{"id":19255,"date":"2021-07-04T21:43:41","date_gmt":"2021-07-04T19:43:41","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19255"},"modified":"2021-07-04T21:43:41","modified_gmt":"2021-07-04T19:43:41","slug":"capitalismo-por-que-no-se-rebelan-los-trabajadores-sam-gindin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19255","title":{"rendered":"Capitalismo &#8211; \u00bfPor qu\u00e9 no se rebelan los trabajadores? [Sam Gindin]"},"content":{"rendered":"<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Este texto es una rese\u00f1a de \u201cPersistent Inequalities: Wage Disparity Under Capitalist Competition\u201d, de Howard Botwinick (Haymarket Books, 2018).<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><b><a href=\"https:\/\/jacobinmag.com\/\">Jacobin<\/a>, 14-6-2021<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\"><span style=\"color: #000000;\"><b><a href=\"https:\/\/www.sinpermiso.info\/\">Sin Permiso<\/a>, 3-7-2021<\/b><\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\"><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 4-7-2021<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Traducci\u00f3n de \u00c0lex Rosell<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La clase obrera en el capitalismo no es una clase coherente, sino una clase fragmentada \u2013una amalgama de individuos intentando sobrevivir\u2013. Ser\u00e1 necesaria la pol\u00edtica para cambiarlo.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u00bfPor qu\u00e9 ha sido tan dif\u00edcil para los trabajadores \u2013 la clase mayoritaria en el capitalismo e indispensable para su funcionamiento \u2013 unirse y desafiar al sistema que los explota?<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En 1993, Howard Botwinick, un activista laboral de larga trayectoria, explor\u00f3 un aspecto crucial sobre esta pregunta en el recientemente reimpreso P<em>ersistent Inequalities: Wage Disparity Under Capitalist Competition<\/em>. Mir\u00f3 m\u00e1s all\u00e1 de las desigualdades entre capital y trabajadores y argument\u00f3 que las persistentes desigualdades dentro de la clase obrera eran tambi\u00e9n \u201cescollos clave en el desarrollo de un movimiento obrero en los Estados Unidos.\u201d<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Enfrentarse a esto signific\u00f3 darle la vuelta a la opini\u00f3n popular sobre la relaci\u00f3n hist\u00f3rica entre la competici\u00f3n y la monopolizaci\u00f3n. En vez de la trayectoria capitalista que socavaba la competici\u00f3n y la substitu\u00eda por monopolizaci\u00f3n, Botwinick argument\u00f3 que la actual fase del capitalismo estaba caracterizada por una competici\u00f3n intensificada. Es esta competici\u00f3n capitalista la que principalmente estructura y reproduce la fragmentaci\u00f3n de la clase obrera. Esto, junto con la presi\u00f3n de los trabajadores sin empleo desesperados por trabajar, enmarca una econom\u00eda pol\u00edtica de los mercados laborales capitalistas.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">A medida que Botwinick llega a la conclusi\u00f3n de su detallado trabajo, entra en el di\u00e1logo de un dilema de nuestra actualidad. \u201c\u00bfC\u00f3mo\u201d, se pregunta, \u201creconstruimos tanto a la izquierda como al movimiento obrero para que puedan trabajar en t\u00e1ndem para reconstruir esos [sindicatos militantes] y otras instituciones de clase que finalmente nos permitan reagruparnos para superar definitivamente el capitalismo?\u201d<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Para muchos activistas, centrarse en la \u201ceconom\u00eda pol\u00edtica de los mercados laborales\u201d parecer\u00eda un duro y t\u00e9cnico sendero. Pero, como apunt\u00f3 Karl Marx sobre la izquierda radical de su tiempo, este tipo de sensibilidades pueden ser debilitantes. Un corolario indispensable de la acci\u00f3n revolucionaria, como Marx escribi\u00f3 en su prefacio a la edici\u00f3n de 1872 del Capital, era el estudio duro, se\u00f1alando concretamente que \u201cNo hay un camino f\u00e1cil a la ciencia y s\u00f3lo aquellos que no sucumben a la fatigosa escalada de su empinado sendero tienen una posibilidad de coronar sus luminosas cumbres.