II.jpg?resize=800%2C800&amp;ssl=1 800w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Cultura2409-II.jpg?resize=400%2C400&amp;ssl=1 400w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Cultura2409-II.jpg?resize=200%2C200&amp;ssl=1 200w\" sizes=\"auto, (max-width: 656px) 100vw, 656px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20924\" class=\"wp-caption-text\">Tom Jobim y Chico Buarque, en 1968, en el Festival Internacional de la Canci\u00f3n Wikimedia, fondo documental de Correio da Manh\u00e3.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El factor de la naturalidad pegaba tan fuerte que distrajo la atenci\u00f3n de la maestr\u00eda compositiva de Chico, de su excepcional inteligencia, imaginaci\u00f3n y t\u00e9cnica como melodista y armonizador, por el mero hecho de que, tal como era inherente al tipo de m\u00fasica que hac\u00eda, lo suyo no se enmarcaba en la cl\u00e1sica actitud de m\u00fasico serio. Pero aun si ese virtuosismo compositivo no era percibido como tal, supuso una parte inherente del fen\u00f3meno, porque fue el fundamento para la solidez excepcional de su obra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">No era solo una cuesti\u00f3n de edad: tambi\u00e9n lo era de clase. La m\u00fasica que Chico tomaba como referencia era aquella que hab\u00eda sido generada, en forma predominante, por compositores de clase trabajadora, de los barrios de la Zona Norte (lejos del mar) y de los cerros, de las favelas. Luego de 1945 se hab\u00eda dado un proceso en la canci\u00f3n brasile\u00f1a que expuls\u00f3 a esos compositores de los medios de difusi\u00f3n: fueron desplazados por otros de clase media y con una formaci\u00f3n un poco m\u00e1s acad\u00e9mica. Esa especie de casi milagro que era Chico Buarque, entonces, tambi\u00e9n se proyectaba en la figura de un joven de una familia opulenta, ojos verdes, educado en un colegio de elite, y que sintonizaba con estilos musicales y una tem\u00e1tica que involucraban la bohemia, el alba\u00f1il, el malandro y su picard\u00eda, el suburbio, el carnaval y la escola de samba. Su autenticidad, su genuino disfrute y su conexi\u00f3n sensible con ese mundo hicieron que su m\u00fasica fuera aceptada desde adentro, masivamente. Es que en esas opciones de Chico hab\u00eda un m\u00faltiple gesto pol\u00edtico. El propio compositor era demasiado abierto para caer en simplificaciones, pero el clima cultural del momento hizo que sus elecciones est\u00e9ticas se comprendieran como una alianza de clase, en un momento especialmente caldeado con respecto al acercamiento entre estudiantado y clase obrera. Chico peg\u00f3 en la gente ofreciendo un nuevo sentido de afirmaci\u00f3n nacional y regional, con un tipo de m\u00fasica previo al que difund\u00edan los medios masivos de entonces y que ganaba su lugar contracolonizando esos mismos medios.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Por supuesto que en los turbulentos a\u00f1os sesenta, todo eso fue objeto de controversias. Pese a que Chico y Caetano Veloso eran amigos y este le profesaba una enorme admiraci\u00f3n, el movimiento tropicalista parec\u00eda tener una cr\u00edtica pr\u00e1ctica a la actitud de Chico: celebraba la fertilidad de la mezcla an\u00e1rquica e inevitable entre modernidad y pasado, entre medios masivos y tradici\u00f3n, entre vanguardia y canon, entre tecnolog\u00eda y rusticidad, entre lo global y lo regional, entre intelectualidad y terrajada. Caetano coment\u00f3 que su \u00abAlegria, alegria\u00bb (1967), con ritmo de marcha-rancho, era su respuesta psicod\u00e9lica a la canci\u00f3n \u00abA banda\u00bb. Su versi\u00f3n (1969) de \u00abCarolina\u00bb, de Chico, era muy ambigua: \u00bfiba en serio o en joda? Parec\u00eda establecer una distancia cr\u00edtica con el personaje de la canci\u00f3n: \u00abEl tiempo pas\u00f3 en la ventana\/ solo Carolina no lo vio\u00bb. La nost\u00e1lgica y enajenada Carolina era la antimusa del tropicalismo. \u00bfPod\u00eda leerse eso como un retrato, en alguna medida, de su autor? Caetano no dio ese