{"id":18246,"date":"2021-04-23T19:01:27","date_gmt":"2021-04-23T17:01:27","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18246"},"modified":"2021-04-23T18:50:54","modified_gmt":"2021-04-23T16:50:54","slug":"cultura-igor-stravinsky-el-gran-compositor-del-siglo-xx-guilherme-de-alencar-pinto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18246","title":{"rendered":"Cultura &#8211; \u00cdgor Stravinsky, el gran compositor del siglo XX. [Guilherme de Alencar Pinto]"},"content":{"rendered":"<h5 style=\"text-align: right;\">En el puerto de N\u00e1poles, en julio de 1956. Foto \u00a0Afp.<\/h5>\n<p class=\"ox-0b787cb149-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>El 6 de abril se cumplieron 50 a\u00f1os de la muerte del ruso \u00cdgor Stravinsky. Fue el art\u00edfice de una obra extensa, variad\u00edsima, realizada con excepcional pericia, caracterizada por una peculiar vitalidad, por el amor al cuerpo, la danza y la materia sonora, con una po\u00e9tica singular y una confluencia \u00fanica de gustos e ingredientes. Fue uno de los m\u00e1s grandes compositores de todos los tiempos.<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-0b787cb149-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><b><span style=\"color: #000000;\"><a href=\"https:\/\/brecha.com.uy\/\">Brecha<\/a>, 23-4-2021\u00a0<\/span>\u00a0 <\/b><\/p>\n<p class=\"ox-0b787cb149-MsoNormal\"><span style=\"color: #000000;\"><b><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 23-4-2021<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-0b787cb149-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Si la m\u00fasica erudita significara alg\u00fan r\u00e9dito para la condici\u00f3n de influencer, podr\u00eda crearse alguna movida para cancelar a \u00cdgor Stravinsky. Si bien es cierto que, pese a haber nacido en una familia aristocr\u00e1tica, tuvo el valor adolescente de renegar de la religi\u00f3n y simpatizar con el liberalismo pol\u00edtico, cuando la revoluci\u00f3n bolchevique lo despoj\u00f3 de todos sus bienes y lo priv\u00f3 de sus rentas, se volvi\u00f3 un feroz anticomunista. Esa postura lo llev\u00f3, en el correr de la d\u00e9cada del 20, a la nostalgia del zarismo, a un regreso a la fe ortodoxa y a profesar sin tapujos su antisemitismo. Se adhiri\u00f3 al fascismo y qued\u00f3 muy feliz porque se le concedi\u00f3 una charla a solas con el mism\u00edsimo Benito Mussolini. Cuando, en 1938, las autoridades nazis incluyeron su m\u00fasica en una n\u00f3mina de \u00abm\u00fasica degenerada\u00bb, por ser modernista y porque lo calificaron de jud\u00edo, se sinti\u00f3 apenado por el error e hizo llegar a la oficina de Asuntos Exteriores de Alemania una carta en la que insist\u00eda sobre su condici\u00f3n de ario. La misiva iba acompa\u00f1ada por un \u00e1rbol geneal\u00f3gico que demostraba sus ra\u00edces en la aristocracia polaca, y en ella agregaba: \u00abDetesto todo tipo de comunismo, marxismo, el execrable monstruo sovi\u00e9tico, y tambi\u00e9n todo liberalismo, democratismo, ate\u00edsmo, etc\u00e9tera\u00bb. Con ello logr\u00f3 la plena rehabilitaci\u00f3n por el r\u00e9gimen alem\u00e1n, al menos por un breve plazo. Lo pat\u00e9tico es que, pocos meses despu\u00e9s, los nazis lo prohibieron de todos modos, porque prevaleci\u00f3 la aversi\u00f3n del r\u00e9gimen a la m\u00fasica degenerada (modernista). De cualquier manera, a esa altura Stravinsky ya se hab\u00eda mudado, prudentemente, a Estados Unidos. En otro terreno menos grave, fue flor de mentiroso y mistificador, y montones de veces tergivers\u00f3 su propia historia en funci\u00f3n de alimentar su prestigio y su posici\u00f3n como \u00abel gran compositor del siglo XX\u00bb. En buena medida lo logr\u00f3 (\u00a1y ac\u00e1 estamos, homenaje\u00e1ndolo!).