{"id":2061,"date":"2017-04-22T19:30:38","date_gmt":"2017-04-22T19:30:38","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=2061"},"modified":"2017-04-22T19:30:38","modified_gmt":"2017-04-22T19:30:38","slug":"uruguay-la-izquierda-se-fue-despojando-de-lo-que-traia-en-su-mochila","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=2061","title":{"rendered":"Uruguay: \u00abLa izquierda se fue despojando de lo que tra\u00eda en su mochila\u00bb"},"content":{"rendered":"<p><strong>Uruguay<\/strong><\/p>\n<p><strong>Con Aldo Marchesi *<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u201cLa izquierda se fue despojando de lo que tra\u00eda en su mochila\u201d <\/strong><\/p>\n<p><strong>Aunque la agenda progresista sea \u201ct\u00edmida\u201d y haya abandonado debates sobre la tierra, el capital o el poder imperial, Aldo Marchesi no cree que estuvieran dadas las condiciones para cambios m\u00e1s radicales. Ni en las demandas populares, ni en una generaci\u00f3n de izquierda que se reconcili\u00f3 con el reformismo batllista. Incluso este tercer gobierno puede ser le\u00eddo como un \u201cfreno a las reformas\u201d. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Marcos Rey<\/strong><\/p>\n<p><strong>Brecha, 21-4-2017\u00a0<\/strong><strong><a href=\"http:\/\/brecha.com.uy\/\">http:\/\/brecha.com.uy\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>\u2014Uruguay hist\u00f3ricamente se ha recostado en la potencia imperial de turno para equilibrar su debilidad relativa frente a Brasil y Argentina. \u00bfLa apuesta de Tabar\u00e9 V\u00e1zquez de acercarse a China, dejando de insistir con Estados Unidos, tambi\u00e9n se puede inscribir en esa tradici\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<p>\u2014No termino de ver si V\u00e1zquez se est\u00e1 recostando en China, pero claramente un lineamiento de la pol\u00edtica exterior de Uruguay, desde Ponsonby en adelante, es acercarse al imperio de turno para contrapesar a los dos gigantes de la regi\u00f3n. No es un accidente que Mujica, aunque fue el presidente m\u00e1s latinoamericanista, tuvo una excelente relaci\u00f3n con Estados Unidos. Pueden pesar factores de la pol\u00edtica cotidiana, pero el lugar de Uruguay en la regi\u00f3n y la necesidad de aliarse con una potencia frente a los vecinos son estructurales. Con respecto a China, claramente estamos viviendo una crisis de cierto orden global, pero no est\u00e1 claro hacia d\u00f3nde se dirige el orden internacional.<\/p>\n<p><strong>\u2014\u00bfEs el fin de la \u201cpax americana\u201d ante el ascenso imperial de China y su apuesta al grupo Brics?<\/strong><\/p>\n<p>\u2014En relaci\u00f3n con un ciclo corto de la historia que se est\u00e1 acabando, que empez\u00f3 en los noventa con la globalizaci\u00f3n y las econom\u00edas abiertas, hay claramente un nuevo escenario. Incluso la apuesta a atraer inversores extranjeros ya no parece funcionar tanto, porque las potencias centrales quieren fortalecer sus propias econom\u00edas. El debate interno en Estados Unidos o en Europa con el Brexit tiene que ver con eso. Ahora, en un ciclo hist\u00f3rico m\u00e1s largo est\u00e1 la posibilidad de una transici\u00f3n imperial. En varios aspectos Estados Unidos est\u00e1 viviendo una crisis, y China no para de conquistar mercados en Asia, en casi toda \u00c1frica, y Am\u00e9rica Latina es el pr\u00f3ximo paso. Por tanto, acercarse a China por parte del gobierno uruguayo, pensando hist\u00f3ricamente, no es tan diferente a lo que pas\u00f3 antes con Inglaterra o Estados Unidos.<\/p>\n<p><strong>\u2014Pero los riesgos de entablar una relaci\u00f3n neocolonial tampoco parecen tan diferentes. \u00bfConviene a un pa\u00eds tan peque\u00f1o acercarse a una potencia como China a trav\u00e9s de un tratado bilateral de libre comercio?