{"id":20505,"date":"2021-09-08T18:59:20","date_gmt":"2021-09-08T16:59:20","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=20505"},"modified":"2021-09-08T18:59:20","modified_gmt":"2021-09-08T16:59:20","slug":"salud-mental-la-privatizacion-del-malestar-manuel-desviat","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=20505","title":{"rendered":"Salud mental &#8211; La privatizaci\u00f3n del malestar. [Manuel Desviat]"},"content":{"rendered":"<p class=\"ox-4b0b534334-MsoNormal\"><span style=\"color: #000000;\"><i>La locura [el sufrimiento ps\u00edquico] no es m\u00e1s que la expresi\u00f3n de aquello que nos oprime y que no podemos digerir. El confinamiento agrava todas estas circunstancias. Hay casas en las que se respira mucha violencia y en las que nadie desear\u00eda estar encerrada. Hay personas muy solas. Hay gente en situaciones de extrema pobreza y gente que la ve venir por la ventana. Tambi\u00e9n se agudizan las diferencias de clase, no parece bueno para la salud mental confinarse en una casa peque\u00f1a, sin calefacci\u00f3n, sin luz, o teniendo que compartir habitaci\u00f3n con varias personas.<\/i><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4b0b534334-MsoNormal\" style=\"padding-left: 40px; text-align: right;\"><span style=\"color: #000000;\">Carmen Ca\u00f1adas (primera vocal, 2020)<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4b0b534334-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Dos consecutivas cat\u00e1strofes, acontecimientos inmersos en la totalidad de lo social, han hecho temblar los pilares del sistema pol\u00edtico financiero en poco m\u00e1s de una d\u00e9cada, mostrando el fracaso del modelo civilizatorio en el que vivimos. En la Gran Recesi\u00f3n, el colapso econ\u00f3mico se resolvi\u00f3 con pol\u00edticas de austeridad en los servicios p\u00fablicos, el apoyo de los Estados a los bancos con dinero p\u00fablico y medidas contenedoras de la protesta social que erosionaron la legitimidad democr\u00e1tica y favorecieron el crecimiento de la extrema derecha en todo el mundo, al tiempo que aumentaban el n\u00famero de multimillonarios y desmedidamente la desigualdad, la precariedad y la pobreza. No repuestos a\u00fan de esta cat\u00e1strofe, una epidemia v\u00edrica, altamente predecible, convertida en sindemia por la ineptitud del sistema pol\u00edtico-econ\u00f3mico mundial para prevenirla y hacerle frente, ha mostrado la fragilidad de los sistemas sanitarios, de la salud p\u00fablica y de la seguridad social de los que hac\u00edan gala los pa\u00edses m\u00e1s desarrollados, colapsando no solo la sanidad, sino la sociedad toda, mostr\u00e1ndose incapaz de garantizar la protecci\u00f3n de la vida, en especial de las poblaciones m\u00e1s d\u00e9biles. El ideal de sujeto neoliberal, aut\u00f3nomo y suficiente en su individualidad, se ha visto incompetente, desprovisto del lazo social, despertando en una mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n una gran incertidumbre, desconcierto y miedo sobre el futuro. El extendido consenso en Occidente de que no hay alternativa al neoliberalismo, \u201cel sistema menos malo de los posibles\u201d seg\u00fan algunos l\u00edderes de la izquierda socialdem\u00f3crata, empieza a ser cuestionado. Se ha perdido la ciega confianza en la mejora progresiva de las condiciones de vida y en las condiciones de habitabilidad de un planeta. El Estado neoliberal no garantiza la seguridad que su contrato social dice asegurar ni un porvenir de progreso. La gesti\u00f3n de la crisis financiera y de la pandemia est\u00e1 demostrando que a los gobiernos neoliberales, liberados de las ataduras que le impon\u00eda el Estado del bienestar, no les preocupa asegurar la seguridad f\u00edsica y la salud de las y los ciudadanos tanto como la acumulaci\u00f3n del capital. Y menos todav\u00eda les importa el malestar de la gente, sobre todo de la m\u00e1s vulnerable, la da\u00f1ada por el propio sistema de producci\u00f3n y formas de vida, siempre desechable.