<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-0b787cb149-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">A su favor, en todo caso, se puede decir que supo recapacitar. En Estados Unidos volvi\u00f3 a abrazar el liberalismo, conden\u00f3 el nazifascismo, acept\u00f3 un encargo del Estado de Israel para componer Abraham and Isaac (1963) y tuvo el gesto generoso de donar los manuscritos de esa obra a la Biblioteca de Jerusal\u00e9n. Por suerte, nadie est\u00e1 proponiendo la idea tonta de cancelar a Stravinsky y, ya que se trata de uno de los compositores m\u00e1s difundidos de la m\u00fasica erudita del siglo XX, podemos apreciar los frutos de sus 70 a\u00f1os de actividad creativa y genial, que incluyen fases muy distintas y vinculables a signos ideol\u00f3gicos y a est\u00e9ticas muy contrastables unas con las otras.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-0b787cb149-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>La formaci\u00f3n<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-0b787cb149-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u00cdgor Fi\u00f3dorovich Stravinsky naci\u00f3 en 1882 en Oranienbaum, cerca de San Petersburgo. Fue el m\u00e1s importante y leg\u00edtimo heredero de las grandes luminarias de la m\u00fasica erudita rusa del siglo XIX. Su padre, Fi\u00f3dor Stravinsky, fue un bajo oper\u00edstico respetad\u00edsimo que lleg\u00f3 a cantar acompa\u00f1ado al piano por Modest M\u00fasorgsky e interpret\u00f3 roles en los estrenos de las \u00f3peras de Piotr Chaykovsky, Aleksandr Borod\u00edn y Nikol\u00e1i Rimsky-K\u00f3rsakov. Gracias a su condici\u00f3n de terrateniente, era muy adinerado y su enorme biblioteca personal inclu\u00eda una notable colecci\u00f3n de partituras. \u00cdgor no ten\u00eda memoria de haber aprendido a leer m\u00fasica en un momento concreto y algunos de sus primeros recuerdos ya lo encontraban enfundado entre las partituras de la colecci\u00f3n paterna, aun antes de alfabetizarse. A los 20 a\u00f1os se convirti\u00f3 en disc\u00edpulo de Rimsky-K\u00f3rsakov (1844-1908), con quien estudi\u00f3 composici\u00f3n, orquestaci\u00f3n y se perfeccion\u00f3 en materias te\u00f3ricas. Al inicio fue uno de los protegidos del maestro, pero a este se le enfri\u00f3 bastante el entusiasmo por su disc\u00edpulo cuando empez\u00f3 a manifestar admiraci\u00f3n por los compositores impresionistas franceses Claude Debussy y Maurice Ravel, a quienes \u00e9l detestaba. Una vez que Rimsky-K\u00f3rsakov pr\u00e1cticamente comenz\u00f3 a comandar la vida musical de San Petersburgo, las perspectivas de expansi\u00f3n de la carrera de Stravinsky se vieron algo acotadas. Hasta que\u2026<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-0b787cb149-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Consagraci\u00f3n <\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-0b787cb149-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">No hubo en la m\u00fasica erudita una carrera musical establecida en forma tan veloz y contundente como la de Stravinsky. Hasta 1909 era un talentoso estudiante avanzado en San Petersburgo. En 1910 era un excelente compositor que jugaba con los grandes del momento en la escena parisina. En 1911 era muy famoso: la gran noveler\u00eda del momento. Y en 1913 entr\u00f3 a la historia con una reputaci\u00f3n a prueba de balas, siendo algo as\u00ed como el Pel\u00e9 o el Maradona de la m\u00fasica erudita del siglo XX. No siempre pasa, pero en su caso se conjugaron la suerte y el talento. El empresario Sergu\u00e9i Di\u00e1guilev (1872-1929) ven\u00eda realizando, desde 1906, una serie de presentaciones de arte ruso en Par\u00eds. Sus Conciertos hist\u00f3ricos rusos (1907) contribuyeron a poner de moda en Occidente a compositores como M\u00fasorgsky y Borod\u00edn (ya fallecidos), junto con Rimsky-K\u00f3rsakov, y lanzaron como estrellas al pianista Sergu\u00e9i Rajm\u00e1ninov y al bajo Fi\u00f3dor Chaliapin, lo que propici\u00f3 una fuerte moda de m\u00fasica rusa. En 1909 arm\u00f3 los Ballets Russes, presentando en Par\u00eds algunas luminarias del Bal\u00e9 Imperial Ruso, como las j\u00f3venes estrellas de la danza Vaslav Nijinsky y Tamara Kars\u00e1vina. Esos espect\u00e1culos globales inclu\u00edan coreograf\u00edas, composiciones musicales, argumentos, vestuarios y escenograf\u00edas muy originales. Las temporadas de los Ballets Russes fueron, por algunos a\u00f1os, uno de los eventos cruciales de la agenda cultural parisina.