{"id":18607,"date":"2021-05-13T20:56:15","date_gmt":"2021-05-13T18:56:15","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18607"},"modified":"2021-05-15T19:41:34","modified_gmt":"2021-05-15T17:41:34","slug":"venezuela-estrategias-para-sobrevivir-en-el-limite-mosises-duran","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18607","title":{"rendered":"Venezuela &#8211; Estrategias para sobrevivir en el l\u00edmite. [Mois\u00e9s A. Dur\u00e1n]"},"content":{"rendered":"<p class=\"ox-186b392e46-MsoNormal\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Con salarios que a menudo est\u00e1n por debajo de los m\u00ednimos de supervivencia, la poblaci\u00f3n venezolana depende en gran medida de los bonos, las bolsas de alimentos y otros programas sociales, adem\u00e1s de diversas estrategias que transitan entre la legalidad y la ilegalidad. Pero, de la mano de la inmigraci\u00f3n masiva, hoy una gran diferencia pasa por tener o no familiares en el exterior que env\u00eden remesas.<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-186b392e46-MsoNormal\"><span style=\"color: #000000;\"><b><a href=\"https:\/\/nuso.org\/\">Nueva Sociedad<\/a>, mayo 2021<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-186b392e46-MsoNormal\"><span style=\"color: #000000;\"><b><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 13-5-2021<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-186b392e46-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Decir que en Venezuela existe una profunda crisis pol\u00edtica, econ\u00f3mica y social no constituye sorpresa alguna ni tiene un especial atractivo acad\u00e9mico o pol\u00edtico. La crisis lleva a\u00f1os abati\u00e9ndose sobre la poblaci\u00f3n venezolana y salpicando hacia el resto del continente, y en general hacia muchos pa\u00edses del mundo, por la v\u00eda de las historias que llevan consigo quienes han decidido literalmente huir del pa\u00eds y refugiarse en otras latitudes, con la esperanza de encontrar afuera lo que sienten que les es negado en Venezuela.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-186b392e46-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">A pesar de ello, sigue siendo una asignatura pendiente para las ciencias sociales una explicaci\u00f3n plausible acerca de c\u00f3mo, en apenas 20 o 30 a\u00f1os, una naci\u00f3n que fue capaz de protagonizar una de las revueltas m\u00e1s duras contra el neoliberalismo, en los sucesos conocidos como el \u00abCaracazo\u00bb, asume hoy su condici\u00f3n de ruindad y una suerte que cualquiera podr\u00eda considerar inmerecida, a medio camino entre el desespero y la resignaci\u00f3n. Al menos en apariencia.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-186b392e46-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La principal dificultad que existe en Venezuela para analizar lo que acontece en cualquier \u00e1mbito de la vida p\u00fablica es la extrema opacidad con que las entidades oficiales manejan la informaci\u00f3n. Ello incluye toda la esfera econ\u00f3mica y, por supuesto, tambi\u00e9n la esfera social. Por ello, las posibilidades de construir una imagen lo m\u00e1s cercana posible a esa realidad tan cruda como la que se vive supone la necesidad de echar mano de una multiplicidad de fuentes, muy variadas, que incluyen la escasa informaci\u00f3n oficial que circula -mediante lecturas intersticiales, paralelas o superpuestas que puedan resultar indicativas de la situaci\u00f3n-, y que deben ser complementadas con los c\u00e1lculos y proyecciones que formulan investigadores o agencias especializadas y hasta referencias testimoniales de quienes viven y padecen la realidad cotidiana venezolana. Solo entonces podr\u00edamos tener una aproximaci\u00f3n bastante razonable a lo que realmente ocurre.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-186b392e46-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Como ya es costumbre en Venezuela, el pasado 1\u00b0 de Mayo el gobierno de Nicol\u00e1s Maduro anunci\u00f3 al pa\u00eds un incremento del salario m\u00ednimo mensual, que qued\u00f3 fijado en siete millones de bol\u00edvares, as\u00ed como un incremento del llamado bono de alimentaci\u00f3n o \u00abcestaticket\u00bb, el cual fue fijado en tres millones de bol\u00edvares. Ese d\u00eda el Banco Central de Venezuela fijaba el precio del d\u00f3lar en 2.746.151,81 bol\u00edvares. Es decir, el anuncio gubernamental indicaba que el ingreso m\u00ednimo integral se ubica oficialmente en 3,64 d\u00f3lares al mes (0,12 d\u00f3lares diarios). Semejante nivel salarial mantiene a Venezuela como uno de los pa\u00edses con el salario m\u00ednimo m\u00e1s bajo del mundo. Como era de esperarse, el anuncio solo produjo decepci\u00f3n, frustraci\u00f3n y una lluvia de cr\u00edticas que expresaban el malestar existente en la sociedad venezolana respecto de la marcha de la econom\u00eda y, particularmente, de los ingresos de los trabajadores.