{"id":18172,"date":"2021-04-18T21:19:37","date_gmt":"2021-04-18T19:19:37","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18172"},"modified":"2021-04-19T17:46:17","modified_gmt":"2021-04-19T15:46:17","slug":"imaginarios-el-sexo-como-forma-cultural-las-antinomias-del-discurso-sexual-christopher-chitty","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18172","title":{"rendered":"Capitalismo &#8211; El sexo como forma cultural. Las antinomias del discurso sexual. [Christopher Chitty]"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #000000;\"><strong><a href=\"https:\/\/www.sinpermiso.info\/\">Sin Permiso<\/a>, 9-4-2021<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong>Traducci\u00f3n de <\/strong><strong>F\u00e9lix Hern\u00e1ndez Fern\u00e1ndez \u2013 Sin Permiso<\/strong><\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\"><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 18-4-2021<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>Esta es la primera traducci\u00f3n al espa\u00f1ol de Christopher Chitty. Chris fue un pensador radical, un activista y acad\u00e9mico comprometido y un camarada muy querido. Como marxista queer y escritor prol\u00edfico, Chris produjo una obra incre\u00edblemente apasionante sobre la sexualidad y la historia del capitalismo, gran parte de la cual ha sido recientemente publicada a t\u00edtulo p\u00f3stumo bajo el nombre \u201cSexual Hegemony. Statecraft, Sodomy and capital in the Rise of the World System\u201d en la editorial Duke University Press. Su escritura era intr\u00e9pida, tenaz y antag\u00f3nica. Tal vez el mundo no estaba preparado para ello, o al menos ese era el mundo en el que le perdimos. Lo que sigue fue escrito en 2012, y sufrir\u00eda otra serie de revisiones, junto con la mayor\u00eda de los escritos de Chris, hasta la primavera de 2015. Aqu\u00ed encontramos la base de su proyecto, y una apertura a la erudici\u00f3n para la que sigue habiendo futuro [Nota del Traductor]<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En la medida en que nuestras vidas son bombardeadas, minuto a minuto, con insinuaciones publicitarias, el \u00faltimo eufemismo l\u00edrico para un acto sexual y los cotilleos de la aventura de alg\u00fan conocido o superestrella de los medios de comunicaci\u00f3n, y en la medida en que la cr\u00edtica de la sexualidad se ha convertido en algo completa e institucionalmente rutinario, uno se siente tentado a afirmar un hecho obvio: el sexo se ha vuelto insoportablemente banal. Las pr\u00e1cticas sexuales que antes se consideraban socialmente marginales o extremas se han convertido en el tema de una especie de parloteo cultural aburrido e ins\u00edpido y en casillas vac\u00edas en la creciente lista de verificaci\u00f3n pol\u00edtica de personas diversas que necesitan \u00abtolerancia\u00bb. La compulsi\u00f3n obsesiva por hablar o escuchar un flujo constante de discurso sexual podr\u00eda ser un rasgo definitorio de nuestro momento cultural tras los movimientos sociales de la d\u00e9cada de 1960 que impugnaron el orden sexual establecido y el conformismo social de la cultura de posguerra en las sociedades estadounidenses y europeas, lo que sugiere que la simple sabidur\u00eda de los cosmopolitas cansados del mundo -aquel \u00abnada nuevo bajo el sol\u00bb- pasa por alto algo esencial sobre esta forma cultural y las condiciones hist\u00f3ricas de su aparici\u00f3n. A pesar de su banalidad, \u00bfpor qu\u00e9 persiste el sexo como objeto de encanto cultural colectivo?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Quiz\u00e1 el discurso sexual contempor\u00e1neo haya asumido las dimensiones de lo que Peter Sloterdijk ha llamado \u00abraz\u00f3n c\u00ednica\u00bb, una forma ilustrada de falsa conciencia que elude los modos tradicionales de cr\u00edtica ideol\u00f3gica. A primera vista, este concepto parece arrojar algo de luz sobre muchas experiencias que uno puede encontrar en la vida cotidiana. \u00bfCu\u00e1ntos de nosotros nos hemos encontrado atrapados en una relaci\u00f3n amorosa, ensayando una colecci\u00f3n de frases t\u00f3picas sobre la fidelidad o el inter\u00e9s rom\u00e1ntico, que sabemos demasiado bien que mantienen una dudosa correspondencia con la realidad, como si fu\u00e9ramos los primeros en tener tales experiencias? \u00bfCu\u00e1ntos de nosotros hemos experimentado entonces dolor en el coraz\u00f3n cuando tan elevadas aspiraciones se estrellan contra la dura realidad del deseo, como si se tratara de una profunda o singular decepci\u00f3n? Me parece que hay, sin embargo, muchos rasgos de la experiencia cultural contempor\u00e1nea del deseo sexual que escapan a esta cr\u00edtica, ciertamente sugerente, del \u00abcomo si\u00bb de la raz\u00f3n c\u00ednica. Queda por explicar c\u00f3mo la \u00abliberaci\u00f3n\u00bb de la sexualidad humana, que puede resultar ser una nueva forma de dominaci\u00f3n social por derecho propio, lleg\u00f3 a confundirse con la emancipaci\u00f3n humana como tal o, al menos, con alg\u00fan sustituto barato de \u00e9sta.