{"id":18233,"date":"2021-04-22T19:42:26","date_gmt":"2021-04-22T17:42:26","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18233"},"modified":"2021-04-22T19:42:26","modified_gmt":"2021-04-22T17:42:26","slug":"trabajo-la-mujeres-inmigrantes-mantienen-unida-a-la-sociedad-durante-la-pandemia-taroa-zuniga-silva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18233","title":{"rendered":"Trabajo &#8211; La mujeres inmigrantes mantienen unida a la sociedad durante la pandemia. [Taroa Zu\u00f1iga Silva]"},"content":{"rendered":"<p class=\"ox-ca60e8435d-MsoNormal\"><span style=\"color: #000000;\"><b><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/\">Viento Sur<\/a>, 21-4-2021<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ca60e8435d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Traducci\u00f3n de Javier Maestro<\/b><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #000000;\"><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 22-4-2021<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"ox-ca60e8435d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El a\u00f1o pasado se produjeron varios confinamientos como resultado de la pandemia, lo que repercuti\u00f3 profundamente en la educaci\u00f3n, el empleo y la forma en que trabajamos a nivel mundial. Estos factores han tenido un efecto especialmente marcado para las mujeres.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ca60e8435d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Las escuelas, para m\u00e1s de 168 millones de ni\u00f1os en todo el mundo, estuvieron cerradas durante casi todo un a\u00f1o, lo que seg\u00fan UNICEF les oblig\u00f3 recurrir al aprendizaje a distancia desde casa. Durante los confinamientos, en la mayor\u00eda de los hogares, las mujeres han sido las que han soportado la mayor parte de la carga de la educaci\u00f3n en el hogar.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ca60e8435d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Mientras tanto, incluso cuando trabajar desde casa se ha convertido en la nueva normalidad, la pandemia ha provocado la p\u00e9rdida de 24,7 millones de puestos de trabajo, seg\u00fan una estimaci\u00f3n de la Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo (OIT). Es probable que la desigualdad econ\u00f3mica empeore, advierte la OIT, ya que la crisis del empleo afecta de manera desproporcionada a las mujeres y a los inmigrantes. En Am\u00e9rica Latina las frecuentes restricciones y confinamientos han marcado la vida durante la pandemia, cuyo impacto social ha reca\u00eddo de manera desigual sobre las mujeres. Esto ha llevado a muchas mujeres a dejar la vida laboral debido a la creciente presi\u00f3n ejercida sobre ellas para cuidar a sus familias, especialmente porque la brecha salarial de g\u00e9nero significaba que era posible que no fueran las principales aportadoras del hogar.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ca60e8435d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En los casos en los que las mujeres intentan conservar sus empleos, al tiempo que asumen la mayor carga de las tareas dom\u00e9sticas en comparaci\u00f3n con los hombres, a veces, la \u00fanica opci\u00f3n disponible, si pueden permit\u00edrsela, es contratar a un trabajador del hogar para que realice los diversos tipos de cuidados como cocinar, limpiar, cuidar a ni\u00f1os o a los ancianos, algo que no puede ser realizado f\u00e1cilmente por una mujer que trabaje. Seg\u00fan datos proporcionados por la ONU en Mujeres en 2016, una de cada seis trabajadoras del hogar es una inmigrante; de estos trabajadores, el 73,4 por ciento son mujeres. As\u00ed que el trabajador del hogar es casi por norma una mujer inmigrante.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ca60e8435d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Debido a la naturaleza precaria de los trabajos del hogar y al insuficiente poder pol\u00edtico de las empleadas del hogar, sus condiciones laborales son espantosas. Seg\u00fan datos proporcionados por Alliance for Solidarity, el 57% de quienes se dedican al trabajo dom\u00e9stico carece de un horario laboral fijo. Eso significa que estas empleadas del hogar no controlan cu\u00e1nto tiempo trabajan al d\u00eda ni cu\u00e1ndo pueden salir de sus lugares de trabajo, tampoco controlan sus descansos ni el horario de sus comidas.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ca60e8435d-MsoNormal\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>Empleadas del hogar <\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ca60e8435d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Durante la pandemia empeor\u00f3 la situaci\u00f3n de las trabajadoras del hogar. Y tuvieron que afrontar decisiones dif\u00edciles: o se quedaban en la casa de su empleador mientras durara el confinamiento y descuidaban por ello a sus propias familias, o eleg\u00edan viajar y arriesgarse a perder sus trabajos porque sus empleadores tem\u00edan que pudieran llevar el virus a sus hogares. Los sindicatos de las trabajadoras del hogar han protestado contra esta terrible disyuntiva. Pero sus voces no aparecen en los medios de comunicaci\u00f3n, en gran parte porque estas mujeres se encuentran marginadas y son tratadas como partes invisibles de la sociedad. Las trabajadoras dom\u00e9sticas forman parte de una gran comunidad de trabajadoras informales, muchas de las cuales han mantenido unida a la sociedad durante esta pandemia. Son estas trabajadoras informales las que han estado atendiendo la distribuci\u00f3n de alimentos, limpiando espacios p\u00fablicos y trabajando en peque\u00f1as tiendas de alimentaci\u00f3n y otros comercios. Corren un alto riesgo de infectarse no solo por la naturaleza de su trabajo, sino tambi\u00e9n por sus largos desplazamientos en transporte p\u00fablico. En Am\u00e9rica del Sur, estos trabajos est\u00e1n en gran parte ocupados por mujeres migrantes, muchas de las cuales tienen un estatus de residencia inseguro.