<\/strong><\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, es cierto, hay riesgos de atarse de manos con China. De todos modos, Am\u00e9rica Latina tiene una posibilidad hist\u00f3rica de aprovechar esta transici\u00f3n. La experiencia del batllismo, vinculada a otro momento de transici\u00f3n imperial entre Inglaterra y Estados Unidos, muestra c\u00f3mo Uruguay supo jugar con eso en beneficio propio. Am\u00e9rica Latina podr\u00eda operar de esa manera si tuviera l\u00f3gicas m\u00e1s autonomistas y no s\u00f3lo se preocupara por el nivel de inversi\u00f3n extranjera que recibe. Los acuerdos de libre comercio no parecen ser un buen camino para eso. Pero no necesariamente tiene que haber acuerdos comerciales malos, porque China puede querer dar una buena imagen en la regi\u00f3n. Eso hoy no est\u00e1 claro. Tampoco ser\u00eda s\u00f3lo un acercamiento a Uruguay. China ya ha avanzado mucho en Am\u00e9rica Latina. Tuvo un acercamiento fuerte con Argentina, durante el kirchnerismo, tambi\u00e9n con Brasil, Venezuela y Cuba.<\/p>\n<p><strong>\u2014El gobierno uruguayo no conden\u00f3 el ataque unilateral de Estados Unidos a Siria. \u00bfHay m\u00e1s continuidades con la tradici\u00f3n batllista liberal del panamericanismo que con la tradici\u00f3n latinoamericanista de la izquierda?<\/strong><\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, pero m\u00e1s claro que con V\u00e1zquez se ve con Mujica, un latinoamericanista que ven\u00eda de la tradici\u00f3n blanca revisionista, reformulada desde la revoluci\u00f3n cubana en clave latinoamericanista de izquierda, pero que en ning\u00fan momento de su gobierno confront\u00f3 con Estados Unidos. De hecho, en el contexto especial de (Barack) Obama, Mujica trat\u00f3 de reformular la agenda para acercarse a Estados Unidos desde una l\u00f3gica m\u00e1s progresista; de ah\u00ed la relaci\u00f3n con (la ex embajadora estadounidense) Julissa Reynoso. Creo que el panamericanismo es una marca m\u00e1s de la permanencia del batllismo en el progresismo. Hay una dimensi\u00f3n del panamericanismo, previa a la l\u00f3gica m\u00e1s terrible de la Guerra Fr\u00eda y al papel de Estados Unidos en la dictadura, que tiene que ver con la defensa de la identidad americana frente al viejo mundo colonial y mon\u00e1rquico europeo. El panamericanismo inicial del batllismo, as\u00ed como el del neobatllismo, ten\u00edan como referente el modelo de democracia pol\u00edtica de Estados Unidos, al que ve\u00edan como una rep\u00fablica constitucional pujante de clases medias. Esa referencia mod\u00e9lica entr\u00f3 en crisis en el marco de la Guerra Fr\u00eda. Zelmar Michelini, por ejemplo, que viene de esa tradici\u00f3n batllista, pasa de tener en los cincuenta escritos elogiosos sobre la sociedad estadounidense, a realizar fuertes cr\u00edticas a Estados Unidos en los setenta. Si bien la izquierda ven\u00eda de una fuerte tradici\u00f3n antimperialista, durante el progresismo hubo cierto encuentro (con Estados Unidos) que puede remitir a la tradici\u00f3n del panamericanismo batllista y a esa necesidad estructural del lugar de Uruguay en la regi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u2014\u00bfQu\u00e9 queda entonces de la izquierda regional con identidad latinoamericana que investigaste en tu tesis de doctorado? <\/strong><\/p>\n<p>\u2014Uruguay siempre ha tenido una relaci\u00f3n problem\u00e1tica con Am\u00e9rica Latina por esa supuesta identidad m\u00e1s cercana a Europa, y que claramente expresaba el batllismo. Un momento clave del acercamiento a la tradici\u00f3n latinoamericanista fue en los sesenta, vinculado al ideal emancipatorio de la revoluci\u00f3n cubana. La crisis de los modelos reformistas en los cincuenta, la polarizaci\u00f3n de los