{"id":19004,"date":"2021-06-17T21:52:26","date_gmt":"2021-06-17T19:52:26","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19004"},"modified":"2021-06-17T22:07:53","modified_gmt":"2021-06-17T20:07:53","slug":"historia-economia-j-a-hobson-un-precursor-de-la-heterodoxia-michel-husson-parte-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19004","title":{"rendered":"Historia\/Econom\u00eda &#8211; J. A. Hobson, un precursor de la heterodoxia. [Michel Husson &#8211; Parte II]"},"content":{"rendered":"<p class=\"ox-ba4eb8fadc-MsoNormal\"><span style=\"color: #000000;\"><b><a href=\"http:\/\/alencontre.org\/\">A l\u00b4encontre<\/a>, 28-3-221 <\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ba4eb8fadc-MsoNormal\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Traducci\u00f3n de <a href=\"https:\/\/vientosur.info\/\">Viento Sur<\/a><\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ba4eb8fadc-MsoNormal\"><span style=\"color: #000000;\"><b><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 17-6-2021<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ba4eb8fadc-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Hobson fue uno de esos precursores, en gran parte ignorado hoy, pero que ha ejercido una influencia sobre muchos economistas, aunque sea dif\u00edcil de evaluar. Encontramos rastros de ella esparcidos a lo largo del tiempo, teniendo en cuenta la longevidad y la prolijidad de Hobson [Ver parte I: <a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18993\">De Lenin a Keynes<\/a>].<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ba4eb8fadc-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>El legado de Hobson<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ba4eb8fadc-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Michael Kalecki estaba interesado en las tesis de Hobson sobre el impacto desestabilizador del acaparamiento. En un art\u00edculo de 1932, publicado en Polonia bajo el seud\u00f3nimo de Henryk Braun, escribi\u00f3: \u201cpara evitar una cat\u00e1strofe del sistema y prolongar su vida por un tiempo determinado, el Sr. Hobson cree que son necesarios el apoyo coordinado a nivel internacional en forma de cr\u00e9dito a los pa\u00edses deudores y la estabilidad de los precios mundiales\u201d<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19004#fn-19004-1' id='fnref-19004-1' onclick='return fdfootnote_show(19004)'>1<\/a><\/sup>. Finalmente, en una rese\u00f1a del libro de Roy Harrod<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19004#fn-19004-2' id='fnref-19004-2' onclick='return fdfootnote_show(19004)'>2<\/a><\/sup>, Joan Robinson escribi\u00f3 en 1949 que \u201cproporciona el eslab\u00f3n perdido entre Keynes y Hobson\u201d<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19004#fn-19004-3' id='fnref-19004-3' onclick='return fdfootnote_show(19004)'>3<\/a><\/sup>.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ba4eb8fadc-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Pero otros solo se refieren a Hobson para demolerlo. \u00c9ste es el caso de Joseph Schumpeter, que asumi\u00f3 claramente la postura del mandar\u00edn y rechaz\u00f3 cualquier punto de vista de clase entre los economistas dominantes: \u201cHobson hab\u00eda elegido ser un autodidacta en econom\u00eda, lo que le permiti\u00f3 ver aspectos que los economistas de formaci\u00f3n se negaron a ver, pero le impidi\u00f3 apoderarse de otros que ellos daban por sentados. Nunca logr\u00f3 comprender por qu\u00e9 los profesionales no tomaron en consideraci\u00f3n su mensaje y, como muchos otros de su g\u00e9nero, de ninguna manera se opuso a esa c\u00f3moda explicaci\u00f3n de que sus oponentes marshallianos estaban impulsados por una propensi\u00f3n inquisitorial a aplastar cualquier disidencia, incluso por un inter\u00e9s de la clase. La posibilidad de que por su inadecuada formaci\u00f3n, muchas de sus proposiciones, en particular sus cr\u00edticas, sean manifiestamente err\u00f3neas y s\u00f3lo puedan explicarse por una incomprensi\u00f3n nunca se le ha ocurrido, aunque a menudo se le hab\u00eda se\u00f1alado\u201d<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19004#fn-19004-4' id='fnref-19004-4' onclick='return fdfootnote_show(19004)'>4<\/a><\/sup>. Se observa el condescendiente desprecio de Schumpeter. Pero no explica por qu\u00e9 Alfred Marshall, como veremos a continuaci\u00f3n, sinti\u00f3 la necesidad de tener en cuenta las cr\u00edticas que le dirigi\u00f3 Hobson.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ba4eb8fadc-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Contribuciones multifac\u00e9ticas<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ba4eb8fadc-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La obra monumental de Hobson es frecuentemente repetitiva y a veces, oscura. Este es sin duda uno de los motivos, junto a la hostilidad de los ortodoxos, del relativo olvido en la que se la ha sumergido. Aunque Hobson es un arquetipo del subconsumismo, se pueden encontrar en sus contribuciones intuiciones a menudo deslumbrantes y premonitorias.