\u00a0 Este problema presenta dos cuestiones centrales para la presente investigaci\u00f3n. En primer lugar, \u00bfpor qu\u00e9 las elaboraciones te\u00f3ricas del cuerpo -como g\u00e9nero, raza, patolog\u00eda, sexualidad, etc.- han sido tan centrales en los proyectos filos\u00f3ficos que han tratado de abandonar la cr\u00edtica del capitalismo como la totalidad objetiva que estructura la vida humana? En segundo lugar, \u00bfpor qu\u00e9 estos relatos han sido tan cruciales para los an\u00e1lisis pol\u00edticos de la izquierda que buscan negar el proyecto subjetivo de transformar el mundo y crear una nueva humanidad?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Las provocaciones anteriores exigen dar cuenta no s\u00f3lo de la cosificaci\u00f3n del deseo sexual<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18172#fn-18172-1' id='fnref-18172-1' onclick='return fdfootnote_show(18172)'>1<\/a><\/sup>, sino tambi\u00e9n del modo en que lo que antes era una mera oposici\u00f3n (pero en absoluto exenta de problemas) entre naturaleza y cultura se ha convertido ahora en una antinomia en la que la misma realidad social subyacente se experimenta simult\u00e1neamente como opuesta, y una exploraci\u00f3n del modo en que los discursos sobre el sexo y la sexualidad constituyen el locus classicus de este campo de pensamiento antin\u00f3mico sobre la naturaleza y la cultura. S\u00f3lo historizando estas antinomias del discurso sexual como internas a una etapa tard\u00eda e inquietante del capitalismo -del \u00abdominante cultural\u00bb o de la \u00abposmodernidad\u00bb<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18172#fn-18172-2' id='fnref-18172-2' onclick='return fdfootnote_show(18172)'>2<\/a><\/sup> en la que todas las formas de vida precapitalistas han sido eliminadas y la actividad humana colectiva moldea la totalidad del mundo hasta las vicisitudes del deseo sexual- puede decirse que la propia categor\u00eda de naturaleza ha sido liquidada de nuestro mapa cognitivo, tambi\u00e9n vaciando su t\u00e9rmino opuesto, la cultura, de su significado anterior o, m\u00e1s bien, disolviendo lo cultural en el modo de producci\u00f3n del capitalismo tard\u00edo en general, donde la forma predominante de trabajo se considera ampliamente \u00abinmaterial\u00bb y el sector de los servicios emplea a la gran mayor\u00eda de la mano de obra en los pa\u00edses capitalistas centrales. En pocas palabras, en esta antinomia entre naturaleza y cultura, en la que ambas amenazan con desvanecerse en el horizonte de lo impensable, tambi\u00e9n est\u00e1 en juego esa vieja dial\u00e9ctica entre el ser humano y la naturaleza, la propia categor\u00eda de trabajo, que nos deja con perspectivas inciertas para alg\u00fan nuevo sujeto pol\u00edtico emergente.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>I. Commercium Sexuale<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Si Karl Marx fue capaz de articular el modo en que el trabajo, como categor\u00eda mental de la actividad humana y como dial\u00e9ctica material entre las sociedades humanas y la naturaleza a la vez diacr\u00f3nica y sincr\u00f3nica, proporciona un punto de vista para considerar la totalidad del capitalismo en el que todo el car\u00e1cter de la sociedad puede verse alienado a trav\u00e9s de su trabajo, y si fue igualmente capaz de concebir una situaci\u00f3n en la que este trabajo podr\u00eda emanciparse, \u00bfqu\u00e9 horizonte, si es que hay alguno, abre la relaci\u00f3n sexual para una cr\u00edtica de la sociedad capitalista y para las posibilidades de emancipaci\u00f3n humana? El propio Marx presenta un argumento sorprendente en los Manuscritos Econ\u00f3micos y Filos\u00f3ficos, que luego retomar\u00e1 en el Manifiesto Comunista. En los Manuscritos, no escatima en criticar la \u00abvileza\u00bb del programa socialista ut\u00f3pico por intentar elevar la propiedad privada a un principio de \u00abcomunidad positiva\u00bb, radicalizando as\u00ed la realidad presente de negaci\u00f3n y alienaci\u00f3n social en una abstracci\u00f3n universal en su visi\u00f3n del futuro. Este aspecto de su pensamiento se revela desnudamente en la fantas\u00eda de una \u00abcomunidad de mujeres\u00bb. Marx escribe,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u201cEn la relaci\u00f3n con la mujer, como presa y sierva de la lujuria comunitaria, se expresa la infinita degradaci\u00f3n en la que el hombre existe para s\u00ed mismo, pues el secreto a voces de esta relaci\u00f3n tiene su expresi\u00f3n inequ\u00edvoca, decisiva, abierta y revelada en la relaci\u00f3n del hombre con la mujer y en la forma en que se concibe la relaci\u00f3n directa y natural de especie [&#8230;]. Es posible juzgar a partir de esta relaci\u00f3n todo el nivel de desarrollo de la humanidad\u201d<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18172#fn-18172-3' id='fnref-18172-3' onclick='return fdfootnote_show(18172)'>3<\/a><\/sup><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Al