{"id":18218,"date":"2021-04-19T19:23:57","date_gmt":"2021-04-19T17:23:57","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18218"},"modified":"2021-04-28T15:39:02","modified_gmt":"2021-04-28T13:39:02","slug":"brasil-para-entender-la-vuelta-de-lula-fabio-barbosa-dos-santos-marco-antonio-perruso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18218","title":{"rendered":"Brasil &#8211; Para entender la vuelta de Lula. [Fabio Barbosa dos Santos\/Marco Antonio Perruso]"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #000000;\"><strong><a href=\"https:\/\/www.correiocidadania.com.br\/\">Correio da Cidadania<\/a>, 16-4-2021<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong>Traducci\u00f3n de <a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 19-4-2021<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La recuperaci\u00f3n de los derechos pol\u00edticos del ex presidente Lula ha conmovido a la sociedad brasile\u00f1a. Los an\u00e1lisis se centran en la operaci\u00f3n judicial Lava Jato y en las perspectivas electorales para 2022.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Durante a\u00f1os, la narrativa progresista ha destacado la persecuci\u00f3n judicial de Lula por parte de Lava Jato, especialmente por parte del ex juez y ex ministro de Justicia, Sergio Moro. Sin duda, hubo parcialidad e ilegalidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Sin embargo, eso no es garant\u00eda de inocencia para los miembros de los gobiernos del PT y otros partidos, progresistas y conservadores, que participaron en el condominio de poder de Lula entre 2003 y 2016.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">No obstante, ante la desorientaci\u00f3n general de la burgues\u00eda brasile\u00f1a y el creciente descontento popular, los \u00e1nimos pol\u00edticos han cambiado. Si Lula fue encarcelado por decisiones judiciales politizadas, luego fue liberado, y ahora recupera sus derechos pol\u00edticos. En esta realidad, las narrativas dominantes, ya sean conservadoras o progresistas, denuncian como motivaciones pol\u00edticas los resultados del poder judicial que les desagradan.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En este texto, analizaremos los acontecimientos recientes a la luz del movimiento general de la coyuntura brasile\u00f1a. La intenci\u00f3n es aprehender el significado de esta evoluci\u00f3n y sus potencialidades, m\u00e1s all\u00e1 de los personajes involucrados.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>1.\u00a0<\/strong><\/span><span style=\"color: #000000;\">El tel\u00f3n de fondo de la defenestraci\u00f3n del PT, de Brasilia, es la p\u00e9rdida de eficacia del lulismo como medio de regulaci\u00f3n de las tensiones sociales en el pa\u00eds. Recapitulemos los contornos generales del proceso.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Tras una d\u00e9cada de \u00e9xito, en la que combin\u00f3 modestas mejoras para los de abajo con los privilegios de los de arriba, una convergencia de factores sociales, pol\u00edticos y econ\u00f3micos puso en jaque al lulismo. La conjunci\u00f3n entre las jornadas de junio de 2013, el mayor ciclo de movilizaciones populares de la historia del pa\u00eds; los esc\u00e1ndalos de corrupci\u00f3n, retratados como espect\u00e1culos por los medios corporativos, que convirtieron los juicios en telenovelas y a los jueces en estrellas del pop; y la desaceleraci\u00f3n econ\u00f3mica, que se desdobl\u00f3 en recesi\u00f3n a partir de 2015, cambiaron el enfoque de las clases dominantes en relaci\u00f3n a la reproducci\u00f3n social, que se desliz\u00f3 de la \u00abcontenci\u00f3n inclusiva\u00bb a la \u00abaceleraci\u00f3n excluyente\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En este contexto, la piedra filosofal de un neoliberalismo inclusivo dio paso a la intensificaci\u00f3n del expolio social, mientras que la ideolog\u00eda de la conciliaci\u00f3n dej\u00f3 paso a la confrontaci\u00f3n abierta. Este es el tel\u00f3n de fondo de la destituci\u00f3n de Dilma Rousseff en 2016, el encarcelamiento de Lula y la victoria de Bolsonaro en 2018.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>2.