\u201d<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>M\u00e1s all\u00e1 del mercado dual<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Los socialistas han afirmado durante largo tiempo que no hab\u00eda grandes misterios en las desigualdades del mercado laboral. Es el desigual desarrollo del capitalismo el que lleva a dos mercados laborales diferenciados. El mercado primario est\u00e1 formado por trabajos relativamente estables que requieren m\u00e1s educaci\u00f3n y entrenamiento y ofrecen una mayor remuneraci\u00f3n y mejores condiciones laborales. Este tender\u00eda a estar asociado a grandes empresas intensivas en capital con poder de monopolio y cierto nivel de sindicaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El mercado secundario \u2013 con su sobrerrepresentaci\u00f3n femenina y de minor\u00edas raciales \u2013 consiste en precarios trabajos a tiempo parcial realizados por trabajadores relativamente poco cualificados que se enfrentan a condiciones opresivas y a menudo tienen otro trabajo de las mismas caracter\u00edsticas. Se suele dar en empresas m\u00e1s peque\u00f1as, intensivas en trabajo y muy competitivas que est\u00e1n, en general, libres de sindicatos.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">No parecer\u00eda muy necesario entrar a analizar mucho m\u00e1s en detalle. Pero Botwinick insiste que, sea cual sea la validez de esas narrativas, tienen serias deficiencias. Las corporaciones normalmente nombradas \u201cmonopolios\u201d, como Amazon o Walmart, no necesariamente pagan mayores salarios. Y algunos sectores con peque\u00f1as empresas muy competitivas, como el de la construcci\u00f3n, la estiba y, durante alg\u00fan tiempo, la industria textil, tienen salarios por encima de la media.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Esta aparente anomal\u00eda tampoco se explicar\u00eda por la ausencia de sindicatos. Incluso los monopolios con sindicatos no parece que encajen en el esquema antes descrito. Los salarios de los trabajadores de la industria del autom\u00f3vil, por ejemplo, no solamente se han estancado durante m\u00e1s de una d\u00e9cada; ahora sus convenios colectivos incluyen a sisters and brothers<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19255#fn-19255-1' id='fnref-19255-1' onclick='return fdfootnote_show(19255)'>1<\/a><\/sup> del sindicato a los que se les paga menos por el mismo trabajo realizado y son excluidos de los planes de pensiones de prestaci\u00f3n definida.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En contra de los planteamientos de la teor\u00eda del mercado dual, no hay un muro que separe los pelda\u00f1os superiores e inferiores del mercado laboral \u2013 aquellos que se encuentran en los pelda\u00f1os superiores hoy podr\u00edan encontrarse en el mercado laboral secundario ma\u00f1ana. Las condiciones de la clase se describen mejor como gradaciones de una precariedad general de la clase obrera.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Lo que aqu\u00ed se est\u00e1 tratando es algo mucho m\u00e1s complejo que un mercado laboral dual, defiende Botwinick, y la clave se encuentra en una mayor comprensi\u00f3n de dos caracter\u00edsticas centrales del capitalismo: la competencia generalizada y los grupos de trabajadores desempleados.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Destrucci\u00f3n creativa<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En un rompedor art\u00edculo de 1977 en la Cambridge Journal of Economics, Jim Clifton desafi\u00f3 la noci\u00f3n que se ten\u00eda del capitalismo temprano como caracterizado por una intensa competici\u00f3n, con una \u201cmonopolizaci\u00f3n\u201d que solamente se habr\u00eda dado posteriormente, a trav\u00e9s de procesos de concentraci\u00f3n (la expansi\u00f3n de las unidades de capital en tama\u00f1o) y de centralizaci\u00f3n (menos unidades de capital en cada sector). De hecho, Clifton afirm\u00f3, la cosa se dio al rev\u00e9s. La competici\u00f3n inicial fue en gran medida localizada y la competencia total entre empresas, sectores y regiones s\u00f3lo se materializ\u00f3 con el posterior desarrollo del capitalismo.