igual que el trabajo, la relaci\u00f3n sexual es una dial\u00e9ctica material entre las sociedades humanas y el hecho biol\u00f3gico de su existencia, un rasgo diacr\u00f3nico de nuestra realidad social porque es esencial para la existencia y supervivencia de la especie. Del mismo modo, la relaci\u00f3n sexual tiene una dimensi\u00f3n sincr\u00f3nica emp\u00edricamente demostrable, y es por esta raz\u00f3n que el an\u00e1lisis etnogr\u00e1fico ha estudiado durante m\u00e1s de un siglo las estructuras de parentesco como el bloque de construcci\u00f3n m\u00e1s elemental de las diferentes formas de sociedad humana. Como categor\u00eda mental, la relaci\u00f3n sexual aparece como una relaci\u00f3n de especie objetiva y natural que, como escribe Marx, \u00abdemuestra hasta qu\u00e9 punto el comportamiento natural del hombre se ha convertido en humano o hasta qu\u00e9 punto su esencia humana se ha convertido en una esencia natural para \u00e9l\u00bb<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18172#fn-18172-4' id='fnref-18172-4' onclick='return fdfootnote_show(18172)'>4<\/a><\/sup>. Como los dos polos de la dial\u00e9ctica entre el hombre y la naturaleza, el trabajo y la relaci\u00f3n sexual son anteriores al capitalismo, pero se transforman categ\u00f3ricamente en las sociedades dominadas por la forma mercanc\u00eda. \u00bfC\u00f3mo se transforma exactamente la relaci\u00f3n sexual en la sociedad capitalista?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En el Manifiesto Comunista, Marx retoma su argumento de los Manuscritos para criticar la indignaci\u00f3n burguesa ante la propuesta socialista ut\u00f3pica de una \u00abcomunidad de mujeres\u00bb como una posici\u00f3n autodestructiva porque \u00abel matrimonio es en realidad un sistema de esposas en com\u00fan\u00bb y \u00abla abolici\u00f3n del actual sistema de producci\u00f3n debe traer consigo la abolici\u00f3n de la comunidad de mujeres que surge de ese sistema, es decir, de la prostituci\u00f3n tanto p\u00fablica como privada\u00bb<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18172#fn-18172-5' id='fnref-18172-5' onclick='return fdfootnote_show(18172)'>5<\/a><\/sup>. Sin demasiada dificultad, podr\u00edamos leer su l\u00ednea de pensamiento como una negaci\u00f3n determinada tanto de la fantas\u00eda libidinal socialista ut\u00f3pica del intercambio de esposas como de la instituci\u00f3n burguesa del matrimonio, es decir, como un intento de movilizar cada posici\u00f3n como una cr\u00edtica de su n\u00famero ideol\u00f3gico opuesto. En una nota a pie de p\u00e1gina del pasaje anterior de los Manuscritos, Marx hace expl\u00edcito este movimiento dial\u00e9ctico: \u00abLa prostituci\u00f3n es s\u00f3lo una expresi\u00f3n particular de la prostituci\u00f3n universal del trabajador, y puesto que la prostituci\u00f3n es una relaci\u00f3n que incluye no s\u00f3lo al prostituido sino tambi\u00e9n al prostituyente -cuya infamia es a\u00fan mayor-, el capitalista tambi\u00e9n est\u00e1 incluido en esta categor\u00eda\u00bb<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18172#fn-18172-6' id='fnref-18172-6' onclick='return fdfootnote_show(18172)'>6<\/a><\/sup>. El burgu\u00e9s tiene raz\u00f3n al evaluar la degradaci\u00f3n a la que se ver\u00eda abocada la mujer en condiciones de propiedad com\u00fan, pero los socialistas ut\u00f3picos han puesto al descubierto el secreto del propio matrimonio burgu\u00e9s -como tr\u00e1fico de mujeres y como la instituci\u00f3n m\u00e1s omnipresente de la propiedad privada- al llevar al l\u00edmite las tendencias de esta instituci\u00f3n. Para Marx, la construcci\u00f3n de una sociedad verdaderamente comunista implica la negaci\u00f3n tanto de la instituci\u00f3n del matrimonio como de la de la prostituci\u00f3n, que resultan ser lo mismo a diferentes escalas sociales.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_18185\" aria-describedby=\"caption-attachment-18185\" style=\"width: 664px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"18185\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=18185\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Sexualidad1804-II.jpg?fit=960%2C960&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"960,960\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Sexualidad1804 II\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Sexualidad1804-II.jpg?fit=656%2C656&amp;ssl=1\" class=\"  wp-image-18185 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Sexualidad1804-II.jpg?resize=656%2C656&#038;ssl=1\" alt=\"Sexualidad1804 II\" width=\"656\" height=\"656\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Sexualidad1804-II.jpg?w=960&amp;ssl=1 960w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Sexualidad1804-II.jpg?resize=300%2C300&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Sexualidad1804-II.jpg?resize=150%2C150&amp;ssl=1 