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-186b392e46-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Como es sabido, el Banco Mundial considera pobre a toda persona cuyos ingresos est\u00e9n por debajo de 1,90 d\u00f3lares al d\u00eda, o aproximadamente 57 d\u00f3lares al mes. En ausencia de estad\u00edsticas oficiales que indiquen el valor de la canasta m\u00ednima alimentaria, solo nos queda utilizar los datos proporcionados por la \u00fanica entidad que en Venezuela ofrece alg\u00fan indicio cre\u00edble en esta materia. De acuerdo con un reporte del Centro de Documentaci\u00f3n y An\u00e1lisis para los Trabajadores (CENDA), para el mes de marzo de 2021, la canasta m\u00ednima alimentaria ten\u00eda un costo aproximado de 230 d\u00f3lares. Entidades privadas independientes han establecido en 55 d\u00f3lares el ingreso promedio en Venezuela.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-186b392e46-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Por supuesto, el gobierno es plenamente consciente de lo insuficiente que resulta el salario fijado, el cual puede alcanzar como mucho para adquirir un kilo de queso o un empaque de huevos. Por eso, implement\u00f3 un conjunto de beneficios sociales y monetarios suministrados a la poblaci\u00f3n de menores recursos como subsidio directo (en la forma de bonos), mediante una plataforma digital denominada Patria, que consiste en asignaciones monetarias que pueden alcanzar hasta unos 15 d\u00f3lares mensuales en el mejor de los casos, adem\u00e1s de una bolsa de alimentos suministrada a trav\u00e9s de un programa social basado en los comit\u00e9s locales de abastecimiento y producci\u00f3n (CLAP).<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-186b392e46-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Estos programas son, sin duda, importantes, pero al no existir registro p\u00fablico verificable, no es posible saber cu\u00e1ntas personas est\u00e1n siendo realmente beneficiadas por ellos ni cu\u00e1l es el impacto que tienen en la sociedad venezolana. Pero a juzgar por la situaci\u00f3n social, es claro que distan mucho de constituir una verdadera soluci\u00f3n al drama que vive el pa\u00eds. Ello sin mencionar que esos programas han sido denunciados como mecanismos de control social y manipulaci\u00f3n pol\u00edtico-electoral por quienes se oponen al r\u00e9gimen actual, y tambi\u00e9n se escuchan comentarios en este sentido en las redes sociales, las colas o las calles.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-186b392e46-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Un par de hechos recientes dejan ver con relativa rapidez y facilidad la magnitud y gravedad de la situaci\u00f3n que se vive en Venezuela. Hace algunas semanas, el Fondo Monetario Internacional (FMI) divulg\u00f3 su \u00faltimo Informe sobre perspectivas de la econom\u00eda mundial, en el que Venezuela aparece como el pa\u00eds m\u00e1s pobre del continente, al menos en lo que respecta al producto per c\u00e1pita. M\u00e1s all\u00e1 de la mencionada dificultad para acceder a datos, ya a mediados del a\u00f1o pasado, la Encuesta de Condiciones de Vida (Encovi) 2020, elaborada por la Universidad Cat\u00f3lica Andr\u00e9s Bello (UCAB), sosten\u00eda que la pobreza en Venezuela afectaba al menos a 94% de la poblaci\u00f3n, y la pobreza extrema, a 67%. Estos datos contrastan radicalmente con una informaci\u00f3n suministrada por el presidente Maduro en enero de este a\u00f1o con motivo de la presentaci\u00f3n de su Memoria y Cuenta 2020 ante la Asamblea Nacional. En su exposici\u00f3n, se\u00f1al\u00f3 que la pobreza general alcanzaba a 17% de la poblaci\u00f3n, mientras que la extrema apenas a 4%.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-186b392e46-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Hace solo algunos d\u00edas, se materializ\u00f3 un acuerdo entre el gobierno venezolano y el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas (PMA-ONU) mediante el cual este \u00faltimo abastecer\u00e1 de alimentos a 185.000 ni\u00f1os en edad escolar durante el presente a\u00f1o, cifra que deber\u00e1 crecer hasta 1.500.000 en 2023. Respecto de este acuerdo, Maduro afirm\u00f3 que ven\u00eda siendo objeto de negociaciones desde hace varios a\u00f1os. Es de suponer que el soporte de informaci\u00f3n que hizo posible justificar el acuerdo con el PMA-ONU se bas\u00f3 en datos proporcionados por el propio gobierno.