{"id":18711,"date":"2021-05-25T16:42:02","date_gmt":"2021-05-25T14:42:02","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18711"},"modified":"2021-05-25T17:12:13","modified_gmt":"2021-05-25T15:12:13","slug":"marxismo-el-vampirismo-del-capital-el-angulo-muerto-del-analisis-marxiano-ii-alain-bihr","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18711","title":{"rendered":"Ecolog\u00eda &#8211; El vampirismo del capital. El \u00e1ngulo muerto del an\u00e1lisis marxiano (II) [Alain Bihr]"},"content":{"rendered":"<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\"><span style=\"color: #000000;\"><b><a href=\"https:\/\/alencontre.org\/\">A l\u00b4encontre<\/a>, 4-5-2021 <\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Traducci\u00f3n de <a href=\"https:\/\/vientosur.info\/\">Viento Sur<\/a><\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\"><span style=\"color: #000000;\"><b><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 25-5-2021<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En el capital, y a trav\u00e9s de \u00e9l, el muerto (el trabajo muerto) agarra al vivo (el trabajo vivo) doblemente. Se apodera de su fuerza productiva para mantenerse en vida, prosperar y acumularse. Y al mismo tiempo hace que se extinga: le priva de su fuerza productiva, que objetiviza en su propio cuerpo, lo desrealiza convirti\u00e9ndolo en ectoplasma (o zombi), cuando no lo agota hasta su muerte f\u00edsica. Trabajo materializado y acumulado, trabajo muerto en este sentido, el capital no se relaciona con el trabajo vivo m\u00e1s que para explotarlo, dominarlo y finalmente alienarlo, transfigur\u00e1ndolo o, mejor dicho, desfigur\u00e1ndolo con su impronta monstruosa y mort\u00edfera.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Esta es la lecci\u00f3n de El Capital, una lecci\u00f3n que no se ha comprendido suficientemente ni por tanto tampoco retenido. Una lecci\u00f3n, no obstante, m\u00e1s actual que nunca, incluso bastante m\u00e1s all\u00e1 del \u00e1mbito en el que y para el que Marx la imparti\u00f3. Esto es lo que vamos a examinar ahora.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Porque \u00bfqu\u00e9 es en definitiva el trabajo vivo? Nada m\u00e1s que el consumo de la fuerza de trabajo en un proceso de trabajo. Sin embargo, en este proceso, la fuerza de trabajo tiene que v\u00e9rselas necesariamente con otra cosa aparte de ella, a saber, la naturaleza, bien como marco espaciotemporal de este proceso, como condici\u00f3n general de este \u00faltimo (como proveedora de recursos materiales, energ\u00e9ticos o informativos), o bien como materia de trabajo procedente de una primera transformaci\u00f3n m\u00e1s o menos larga y compleja de elementos originalmente naturales. Naturaleza que le trabajo humano se apropia para producir directamente medios de consumo (objeto de una necesidad humana cualquiera) o medios de producci\u00f3n, de los que algunos (los medios de trabajo) servir\u00e1n de instrumentos a la fuerza de trabajo. Estos son los principales elementos manejados por Marx en su an\u00e1lisis del proceso de trabajo, abstracci\u00f3n hecha de la forma social de la que pueden dotarle unas relaciones de producci\u00f3n determinadas, an\u00e1lisis que desarrolla en la primera mitad del cap\u00edtulo V del Tomo I de El Capital:<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El proceso de trabajo, tal como lo hemos expuesto en sus momentos simples y abstractos, es una actividad encaminada a la fabricaci\u00f3n de valores de uso, es la apropiaci\u00f3n del elemento natural en funci\u00f3n de las necesidades humanas, es la condici\u00f3n general del metabolismo <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18711#fn-18711-1' id='fnref-18711-1' onclick='return fdfootnote_show(18711)'>1<\/a><\/sup> entre el ser humano y la naturaleza, la condici\u00f3n natural eterna de la vida de los seres humanos; por tanto, es independiente de tal o cual forma que reviste, pero tambi\u00e9n com\u00fan, por el contrario, a todas sus formas sociales (p\u00e1gina 207).<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Como productor de valores de uso materiales, el proceso de trabajo constituye por tanto una especie de unidad dial\u00e9ctica (tanto cooperativa como conflictiva) entre el ser humano y la naturaleza: ambas cooperan en un proceso en el que, simult\u00e1neamente, la naturaleza es transformada por el ser humano, y por tanto negada por \u00e9l, al menos en su forma original, y el ser humano opera a su vez en este proceso, no obstante, como una fuerza natural. Esto es lo que nos recuerda Marx en las primeras l\u00edneas de El Capital:<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El ser humano no puede proceder en su producci\u00f3n m\u00e1s que como la propia naturaleza: solo puede modificar las formas de las materias. Es m\u00e1s, en este trabajo de dar forma propiamente dicho, se apoya constantemente en fuerzas naturales. Por tanto, el trabajo no es la \u00fanica fuente de los valores de uso que produce, de la riqueza material. Como dice Petty, esta tiene de padre el trabajo y de madre la tierra (p\u00e1gina 49).<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Una f\u00f3rmula que Marx retomar\u00e1, si no literalmente, al menos en sustancia, en diferentes circunstancias, hasta en lo que constituye, en suma, su testamento pol\u00edtico, la cr\u00edtica del programa de la jovenc\u00edsima socialdemocracia alemana:<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El trabajo no es la fuente de toda riqueza. La naturaleza tambi\u00e9n es fuente de valores de uso (que de hecho constituyen la riqueza, \u00bfno?), tanto como el trabajo, que a su vez no es m\u00e1s que la expresi\u00f3n de una fuerza natural, la fuerza de trabajo humana <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18711#fn-18711-2' id='fnref-18711-2' onclick='return fdfootnote_show(18711)'>2<\/a><\/sup>.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Ah\u00ed se afirman, en la misma frase, tanto la plena inmanencia del ser humano en la naturaleza como la \u00edntima cooperaci\u00f3n del ser humano y la naturaleza en la producci\u00f3n de la riqueza social medida en valores de uso. De ah\u00ed que resulte sorprendente que en su an\u00e1lisis de la apropiaci\u00f3n por el capital del proceso de trabajo que ha expuesto anteriormente, Marx se haya fijado exclusivamente en la manera en que dicha apropiaci\u00f3n, en su dimensi\u00f3n vamp\u00edrica, afecta al trabajo humano, la activaci\u00f3n de la fuerza de trabajo humana y su sujeto, la clase trabajadora, y que no haya hecho lo mismo con respecto a este otro factor del proceso de trabajo que es la naturaleza, cuyo car\u00e1cter esencial no deja de subrayar. \u00bfAcaso el vampirismo del capital no se ceba en la naturaleza?<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u00a1Ni hablar! Por cierto que Marx mismo llega a mostrar c\u00f3mo, de hecho, el capital-vampiro se ceba tanto en la madre como en el padre de toda riqueza material. Lo hace, en particular, cuando al final del cap\u00edtulo consagrado a la gran industria mec\u00e1nica, denuncia los efectos sociales, pero tambi\u00e9n ecol\u00f3gicos, de la penetraci\u00f3n del capital en la agricultura. Empezando por el hecho de que al arruinar a los peque\u00f1os agricultores, pero tambi\u00e9n al reducir el n\u00famero (relativo) de trabajadores agr\u00edcolas, la agricultura capitalista despuebla el medio rural y atesta las ciudades:<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Con la preponderancia creciente de la poblaci\u00f3n urbana que aglomera en los grandes centros, la producci\u00f3n capitalista amontona por un lado la fuerza motriz hist\u00f3rica de la sociedad y perturba por otro lado el metabolismo entre el ser humano y la tierra, es decir, el retorno al suelo de los componentes de este utilizados por el ser humano en forma de alimentos y ropa, y por tanto la eterna condici\u00f3n natural de una fertilidad duradera del suelo (p\u00e1gina 565) <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18711#fn-18711-3' id='fnref-18711-3' onclick='return fdfootnote_show(18711)'>3<\/a><\/sup>.