150w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Sexualidad1804-II.jpg?resize=768%2C768&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Sexualidad1804-II.jpg?resize=800%2C800&amp;ssl=1 800w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Sexualidad1804-II.jpg?resize=400%2C400&amp;ssl=1 400w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Sexualidad1804-II.jpg?resize=200%2C200&amp;ssl=1 200w\" sizes=\"auto, (max-width: 656px) 100vw, 656px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-18185\" class=\"wp-caption-text\"><b>Christopher Chitty<\/b><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Hay una extraordinaria excepci\u00f3n al relato anterior, que no debe escapar a nuestra atenci\u00f3n, que se encuentra en la correspondencia de Marx con Friedrich Engels en 1869. Los dos compa\u00f1eros discuten el naciente movimiento homosexual para la abolici\u00f3n de las leyes cada vez m\u00e1s duras del Estado prusiano contra la sodom\u00eda, despu\u00e9s de que Marx compartiera con Engels una copia del panfleto Urnings de Karl-Heinrich Ulrichs. En una respuesta del 22 de junio de ese a\u00f1o, Engels se refiere casualmente al panfleto en relaci\u00f3n con el asunto p\u00fablico del joven Jean Baptiste von Schweitzer, miembro de la Asociaci\u00f3n Alemana de Trabajadores, que fue condenado por sodom\u00eda en 1862 por mantener relaciones sexuales con otro hombre en un parque de la ciudad y estuvo a punto de ser purgado de la organizaci\u00f3n si no fuera por la intervenci\u00f3n de Ferdinand Lasalle. Gracias a la apasionada defensa que este \u00faltimo hizo de su camarada ante la Asociaci\u00f3n de Trabajadores, el primero ascendi\u00f3 a la posici\u00f3n de presidente tras la muerte de Lasalle en 1864. Aunque Engels escribe que el panfleto que defiende la sodom\u00eda como resultado de una tendencia natural innata entre determinados hombres contiene \u00abrevelaciones extremadamente antinaturales\u00bb, se maravilla de que los homosexuales hayan descubierto \u00abque son un poder en el Estado\u00bb. Comienza a imaginar las consignas de este nuevo \u00abpartido\u00bb en t\u00e9rminos de una guerra contra los hombres \u00abpobres del frente\u00bb, como \u00e9l y Marx, con su \u00abafici\u00f3n infantil por las mujeres\u00bb: \u00abguerre aux cons, paix aus trous-de-cul\u00bb, declaraciones de los \u00abdroits du cul\u00bb<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18172#fn-18172-7' id='fnref-18172-7' onclick='return fdfootnote_show(18172)'>7<\/a><\/sup>. No planteo este texto para denunciar o disculpar su prejuicio, como han hecho algunos comentaristas. Tampoco creo que sea tarea de la cr\u00edtica desempe\u00f1ar el papel de lo que Zizek ha llamado la \u00abpolic\u00eda filos\u00f3fica\u00bb<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18172#fn-18172-8' id='fnref-18172-8' onclick='return fdfootnote_show(18172)'>8<\/a><\/sup> con alguna hermen\u00e9utica de la sospecha sobredeterminada, como han hecho otros<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18172#fn-18172-9' id='fnref-18172-9' onclick='return fdfootnote_show(18172)'>9<\/a><\/sup>. Exponer el fanatismo rara vez ha proporcionado una raz\u00f3n de ser muy convincente para la teor\u00eda cr\u00edtica, y tales cuestiones se tratan mejor en otros registros de todos modos. Me gustar\u00eda sugerir que, en cambio, al suspender tales juicios, podr\u00edamos leer una cantidad no peque\u00f1a de diversi\u00f3n en los vuelos de la imaginaci\u00f3n del soltero de 49 a\u00f1os en relaci\u00f3n con el floreciente movimiento antisodom\u00eda y la causa de los homosexuales, por no mencionar la descarada fantas\u00eda de que \u00e9l y su compa\u00f1ero de 51 a\u00f1os podr\u00edan \u00abrendir tributo f\u00edsico a los vencedores\u00bb si no fuera por ser \u00abdemasiado viejos\u00bb. Lejos de articular un sentimiento de p\u00e1nico ante alg\u00fan monstruoso crimen contra la naturaleza, la carta y su gui\u00f1o al doble sentido parecen mucho m\u00e1s cercanos a una fascinaci\u00f3n humor\u00edstica por el l\u00edmite categ\u00f3rico que la homosexualidad supon\u00eda para el orden sexual establecido de las cosas. La homosexualidad, t\u00e9rmino acu\u00f1ado en este mismo a\u00f1o, ensombrece as\u00ed lo que es, sobre todo, una correspondencia \u00edntima entre amigos -como en un espejo negro, que refleja los contornos sociales cada vez m\u00e1s complejos de la vida dentro de la sociedad capitalista, las dificultades de los reveses pol\u00edticos con los socialdem\u00f3cratas, la preocupaci\u00f3n por la joven generaci\u00f3n de revolucionarios y el desvanecimiento de la belleza masculina y el vigor sexual con la edad- desde alg\u00fan punto distante en el futuro, perturbando d\u00e9bilmente las suposiciones y las inversiones libidinales de su presente hist\u00f3rico desde la distancia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Podr\u00edamos concluir esta exploraci\u00f3n de la analog\u00eda estructural del sexo con el trabajo recurriendo al an\u00e1lisis de Georg Luk\u00e1cs en Historia y conciencia de clase