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-186b392e46-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Atr\u00e1s qued\u00f3 el tiempo en que Venezuela exhib\u00eda cifras de una econom\u00eda relativamente pr\u00f3spera con un extraordinario impacto en cuanto a \u00edndices de desarrollo social o de desempe\u00f1o de la econom\u00eda. Hoy, en un pa\u00eds atravesado por la peor crisis de su historia republicana, que exhibe de manera persistente una hiperinflaci\u00f3n de la cual no logra salir, azotado por una contracci\u00f3n econ\u00f3mica igualmente persistente, y como el resto del mundo golpeado por la pandemia, los venezolanos literalmente sobreviven ensayando un sinf\u00edn de estrategias.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-186b392e46-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">No es el objeto de este art\u00edculo detallar ni analizar las causas de semejante cat\u00e1strofe econ\u00f3mica, social y humanitaria, en la que se mezclan una voraz corrupci\u00f3n estatal, un p\u00e9simo manejo por parte de las autoridades de la econom\u00eda y en general, del Estado, y las consecuencias de un conjunto de sanciones unilaterales impuestas por Estados Unidos, la Uni\u00f3n Europea y otro conjunto de pa\u00edses sobre la econom\u00eda y algunos de los l\u00edderes gubernamentales. Nos proponemos radiografiar a vuelo rasante al menos una peque\u00f1a parte de la realidad de quienes sobreviven en el piso m\u00e1s bajo de la estructura socioecon\u00f3mica del pa\u00eds.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-186b392e46-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Dicho esto, la pregunta que tendr\u00edamos que hacernos es: \u00bfexactamente c\u00f3mo es que logran vivir, o mejor dicho sobrevivir, en Venezuela aquellos cuyos ingresos no logran siquiera acercarse al precio de la cesta b\u00e1sica?<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-186b392e46-MsoNormal\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Remesas<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-186b392e46-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Uno de los s\u00edntomas m\u00e1s emblem\u00e1ticos de la crisis venezolana es el \u00e9xodo migratorio. Una significativa proporci\u00f3n de los venezolanos y venezolanas, acorralados por la crisis y frente a un futuro que luce sombr\u00edo e incierto, simplemente ha buscado otros horizontes, protagonizando uno de los flujos migratorios m\u00e1s intensos y significativos de los \u00faltimos a\u00f1os desde un pa\u00eds que no se encuentra en guerra, al menos no en una declarada. Esta migraci\u00f3n, para 2020, alcanzaba aproximadamente unos 5,4 millones de personas, seg\u00fan ha registrado el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), una cifra altamente significativa para un pa\u00eds cuya poblaci\u00f3n es de unos 30 millones de personas. Conscientes de la situaci\u00f3n en la que quedan sus familiares, una buena cantidad de quienes partieron env\u00eda remesas. La diferencia entre una familia que literalmente pasa hambre y otra que no lo hace puede estar asociada a tener o no un familiar en el exterior que le env\u00ede alg\u00fan tipo de ayuda. No se cuenta con cifras oficiales sobre el monto global de divisas que ingresan en Venezuela por concepto de remesas, pero algunas estimaciones ubicaban esa cifra para 2019 en unos 3.500 millones de d\u00f3lares y para 2020, en 1.600 millones, debido a una fuerte contracci\u00f3n a causa de la pandemia.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-186b392e46-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Carmen tiene 62 a\u00f1os. Vive sola. Su esposo muri\u00f3 hace a\u00f1os, arrollado por un veh\u00edculo cuando se dirig\u00eda a su trabajo como alba\u00f1il. Como pudo, se las arregl\u00f3 para criar dos hijos que para entonces ten\u00edan 12 y 10 a\u00f1os. El mayor muri\u00f3 asesinado por delincuentes hace tres a\u00f1os. El menor, que ahora tiene 20 a\u00f1os, se fue a Trinidad en 2019. Carmen recibe una pensi\u00f3n de 1.800.000 bol\u00edvares y, dependiendo de su suerte, algunos bonos que le asigna el gobierno a trav\u00e9s de la plataforma Patria. Una vez al mes, recibe