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-0b787cb149-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Para la temporada de 1910, Di\u00e1guilev hab\u00eda planificado un ballet original sobre el asunto ruso folcl\u00f3rico del p\u00e1jaro de fuego. Acudi\u00f3 a todos los compositores relevantes que pens\u00f3 que pod\u00edan agarrar viaje con el proyecto, como Aleksandr Cherepn\u00edn, Anatoli Li\u00e1dov y Nikol\u00e1i Sokolov, pero sucesivamente le fallaron. Qu\u00e9 m\u00e1s hacer: estaba el muchacho ese, Stravinsky, que, al menos, hab\u00eda demostrado que sab\u00eda orquestar muy bien. Nadie esperaba lo que iba a pasar. El p\u00e1jaro de fuego no podr\u00eda haber sido m\u00e1s perfecto para los prop\u00f3sitos de Stravinsky y para el p\u00fablico del Par\u00eds de la belle \u00e9poque. La seductora combinaci\u00f3n de rusismo y modernidad, aparte de lucir totalmente a tiro con lo que hab\u00eda de m\u00e1s avanzado en el medio (recordemos que Stravinsky hab\u00eda absorbido plenamente a los impresionistas), estaba potenciada con un incre\u00edble y gozoso festival de colores sonoros t\u00edmbricos y arm\u00f3nicos exquisitamente realizados; una enorme variedad de climas, que inclu\u00edan melod\u00edas contenidamente tiernas asociadas a las princesas; ritmos b\u00e1rbaros y ritmos l\u00fagubres asociados al brujo Kashchey; aparte de los revoloteos del p\u00e1jaro y un final solemne y glorioso, que pon\u00eda los pelos de punta. Hab\u00eda, adem\u00e1s, un especial\u00edsimo sentido del tiempo, digno de un Beethoven en lo que refiere al timing de los crecimientos emotivos, de las esperas, y al manejo, siempre vital, de los enga\u00f1os r\u00edtmicos, que producen sorpresa al traicionar nuestras expectativas, pero tienen su gracia intr\u00ednseca, suenan org\u00e1nicos y no se reducen a una mera deformidad. Los o\u00eddos atentos pod\u00edan distinguir algunos procedimientos innovadores: las armon\u00edas basadas en la \u00abescalera de terceras\u00bb, la desincronizaci\u00f3n entre melod\u00eda y armon\u00eda en el finale.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_18251\" aria-describedby=\"caption-attachment-18251\" style=\"width: 660px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"18251\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=18251\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Cultura2304-II.jpg?fit=815%2C1024&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"815,1024\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Cultura2304 II\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Cultura2304-II.jpg?fit=656%2C824&amp;ssl=1\" class=\"  wp-image-18251 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Cultura2304-II.jpg?resize=656%2C824&#038;ssl=1\" alt=\"Cultura2304 II\" width=\"656\" height=\"824\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Cultura2304-II.jpg?w=815&amp;ssl=1 815w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Cultura2304-II.jpg?resize=239%2C300&amp;ssl=1 239w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Cultura2304-II.jpg?resize=768%2C965&amp;ssl=1 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 656px) 100vw, 656px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-18251\" class=\"wp-caption-text\">Dibujado por Pablo Picasso en 1920.<\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"ox-0b787cb149-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><em>El P\u00e1jaro de fuego<\/em> fue estructurado de una manera tradicional para un ballet, es decir, en n\u00fameros danzados alternados con momentos de pantomima, con la m\u00fasica unificada por algunos leitmotivs. De hecho, buena parte de la m\u00fasica fue compuesta con Stravinsky improvisando al piano mientras el core\u00f3grafo Mijail Fokin le mostraba, bailando, su planteo de la coreograf\u00eda. Sin embargo, ya establecido, Stravinsky pudo comandar plenamente su siguiente proyecto para los Ballets Russes, estrenado en 1911. El concepto de <em>Petrushka<\/em> fue desarrollado junto con Di\u00e1guilev y Alexandre Benois: en una feria popular rusa