sobre el proceso de reificaci\u00f3n en el que todas las cualidades humanas f\u00edsicas y ps\u00edquicas son perseguidas por la \u00abobjetividad fantasmal\u00bb de la mercanc\u00eda, lo cual es a\u00fan m\u00e1s notable por el hecho de que no hab\u00eda le\u00eddo los Manuscritos econ\u00f3micos y filos\u00f3ficos de Marx hasta despu\u00e9s de escribir esta obra. Escribe que la mercanc\u00eda:\u00a0<\/span><span style=\"color: #000000;\">\u201cimprime su huella en toda la conciencia del hombre; sus cualidades y capacidades ya no son una parte org\u00e1nica de su personalidad, sino que son cosas que puede \u00abposeer\u00bb o \u00abdisponer\u00bb como los diversos objetos del mundo exterior. Y no hay ninguna forma natural en la que las relaciones humanas puedan ser fundidas, ninguna forma en la que el hombre pueda poner en juego sus \u00abcualidades\u00bb f\u00edsicas y ps\u00edquicas sin que est\u00e9n sometidas cada vez m\u00e1s a este proceso de cosificaci\u00f3n. Basta con pensar en el matrimonio, y sin preocuparse por se\u00f1alar la evoluci\u00f3n del siglo XIX, podemos recordar la forma en que Kant, por ejemplo, describi\u00f3 la situaci\u00f3n con la franqueza ingenuamente c\u00ednica propia de los grandes pensadores: \u00abLa comunidad sexual\u00bb, dice, \u00abes el uso rec\u00edproco que una persona hace de los \u00f3rganos y facultades sexuales de otra&#8230; el matrimonio&#8230; es la uni\u00f3n de dos personas de distinto sexo con vistas a la posesi\u00f3n mutua de los atributos sexuales del otro durante toda su vida\u00bb<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18172#fn-18172-10' id='fnref-18172-10' onclick='return fdfootnote_show(18172)'>10<\/a><\/sup>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Luk\u00e1cs no considera que esta cosificaci\u00f3n del sexo y del matrimonio sea una antinomia central del pensamiento burgu\u00e9s<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18172#fn-18172-11' id='fnref-18172-11' onclick='return fdfootnote_show(18172)'>11<\/a><\/sup>, ya que esta racionalizaci\u00f3n del mundo est\u00e1 limitada por el hecho de que aparece dentro de la sociedad capitalista como un conjunto de \u00ableyes naturales\u00bb dentro de una totalidad que en realidad est\u00e1 regida por el azar, una totalidad que s\u00f3lo sale a la luz y se hace sentir durante una crisis. De hecho, la parte omitida de la cita anterior de la Metaf\u00edsica de la Moral de Kant delinea una clara distinci\u00f3n entre commercium sexuale natural y no natural, siendo este \u00faltimo el sexo con \u00abuna persona del mismo sexo o un animal de otra especie que no sea la humana&#8230; vicios no naturales (crimina carnis contra naturam) que tambi\u00e9n son innombrables\u00bb<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18172#fn-18172-12' id='fnref-18172-12' onclick='return fdfootnote_show(18172)'>12<\/a><\/sup>. Aunque Luk\u00e1cs afirma que el capitalismo no nos deja ninguna forma natural en la que se puedan plasmar las relaciones o los deseos humanos, su argumento es precisamente que esta cosificaci\u00f3n del deseo sexual -que incluir\u00eda tanto a la homosexualidad como a la heterosexualidad- aparece para el pensamiento burgu\u00e9s como un orden natural no problem\u00e1tico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Es importante recordar que los movimientos de liberaci\u00f3n sexual de Occidente se produjeron en pleno auge econ\u00f3mico de la posguerra. A pesar de las tendencias contrarias, estos movimientos pueden habernos dado el punto terminal de las proyecciones libidinales de la fantas\u00eda burguesa y de los socialistas ut\u00f3picos de siglos atr\u00e1s: la prostituci\u00f3n de nuestros cuerpos y mentes a la l\u00f3gica impersonal de los mercados. Sin embargo, renunciar al n\u00facleo de esperanza de que el capitalismo contenga realmente la nueva sociedad \u00aben el vientre de la vieja\u00bb al abandonar la c\u00e1scara cansada de esta met\u00e1fora anticuada me parece el peligro pol\u00edtico central de la \u00e9poca actual en la que nuestra sociedad amenaza con el futuro desastre humano y ecol\u00f3gico del planeta. Si podemos estar de acuerdo con este hecho, entonces debemos proceder a pensar que las crisis gemelas del sexo y la familia est\u00e1n sembrando las semillas de la carencia ps\u00edquica y la dependencia social a partir de las cuales se podr\u00eda hacer florecer un nuevo jard\u00edn de relaciones humanas. Todav\u00eda no podemos captar el sujeto futuro que cuidar\u00eda este jard\u00edn ni qu\u00e9 forma asumir\u00eda la nueva sociedad, pues la sociedad actual est\u00e1 plagada de pensamientos antin\u00f3micos, que abarrotan nuestra perspectiva y confunden nuestras orientaciones pol\u00edticas. La otrora clara articulaci\u00f3n de un punto de vista de clase o sexual desde la que se pod\u00eda entender la totalidad del capitalismo, de hecho ten\u00eda que entenderse para que ese punto de vista de clase o sexual se afirmara -teorizado por Luk\u00e1cs como la uni\u00f3n sujeto-objeto- parece haberse desvanecido en la espesura de la posmodernidad, donde nos quedamos con una gran cantidad de articulaciones de posiciones identitarias con reivindicaciones parciales de justicia social, pero sin un antagonismo central que estructure el campo pol\u00edtico.