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4b0b534334-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Si la crisis financiera precariz\u00f3 el trabajo y la democracia, reduciendo dr\u00e1sticamente los servicios p\u00fablicos, empobreciendo la salud e incrementando el malestar de una gran mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n, la incapacidad de los Estados en la gobernanza de la pandemia covid-19 pone en peligro la vida. No deber\u00eda extra\u00f1ar a nadie. La pandemia ha pillado desarmados a unos gobiernos y unos organismos internacionales que vienen ignorando la salud p\u00fablica, las herramientas de la epidemiolog\u00eda, la atenci\u00f3n primaria y el trabajo social comunitario, en beneficio de una sanidad centrada en complejos empresariales hospitalarios tecno-f\u00e1rmaco dependientes, cada vez m\u00e1s en manos de fondos de inversi\u00f3n, fondos buitres donde prima la ganancia y donde no cabe la equidad, la solidaridad o la simple compasi\u00f3n. De ah\u00ed las muchas muertes en las residencias e instituciones totales en todo el mundo, de ah\u00ed el ninguneo de las patentes de la vacuna o una pol\u00edtica preventiva despreocupada de las condiciones de vida de buena parte de la poblaci\u00f3n, la poblaci\u00f3n m\u00e1s vulnerable o aquella que la pandemia hace m\u00e1s vulnerable, la tremenda desigualdad en las posibilidades de vida, h\u00e1bitos, trabajos y viviendas insalubres, existencias no vivibles.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4b0b534334-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El hecho es que la pandemia covid-19 viene a golpear a unas poblaciones precarizadas tras varias d\u00e9cadas de regresivas pol\u00edticas laborales, recortes de los servicios p\u00fablicos, de la sanidad y las prestaciones sociales, cuando m\u00e1s falta hac\u00edan. Esto obliga, si se quiere preguntar por el malestar causado o por causar debido a la pandemia, a tener conocimiento del malestar previo, a saber, del sustrato de la vulnerabilizaci\u00f3n, de las causas estructurales del sufrimiento social y ps\u00edquico en las formas de vida de la sociedad actual. Para muchos, esa cara oculta del neoliberalismo que la covid-19 viene a desnudar. Pues las consecuencias sobre el malestar y el sufrimiento ps\u00edquico ya estaban determinadas y las secuelas van a depender de qu\u00e9 respuestas se den en el \u00e1mbito pol\u00edtico-econ\u00f3mico, en c\u00f3mo se va a gestionar por el capital el destrozo civilizatorio, ecosocial, para\u00a0 garantizar su supervivencia o de qu\u00e9 manera la sumisi\u00f3n-aceptaci\u00f3n del orden establecido de la ciudadan\u00eda va a quebrar, estableciendo un contrapoder e incluso, m\u00e1s all\u00e1 de los relampagueos de las revueltas de la indignaci\u00f3n\u00a0 y la rabia, el comienzo de la subversi\u00f3n de las actuales relaciones de producci\u00f3n y poder.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4b0b534334-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>El sustrato previo. La privatizaci\u00f3n del malestar<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4b0b534334-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En 1992, la periodista Lynn Payer inventa el t\u00e9rmino disease mongering, la mercantilizaci\u00f3n de las enfermedades. Crear enfermedades donde no las hay, convirtiendo en pacientes a personas sanas. Ya Ivan Illich hab\u00eda alertado en los a\u00f1os setenta de la construcci\u00f3n de seudoenfermedades, y por entonces el psiquiatra Thomas Szasz cuestion\u00f3 la nosolog\u00eda psiqui\u00e1trica en El mito de la enfermedad mental y en La fabricaci\u00f3n de la locura. De hacer f\u00e1rmacos para gente sana se pasa a construir enfermedades en colaboraci\u00f3n con paneles de expertos psiquiatras y de los medios de comunicaci\u00f3n. Se refiere como enfermedad situaciones que comportan dolor, tristeza, des\u00e1nimo, insatisfacci\u00f3n o frustraci\u00f3n, que pierden su car\u00e1cter de normales requiriendo la atenci\u00f3n m\u00e9dica.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4b0b534334-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Hubo un tiempo en que los sentimientos de desasosiego o infelicidad, que hoy acaban diagnostic\u00e1ndose de ansiedad o depresi\u00f3n, fueron tomados como parte del orden natural de las cosas, mas hoy, una vez convertido todo en mercanc\u00eda, est\u00e1 abierta la puerta a la medicalizaci\u00f3n del malestar y a la construcci\u00f3n de seudoenfermedades. El gigantesco poder de la empresa farmac\u00e9utica se apodera del discurso m\u00e9dico y de los tratamientos. La depresi\u00f3n convertida en una pandemia mundial gracias a los antidepresivos es un buen ejemplo. Ya no es la demanda del enfermo lo que define el campo de acci\u00f3n de la medicina. Temas tales como la sexualidad, la escuela, el ocio, la delincuencia, se han convertido en \u00e1mbitos de frecuente intervenci\u00f3n m\u00e9dica. Trasformado todo malestar personal o social en una cuesti\u00f3n m\u00e9dica, no existe ni responsabilidad del individuo ni de la sociedad. Las neurociencias van a certificar las causas \u00faltimas y la farmacolog\u00eda el tratamiento. Al fin y al cabo, no hace tanto tiempo que se vinculaba cient\u00edficamente la criminalidad, y hasta la pobreza, a la degeneraci\u00f3n org\u00e1nica, hereditaria. Por consiguiente, el encargo social de reparar el malestar recae en la medicina, muy especialmente en la psiquiatr\u00eda y la psicolog\u00eda. Lo que supone intervenciones diagn\u00f3sticas y terap\u00e9uticas no solo ineficaces, sino en buena medida iatrog\u00e9nicas.