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ba4eb8fadc-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Quiz\u00e1s la m\u00e1s sorprendente sea este pasaje (p. 85-6) del libro de Hobson y Mummery, donde analizan el efecto domin\u00f3 del aumento del consumo en la inversi\u00f3n, presagiando as\u00ed lo que se llamar\u00e1 la teor\u00eda del acelerador, cuya formulaci\u00f3n m\u00e1s elaborada ser\u00e1 la de John M. Clark<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19004#fn-19004-5' id='fnref-19004-5' onclick='return fdfootnote_show(19004)'>5<\/a><\/sup>. Es uno de los pocos lugares en los que Hobson esboza un modelo cuantificado, y podr\u00eda decirse que su fuerza y su debilidad se encuentran sin duda en haber formulado un razonamiento coherente en t\u00e9rminos literarios en lugar de presentarlos de una manera m\u00e1s formalizada.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ba4eb8fadc-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Un buen ejemplo lo da un art\u00edculo de 1891<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19004#fn-19004-6' id='fnref-19004-6' onclick='return fdfootnote_show(19004)'>6<\/a><\/sup> en el que Hobson analiza el lugar de Inglaterra en la econom\u00eda mundial, a partir de una comparaci\u00f3n con la India. Compara la evoluci\u00f3n relativa en cada pa\u00eds de los salarios y la productividad del trabajo (que \u00e9l llama eficiencia) seg\u00fan un razonamiento perfectamente l\u00f3gico que hoy expresar\u00edamos en ecuaciones.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ba4eb8fadc-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Pero este no es el \u00fanico inter\u00e9s de este art\u00edculo porque explora de forma premonitoria una posible evoluci\u00f3n de la econom\u00eda mundial. Hobson se burla del comerciante brit\u00e1nico para quien todo est\u00e1 muy bien: \u201cLa India deber\u00eda ser, por toda la eternidad, un enorme campo de cultivo de cereales y algod\u00f3n exportado a Inglaterra y pagado con productos manufacturados. \u00a1Qu\u00e9 soluci\u00f3n m\u00e1s sencilla y agradable se podr\u00eda imaginar! Pero, \u00bfy si no es el destino eterno de la India proporcionarnos granos y materias primas baratos? [\u2026] \u00bfEst\u00e1 realmente excluido que India pueda convertirse en el Lancashire del Imperio Brit\u00e1nico, o tal vez con China convertirse en el taller del mundo?\u201d \u00a1El taller del mundo! La f\u00f3rmula anticipaba los desarrollos posteriores en la econom\u00eda mundial.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ba4eb8fadc-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La respuesta de Hobson puede parecer, incluso en nuestros d\u00edas, muy ut\u00f3pica. Se basa en un alegato, que podr\u00eda calificarse de internacionalista, a favor de \u201cla cooperaci\u00f3n internacional encaminada a preservar y mejorar las normas laborales en todos los pa\u00edses\u201d que tambi\u00e9n tendr\u00eda la ventaja \u201cde distribuir el producto de manera m\u00e1s igual y m\u00e1s equitativa entre los trabajadores y las otras partes interesadas\u201d<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19004#fn-19004-7' id='fnref-19004-7' onclick='return fdfootnote_show(19004)'>7<\/a><\/sup>.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ba4eb8fadc-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Contra la teor\u00eda neocl\u00e1sica de la distribuci\u00f3n <\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ba4eb8fadc-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En sus primeros escritos, Hobson utiliz\u00f3 la teor\u00eda de la productividad marginal para establecer lo que llam\u00f3 la \u201cley de las tres rentas\u201d<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19004#fn-19004-8' id='fnref-19004-8' onclick='return fdfootnote_show(19004)'>8<\/a><\/sup>. Sin embargo, este mismo n\u00famero del Quarterly Journal of Economics public\u00f3 un art\u00edculo de otro Jhon que tambi\u00e9n se refer\u00eda a una \u201cley de la renta\u201d<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19004#fn-19004-9' id='fnref-19004-9' onclick='return fdfootnote_show(19004)'>9<\/a><\/sup>. Esta coincidencia llev\u00f3 a los editores de la revista a explicar la publicaci\u00f3n de dos art\u00edculos \u201ccon conclusiones esencialmente id\u00e9nticas\u201d: \u201cdespu\u00e9s de enviar a la imprenta el art\u00edculo del Sr. Hobson, el profesor Clark nos inform\u00f3 que estaba escribiendo un art\u00edculo sobre la extensi\u00f3n de la conocida doctrina de la renta diferencial, que \u00e9l puso a nuestra disposici\u00f3n. Por lo tanto, parec\u00eda que los dos autores, trabajando sobre el mismo tema de forma independiente y sin que ninguno de los dos conociera las investigaciones del otro, hab\u00edan logrado simult\u00e1neamente una modificaci\u00f3n importante de todas las teor\u00edas precedentes de la distribuci\u00f3n\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ba4eb8fadc-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">John Bates Clark escribir\u00e1 unos a\u00f1os m\u00e1s tarde un libro que puede considerarse como fundador de la teor\u00eda neocl\u00e1sica de la distribuci\u00f3n<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19004#fn-19004-10' id='fnref-19004-10' onclick='return fdfootnote_show(19004)'>10<\/a><\/sup>. En su prefacio, Clark menciona \u201cmuchas contribuciones espec\u00edficas a la literatura de la teor\u00eda de la distribuci\u00f3n\u201d que no \u201ctiene el placer de discutir\u201d por falta de espacio. Obviamente, cita a Alfred Marshall y Frank W. Taussig pero tambi\u00e9n a Hobson.