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>II. Antinomias del tiempo<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Nuestro periodo de capitalismo puede diferenciarse de las sociedades capitalistas anteriores por el desarrollo de las corporaciones multinacionales, el mercado global y la divisi\u00f3n del trabajo, el consumo de masas y la centralidad del capital financiero en el sistema econ\u00f3mico global, todo lo cual sugiere algo parecido a la tesis de Ernest Mandel sobre el capitalismo tard\u00edo. Los discursos sobre el sexo no se han articulado desde una posici\u00f3n ajena o por encima de esta historia del capitalismo y su conjunto de contradicciones, sino que han tomado forma y han generado un conjunto de objetos filos\u00f3ficos dentro del propio desarrollo de esta historia. A primera vista, es dif\u00edcil situar el discurso sexual dentro de este sistema econ\u00f3mico global impersonal. Como ha se\u00f1alado Fredric Jameson, la totalidad de este nuevo per\u00edodo del capitalismo y sus horizontes espaciales y temporales se han vuelto cada vez m\u00e1s dif\u00edciles de cartografiar cognitivamente, por la misma raz\u00f3n de que es precisamente la divisi\u00f3n espacial entre el interior y el exterior y nuestro sentido de la historia como tal lo que se pierde bajo el capitalismo tard\u00edo.\u00a0 En su influyente ensayo \u00abPeriodizar los 60\u00bb, Jameson vincula el desarrollo de la industria cultural en el Primer Mundo y la Revoluci\u00f3n Verde en la agricultura del Tercer Mundo, como \u00abun proceso en el que las \u00faltimas zonas internas y externas supervivientes del precapitalismo -los \u00faltimos vestigios de espacio no mercantilizado o tradicional dentro y fuera del mundo avanzado- son ahora finalmente penetradas y colonizadas a su vez\u00bb. El capitalismo tard\u00edo puede describirse, por tanto, como el momento en el que los \u00faltimos vestigios de la naturaleza que sobrevivieron al capitalismo cl\u00e1sico son eliminados por completo: a saber, el tercer mundo y el inconsciente\u00bb<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18172#fn-18172-13' id='fnref-18172-13' onclick='return fdfootnote_show(18172)'>13<\/a><\/sup>. Sostiene que la \u00abliberaci\u00f3n\u00bb de los campesinos del tercer mundo de la tierra y de las sociedades del primer mundo del inconsciente que inauguraron nuestra etapa actual del capitalismo son desarrollos a la escala de los cercamientos -analizados por Marx como inauguradores de la era del capitalismo industrial- y exigen igualmente ser pensados de forma negativa y positiva a la vez. La actual recesi\u00f3n ha confirmado esta tesis y ahora nos enfrentamos a una creciente marea de desempleo en las naciones capitalistas avanzadas, a la aparici\u00f3n de barrios de chabolas en California y a una supuesta poblaci\u00f3n excedente de mil millones de personas que viven en barrios marginales en todo lo que ahora se llama el \u00absur global\u00bb. La omnipresente industria cultural del capitalismo tard\u00edo tambi\u00e9n ha saqueado progresivamente el repositorio de nuestras pulsiones y deseos para modelar una sociedad de consumo global a trav\u00e9s de un proceso tanto de liberaci\u00f3n como de dominaci\u00f3n que se nos presenta principalmente en la forma reificada del sexo y de la familia en crisis.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u00bfC\u00f3mo lo que antes era una mera oposici\u00f3n entre naturaleza y cultura se convirti\u00f3 en una antinomia del pensamiento? Los relatos etnogr\u00e1ficos de las sociedades de cazadores-recolectores han demostrado que las regulaciones matrimoniales constituyen la forma m\u00e1s elemental y universal de intercambio, por lo que cualquier historia de la forma mercanc\u00eda debe comenzar con la posici\u00f3n de la mujer en dichas sociedades como escenario m\u00e1s primario de la cosificaci\u00f3n. Merece la pena considerar el modo en que Claude L\u00e9vi-Strauss resolvi\u00f3 la oposici\u00f3n entre naturaleza y cultura en la consideraci\u00f3n de la universalidad de la prohibici\u00f3n del incesto como estructura elemental del parentesco. La problem\u00e1tica de su obra <em>Las Estructuras elementales del parentesco<\/em>, de 1949, comienza con el hecho de que ning\u00fan an\u00e1lisis emp\u00edrico:\u00a0<\/span><span style=\"color: #000000;\">\u201cpuede determinar el punto de transici\u00f3n entre los hechos naturales y los culturales, ni c\u00f3mo se conectan&#8230;Dondequiera que haya reglas sabemos con certeza que se ha alcanzado el estadio cultural. Asimismo, es f\u00e1cil reconocer la universalidad como criterio de la naturaleza, pues lo que es constante en el hombre cae