{"id":18259,"date":"2021-04-24T16:50:48","date_gmt":"2021-04-24T14:50:48","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18259"},"modified":"2021-04-24T16:50:48","modified_gmt":"2021-04-24T14:50:48","slug":"uruguay-poblacion-y-desarrollo-en-el-pais-vacio-una-mirada-olvidada-y-necesaria-fernando-filgueira","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18259","title":{"rendered":"Uruguay &#8211; Poblaci\u00f3n y desarrollo en el \u00abpa\u00eds vac\u00edo\u00bb: una mirada olvidada y necesaria. [Fernando Filgueira]"},"content":{"rendered":"<p class=\"ox-2fb98691c9-MsoNormal\"><span style=\"color: #000000;\"><b><a href=\"https:\/\/ladiaria.com.uy\/politica\/\">La Diaria<\/a>, 24-4-2021<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-2fb98691c9-MsoNormal\"><span style=\"color: #000000;\"><b><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 24-4-2021<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-2fb98691c9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Recientemente el pa\u00eds ha recibido la noticia del n\u00famero de nacimientos en 2020: 35.806 ni\u00f1os nacidos vivos, 1.600 menos que en 2019 y 10.000 menos aproximadamente que hace tan s\u00f3lo diez a\u00f1os. Las alarmas se encienden: la tasa de fecundidad se ubica en el entorno de 1,5 por mujer, muy por debajo de la tasa de reemplazo de 2,1 que desde la demograf\u00eda se indica como necesaria para sostener el crecimiento poblacional. La apelaci\u00f3n a aumentar la fecundidad se escucha por un per\u00edodo corto de tiempo, la distop\u00eda de un pa\u00eds vac\u00edo vuelve a ser mencionada y luego los temas poblacionales y sus din\u00e1micas tienden a abandonar el espacio p\u00fablico. La apelaci\u00f3n voluntarista a poner a las mujeres a parir indica lo poco que se trabajan estos temas en forma rigurosa en el debate p\u00fablico, ya que tal apelaci\u00f3n es ingenua, no es deseable desde una perspectiva de derechos, pero adem\u00e1s es, como lo demuestra sobradamente la evidencia comparada, poco realista.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-2fb98691c9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Las din\u00e1micas de poblaci\u00f3n constituyen una clave fundamental para pensar el desarrollo social y econ\u00f3mico de las naciones. Ello, sin embargo, tiende a ser poco incorporado en los planes de desarrollo de los pa\u00edses y en el debate m\u00e1s general sobre pol\u00edticas p\u00fablicas. La fecundidad, la mortalidad, las din\u00e1micas migratorias, los arreglos familiares y sus cambios, as\u00ed como la distribuci\u00f3n espacial de la poblaci\u00f3n, son din\u00e1micas y tendencias que afectan en forma cr\u00edtica la capacidad de las sociedades de avanzar en materia de equidad social y eficiencia econ\u00f3mica. Sin embargo, la ausencia de estas variables y tendencias persiste en el debate sobre el desarrollo y, sobre todo, en las discusiones concretas sobre pol\u00edticas p\u00fablicas. Este vac\u00edo genera carencias y d\u00e9ficits en la planificaci\u00f3n y el desarrollo de las pol\u00edticas nacionales. Las pol\u00edticas educativas, las de salud, las de seguridad social y las m\u00e1s recientes de cuidados son factores que afectan, se ven afectados y ayudan a compatibilizar los desaf\u00edos del envejecimiento poblacional con el balance intergeneracional del bienestar, la sostenibilidad fiscal, la eficiencia econ\u00f3mica agregada y la equidad social.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-2fb98691c9-MsoNormal\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>El bienestar y la fiscalidad en clave generacional<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-2fb98691c9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En todas las sociedades, los flujos intergeneracionales de recursos econ\u00f3micos poseen un impacto importante sobre el bienestar de las personas, la igualdad de oportunidades y resultados, as\u00ed como sobre el crecimiento econ\u00f3mico en t\u00e9rminos presentes y futuros. Debido a que el ingreso relativo de las personas var\u00eda significativamente a lo largo del ciclo de vida, las transferencias intergeneracionales no son neutrales con respecto a la edad y, por lo tanto, los cambios en la estructura de edad suelen tener un impacto importante en los flujos de recursos entre las generaciones. Por ejemplo, durante la transici\u00f3n demogr\u00e1fica hay un per\u00edodo en que la fuerza de trabajo crece m\u00e1s r\u00e1pidamente que la poblaci\u00f3n dependiente de ella, no s\u00f3lo debido a la ca\u00edda de la fecundidad, sino tambi\u00e9n a la creciente participaci\u00f3n femenina en el mercado laboral. Manteni\u00e9ndose constantes otros factores, esta situaci\u00f3n produce un bono demogr\u00e1fico caracterizado por una liberaci\u00f3n de recursos que pueden ser utilizados para incrementar el bienestar de la familia, o bien para invertir en capital humano y f\u00edsico con el fin de promover el crecimiento y desarrollo econ\u00f3mico a largo plazo (Bloom y Williamson, 1998; Bloom, Canning y Sevilla, 2003).