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Por consiguiente, denuncia la manera en que esta agricultura, si bien incrementa en un primer momento la productividad del trabajo agr\u00edcola, acaba agotando el suelo y poniendo en peligro su fertilidad, es decir, mermando esa misma productividad:<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">(\u2026) todo progreso de la agricultura capitalista no solo es un avance en el arte de saquear a la clase trabajadora, sino tambi\u00e9n en el arte de saquear el suelo; todo progreso en el incremento de su fertilidad durante un periodo de tiempo dado es al mismo tiempo un avance en la ruina de las fuentes duraderas de esta fertilidad. Cuanto m\u00e1s un pa\u00eds, como por ejemplo los Estados Unidos de Am\u00e9rica, parta de la gran industria como cimiento de su desarrollo, tanto m\u00e1s r\u00e1pido es este proceso de destrucci\u00f3n (p\u00e1gina 566).<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">De este modo, m\u00e1s todav\u00eda que la industria capitalista, la agricultura capitalista ilustra para Marx la cara destructora de la producci\u00f3n capitalista, la manera en que su prosperidad se basa en la explotaci\u00f3n irreflexiva de sus condiciones naturales y humanas. Subraya la contradicci\u00f3n intr\u00ednseca del modo capitalista de desarrollo de las fuerzas productivas, en el que la progresi\u00f3n de algunas de ellas (la t\u00e9cnica y la ciencia) se basa en la regresi\u00f3n y la destrucci\u00f3n de otras (la naturaleza y la fuerza de trabajo humana): \u201cSi bien la producci\u00f3n capitalista no desarrolla la t\u00e9cnica y la combinaci\u00f3n del proceso de producci\u00f3n social m\u00e1s que arruinando al mismo tiempo las fuentes vivas de toda riqueza: la tierra y la clase trabajadora\u201d (p\u00e1ginas 566-567).<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Sin embargo, la radicalidad misma de semejante afirmaci\u00f3n no puede m\u00e1s que reforzar el asombro ante la constataci\u00f3n de que Marx no profundiz\u00f3 en su propia intuici\u00f3n y no desarroll\u00f3, con respecto a la relaci\u00f3n del capital con la tierra, y m\u00e1s en general con la naturaleza, el an\u00e1lisis del comportamiento vamp\u00edrico del capital que describi\u00f3 tan minuciosamente con respecto a su relaci\u00f3n con la fuerza de trabajo. Por tanto, aunque no podemos hablar en este sentido de una verdadera ceguera de su an\u00e1lisis, de una ocultaci\u00f3n total de la suerte reservada a la naturaleza por el capital-vampiro, s\u00ed podemos decir que al menos hay ah\u00ed un \u00e1ngulo muerto.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En el resto de este art\u00edculo quisiera tratar al menos de reducir este \u00faltimo mostrando que, dado que la apropiaci\u00f3n de la naturaleza por el capital tiene lugar a trav\u00e9s del proceso de trabajo, el an\u00e1lisis desarrollado por Marx de la apropiaci\u00f3n de este por el capital tambi\u00e9n puede aplicarse, hasta cierto punto, a la primera, inclusive en su dimensi\u00f3n vamp\u00edrica. Por consiguiente, distinguir\u00e9 asimismo en ella dos modalidades o reg\u00edmenes: una apropiaci\u00f3n formal y una apropiaci\u00f3n real <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18711#fn-18711-4' id='fnref-18711-4' onclick='return fdfootnote_show(18711)'>4<\/a><\/sup> ofrecen la posibilidad de pasar de una subsunci\u00f3n formal a una subsunci\u00f3n real\u201d (p\u00e1gina 567), no pienso que la diferencia entre apropiac\u00f3n formal y apropiaci\u00f3n real de la naturaleza por el capital pueda reducirse (en lo esencial) a la que existe entre un proceso de producci\u00f3n que opera sobre la materia inanimada y un proceso de producci\u00f3n que opera sobre una materia animada (viva). No obstante, esto no implica negar la especificidad de los problemas a los que se enfrentan estos \u00faltimos ni las modalidades propias seg\u00fan las cuales han tratado de afrontarlos.]. Evidentemente, dentro de los l\u00edmites de este art\u00edculo no podr\u00e9 llevar a cabo un an\u00e1lisis exhaustivo de una y otra; tendr\u00e9 que contentarme con indicaqr algunas ideas generales, para tratar de demostrar su virtud sint\u00e9tica y su alcance heur\u00edstico.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>La apropiaci\u00f3n formal: de la indiferencia al pillaje y despilfarro y a la contaminaci\u00f3n generalizadas<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">De acuerdo con la f\u00f3rmula general, D \u2013 M \u2013 D\u2019, el capital es esencialmente un valor en proceso. En esta misma medida, la relaci\u00f3n del capital con la naturaleza es necesaria y fundamentalmente contradictoria. Por un lado, en principio es totalmente indiferente a los procesos de trabajo concreto por los que se crea el valor (con su parte de plusval\u00eda), y por tanto indiferente a los valores de uso (materiales o inmetariales) a que recurren estos procesos o a los que dan nacimiento y a las diversas necesidades sociales que se supone que satisfacen estos valores de uso. Y esta indiferencia se refiere tambi\u00e9n a la naturaleza como marco, condici\u00f3n general y (sobre todo) objeto de estos procesos de trabajo.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Incluso se redobla aqu\u00ed en la medida en que, si la naturaleza constituye en este sentido uno de los dos factores de la mayor parte de los procesos de trabajo, siendo el otro la fuerza de trabajo humana, tan solo esta \u00faltima (su uso o su consumo en forma de trabajo socialmente necesario) interviene en el proceso de valorizaci\u00f3n: si la naturaleza es factor de valores de uso y por tanto de riqueza social, no es, en cambio, factor de valor, que es la forma espec\u00edfica y exclusivamente capitalista de esta riqueza. Por ello, el capital tiende a despreciar la naturaleza (no ve en ella m\u00e1s que una condici\u00f3n secundaria y casi accidental del proceso de trabajo que lo valoriza), cuando es una condici\u00f3n fundamental del proceso social de producci\u00f3n y por tanto de la reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo social, que es el valor de uso por excelencia para el capital, y cuando su contribuci\u00f3n a la producci\u00f3n de la riqueza social es insustituible e irreductible.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Sin embargo, por otro lado, no hay valor que valga sin valores de cambio (que son su forma de manifestaci\u00f3n inmediata), ni valores de cambio sin valores de uso, ni valores de uso sin procesos de trabajo concreto ni sin necesidades sociales que satisfacer; por tanto, no hay creaci\u00f3n de valor sin consumo de trabajo \u00fatil, que halla su marco, sus condiciones y (sobre todo) su objeto en la naturaleza y su finalidad en la satisfacci\u00f3n de necesidades sociales. Debido a ello, la indiferencia del capital con respecto a la naturaleza no puede ir tan lejos como para prescindir de ella, para pasar por alto o despreciar su existencia, tanto si se trata de los imperativos que opone como tambi\u00e9n de las oportunidades que brinda a los procesos de trabajo, y por tanto a su propia valorizaci\u00f3n, o asimismo de los riesgos y sorpresas que comportan sus reacciones (a veces inesperadas por ser imprevisibles) en el curso de las transformaciones a que la someten los procesos de trabajo.