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ba4eb8fadc-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El art\u00edculo de 1891 de Hobson fue seguido unos meses m\u00e1s tarde por otro que introdujo un \u201celemento de monopolio\u201d<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19004#fn-19004-11' id='fnref-19004-11' onclick='return fdfootnote_show(19004)'>11<\/a><\/sup>, apart\u00e1ndose as\u00ed de la hip\u00f3tesis de la competencia pura y perfecta. Unos a\u00f1os m\u00e1s tarde, Hobson expuso su propia teor\u00eda de la distribuci\u00f3n en The Economics of Distribution<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19004#fn-19004-12' id='fnref-19004-12' onclick='return fdfootnote_show(19004)'>12<\/a><\/sup>, publicado en 1900. No hizo alusi\u00f3n a Clark y centr\u00f3 su cr\u00edtica en Eugen B\u00f6hm-Bawerk<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19004#fn-19004-13' id='fnref-19004-13' onclick='return fdfootnote_show(19004)'>13<\/a><\/sup>, otro promotor del valor-utilidad, al que dedica todo un ap\u00e9ndice en el que encontramos este juicio definitivo: \u201cdeclarar que es evidente que el valor de los bienes de producci\u00f3n depende de la utilidad marginal de los bienes de consumo que se utilizan para fabricar, es uno de los las peticiones m\u00e1s curiosamente atrevidas que me he encontrado en los anales de la carencia de l\u00f3gica\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ba4eb8fadc-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La cr\u00edtica de Hobson a la teor\u00eda de la distribuci\u00f3n neocl\u00e1sica se basa en dos argumentos esenciales, que no han perdido nada de su pertinencia. La primera es que no se puede distinguir la contribuci\u00f3n de cada factor de producci\u00f3n: \u201ccuando es esencial para la productividad que la tierra, el capital y el trabajo cooperen, es imposible atribuir a uno de ellos un producto basado en el supuesto de productividad distinta\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ba4eb8fadc-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Esta objeci\u00f3n de Hobson a la que Mark Blaug vuelve en detalle en su magistral retrospectiva<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19004#fn-19004-14' id='fnref-19004-14' onclick='return fdfootnote_show(19004)'>14<\/a><\/sup> llev\u00f3 a Alfred Marshall, el principal economista de la \u00e9poca, a reformular ciertas proposiciones de sus Principios<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19004#fn-19004-15' id='fnref-19004-15' onclick='return fdfootnote_show(19004)'>15<\/a><\/sup>, en los que dedica varias notas cr\u00edticas a Hobson. Su irritaci\u00f3n con este \u201cengreimiento\u201d aparece en una carta del 13 de mayo de 1900 dirigida al economista estadounidense Edwin R.A. Seligman: \u201cHobson es h\u00e1bil, pero su prisa desalentadora molesta a quien trabaja lentamente. En consecuencia, he a\u00f1adido m\u00e1s explicaciones sobre este tema, en la cuarta edici\u00f3n\u201d<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19004#fn-19004-16' id='fnref-19004-16' onclick='return fdfootnote_show(19004)'>16<\/a><\/sup>.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ba4eb8fadc-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La segunda cr\u00edtica de Hobson es que la distribuci\u00f3n del excedente resulta de las relaciones de fuerzas (bargaining power) que conduce a situaciones de monopolio en lugar de una competencia pura y perfecta. Por lo tanto, \u201cla teor\u00eda de que el inter\u00e9s propio ilustrado de los productores mantiene los precios normales al nivel de los costos de producci\u00f3n y que, por lo tanto, todos los beneficios de las mejoras industriales modernas se transmiten a la comunidad de consumidores, debe considerarse completamente infundada\u201d. Una vez m\u00e1s, \u00bfc\u00f3mo no hacer una relaci\u00f3n con los estudios contempor\u00e1neos sobre los efectos, particularmente en Estados Unidos, de la concentraci\u00f3n de empresas en la distribuci\u00f3n de la riqueza producida?<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19004#fn-19004-17' id='fnref-19004-17' onclick='return fdfootnote_show(19004)'>17<\/a><\/sup><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ba4eb8fadc-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Hobson volver\u00e1 a esta cr\u00edtica en 1914 en Work and Wealth<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19004#fn-19004-18' id='fnref-19004-18' onclick='return fdfootnote_show(19004)'>18<\/a><\/sup>. Parte de una cita de Chapman, uno de los defensores de la teor\u00eda marginalista, quien extrae de ella el n\u00facleo sustantivo: \u201cla teor\u00eda se limita, por tanto, a afirmar que todo individuo tender\u00e1 a recibir un salario igual, ni m\u00e1s ni menos, a su valor, es decir, al valor de su producto marginal. Para obtener m\u00e1s, debe incrementar su valor, por ejemplo, trabajando m\u00e1s duro, es decir, aumentando su contribuci\u00f3n a la producci\u00f3n\u201d<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19004#fn-19004-19' id='fnref-19004-19' onclick='return fdfootnote_show(19004)'>19<\/a><\/sup>.