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4b0b534334-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La introducci\u00f3n en los a\u00f1os ochenta del siglo XX de nuevos medicamentos en la farmacopea psiqui\u00e1trica, no necesariamente m\u00e1s eficaces, pero s\u00ed mucho m\u00e1s caros (antidepresivos como el publicitado Prozac o antipsic\u00f3ticos de nueva generaci\u00f3n, estabilizadores del \u00e1nimo, estimulantes y ansiol\u00edticos), colonizaron el discurso psiqui\u00e1trico. Un supuesto fallo neuronal sustituye a la cl\u00ednica y a la psicopatolog\u00eda. El f\u00e1rmaco se vuelve bala de plata, ofertando soluciones a los problemas de la existencia: del amor, el odio, el miedo, la tristeza, la timidez, la culpa, cuando no el desempleo, la rabia y la humillaci\u00f3n. Unos cuantos criterios estandarizados y un vadem\u00e9cum universal sirven para atender el sufrimiento ps\u00edquico, igual sea en Oslo o en Singapur. La epistemolog\u00eda y la pr\u00e1ctica psi se pueden resumir en tres palabras:\u00a0 Un s\u00edntoma (un malestar), un diagn\u00f3stico (CIE; DSM <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=20505#fn-20505-1' id='fnref-20505-1' onclick='return fdfootnote_show(20505)'>1<\/a><\/sup> de dudosa fiabilidad) y un f\u00e1rmaco (relativamente inespec\u00edfico). Queda fuera la subjetividad, la biograf\u00eda, la determinaci\u00f3n social. Distraerse f\u00e1cilmente, olvidarse con frecuencia de cosas, so\u00f1ar despiertos, corretear mucho, es suficiente para construir un diagn\u00f3stico en la infancia, el trastorno por el d\u00e9ficit de atenci\u00f3n e hiperactividad (TDAH), fabricando una enfermedad (y una adicci\u00f3n) que ha multiplicado por cientos de miles la venta de estimulantes en pocos a\u00f1os para \u00a1tratar!, en la inmensa mayor\u00eda de los casos, comportamientos habituales de la infancia. Y mostrado un camino para resolver (taponar), en adelante, peque\u00f1os o grandes conflictos con todo tipo de estimulantes y estupefacientes.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4b0b534334-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Est\u00e1 sucediendo en la pandemia de covid-19, pues la psicologizaci\u00f3n del trauma se ha impuesto como una de las primeras medidas ante un desastre. Voceros de la psicolog\u00eda y la psiquiatr\u00eda est\u00e1n propagando desde el inicio, machaconamente, que vamos a entrar o hemos entrado ya en una pandemia de salud mental, convirtiendo en s\u00edntomas reacciones normales \u2013estr\u00e9s, ansiedad, insomnio\u2026\u2013 ante situaciones anormales. Lo que no presupone que no haya cierto incremento de trastornos mentales o de empeoramiento de patolog\u00edas preexistentes. Pero es esta promoci\u00f3n irresponsable que puebla los medios de comunicaci\u00f3n la que s\u00ed puede ocasionar una epidemia de salud mental, patologizando malestares y ocurrencias inusuales, medicalizando el miedo y evitando el despliegue de las defensas individuales y colectivas. Privatizando, en suma, el estr\u00e9s.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4b0b534334-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Una privatizaci\u00f3n del malestar que la acci\u00f3n neoliberal de los gobiernos, con la ausencia de una doctrina sanitaria, de salud p\u00fablica y servicios sociales orientada al bien com\u00fan, va a posibilitar. Desde finales de los a\u00f1os ochenta hay un proceso de mercantilizaci\u00f3n de la medicina, convertida en una importante fuente de riqueza (supone una ganancia segura para los fondos de inversi\u00f3n en tiempos de turbulencias de los mercados), a la par que la salud muda en mercanc\u00eda travestida en infinidad de objetos de consumo. Hay un incremento exponencial en el consumo de salud que no se corresponde con un aumento semejante del nivel de vida de la poblaci\u00f3n, ni ha reducido las desigualdades en la discapacidad y la enfermedad. El pa\u00eds que m\u00e1s gasta en salud, Estados Unidos, es una de las naciones con peor salud del mundo desarrollado y la \u00fanica de los pa\u00edses desarrollados carente de un sistema p\u00fablico de salud.