{"id":19668,"date":"2021-07-29T00:34:59","date_gmt":"2021-07-28T22:34:59","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19668"},"modified":"2021-07-29T00:34:59","modified_gmt":"2021-07-28T22:34:59","slug":"economia-america-latina-y-el-mandato-exportador-francisco-cantamutto-martin-schorr","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19668","title":{"rendered":"Econom\u00eda &#8211; Am\u00e9rica Latina y el mandato exportador. [Francisco Cantamutto \/ Mart\u00edn Schorr]"},"content":{"rendered":"<p class=\"ox-67f497e234-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Economistas ortodoxos y neodesarrollistas tienen un punto de acuerdo: Am\u00e9rica Latina debe exportar. Pero el fetiche de las exportaciones como fuente de desarrollo se basa en la omisi\u00f3n de una serie de condiciones asociadas al pago de las deudas, a la explotaci\u00f3n de la fuerza de trabajo y a conflictos sociales y ecol\u00f3gicos existentes en toda la regi\u00f3n.\u00a0 <\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-67f497e234-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><b><a href=\"https:\/\/nuso.org\/\">Nueva Sociedad<\/a>, julio 2021<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-67f497e234-MsoNormal\"><span style=\"color: #000000;\"><b><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 28-7-2021<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-67f497e234-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El desarrollo de las fuerzas productivas orientadas por el impulso de la demanda externa forma parte de Am\u00e9rica Latina y el Caribe desde su integraci\u00f3n a la econom\u00eda mundial. En ese origen, las necesidades metropolitanas se impon\u00edan sobre las locales a la hora de ordenar qu\u00e9 se produce y c\u00f3mo se lo hace, lo cual implic\u00f3 una trayectoria de m\u00e1s de trescientos que fue definiendo qu\u00e9 negocios privilegiar y gener\u00f3 estructuras productivas, actores sociales e imaginarios, todos ellos factores que pesan a la hora de pensar alternativas de desarrollo.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-67f497e234-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La modalidad primario-exportadora fue la privilegiada a la hora de establecer la inserci\u00f3n de la regi\u00f3n en el mundo decimon\u00f3nico, bajo el peso privilegiado no solo de los mercados externos sino de los capitales extranjeros en las econom\u00edas recientemente nacionales. Las incipientes burgues\u00edas locales crecieron asociadas a este impulso. No es de extra\u00f1ar entonces que aparecieran tan mezcladas las ideas de independencia nacional y la sociedad con los capitales extranjeros.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-67f497e234-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Esta fusi\u00f3n fue puesta en duda en todo el continente en las v\u00edsperas de los centenarios de las revoluciones independentistas, y ferment\u00f3 en un clima con rasgos antiimperialistas m\u00e1s o menos generalizados. Este \u00e1nimo fue usado, a su vez, por muchos gobiernos de la \u00e9poca para renovar sus esfuerzos de nacionalizaci\u00f3n de la cultura, persecuci\u00f3n de extranjeros \u00abindeseables\u00bb y represi\u00f3n de la protesta social. Este reverdecer nacionalista se combin\u00f3 con el estallido de la Primera Guerra Mundial, que fue un primer traspi\u00e9 para el hasta entonces motor de la acumulaci\u00f3n, que termin\u00f3 de desbaratarse durante el interregno abierto entre la crisis de la d\u00e9cada de 1930 y la finalizaci\u00f3n de la Segunda Guerra Mundial.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-67f497e234-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Ese per\u00edodo abri\u00f3 la oportunidad al desarrollo de industrias locales ante la interrupci\u00f3n del abastecimiento externo. Con dudas y reticencias de las elites locales, fueron d\u00e9cadas en las que la acumulaci\u00f3n debi\u00f3 reorientarse ante la destrucci\u00f3n masiva de las econom\u00edas centrales europeas y su desplazamiento por Estados Unidos. Fueron los a\u00f1os de la llamada industrializaci\u00f3n por sustituci\u00f3n de impoertaciones, apoyada en la amplia red de talleres desarrollada en las m\u00e1rgenes durante la etapa previa. Casi todas las econom\u00edas de la regi\u00f3n atravesaron cierto impulso industrializador en esas d\u00e9cadas.