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ba4eb8fadc-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El comentario de Hobson es mordaz y adopta un punto de vista de clase: \u201cEsta teor\u00eda renueva el argumento en contra de los trabajadores que asaltan los baluartes del capital. La amplia aceptaci\u00f3n que ha ganado el marginalismo en la academia se explica, seg\u00fan Hobson, por el hecho de que sus defensores deducen del mismo \u201cpreceptos pr\u00e1cticos bastante aceptables para los dirigentes pol\u00edticos y los hombres de negocios que buscan se\u00f1alar la imperfecci\u00f3n, los efectos perversos, y, en \u00faltima instancia, la inutilidad de todos los intentos de las clases trabajadoras de obtener salarios m\u00e1s altos u otras mejoras costosas de sus condiciones de empleo\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ba4eb8fadc-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Cr\u00edtica de la apolog\u00eda<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ba4eb8fadc-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Hobson denunci\u00f3 constantemente el car\u00e1cter apolog\u00e9tico de la econom\u00eda oficial de su \u00e9poca. En Free-Thought in the Social Sciences<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19004#fn-19004-20' id='fnref-19004-20' onclick='return fdfootnote_show(19004)'>20<\/a><\/sup>, cita una posici\u00f3n categ\u00f3rica de Wicksteed (\u201cel autor de la presentaci\u00f3n m\u00e1s completa e ingenua del marginalismo\u201d seg\u00fan \u00e9l): \u201cno hay una sola persona capaz de comprender los hechos, que podr\u00eda argumentar que despu\u00e9s de que cada factor de producci\u00f3n haya sido remunerado seg\u00fan la distribuci\u00f3n marginal, quedar\u00eda un residuo o un excedente que podr\u00eda distribuirse o apropiarse. Las concepciones tan vagas como apasionadas de un residuo inapropiado deben ser desterradas para siempre al limbo de las fantas\u00edas et\u00e9reas\u201d<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19004#fn-19004-21' id='fnref-19004-21' onclick='return fdfootnote_show(19004)'>21<\/a><\/sup>.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ba4eb8fadc-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">A este intento de excomuni\u00f3n, la respuesta de Hobson es mordaz e insiste en el car\u00e1cter apolog\u00e9tico del marginalismo: \u201c\u00a1Dejemos de lado por el momento la cuesti\u00f3n de la verdad o falsedad de esta doctrina, y consideremos cu\u00e1n perfectamente responde a las exigencias del conservadurismo! \u00a1Qu\u00e9 desmentido de las ganas y el odio de clase de los trabajadores, y qu\u00e9 iluminaci\u00f3n de la locura y futilidad de sus huelgas de celo [ca &#8216;canny]! \u00a1Qu\u00e9 alivio por la compasi\u00f3n fuera de lugar que cruza la mente de muchos hombres poderosos cuando consideran la condici\u00f3n de las clases m\u00e1s pobres!\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ba4eb8fadc-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La teor\u00eda marginalista de Clark, B\u00f6hm-Bawert o Wicksteed hace un gran servicio a las clases propietarias: \u201cel \u00e9xito de este nuevo m\u00e9todo no se explica solo por la sed de conocimiento de los hombres de ciencia. Su conservadurismo inmanente se adapta no solo a las mentes acad\u00e9micas t\u00edmidas, sino tambi\u00e9n a las clases ricas en su conjunto: incluso si son indudablemente incapaces de captar todas las sutilezas, son lo suficientemente inteligentes como para apreciar sus conclusiones generales, ya que son popularizadas por la prensa [\u2026] Esta nueva doctrina les sirve sobre todo para desestimar la acusaci\u00f3n que se hace contra los capitalistas de explotar al trabajo\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ba4eb8fadc-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">No se podr\u00eda decir mejor, y este comentario no ha perdido nada de su relevancia. Tambi\u00e9n es cierto, quiz\u00e1s a\u00fan m\u00e1s hoy, del papel de las formalizaciones matem\u00e1ticas a favor de un conservadurismo inmanente que no ser\u00eda dif\u00edcil de encontrar en la ense\u00f1anza contempor\u00e1nea de la microeconom\u00eda: \u201cNo es indiferente observar que un gran n\u00famero de j\u00f3venes economistas de Inglaterra y Estados Unidos han recibido formaci\u00f3n acad\u00e9mica en matem\u00e1ticas. El esp\u00edritu matem\u00e1tico, dedicado al estudio de las curvas de oferta y demanda, condujo r\u00e1pidamente a la construcci\u00f3n de un sistema econ\u00f3mico abstracto basado en las interacciones de unidades id\u00e9nticas e infinitesimales que conducen a una nueva armon\u00eda econ\u00f3mica\u201d.