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4b0b534334-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Sin que podamos dejar de lado el cuidado de la salud como herramienta de normalizaci\u00f3n y procedimiento de control social. Entendiendo por normal aquello que dictan los intereses del capital. Qu\u00e9 comer, c\u00f3mo vestirse, juntarse, ser saludables\u2026 Las normas estandarizadas se multiplican al tiempo que avanza el proceso que Foucault denomin\u00f3 de \u201cmedicalizaci\u00f3n indefinida\u201d (Foucault, 2008).<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4b0b534334-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La medicina se impone al individuo, enfermo o no, como acto de autoridad, y ya no hay aspecto de la vida que quede fuera de su campo de actuaci\u00f3n. El cuerpo y la mente se convierten en espacios de intervenci\u00f3n pol\u00edtica. En este tiempo donde los poderes econ\u00f3mico-pol\u00edticos se inmiscuyen y regulan cada \u00e1mbito de nuestra vida, donde la vida es cualquier cosa menos algo espont\u00e1neo, donde reina la alienaci\u00f3n social y la enajenaci\u00f3n de lo \u00edntimo, donde se medicaliza el sufrimiento social \u2013desahucios, desempleo, pobreza\u2013; donde se excluye o medicaliza la diversidad y se psiquiatriza el crimen, la conducta canalla. La mercanc\u00eda sustituye a la moral, a la conciencia social y pol\u00edtica, la persona ciega a los avatares colectivos, encadena su vida a la trampa de una competici\u00f3n sin fin. Una existencia donde impera la manipulaci\u00f3n y el enga\u00f1o del sea positivo, usted puede, sea feliz. Las estafas de cierta autoayuda, que no es el cuidado de s\u00ed ni de los otros, sino procedimientos de integraci\u00f3n y aceptaci\u00f3n del orden social, el enga\u00f1o de la superaci\u00f3n individual de los problemas de la existencia a trav\u00e9s de p\u00f3cimas y recetas edulcoradas con la firma de supuestos expertos, que pretenden reducir el propio esfuerzo de la persona en la resoluci\u00f3n de las dificultades de la vida, convirtiendo la complejidad de las vicisitudes humanas en una simplona cuesti\u00f3n de buenas y malas personas, de buenos y malos consejos. Empat\u00eda y empoderamiento al alcance de todos. Una estafa de la que viven gur\u00fas y medios, sectas y publicaciones, predicadores del buen vivir, del buen afecto, del bien amar, del bien pensar (Desviat, 2021).<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4b0b534334-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>De la represi\u00f3n al \u00a1h\u00e1galo ya! <\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4b0b534334-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El hecho es que en las poblaciones con poder adquisitivo del mundo globalizado el malestar ya no se traduce, o no solo, en las patolog\u00edas de la supresi\u00f3n, de la ocultaci\u00f3n, de lo reprimido, que describiera Freud, y que dominaron el pensamiento del pasado siglo. Se impone el h\u00e1galo ya, el paso al acto, la inmediatez de la acci\u00f3n. La desmedida demanda de atenci\u00f3n psicol\u00f3gica, que abarrota las consultas de salud mental y los gabinetes privados, responde sobre todo a problemas de una existencia huera de sentido, atravesada por la futilidad o banalidad de un deseo que falsifica y cosifica de continuo personas y cosas. Son lo que se viene llamando patolog\u00edas del vac\u00edo: adicciones, anorexia, bulimia, trastornos mentales comunes, trastornos de personalidad, fibromialgias\u2026 Malestares que en el caso de traumas colectivos, como el de la pandemia covid, se ven agravados por las m\u00faltiples crisis sobrevenidas, por el miedo a un futuro incierto en los m\u00e1s j\u00f3venes, la p\u00e9rdida o la amenaza de paro en la media edad, la miseria de las pensiones y de las residencias de mayores, a los que van a sumar las penalidades del confinamiento, sobre todo en casas de precarias condiciones, la dif\u00edcil conciliaci\u00f3n laboral, la contumaz violencia de g\u00e9nero, etc. Malestar social, que se trasmuta en f\u00edsico o ps\u00edquico, cuyo cuidado o reparaci\u00f3n no puede estar solo en los profesionales de la medicina o la salud mental. Ni ahora durante la pandemia v\u00edrica ni antes de la covid. Hay una determinaci\u00f3n social, econ\u00f3mica, pol\u00edtica; una alienaci\u00f3n estructural del capitalismo que sobredetermina el malestar. Un malestar que se individualiza e interioriza.