paso, pero s\u00ed lo hizo el poeta concretista Augusto de Campos, quien se plant\u00f3 firmemente en que exist\u00eda una oposici\u00f3n clara entre el tropicalismo, ese movimiento que se disparaba hacia el futuro, y la m\u00fasica de Chico, que representaba el pasado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Todo eso era, evidentemente, muy simplista. Por un lado, desde el inicio y cada vez m\u00e1s, hubo canciones de Chico con una clara actitud de cr\u00edtica social y pol\u00edtica. Estaba su clar\u00edsima simpat\u00eda por la clase trabajadora, y junto a algunas canciones nost\u00e1lgicas muy al gusto de los abuelos hab\u00eda otras que tanteaban caminos muy originales. Su obra de teatro Roda viva fue dirigida por Jos\u00e9 Celso Martinez Corr\u00eaa, asociado al movimiento tropicalista, y fue objeto de esc\u00e1ndalo, censura y ataques de grupos civiles fascistas, lo que borr\u00f3 la idea de que Chico era \u00abun buen muchacho\u00bb. Poco a poco empezaba a establecerse su otra imagen, la del cantante m\u00e1s firmemente asociado a la izquierda que haya habido en Brasil, por la intensidad de su v\u00ednculo con la pol\u00edtica y tambi\u00e9n por la visibilidad que le otorgaba su enorme popularidad. Que Bolsonaro se haya rehusado a poner su firma en el certificado del premio Cam\u00f5es 2019, otorgado a Chico por sus m\u00e9ritos literarios, es un gesto significativo del poder simb\u00f3lico del m\u00fasico. En el momento m\u00e1s extremo de la dictadura brasile\u00f1a, a partir del Acto Institucional N.o 5 (1968), Chico se vio forzado al exilio, que vivi\u00f3 en Italia en 1969 y 1970.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_20925\" aria-describedby=\"caption-attachment-20925\" style=\"width: 659px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"20925\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=20925\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Cultura2409-III-3614108889-1632500095586.jpg?fit=949%2C946&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"949,946\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Cultura2409 III\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Cultura2409-III-3614108889-1632500095586.jpg?fit=656%2C654&amp;ssl=1\" class=\"  wp-image-20925 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Cultura2409-III-3614108889-1632500095586.jpg?resize=656%2C653&#038;ssl=1\" alt=\"Cultura2409 III\" width=\"656\" height=\"653\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Cultura2409-III-3614108889-1632500095586.jpg?w=949&amp;ssl=1 949w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Cultura2409-III-3614108889-1632500095586.jpg?resize=300%2C300&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Cultura2409-III-3614108889-1632500095586.jpg?resize=150%2C150&amp;ssl=1 150w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Cultura2409-III-3614108889-1632500095586.jpg?resize=768%2C766&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Cultura2409-III-3614108889-1632500095586.jpg?resize=200%2C200&amp;ssl=1 200w\" sizes=\"auto, (max-width: 656px) 100vw, 656px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20925\" class=\"wp-caption-text\">Constru\u00e7\u00e3o, de Chico Buarque. Philips, Brasil, 1971.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En alg\u00fan sentido, Chico pareci\u00f3 absorber y acatar algunas de las cr\u00edticas. Su cuarto disco para el mercado brasile\u00f1o, que grab\u00f3 en Roma (1970), contiene la canci\u00f3n \u00abAgora falando s\u00e9rio\u00bb, que funcionaba como una proclama de intenciones: \u00abHablando seriamente\/ quisiera no cantar la cantiga bonita que\/ se cree\/ espanta los males\/\/ Doy una patada en el lirismo\/ [\u2026] hago la valija y me voy corriendo\/ para no ver pasar la banda\u00bb. En su siguiente disco, Chico hablar\u00eda muy seriamente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>La canci\u00f3n central<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El t\u00edtulo de la canci\u00f3n \u00ab<em>Constru\u00e7\u00e3o<\/em>\u00bb, que