<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-2fb98691c9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El envejecimiento poblacional aumenta considerablemente la carga que enfrentan las familias y los estados en tiempo y dinero, para apoyar el bienestar y combatir la vulnerabilidad de las personas mayores. Esta vulnerabilidad de las personas mayores surge de procesos naturales de deterioro f\u00edsico y ps\u00edquico, del fin del v\u00ednculo con el mercado laboral y del debilitamiento de las redes familiares y sociales del adulto mayor. Aunque Am\u00e9rica Latina transita actualmente por el per\u00edodo favorable de bono demogr\u00e1fico, muchos pa\u00edses deber\u00e1n enfrentar muy pronto los desaf\u00edos del envejecimiento de la poblaci\u00f3n; muchos pa\u00edses de la regi\u00f3n se encuentran en procesos incipientes \u2013y en algunos casos ya m\u00e1s avanzados\u2013 de envejecimiento. Tal es el caso de Uruguay. La r\u00e1pida ca\u00edda de la fecundidad (en plazos mucho m\u00e1s cortos que en los pa\u00edses desarrollados) y una m\u00e1s marcada expansi\u00f3n o extensi\u00f3n de la esperanza de vida, preanuncian un proceso complejo en t\u00e9rminos econ\u00f3micos y sociales. Debe tenerse en cuenta adem\u00e1s que dicha etapa de envejecimiento ser\u00e1 enfrentada en Am\u00e9rica Latina y en Uruguay en un contexto en que las sociedades no s\u00f3lo son relativamente m\u00e1s pobres que las sociedades envejecidas del norte, sino que son mucho m\u00e1s desiguales (Saad, Miller y Mart\u00ednez, 2009; Cepal, 2016, 2017).<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-2fb98691c9-MsoNormal\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Las transferencias intergeneracionales y sus implicancias<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-2fb98691c9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En cualquier pa\u00eds, la poblaci\u00f3n presenta pautas de consumo y generaci\u00f3n de ingresos que var\u00edan a lo largo del ciclo de vida. A los seis a\u00f1os un ni\u00f1o consumir\u00e1, en promedio, en un pa\u00eds dado, bienes y servicios equivalentes a una cierta cantidad de dinero, pero no generar\u00e1 ingresos propios. Al graficar en dos curvas estas variaciones de consumo e ingreso a lo largo del ciclo de vida, se obtiene un diagrama simple que permite capturar la din\u00e1mica esencial del consumo monetario y la generaci\u00f3n de ingresos en la vida de las personas (ver figura 1).<img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"18263\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=18263\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Uruguay2404-II.jpg?fit=1200%2C784&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"1200,784\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Uruguay2404 II\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Uruguay2404-II.jpg?fit=656%2C429&amp;ssl=1\" class=\"  wp-image-18263 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Uruguay2404-II.jpg?resize=656%2C428&#038;ssl=1\" alt=\"Uruguay2404 II\" width=\"656\" height=\"428\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Uruguay2404-II.jpg?w=1200&amp;ssl=1 1200w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Uruguay2404-II.jpg?resize=300%2C196&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Uruguay2404-II.jpg?resize=1024%2C669&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Uruguay2404-II.jpg?resize=768%2C502&amp;ssl=1 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 656px) 100vw, 656px\" \/><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-2fb98691c9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El diagrama de la figura 1 muestra que la poblaci\u00f3n adulta mayor y los ni\u00f1os y las ni\u00f1as consumen m\u00e1s que los ingresos que generan; lo contrario ocurre con la poblaci\u00f3n adulta. Por ende, parte de los ingresos que genera la poblaci\u00f3n adulta se transfiere a la poblaci\u00f3n infantil y adulta mayor. \u00bfC\u00f3mo? Esencialmente mediante dos mecanismos: la familia o el Estado transfieren dinero, bienes o servicios a estas poblaciones, o bien la misma persona \u2013en base al ahorro y el cr\u00e9dito\u2013 hace una reasignaci\u00f3n intertemporal de recursos.