<img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"19011\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=19011\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Economia1706-Parte-Dos-II.jpg?fit=1024%2C384&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"1024,384\" data-comments-opened=\"0\" data-image-title=\"Econom\u00eda1706 Parte Dos &amp;#8211; II\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Economia1706-Parte-Dos-II.jpg?fit=656%2C246&amp;ssl=1\" class=\"  wp-image-19011 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Economia1706-Parte-Dos-II.jpg?resize=656%2C246&#038;ssl=1\" alt=\"Econom\u00eda1706 Parte Dos - II\" width=\"656\" height=\"246\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Economia1706-Parte-Dos-II.jpg?w=1024&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Economia1706-Parte-Dos-II.jpg?resize=300%2C113&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Economia1706-Parte-Dos-II.jpg?resize=768%2C288&amp;ssl=1 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 656px) 100vw, 656px\" \/><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ba4eb8fadc-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Un te\u00f3rico del crecimiento<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ba4eb8fadc-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En una revisi\u00f3n de la Teor\u00eda general, Alvin Hansen cita los c\u00e1usticos comentarios de Keynes sobre el libro de Hobson y Mummery (\u201cconcesiones temporales a la raz\u00f3n\u201d) y agrega este p\u00e9rfido comentario: \u201cAlgunos podr\u00edan decir que esta caracterizaci\u00f3n del Sr. Keynes podr\u00eda aplicarse a su propio libro\u201d<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19004#fn-19004-22' id='fnref-19004-22' onclick='return fdfootnote_show(19004)'>22<\/a><\/sup>. Hansen volver\u00e1 sobre la contribuci\u00f3n de Hobson m\u00e1s adelante, se\u00f1alando que destac\u00f3, \u201cmejor que sus predecesores, el papel del crecimiento, los cambios en la tecnolog\u00eda y el crecimiento de la poblaci\u00f3n en la creaci\u00f3n de oportunidades de mercado para la inversi\u00f3n\u201d<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19004#fn-19004-23' id='fnref-19004-23' onclick='return fdfootnote_show(19004)'>23<\/a><\/sup> pero, curiosamente, le reprocha su tratamiento del consumo que no lograr\u00eda relacionar con los ingresos. Este reproche es tanto m\u00e1s injustificado por cuanto que Hobson hab\u00eda explicado correctamente que la propensi\u00f3n a consumir depende del nivel de ingresos: \u201cLa proporci\u00f3n del ahorro generalmente est\u00e1 directamente relacionada con los ingresos, los m\u00e1s ricos ahorran el mayor porcentaje de sus ingresos, los m\u00e1s pobres el m\u00e1s peque\u00f1o\u201d<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19004#fn-19004-24' id='fnref-19004-24' onclick='return fdfootnote_show(19004)'>24<\/a><\/sup>. De este modo, anticip\u00f3 un elemento clave de la teor\u00eda keynesiana.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ba4eb8fadc-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Hobson fue m\u00e1s all\u00e1 al introducir la noci\u00f3n de equilibrio din\u00e1mico, sin duda inspir\u00e1ndose en la cr\u00edtica dirigida a la teor\u00eda neocl\u00e1sica por su amigo Thorstein Veblen (a quien hab\u00eda conocido en Estados Unidos y al que dedic\u00f3 un libro<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19004#fn-19004-25' id='fnref-19004-25' onclick='return fdfootnote_show(19004)'>25<\/a><\/sup>). Veblen comenta<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19004#fn-19004-26' id='fnref-19004-26' onclick='return fdfootnote_show(19004)'>26<\/a><\/sup> el libro de Clark sobre teor\u00eda econ\u00f3mica<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19004#fn-19004-27' id='fnref-19004-27' onclick='return fdfootnote_show(19004)'>27<\/a><\/sup>, constatando que la teor\u00eda marginalista es esencialmente est\u00e1tica. Baste citar a Clark: \u201cuna configuraci\u00f3n din\u00e1mica es aquella en la que el organismo econ\u00f3mico cambia r\u00e1pidamente y, sin embargo, en todo momento durante sus cambios, permanece relativamente cerca de un determinado modelo est\u00e1tico\u201d. Veblen ve bien lo que tiene de artificial esta pseudo-dinamizaci\u00f3n que no deja lugar a un desarrollo no proporcional al equilibrio inicial: \u201ccuanto m\u00e1s din\u00e1mica es una sociedad, m\u00e1s tiende hacia el modelo est\u00e1tico hasta que, gracias a la acci\u00f3n de una competencia sin fricci\u00f3n se alcanza el estado est\u00e1tico, aunque su tama\u00f1o haya aumentado: dicho de otra forma, el estado din\u00e1mico acabado coincidir\u00eda con el estado est\u00e1tico\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ba4eb8fadc-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Para Hobson, por el contrario, el crecimiento equilibrado supone que existe una proporci\u00f3n adecuada entre ahorro y consumo que conduce a la \u201ctasa m\u00e1xima de consumo\u201d. Pero la obtenci\u00f3n de esta proporci\u00f3n no est\u00e1 garantizada autom\u00e1ticamente, porque el excedente ileg\u00edtimo (unearned), compuesto por rentas y superbeneficios, conduce a una mala distribuci\u00f3n de la renta y a un exceso de ahorro que genera sobreinversi\u00f3n y reducci\u00f3n del poder adquisitivo. Es la fuente de recesiones y un \u201cdespilfarro econ\u00f3mico\u201d, cuyo resultado temporal es proporcionado por la inversi\u00f3n y las ventas en los mercados extranjeros. As\u00ed, los tres pilares del sistema econ\u00f3mico de Hobson (excedente, subconsumo, imperialismo) est\u00e1n estrechamente relacionados, lo que permite a David Hamilton -de quien tomamos prestada esta presentaci\u00f3n simplificada- observar que este diagrama te\u00f3rico est\u00e1 \u201cmucho m\u00e1s integrado que el de los economistas m\u00e1s famosos\u201d<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19004#fn-19004-28' id='fnref-19004-28' onclick='return fdfootnote_show(19004)'>28<\/a><\/sup>.