\u00a0<\/strong><\/span><span style=\"color: #000000;\">M\u00e1s que entender el bolsonarismo como una reacci\u00f3n al lulismo, sugerimos que el intento del PT de contener la crisis social en el siglo XXI implic\u00f3 el recurso a pr\u00e1cticas, dispositivos y pol\u00edticas que acabaron acelerando esa misma crisis. La contradicci\u00f3n de esta l\u00f3gica, en la que el intento de contener el movimiento desocializador no impide su aceleraci\u00f3n, porque implica reforzar precisamente lo que se pretende contener, se puede ver en m\u00faltiples niveles. Veamos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El ex presidente mundial del Banco de Boston, Henrique Meirelles, que renunci\u00f3 como diputado del PSDB en 2003 para comandar el Banco Central bajo Lula y que, posteriormente, fue ministro de Econom\u00eda con Michel Temer; el intento del gobierno de Lula de establecer una conexi\u00f3n directa con el \u00abbajo clero\u00bb en el Congreso, que desencaden\u00f3 el esc\u00e1ndalo del \u00abmensal\u00e3o\u00bb en 2005, respondi\u00f3 con m\u00e1s espacio para el PMDB en el gobierno, llevando a Temer dos veces a la vicepresidencia en la candidatura de Rousseff; el apoyo de los liderazgos neopentecostales a los gobiernos del PT, que se tradujo en retrocesos de la agenda conductista y el nombramiento de ministros evang\u00e9licos como Marcelo Crivella los militares enviados a Hait\u00ed con la intenci\u00f3n de convertir a Brasil en un \u00abactor global\u00bb, que luego implementaron el know-how adquirido en las misiones para garantizar la ley y el orden notablemente en R\u00edo de Janeiro, y que ahora forman la primera l\u00ednea del gobierno de Bolsonaro; las empresas constructoras, que no dudaron en enviar a la c\u00e1rcel, en traiciones reales o imaginarias, a quienes les allanaron el camino para ganar dinero como nunca antes; Eso por no hablar de los movimientos sociales implicados por las pol\u00edticas p\u00fablicas destinadas a neutralizar su combatividad en lugar de aplicar sus banderas (como la reforma agraria y urbana), dando como resultado, trece a\u00f1os despu\u00e9s, un campo popular dividido, debilitado y desacreditado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En definitiva, los militares, los bancos, el PMDB, el vicepresidente Michel Temer, el neopentecostalismo, los contratistas, la pasividad, fueron alimentados y cultivados, en su momento, por los gobiernos del PT. En este marco, la imagen m\u00e1s adecuada de la relaci\u00f3n entre la defenestraci\u00f3n del PT y el ascenso de Bolsonaro no es un giro de 180 grados, sino una met\u00e1stasis, ya que las fuerzas e intereses corrosivos, cuyo poder nunca fue desafiado y que parec\u00edan controlados bajo el petismo, se extendieron sin oposici\u00f3n por todo el tejido nacional.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>3.\u00a0<\/strong><\/span><span style=\"color: #000000;\">Ante el agravamiento de la violencia econ\u00f3mica y la violencia pol\u00edtica, Bolsonaro ofrece a la clase dominante el marco de este neoliberalismo autoritario, que es el Estado policial. Sin tener un programa propio, subcontrat\u00f3 la gesti\u00f3n de la econom\u00eda a un aut\u00e9ntico Chicago boy, que adem\u00e1s de estudiar en la escuela de Milton Friedman trabaj\u00f3 en el Chile pinochetista de los a\u00f1os 80. Como relleno, avanza una agenda conductual, cultural y cient\u00edfica retr\u00f3grada, que la \u00e9lite tolera pero no adora.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Su apoyo al ex capit\u00e1n se consum\u00f3 como un matrimonio de conveniencia, ya que su ideal es un bolsonarismo sin Bolsonaro. Sin embargo, el militar tiene sus propias ideas, que apuntan a una dinast\u00eda (tiene tres hijos en la pol\u00edtica), con los militares como su partido y los evang\u00e9licos como su base social. Desde este punto de vista, su mayor reto es convertir el apoyo virtual que lo eligi\u00f3 en una movilizaci\u00f3n real. Transformar a los internautas en camisas negras (milicias fascistas).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>4.\u00a0<\/strong><\/span><span style=\"color: #000000;\">En este contexto, \u00bfcu\u00e1l ser\u00eda la diferencia fundamental entre el gobierno de Bolsonaro y las anteriores administraciones del PT? Los cr\u00edticos del progresismo sudamericano, como nosotros, argumentan que, al renunciar a enfrentar las ra\u00edces estructurales de la desigualdad y la dependencia, el gobierno petista y sus similares se han resignado a la gesti\u00f3n de la crisis. El gobierno de Bolsonaro, en cambio, no se propone hacer ninguna gesti\u00f3n, porque gobierna a trav\u00e9s de la crisis.