necesariamente fuera del \u00e1mbito de las costumbres, t\u00e9cnicas e instituciones por las que se diferencian y contrastan sus grupos. A falta de un an\u00e1lisis real, el doble criterio de la norma y la universalidad proporciona el principio para un an\u00e1lisis ideal que, al menos en ciertos casos y dentro de ciertos l\u00edmites, puede permitir aislar lo natural de los elementos culturales que intervienen en s\u00edntesis m\u00e1s complejas. Supongamos entonces que todo lo universal en el hombre se relaciona con el orden natural y se caracteriza por la espontaneidad y que todo lo que est\u00e1 sujeto a la norma es cultural y es a la vez relativo y particular. Nos encontramos entonces ante un hecho, o mejor dicho, ante un conjunto de hechos, que a la luz de las definiciones anteriores no se alejan de un esc\u00e1ndalo: nos referimos a ese complejo conjunto de creencias, costumbres, condiciones e instituciones descritas sucintamente como la prohibici\u00f3n del incesto, que presenta, sin la menor ambig\u00fcedad, y combina inseparablemente, las dos caracter\u00edsticas en las que reconocemos los rasgos conflictivos de dos \u00f3rdenes mutuamente excluyentes. Constituye una regla, pero una regla que, sola entre todas las reglas sociales, posee al mismo tiempo un car\u00e1cter universal\u201d<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18172#fn-18172-14' id='fnref-18172-14' onclick='return fdfootnote_show(18172)'>14<\/a><\/sup><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">L\u00e9vi-Strauss presenta su an\u00e1lisis estructural del parentesco como una soluci\u00f3n al problema de que es imposible demostrar la prohibici\u00f3n universal del incesto como un imperativo totalmente biol\u00f3gico de la especie humana o como una norma totalmente cultural en la que la universalidad de la prohibici\u00f3n ser\u00eda incomprensible. La prohibici\u00f3n del incesto tampoco es una mera \u00abmezcla compuesta de elementos tanto de la naturaleza como de la cultura\u00bb<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18172#fn-18172-15' id='fnref-18172-15' onclick='return fdfootnote_show(18172)'>15<\/a><\/sup>. L\u00e9vi-Strauss propone que la prohibici\u00f3n del incesto es un \u00abv\u00ednculo\u00bb entre la existencia biol\u00f3gica y social del hombre, \u00abmenos una uni\u00f3n que una transformaci\u00f3n o transici\u00f3n. Antes de ella, la cultura sigue siendo inexistente; con ella ha terminado la soberan\u00eda de la naturaleza sobre el hombre. La prohibici\u00f3n del incesto es el punto en el que la naturaleza se trasciende a s\u00ed misma&#8230; Provoca y es en s\u00ed misma el advenimiento de un nuevo orden\u00bb<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18172#fn-18172-16' id='fnref-18172-16' onclick='return fdfootnote_show(18172)'>16<\/a><\/sup>. As\u00ed pues, me gustar\u00eda presentar el siguiente Rect\u00e1ngulo de Greimas como modelo sociol\u00f3gico del poder social.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_18183\" aria-describedby=\"caption-attachment-18183\" style=\"width: 490px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"18183\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=18183\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/chitty-1b.jpg?fit=490%2C292&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"490,292\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"chitty-1b\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/chitty-1b.jpg?fit=490%2C292&amp;ssl=1\" class=\" size-full wp-image-18183 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/chitty-1b.jpg?resize=490%2C292&#038;ssl=1\" alt=\"chitty-1b\" width=\"490\" height=\"292\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/chitty-1b.jpg?w=490&amp;ssl=1 490w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/chitty-1b.jpg?resize=300%2C179&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 490px) 100vw, 490px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-18183\" class=\"wp-caption-text\"><b> La estructura elemental del poder social<\/b><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">L\u00e9vi-Strauss resuelve la aparente contradicci\u00f3n en el coraz\u00f3n de la prohibici\u00f3n del incesto como \u00ab\u00fanica base posible para una etnolog\u00eda viable\u00bb argumentando que esta prohibici\u00f3n es la \u00fanica ley universal, y por lo tanto, las estructuras de parentesco se convierten en el punto de transici\u00f3n entre la naturaleza y la cultura en los humanos, generando tanto una existencia biol\u00f3gica regida por el azar como una existencia social caracterizada por la organizaci\u00f3n. Las contradicciones centrales estar\u00edan, pues, en el eje de los universales culturales, y en el de las leyes naturales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Podemos ver inmediatamente c\u00f3mo esta estructura elemental de poder social se ha desmoronado dentro del actual sistema postcolonial de poder social donde la industria cultural ha alcanzado