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-67f497e234-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Sin embargo, a partir del final de la guerra, con la presi\u00f3n por volver a los negocios \u00abcomo siempre\u00bb de las multinacionales, la continuidad del proceso se restringi\u00f3 a las econom\u00edas de mayor tama\u00f1o relativo, cuyos Estados tuvieron un rol protag\u00f3nico. Muchos de los proyectos iniciados en esos a\u00f1os madurar\u00edan d\u00e9cadas m\u00e1s tarde, dando lugar a \u00aban\u00f3malas\u00bb producciones de alto valor agregado o composici\u00f3n tecnol\u00f3gica. Durante estas d\u00e9cadas, los flujos de intercambio externo jugaron un rol menos significativo que en el pasado, sin por ello dejar de tener importancia.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-67f497e234-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>La deuda como organizadora de la producci\u00f3n<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-67f497e234-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Esa desconexi\u00f3n relativa empez\u00f3 a quebrarse en la d\u00e9cada de 1970. Oper\u00f3 entonces una reconfiguraci\u00f3n de la acumulaci\u00f3n a nivel mundial. El ascenso neoconservador en Estados Unidos y Gran Breta\u00f1a pondr\u00eda fin no solo a los arreglos internos en torno a los Estados de Bienestar, sino a los acuerdos monetario-financieros de Bretton Woods, que moldearon los intercambios internacionales por tres d\u00e9cadas. El inicio de las reformas de apertura en China se conjug\u00f3 en este escenario, para facilitar la incipiente reestructuraci\u00f3n de la producci\u00f3n, en forma de cadenas globales de valor y el despliegue de un vigoroso proceso de financiarizaci\u00f3n. En este momento cr\u00edtico de quiebre, se inici\u00f3 lo que luego se conocer\u00eda como neoliberalismo.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-67f497e234-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Vale resaltar que en un gran n\u00famero de pa\u00edses de la regi\u00f3n \u2014incluidas las poderosas econom\u00edas argentina y brasile\u00f1a\u2014 la adaptaci\u00f3n a estos cambios se dio de la mano de sangrientas dictaduras. No ser\u00eda preciso suponer que se contaba con un modelo claro de antemano. Por supuesto, exist\u00edan grupos de presi\u00f3n en el campo de las ideas, donde la ortodoxia neoliberal hab\u00eda ganado presencia con think tanks, becas, publicaciones y cuadros t\u00e9cnicos, todo en estrecho v\u00ednculo con las empresas de mayor porte. Pero tambi\u00e9n exist\u00edan al interior de estas mismas dictaduras quienes daban relevancia a la industria y a ciertos sectores estrat\u00e9gicos por un problema de soberan\u00eda militar. La confluencia se encontraba en la orientaci\u00f3n represiva, excluyente y contraria a la organizaci\u00f3n de las mayor\u00edas sociales.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-67f497e234-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La llave del cambio vino por un canal financiero. La acumulaci\u00f3n de d\u00f3lares excedentes en los sistemas financieros de los pa\u00edses centrales fue reciclada en forma de pr\u00e9stamos casi compulsivos a los pa\u00edses latinoamericanos. Pautados a tasas bajas, pero variables, renegociados anualmente, sin destino espec\u00edfico, sirvieron para responder al impacto de la suba de precios del petr\u00f3leo como para financiar el terrorismo de Estado. En muy pocos casos los pr\u00e9stamos se canalizaron a la inversi\u00f3n productiva. Tambi\u00e9n fueron a empresas estatales que no precisaban de esos fondos, pero luego deber\u00edan pagarlos, lo que reduc\u00eda su capacidad operativa. Esta abundancia de fondos se vio abruptamente interrumpida a inicios de los a\u00f1os 80, tras la suba de las tasas de referencia en Estados Unidos. Los fondos se retiraron de la regi\u00f3n de manera s\u00fabita, dirigi\u00e9ndose a los pa\u00edses centrales. As\u00ed, como castillo de naipes, casi todos los pa\u00edses de la regi\u00f3n entraron en problemas de pagos. Tanto la entrada masiva de capitales como su salida en estampida fueron definidas por prioridades y arreglos en los pa\u00edses centrales. Pero la crisis recay\u00f3 sobre la periferia.