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">De hecho, la indiferencia del capital con respecto a las realidades naturales (tanto si se trata de las condiciones generales del proceso de trabajo como de materias primas, de fuentes de energ\u00eda, de procesos bioqu\u00edmicos, etc.) solo le puede resultar aceptable mientras pueda disponer de ellas como una especie de dones gratuitos, que por tanto carecen de valor, aunque contribuyen positivamente a la producci\u00f3n de valores de uso. Esto sucede, por ejemplo, con la luz solar que nos alumbra y nos calienta, de la atm\u00f3sfera que nos aporta nuestro ox\u00edgeno, de las precipitaciones de lluvia o nieve que riegan nuestras plantaciones, de m\u00faltiples seres vivos (vegetales y animales) que nos prestan servicios insustituibles (pensemos en los insectos polinizadores, en las lombrices que mullen y aligeran el suelo arable, etc.), de las regulaciones de innumerables ecosistemas, etc. Por tanto, en la medida en que el proceso de producci\u00f3n no le interesa de entrada m\u00e1s que como proceso de valorizaci\u00f3n, el capital tiende a considerar y a tratar estas realidades naturales que se le ofrecen gratuitamente como realidades que le son indiferentes y externas: como externalidades que no se tienen en cuenta en el c\u00e1lculo econ\u00f3mico, ni a nivel macro ni a nivel micro.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La indiferencia del capital con respecto a las realidades naturales que entran en el proceso de trabajo (como marco, condiciones generales o materias de trabajo) termina inversamente cuanto no est\u00e1n (o dejan de estar) disponibles como dones gratuitos que puede aprovechar sin siquiera darse cuenta o sin estar obligado a tenerlas en cuenta (en todos los sentidos de la expresi\u00f3n), pero con respecto a las cuales, por el contrario, tiene que consumir trabajo para integrarlas en el proceso de trabajo. Tanto si se trata con este fin de eliminar obst\u00e1culos que levanta la naturaleza en el camino de dicho proceso como de explotar, por el contrario, oportunidades que le ofrece, pero sin darle acceso directamente, o bien de prevenir riesgos susceptibles de hacerlo fracasar o de poner en entredicho sus resultados, su integraci\u00f3n en el proceso de trabajo comporta un coste (monetario) y por tanto entran en el proceso de valorizaci\u00f3n en forma de capital constante.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Ya no es cuesti\u00f3n, por tanto, de considerar o tratar las realidades naturales como externalidades que se pueden despreciar, desconocer o poner entre par\u00e9ntesis. Al contrario, hace falta, en cierto modo, internalizarlas: su integraci\u00f3n en el proceso de trabajo comporta entonces su integraci\u00f3n en el proceso de valorizaci\u00f3n (en el proceso de creaci\u00f3n de valor, por tanto en el proceso de transformaci\u00f3n del trabajo concreto en trabajo abstracto) e implica someterlas tan estrecha y perfectamente como sea posible en la l\u00f3gica y las exigencias de este \u00faltimo. En una palabra, se trata de adecuar las realidades naturales que entran en el proceso de trabajo al proceso de valorizaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Sin embargo, su adecuaci\u00f3n no deja de ser puramente formal en la medida en que el capital no puede o no quiere transformar (controlar, modificar, intensificar, mejorar, etc.) sus propiedades o caracter\u00edsticas naturales (f\u00edsicas, qu\u00edmicas, biol\u00f3gicas, etc.), en que se contenta o tiene que contentarse como apropi\u00e1rselas tal como existen o como se las encuentra en la naturaleza. En suma, se contenta con extraerlas de la naturaleza (con separarlas de sus condiciones de existencia naturales) para incorporarlas en el proceso de producci\u00f3n como recursos naturales, tanto si se trata de materiales como de procesos o de ecosistemas.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En r\u00e9gimen de apropiaci\u00f3n formal, la naturaleza entera se concibe y trata as\u00ed, por parte del capital, como un stock o un conjunto de flujos de recursos que hay que analizar (separar, seleccionar, identificar y estabilizar como elementos, etc.): el capital procede aqu\u00ed con la naturaleza de manera esencialmente anal\u00edtica. Esto es lo que se produce, evidentemente, en las llamadas industrias extractivas: miner\u00eda, industrias pertroleras y gasistas, etc. Sin embargo, la agricultura (tanto en sentido estricto como en sentido amplio, incluidas la ganader\u00eda y la silvicultura) no procede de otra manera cuando se contenta con extraer del suelo los nutrientes que aseguran el crecimiento de los vegetales y de los animales que constituyen su objeto de trabajo. Y est\u00e1 claro que actividades primitivas como la cosecha, la caza y la pesca se contentan tambi\u00e9n con extraer de la naturaleza elementos que no modifican para nada de forma inmediata.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La l\u00f3gica que preside la apropiaci\u00f3n formal es por tanto, en definitva, una l\u00f3gica de pillaje de los recursos naturales, que presupone tratar la naturaleza como una especie de almac\u00e9n (stock o flujo) inagotable de materiales, energ\u00eda, informaciones, etc. Pillaje que las exigencias de la reproducci\u00f3n ampliada del capital (lo que suele denominarse la acumulaci\u00f3n de capital) llevaron pronto a convertir en despilfarro, generando pr\u00e1cticas productivistas (la producci\u00f3n por la producci\u00f3n) y consumistas (el consumo por el consumo); la ampliaci\u00f3n constante de la escala de la producci\u00f3n implica la renovaci\u00f3n no menos constante de los objetos y modos de consumo, con la obsolescencia acelerada de los primeros y la introducci\u00f3n de los segundos mediante la publicidad. Ah\u00ed reaparece la esencia vamp\u00edrica del capital, esta vez en detrimento de la naturaleza.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Sin embargo, esta l\u00f3gica de pillaje y despilfarro comporta inmediatamente otra m\u00e1s. En la medida en que todo proceso de trabajo viene acompa\u00f1ado necesariamente de rechazos y residuos (emanaciones de toda clase: residuos de fricci\u00f3n, polvo, humos, sustancias m\u00e1s o menos t\u00f3xicas, radiaciones, ruido, etc.) y que todo proceso de consumo conduce en definitva al desgaste, la degradaci\u00f3n e incluso la destrucci\u00f3n de los medios de consumo que utiliza, productivismo y consumismo vienen acompa\u00f1ados necesariamente de un aumento constante de las cantidades de materiales, de energ\u00eda y de informaciones degradadas que se vierten en la naturaleza. As\u00ed, esta no solo se utiliza como almac\u00e9n inagotable de recursos, sino tambi\u00e9n como vertedero insondable, en el que el proceso de producci\u00f3n capitalista en su conjunto se desprende de sus rechazos y residuos, contando con ella para almacenarlos indefinidamente o, en su caso, para reciclarlos y reconvertirlos en recursos que podr\u00e1n utilizarse de nuevo. La contaminaci\u00f3n generalizada de los medios y elementos naturales es la consecuencia final inevitable de su pillaje y despilfarro no menos generalizados.