su bolsa del CLAP, \u00abcada vez con menos productos\u00bb, seg\u00fan dice. Vive en una casa que ocupaba como cuidadora y que luego fue abandonada por sus due\u00f1os, quienes se marcharon del pa\u00eds intempestivamente. Sus ingresos, aun siendo una mujer sola, le resultan insuficientes. Sus tres hernias discales y otros \u00abachaques de vieja\u00bb le impiden trabajar como sol\u00eda hacerlo, pero se las arregla para elaborar algunos dulces y venderlos los fines de semana. Su hijo le env\u00eda unos 50 d\u00f3lares por mes. Dice que con lo que re\u00fane entre pensi\u00f3n, bonos y remesas, le resulta suficiente para vivir, aunque comparte una porci\u00f3n de lo que re\u00fane con su propia madre, que vive en otra ciudad con una hermana. No obstante, reconoce que siempre est\u00e1 en el l\u00edmite. No se permite lujo alguno, sus gastos se limitan a comprar comida y unas pocas medicinas. No paga servicios p\u00fablicos aunque su casa posee servicio el\u00e9ctrico y agua mediante conexiones ilegales. Hace mucho que no compra vestido o calzado. Su indumentaria lo confirma. La vivienda empieza a necesitar al menos peque\u00f1as inversiones en mantenimiento, pero dice que no lo har\u00e1. \u00abMijo, si lo que me llega apenas me alcanza pa&#8217; medio vivir y darle a mi mam\u00e1\u00bb, justifica.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-186b392e46-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Como Carmen, decenas de miles de personas y de familias venezolanas sobreviven gracias a los recursos que les env\u00edan familiares residenciados en el exterior. Algunos un poco m\u00e1s afortunados pueden llegar a recibir remesas significativamente mayores que ella. Fuera de toda duda, y al margen de la ausencia de cifras oficiales, puede decirse que la cat\u00e1strofe humanitaria venezolana ser\u00eda ostensiblemente peor de no ser por esta fuente de ingresos.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-186b392e46-MsoNormal\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Bonos y bolsas CLAP<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-186b392e46-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Como parte de una pol\u00edtica asistencial, el gobierno de Maduro, mediante la mencionada plataforma Patria, hace entregas peri\u00f3dicas de recursos monetarios directamente a un n\u00famero indeterminado de personas en el pa\u00eds. Los montos que se entregan mediante dep\u00f3sitos a cuentas bancarias de los beneficiarios son siempre un misterio, pues se desconocen los criterios que determinan las asignaciones (que var\u00edan de uno a otro beneficiario). A modo de conjetura y sobre la base de la opini\u00f3n recogida entre distintas personas que son beneficiarias de este tipo de pol\u00edticas, podr\u00edamos suponer que por la v\u00eda de los bonos, una persona podr\u00eda estar percibiendo entre cinco y 15 d\u00f3lares mensuales, pero sin la regularidad de un ingreso fijo. Los montos, adem\u00e1s, pueden variar dr\u00e1sticamente de un mes al otro sin explicaci\u00f3n alguna. Tambi\u00e9n se sabe de personas que, aun estando registradas en la plataforma, jam\u00e1s han recibido ingresos pese a estar en situaciones muy precarias.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-186b392e46-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La familia de Laura se compone de cuatro personas. Ella, de 44 a\u00f1os, est\u00e1 desempleada; su esposo, de 50 a\u00f1os, no tiene trabajo estable y sus dos hijas menores, de 11 y 8 a\u00f1os, estudian en una escuela p\u00fablica. Viven en las afueras de Higuerote, un pueblo costero de vocaci\u00f3n tur\u00edstica en el estado Miranda. Laura se define como opositora al gobierno, mientras que su esposo, aunque con muchas cr\u00edticas y casi expresando cierta verg\u00fcenza, dice ser chavista. Ten\u00edan un peque\u00f1o restaurante junto con la madre de Laura en su mismo pueblo. El negocio se vino a pique cuando en 2017 la crisis econ\u00f3mica, y sobre todo el desabastecimiento, liquid\u00f3 pr\u00e1cticamente toda actividad econ\u00f3mica sin margen para resistir. Desde entonces, Laura solo logra trabajar eventualmente en trabajos de limpieza en las villas vacacionales ubicadas en su zona de residencia, pertenecientes a cierto sector pudiente, casi todo residenciado en Caracas y compuesto hoy en d\u00eda casi totalmente por personas vinculadas directa o indirectamente con el gobierno. Su esposo, a partir de la quiebra del restaurante, trabaj\u00f3 como empleado en un yate que