un titiritero deslumbra al p\u00fablico con la expresividad de sus marionetas. El titiritero tiene poderes m\u00e1gicos e infunde vida a los mu\u00f1ecos. La contrapartida de ello es que las marionetas tienen sentimientos, se arma un tri\u00e1ngulo amoroso entre el pierrot del t\u00edtulo, la bailarina y el moro, y todo termina en tragedia. Fue con esta obra que Vaslav Nijinsky se convirti\u00f3 en un mito. A\u00f1os despu\u00e9s, un testigo brit\u00e1nico coment\u00f3, comparando su desempe\u00f1o en el rol con el de otros bailarines: \u00ab\u00c9l suger\u00eda un mu\u00f1eco que a veces imitaba a un ser humano, mientras que todos los dem\u00e1s int\u00e9rpretes transmit\u00edan un bailar\u00edn que imitaba a un mu\u00f1eco\u00bb.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-0b787cb149-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Buena parte del car\u00e1cter ruso de <em>Petrushka<\/em> se basaba en melod\u00edas folcl\u00f3ricas. Esto, de por s\u00ed, no implicaba ninguna novedad: hac\u00eda m\u00e1s de un siglo que distintos compositores recurr\u00edan a melod\u00edas folcl\u00f3ricas para otorgar color local a ciertas obras. Pero Stravinsky las us\u00f3 como una de las bases de su modernidad. El empleo del folclore no era s\u00f3lo tradici\u00f3n, autenticidad y exotismo, sino tambi\u00e9n la clave misma para generar nuevas ideas: nuevas relaciones entre las notas, el tratamiento modular de las melod\u00edas, nuevas m\u00e9tricas, nuevas maneras de estructurar, una nueva sensibilidad a las repeticiones. Posteriormente, cuando el compositor quiso venderse al mundo como un arist\u00f3crata facho occidentalizado, busc\u00f3 ocultar o disminuir ese aspecto folclorista, que fue bastante profundo. As\u00ed, quien termin\u00f3 qued\u00e1ndose con la reputaci\u00f3n de principal folclorista-modernista fue su coet\u00e1neo h\u00fangaro B\u00e9la Bart\u00f3k (1881-1945), pero lo cierto es que Stravinsky hab\u00eda sido m\u00e1s precoz y una importante influencia para Bart\u00f3k. Si bien Stravinsky no fue un etnomusic\u00f3logo \u2013como s\u00ed lo fue Bart\u00f3k\u2013, algunas veces recogi\u00f3 melod\u00edas en su residencia rural y, adem\u00e1s, sigui\u00f3 muy de cerca los trabajos de Ievgui\u00e9niia Liniova, una de las pioneras (si no la pionera) en el trabajo etnomusicol\u00f3gico con criterio cient\u00edfico. Esa irrupci\u00f3n de una alternativa de la modernidad que est\u00e1 construida a partir de datos que vienen de la poblaci\u00f3n perif\u00e9rica de un pa\u00eds perif\u00e9rico (el campesinado ruso) es important\u00edsima en un contexto \u2013el de la m\u00fasica erudita\u2013 cuya propia definici\u00f3n implica un proceso globalizador cuyo epicentro est\u00e1 en Europa Occidental.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-0b787cb149-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Algunos pasajes de <em>Petrushka<\/em> est\u00e1n concebidos como si fueran acordes distintos que suenan en forma simult\u00e1nea, y en algunos puntos la relaci\u00f3n entre esos acordes es sumamente disonante. A partir de esta obra, las nociones de poliacorde y politonalidad se instalaron con firmeza en el mundo musical. La r\u00edtmica era sumamente compleja, quiz\u00e1 de lo m\u00e1s complejo que se hubiera hecho hasta el momento. Los elementos se enganchan como si estuvieran cortados con tijera y pegados unos con otros, como si formaran parte de un collage. A veces ese cortar y pegar es imperfecto y, entonces, por un lapso, parecen correr dos m\u00fasicas distintas en simult\u00e1neo, hasta que la primera de ellas desaparece. Las intervenciones de piano s\u00f3lo suger\u00edan una manera totalmente nueva de abordar el instrumento, enfatizando su car\u00e1cter de percusi\u00f3n. Era muy f\u00e1cil encontrar analog\u00edas entre esos procesos y la pl\u00e1stica cubista, y tambi\u00e9n con el jovenc\u00edsimo arte cinematogr\u00e1fico.