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En esta doble relaci\u00f3n y en r\u00e9gimen de apropiaci\u00f3n formal, el proceso de producci\u00f3n capitalista sigue por tanto dependiendo fundamentalmente de condiciones y de procesos naturales de producci\u00f3n y de reproducci\u00f3n de recursos que no puede controlar o que no intenta controlar. Sigue siendo por tanto tributario no solo de la cantidad (que tiende a disminuir) y de la calidad (que tiende a alterarse) de los recursos naturales disponibles y explotables (lo que hace que la productividad del trabajo siga dependiendo sobre todo de ellos), sino tambi\u00e9n de su distribuci\u00f3n territorial (su concentraci\u00f3n en determinados lugares privilegiados), as\u00ed como de la temporalidad de su producci\u00f3n y reproducci\u00f3n (que va desde las simples variaciones estacionales hasta duraciones decenales, seculares o incluso geol\u00f3gicas).<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Esto comporta otros tantos desaf\u00edos para la valorizaci\u00f3n del capital, que requiere unas condiciones de continuidad, regularidad y celeridad lo m\u00e1s perfectas posible del proceso de producci\u00f3n, y que condicionan asimismo la predictibilidad de sus resultados, y por tanto la posibilidad de una gesti\u00f3n lo m\u00e1s racional posible (en el plano contable) del proceso de valorizaci\u00f3n del capital. El r\u00e9gimen de apropiaci\u00f3n formal constituye as\u00ed un freno al desarrollo del proceso de producci\u00f3n capitalista, tanto para su despliegue en el espacio como para su aceleraci\u00f3n en el tiempo. Y as\u00ed se pone de manifiesto la necesidad de pasar a un modo de apropiaci\u00f3n de la naturaleza m\u00e1s susceptible de satisfacer la sed continua de explotaci\u00f3n rentable de trabajo vivo que mortifica al capital.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>La apropiaci\u00f3n real: del forzamiento de la naturaleza a su desnaturalizaci\u00f3n<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En el r\u00e9gimen de apropiaci\u00f3n formal de la naturaleza, al tiempo que los transforma en objetos de trabajo, y por tanto en condiciones y soportes de su propia valorizaci\u00f3n, el capital se contenta con apropiarse de los recursos naturales tal como se los ofrece la naturaleza, adapt\u00e1ndose por consiguiente a sus l\u00edmites e imperativos mientras trata de explotar las oportunidades y prevenir los riesgos. La apropiaci\u00f3n real de la naturaleza por el capital consistir\u00e1, por el contrario, en tratar de adaptar al m\u00e1ximo posible la materialidad misma de los recursos naturales a las exigencias de la valorizaci\u00f3n del capital, forzando cada vez m\u00e1s a la naturaleza a ponerse al servicio del capital, molde\u00e1ndola (transform\u00e1ndola) en consecuencia, produciendo as\u00ed una naturaleza capitalizada, ya se trate de actualizar potencialidades de la materia que la naturaleza no ha realizado o, por el contrario, de virtualizar (desactivar) potencialidades materiales actualizadas por la naturaleza <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18711#fn-18711-5' id='fnref-18711-5' onclick='return fdfootnote_show(18711)'>5<\/a><\/sup>.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Nos reencontramos aqu\u00ed con una de las discrepancias entre la apropiaci\u00f3n formal y la apropiaci\u00f3n real de la fuerza de trabajo por el capital, que se ha evidenciado anteriormente: la que existe entre un modo de explotaci\u00f3n b\u00e1sicamente extensivo y un modo de explotaci\u00f3n b\u00e1sicamente intensivo. Mientras que en r\u00e9gimen de apropiaci\u00f3n formal el saqueo y la contaminaci\u00f3n generalizadas de la naturaleza obliga al capital a desplazar continuamente su \u00e1mbito de explotaci\u00f3n en el espacio y a diferir sin cesar en el tiempo la contabilizaci\u00f3n de sus efectos destructivos, y por tanto a ampliar el espacio-tiempo de su \u00e1mbito de explotaci\u00f3n de la naturaleza, la apropiaci\u00f3n real se propone, por el contrario, profundizar esta \u00faltima intensific\u00e1ndola, es decir, maximizando los beneficios que puede obtener al tiempo que minimiza lo que le cuesta.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La diferencia entre la apropiaci\u00f3n formal y la apropiaci\u00f3n real de la naturaleza por el capital puede definirse tal vez de la manera m\u00e1s pertinente con referencia a las dimensiones de la naturaleza a las que afectan, a saber, lo que en la antigua Grecia llamaban, respectivamente, el kosmos por un lado y la physis por otro <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18711#fn-18711-6' id='fnref-18711-6' onclick='return fdfootnote_show(18711)'>6<\/a><\/sup>. La apropiaci\u00f3n formal afecta esencialmente a la dimensi\u00f3n c\u00f3smica de la naturaleza: a la naturaleza como kosmos, es decir, como conjunto ordenado (incluso sist\u00e9mico) de elementos, de seres o fen\u00f3menos naturales, de los que se apropia como tales, separando unos de otros o asociando unos con otros si es preciso.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">A su vez, la apropiaci\u00f3n real afecta a la dimensi\u00f3n f\u00edsica de la naturaleza: a la naturaleza como physis, es decir, como fuerza de producci\u00f3n y reproducci\u00f3n de los elementos, seres o fen\u00f3menos naturales, que los hace surgir, los mantiene en la existencia, pero que tambi\u00e9n los conduce inexorablemente a su fin. En suma, al apropiarse realmente de la naturaleza, el capital trata de apoderarse (de instrumentalizar para sus propios fines de valorizaci\u00f3n) de la productividad de la naturaleza, l\u00e9ase: de su poiesis, su capacidad de creaci\u00f3n y destrucci\u00f3n de seres y fen\u00f3menos. Se trata de forzar la materia a producir lo que no produce directamente, por s\u00ed misma, en cierto modo\u2026 naturalmente: materiales artificiales, procesos artificiales, ecosistemas artificiales, organismos vivos artificiales, inteligencia artificial, etc. Pero esto tambi\u00e9n puede consistir, a la inversa, en impedirle que produzca lo que produce naturalmente y que es perjudicial para la valorizaci\u00f3n del capital. En suma, esto equivale siempre a artificializar la naturaleza de alguna manera so pretexto de mejorarla o de perfeccionarla, eufemismos que enmascaran y justifican al mismo tiempo su subordinaci\u00f3n m\u00e1s estrecha posible a las exigencias de la valorizaci\u00f3n del capital y, m\u00e1s ampliamente, de su reproducci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Un ejemplo. La apropiaci\u00f3n progresiva por el capital del material gen\u00e9tico en la base de la reproducci\u00f3n vegetal o animal nos proporciona una ilustraci\u00f3n significativa. Ha resultado contradictoriamente en un empobrecimiento de este material por selecci\u00f3n de las especies m\u00e1s rentables (aquellas cuya valorizaci\u00f3n es m\u00e1s lucrativa), y en su enriquecimiento (en forma de material gen\u00e9tico artificial) por hibridaci\u00f3n y finalmente por ingenier\u00eda gen\u00e9tica, de manera que tambi\u00e9n en este caso produce seres vivos lo m\u00e1s valorizables posible (en este sentido apropiado al capital) en forma de organismos gen\u00e9ticamente modificados (OGM).