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Nos enfrentamos a diferentes formas de abordar el agravamiento de las tensiones del neoliberalismo. El progresismo propone gestionar estas tensiones a trav\u00e9s de un arsenal de buenas pr\u00e1cticas avaladas por el Banco Mundial. Es la contenci\u00f3n de la crisis. Bolsonaros de este mundo, en cambio, admiten el car\u00e1cter antrop\u00f3fago del neoliberalismo (una lucha de todos contra todos) y promete armar a las personas para que se defienda atacando -como \u00e9l mismo-. Es una aceleraci\u00f3n de la crisis.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En otras palabras, mientras unos buscan el freno, otros pisan el acelerador. Pero nadie cuestiona el carril.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>5.\u00a0<\/strong><\/span><span style=\"color: #000000;\">En septiembre de 2020 m\u00e1s de mil brasile\u00f1os mor\u00edan al d\u00eda v\u00edctimas del covid-19 y el pa\u00eds llevaba cuatro meses sin ministro de Sanidad. Sin embargo, en este mes la popularidad de Bolsonaro alcanz\u00f3 su nivel m\u00e1s alto. \u00bfC\u00f3mo explicarlo?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Desde el punto de vista de los de abajo, destacan dos factores. Por un lado, el presidente no fue responsabilizado (todav\u00eda) de las muertes. Por otro, la ayuda de emergencia, por un valor cuatro veces mayor, para cuatro veces m\u00e1s familias, sostuvo la popularidad de Bolsonaro incluso en el noreste del pa\u00eds, antes cautivado por el lulista Bolsa Familia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Mientras tanto, en Brasilia, el presidente hab\u00eda comprado el amor del Centr\u00e3o (partidos oportunistas que le garantizan apoyo parlamentario a cambio de prebendas y cargos: ndt). Al mismo tiempo, Bolsonaro ensayaba una versi\u00f3n menos ideol\u00f3gica de s\u00ed mismo, pacificando las relaciones con el Supremo Tribunal Federal y los medios de comunicaci\u00f3n corporativos. Las grandes empresas acogieron el cambio, confiando en que la estabilidad les permitir\u00eda avanzar en su propia agenda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La paradoja era notable. Para compensar la ca\u00edda de apoyo entre la \u00e9lite y las clases medias que no compraron el negacionismo, Bolsonaro segu\u00eda el camino del lulismo: reforzar los lazos entre los m\u00e1s pobres, resignarse al pragmatismo pol\u00edtico -y por esta v\u00eda, coser la estabilidad anhelada por el capital.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u00bfEl presidente, que sumi\u00f3 al pa\u00eds en la complacencia pretendiendo una \u00abrevoluci\u00f3n invertida\u00bb al estilo del fascismo, se reinventar\u00e1 en el molde de un \u00ablulismo invertido\u00bb? El mismo problema se puede ver desde otro \u00e1ngulo: \u00bfla \u00e9lite que anhela un \u00abBolsonarismo sin Bolsonaro\u00bb estar\u00eda satisfecha con un \u00abBolsonaro sin Bolsonarismo\u00bb?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En cualquier caso, se ha hecho evidente que el bolsonarismo no es lo contrario del lulismo, sino su inverso: as\u00ed como la \u00abcontenci\u00f3n\u00bb implica \u00abaceleraci\u00f3n\u00bb, la \u00abaceleraci\u00f3n\u00bb requiere \u00abcontenci\u00f3n\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>6.\u00a0<\/strong><\/span><span style=\"color: #000000;\">Sin embargo, tras m\u00e1s de un a\u00f1o de pandemia, la situaci\u00f3n es catastr\u00f3fica. Hay d\u00edas en que m\u00e1s de tres mil brasile\u00f1os mueren de covida-19. Los hospitales est\u00e1n abarrotados, la vacunaci\u00f3n avanza poco y los problemas de salud mental se multiplican. Las medidas de aislamiento se imponen a una clase media estresada, pero son inviables para una poblaci\u00f3n trabajadora que ya no recibe ayudas de emergencia. En Brasil, nadie ve el final de la plaga.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Frente a una tragedia humanitaria, con una crisis econ\u00f3mica que no hace m\u00e1s que agravarse, acentuada por el deterioro de la imagen internacional del pa\u00eds, las voces del establishment evocan un pacto social. El liberalismo cosmopolita impugna el nacionalismo reaccionario del presidente: s\u00f3lo les une el neoliberalismo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Es en este escenario que Lula recuper\u00f3 sus derechos pol\u00edticos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>7.