tambi\u00e9n es el t\u00edtulo del disco, tiene un doble sentido. Alude a la construcci\u00f3n, objeto y lugar de trabajo de alba\u00f1iles y peones, pero tambi\u00e9n al concepto formalista de la obra como un ensamblaje de piezas. Esto \u00faltimo era, para Chico, claramente un acercamiento a los poetas concretistas y, a trav\u00e9s de ellos, al tropicalismo. De hecho, pese a que los arreglos del disco son casi todos de Magro (integrante y arreglador del conjunto vocal MPB4, que tambi\u00e9n participa con destaque en varios surcos), para esta canci\u00f3n en particular y por \u00fanica vez en toda su carrera, Chico quiso recurrir a una orquestaci\u00f3n de Rog\u00e9rio Duprat, principal arreglador de los tropicalistas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Los 17 versos de la estrofa b\u00e1sica cuentan una historia sencilla, tristemente cotidiana: el alba\u00f1il se despide de su familia de ma\u00f1ana, sube a la construcci\u00f3n (uno adivina un edificio alto), en el intervalo para comer toma demasiado, tropieza y se cae, y muere en la vereda. Todos los versos tienen una estructura similar: son dodecas\u00edlabos y la \u00fanica rima consiste en que las palabras finales son esdr\u00fajulas. Cada verso describe una acci\u00f3n, y la palabra esdr\u00fajula final funciona como un calificativo. \u00abSubi\u00f3 la construcci\u00f3n como si fuera una m\u00e1quina\u00bb alude a la cosificaci\u00f3n enajenada del trabajador; \u00abSus ojos embotados de p\u00f3rtland y l\u00e1grimas\u00bb sugiere simult\u00e1neamente cierto aspecto insalubre del trabajo y, en forma m\u00e1s amplia, una existencia angustiada y llena de insatisfacci\u00f3n; \u00abMuri\u00f3 en la contramano perturbando el tr\u00e1fico\u00bb materializa, en forma cruel, la manera en que ese drama particular fatal representaba tan solo un contratiempo molesto para una masa de personas tan enajenadas como el protagonista mismo. Una vez contada la historia, la siguiente estrofa la repite, pero modificando las palabras finales, casi siempre cambiando unas por otras, resignificando cada acci\u00f3n con una nueva met\u00e1fora. Ahora es: \u00abSubi\u00f3 la construcci\u00f3n como si fuera s\u00f3lido\u00bb, lo que alude a la inseguridad y a un momento en el que campeaba la corrupci\u00f3n en las empresas constructoras, y \u00abSus ojos embotados de p\u00f3rtland y tr\u00e1fico\u00bb, que sugiere un componente de neurosis urbana. En una tercera pasada, resumida, algunos de los versos ganan un tinte directamente absurdo, a veces hiperb\u00f3lico, como en \u00abY flot\u00f3 en el aire como si fuera un pr\u00edncipe\u00bb, o tambi\u00e9n surreal: \u00abSe acab\u00f3 en el piso como un paquete borracho\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Si, de alguna manera, Chico estaba haciendo un acercamiento a sus cr\u00edticos concretistas, por otro lado, propon\u00eda una correcci\u00f3n al programa de esos poetas de vanguardia. Toda la noci\u00f3n de modernidad y vanguardia sol\u00eda vincularse con lo que hab\u00eda de nuevo en la sociedad: consumismo, publicidad, tecnolog\u00eda, velocidad, cultura de la imagen. Esos elementos incid\u00edan, sobre todo, en las capas sociales que ten\u00edan los recursos para dejarse afectar por ellos. Aqu\u00ed, sin embargo, el tratamiento formalista se aplicaba a una imaginer\u00eda proletaria. El alba\u00f1il es el protagonista y la narrativa est\u00e1 descrita desde su \u00f3ptica, y tambi\u00e9n desde su sensibilidad musical, ya que la m\u00fasica tiene ritmo de samba y utiliza instrumentos caracter\u00edsticos del g\u00e9nero (tamborim, agog\u00f3, cu\u00edca).