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El problema no era la realidad de la concentraci\u00f3n y centralizaci\u00f3n del capital y la consiguiente creaci\u00f3n de instituciones corporativas con gran poder econ\u00f3mico, social y pol\u00edtico. Botwinick denomin\u00f3 a estas corporaciones \u00abcapitales reguladores\u00bb por su influencia en las normas sectoriales de productividad, precios y salarios. Pero, al igual que Clifton, vio que este desarrollo intensificaba, en vez de erosionar, la competencia capitalista.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La competencia capitalista \u2013 la consecuencia de estructuras socioecon\u00f3micas que mueven al capital a innovar, a buscar condiciones m\u00e1s favorables para la acumulaci\u00f3n e incrementar su parte del beneficio global \u2013 se basa en la fluidez y movilidad del capital, no en el n\u00famero de empresas en una industria. A medida que las empresas crecen, tambi\u00e9n lo hacen sus capacidades t\u00e9cnicas, administrativas y financieras para reestructurar sus propias operaciones, entrar en otras industrias y expandirse geogr\u00e1ficamente \u2013 esto es, para competir. La globalizaci\u00f3n universaliza esta competici\u00f3n. La financiarizaci\u00f3n, al estar relativamente desvinculada de ra\u00edces f\u00edsicas, la ha acelerado a\u00fan m\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En las \u00faltimas d\u00e9cadas, las empresas han ido y venido a un ritmo acelerado. De las diez mayores empresas de los Estados Unidos que figuraban en Fortune en 1995, s\u00f3lo una permanec\u00eda en 2020. Nombres que lideraban su campo hace no mucho tiempo \u2013 Blockbuster en el alquiler de v\u00eddeos, Compaq en la fabricaci\u00f3n de ordenadores \u2013 se han ido, y otros antiguos gigantes como General Electric, General Motors y\/e IBM han coqueteado con la quiebra.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">A trav\u00e9s de este proceso, los l\u00edmites sectoriales se difuminaron. Las mayores empresas de la industria del aluminio compet\u00edan con las grandes sider\u00fargicas para obtener componentes de automoci\u00f3n. La supremac\u00eda de Google en los motores de b\u00fasqueda y la de Facebook en las redes sociales no les impidi\u00f3 entablar una fuerte competencia por el dinero de la publicidad. IBM, Amazon y Microsoft pueden ser considerados \u00abmonopolios\u00bb en sus propias \u00e1reas principales, pero son duros competidores a la hora de establecer ventajas en la computaci\u00f3n en nube.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Marx comprendi\u00f3 el proceso agresivo, interminable y en cambio constante de esta competencia: \u00abla vieja lucha debe volver a empezar, y es tanto m\u00e1s violenta cuanto m\u00e1s poderosos son los medios de producci\u00f3n ya inventados\u00bb. De las m\u00faltiples implicaciones socioecon\u00f3micas e ideol\u00f3gicas de esta violencia, la que m\u00e1s preocupaba a Botwinick era su relaci\u00f3n negativa con la formaci\u00f3n de la clase obrera.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Dependencias asim\u00e9tricas<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El capitalismo hace que los trabajadores compitan entre s\u00ed. Pero lo que fragmenta especialmente a la clase obrera es la desigualdad del desarrollo capitalista en los lugares de trabajo y entre las regiones.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Tambi\u00e9n hay una serie de circunstancias empresariales: los niveles de tecnolog\u00eda y de cualificaci\u00f3n de los trabajadores; la intensidad de la mano de obra de la producci\u00f3n y los costes de una posible interrupci\u00f3n de \u00e9sta; los grupos de mano de obra disponibles; la proporci\u00f3n de trabajadores a tiempo parcial frente a los de tiempo completo; las especificidades del producto; la capacidad de resistencia de los trabajadores; y las decisiones empresariales sobre si esa resistencia exige una mayor agresividad o grados de acomodaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Adem\u00e1s, aunque los trabajadores comparten una experiencia com\u00fan de explotaci\u00f3n, su dependencia del \u00e9xito de su lugar de trabajo inclina a un buen n\u00famero de ellos a identificarse con su empleador tanto o m\u00e1s que con otros trabajadores \u2013 aunque al mismo tiempo desprecien a su jefe. A esto se suman las ambig\u00fcedades sobre qui\u00e9n es el enemigo: el empresario que les exprime para obtener m\u00e1s beneficios, o las incesantes presiones de los nebulosos mercados que vinculan a trabajadores y empleadores en la exigencia de competir o morir.