<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Veamos el ejemplo del ma\u00edz <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18711#fn-18711-7' id='fnref-18711-7' onclick='return fdfootnote_show(18711)'>7<\/a><\/sup>. Desde tiempos ancestrales, poblaciones rurales han cultivado ma\u00edz (al igual que otras plantas) content\u00e1ndose con reservar una parte de los granos cosechados en una temporada para sembrarlos de nuevo y propiciar as\u00ed una nueva cosecha; las poblaciones sol\u00edan considerar las semillas un bien com\u00fan, que se compart\u00eda, se intercambiaba, se entregaba a personas reci\u00e9n llegadas que se instalaban en un terreno para cultivarlo, etc. Mientras esto fue as\u00ed, no era concebible ni posible ninguna apropiaci\u00f3n privativa del patrimonio gen\u00e9tico, ni por tanto ninguna valorizaci\u00f3n del capital sobre la base de tal apropiaci\u00f3n: la capacidad de los seres vivos (de la materia animada) de reproducirse por s\u00ed mismos, que es una de sus caracter\u00edsticas fundamentales, representaba una barrera infranqueable para semejante prop\u00f3sito.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Superar esta barrera comport\u00f3 varias etapas, visibles en el caso de Estados Unidos, pioneros en la materia. La primera culmina a mediados del siglo XIX. Sobre la base de la constataci\u00f3n emp\u00edrica de que ciertas variedades naturales de ma\u00edz son m\u00e1s productivas que otras, las autoridades federales, deseosas de garantizar la seguridad alimentaria del pa\u00eds en un contexto de crecimiento demogr\u00e1fico r\u00e1pido por efecto sobre todo de una inmigraci\u00f3n cuantiosa y continua, crean y desarrollan institutos universitarios y explotaciones agrarias modelo de propiedad estatal, destinadas a identificar y seleccionar las variedades m\u00e1s productivas (mediante la investigaci\u00f3n y campa\u00f1as de recogida fuera del pa\u00eds: en Am\u00e9rica Latina, \u00c1frica y Extremo Oriente) y ponerlas a disposici\u00f3n de los agricultores, aconsejando a estos sobre su uso.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La etapa siguiente contempla la difusi\u00f3n, a comienzos del siglo XX, de los resultados de los trabajos pioneros de Gregor Mendel (1822-1884) sobre la gen\u00e9tica vegetal, que hizo posible la hibridaci\u00f3n de semillas para producir variantes artificiales de ma\u00edz con cualidades particularmente deseadas (desde el punto de vista de su productividad, su resistencia, el peso y tama\u00f1o de los granos, su forma o color, etc.). De este modo, la selecci\u00f3n de variedades de ma\u00edz dejar\u00e1 de estar en manos de los propios agricultores para correr a cargo de bi\u00f3logos que trabajan en institutos universitarios y explotaciones modelo de propiedad estatal, de los que aquellos pasar\u00e1n a depender.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Se supera una tercera etapa cuando gracias a la gen\u00e9tica mendeliana se crean variedades de ma\u00edz no cruzadas (o sea, consangu\u00edneas) y variedades de ma\u00edz h\u00edbridas (por cruce de las anteriores), cuya productividad es particularmente elevada, pero que tienen el inconveniente de ser est\u00e9riles (sus granos no pueden utilizarse como semillas). Inconveniente para los agricultores, pero una oportunidad muy lucrativa para los vendedores de semillas. Porque entonces se abre tambi\u00e9n la posibilidad de una valorizaci\u00f3n capitalista sobre la base de la producci\u00f3n de estas semillas artificiales: por un lado, estas podr\u00e1n considerarse propiedad privada de quienes las han creado, patent\u00e1ndolas y vendi\u00e9ndolas como tales, con lo que se crear\u00e1 un mercado de semillas all\u00ed donde antes no exist\u00eda; mientras que, por otro lado, la esterilidad de estas semillas garantiza a sus ingenieros un mercado continuamente renovado, dado que los productores agr\u00edcolas que utilizan dichas semillas est\u00e1n obligados a comprar nuevas para cada campa\u00f1a de producci\u00f3n. As\u00ed es como se crear\u00e1n y prosperar\u00e1n r\u00e1pidamente empresas de semillas. Algunas de ellas, como Cargill o Funk Seeds, se han convertido hoy en verdaderas multinacionales.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En estas condiciones, la puesta a punto de OGM con ayuda de la ingenier\u00eda gen\u00e9tica no aparece m\u00e1s que como la \u00faltima etapa de un proceso de apropiaci\u00f3n capitalista de las semillas, combinando expropiaci\u00f3n de los productos agr\u00edcolas (que en este caso se limita a la desposesi\u00f3n de uno de sus principales medios de producci\u00f3n, las semillas, pero que al mismo tiempo implica su dependencia con respecto al conjunto de condiciones econ\u00f3micas y t\u00e9cnico-cient\u00edficas de su producci\u00f3n), apropiaci\u00f3n privativa de un bien que antes era com\u00fan, creaci\u00f3n de un mercado (de intercambios de mercanc\u00edas y dinero) en vez del reparto de este bien com\u00fan, y transformaci\u00f3n de la naturaleza (producci\u00f3n de artefactos materiales que supone la movilizaci\u00f3n de conocimientos cient\u00edficos y de todo un aparato t\u00e9cnico) que permitan las operaciones precedentes.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La apropiaci\u00f3n real del proceso de trabajo y la de la naturaleza han procedido en este caso al mismo ritmo. Las consecuencias son una agricultura productivista, el sacrificio de la biodiversidad en aras a organismos (vegetales y animales) artificiales particularmente vulnerables a las agresiones de par\u00e1sitos, bacterias o virus, cuya protecci\u00f3n supone nuevos insumos (insecticidas, plaguicidas, antibi\u00f3ticos, etc.) y nuevos OGM resistentes a estos \u00faltimos, con lo que los productores resultan todav\u00eda m\u00e1s dependientes y expuestos a riesgos sanitarios, y se provocan contaminaciones ambientales m\u00e1s amplias, etc.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Altius, citius, fortius [<span class=\"aCOpRe\">M\u00e1s r\u00e1pido, m\u00e1s alto, m\u00e1s fuerte]<\/span>. El ejemplo anterior no implica que la apropiaci\u00f3n real de la naturaleza se limite a los procesos de producci\u00f3n aplicados a la materia viva, mientras que los que se aplican a la materia inanimada solo pueden dar lugar a una apropiaci\u00f3n formal, como defienden por su parte Boyd, Prudham y Schurman, como he se\u00f1alado m\u00e1s arriba. Para convencerse de ello basta mencionar la producci\u00f3n, la invenci\u00f3n misma en todos los sentidos del t\u00e9rmino, bajo la \u00e9gida del capital, de esos materiales artificiales inanimados que son el hormig\u00f3n (m\u00e1s exactamente el hormig\u00f3n de cemento), los pl\u00e1sticos, las fibras artificiales o de s\u00edntesis, los elementos transur\u00e1nicos (como el plutonio), etc.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Boyd, Prudham y Schurman, en cambio, definen perfectamente las diferentes finalidades generales de la apropiaci\u00f3n real de la naturaleza por el capital: \u201cEn suma, la naturaleza se (re)hace con el fin de trabajar m\u00e1s duro, m\u00e1s r\u00e1pido y mejor (harder, faster and better)\u201d (p\u00e1gina 564). Esto me ha incitado a retomar para ello, reinterpret\u00e1ndola e invirtiendo en parte el orden de los t\u00e9rminos, la divisa del Comit\u00e9 Ol\u00edmpico Internacional (COI): Citius, Altius, Fortius (m\u00e1s r\u00e1pido, m\u00e1s alto, m\u00e1s fuerte) <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18711#fn-18711-8' id='fnref-18711-8' onclick='return fdfootnote_show(18711)'>8<\/a><\/sup>. Dentro de los l\u00edmites de este art\u00edculo, tendr\u00e9 que contentarme con explicar en qu\u00e9 sentido cada una de estas finalidades obedece al imperativo de maximizaci\u00f3n de la valorizaci\u00f3n del capital, cu\u00e1les han sido las principales v\u00edas y medios de su realizaci\u00f3n, ilustr\u00e1ndolas con algunos ejemplos entre muchos otros posibles.