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ba4eb8fadc-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El libro sobre el imperialismo ya conten\u00eda cr\u00edticas acerbas al sistema econ\u00f3mico. Hobson evoca as\u00ed un estado de la sociedad en el que \u201cla distribuci\u00f3n no est\u00e1 ligada a las necesidades, sino que depende de otros factores que atribuyen a determinadas personas un poder adquisitivo que supera con creces sus necesidades e incluso sus posibles usos, mientras que otros se ven privados de los medios para satisfacer ni siquiera las necesidades de la integridad f\u00edsica\u201d. El tema central de Hobson del exceso de ahorro y el super\u00e1vit \u201cno ganado\u201d (unearned) -y por lo tanto ileg\u00edtimo- se refiere a las estructuras sociales, porque este exceso de ahorro est\u00e1 \u201cconstituido de rentas, de beneficios de monopolio y otras fuentes de ingresos que no son el fruto de un trabajo manual o intelectual y, por tanto, no tienen una raz\u00f3n leg\u00edtima de ser\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ba4eb8fadc-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Este concepto de excedente se acerca bastante al que desarrollar\u00e1n m\u00e1s tarde Baran y Sweezy en su an\u00e1lisis del capitalismo monopolista<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19004#fn-19004-29' id='fnref-19004-29' onclick='return fdfootnote_show(19004)'>29<\/a><\/sup>, aunque no se refieran a Hobson. Esto se evidencia en este pasaje: \u201cEl abuso o uso antiecon\u00f3mico del excedente es fuente de todo tipo de disfunciones [\u2026] El principal problema de la civilizaci\u00f3n industrial moderna es concebir medidas para asegurar que todo el excedente se dedique al progreso econ\u00f3mico y social\u201d<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19004#fn-19004-30' id='fnref-19004-30' onclick='return fdfootnote_show(19004)'>30<\/a><\/sup>.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ba4eb8fadc-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El an\u00e1lisis din\u00e1mico de Hobson ser\u00e1 desarrollado m\u00e1s &#8211; y puesto en ecuaciones &#8211; por Roy Harrod y Evsey Domar, los primeros te\u00f3ricos del crecimiento<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19004#fn-19004-31' id='fnref-19004-31' onclick='return fdfootnote_show(19004)'>31<\/a><\/sup>. Domar rindi\u00f3 un fuerte homenaje a Hobson: \u201cLos escritos de Hobson contienen tantas ideas interesantes que es una l\u00e1stima que no se le lea con m\u00e1s frecuencia\u201d<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19004#fn-19004-32' id='fnref-19004-32' onclick='return fdfootnote_show(19004)'>32<\/a><\/sup>. Domar hace un punto importante: Hobson, \u201ccontrariamente a la creencia popular\u201d, no sostiene que la propensi\u00f3n a ahorrar sea siempre demasiado alta. Lo que propone es reducirla a un nivel \u201ccompatible con las necesidades de capital determinadas por el progreso tecnol\u00f3gico, una idea interesante y razonable\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ba4eb8fadc-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Como resultado, la comparaci\u00f3n con Keynes ser\u00eda incluso m\u00e1s ventajosa para Hobson: \u201cAunque Keynes y Hobson estudiaron el desempleo, en realidad abordaron dos problemas diferentes. Keynes analiz\u00f3 lo que sucede cuando los ahorros (del per\u00edodo anterior) no se invierten. El resultado es el desempleo, pero plantear el problema de esta forma f\u00e1cilmente podr\u00eda dar la impresi\u00f3n err\u00f3nea de que si se invirtieran los ahorros, se asegurar\u00eda el pleno empleo. Por el contrario Hobson fue m\u00e1s all\u00e1 y plante\u00f3 el problema de esta forma: supongamos que los ahorros se invierten. \u00bfPodr\u00e1n las nuevas f\u00e1bricas vender sus productos? Esta forma de plantear el problema no era en absoluto, como pensaba Keynes, un error. Fue el planteamiento de un problema diferente, y quiz\u00e1s tambi\u00e9n m\u00e1s profundo\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ba4eb8fadc-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Otro economista va incluso m\u00e1s all\u00e1 en su an\u00e1lisis detallado de la teor\u00eda del desempleo de Hobson: \u201c[\u00c9l] analiz\u00f3 el problema del desempleo directamente desde el \u00e1ngulo de los aspectos din\u00e1micos del crecimiento [mientras que] el an\u00e1lisis de Keynes fue esencialmente de naturaleza est\u00e1tica\u201d. En resumen, Hobson \u201cpuede haber visto la verdad de una manera oscura e imperfecta [como dijo Keynes en la Teor\u00eda General], pero parece haberla visto m\u00e1s completamente de lo que Keynes pensaba\u201d. Finalmente, el socialista G.D.H. Cole, \u00edntimo amigo de Hobson, lleg\u00f3 incluso a escribir: \u201cen lo que a m\u00ed respecta, considero que lo que com\u00fanmente se llama la revoluci\u00f3n introducida por Keynes en el pensamiento econ\u00f3mico y social fue m\u00e1s bien una revoluci\u00f3n hobsoniana\u201d<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19004#fn-19004-33' id='fnref-19004-33' onclick='return fdfootnote_show(19004)'>33<\/a><\/sup>.