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-2fb98691c9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Una forma igualmente simple de ver estas relaciones de equivalencia es preguntarse c\u00f3mo se financia el consumo de las personas. El consumo promedio de un adulto de 42 a\u00f1os puede provenir de su propio trabajo, de transferencias del Estado, de ahorros previos o de transferencias de otros miembros de la familia. Lo mismo ocurre con un ni\u00f1o o un adulto mayor. T\u00edpicamente, el peso del trabajo propio predomina en los adultos, las transferencias p\u00fablicas y familiares lo hacen en el consumo de los ni\u00f1os, en tanto que en los adultos mayores predominan tambi\u00e9n las transferencias \u2013p\u00fablicas y familiares\u2013 pero adquieren un mayor peso que en la infancia el trabajo propio y los ahorros previos.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-2fb98691c9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Un pa\u00eds que invierte en sus generaciones m\u00e1s j\u00f3venes, que promueve la inserci\u00f3n de la mujer en el mercado laboral, que es amigable respecto de los flujos inmigratorios y que promueve sistemas de protecci\u00f3n y servicios que minimizan el dilema entre reproducci\u00f3n y producci\u00f3n enfrentar\u00e1 los desaf\u00edos futuros de mejor manera. Sin embargo, los estudios de transferencias intergeneracionales en Am\u00e9rica Latina y en forma menos marcada tambi\u00e9n en Uruguay muestran que el consumo de la poblaci\u00f3n que no genera ingresos propios se encuentra fuertemente sesgado en el caso de la infancia, la adolescencia y la juventud hacia la responsabilidad familiar, con limitado cuando no marginal apoyo del Estado. Es decir, en la regi\u00f3n m\u00e1s desigual del mundo y con una marcada infantilizaci\u00f3n de la pobreza, los ni\u00f1os, adolescentes y j\u00f3venes dependen en gran medida de los recursos familiares, siendo el Estado una fuente d\u00e9bil en el financiamiento del consumo en estas edades. S\u00f3lo 17,9% del consumo de las personas de entre 0 y 24 a\u00f1os se financia por la v\u00eda estatal (salud, educaci\u00f3n, transferencias monetarias a familias con hijos, licencias maternales y paternales, etc\u00e9tera). M\u00e1s de 60% del consumo de ni\u00f1os, adolescentes y j\u00f3venes depende de los recursos de las propias familias (vivienda, alimentaci\u00f3n, gasto del bolsillo en educaci\u00f3n y salud, etc\u00e9tera) y un poco m\u00e1s de 20% se financia mediante el trabajo de los propios individuos, especialmente en el caso de los adolescentes y j\u00f3venes de la regi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-2fb98691c9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Esta misma distribuci\u00f3n es radicalmente diferente en el caso de los pa\u00edses escandinavos. El caso m\u00e1s claro es Finlandia, en donde casi 50% del consumo se financia por la v\u00eda estatal y tan s\u00f3lo 30% depende de los recursos familiares. La protecci\u00f3n social a las familias con hijos menores mediante transferencias monetarias directas y las pol\u00edticas sectoriales claves de educaci\u00f3n y salud constituyen un potente sistema de inversi\u00f3n en las generaciones m\u00e1s j\u00f3venes en estos pa\u00edses, as\u00ed como un formidable mecanismo de igualaci\u00f3n de oportunidades (ver figura 2).<img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"18264\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=18264\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Uruguay2404-IV.jpg?fit=1200%2C821&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"1200,821\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Uruguay2404 IV\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Uruguay2404-IV.jpg?fit=656%2C449&amp;ssl=1\" class=\"  wp-image-18264 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Uruguay2404-IV.jpg?resize=656%2C448&#038;ssl=1\" alt=\"Uruguay2404 IV\" width=\"656\" height=\"448\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Uruguay2404-IV.jpg?w=1200&amp;ssl=1 1200w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Uruguay2404-IV.jpg?resize=300%2C205&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Uruguay2404-IV.jpg?resize=1024%2C701&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Uruguay2404-IV.jpg?resize=768%2C525&amp;ssl=1 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 656px) 100vw, 656px\" \/><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-2fb98691c9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En el caso de Uruguay esta pauta problem\u00e1tica se ve agudizada en los datos que surgen de las estimaciones realizadas en 2013. Tan s\u00f3lo 12% del consumo de las personas de entre 0 y 24 a\u00f1os era financiado por el Estado. En cambio, en las edades adultas mayores m\u00e1s de 40% se financiaba con recursos estatales, en tanto que el resto del consumo se financiaba con el trabajo propio y los ahorros.