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Altius. La primera finalidad de la apropiaci\u00f3n real de la naturaleza es una prolongaci\u00f3n directa de la que tiene la apropiaci\u00f3n real del proceso de trabajo, a saber, el aumento de la productividad del trabajo: conseguir que el trabajo vivo sea m\u00e1s productivo, o dicho de otro modo, permitir que una misma cantidad de trabajo vivo se materialice en una cantidad superior de productos u obtener una cantidad determinada de productos consumiendo una cantidad menor de trabajo vivo. Dado que todo aumento de la productividad del trabajo permite reducir el valor del capital variable (desvalorizar la fuerza de trabajo) y del capital constante (desvalorizar los elementos materiales que lo componen, en particular las materias de trabajo, aunque tambi\u00e9n los medios de trabajo), permite aumentar, ceteris paribus [Siendo el resto de las cosas iguales], la tasa de plusval\u00eda y reducir la composici\u00f3n org\u00e1nica del capital, y por tanto incrementar la tasa de beneficio.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Ahora bien, la naturaleza desempe\u00f1a una funci\u00f3n clave en el alza o la baja de la productividad del trabajo, en la medida en que contribuye a determinar la cantidad de productos en la que puede materializarse una cantidad determinada de trabajo vivo. Y puede hacerlo bien oponiendo obst\u00e1culos m\u00e1s o menos importantes a la explotaci\u00f3n de sus recursos, bien, por el contrario, ofreciendo oportunidades m\u00e1s o menos favorables a esta explotaci\u00f3n, o bien exponiendo el resultado del proceso de trabajo a riesgos m\u00e1s o menos incontrolables: pensemos, por ejemplo, en la dependencia de las cosechas de las condiciones meteorol\u00f3gicas. La apropiaci\u00f3n real de la naturaleza consistir\u00e1 aqu\u00ed en transformar la naturaleza con miras a apartar tales obst\u00e1culos, a explotar mejor estas oportunidades o a dominar dichos riesgos, siempre con el fin de hacer que el trabajo sea lo m\u00e1s productivo posible.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Para aumentar la productividad del trabajo agr\u00edcola y reducir por consiguiente el valor de los productos agrarios, o sea, el de los alimentos, que durante mucho tiempo fueron el principal componente del valor de la fuerza de trabajo, adem\u00e1s de la mecanizaci\u00f3n o automatizaci\u00f3n del trabajo agr\u00edcola (como el desarrollo de m\u00e1quinas de orde\u00f1ar capaces de detectar las ubres de cada vaca y adaptarse autom\u00e1ticamente), ha habido que recurrir al uso masivo de plaguicidas e insecticidas, modificar el r\u00e9gimen alimenticio del ganado (como dar a comer harinas animales a bovinos) y su dopaje hormonal para incrementar su peso y acelerar su crecimiento, la producci\u00f3n de OGM, etc. La reducci\u00f3n del coste de la ropa, adem\u00e1s de la mecanizaci\u00f3n y de la automatizaci\u00f3n de la industria textil y su migraci\u00f3n masiva a las zonas de bajos salarios de las formaciones semiperif\u00e9ricas y perif\u00e9ricas, ha supuesto el desarrollo y la difusi\u00f3n masiva de fibras sint\u00e9ticas (nailon, fibras acr\u00edlicas, etc.), b\u00e1sicamente por polimerizaci\u00f3n; lo que por otro lado ha permitido hacer la competencia ventajosamente a la producci\u00f3n dom\u00e9stica de ropa.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La disminuci\u00f3n del coste de la construcci\u00f3n, otro componente esencial del valor del trabajo tambi\u00e9n ha implicado, adem\u00e1s de una mecanizaci\u00f3n intensiva de las operaciones de producci\u00f3n, el desarrollo de toda una serie de materiales artificiales, como el hormig\u00f3n de cemento, las placas de yeso (Pladur), diferentes tipos de pl\u00e1sticos, pinturas sint\u00e9ticas, etc. Y la reducci\u00f3n del coste del mobiliario y de los aparatos electrodom\u00e9sticos ha procedido del mismo modo, recurriendo masivamente a los pl\u00e1sticos, maderas artificiales (compuestas de fibra de madera y resinas pl\u00e1sticas), etc.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La reducci\u00f3n del coste de producci\u00f3n de los elementos que componen el capital constante ha supuesto, con respecto a las materias de trabajo, el desarrollo de toda una multitud de materiales artificiales, desde diferentes calidades de fundici\u00f3n y de acero hasta semiconductores, adem\u00e1s de algunos que se han enumerado en el p\u00e1rrafo anterior. Y con respecto a los medios de trabajo, habr\u00eda que mencionar las generaciones sucesivas de motores (motores t\u00e9rmicos de combusti\u00f3n interna o externa, motores el\u00e9ctricos) y de generadores el\u00e9ctricos (impulsores, turbinas, placas fotovoltaicas, etc.) que permiten la conversi\u00f3n de unas formas de energ\u00eda en otras.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Citius. Una segunda finalidad de la apropiaci\u00f3n real de la naturaleza por el capital es la aceleraci\u00f3n de la rotaci\u00f3n del capital. En efecto, cuanto m\u00e1s r\u00e1pida sea esta rotaci\u00f3n, tanto mayor es la valorizaci\u00f3n del capital <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18711#fn-18711-9' id='fnref-18711-9' onclick='return fdfootnote_show(18711)'>9<\/a><\/sup>. Por consiguiente, el capital necesita reducir tanto como sea posible la duraci\u00f3n de los dos procesos de que se compone su ciclo: el proceso de producci\u00f3n y el proceso de circulaci\u00f3n. Con esta doble finalidad emplea m\u00faltiples m\u00e9todos. Aqu\u00ed solo contemplaremos los que implican una apropiaci\u00f3n real de la naturaleza tal como la entiendo en este contexto.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El proyecto de reducir la duraci\u00f3n del proceso de producci\u00f3n pasa esencialmente por dos v\u00edas. La primera, la m\u00e1s conocida, no nos interesa aqu\u00ed: es la que consiste en aumentar al m\u00e1ximo el proceso de trabajo hasta conseguir que sea continuo (mediante el trabajo por turnos), muy a menudo a costa de la fuerza de trabajo (de la salud de la clase trabajadora). La segunda, en cambio, entra en nuestro \u00e1mbito; supone la la reducci\u00f3n m\u00e1xima del tiempo de producci\u00f3n en la medida en que difiere del tiempo de trabajo, como ocurre cada vez que el proceso de trabajo emplea procedimientos qu\u00edmicos o bioqu\u00edmicos que comportan la maduraci\u00f3n del producto independientemente de toda intervenci\u00f3n humana. Esto se observa no solo en las industrias qu\u00edmicas o farmac\u00e9uticas, sino tambi\u00e9n en la agricultura y las industrias agroalimentarias. De ah\u00ed la investigaci\u00f3n y el desarrollo de procedimientos para forzar tales procesos qu\u00edmicos y bioqu\u00edmicos con el fin de acelerarlos, inclusive cuando se trata de procesos biol\u00f3gicos de maduraci\u00f3n de vegetales o animales).