pertenece a \u00abun chivo del PSUV [Partido Socialista Unido de Venezuela]\u00bb, pero renunci\u00f3 hace algunos meses acusando un trato continuamente degradante y paga baja (100 d\u00f3lares mensuales). Hoy en d\u00eda \u00abse rebusca\u00bb alg\u00fan ingreso con la venta de guacucos, una peque\u00f1a almeja que extrae manualmente luego de una muy exigente faena a las orillas de la playa, y por lo cual puede llegar a percibir unos 25 d\u00f3lares semanales; tambi\u00e9n ofrece sus servicios haciendo \u00ablo que sea\u00bb en las urbanizaciones vacacionales de la zona. Con un gran dejo de amargura, Laura dice que soportan demasiadas limitaciones y penurias, pero no se atreve a marcharse del pa\u00eds, asustada por lo poco agraciada que ha resultado esa experiencia para algunas personas que conoce. El miedo a pasarla afuera peor de lo que la pasa en su pa\u00eds los inhibe de intentar esa alternativa, aunque no la descartan. A Laura casi siempre le llegan los bonos. A su esposo, nunca. Reciben la bolsa del CLAP, pero \u00abpr\u00e1cticamente solo trae carbohidratos y en muy poca cantidad\u00bb.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-186b392e46-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Oscar tiene 72 a\u00f1os. Vive solo, aspecto de su vida del cual no habla. Tiene una hija de 23 a\u00f1os, casada y con un hijo que vive en el mismo pueblo. Ella es bombera. Pr\u00e1cticamente no tienen comunicaci\u00f3n. Oscar sufre de un c\u00e1ncer de pr\u00f3stata de lento desarrollo y de una hernia inguinal que le impide moverse con cierta soltura. Toda su vida fue taxista, pero entre su situaci\u00f3n de salud y el encarecimiento de los repuestos automotores, debi\u00f3 abandonar su oficio y vendi\u00f3 su veh\u00edculo al no poder repararlo y cambiarle los cauchos. Hoy en d\u00eda vive casi exclusivamente de la pensi\u00f3n y los bonos que le entrega el gobierno a trav\u00e9s de la plataforma Patria, de la bolsa del CLAP y de la ayuda que algunos vecinos le prestan regal\u00e1ndole algo de comer con cierta regularidad. Aunque su situaci\u00f3n es objetivamente de penuria, no habla mal del gobierno. Con claros signos externos de desnutrici\u00f3n, de alguna manera est\u00e1 convencido de que su \u00fanica posibilidad de supervivencia, o de ralentizar su final, est\u00e1 asociado a las ayudas que le da el gobierno, aun cuando ello no le alcanza para sus medicinas, y el sistema de salud p\u00fablico que debe atenderlo simplemente no lo hace por carecer de insumos.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-186b392e46-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Sonia es una joven maestra de escuela que vive en Caracas. A pesar de provenir de una familia de muy modestos recursos, en la d\u00e9cada de 1990 logr\u00f3 estudiar en la universidad y posteriormente realizar estudios de maestr\u00eda. En su momento, consigui\u00f3 adquirir un apartamento en una zona popular de Caracas y ayudar a su madre a adquirir el suyo. Hoy en d\u00eda, soltera, con una hija de 12 a\u00f1os, entre salario y bonificaciones dice no llegar a redondear ni siquiera 20 d\u00f3lares al mes. Su rostro no solo refleja una gran tristeza, sino sobre todo depresi\u00f3n. Aprovechando la cuarentena y que no tienen que asistir presencialmente a dar clases, desde hace un a\u00f1o deambula por las calles de Caracas con algunos termos de caf\u00e9 ofreci\u00e9ndolos como parte de su estrategia de supervivencia. Esta actividad le permite un ingreso extra de no menos del doble de lo que percibe por su trabajo. Decidi\u00f3 no cancelar servicios p\u00fablicos, m\u00e1s por imposibilitada que como acto de rebeld\u00eda, pero dice que hasta su \u00faltimo d\u00eda luchar\u00e1 contra la \u00abdictadura de hambre\u00bb que es el gobierno de Maduro.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-186b392e46-MsoNormal\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Derrota en proceso<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-186b392e46-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Ejemplos como los anteriores abundan en Venezuela. Pr\u00e1cticamente cada venezolano es no solo testigo sino protagonista de las m\u00e1s impensables estrategias de subsistencia ensayadas en el marco de esta terrible experiencia. Es la creatividad la que impulsa a un ser humano a no rendirse y a inventarse cada d\u00eda nuevas formas de supervivencia.