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ca60e8435d-MsoNormal\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\"><b>\u00abNo tenemos derechos laborales, solo condiciones laborales\u00bb<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ca60e8435d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Ang\u00e9lica Venega se fue de Per\u00fa a Chile para ganar m\u00e1s dinero y poder sufragar la educaci\u00f3n de su hija. Un familiar la puso en contacto con Sinducap, un sindicato de trabajadores del hogar y de empleados en actividades afines. Sinducap, fundada en 1988, forma parte de la Confederaci\u00f3n Latinoamericana y del Caribe de Trabajadoras del Hogar. Sinducap, me dijo Venega, le permiti\u00f3 negociar las condiciones de trabajo claramente definidas para el hogar donde trabaja. Estos t\u00e9rminos de empleo inclu\u00edan las horas de trabajo, el suministro de comidas y dinero para el transporte, el pago de la seguridad social, el requisito o no de llevar uniforme as\u00ed como la especificaci\u00f3n de las labores a realizar durante las horas de trabajo.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ca60e8435d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Emilia Sol\u00eds Vivano, presidenta de Sinducap, me dijo que hay m\u00e1s de 300 personas en el sindicato. Los miembros del sindicato no son solo trabajadores del hogar, sino que tambi\u00e9n tienen cabida los limpiadores, proveedores de catering, jardineros y limpiadores de ventanas. Estos trabajadores ayudan a mantener una mejor forma de vida para sus empleadores. Desafortunadamente, no es aplicable lo mismo para ellos. La situaci\u00f3n de las trabajadoras, ya de por s\u00ed precaria antes de la pandemia, ha empeorado en los \u00faltimos meses. \u201cDebido a la estigmatizaci\u00f3n de las trabajadoras del hogar como posibles [portadoras] del virus\u201d, me dijo Venega, \u201cmuchos empleadores nos piden que vivamos en su casa para evitar usar el transporte p\u00fablico. \u00c9sta no es exactamente una oferta. Si no aceptas esta oferta quedas despedido. Te despiden, pero como te hacen una oferta que rechazas lo llaman renuncia. Si renuncias [no] hay beneficios legales. En una pandemia no tenemos derechos laborales. Solo tenemos condiciones\u00bb. La exigencia de que los trabajadoras del hogar vivan en su lugar de trabajo, dijo Venega, no es solo por la pandemia, el miedo a las enfermedades y los protocolos de salud. La pandemia, dijo, est\u00e1 siendo utilizada por los empleadores para extender la jornada laboral a cambio de un salario menor. Cuando vives en la misma casa donde trabajas la jornada laboral puede terminar siendo dictada por la conveniencia y las condiciones laborales fijadas por los empleadores, quienes pueden exigir m\u00e1s atenci\u00f3n una vez que llegan a casa del trabajo, durante los fines de semana al recibir visitas, o a tenor del horario de sus hijos. Estas son condiciones, me dijo Venega, que los empleadores de los trabajadores del hogar no tolerar\u00edan en sus propios lugares de trabajo donde est\u00e1n empleados, pero no dudan en imponer condiciones tan terribles a los propios trabajadores del hogar.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ca60e8435d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Los empleadores a menudo reducen los salarios de los trabajadores del hogar alegando que sus propios salarios se han visto reducidos debido a la pandemia. Si una trabajadora est\u00e1 infectada por la covid-19, es despedida de forma fulminante. Y en ese caso las propias trabajadoras son las responsables de pagar por su tratamiento m\u00e9dico y donde pasan el per\u00edodo de cuarentena. Esto es a\u00fan m\u00e1s terrible para una inmigrante que tal vez no tenga una casa a la que ir o una familia donde refugiarse. Ser despedida podr\u00eda significar la deportaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ca60e8435d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La nueva normalidad, me dijo Venega, no es tan nueva. Es parte integral de c\u00f3mo eran las cosas incluso antes de la pandemia. \u00abLo que se est\u00e1 volviendo normal, dijo, es la codicia\u00bb.<\/span><\/p>\n<p class=\"ox-ca60e8435d-MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>* Taroa Zu\u00f1iga Silva<\/strong> es coeditora con Giordana Garc\u00eda Sojo de Venezuela de V\u00f3rtice de la Guerra del Siglo XXI (2020). Es miembro de la Secretar\u00eda de Mujeres Inmigrantes en Chile. Tambi\u00e9n es miembro de la Mecha Cooperativa, un proyecto del Ej\u00e9rcito Comunicacional de Liberaci\u00f3n. (Este art\u00edculo fue elaborado por <a href=\"https:\/\/socialistproject.ca\/2021\/04\/migrant-women-are-holding-society-together-during-this-pandemic\/\">Socialist Project<\/a>)<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El a\u00f1o pasado se produjeron varios confinamientos como resultado de la pandemia, lo que repercuti\u00f3 profundamente en la educaci\u00f3n, el empleo y la forma en que trabajamos a nivel mundial. 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