<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">De la selecci\u00f3n de especie hasta las manipulaciones gen\u00e9ticas, pasando por el uso masivo de numerosos insumos artificiales (plaguicidas, insecticidas, antibi\u00f3ticos, hormonas del crecimiento, alimentos sint\u00e9ticos, etc.), de este modo se ha podido reducir el tiempo necesario para la maduraci\u00f3n de frutales, hortalizas y ganado; por ejemplo, entre 1955 y 2005, el periodo necesario para obtener pollos aptos para el consumo se ha reducido de 73 a 42 d\u00edas <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18711#fn-18711-10' id='fnref-18711-10' onclick='return fdfootnote_show(18711)'>10<\/a><\/sup>. Con los inevitables destrozos m\u00e1s o menos graves que ello puede engendrar, de los menos malos (si se puede decir con respecto a la degradaci\u00f3n de la calidad gustativa y nutritiva del producto) a los peores: el riesgo para la salud del animal y del ser humano, como se vio en el caso de la epidemia de encefalitis espongiforme bovina, el famoso esc\u00e1ndalo de las llamadas vacas locas, donde las \u00fanicas locas fueron las pr\u00e1cticas consistentes en utilizar harinas animales para alimentar al ganado bovino, as\u00ed como las autoridades pol\u00edticas y cient\u00edficas que las hab\u00edan amparado.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u201c[El] capital tiende a una circulaci\u00f3n sin tiempo de circulaci\u00f3n\u201d <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18711#fn-18711-11' id='fnref-18711-11' onclick='return fdfootnote_show(18711)'>11<\/a><\/sup>. Este horizonte ut\u00f3pico de anulaci\u00f3n pura y simple del tiempo de circulaci\u00f3n, el capital trata de alcanzarlo (sin conseguirlo) con muy diversos medios. Aqu\u00ed solo nos interesan los referidos a la aceleraci\u00f3n de la circulaci\u00f3n del capital en la medida en que tengan que ver con la del capital en forma de mercanc\u00edas en curso de realizaci\u00f3n en el mercado, es decir, con el transporte, el almacenamiento, la manutenci\u00f3n, etc., de los valores de uso en los que est\u00e1 materializado el valor en proceso. Una circulaci\u00f3n que hoy en d\u00eda ha adquirido una dimensi\u00f3n planetaria, no lo olvidemos.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Esta aceleraci\u00f3n se produce, por un lado, a trav\u00e9s de la de los medios de transporte (por carretera, fluviales, mar\u00edtimos, a\u00e9reos); mediante un aumento constante de la potencia de los motores de los veh\u00edculos (con un aumento no menos constante de las emisiones de gases de efecto invernadero generadas por esos motores, que siguen dependiendo en lo esencial de productos petroleros, pese a la mejora de su eficiencia energ\u00e9tica); con la extensi\u00f3n y densificaci\u00f3n de las v\u00edas de circulaci\u00f3n y la transformaci\u00f3n de la propia naturaleza de estas (una vez m\u00e1s recurriendo de nuevos materiales: asfalto, macad\u00e1n, etc.); la uniformizaci\u00f3n y normalizaci\u00f3n de los recept\u00e1culos de transporte (como el desarrollo de contenedores que favorecen la intermodalidad) y, claro est\u00e1, la agravaci\u00f3n de las condiciones de trabajo del personal asalariado de los sectores del transporte.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La aceleraci\u00f3n de la circulaci\u00f3n del capital-mercanc\u00edas tambi\u00e9n se basa en el desarrollo de los medios y las redes de comunicaci\u00f3n; en efecto, la circulaci\u00f3n de la informaci\u00f3n ha visto aumentar enormemente su velocidad desde la correspondencia postal hasta la comunicaci\u00f3n electr\u00f3nica actual, pasando por el tel\u00e9grafo y el tel\u00e9fono <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18711#fn-18711-12' id='fnref-18711-12' onclick='return fdfootnote_show(18711)'>12<\/a><\/sup>. Pero tambi\u00e9n ha procedido, por otro lado, en la forma y por medio de una urbanizaci\u00f3n generalizada de la sociedad, es decir, mediante la creciente concentraci\u00f3n de las poblaciones, de las actividades, de sus localizaciones y desplazamientos, dentro y en el entorno de centros urbanos cada vez m\u00e1s grandes, hasta la aparici\u00f3n de megal\u00f3polis y conurbaciones de varias decenas de millones de habitantes. Si en el primer caso se trata de abolir el espacio con el tiempo (reducir el tiempo de desplazamiento entre dos puntos), en el segundo se busca, en cambio, abolir el tiempo con el espacio (concentrando y densificando al m\u00e1ximo las actividades por las que se produce y reproduce el capital). Lo que est\u00e1 en juego en este terreno es literalmente la completa remodelaci\u00f3n de la superficie de nuestro planeta y una artificializaci\u00f3n creciente del entorno vital (del espacio-tiempo cotidiano) de una creciente mayor\u00eda de seres humanos, con la alteraci\u00f3n de todos los ecosistemas, locales y planetarios, que esto implica.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Fortius. La tercera finalidad fundamental de la apropiaci\u00f3n real de la naturaleza consiste en blindar el capital (la valorizaci\u00f3n del capital) frente a todos los riesgos naturales que pueden amenazarle reforzando la fiabilidad del proceso de producci\u00f3n y de sus resultados. Se trata tanto de controlar, regular y pilotar este proceso mismo para asegurar que llegue a buen fin con los resultados esperados como de prevenir la degradaci\u00f3n de los productos acabados, al menos mientras no hayan experimentado la \u00faltima metamorfosis que interesa al capital: su venta en el mercado.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Si figura en el horizonte de todas las industrias, cualesquiera que sean, esta \u00faltima finalidad adquiere una importancia particular en aquellas en que el proceso de trabajo no se aplica a una materia inerte, sino a un proceso natural de transformaci\u00f3n de la materia. Es el caso, en particular, de la agricultura, de las industrias agroalimentarias, as\u00ed como de las industrias qu\u00edmicas y farmac\u00e9uticas e incluso de la industria sider\u00fargica. En general, esto no es posible sin un conocimiento cient\u00edfico de los procesos naturales en curso ni sin los instrumentos y las t\u00e9cnicas de control y regulaci\u00f3n de estos procesos.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Para limitarme a la industria agroalimentaria, esto ha mejorado sin duda las condiciones de conservaci\u00f3n de los alimentos, evitando su alteraci\u00f3n y degradaci\u00f3n r\u00e1pidas y los riesgos inherentes para la salud de los y las consumidoras (sobre todo el desarrollo de bacterias). As\u00ed, podemos felicitarnos de las virtudes sanitarias de la pasteurizaci\u00f3n, si bien sus efectos nutritivos y sobre todo organol\u00e9pticos son discutibles en relaci\u00f3n con ciertos productos (por ejemplo, la cerveza o el vino). En cambio, diveros conservantes, minerales u org\u00e1nicos, utilizados en este sector han causado trastornos sanitarios, algunos sumamente graves (obesidad, diabetes, c\u00e1nceres).<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Adem\u00e1s, esta tercera finalidad de la apropiaci\u00f3n real de la naturaleza por el capital nos revela una verdadera contradicci\u00f3n interna. Cuanto m\u00e1s se desarrolla este r\u00e9gimen de apropiaci\u00f3n, tanto m\u00e1s se ve la naturaleza manipulada y forzada a producir artefactos que se salen del \u00e1mbito de sus productos espont\u00e1neos, y tanto m\u00e1s se presenta el riesgo de engendrar efectos imprevistos y de hecho imprevisibles debido al car\u00e1cter necesariamente limitado de nuestro conocimiento de la naturaleza, efectos que en alg\u00fan caso pueden resultar muy peligrosos. La aparici\u00f3n de nuevas bacterias resistentes a los antibi\u00f3ticos, del mismo modo que la de par\u00e1sitos de plantas que (ya) no se consiguen erradicar con plaguicidas o insecticidas, son otros tantos ejemplos de ello, sin mencionar ya las pandemias v\u00edricas generadoras de zoonosis que se han multiplicado en los \u00faltimos decenios, de las que la covid-19 no es m\u00e1s que la m\u00e1s reciente. En pocas palabras, el forzamiento y la desnaturalizaci\u00f3n permanentes e intensificadas de la naturaleza que practica la apropiaci\u00f3n real de esta por el capital son una amenaza directa a los intentos de prever, prevenir y dominar los riesgos a los que la naturaleza puede exponer el proceso de trabajo y, por tanto, el proceso de valorizaci\u00f3n, que sin embargo son parte integrante de las finalidades de esta misma apropiaci\u00f3n real.