sesenta, las dictaduras de los setenta, las transiciones democr\u00e1ticas de los ochenta fueron todas convergencias pol\u00edticas. Fue una suerte de agenda com\u00fan en el Cono Sur. El ciclo progresista es tambi\u00e9n una convergencia com\u00fan, aunque parece quedar poco de la \u00faltima apuesta que hubo a la integraci\u00f3n regional. Creo que la identidad latinoamericana en la izquierda qued\u00f3 m\u00e1s que nada como un punto de partida para toda una generaci\u00f3n pol\u00edtica que se form\u00f3 en esos a\u00f1os y que hoy est\u00e1 en el gobierno.<\/p>\n<p><strong>\u2014El debate pol\u00edtico que propiciaron Vivian Tr\u00edas o Methol Ferr\u00e9 sobre la integraci\u00f3n de Uruguay en la regi\u00f3n qued\u00f3 supeditado a c\u00e1lculos pragm\u00e1ticos sobre la mera rentabilidad econ\u00f3mica. Eso conclu\u00eds en un trabajo reciente. \u00bfPuede atribuirse ese cambio al efecto que caus\u00f3 en las elites la hegemon\u00eda neoliberal de los noventa? <\/strong><\/p>\n<p>\u2014La idea de que el latinoamericanismo est\u00e1 asociado a la izquierda es una convergencia hist\u00f3rica espec\u00edfica, porque tambi\u00e9n puede haber una identidad latinoamericanista neoliberal. El Mercosur fue inicialmente un proyecto aperturista de la hegemon\u00eda neoliberal, sus padres fundadores fueron Lacalle, Menem, Collor de Mello\u2026 Lo que s\u00ed erosion\u00f3 el clima de los noventa en las elites, incluso en la izquierda, fue que se relativizara la reflexi\u00f3n sobre el imperio. La izquierda uruguaya era muy antimperialista y cr\u00edtica con el Fmi, la deuda externa y el lugar de poder de una naci\u00f3n como Estados Unidos frente a otras naciones. Todo esto se ve\u00eda como un problema de soberan\u00eda nacional. Pero desde los noventa, y hasta la actualidad, toda esa dimensi\u00f3n cr\u00edtica del poder imperial se fue perdiendo hasta llegar al acercamiento de los gobiernos frenteamplistas con Estados Unidos. No s\u00f3lo se quitaron del discurso pol\u00edtico palabras como \u201cimperialismo\u201d, sino que se banalizaron a aquellos que las segu\u00edan usando. Es cierto que la relaci\u00f3n con el imperio es distinta desde la resistencia social que desde un lugar de gobierno, pero el imperio no dejar\u00e1 de existir porque vos seas gobierno.<\/p>\n<p><strong>\u2014\u00bfPor qu\u00e9 declina el ciclo progresista en Am\u00e9rica Latina? \u00bfDemasiados pactos con el establishment y el capital? <\/strong><\/p>\n<p>\u2014Parece claro que algo se termina, el tema es ver qu\u00e9 es lo que se termina. El progresismo en realidad ha perdido s\u00f3lo dos elecciones, como dec\u00eda alguien en la prensa hace unos d\u00edas: contra Macri en Argentina (2015) y en las parlamentarias de Venezuela (2016). Lo que pasa es que hay una sensaci\u00f3n m\u00e1s amplia de derrota por lo que sucedi\u00f3 en Paraguay (2014) y Brasil (2016). Lo que s\u00ed parece que hay es una primera agenda de reformas de centroizquierda que se ha ido debilitando. Es evidente que el impulso progresista se bas\u00f3 en una coyuntura internacional favorable, pero a diferencia del crecimiento hacia afuera de fines del siglo XIX, que reforz\u00f3 a los estados olig\u00e1rquicos, el ciclo progresista ayud\u00f3 a la distribuci\u00f3n social. Tambi\u00e9n es cierto que los progresismos fueron demasiado pragm\u00e1ticos y conciliadores, pero esa cr\u00edtica pierde de vista de d\u00f3nde se ven\u00eda. La generaci\u00f3n pol\u00edtica progresista fue la que en los sesenta denunci\u00f3 las debilidades de los reformismos y la que quer\u00eda cambios radicales profundos, pero sufri\u00f3 una brutal represi\u00f3n pol\u00edtica. Esa experiencia hist\u00f3rica autoritaria, sumada al avance del neoliberalismo, hizo que en los noventa esta generaci\u00f3n pol\u00edtica revolucionaria se reconciliara con el reformismo estatista, y derivara en los progresismos actuales.