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Esta cuesti\u00f3n es importante porque la competencia lleva a muchas empresas a la desaparici\u00f3n. Esto, por supuesto, oculta una asimetr\u00eda crucial. El hecho de que los capitalistas m\u00e1s eficaces sobrevivan y se hagan con el capital de los m\u00e1s d\u00e9biles fortalece a los capitalistas como clase. Para los trabajadores, la competencia fragmenta la clase y socava su arma m\u00e1s importante, la solidaridad de clase, debilitando su potencial poder de clase.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Incorporar a los trabajadores del sector p\u00fablico en la ecuaci\u00f3n a\u00f1ade divisiones internas en la clase obrera. Los trabajadores del sector privado pueden sentir resentimiento de los del p\u00fablico porque, al estar fuera de las presiones directas del mercado, suelen tener mayor seguridad y mejores condiciones laborales. Al fin y al cabo, son los impuestos de los trabajadores del sector privado, a menudo peor pagados, los que ayudan a pagar los salarios y las prestaciones del sector p\u00fablico.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La clase obrera que surge a partir de todo esto no es una clase coherente, sino fragmentada \u2013 una amalgama de trabajadores individualizados o divididos en subgrupos que tratan de sobrevivir. Aunque esto incluye la resistencia y contradicciones tambi\u00e9n para el capital, el desaf\u00edo es c\u00f3mo una clase tan moldeada y deformada por el capitalismo puede llegar a rehacerse a s\u00ed misma.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>La opci\u00f3n p\u00fablica<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Una dimensi\u00f3n especial del impacto de la competencia en la fragmentaci\u00f3n de la clase obrera y el desequilibrio de poder entre capital y trabajo es el \u00abej\u00e9rcito industrial de reserva\u00bb de Marx. Estas reservas de mano de obra se reproducen sistem\u00e1ticamente por medio de despidos tanto en los lugares de trabajo que se pierden en la carrera competitiva como en aquellos cuyo \u00e9xito est\u00e1 vinculado a las mejoras de productividad que sustituyen a los trabajadores a trav\u00e9s de la maquinaria, la tecnolog\u00eda, la organizaci\u00f3n del trabajo y la aceleraci\u00f3n de las operaciones.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Estos trabajadores, especialmente desesperados, reducen la presi\u00f3n sobre los empresarios que tienen que pujar por los trabajadores de otros puestos de trabajo y sirven de advertencia disciplinaria a todos los trabajadores de lo que les espera si se salen de la l\u00ednea. Botwinick ampl\u00eda el alcance del ej\u00e9rcito de reserva m\u00e1s all\u00e1 de los desempleados e incluye a los que siguen trabajando, pero en las condiciones m\u00e1s opresivas. As\u00ed, incluso cuando, el desempleo cae a m\u00ednimos hist\u00f3ricos como en los Estados Unidos antes de la pandemia, la presi\u00f3n disciplinaria sobre los trabajadores permanece.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La persistencia de este pelda\u00f1o inferior del mercado laboral se basa en que algunos trabajadores se encuentran en especial desventaja a la hora de competir por los puestos de trabajo, y especialmente en sectores del capital que encuentran su nicho competitivo en la \u00absuperexplotaci\u00f3n\u00bb de este segmento de la mano de obra. El desproporcionado n\u00famero de norteamericanos negros y latinos en estos puestos de trabajo ha llevado a exigir que se corrija este desequilibrio racista. Detener el racismo es un imperativo colectivo casi obvio en la izquierda, como fin en s\u00ed mismo y como algo fundamental para construir la unidad de clase. Sin embargo, Botwinick subraya que la cuesti\u00f3n principal es acabar con las condiciones reprobables para todos; no aspirar a que se distribuyan \u00abde manera justa\u00bb entre los grupos raciales.