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-67f497e234-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u00bfPor qu\u00e9 es importante remarcar esto? Porque la gesti\u00f3n de la crisis de la deuda en la d\u00e9cada de 1980 termin\u00f3 de dar forma al giro en torno al desarrollo de la regi\u00f3n. A pesar de los intentos de organizar clubes de deudores, la presi\u00f3n de los acreedores se impuso. Durante la llamada \u00abd\u00e9cada perdida\u00bb la regi\u00f3n pr\u00e1cticamente no creci\u00f3, lidi\u00f3 con severos problemas de inflaci\u00f3n y una regresividad manifiesta, debi\u00f3 ajustar sus presupuestos, enfrent\u00f3 t\u00e9rminos de intercambio desfavorables, pero al mismo tiempo transfiri\u00f3 valor en forma de pagos. Aun as\u00ed, su deuda creci\u00f3. Poco import\u00f3 el origen de dudosa legalidad y legitimidad, las violaciones de derechos humanos de los gobiernos que recib\u00edan los fondos ni la corresponsabilidad de los acreedores.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-67f497e234-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La cesaci\u00f3n de pagos generalizada pon\u00eda en crisis los balances contables en las casas matrices, lo cual pod\u00eda hacer tambalear las econom\u00edas centrales. Por eso, los Estados intervinieron de manera oficial, negociando durante una d\u00e9cada hasta dar forma, tras el hito del plan Baker, al plan Brady, que permiti\u00f3 a inicios de la d\u00e9cada de 1990 canjear la deuda en mora por nueva deuda en regla, a cambio de la aplicaci\u00f3n de una serie de \u00abrecomendaciones\u00bb que ya se conoc\u00edan como Consenso de Washington. Si durante la d\u00e9cada de 1980 maduraron proyectos puestos en marcha por el Estado en d\u00e9cadas previas, y se aceler\u00f3 el proceso de reconversi\u00f3n productiva para obtener divisas, en la de 1990 esto se termin\u00f3 de organizar con la quita de mecanismos de regulaci\u00f3n estatal, privatizaciones, \u00abdesregulaci\u00f3n\u00bb de una multiplicidad de mercados (incluido el laboral), firma de tratados de inversi\u00f3n y de libre comercio, y apertura comercial. La mayor parte de estos cambios se sostuvieron en la regi\u00f3n hasta el presente.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-67f497e234-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>\u00bfQu\u00e9 exportaciones?<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-67f497e234-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La nueva orientaci\u00f3n exportadora se forj\u00f3 no para sostener los niveles internos de consumo ni el desmanejo fiscal, sino para pagar deuda. Con matices, la regi\u00f3n se consolid\u00f3 como exportadora de materias primas, sobre todo de productos agropecuarios, pisc\u00edcolas, forestales, metal\u00edferos y mineros as\u00ed como su procesamiento b\u00e1sico. Para ello ha sido clave la falta de est\u00e1ndares ambientales. Algunos pocos pa\u00edses lo combinaron con la exportaci\u00f3n de hidrocarburos, en ciertos casos, con muy bajo grado de procesamiento (por ejemplo, M\u00e9xico exporta crudo para luego comprar gasolinas procesadas).<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-67f497e234-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Esto es lo que se suele llamar \u00abextractivismo\u00bb, a saber la explotaci\u00f3n a gran escala de recursos naturales o comunes, con alto grado de estandarizaci\u00f3n, intensivos en capital, para obtener productos de bajo valor agregado normalmente destinados a la exportaci\u00f3n. O \u00abneoextractivismo\u00bb, cuando se combina con captura parcial de la renta asociada por parte del Estado, a trav\u00e9s de impuestos o mediante su participaci\u00f3n en la producci\u00f3n. Esto no quita que, en algunos casos, en estas producciones se paguen salarios relativamente altos. Pero se hace a costa de segmentar el mercado de trabajo, estableciendo una creciente heterogeneidad entre sectores econ\u00f3micos, que terminan por obstruir cualquier otra actividad productiva: \u00bfqu\u00e9 otras producciones son compatibles con esta especializaci\u00f3n? A esto se suma adem\u00e1s del grado de precarizaci\u00f3n y menor remuneraci\u00f3n de las actividades conexas en la cadena de valor, mayormente subcontratadas en condiciones m\u00e1s pauperizadas. Los salarios de estos sectores son relativamente altos respecto de una media social precisamente desvalorizada para garantizar cierto nivel de competitividad externa.