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Es algo m\u00e1s profundo que, simplemente, usar una t\u00e1ctica formalista e insertarle una tem\u00e1tica obrera. Chico se propuso ser formalista de verdad. Es muy f\u00e1cil entablar el v\u00ednculo entre esas esdr\u00fajulas intercambiables y el \u00abdise\u00f1o m\u00e1gico\u00bb (que luego ser\u00e1 \u00abdise\u00f1o l\u00f3gico\u00bb) de los ladrillos con los que el alba\u00f1il levanta las paredes. Adem\u00e1s de eso, est\u00e1 la melod\u00eda. En todos los versos, de las 14 s\u00edlabas, al menos las primeras ocho son siempre la repetici\u00f3n de una misma nota con un ritmo homog\u00e9neo, y en 11 de los 17 versos esa nota es la misma (mi). Es, por lo tanto, una melod\u00eda nada melodiosa, mon\u00f3tona, redundante, y que Chico entona con esa manera tan suya, irrepetible, que parece inexpresiva pero deja que se cuele, en misteriosos intersticios, un dejo sutil\u00edsimo de compasi\u00f3n, de angustia y de rabia. La ya mencionada maestr\u00eda compositiva de Chico se manifiesta, entre otras cosas, en lograr que esa monoton\u00eda, sin dejar de sentirse como tal, resulte totalmente llevadera, variando casi siempre el remate de cada verso y disponiendo las variantes de una forma que potencia las diferencias. El inter\u00e9s nunca decae. Y eso, a su vez, enfatiza el hecho de que, hacia el final de la estrofa, volvemos al mismo \u00e1mbito del inicio y que el verso final, espec\u00edficamente, tiene la mism\u00edsima melod\u00eda que el primero. Entonces, el consabido isomorfismo formalista \u2013la forma es similar a componentes del contenido\u2013 se manifiesta en esas figuras de lenguaje musicales: ladrillos intercambiables, una vida mon\u00f3tona, un marco de rigidez, salir para terminar en el mismo lugar, un d\u00eda igual que otro. La m\u00fasica tambi\u00e9n utiliza sus recursos para transmitir la sensaci\u00f3n de una existencia enajenada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Un elemento que contribuye mucho a animar la monoton\u00eda es la orquestaci\u00f3n de Duprat, multicolor e imaginativa. Cuando irrumpe con todo, en cuanto termina la primera estrofa con la palabra tr\u00e1fico, esa s\u00fabita aparici\u00f3n de los metales haciendo acordes chillones no puede dejar de aludir a bocinas. Al mismo tiempo, sin embargo, alude tambi\u00e9n al tipo de m\u00fasica polic\u00edaca y s\u00faper dram\u00e1tica que ambientaba ciertos programas radiof\u00f3nicos de cr\u00f3nica amarilla que estaban de moda en aquel momento, en los que perfectamente pod\u00eda aparecer, como noticia, la muerte del alba\u00f1il estrellado en la calle.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>Lado A<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El disco <em>Constru\u00e7\u00e3o<\/em> arranca con \u00abDeus lhe pague\u00bb, una canci\u00f3n a\u00fan m\u00e1s amarga. Aludiendo a la f\u00f3rmula religiosa de agradecimiento, usada, por ejemplo, por los mendigos cuando reciben una limosna, la canci\u00f3n agradece ir\u00f3nicamente a un interlocutor indefinido por elementos cotidianos que, enumerados, evidencian su insuficiencia. \u00abPor este pan para comer\u00bb es lo habitual en los rezos, pero lo que viene justo en seguida, \u00abpor este piso para dormir\u00bb, ya resulta m\u00e1s inquietante. Algunas de las cosas que se agradecen son quiz\u00e1s agradables (\u00abpor el domingo que es lindo, telenovela, misa e historietas\u00bb), pero quedan como parcos consuelos frente a \u00abel amor mal hecho, deprisa, afeitarse y partir\u00bb, o \u00abpor el humo, desgracia, que tenemos que toser\u00bb, o \u00abpor los andamios colgantes de los que tenemos que caer\u00bb, claro adelanto de \u00abConstru\u00e7\u00e3o\u00bb. Las figuras se hacen cada vez m\u00e1s dr\u00e1sticas hasta llegar a agradecer \u00abla paz \u00faltima que finalmente nos va a redimir\u00bb. Todas las estrofas tienen la misma m\u00fasica, pronunciando ese sentido de monoton\u00eda, y todos los versos riman en la vocal i,\u00a0 incluso el \u00abDeus lhe pague\u00bb que cierra cada estrofa, porque tiene el acento desplazado a la \u00faltima s\u00edlaba, que en portugu\u00e9s se pronuncia \u00abgui\u00bb. El efecto de todas esas i termina siendo exasperante (Jorge Lazaroff supo imitar el recurso usando la a en su \u00abDe generaciones\u00bb, de 1983). \u00abDeus lhe pague\u00bb es una canci\u00f3n llena de disonancias y mecanicidad. Instrumentos t\u00edpicamente afro, como el birimbao, el agog\u00f3 y el caxixi, suenan en forma maquinal, r\u00edgida. Es como si su vitalidad vocacional, su swing habitual hubiera sido ahogado, sometido. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=20943#fn-20943-1' id='fnref-20943-1' onclick='return fdfootnote_show(20943)'>1<\/a><\/sup><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u00ab<em>Constru\u00e7\u00e3o<\/em>\u00bb cierra el lado A, y lo hace retomando, en una versi\u00f3n particularmente gritada, rabiosa (por Chico y MPB4), tres de las estrofas de \u00abDeus lhe pague\u00bb. Esa reiteraci\u00f3n contribuye a focalizar, entre los muchos sentidos de \u00abConstru\u00e7\u00e3o\u00bb, algunos de los m\u00e1s espec\u00edficamente pol\u00edticos, ya que pone el accidente laboral en un contexto en el que lo podemos leer como menos accidental, como un percance inducido por las circunstancias sociales e hist\u00f3ricas por las cuales la mayor\u00eda de la gente no tiene muchas oportunidades para construir una vida realizada y, sencillamente, pena por la existencia, apenas colore\u00e1ndola con peque\u00f1os e insuficientes elementos de esparcimiento.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Todo el lado A del disco puede verse como un ciclo, sus cuatro surcos dispuestos de una forma que tiene cierto parecido con los movimientos de una sinfon\u00eda. Luego del peso conceptual y expresivo de la relativamente movida \u00abDeus lhe pague\u00bb, \u00abCotidiano\u00bb funciona como el scherzo, y el tercero, \u00abDesalento\u00bb, es el movimiento lento. \u00abConstru\u00e7\u00e3o\u00bb es el finale, el surco m\u00e1s extenso, con sus casi siete minutos, y cierra con la retomada fortissimo de \u00abDeus lhe pague\u00bb. Salvo por \u00abDeus lhe pague\u00bb, las dem\u00e1s canciones son sambas. Las cuatro est\u00e1n en tonalidad menor. En alguna medida, Constru\u00e7\u00e3o tiene la estructura de un \u00e1lbum conceptual, algo que estaba de moda entonces, y se gana mucho con escucharlo todo de corrido, muy especialmente el lado A.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u00abCotidiano\u00bb est\u00e1 en el mism\u00edsimo tenor de \u00abDeus lhe pague\u00bb y \u00abConstru\u00e7\u00e3o\u00bb, con su m\u00fasica y estructura po\u00e9tica repetitivas para referirse a un d\u00eda a d\u00eda opresivo, solo que en este caso el \u00e9nfasis est\u00e1 en lo \u00edntimo: la monoton\u00eda de la convivencia conyugal, el tener que despertarse y luego volver a dormir con una mujer dependiente del personaje narrador, pero que ya no lo estimula. Las partes cantadas son movidas, pero entre las estrofas el ritmo hace una pausa y queda simplemente marcando el tempo, como un reloj o un metr\u00f3nomo, y la estructura repetitiva de la propia melod\u00eda emula el material limitado de la vida que se describe en el texto. Como siempre, Chico nunca deja que la comunicaci\u00f3n de la monoton\u00eda se convierta en una experiencia efectivamente mon\u00f3tona y falta de inter\u00e9s para el oyente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u00abDesalento\u00bb, como suele pasar con los movimientos lentos, es el surco m\u00e1s discrepante en la forma y el tono. Es, sencillamente, un samba de desamor, discretamente melodioso, menos disonante. En todo caso, se ensambla con los dem\u00e1s surcos en el sentido de que parece drenado de energ\u00eda. El personaje narrador desisti\u00f3 de defenderse, admite todo lo que hizo mal y sencillamente se rinde: \u00abS\u00ed, and\u00e1 y decile as\u00ed\/ que rod\u00e9\/ que beb\u00ed\/ que me ca\u00ed\/ que no s\u00e9\/ que solo s\u00e9 que me cans\u00e9, en fin\/ de mis desencuentros\/ corr\u00e9 y decile que me entrego a ella\u00bb. El texto, precioso, es de Vin\u00edcius de Moraes, una de las cuatro coautor\u00edas en este disco con el s\u00faper prestigioso poeta y figura emblem\u00e1tica de la canci\u00f3n brasile\u00f1a. Tiene el detalle punzante de que el yo po\u00e9tico no parece tener acceso a su amada, y todo se lo dice a una tercera persona intermediaria, sin la posibilidad de interactuar directamente. Las chances de reconciliaci\u00f3n se convierten en una inc\u00f3gnita.