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Los reclamos para aumentar el salario m\u00ednimo son claramente un paso hacia delante. Pero dado el extremo desequilibrio de poder existente, deja abierta la posibilidad de que los empresarios encuentren otras formas de rebajar las subidas de salarios concedidas: reducci\u00f3n de otros beneficios, aceleraci\u00f3n, a\u00fan mayor, de procesos o simplemente ignorar la ley porque, a falta de sindicalizaci\u00f3n, estos trabajadores tienen poco poder para hacerla respetar. Es mucho mejor, argumenta Botwinick, ampliar la intenci\u00f3n del salario m\u00ednimo \u2013 dar a todo el mundo acceso a las necesidades b\u00e1sicas &#8211; a necesidades mucho m\u00e1s amplias y a trav\u00e9s de programas universales como la sanidad, el acceso a vivienda adecuada, el acceso a la educaci\u00f3n, el cuidado de los ni\u00f1os, las pensiones y la seguridad comunitaria. Esto no s\u00f3lo ser\u00eda especialmente beneficioso para los m\u00e1s desfavorecidos, sino que tambi\u00e9n sentar\u00eda las bases estrat\u00e9gicas para construir el tipo de alianzas de clase que podr\u00edan realmente ganar programas como estos.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En este esp\u00edritu de garantizar lo esencial de la vida incluso dentro del capitalismo sigue otra exigencia: sustituir al capital como el \u00abempleador de \u00faltima instancia\u00bb por empleo garantizado por parte del Estado en puestos de trabajo que proporcionen productos o servicios socialmente \u00fatiles, que est\u00e9n sindicados y que cumplan con las normas sociales y laborales. Esta propuesta, que se remonta al llamamiento de Martin Luther King en la Marcha de 1963 en Washington por el trabajo y la libertad y, a\u00fan m\u00e1s atr\u00e1s, a la Employment Act de 1946, establecer\u00eda un suelo en las condiciones de trabajo, obligando efectivamente incluso a los empleadores m\u00e1s inescrupulosos a igualar al menos estas condiciones para atraer a los trabajadores.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Perspectivas de clase<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Uno de los muchos puntos fuertes de Persistent Inequalities es la visi\u00f3n ponderada de Botwinick respecto al sector m\u00e1s organizado de la clase obrera: los sindicatos. Botwinick valora plenamente su centralidad para el cambio en t\u00e9rminos progresistas, pero no se esconde a la hora de examinar sus l\u00edmites actuales.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Al abordar el impasse de la clase obrera, no es una respuesta convincente se\u00f1alar a las corporaciones agresivas, los gobiernos hostiles, la reestructuraci\u00f3n econ\u00f3mica o la globalizaci\u00f3n. Todo esto fue un refuerzo, m\u00e1s que una causa, de la debilidad del trabajo; despu\u00e9s de todo, fueron los l\u00edmites preexistentes del movimiento sindical los que permitieron estos desarrollos. Como se\u00f1ala Botwinick, una vez que el movimiento se enfrent\u00f3 a los ataques m\u00e1s duros, \u00abla democracia participativa y la solidaridad de clase eran recuerdos lejanos, y ya no sab\u00edan c\u00f3mo movilizar eficazmente a sus miembros\u00bb.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La compleja realidad es que, aunque los sindicatos surgen de la clase obrera, no son organizaciones de clase sino particularistas; representando a grupos espec\u00edficos de trabajadores que se encuentran en el mismo lugar de trabajo. Durante las embriagadoras d\u00e9cadas de la posguerra, esto era un problema mucho menor \u2013 ya que los trabajadores pod\u00edan conseguir logros por su cuenta que inspiraban otros logros en otros lugares. Pero esa \u00e9poca, en gran parte debido a su \u00e9xito y a la reacci\u00f3n del capital, hace tiempo que termin\u00f3.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">No es que el capital haya escapado a sus contradicciones. Las mismas t\u00e1cticas que el capital utiliz\u00f3 para reducir los costes han dado lugar a una mayor perturbaci\u00f3n de las cadenas de suministro y las redes de distribuci\u00f3n por parte de los trabajadores, y los trabajadores de la sanidad y la educaci\u00f3n representan hoy el tipo de poder estrat\u00e9gico que ten\u00edan los trabajadores industriales en la d\u00e9cada de 1930. Pero estas son s\u00f3lo aperturas potenciales. Aprovecharlas exige un cambio radical \u2013 una transformaci\u00f3n en los sindicatos \u2013 hacia perspectivas de clase. Es decir, no s\u00f3lo buscar aliados entre otros trabajadores, sino abordar tambi\u00e9n otras dimensiones de la vida de los trabajadores y comprometerse con el desarrollo m\u00e1s profundo de los propios miembros de los sindicatos como condici\u00f3n para construir la clase.