<\/p>\n<p><strong>\u2014\u00bfNo es parad\u00f3jico que vuelvan al mismo callej\u00f3n sin salida que le criticaron al reformismo de los cincuenta? <\/strong><\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, pero tambi\u00e9n la apuesta de los sesenta fue un callej\u00f3n sin salida, y esa generaci\u00f3n vio ese problema. La ambig\u00fcedad de Mujica, digamos, tiene una explicaci\u00f3n hist\u00f3rica. Cuando la generaci\u00f3n de Mujica y Rousseff llega al gobierno, tiene un miedo enorme de las consecuencias que puede traer la polarizaci\u00f3n, sabe muy bien lo que supone ir hacia un enfrentamiento radical, y c\u00f3mo hay que estar preparado. Es cierto que la agenda progresista fue t\u00edmida e implic\u00f3 acuerdos, pero el asunto es si estaban dadas las condiciones para agendas m\u00e1s radicales. Al llegar al gobierno, esta generaci\u00f3n no ten\u00eda fuerza suficiente para aplicar las agendas m\u00e1s radicales que hab\u00eda construido en los sesenta, ni ten\u00eda claro c\u00f3mo ser\u00eda el proceso de cambios. Las versiones m\u00e1s cr\u00edticas del progresismo, a lo (Maristella) Svampa (sobre el extractivismo), se hacen con el proceso en marcha, pero no se hicieron desde el comienzo.<\/p>\n<p><strong>\u2014\u00bfEst\u00e1 agotado el proyecto frenteamplista? \u00bfHay una \u201cizquierda cero calor\u00edas\u201d?<\/strong><\/p>\n<p>\u2014Habr\u00eda que pensar qu\u00e9 es ser de izquierda en Uruguay y tamizarlo con la experiencia de militantes y gobernantes frenteamplistas. Creo que hay cierto agotamiento, cierta sensaci\u00f3n de incertidumbre, no est\u00e1 muy claro cu\u00e1les son los referentes ideol\u00f3gicos. La izquierda lleg\u00f3 al gobierno con una acumulaci\u00f3n hist\u00f3rica y con propuestas program\u00e1ticas que us\u00f3 poco. Tom\u00e1 las medidas del Congreso del Pueblo (1965), las del programa del FA de 1971, las del programa de 1984\u2026 hay un claro proceso de moderaci\u00f3n. Las reformas estructurales que la izquierda ten\u00eda como meta, en general, no se concretaron, por ejemplo, respecto a la tierra. La izquierda se fue despojando de cosas que tra\u00eda en la mochila porque, entre otras cosas, lleg\u00f3 al gobierno tras una crisis de recambio del sistema pol\u00edtico y no tanto porque hubiera un pueblo demandando grandes cambios radicales. Hubo reformas concretas, el Irpf, el Mides, la salud, la agenda de derechos, el incremento del salario real en todo el per\u00edodo \u2013algo en lo que no se repara mucho\u2013, la organizaci\u00f3n sindical, la relaci\u00f3n distinta entre capital y trabajo\u2026 pero no se perciben nuevas ideas de c\u00f3mo configurar la izquierda hacia adelante.<\/p>\n<p><strong>\u2014Te parece problem\u00e1tico para la izquierda que el Frente Amplio se identifique como un tercer batllismo. \u00bfPor qu\u00e9?<\/strong><\/p>\n<p>\u2014Porque la experiencia hist\u00f3rica frenteamplista se constituy\u00f3, precisamente, en oposici\u00f3n a un batllismo agotado. Uno percibe hoy un agotamiento similar al final del neobatllismo: falta de ideas, peleas personales, desideologizaci\u00f3n, ciertos niveles medios de corrupci\u00f3n, ausencia de una fuerte preocupaci\u00f3n por repensar ideas-fuerza. No me refiero a la posibilidad de perder o ganar elecciones, sino a cierto agotamiento en la capacidad de transformar la sociedad en un sentido m\u00e1s justo e igualitario. Aunque no tuvo mucho que ver con Mujica, la agenda de derechos moviliz\u00f3 la idea de que ser de izquierda tambi\u00e9n implicaba pensar el g\u00e9nero, la raza, la sexualidad, los derechos de los j\u00f3venes; pero ahora no se perciben ideas-fuerzas que interpelen o movilicen qu\u00e9 es ser de izquierda.