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ba4eb8fadc-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Por una humanizaci\u00f3n de la econom\u00eda<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ba4eb8fadc-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Hobson hab\u00eda sido influenciado por el humanismo de John Ruskin, a quien dedic\u00f3 un libro<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19004#fn-19004-34' id='fnref-19004-34' onclick='return fdfootnote_show(19004)'>34<\/a><\/sup> y encontramos rastros de \u00e9l en el lugar que atribuye a la econom\u00eda. Hobson aboga por reemplazar una \u201ceconom\u00eda cuantitativa grosera\u201d por una \u201ceconom\u00eda m\u00e1s cualitativa basada en las capacidades adaptativas del arte humano\u201d<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19004#fn-19004-35' id='fnref-19004-35' onclick='return fdfootnote_show(19004)'>35<\/a><\/sup>. Para \u00e9l, \u201cuna econom\u00eda pol\u00edtica que tenga en cuenta el aumento directo de la riqueza material, pero no los efectos f\u00edsicos y morales de este cambio en la comunidad, no puede pretender ser una ciencia capaz de producir verdades de importancia pr\u00e1ctica para cualquier Estado o cualquier individuo\u201d<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19004#fn-19004-36' id='fnref-19004-36' onclick='return fdfootnote_show(19004)'>36<\/a><\/sup>.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ba4eb8fadc-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En Wealth and Life, aboga por una \u201chumanizaci\u00f3n de la ciencia econ\u00f3mica\u201d. Nuevamente desaf\u00eda \u201cla tendencia general de los economistas de incluir s\u00f3lo bienes materiales en la definici\u00f3n de riqueza\u201d y propone un mejor criterio para evaluar el bienestar humano, que ser\u00eda la cooperaci\u00f3n social. \u201cLos sentimientos, las creencias, los intereses, las actividades y las instituciones que llevan a los hombres a cooperar m\u00e1s estrecha, consciente y voluntariamente en trabajos lo m\u00e1s variados posible [&#8230;] enriquecen la personalidad humana mediante el pleno desarrollo de su sociabilidad\u201d<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19004#fn-19004-37' id='fnref-19004-37' onclick='return fdfootnote_show(19004)'>37<\/a><\/sup>. Hobson introduce la noci\u00f3n de \u201cLey humana de distribuci\u00f3n\u201d que permite determinar la distribuci\u00f3n \u00f3ptima que conduce al m\u00e1ximo de utilidad humana. Tambi\u00e9n en este tema Hobson prefigura debates completamente actuales sobre los fines de la actividad humana y sobre la medida del bienestar.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ba4eb8fadc-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En Free-Thought in the Social Sciences<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19004#fn-19004-38' id='fnref-19004-38' onclick='return fdfootnote_show(19004)'>38<\/a><\/sup>, Hobson retoma una f\u00f3rmula famosa: \u201cel verdadero principio econ\u00f3mico se expresa, por tanto, en la m\u00e1xima De cada cual seg\u00fan sus capacidades (powers), a cada cual seg\u00fan sus necesidades\u201d<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19004#fn-19004-39' id='fnref-19004-39' onclick='return fdfootnote_show(19004)'>39<\/a><\/sup> y esta es la funci\u00f3n que asigna Hobson a la econom\u00eda pol\u00edtica: su \u201carte debe obviamente orientarse hacia el desarrollo de m\u00e9todos que permitan la aplicaci\u00f3n m\u00e1s completa posible de este principio\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ba4eb8fadc-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Un economista comprometido<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ba4eb8fadc-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Finalmente, Hobson no separ\u00f3 las elaboraciones te\u00f3ricas de las propuestas program\u00e1ticas. Su an\u00e1lisis de la distribuci\u00f3n le llev\u00f3, por ejemplo, a concluir que no hay raz\u00f3n para \u201ctemer la expansi\u00f3n del gasto p\u00fablico financiado con un aumento de la fiscalidad, y que existen razones para nacionalizar los monopolios privados\u201d<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19004#fn-19004-40' id='fnref-19004-40' onclick='return fdfootnote_show(19004)'>40<\/a><\/sup>.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ba4eb8fadc-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En 1925, el Partido Laborista Independiente public\u00f3 un libro program\u00e1tico que describ\u00eda el \u201csocialismo de hoy\u201d<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19004#fn-19004-41' id='fnref-19004-41' onclick='return fdfootnote_show(19004)'>41<\/a><\/sup>, firmado por Henry Brailsford, uno de los principales te\u00f3ricos del ILP. Brailsford rindi\u00f3 homenaje a Hobson<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19004#fn-19004-42' id='fnref-19004-42' onclick='return fdfootnote_show(19004)'>42<\/a><\/sup>, as\u00ed como a Sidney y Beatrice Webb, E.M.H. Lloyd<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19004#fn-19004-43' id='fnref-19004-43' onclick='return fdfootnote_show(19004)'>43<\/a><\/sup> y Otto Bauer<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19004#fn-19004-44' id='fnref-19004-44' onclick='return fdfootnote_show(19004)'>44<\/a><\/sup>. Este programa era radical: salario decente (living wage), nacionalizaciones (bancos, minas, energ\u00eda, transporte, tierra), control sobre las importaciones y los precios de los alimentos.