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-2fb98691c9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En el caso de Uruguay se constata que las transferencias p\u00fablicas netas en las edades entre 0 y 19 a\u00f1os son bajas y se concentran en el gasto educativo y en menor medida en salud, mientras que las transferencias monetarias directas son bajas. Este esfuerzo es muy diferente en el caso de los adultos mayores, en donde Uruguay presenta pautas relativas similares a los pa\u00edses europeos. La fuerte pauta de infantilizaci\u00f3n de la pobreza en la regi\u00f3n y en Uruguay en particular no debe, por tanto, sorprender. Es que las relaciones estilizadas de datos entre pobreza infantil, gasto en protecci\u00f3n a familias con hijos en infancia, y desigualdad antes y luego de transferencias, es consistente y clara. Un mayor esfuerzo fiscal en esta materia redunda en menores niveles de pobreza infantil y una mayor disminuci\u00f3n de la desigualdad despu\u00e9s de impuestos y transferencias. Nuevamente resulta claro que el modelo n\u00f3rdico, aun con sus variantes, presenta los mejores resultados, en tanto los pa\u00edses europeos del sur mediterr\u00e1neo, Am\u00e9rica Latina y los pa\u00edses liberales, con muy baja inversi\u00f3n en infancia, presentan los peores resultados (ver figura 3).<img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"18265\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=18265\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Uruguay2404-V.jpg?fit=1200%2C788&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"1200,788\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Uruguay2404 V\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Uruguay2404-V.jpg?fit=656%2C431&amp;ssl=1\" class=\"  wp-image-18265 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Uruguay2404-V.jpg?resize=656%2C431&#038;ssl=1\" alt=\"Uruguay2404 V\" width=\"656\" height=\"431\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Uruguay2404-V.jpg?w=1200&amp;ssl=1 1200w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Uruguay2404-V.jpg?resize=300%2C197&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Uruguay2404-V.jpg?resize=1024%2C672&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Uruguay2404-V.jpg?resize=768%2C504&amp;ssl=1 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 656px) 100vw, 656px\" \/><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-2fb98691c9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Si bien otros elementos vinculados a las estructuras familiares, el desempleo masculino y femenino joven, las pautas de fecundidad y los niveles salariales en la econom\u00eda tambi\u00e9n afectan estos resultados, las relaciones presentadas en los gr\u00e1ficos anteriores sugieren la asociaci\u00f3n esperable entre protecci\u00f3n social a la infancia y familias con hijos y la pobreza infantil, as\u00ed como la relaci\u00f3n entre un Estado que protege a las familias con hijos y a la infancia y el impacto que ello tiene sobre la disminuci\u00f3n de la desigualdad en las sociedades.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-2fb98691c9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En la medida en que las sociedades envejecen y la relaci\u00f3n entre poblaci\u00f3n activa y poblaci\u00f3n dependiente se deteriora, los pa\u00edses se ven enfrentados a una serie de desaf\u00edos fiscales, sociales y econ\u00f3micos. Existe tan s\u00f3lo un conjunto de soluciones posibles frente a ello. La primera es incrementar la cantidad de personas que estando en edad activa se incorporan al mercado laboral. Tal opci\u00f3n reside fundamentalmente en aumentar las tasas de participaci\u00f3n laboral femeninas. La segunda es incrementar la productividad de las presentes y, muy especialmente, futuras generaciones activas, que ser\u00e1n de menor tama\u00f1o y deber\u00e1n sostener a una poblaci\u00f3n pasiva de mayor tama\u00f1o especialmente en las edades m\u00e1s tempranas y en la adolescencia, cuando se producen dos procesos claves: la gestaci\u00f3n de las capacidades neurol\u00f3gicas b\u00e1sicas iniciales y el proceso denominado de prunning y mielinizaci\u00f3n selectiva que se produce en la adolescencia (Heckman, 2012). Tal logro se realiza si se protege adecuadamente y se invierte en materia de infancia y adolescencia.