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Si bien, vistas de manera aislada, \u00abCotidiano\u00bb y \u00abDesalento\u00bb no son sino canciones que lidian con los dos costados del desamor (respectivamente, ya no amar y ya no ser amado), enmarcadas por \u00abDeus lhe pague\u00bb y \u00abConstru\u00e7\u00e3o\u00bb terminan inmersas en el mismo tono general de insatisfacci\u00f3n. Es como si, en existencias tan enajenadas, el amor genuino y correspondido no fuera posible.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>Lado B<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La tensi\u00f3n, la bronca y la negatividad del lado A bordean lo insoportable, y el lado B, en cierta medida, retoma una cierta sanidad ya con la primera canci\u00f3n, \u00abCord\u00e3o\u00bb. En este samba (\u00a1al fin, en tonalidad mayor!) el personaje proclama que \u00abnadie ha de cerrarme las puertas del coraz\u00f3n\u00bb, \u00abnadie me va a encadenar mientras pueda cantar, mientras pueda sonre\u00edr\u00bb, y conf\u00eda en que todos los dem\u00e1s van a formar con \u00e9l un grupo inmenso para detonar \u00abel vendaval\u00bb. Es una de esas im\u00e1genes de revoluci\u00f3n que aparecen tantas veces en la obra de Chico y en la canci\u00f3n de protesta en general. Lo que tiene de particular este tema incre\u00edble es que no tiene nada de combativo o marcial, y tampoco es triunfante: la m\u00fasica existe en la serena tristeza del ahora, entibiada por la esperanza en el futuro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La \u00fanica alusi\u00f3n un poco m\u00e1s directa a la dictadura est\u00e1 en \u00abSamba de Orly\u00bb, un samba con m\u00fasica de Toquinho (y suponemos que debe de ser \u00e9l quien toca la endiablada guitarra del acompa\u00f1amiento). Es tambi\u00e9n la \u00fanica canci\u00f3n del disco en la que uno puede decir que se respira una cierta alegr\u00eda, que se vislumbra un esp\u00edritu que quiere levantarnos el \u00e1nimo. Desde el exilio, el personaje que canta despide al amigo que regresa a R\u00edo de Janeiro: \u00abPed\u00ed perd\u00f3n\/ por la duraci\u00f3n\/ de esta temporada\/ pero no digas nada\/ que me viste llorando\/ y a los de la barra\/ deciles que la voy llevando\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Una vez que afloj\u00f3 la crispaci\u00f3n del lado A, el segundo lado es menos coherente que el primero, y tiene un cierto aire de rejunte, con algunos surcos que se escapan totalmente de la tem\u00e1tica y del tono m\u00e1s caracter\u00edsticos de Constru\u00e7\u00e3o. Es el caso de \u00abMinha hist\u00f3ria\u00bb, versi\u00f3n en portugu\u00e9s de la popular\u00edsima \u00abGes\u00f9 Bambino\u00bb, del italiano Lucio Dalla. Tambi\u00e9n est\u00e1 \u00abValsinha\u00bb, canci\u00f3n en la que, al igual que en \u00abA banda\u00bb, un g\u00e9nero musical vetusto logra traer un momento de realizaci\u00f3n a los dos valseadores y al mundo que existe alrededor de ellos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En alguna medida, es el caso tambi\u00e9n de la extraordinaria \u00abOlha Maria\u00bb, sobre m\u00fasica de Tom Jobim y con su participaci\u00f3n en el piano. La m\u00fasica, con su aire de nocturno pian\u00edstico erudito y melod\u00eda extensa, amplia, se aparta tanto de los elementos de modernidad como de los populares, que caracterizan la mayor\u00eda del disco. En todo caso, se encuentra con las dem\u00e1s canciones en la tristeza enorme que se desprende de su m\u00fasica y letra. Aqu\u00ed el personaje que canta deja ir a su amada, a quien percibe \u00abansiosa por abandonarme\u00bb, y la despide alent\u00e1ndola a que se entregue al mundo con im\u00e1genes po\u00e9ticas cargadas de un erotismo sublimado, porque \u00e9l no es capaz de darle lo que necesita: \u00abAnd\u00e1, Mar\u00eda, pues yo solo tendr\u00eda mi agon\u00eda para ofrecerte\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El final del disco, \u00abAcalanto\u00bb, es una canci\u00f3n de cuna, de vuelta en tonalidad menor. La m\u00fasica es melodiosa aunque llena de saltos dif\u00edciles de entonar, como en una modinha tradicional. \u00abDormite, mi peque\u00f1a\/ no vale la pena despertar.