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-0b787cb149-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Hay m\u00e1s. Toda la cultura de estudios folcl\u00f3ricos del siglo XIX estuvo vinculada a la noci\u00f3n del paisano, el hombre del campo como representante esencial del esp\u00edritu de la naci\u00f3n, no mediatizado por el cosmopolitismo burgu\u00e9s del hombre urbano. El mundo digno ocurr\u00eda entre esos dos polos: el campesino puro y el burgu\u00e9s cultivado y cosmopolita. El propio Bart\u00f3k particip\u00f3 de esa noci\u00f3n, muy difundida hasta muy avanzado el siglo XX. Al embre\u00f1arse por los rincones m\u00e1s rec\u00f3nditos del interior de Hungr\u00eda, Bart\u00f3k buscaba la \u00abverdadera\u00bb m\u00fasica h\u00fangara, a diferencia de aquella, \u00abfalsa\u00bb, que hab\u00eda servido de referencia para Franz Liszt y que, en realidad, derivaba de los conjuntos gitanos y no era el \u00abverdadero\u00bb folclore. En Petrushka, Stravinsky incorpor\u00f3, adem\u00e1s de los elementos folcl\u00f3ricos, elementos tanto de la m\u00fasica caracter\u00edstica del proletariado urbano como de la m\u00fasica de la peque\u00f1a burgues\u00eda: eso que actualmente llamamos m\u00fasica popular. Ah\u00ed aparecen un valsecito, m\u00fasica de organillo, una marchita con trompeta, como inserciones pegadas a una obra que, en t\u00e9rminos generales, luce totalmente distinta de esas intervenciones. Son como objets trouv\u00e9s insertados en la composici\u00f3n. Esos elementos banales de la cotidianidad musical tambi\u00e9n se pueden vincular al procedimiento cubista de pegar en los cuadros pedazos de diario o imitaciones de letreros y propagandas.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-0b787cb149-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Con el \u00e9xito descomunal de Petrushka, Stravinsky pas\u00f3 a ser parte del jet set art\u00edstico-intelectual parisino. Era amigo de Debussy, Ravel, Erik Satie, Pablo Picasso y Jean Cocteau. As\u00ed, pudo embarcarse en un proyecto a\u00fan m\u00e1s osado. Su tercera producci\u00f3n para los Ballets Russes fue <em>La consagraci\u00f3n de la primavera<\/em> (1913), un\u00e1nimemente considerada su obra m\u00e1xima. Fue algo totalmente nuevo en el mundo del ballet, ya que no contaba una historia, sino que representaba un ritual. Ubicada en territorio ruso en tiempos precristianos, describe una ceremonia de fertilidad basada en estudios etnol\u00f3gicos, pero con elementos inventados. Hay invocaciones y luego se selecciona a una virgen para el sacrificio humano que ocurre al final. La coreograf\u00eda original fue del propio Nizhinsky y result\u00f3 todo un hito: nadie vest\u00eda ropas pegadas al cuerpo, nadie bailaba en puntas de pie, nadie deb\u00eda expresar emociones con el rostro. Se evitaba cualquier movimiento l\u00e1nguido o expresivo; en cambio, todo se resum\u00eda a unos contados gestos estilizados, angulosos, y todo eso sobre unos paneles pintados en un estilo que recordaba al de Paul C\u00e9zanne o al de Marc Chagall.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-0b787cb149-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La m\u00fasica de <em>La consagraci\u00f3n<\/em>\u2026 iba m\u00e1s lejos que la de <em>Petrushka<\/em> en cuanto a modernidad y en el uso de fuentes folcl\u00f3ricas. En muchas ocasiones parec\u00eda no haber criterio alguno para determinar un centro tonal, las disonancias eran m\u00e1s extremas y m\u00e1s insistentes. El nivel avasallador de ruidaje estaba posibilitado por un contingente enorme de instrumentos de percusi\u00f3n en el contexto de una orquesta gigantesca. La m\u00fasica sonaba muy r\u00edtmica, pero, adem\u00e1s, el ritmo era empleado de una forma estructural que no ten\u00eda precedentes. En uno de los episodios se delineaba un \u00abtema\u00bb tan s\u00f3lo con el patr\u00f3n de acentos de unos acordes graves repetidos, y ese patr\u00f3n de ritmo era, en s\u00ed mismo, objeto de un desarrollo tem\u00e1tico (es decir, se trabajaba tem\u00e1ticamente un patr\u00f3n puramente r\u00edtmico, sin configuraci\u00f3n mel\u00f3dica). Todo era tan peculiar que la sensaci\u00f3n no era tanto la de una evoluci\u00f3n como la de encontrarse frente a algo radicalmente nuevo: se hab\u00eda inaugurado un nuevo per\u00edodo en la historia de la m\u00fasica.