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-2fb98691c9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La tercera opci\u00f3n implicar\u00eda un aumento de la fecundidad y de la natalidad. Tal opci\u00f3n no es realista dada la evidencia comparada. Lo que s\u00ed se puede lograr es moderar la ca\u00edda de la fecundidad logrando que se ubique m\u00e1s cerca de las tasas de reemplazo. Ello no se logra, sin embargo, mediante incentivos directos o exhortaciones a la fecundidad de las mujeres, sino levantando y enfrentando los desincentivos a esta. Si la penalizaci\u00f3n por maternidad en materia de proyectos de vida aut\u00f3nomos de las mujeres es muy alta (por ejemplo, en el acceso al empleo, la brecha de ingresos y la sobrecarga de trabajo no remunerado en el hogar), las mujeres tender\u00e1n a disminuir el n\u00famero de hijos en forma dr\u00e1stica. Uno de los ejemplos m\u00e1s evidentes es el caso de Corea y Jap\u00f3n, en donde l\u00f3gicas fuertemente patriarcales y un Estado que demor\u00f3 en generar una bater\u00eda de pol\u00edticas de cuidados y apoyos a las familias con hijos han llevado a una virtual huelga de vientres, con tasas de fecundidad que en algunos casos se encuentran por debajo de un hijo por mujer. Finalmente, estirar las edades de plena actividad puede ser una opci\u00f3n adicional, que supone generar reg\u00edmenes de jubilaciones y pensiones que sean compatibles con la continuidad laboral de los adultos mayores si estos as\u00ed lo desean.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-2fb98691c9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Existen tres variables y su distribuci\u00f3n que nos estar\u00edan indicando si un pa\u00eds configura una ruta virtuosa para enfrentar esta etapa demogr\u00e1fica del envejecimiento. Los objetivos son claros. Deben lograrse sociedades en las que la pobreza infantil sea muy baja, y de hecho m\u00e1s baja, que la pobreza en la poblaci\u00f3n general. Tambi\u00e9n es deseable contar con altas tasas de participaci\u00f3n laboral remunerada femenina y que dichas tasas no se encuentren estratificadas por nivel socioecon\u00f3mico de origen, sino que sean altas para todas las mujeres. Y, en tercer lugar, es necesario que la fecundidad no se desplome muy por debajo de los niveles de reemplazo y que dicho promedio de fecundidad se componga de fecundidades similares por estratos sociales y no de fecundidades polarizadas (muy bajas y tard\u00edas en sectores medios y altos, y altas y tempranas en sectores pobres). Finalmente, sociedades que reciben flujos migratorios importantes y logran su plena integraci\u00f3n econ\u00f3mica y social transitar\u00e1n estas etapas de mejor manera que aquellas que no lo hagan.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-2fb98691c9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La reforma de la seguridad social, las pol\u00edticas de cuidado, las de salud sexual y reproductiva, las licencias maternales y parentales, las pol\u00edticas de regulaci\u00f3n y reconocimiento de las familias, las pol\u00edticas migratorias, las de ordenamiento territorial, la inversi\u00f3n en primera infancia y en educaci\u00f3n y salud, todas ellas, se ven afectadas y afectar\u00e1n las din\u00e1micas de poblaci\u00f3n. M\u00e1s importante a\u00fan, las respuestas que los estados den a las din\u00e1micas poblacionales tendr\u00e1n fuerte incidencia en la eficiencia econ\u00f3mica y la equidad de nuestras sociedades. Las p\u00e1ginas de poblaci\u00f3n que se inauguran con esta primera entrega y que se publicar\u00e1n en forma peri\u00f3dica procuran aportar a vincular, debatir, presentar evidencia y reflexionar desde la experiencia nacional y comparada sobre estas tem\u00e1ticas y dilemas de pol\u00edticas colocando en el centro del an\u00e1lisis las din\u00e1micas de poblaci\u00f3n en su m\u00e1s amplio espectro.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-2fb98691c9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>* Fernando Filgueira<\/strong> es jefe de la oficina del Fondo de Poblaci\u00f3n de Naciones Unidas y docente titular de la Facultad de Ciencias Sociales (FCS) \u00a0de la Universidad de la Rep\u00fablica. El Unfpa agradece la labor rigurosa de investigaci\u00f3n y an\u00e1lisis de las y los colegas del Programa de Poblaci\u00f3n de la Facultad de Ciencias Sociales y el esfuerzo de construcci\u00f3n de informaci\u00f3n e investigaci\u00f3n de Marissa Buchelli y su equipo del Departamento de Econom\u00eda de la FCS. La ausencia de un debate p\u00fablico informado en estas materias nada tiene que ver con ausencia de investigaciones de inmensa calidad que informan y son insumos claves de esta y futuras entregas.