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Consideremos el hecho de que la organizaci\u00f3n inspirada en el atractivo de las cuotas o incluso la estrecha orientaci\u00f3n a la autodefensa no ha revertido los l\u00e1nguidos \u00edndices de densidad sindical. En los a\u00f1os 30, los United Mine Workers, reconociendo los peligros de estar aislados, enviaron a cientos de organizadores a organizar a los trabajadores del acero. Es ese esp\u00edritu de llevar a cabo una cruzada para construir la clase, empezando por sus propios miembros, y de superar el chovinismo intersindical haciendo lo impensable y cooperando entre sindicatos, lo que es tan esencial para conseguir avances espectaculares.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En la negociaci\u00f3n en el sector p\u00fablico, hoy se reconoce generalmente que, para evitar el aislamiento, los sindicatos deben estar vinculados a un inter\u00e9s comunitario m\u00e1s amplio (que, de hecho, no son \u00abotras\u00bb sino diferentes dimensiones de la vida de la clase obrera). Esto no puede limitarse a campa\u00f1as de publicidad; significa reconsiderar las prioridades y estructuras de la negociaci\u00f3n, la asignaci\u00f3n de fondos sindicales, la naturaleza de la formaci\u00f3n del personal y de los cuadros, y convencer a los miembros de que apoyen plenamente todas estas cosas \u2013 sin las cuales siempre existe el riesgo de un contragolpe.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Y en el sector privado, la aceptaci\u00f3n generalizada tanto de los derechos de propiedad de las empresas como de la hipercompetitividad restringe poderosamente las mejoras para los trabajadores. Ning\u00fan sindicato, ni siquiera los sindicatos en su conjunto, pueden superar esta limitaci\u00f3n sin una lucha pol\u00edtica basada en una clara orientaci\u00f3n de clase.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>M\u00e1s all\u00e1 de la competencia<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Al abordar la democracia restringida en el capitalismo, la izquierda generalmente plantea el poder del capital, pero rara vez aborda la naturaleza autoritaria de los mercados impulsados por la competencia capitalista \u2013 un contexto que Botwinick sit\u00faa en el centro de su an\u00e1lisis.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Por ejemplo, a pesar de todas las contribuciones pol\u00edticamente valiosas en los programas de Jeremy Corbyn y Bernie Sanders, ignoraron en gran medida la jaula de hierro de la competitividad. En su lugar, se centraron en que los representantes de los trabajadores obtuvieran puestos en los consejos de administraci\u00f3n de las empresas y que los trabajadores participaran en la distribuci\u00f3n de las acciones. A esto, a\u00f1adieron la necesidad de romper los \u00abmonopolios\u00bb y los bancos de mayor tama\u00f1o \u2013 esto es, para aumentar la competencia.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">A parte de malinterpretar las capas de poder en estas instituciones que los puestos minoritarios en los consejos de administraci\u00f3n y las acciones de los trabajadores no superar\u00e1n, la subestimaci\u00f3n de las presiones del capitalismo para competir tambi\u00e9n minimiza las posibilidades de invertir radicalmente el rumbo de las empresas. Se corre el riesgo de que los trabajadores se integren en la visi\u00f3n del mundo de las empresas en lugar de desafiarlas. En cuanto a la reestructuraci\u00f3n antimonopolio, hist\u00f3ricamente ha amplificado las cargas e inseguridades de los trabajadores. Y el fraccionamiento de los bancos parece una receta para intensificar la competencia que hace poco por los trabajadores, mientras que probablemente aumentar\u00eda la inestabilidad econ\u00f3mica global.