\u00bb La segunda parte parece contener un dejo de esperanza: \u00abVoy a salir\/ por ah\u00ed afuera\/ detr\u00e1s de la aurora\/ m\u00e1s serena\u00bb, pero luego retomamos la primera parte y la canci\u00f3n termina con ella. Un bajonazo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>Recepci\u00f3n<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Cuando Constru\u00e7\u00e3o se puso a la venta, en 1971, la demanda en las disquer\u00edas fue de unos 10 mil ejemplares por d\u00eda. La Philips tuvo que contratar los servicios de otras dos grabadoras que le hac\u00edan competencia para poder prensar los ejemplares suficientes para atender la demanda. Por lo menos cinco de sus diez canciones fueron \u00e9xitos radiof\u00f3nicos, incluida la extensa \u00abConstru\u00e7\u00e3o\u00bb. Esa masividad trasciende la posibilidad de una escucha voluntariosa, basada en el mero aprecio de intelectuales de izquierda o estetas modernistas. El disco, sencillamente, sintoniz\u00f3 con el sentir colectivo en esos a\u00f1os pol\u00edtica y socialmente duros, pero efervescentes en t\u00e9rminos culturales. Su oscilaci\u00f3n entre la cr\u00edtica impiadosa de la enajenaci\u00f3n, la bronca, la derrota y la disposici\u00f3n a resistir; la combinaci\u00f3n entre modernismo y ra\u00edz, entre refinamiento intelectual y sentir popular, resultaron irresistibles. Tambi\u00e9n es posible que la reacci\u00f3n se haya debido a la excepcionalidad de casi todos los surcos, una originalidad que se ve\u00eda, de alguna manera, facilitada por el poder de comunicaci\u00f3n de Chico Buarque como compositor e int\u00e9rprete. Hasta hoy se escucha y se reescucha con asombro, con la piel de gallina, con una puntada en el pecho entreverada con el goce que nos brinda, desde hace 50 a\u00f1os, una realizaci\u00f3n tan creativa y s\u00f3lida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong><u>Nota<\/u><\/strong><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay una rara maestr\u00eda en este disco. Registr\u00f3 un momento hist\u00f3rico dur\u00edsimo, pero se conect\u00f3 con el momento y el sentir colectivos de un modo tan especial que se convirti\u00f3 en uno de esos gozosos casos que conjugan \u00e9xito popular, refinamiento excepcional e innovaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":20923,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[2367],"tags":[17212,703605181,155459,151571,703607247,703607248,703607243,703607240,703607246,703607244,703607242,703607249,703607241,2620,703607250,703607245,703606664],"class_list":{"0":"post-20943","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-cultura","8":"tag-america-latina","9":"tag-brasil","10":"tag-caetano-veloso","11":"tag-chico-buarque","12":"tag-edu-lobo","13":"tag-ennio-morricone","14":"tag-ezra-pound","15":"tag-fela-kuti","16":"tag-geraldo-vandre","17":"tag-gilberto-gil","18":"tag-milton-nascimento","19":"tag-mpb4","20":"tag-nigeria","21":"tag-portugal","22":"tag-tom-jobim","23":"tag-tom-ze","24":"tag-uruguay","26":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Cultura2409-I-2258503357-1632508240488.jpg?fit=1172%2C606&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-5rN","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/20943","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=20943"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/20943\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":20944,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/20943\/revisions\/20944"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/20923"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=20943"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=20943"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=20943"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}