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-67f497e234-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Es habitual que las comunidades ubicadas en torno a los grandes proyectos no sean consultadas. Se trata de un derecho reconocido internacionalmente en el caso de comunidades originarias. Incluso cuando tentadas por posibles puestos de trabajo las comunidades saben que los empleos vienen de la mano de la destrucci\u00f3n de fuentes alternativas (\u00bfcu\u00e1ntas granjas ha arruinado la explotaci\u00f3n petrolera por fractura hidr\u00e1ulica, por ejemplo?) y la afectaci\u00f3n directa de la salud de las poblaciones vecinas a los emprendimientos extractivos. Las econom\u00edas regionales devastadas por el hurac\u00e1n neoliberal hoy son presentadas as\u00ed como zonas de sacrificio.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-67f497e234-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Muchas de estas cr\u00edticas son descartadas, consideradas fatuas no solo por partidarios de visiones ortodoxas de la econom\u00eda, sino por quienes se consideran neodesarrollistas. No se ha reparado lo suficiente en esta llamativa coincidencia en la veneraci\u00f3n a las ventajas comparativas \u2014basadas en la dotaci\u00f3n dada de factores o recursos con que cuentan las naciones, como \u00abdones\u00bb naturales\u2014. Lo que la ortodoxia abraza como mandato, el neodesarrollismo parece aceptarlo como resignaci\u00f3n. Aunque siempre se afirma la necesidad de agregar valor y crear empleo sobre estas ventajas, no se cuestiona la preeminencia de esta fuente de acceso a divisas por la v\u00eda exportable.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-67f497e234-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En algunos pa\u00edses, la especializaci\u00f3n primaria se combin\u00f3 con la provisi\u00f3n de fuerza de trabajo barata, a trav\u00e9s del emplazamiento de industrias bajo el modelo de maquilas. Se trata centralmente de la industria textil, la electr\u00f3nica y la del transporte, orientadas a la exportaci\u00f3n a Estados Unidos, como ocurre en Centroam\u00e9rica y M\u00e9xico. Este conjunto de econom\u00edas se especializa en el uso de fuerza de trabajo mal remunerada para la especializaci\u00f3n orientada a la exportaci\u00f3n. A este fen\u00f3meno Ruy Mauro Marini lo llam\u00f3 superexplotaci\u00f3n de la fuerza de trabajo. Menos teorizado se lo puede entender como el caso de quienes tienen empleos que no les permiten salir de la pobreza. Debe a\u00f1adirse que en este caso que la desigualdad de g\u00e9nero es particularmente explotada como fuente de ganancias: mujeres peor pagas y con peores condiciones laborales como motor de desarrollo.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-67f497e234-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Finalmente, el turismo es el \u00fanico servicio en que la regi\u00f3n obtiene super\u00e1vit en el comercio exterior. Esto habilita a m\u00faltiples proyectos de inversi\u00f3n que aprovechan la belleza paisaj\u00edstica y la fuerza de trabajo relativamente barata. Al igual que la maquila, se distinguen de la explotaci\u00f3n de recursos por ser m\u00e1s demandantes de trabajo, predominantemente mujeres, y en muchos casos con niveles de calificaci\u00f3n relativamente bajos. Debe anotarse que, en materia de especializaciones en la provisi\u00f3n de divisas, se pueden anotar dos variaciones m\u00e1s: el env\u00edo de remesas por parte de migrantes que debieron irse de su pa\u00eds de origen por falta de oportunidades, y remiten fondos a sus familiares, y las econom\u00edas que funcionan como guaridas fiscales, lo que les provee cierto excedente de divisas. Aqu\u00ed, claro, la ventaja est\u00e1 en la baja tributaci\u00f3n y escaso control de las operaciones financieras. Ninguno de estos casos parece poder proponerse de forma expl\u00edcita como proyecto de desarrollo, de modo que se evita resaltarlos en la agenda econ\u00f3mica.