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Cuesti\u00f3n social y cuesti\u00f3n ecol\u00f3gica<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Acumulaci\u00f3n de trabajo muerto que solo puede subsistir absorbiendo constantemente trabajo vivo, como un vampiro, el capital parasita as\u00ed necesariamente los dos factores de todo trabajo vivo que son la fuerza de trabajo humana y la naturaleza, apropi\u00e1ndose de ellas. Esta apropiaci\u00f3n no solo lleva a explotarlas absorbiendo su sustancia y por consiguiente debilit\u00e1ndolas y degrad\u00e1ndolas; m\u00e1s fundamentalmente todav\u00eda, las desnaturaliza, en la medida en que la penetraci\u00f3n del capital les transmite la esencia misma de este \u00faltimo. En ambos casos, el muerto se apodera del vivo y tiende a matarlo a su vez. La obra del capital se muestra as\u00ed esencialmente mort\u00edfera <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18711#fn-18711-13' id='fnref-18711-13' onclick='return fdfootnote_show(18711)'>13<\/a><\/sup>.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Esta fuerza mort\u00edfera del capital no es otra que la del valor, esa forma abstracta y alienada en la que el capital introduce toda la riqueza social y sus factores, el trabajo humano y la naturaleza. Revela que, valor en proceso, el capital convierte en contradicci\u00f3n antag\u00f3nica la simple diferencia entre valor de uso y valor que se manifiesta en la mercanc\u00eda. Una contradicci\u00f3n que opone la calidad a la cantidad, la diversidad (la variedad, la diferencia) a la uniformidad (identidad), la heterogeneidad a la homogeneidad, la incomparabilidad y la incomensurabilidad a la equivalencia (que implica la comparabilidad y la comensurabilidad), el crecimiento ilimitado al desarrollo determinado cualitativamente, la complejidad (dado el car\u00e1cter relacional y sist\u00e9mico de los seres y los fen\u00f3menos naturales) a la simplicidad, la divisibilidad (separabilidad) a la interconexi\u00f3n org\u00e1nica de los elementos en el interior de los ecosistemas, el arraigo (la localizaci\u00f3n \u00fanica) al desarraigo sistem\u00e1tico (la movilidad universal), la irreproducibilidad a la reproducibilidad, la irreversibilidad a la reversibilidad, la cooperaci\u00f3n para la vida a la competici\u00f3n por la ganancia, etc. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18711#fn-18711-14' id='fnref-18711-14' onclick='return fdfootnote_show(18711)'>14<\/a><\/sup><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Todos estos desarrollos descritos demuestran claramente que la cuesti\u00f3n social y la cuesti\u00f3n ecol\u00f3gica tienen una ra\u00edz com\u00fan, en este caso la apropiaci\u00f3n vamp\u00edrica por el capital del proceso de producci\u00f3n y lo que la hace posible, las relaciones de producci\u00f3n capitalistas, de las que la expropiaci\u00f3n de los productores es el hecho fundacional. Por consiguiente, es te\u00f3ricamente err\u00f3neo y pol\u00edticamente inoperante separarlas, oponer una a otra o jerarquizarlas subordinando una a otra. La lucha contra el capital-vampiro ha de ser a la vez, igual y simult\u00e1neamente, roja y verde, atacando tanto la manera en que aquel domina y explota el trabajo humano como la manera en que explota y domina la naturaleza, fen\u00f3menos que por cierto operan casi siempre de forma concertada.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Por decirlo a\u00fan de otro modo, el socialismo ha de ser ecol\u00f3gico mientras que la ecolog\u00eda pol\u00edtica ha de ser socialista. Esto implica profundas revisiones cr\u00edticas por parte de la mayor\u00eda de movimientos y organizaciones socialistas actuales (o lo que queda de ellas) y de sus r\u00e9plicas ecologistas (al menos de las que no se han reducido ya a la mera funci\u00f3n de claca de un ilusorio capitalismo verde <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18711#fn-18711-15' id='fnref-18711-15' onclick='return fdfootnote_show(18711)'>15<\/a><\/sup> ), en todos los aspectos (program\u00e1ticoos, estrat\u00e9gicos y organizativos). Revisiones que no puedo detallar aqu\u00ed.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Porque tal como muestra lo expuesto hasta aqu\u00ed, estas dos cuestiones, la social y la ecol\u00f3gica, solo podr\u00e1n resolverse conjuntamente, mediante la eliminaci\u00f3n del capital-vampiro. Una eliminaci\u00f3n que exige clavar una estaca en el coraz\u00f3n mismo del capital: en su apropiaci\u00f3n privativa de los medios de producci\u00f3n sociales a trav\u00e9s de la que se apropia tanto del trabajo humano como de la naturaleza.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><b><u>Notas<\/u><\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-c68cd7da4e-MsoNormal\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el capital, y a trav\u00e9s de \u00e9l, el muerto (el trabajo muerto) agarra al vivo (el trabajo vivo) doblemente. Se apodera de su fuerza productiva para mantenerse en vida, prosperar y acumularse. Y al mismo tiempo hace que se extinga: le priva de su fuerza productiva, que objetiviza en su propio cuerpo, lo desrealiza convirti\u00e9ndolo en ectoplasma (o zombi), cuando no lo agota hasta su muerte f\u00edsica. Trabajo materializado y acumulado, trabajo muerto en este sentido, el capital no se relaciona con el trabajo vivo m\u00e1s que para explotarlo, dominarlo y finalmente alienarlo, transfigur\u00e1ndolo o, mejor dicho, desfigur\u00e1ndolo con su impronta monstruosa y mort\u00edfera.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":18728,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[85629,248103,31683],"tags":[703606447,703605025,1128955,703606442,703606445,703606448,374,703605024,703605645,327683,703606446,703606449,703605035,703605332],"class_list":{"0":"post-18711","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-capitalismo","8":"category-marxismo","9":"category-medio-ambiente","10":"tag-apropiacion-real","11":"tag-capitalismo","12":"tag-despilfarro","13":"tag-el-capital","14":"tag-fuerza-productiva","15":"tag-hormigon","16":"tag-ideas","17":"tag-marx","18":"tag-marxismo","19":"tag-ogm","20":"tag-pillaje","21":"tag-plastico","22":"tag-salud","23":"tag-trabajo","25":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/VampirismoSeg-1384753404-1621953700279.jpg?fit=850%2C512&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-4RN","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18711","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=18711"}],"version-history":[{"count":18,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18711\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18743,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18711\/revisions\/18743"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/18728"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=18711"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=18711"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=18711"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}