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-0b787cb149-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El estreno de <em>La consagraci\u00f3n<\/em>\u2026 fue uno de los esc\u00e1ndalos m\u00e1s recordados que haya habido en un espect\u00e1culo musical. A las risas de sorna, las protestas horrorizadas y los abucheos pronto se sumaron los gritos de los defensores de la obra, al punto de tapar el sonido de la orquesta. Los distintos relatos de esa velada refieren a paraguazos, improperios y objetos tirados por la gente a la orquesta y los bailarines. No fue el \u00fanico esc\u00e1ndalo ocurrido en una sala de concierto a inicios del siglo XX: la est\u00e9tica se ve\u00eda entonces como un patr\u00f3n de medida de los rumbos de la sociedad. Muchos espectadores tomaban la alteraci\u00f3n de sus costumbres como una afrenta, una ofensa, una amenaza al orden social; otros pretend\u00edan precisamente eso y se regocijaban con <em>\u00e9pater le bourgeois<\/em> (espantar a los burgueses).<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_18252\" aria-describedby=\"caption-attachment-18252\" style=\"width: 652px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"18252\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=18252\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Cultura-III-4181765227-1619196588983.jpg?fit=800%2C652&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"800,652\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Cultura III\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Cultura-III-4181765227-1619196588983.jpg?fit=656%2C535&amp;ssl=1\" class=\"  wp-image-18252 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Cultura-III-4181765227-1619196588983.jpg?resize=652%2C531&#038;ssl=1\" alt=\"Cultura III\" width=\"652\" height=\"531\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Cultura-III-4181765227-1619196588983.jpg?w=800&amp;ssl=1 800w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Cultura-III-4181765227-1619196588983.jpg?resize=300%2C245&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Cultura-III-4181765227-1619196588983.jpg?resize=768%2C626&amp;ssl=1 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 652px) 100vw, 652px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-18252\" class=\"wp-caption-text\">Igor Stravinsky y Jean Cocteau en Paris en 1950 LACMA Collection.<\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"ox-0b787cb149-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Con la corriente <\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-0b787cb149-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La Primera Guerra Mundial agarr\u00f3 a Stravinsky fuera de Rusia. Se refugi\u00f3 mayormente en Suiza. Estaba all\u00ed cuando, en 1917, ocurri\u00f3 la revoluci\u00f3n bolchevique. Su \u00abfase rusa\u00bb se prolong\u00f3 hasta 1922, siempre en el exilio. En ella profundiz\u00f3 los caminos planteados con los Ballets Russes, en los que exploraba el modernismo con base folclorista y con la eventual intrusi\u00f3n de elementos de la m\u00fasica popular (coqueteos con el ragtime y el jazz). Tuvo una obsesi\u00f3n cada vez mayor con lo mec\u00e1nico, lo maquinal, lo no expresivo, y tendi\u00f3 a trabajar con agrupaciones menos convencionales de instrumentos y m\u00e1s chicas. La obra m\u00e1s notoria de esa etapa es el m\u00e1s extra\u00f1o de sus ballets, <em>La boda<\/em>, esencialmente compuesto en 1917, pero finalizado en 1922. Al igual que <em>La consagraci\u00f3n<\/em>\u2026, se trataba de la representaci\u00f3n de un ritual, el de una boda campesina. La m\u00fasica era cantada, con lo que cada personaje ten\u00eda una existencia esc\u00e9nica bifurcada: una encarnaci\u00f3n que bailaba y una voz que, alevosamente, proven\u00eda de los costados. La formaci\u00f3n instrumental era estrafalaria: cuatro pianos de cola y un largo contingente de percusi\u00f3n que deb\u00edan estar sobre el escenario, entreverados con los bailarines.