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-186b392e46-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">No siempre legales, no siempre bien vistas, no siempre suficientes ni siempre efectivas. Pero se trata de la lucha por ganar la carrera contra el hambre. Desde hurgar entre la basura de restaurantes y mercados y recuperar de all\u00ed lo que a\u00fan pueda ser comestible, hasta vender objetos de toda \u00edndole, incluidos los propios electrodom\u00e9sticos del hogar. Desde rastrear en\u00a0 el principal r\u00edo de la ciudad capital, el Guaire, en busca de objetos que puedan ser vendidos, hasta habitar sobre losas en cementerios. Desde incorporarse a tareas totalmente ajenas a aquellos oficios o profesiones en las que fueron formados, hasta participar de actividades ilegales de diversa \u00edndole: tr\u00e1fico de drogas, prostituci\u00f3n, contrabando, etc. Ensayando m\u00faltiples modalidades de trueque, reduciendo de tres a dos o a una comida al d\u00eda; reduciendo a la vez la calidad, variedad y cantidad de alimentos que se consumen; eliminando dr\u00e1sticamente el disfrute de actividades recreativas y culturales; limitando la movilidad al m\u00ednimo necesario; limitando o eliminando los gastos en materia de calzado y vestido, e incluso medicina; optando por alternativas naturales de curaci\u00f3n cuando las enfermedades atacan. Para quienes trabajan, la realidad es muy dif\u00edcil; para quienes carecen de empleo, es simplemente dram\u00e1tica: seg\u00fan el Fondo Monetario Internacional, el desempleo en Venezuela se sit\u00faa en 2020 en 58,3%, y ser\u00eda el m\u00e1s alto del mundo. De nuevo, carecemos de cifras oficiales sobre este indicador. Incluso las diferencias podr\u00edan elevarse hasta quienes prestan servicios para el Estado y quienes lo hacen para el sector privado. Analistas econ\u00f3micos e investigadores dan cuenta de una notable diferencia en el salario que se paga en el sector privado respecto del que paga el sector p\u00fablico.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-186b392e46-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">No es dif\u00edcil advertir que esta lucha por la supervivencia no todos la ganan, y que aun dando batalla, muchos exhiben en su humanidad la prueba fehaciente de una derrota en proceso.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-186b392e46-MsoNormal\"><span style=\"color: #000000;\">* <b>Mois\u00e9s A. Dur\u00e1n, <\/b>soci\u00f3logo venezolano. Es miembro del equipo consultor de la Fundaci\u00f3n Prosocial 21. Es consultor independiente en varios proyectos de desarrollo social en Venezuela, tanto de car\u00e1cter privado como p\u00fablico.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con salarios que a menudo est\u00e1n por debajo de los m\u00ednimos de supervivencia, la poblaci\u00f3n venezolana depende en gran medida de los bonos, las bolsas de alimentos y otros programas sociales, adem\u00e1s de diversas estrategias que transitan entre la legalidad y la ilegalidad. Pero, de la mano de la inmigraci\u00f3n masiva, hoy una gran diferencia pasa por tener o no familiares en el exterior que env\u00eden remesas.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":18615,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[17923],"tags":[17212,703606403,703606405,703606404,703606406,703605011,703604913,703604843,703605013,703606407,703604933,703605368,703605248,978278,703604964],"class_list":{"0":"post-18607","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-venezuela","8":"tag-america-latina","9":"tag-caracazo","10":"tag-cestaticket","11":"tag-bono-de-alimentacion","12":"tag-clap","13":"tag-fmi","14":"tag-hambre","15":"tag-maduro","16":"tag-miseria","17":"tag-partido-socialista-unido-de-venezuela","18":"tag-pobreza","19":"tag-programa-mundial-de-alimentos","20":"tag-psuv","21":"tag-remesas","22":"tag-salarios","24":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Venezuela1305-1-225377825-1620932837147.jpg?fit=975%2C584&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-4Q7","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18607","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=18607"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18607\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18646,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18607\/revisions\/18646"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/18615"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=18607"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=18607"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=18607"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}