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4b0b534334-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El capitalismo, en cuanto necesita de la sumisi\u00f3n de la mayor\u00eda, va a convertir la alienaci\u00f3n social y subjetiva en una especie de ley natural, con la que pretende garantizar su reproducci\u00f3n indefinida. Lo normal deviene habitual y lo habitual se confunde con lo natural que a su vez se identifica tambi\u00e9n con lo racional, bucle en el que las contradicciones se desvanecen: realidad e idealidad se enredan, saber e ideolog\u00eda se confunden. La persona queda atrapada, su conciencia se niega a s\u00ed misma, como si la vida no fuera cosa suya. Sumisi\u00f3n a los valores de la clase hegem\u00f3nica que ha sido estudiada como disciplinaria en la biopol\u00edtica de Foucault, o como dependencia psicopol\u00edtica por Byung Chul Han. El caso es que sea a trav\u00e9s de la normatividad disciplinaria, sea por la manipulaci\u00f3n ps\u00edquica y dominio de las tecnolog\u00edas del yo, el capital se adue\u00f1a del imaginario colectivo. Los gestores del capital, sabedores de la discrepancia entre las formas de existencia que promueve y las posibilidades reales de vida de la poblaci\u00f3n a la que someten, necesita de un sujeto identificado con la ideolog\u00eda de los mercados, un ser que contribuya al mantenimiento del sistema acept\u00e1ndolo como propio. Necesita un sujeto sometido a trav\u00e9s del asentimiento y de la culpa. Aceptaci\u00f3n del ideal de vida y culpa si no alcanza los beneficios que le dice el sistema que puede obtener.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4b0b534334-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Culpa en cuanto el sistema hace responsable al descontento de su malestar, al no meritorio de no ser meritorio, al pobre de ser pobre, al enfermo de estar enfermo. Cuando no busca un enemigo, proyecta en otro las causas del malestar: el migrante, el comunista, el de otra raza, religi\u00f3n o credo pol\u00edtico. Mentiras que tejen el universo simb\u00f3lico, falsa conciencia que encubre una vida hu\u00e9rfana del lazo social, una nuda vida. Interpretaci\u00f3n enga\u00f1osa de la realidad que en momentos de crisis social puede llevar el descontento a la comuni\u00f3n con el caudillo salvador y el Estado autoritario, supuestamente protectores (Desviat, 2020).<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4b0b534334-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Desde Marx sabemos que la sumisi\u00f3n est\u00e1 anclada a la situaci\u00f3n material de alienaci\u00f3n de las fuerzas de trabajo, pero tambi\u00e9n, y sobre todo hoy, por la estructura ideol\u00f3gica de la sociedad que penetra por todos los resquicios de la vida cotidiana e identifica a la inmensa mayor\u00eda con los valores de la clase dominante y, por consiguiente, con el Poder.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4b0b534334-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>El falso dilema de la pandemia: econom\u00eda o salud<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4b0b534334-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La lucha contra la pandemia se ha planteado como un conflicto entre la econom\u00eda y la salud, lo que viene a ser un conflicto entre el capital y la vida. Las medidas preventivas de confinamiento, cierre de espacios p\u00fablicos y distanciamiento social, han jugado con un supuesto equilibrio que no ha sido tal, pues ha beneficiado a la econom\u00eda. Teniendo en cuenta, sobre todo all\u00ed donde prolifera la econom\u00eda informal de calle, que el dilema se planteaba entre hambre o confinamiento. En realidad, considerando, como hace Yayo Herrero, que nuestras econom\u00edas no pueden aguantar quince d\u00edas sin actividad y cuando frenan se desploman arrastrando unas a otras, superar la dicotom\u00eda capital-vida es imposible sin que cambie el paradigma econ\u00f3mico (Padilla y Gull\u00f3n, 2020).