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-2fb98691c9-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><b><u>Referencias<\/u><\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-2fb98691c9-MsoNormal\" style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000000;\">Bloom, DE y Williamson, JG (1998). \u201cDemographic transitions and economic miracles in emerging Asia\u201d, The World Bank Economic Review, 12(3), 419-455.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-2fb98691c9-MsoNormal\" style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000000;\">Bloom, DE, Canning, D<\/span> <span style=\"color: #000000;\">y Sevilla, J (2003). The demographic dividend: A new perspective on the economic consequences of population change. Rand Corporation.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-2fb98691c9-MsoNormal\" style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000000;\">Heckman, J (2012). Giving Kids a Fair Chance. Cambridge, MA: MIT Press, 2012.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-2fb98691c9-MsoNormal\" style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000000;\">Saad, PM, Miller, T y Mart\u00ednez, C (2009). \u201cImpact of demographic change on sectorial demands in Latin America\u201d, Revista Brasileira de Estudos de Popula\u00e7\u00e3o, 26(2), 237-261.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-2fb98691c9-MsoNormal\"><span style=\"color: #000000;\">Cepal (2016). Panorama social de Am\u00e9rica Latina 2015. Santiago de Chile: Cepal.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-2fb98691c9-MsoNormal\"><span style=\"color: #000000;\">Cepal (2017). Panorama social de Am\u00e9rica Latina 2016. Santiago de Chile: Cepal.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-2fb98691c9-MsoNormal\"><span style=\"color: #000000;\">Organizaci\u00f3n para la Cooperaci\u00f3n y el Desarrollo Econ\u00f3micos (OCDE) (consultada en 2020). <a href=\"https:\/\/www.oecd.org\/els\/family\/database.htm\">Family Database<\/a>.\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-2fb98691c9-MsoNormal\"><span style=\"color: #000000;\"><a href=\"https:\/\/ntaccounts.org\/web\/nta\/show\/Indicators\">National Transfer Account\u00a0Project<\/a> (consultada en 2020), Indicadores y tablas excel comparadas de perfiles por pa\u00eds.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Recientemente el pa\u00eds ha recibido la noticia del n\u00famero de nacimientos en 2020: 35.806 ni\u00f1os nacidos vivos, 1.600 menos que en 2019 y 10.000 menos aproximadamente que hace tan s\u00f3lo diez a\u00f1os. Las alarmas se encienden: la tasa de fecundidad se ubica en el entorno de 1,5 por mujer, muy por debajo de la tasa de reemplazo de 2,1 que desde la demograf\u00eda se indica como necesaria para sostener el crecimiento poblacional.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":18266,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[12693],"tags":[17212,114607,703606248,17213,703606246,703606247,997139,112960,703606245,703604832,1744061,703605122],"class_list":{"0":"post-18259","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-uruguay","8":"tag-america-latina","9":"tag-consumo","10":"tag-credito","11":"tag-demografia","12":"tag-envejecimiento","13":"tag-fecundidad","14":"tag-gasto-publico","15":"tag-infancia","16":"tag-poblacion","17":"tag-salud-publica","18":"tag-salud-sexual","19":"tag-seguridad-social","21":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Uruguay2404-I-1360732578-1619275763722.jpg?fit=700%2C398&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-4Kv","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18259","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=18259"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18259\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18267,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18259\/revisions\/18267"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/18266"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=18259"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=18259"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=18259"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}