\u00a0<\/strong><\/span><span style=\"color: #000000;\">La primera consecuencia de la novedad fue que el pesimismo ante la bola de nieve bolsonarista dio paso a un optimismo mesi\u00e1nico. Este sentimiento no es nuevo: poco antes de la pandemia, el respetado l\u00edder del MST Movimiento de los Trabajadores Sin Tierra) Jo\u00e3o Pedro St\u00e9dile, declar\u00f3: \u00abLula tiene que ser nuestro Mois\u00e9s, convencer al pueblo de que cruce el Mar Rojo. No hay ning\u00fan otro personaje que pueda desempe\u00f1ar este papel\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La otra cara de la misma moneda es que las posibilidades de Bolsonaro de completar su mandato se consolidan. M\u00e1s que nunca, las energ\u00edas pol\u00edticas se canalizan hacia una candidatura de Lula en 2022, en lugar de un impeachment.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Los que creen que el PT apostar\u00e1 por la presi\u00f3n de la calle deben entender que esto es una imposibilidad l\u00f3gica. El atractivo pol\u00edtico de Lula reside en la conciliaci\u00f3n, que consiste en evitar que el descontento popular se desborde. Su juego se desarrolla en la peque\u00f1a pol\u00edtica de Brasilia, no en las calles.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La esperanza ahora es que la izquierda \u00abresponsable\u00bb vuelva a Brasilia para administrar lo que queda del pa\u00eds en 2023.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>8.\u00a0<\/strong><\/span><span style=\"color: #000000;\">No es posible saber si la hip\u00f3tesis de Lula prosperar\u00e1. Pero es posible saber dos cosas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En primer lugar, el movimiento de la clase dominante hacia una forma m\u00e1s violenta y autoritaria de neoliberalismo no cambiar\u00e1. A sus ojos, la estructura institucional prevista en la \u00abConstituci\u00f3n Ciudadana\u00bb de 1988 se ha vuelto anacr\u00f3nica. La utop\u00eda de la ciudadan\u00eda salarial se ha ido, sin haber llegado nunca realmente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La segunda certeza es que un regreso del PT s\u00f3lo remediar\u00eda, en el mejor de los casos, la crisis de civilizaci\u00f3n en la que vivimos. Podemos suponer que, si el PT estuviera hoy en la presidencia, har\u00eda lo posible por construir un arca salvadora en la inundaci\u00f3n de la pandemia, sin poner en jaque ning\u00fan par\u00e1metro de la reproducci\u00f3n neoliberal en Brasil. En resumen, har\u00eda lo mejor posible, donde lo posible es poco.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Mientras tanto, se agravar\u00eda la din\u00e1mica social que hace de la vida cotidiana una lucha de todos contra todos, en un mundo donde el trabajo escasea y las balas abundan.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>9.\u00a0<\/strong><\/span><span style=\"color: #000000;\">Como en la novela \u00ab<i>El extra\u00f1o caso del doctor Jekyll y el se\u00f1or Hyde<\/i>\u00bb [R. L. Stevenson, 1886], contemplamos en Brasil dos caras distintas del mismo sujeto. O, para ser m\u00e1s precisos, nos enfrentamos a dos formas diferentes pero no contradictorias de gestionar la desocializaci\u00f3n antrop\u00f3faga que caracteriza al neoliberalismo: una es la contenci\u00f3n; la otra, la aceleraci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Tambi\u00e9n hay una paradoja, en la medida en que el progresismo fuera del gobierno se convierte en una pol\u00edtica restauracionista, que insta a volver a un pasado idealizado, mientras que la derecha se posiciona a favor del movimiento de la historia, a favor del \u00abprogreso\u00bb, que s\u00f3lo puede conducir a la barbarie.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>* Fabio Luis Barbosa dos Santos<\/strong> es profesor de la Unifesp, autor de Una historia de la ola progresista sudamericana (Elefante, 2019). <strong>Marco Antonio Perruso<\/strong> es profesor de la UFRRJ y coorganizador de O P\u00e2nico como pol\u00edtica &#8211; o Brasil no imagin\u00e1rio do lulismo em crise (Mauad, 2020).<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lulismo y bolsonarismo: mientras unos pisan el freno, otros pisan el acelerador. 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