<\/p>\n<p><strong>\u2014\u00bfPercib\u00eds m\u00e1s frenos que impulsos en este per\u00edodo? Algunas medidas del gobierno (esencialidad en la educaci\u00f3n, decreto antiprotestas, decreto antitransparencia) parecen cortar los puentes con los movimientos sociales.<\/strong><\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, creo que este gobierno no se ha propuesto un programa de reformas importantes, sino que ha tendido a erosionar cada vez m\u00e1s sus relaciones con los movimientos sociales. S\u00ed, puede ser le\u00eddo como un momento de freno a las reformas, como que ya se hizo demasiado y la principal preocupaci\u00f3n ahora es la estabilidad. Es cierto que el escenario es m\u00e1s complejo y que un programa transformador en un contexto econ\u00f3mico adverso implica mayores niveles de conflicto, pero tambi\u00e9n es cierto que hubo mucha m\u00e1s audacia, como se ha dicho, en el primer batllismo. Incluso gran parte del modelo social del progresismo es una continuidad, reelaboraci\u00f3n o profundizaci\u00f3n del modelo institucional creado entre el batllismo y el neobatllismo, como las asignaciones familiares y los consejos de salarios. Uno percibe un descontento grande, pero no est\u00e1 canalizado hacia constituirse en una apuesta m\u00e1s radical de izquierda. Falta elaboraci\u00f3n pol\u00edtica y te\u00f3rica de qu\u00e9 ser\u00eda ser m\u00e1s de izquierda, m\u00e1s all\u00e1 de algunos esl\u00f3ganes. Y tambi\u00e9n cu\u00e1les son los costos pol\u00edticos de impulsar cambios m\u00e1s radicales sobre la tierra o el capital. Pero las preguntas de c\u00f3mo construir una sociedad m\u00e1s igualitaria van a seguir apareciendo. No s\u00e9 si el Frente Amplio, como partido de gobierno, puede habilitar esos debates.<\/p>\n<p>* Aldo Marchesi es doctor en historia (Universidad de Nueva York), director del Centro de Estudios Interdisciplinarios Uruguayos (Ceiu) y director de la Maestr\u00eda en Historia Pol\u00edtica (Udelar). Ha publicado m\u00faltiples investigaciones sobre la historia reciente de la violencia y el autoritarismo, la construcci\u00f3n de consenso en la dictadura y las luchas pol\u00edticas por la memoria hist\u00f3rica. En los \u00faltimos a\u00f1os estudi\u00f3 la historia de la izquierda en el Cono Sur (Geograf\u00edas de la lucha armada 1964-1989, su tesis de doctorado, ser\u00e1 publicada en 2017 como libro), y actualmente investiga la historia pol\u00edtica e intelectual de la pobreza urbana en la segunda mitad del siglo XX.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aunque la agenda progresista sea \u201ct\u00edmida\u201d y haya abandonado debates sobre la tierra, el capital o el poder imperial, Aldo Marchesi no cree que estuvieran dadas las condiciones para cambios m\u00e1s radicales&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_wpcom_ai_launchpad_first_post":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[288368,12693],"tags":[17212],"class_list":["post-2061","post","type-post","status-publish","format-aside","hentry","category-izquierda","category-uruguay","tag-america-latina","post_format-post-format-aside"],"jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-xf","amp_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2061","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2061"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2061\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2064,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2061\/revisions\/2064"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2061"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2061"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2061"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}