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ba4eb8fadc-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">M\u00e1s tarde, en 1926, Hobson liderar\u00e1 el desarrollo, para el Independent Labour Party, de un manifiesto a favor de un salario decente<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19004#fn-19004-45' id='fnref-19004-45' onclick='return fdfootnote_show(19004)'>45<\/a><\/sup> (living wage) que no ser\u00e1 asumido por el Partido Laborista (al que el ILP estaba afiliado). La lectura de este manifiesto permite comprobar que Hobson efectivamente hab\u00eda evolucionado desde el liberalismo al socialismo.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ba4eb8fadc-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Un llamamiento a la heterodoxia<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ba4eb8fadc-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Ciertamente Hobson no era marxista. Por ejemplo, desafi\u00f3 la teor\u00eda marxista del valor con argumentos bastante d\u00e9biles (y contradictorios con su cr\u00edtica de la teor\u00eda neocl\u00e1sica): \u201cMarx ten\u00eda raz\u00f3n al insistir en la idea de plusval\u00eda [pero] no ha conseguido explicar por qu\u00e9 el factor trabajo por s\u00ed solo debe considerarse la fuente de todo el valor de las mercanc\u00edas\u201d<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19004#fn-19004-46' id='fnref-19004-46' onclick='return fdfootnote_show(19004)'>46<\/a><\/sup>. Asimila el valor-trabajo con el valor-utilidad: \u201cdebido a que no distingue entre las diferentes formas de ejercicio de la fuerza de trabajo, el tiempo de trabajo ya no es una medida de costo. Esa satisfacci\u00f3n abstracta es una medida de la utilidad\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ba4eb8fadc-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u00a1Nadie es perfecto! Sin embargo, este homenaje a Hobson est\u00e1 justificado: deber\u00eda ocupar un lugar importante en la l\u00ednea de economistas heterodoxos que han sacudido la ortodoxia econ\u00f3mica dominante mostrando su dimensi\u00f3n apolog\u00e9tica a favor del mantenimiento del orden social.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ba4eb8fadc-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Este t\u00e9rmino ortodoxia fue, probablemente por primera vez, utilizado en este contexto por Sismondi, al que aparentemente Hobson no ley\u00f3. Tambi\u00e9n \u00e9l hab\u00eda decidido atacar \u201cuna ortodoxia, una empresa peligrosa tanto en filosof\u00eda como en religi\u00f3n\u201d. Ya denunciaba a los cient\u00edficos cuyas teor\u00edas \u201cbien podr\u00edan incrementar la riqueza material, pero reducir la masa de los goces reservados a cada individuo [&#8230;] tend\u00edan a hacer m\u00e1s rico al rico, [pero] tambi\u00e9n al pobre m\u00e1s pobre, m\u00e1s dependiente y m\u00e1s desfavorecido\u201d<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=19004#fn-19004-47' id='fnref-19004-47' onclick='return fdfootnote_show(19004)'>47<\/a><\/sup>.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ba4eb8fadc-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><b><u>Notas<\/u><\/b><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hobson fue uno de esos precursores, en gran parte ignorado hoy, pero que ha ejercido una influencia sobre muchos economistas, aunque sea dif\u00edcil de evaluar. Encontramos rastros de ella esparcidos a lo largo del tiempo, teniendo en cuenta la longevidad y la prolijidad de Hobson.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":19016,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_wpcom_ai_launchpad_first_post":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[2372],"tags":[3503,2168962,703605773,703606541,703605645,703605094,703606542],"class_list":["post-19004","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-economia","tag-historia","tag-hobson","tag-lenin","tag-marsall","tag-marxismo","tag-michel-husson","tag-teoria-neoclasica-de-la-distribucion","fallback-thumbnail"],"jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-4Ww","amp_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Hobson1706c-2967170789-1623960462259.jpg?fit=732%2C203&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19004","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=19004"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19004\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19012,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19004\/revisions\/19012"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/19016"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=19004"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=19004"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=19004"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}