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-67f497e234-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Ahora bien, las tres primeras especializaciones se\u00f1aladas (extractivismo, maquila industrial y turismo internacional) estuvieron centradas en el desmantelamiento de las estructuras productivas internas. No respondieron a necesidades nacionales o a programas de desarrollo, sino a la crisis y la necesidad de obtener recursos externos y fiscales para pagar deuda. Es decir, no fueron puestas en marcha para sostener el consumo ni la inversi\u00f3n. En algunos casos, las exportaciones tienen baja demanda de fuerza de trabajo y en otras dependen de remunerar mal a la misma. No parecen ser promesas de desarrollo atractivas.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-67f497e234-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Un fetiche de exportaci\u00f3n <\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-67f497e234-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Las especializaciones productivas de exportaci\u00f3n en la regi\u00f3n no se fundamentan en programas de desarrollo nacional, ni en el objetivo de superar las barreras impuestas por la escala de mercado, ni en prioridades internas de consumo o inversi\u00f3n, ni siquiera de recaudaci\u00f3n. Tampoco se sostienen sobre mecanismos de integraci\u00f3n de segmentos clave de las cadenas de valor, ni en la aplicaci\u00f3n de conocimientos generados en la regi\u00f3n. Se justifican en la urgencia de obtener divisas, como mandato ante la aparente escasez que limita el crecimiento. Sin embargo, la tracci\u00f3n importadora asociada al crecimiento est\u00e1 basada en la propia apertura temprana de las econom\u00edas latinoamericanas, que desmantel\u00f3 actividades que bien podr\u00edan realizarse localmente.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-67f497e234-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">M\u00e1s a\u00fan, la regi\u00f3n no muestra una situaci\u00f3n de d\u00e9ficit sistem\u00e1tico en su comercio exterior, ni tampoco los superavits y d\u00e9ficits est\u00e1n asociados a fases de crecimiento o crisis. Mientras que el saldo agregado tiene cierta variabilidad, la salida de divisas por el pago de intereses y de utilidades es sistem\u00e1tico. El saldo negativo de estas rentas se multiplic\u00f3 por siete en las \u00faltimas cuatro d\u00e9cadas, permaneciendo en torno a 3% del PBI desde 1990. Esta brecha debe cubrirse de alguna manera, y es all\u00ed donde las exportaciones juegan el rol crucial, tanto para la ortodoxia como para parte de la heterodoxia, que no cuestionan la din\u00e1mica de la deuda o el rol del capital extranjero en general.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-67f497e234-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La inversi\u00f3n extranjera directa, muchas veces asociada a grandes proyectos de desarrollo, se muestra en las \u00faltimas d\u00e9cadas como una suerte de pinza, en la que cada vez se necesita m\u00e1s inversi\u00f3n para dejar un mismo aporte de divisas, descontando lo que se va en materia de utilidades remitidas al exterior. En la \u00faltima d\u00e9cada (2011-2020), esta inversi\u00f3n dej\u00f3 un aporte neto de divisas similar a la fase 1994-2003, pero con un nivel de inversi\u00f3n dos veces y media mayor (lo que representa un menor aporte en el PBI total). Es decir, el esfuerzo para atraer inversiones es cada vez mayor. No en vano, la mayor parte de la regi\u00f3n ha sostenido su adhesi\u00f3n a la institucionalidad de los tratados de inversi\u00f3n (con las excepciones de Brasil, Bolivia, Ecuador y Venezuela). Am\u00e9rica Latina y el Caribe es la regi\u00f3n con m\u00e1s demandada por inversores ante tribunales internacionales y 70% de resoluciones fueron favorables a sus intereses. Acumula 21.807 millones de d\u00f3lares en arreglos desfavorables, lo que es equivalente a toda la inversi\u00f3n extranjera neta de 2020.