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Cualquier estrategia de la clase obrera debe comenzar con la comprensi\u00f3n de que la \u00abcompetitividad\u00bb no es un objetivo que los trabajadores compartan con el capital, sino m\u00e1s bien una restricci\u00f3n del mundo real que los trabajadores deben estirar y limitar como parte del avance hacia una sociedad que la sustituya por una planificaci\u00f3n democr\u00e1tica para un uso social igualitario. Puesto que no podemos, por ahora, eliminar la competencia, y puesto que intentar regular los mercados que conservan los derechos de propiedad privada ha dado, en el mejor de los casos, resultados dispares, una alternativa estrat\u00e9gica para limitar el impacto debilitante de la competencia ser\u00eda luchar por asegurar ciertos espacios dentro del capitalismo en los que los criterios no lucrativos y no mercantiles puedan tomar el control.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Consideremos la crisis medioambiental como ejemplo. Dado que para abordarla es necesario transformar todo lo relacionado con la forma en que trabajamos, viajamos y vivimos, se trata de un extenso terreno en el que podemos argumentar de forma cre\u00edble y popular que los intereses privados, que compiten por alcanzar sus propios y estrechos objetivos, no pueden estar por encima del alcance de la emergencia. Abordar el medio ambiente tiene que ser algo planificado, y la planificaci\u00f3n requiere cierto control sobre lo que se va a organizar. Esto exige secundar las instalaciones de fabricaci\u00f3n de los bienes materiales necesarios para la planificaci\u00f3n medioambiental e implica la creaci\u00f3n de instituciones que impidan el cierre de instalaciones potencialmente \u00fatiles pero no rentables desde el punto de vista privado y su reconversi\u00f3n a un uso social.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Junto a estas ampliaciones de los espacios que se sit\u00faan fuera del nexo entre la competencia y el beneficio, tambi\u00e9n deber\u00edamos profundizar en la desmercantilizaci\u00f3n de los espacios p\u00fablicos que ya existen ostensiblemente al margen de la econom\u00eda competitiva. La hegemon\u00eda de la econom\u00eda privada limita los fondos a este sector, lo empuja a ser administrado en t\u00e9rminos comerciales y mantiene a las corporaciones (y a los estados) constantemente hambrientos de privatizaciones como nuevas fuentes de acumulaci\u00f3n. \u00bfNo podr\u00edamos luchar para que estos servicios se convirtieran en modelos de administraci\u00f3n democr\u00e1tica que beneficien tanto a los trabajadores implicados como a los que reciben los servicios, demostrando en el proceso que hay alternativas a la propiedad privada y que \u00e9stas deber\u00edan ampliarse?<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Estos intentos de ir m\u00e1s all\u00e1 de la competitividad son inseparables de la limitaci\u00f3n del control disciplinario que los mercados financieros tienen sobre la econom\u00eda. Aunque todav\u00eda no estamos en condiciones de socializar las finanzas, se han hecho llamamientos para que los bancos p\u00fablicos no s\u00f3lo se ocupen del medio ambiente, sino que reconstruyan las infraestructuras erosionadas. Pero para que esto tambi\u00e9n escape a la l\u00f3gica dominante de la competencia, estos bancos no pueden ser llevados a competir con el resto del sistema financiero. Necesitar\u00e1n un mandato social inequ\u00edvoco y una fuente de financiaci\u00f3n independiente para cumplirlo. Una fuente obvia de tal financiaci\u00f3n ser\u00eda una tasa sobre cada instituci\u00f3n financiera; una devoluci\u00f3n parcial de las riquezas que el p\u00fablico ha otorgado a estas instituciones.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Estas no son, en s\u00ed mismas, demandas revolucionarias. M\u00e1s bien, pretenden aprovechar la importancia estrat\u00e9gica del \u00e9nfasis de Botwinick sobre la centralidad de la competencia capitalista para limitar el avance de la clase obrera. Pretenden vincular las necesidades inmediatas con el cambio del contexto en el que tienen lugar las luchas de los trabajadores, y a trav\u00e9s de ese proceso, proponen insinuaciones de una alternativa socialista.