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-0b787cb149-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Una vez que el Ej\u00e9rcito Rojo gan\u00f3 la guerra civil rusa y qued\u00f3 claro que el r\u00e9gimen bolchevique durar\u00eda un buen rato, Stravinsky empez\u00f3 a hacerse la cabeza de que ya no regresar\u00eda a su pa\u00eds natal, en el que, adem\u00e1s, su m\u00fasica se prohibi\u00f3 por modernista y por proceder de un compositor expl\u00edcitamente opositor. Pragm\u00e1tico, decidi\u00f3 que no quer\u00eda pasar el resto de su vida como un expatriado y se dedic\u00f3 a vender la imagen de un compositor occidental m\u00e1s, fuertemente vinculado a las tradiciones de la m\u00fasica erudita europea. Tendi\u00f3 a recurrir a formaciones instrumentales estereotipadas y a formas establecidas (sinfon\u00edas, conciertos, sonatas). Muchas de sus m\u00fasicas conten\u00edan glosas de referentes de distintas \u00e9pocas de la historia: el medieval Guillaume de Machaut, el manierista Carlo Gesualdo, el barroco Johann Sebastian Bach, el cl\u00e1sico Wolfgang Amadeus Mozart, el posrom\u00e1ntico ruso Chaykovsky. Algunas de sus obras trataron tem\u00e1ticas de la Grecia antigua y tuvieron textos en lat\u00edn. Esta etapa de su trabajo tendi\u00f3 a ser calificada de neocl\u00e1sica. Eso result\u00f3 muy divertido para sus seguidores y fue objeto de burla de sus detractores. Arnold Schoenberg, su principal rival en cuanto l\u00edder de la modernidad musical, public\u00f3 una pieza sat\u00edrica con texto propio en la que hablaba del \u00abpeque\u00f1o Modernsky\u00bb jugando con su tamborcito y usando una peluca dieciochesca.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-0b787cb149-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Otros aspectos de la actitud cl\u00e1sica fueron la objetividad y el profesionalismo. Empez\u00f3 a abrazar la idea de que la m\u00fasica no expresa sentimientos, sino que es un objeto agradable engendrado por un artesano. En calidad de tal, trabajaba por encargo, no en funci\u00f3n de una inspiraci\u00f3n. Su prestigio inigualable ten\u00eda su r\u00e9dito en plata. Coment\u00f3 que pretend\u00eda ganar cada moneda que le hab\u00eda sido negada a Mozart, ya que el gran compositor de Salzburgo hab\u00eda muerto en la pobreza. Entonces, nadaba seg\u00fan la corriente. Una vez que se estableci\u00f3 en Estados Unidos, en 1939, su m\u00fasica volvi\u00f3 a cambiar, adapt\u00e1ndose a un p\u00fablico superficial y provinciano. La ligereza de su Sinfon\u00eda en do (1940) tiene que ver con que fue encargada por una mecenas estadounidense. Y si su siguiente sinfon\u00eda, Sinfon\u00eda en tres movimientos (1945), regres\u00f3 al aire b\u00e1rbaro de la etapa rusa fue porque en 1940 Walt Disney hab\u00eda incluido <em>La consagraci\u00f3n<\/em>\u2026 en su pel\u00edcula Fantas\u00eda y el p\u00fablico yanqui esperaba eso. Pero luego, a inicios de la d\u00e9cada del 50, el impulso de las vanguardias radicales de la posguerra fue tan fuerte que uno ya no pod\u00eda jugar en las primeras filas del arte haciendo de peque\u00f1o Modernsky. Ya fallecido Schoenberg (1951), Stravinsky tom\u00f3 a su exrival como un nuevo modelo. Junto con las influencias de Anton Webern y Pierre Boulez, Schoenberg fue el gu\u00eda de su etapa final, en la que, en forma muy paulatina, el compositor septuagenario se fue metiendo con los procedimientos seriales, y su m\u00fasica volvi\u00f3 a ambientarse, si no en la vanguardia, al menos en la contemporaneidad, manteniendo su vigencia.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-0b787cb149-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Se forr\u00f3 de plata. Vivi\u00f3 en una mansi\u00f3n en Hollywood. Celebr\u00f3 sus 80 a\u00f1os en una cena con el presidente John Kennedy. En 1962 fue invitado a visitar Rusia por primera vez desde 1914 y fue recibido por el premier Nikita Jrushchov. Sigui\u00f3 componiendo hasta los 84, mientras le dio la salud. Falleci\u00f3 en 1971, en Nueva York.