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-67f497e234-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El fetiche de las exportaciones como fuente de desarrollo se basa en la omisi\u00f3n de esta clase de consideraciones. Por supuesto, para la ortodoxia econ\u00f3mica y los defensores de las grandes corporaciones, esto no constituye un problema. Para una gran parte de la heterodoxia, que no ignora el problema, se trata de un mandato de realpolitik. Incluso cuando no ocupan cargos de gobierno. Esto es extra\u00f1o, porque al mismo tiempo que reconoce la necesidad de incrementar exportaciones para pagar estas salidas de divisas, elude cualquier consideraci\u00f3n respecto de la capacidad de lobby y el peso estructural que adquieren los actores asociados. Su promoci\u00f3n no parece compatible con posteriores controles o regulaciones, a menos que se tenga una idea precaria de las din\u00e1micas de poder o ilusiones respecto de la capacidad de los Estados (en especial, los subnacionales) de eludir la captura por parte de estos actores poderosos. \u00bfPor qu\u00e9 motivo los actores econ\u00f3micos especializados en actividades tal como existen hoy ceder\u00edan recursos econ\u00f3micos y pol\u00edticos para su propio debilitamiento?<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-67f497e234-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Ante la insuficiencia de argumentos para responder estas dudas, no pocas veces hemos visto la reacci\u00f3n conservadora, incluso agresiva, por parte de ortodoxos y heterodoxos que demandan exportar m\u00e1s, ahora mismo, relegando la distribuci\u00f3n del ingreso a un \u00abfuturo promisorio\u00bb si se logra primero consolidar un modelo de crecimiento traccionado por exportaciones. La urgencia se basa en la imposibilidad de cambiar las relaciones externas o discutir procesos de largo alcance. Y al hacerlo, suelen ridiculizar las objeciones de ambientalistas, comunidades locales o incluso sindicatos. Est\u00e1 claro, nadie a esta altura supone que una econom\u00eda puede sobrevivir aislada del intercambio con el mundo. La propuesta no es aislacionismo y primitivismo, sino desarrollo basado en las necesidades locales, en garantizar niveles de vida decentes para toda la poblaci\u00f3n. Y en esto, la orientaci\u00f3n exportadora de las \u00faltimas d\u00e9cadas, bajo gobiernos de diferentes ideolog\u00edas, tiene un n\u00famero elevado de cuentas pendientes.\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-67f497e234-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>* Francisco Cantamutto<\/strong> es doctor en Investigaci\u00f3n en Ciencias Sociales con menci\u00f3n en Sociolog\u00eda por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO). Es Licenciado en Econom\u00eda e integrante de la Sociedad de Econom\u00eda Cr\u00edtica (SEC) de Argentina y Uruguay. <strong>Mart\u00edn Schorr<\/strong>, es doctor en Ciencias Sociales por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, licenciado en Sociolog\u00eda por la Universidad de Buenos Aires y mag\u00edster en Sociolog\u00eda Econ\u00f3mica por la Universidad Nacional de San Mart\u00edn.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Economistas ortodoxos y neodesarrollistas tienen un punto de acuerdo: Am\u00e9rica Latina debe exportar. Pero el fetiche de las exportaciones como fuente de desarrollo se basa en la omisi\u00f3n de una serie de condiciones asociadas al pago de las deudas, a la explotaci\u00f3n de la fuerza de trabajo y a conflictos sociales y ecol\u00f3gicos existentes en toda la regi\u00f3n.  <\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":19674,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[2372],"tags":[17212,703605505,703605192],"class_list":{"0":"post-19668","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-economia","8":"tag-america-latina","9":"tag-deuda","10":"tag-exportaciones","12":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Economia-America-Latina2807-3497782341-1627511673661.jpg?fit=1094%2C599&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-57e","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19668","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=19668"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19668\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19675,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19668\/revisions\/19675"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/19674"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=19668"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=19668"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=19668"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}