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>La vieja lucha, vuelta a empezar<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En su ep\u00edlogo, Botwinick vuelve a su principal preocupaci\u00f3n: superar la brecha material y cultural estructurada entre los trabajadores y construir una clase obrera confiada, coherente y solidaria con la capacidad anal\u00edtica y estrat\u00e9gica para liderar la transformaci\u00f3n de la sociedad. Sabe que los sindicatos son inadecuados para esta tarea, aunque, en el mejor de los casos, pueden adoptar una perspectiva de clase y educar a sus miembros sobre el funcionamiento del capitalismo, abriendo quiz\u00e1s las puertas a algunos debates sobre el socialismo.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Para ir m\u00e1s all\u00e1 ser\u00eda necesario un partido socialista, una organizaci\u00f3n centrada espec\u00edficamente en la tarea de generar esa clase. Botwinick reconoce el estancamiento de la izquierda en este sentido; tal partido no puede ser simplemente \u00abanunciado\u00bb. Sin embargo, la urgencia de la crisis medioambiental le ha convencido de la necesidad inmediata de una organizaci\u00f3n no especificada que pueda empezar a asumir los atributos de dicho partido.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Hay dos razones para secundar la insistencia de Botwinick. En primer lugar, a menos que los socialistas puedan penetrar en la clase obrera, con un pie dentro y otro fuera de los sindicatos, es dif\u00edcil imaginar un renacimiento de los sindicatos como las instituciones enraizadas y orientadas a la clase que anhelamos. En segundo lugar, en el paso de la protesta a la pol\u00edtica de las \u00faltimas d\u00e9cadas, y especialmente en el auge de Momentum y de los Socialistas Democr\u00e1ticos de Am\u00e9rica, se ha producido un emocionante revival de las ideas socialistas. Sin embargo, sin una organizaci\u00f3n de masas de la clase, estos logros ser\u00e1n ef\u00edmeros.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">No podemos elaborar una estrategia sin un profundo entendimiento de contra qu\u00e9 luchamos, y no podemos ganar sin la creaci\u00f3n de una fuerza social y una agencia que lidere la lucha. Persistent Inequalitites no intenta explicarlo todo ni trazar el camino inequ\u00edvoco hacia las \u00abcumbres luminosas\u00bb. Pero para cualquiera que vea al capitalismo como el enemigo y crea que la clase obrera tiene un papel indispensable en la \u00abfatigosa escalada\u00bb para acabar con \u00e9l y construir algo nuevo, este impresionante libro lleno de matices ofrece pistas y perspectivas cruciales.\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>* Sam Gindin<\/strong>, trabaj\u00f3 como investigador y economista de los sindicatos del autom\u00f3vil canadienses. Veterano colaborador de Panitch, es coautor con \u00e9l de The Making of Global Capitalism: The Political Economy of American Empire (Verso).<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><b><u>Nota<\/u><\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-88fb4de375-MsoNormal\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La clase obrera en el capitalismo no es una clase coherente, sino una clase fragmentada \u2013una amalgama de individuos intentando sobrevivir\u2013. Ser\u00e1 necesaria la pol\u00edtica para cambiarlo.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":19262,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[85629],"tags":[703606397,703605621,703606649,6863059,703606650,703605024,1305754,703605071],"class_list":{"0":"post-19255","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-capitalismo","8":"tag-bernie-sanders","9":"tag-clase-obrera","10":"tag-howard-botwinick","11":"tag-jeremy-corbyn","12":"tag-jim-clifton","13":"tag-marx","14":"tag-movimiento-obrero","15":"tag-sindicatos","17":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Capitalismo0407-3516907777-1625427650822.jpg?fit=1024%2C636&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-50z","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19255","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=19255"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19255\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19263,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19255\/revisions\/19263"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/19262"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=19255"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=19255"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=19255"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}