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-0b787cb149-MsoNormal\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Legado<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-0b787cb149-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La fase rusa de Stravinsky no dej\u00f3 a nadie indiferente y ejerci\u00f3 una influencia incluso entre sus mayores, que lo hab\u00edan influido a \u00e9l: Debussy, Ravel, Satie. Pr\u00e1cticamente todo compositor de aquella \u00e9poca que no segu\u00eda la carretera principal de la m\u00fasica alemana lo tom\u00f3 como referencia, incluidos dos de sus m\u00e1s c\u00e9lebres coet\u00e1neos europeos (Bart\u00f3k y Var\u00e8se) y varios estadounidenses (Ives, Copland) y latinoamericanos (Villa-Lobos, Ch\u00e1vez, Revueltas, Fabini). Sus coqueteos irreverentes con la m\u00fasica popular y la politonalidad fueron fundamentales para el Grupo de los Seis (una generaci\u00f3n de compositores franceses). Ese aspecto r\u00edtmico, popular y folcl\u00f3rico implic\u00f3 un puente muy atractivo para m\u00fasicos populares, tanto del jazz (Ellington, Kenton, Brubeck) como de otros g\u00e9neros (Piazzolla, Viglietti). La dureza disonante, la austeridad, el orden, el maquinismo futurista y el dominio emocional de la etapa neocl\u00e1sica, empujados por la ideolog\u00eda profesada por el compositor, atrajeron a muchos compositores en la Italia fascista (Casella, Pizzetti) y, por esa v\u00eda, son caracter\u00edsticas que llegaron a la m\u00fasica para cine (sobre todo, en Fusco y Rota). Adem\u00e1s, Stravinsky fue, quiz\u00e1, el primer compositor que sugiri\u00f3 la prescindencia radical de un estilo, ese criterio que luego se ver\u00eda en la m\u00fasica popular de la \u00e9poca roquera (sobre todo, en The Beatles). Cuando las vanguardias de la d\u00e9cada del 50 parec\u00edan llegar a un callej\u00f3n sin salida, los minimalistas estadounidenses (Reich, Glass, Riley) y quiz\u00e1 alguno de los europeos (Andriessen) recurrieron a Stravinsky como una v\u00eda de salida basada en la recuperaci\u00f3n de un ritmo activo, de configuraciones mel\u00f3dicas simples y de algunos procesos de transformaci\u00f3n gradual con una alta tasa de repetitividad.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 6 de abril se cumplieron 50 a\u00f1os de la muerte del ruso \u00cdgor Stravinsky. Fue el art\u00edfice de una obra extensa, variad\u00edsima, realizada con excepcional pericia, caracterizada por una peculiar vitalidad, por el amor al cuerpo, la danza y la materia sonora, con una po\u00e9tica singular y una confluencia \u00fanica de gustos e ingredientes. Fue uno de los m\u00e1s grandes compositores de todos los tiempos.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":18249,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[2367],"tags":[65988,703606226,703606234,703606238,703606229,703606242,703606235,703606237,703606227,703606231,703606233,703606225,703606239,703606232,703606243,703606236,703606240,703606230,703606228,703606241],"class_list":{"0":"post-18246","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-cultura","8":"tag-antisemitismo","9":"tag-musica-degenerada","10":"tag-bela-bartok","11":"tag-chagall","12":"tag-debussy","13":"tag-fabini","14":"tag-franz-liszt","15":"tag-jean-cocteau","16":"tag-judio","17":"tag-musorgsky","18":"tag-mijail-fokin","19":"tag-mussolini","20":"tag-nizhinsky","21":"tag-pajaro-de-fuego","22":"tag-piazzola","23":"tag-picasso","24":"tag-pierre-boulez","25":"tag-ravel","26":"tag-rimsky-korsakov","27":"tag-villa-lobos","29":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Cultura2304-I-1013336574-1619195691466.jpg?fit=867%2C657&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-4Ki","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18246","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=18246"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18246\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18253,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18246\/revisions\/18253"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/18249"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=18246"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=18246"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=18246"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}