<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4b0b534334-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Por \u00faltimo, la pandemia, como otras situaciones extremas producidas por la naturaleza o por el hombre, falsifica necesidades y falsifica demandas en la atenci\u00f3n a la salud mental, como ya he referido antes, pero por mucho que el profesional sepa que es un fallo social, un malestar que tiene que solucionarse desde lo social, en buena parte de los casos, ante la falta de respuestas institucionales y colectivas, tendr\u00e1 que hacerse cargo y mitigar el sufrimiento con un remedio o trato consciente de ser un apa\u00f1o. Queda, con todo, el planteamiento terap\u00e9utico que ayude a reconocer c\u00f3mo se ha llegado al malestar y de qu\u00e9 forma se ha contribuido a su desarrollo, desde la pasividad o la actuaci\u00f3n. La terapia, entonces, ser\u00e1 el apoyo a hacerse responsable de lo que le sucede. Ser\u00e1 la toma de conciencia de la situaci\u00f3n la que dotar\u00e1 de sentido al sufrimiento ps\u00edquico. Extrapolando un planteamiento de acci\u00f3n pol\u00edtica del psiquiatra marxista Joseph Gabel, dir\u00eda que la reificaci\u00f3n capitalista despersonaliza a la gente solo en la medida en que sus leyes son aceptadas como si se tratase de leyes naturales, pues al desvelar la falsa conciencia, al hacerse consciente de la situaci\u00f3n que causa la alienaci\u00f3n, cabe la acci\u00f3n pol\u00edtica (Gabel, 1973).<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4b0b534334-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>* Manuel Desviat<\/strong> es psiquiatra.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4b0b534334-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><b><u>Referencias<\/u><\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4b0b534334-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Desviat, Manuel (2020) Cohabitar la difererencia. Salud mental en lo com\u00fan. Madrid: S\u00edntesis.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4b0b534334-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">(2021) \u201cAlienaci\u00f3n social y alienaci\u00f3n patol\u00f3gica. (I) El contexto sociopol\u00edtico\u201d. En Fernando Colina, Manuel Desviat, Francisco Pere\u00f1a, La raz\u00f3n de la sinraz\u00f3n. Subjetividad, capitalismo y violencia, Madrid: Enclave.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4b0b534334-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u201c<a href=\"http:\/\/ladialectika.com\/actualidad\/2020\/04\/20\/entrevista-a-carmen-canada-en-tiempo-del-coronavirus\/\">Entrevista a Carmen Ca\u00f1ada en tiempos de coronavirus<\/a>\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4b0b534334-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Foucault, Michel (2008) \u201c<a href=\"http:\/\/www.revsaludpublica.sld.cu\/index.php\/spu\/article\/view\/1095\/1008\">La crisis de la medicina o la crisis de la antimedicina<\/a>\u201d. Rev Cubana Salud P\u00fablica, 44.\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4b0b534334-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Gabel, Joseph (1973) Sociolog\u00eda de la alienaci\u00f3n. Buenos Aires: Amorrortu.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-4b0b534334-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Herrero, Yayo (2020) \u201cPr\u00f3logo\u201d. En Padilla, Javier y Gull\u00f3n, Pablo (2020). Epidemiocracia. Madrid: Capit\u00e1n Swing.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><b><u>Notas<\/u><\/b><\/span><\/p>\n<div class=\"ox-4b0b534334-MsoNormal\" align=\"center\">\n<hr align=\"center\" size=\"2\" width=\"100%\" \/>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dos consecutivas cat\u00e1strofes, acontecimientos inmersos en la totalidad de lo social, han hecho temblar los pilares del sistema pol\u00edtico financiero en poco m\u00e1s de una d\u00e9cada, mostrando el fracaso del modelo civilizatorio en el que vivimos.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":20514,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[2127],"tags":[703604917,703607078,1476807,703605024,703607077],"class_list":{"0":"post-20505","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-salud","8":"tag-covid-19","9":"tag-foucault","10":"tag-ivan-illich","11":"tag-marx","12":"tag-prozac","14":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Salud-mental0809.jpg?fit=960%2C480&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-5kJ","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/20505","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=20505"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/20505\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":20515,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/20505\/revisions\/20515"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/20514"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=20505"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=20505"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=20505"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}