una influencia global, si no exactamente universal, eliminando la oposici\u00f3n entre naturaleza y cultura en s\u00ed, o m\u00e1s bien, convirti\u00e9ndola \u00e9sta en una antinomia. Que el propio concepto de naturaleza ha desaparecido tambi\u00e9n puede verse en el hecho de que las mismas sociedades de cazadores-recolectores de las Am\u00e9ricas que constituyeron la base del estudio de L\u00e9vi-Strauss en <em>Las Estructuras Elementales de Parentesco<\/em> han sido eliminadas de la faz del planeta, colocadas dentro de \u00abReservas Forestales\u00bb o actualmente gestionando casinos en sus reservas. Asimismo, el propio principio del derecho natural propugnado por todas las variantes de la teor\u00eda del contrato social, que estableci\u00f3 la legitimidad de los estados liberales burgueses, ha quedado expuesto como una ficci\u00f3n por el n\u00famero sin parang\u00f3n de ap\u00e1tridas, para los que este sistema actual s\u00f3lo puede encontrar un lugar en los campamentos. Del mismo modo, los inmigrantes que llegan a las costas de los pa\u00edses capitalistas avanzados desde el sur global descubren que s\u00f3lo renunciando a sus \u00abderechos naturales\u00bb, arriesg\u00e1ndose a la precaria posici\u00f3n de ser un sans papier y exponi\u00e9ndose al capricho del poder sin protecciones legales, pueden encontrar trabajo en estos Estados.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Como categor\u00eda mental, nuestro tratamiento dial\u00e9ctico anterior de la relaci\u00f3n sexual comienza a enfrentarse a un conjunto de dificultades relativas a su periodizaci\u00f3n, pues se nos presenta una antinomia fundamental de la posmodernidad entre la continuidad temporal con el pasado y las lagunas hist\u00f3ricas infranqueables. Basta pensar en la convicci\u00f3n contempor\u00e1nea de los cristianos evang\u00e9licos de que el relato b\u00edblico del parentesco entre los n\u00f3madas sem\u00edticos (que, por ejemplo, practicaban la poligamia) y las figuras aleg\u00f3ricas de Ad\u00e1n y Eva en el mito judaico de la creaci\u00f3n (que, si se lee literalmente, implica alguna forma de incesto primigenio entre la primera madre y sus hijos o entre hermanos y hermanas) proporcionan la base para defender la instituci\u00f3n moderna del matrimonio mon\u00f3gamo. Al mismo tiempo, estos mismos cristianos afirman tenazmente que la figura de Cristo inaugura una especie de ruptura epist\u00e9mica entre los \u00f3rdenes ontoteol\u00f3gicos del \u00abAntiguo Testamento\u00bb y del \u00abNuevo Testamento\u00bb, invalidando la ley mosaica que apoya la instituci\u00f3n de la poligamia. La reciente propuesta de pena de muerte para los homosexuales condenados en Uganda, resultante de d\u00e9cadas de evangelismo estadounidense en esta regi\u00f3n, es un s\u00edntoma de esta antinomia \u00abglobalizada\u00bb; la del catastr\u00f3fico negacionismo del sida de Thabo Mbeki durante casi dos d\u00e9cadas en Sud\u00e1frica es otra, pero tambi\u00e9n es el reverso ideol\u00f3gico de la pol\u00edtica de educaci\u00f3n sexual de George W. Bush, basada \u00fanicamente en la \u00ababstinencia\u00bb, que es una forma catastr\u00f3fica de negacionismo del sida por derecho propio. Sin embargo, esta antinomia temporal no est\u00e1 aislada del pensamiento cristiano, y cabe se\u00f1alar que aunque Foucault insiste en <em>L&#8217;usage des plaisirs<\/em> (1984) en el hecho de que los antiguos griegos no ten\u00edan ninguna categor\u00eda para pensar la sexualidad como tal, siendo esta noci\u00f3n una invenci\u00f3n completamente moderna (<em>L&#8217;usage<\/em>, 50), su an\u00e1lisis de la afrodisia se basa, sin embargo, en los hallazgos hist\u00f3ricos de Greek Homosexuality (1978) de Sir Kenneth Dover, que, como sugiere el t\u00edtulo, sostiene que la cultura griega mantuvo una \u00abrespuesta comprensiva a la expresi\u00f3n abierta del deseo homosexual en palabras y comportamiento\u00bb<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18172#fn-18172-17' id='fnref-18172-17' onclick='return fdfootnote_show(18172)'>17<\/a><\/sup>. En el registro etnogr\u00e1fico, Claude L\u00e9vi-Strauss identifica el absurdo humor\u00edstico del bello interrogatorio freudiano de Margaret Mead a sus informantes de Arapesh sobre lo que pensar\u00edan de un hombre que se acostara con su hermana, rompiendo el tab\u00fa del incesto, a lo que respondieron: \u00ab\u00bfentonces no quieren que tengamos un cu\u00f1ado?\u00bb. L\u00e9vi-Strauss se apresura a se\u00f1alar \u00abcu\u00e1nto m\u00e1s penetrante es la teor\u00eda nativa que tantos comentarios modernos\u00bb, proporcionando \u00abla verdadera regla de oro del estado de la sociedad\u00bb<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18172#fn-18172-18' id='fnref-18172-18' onclick='return fdfootnote_show(18172)'>18<\/a><\/sup>. Parece que el pensamiento moderno es mucho menos salvaje de lo que parece. La noci\u00f3n moderna de la sexualidad humana se experimenta simult\u00e1neamente como una categor\u00eda natural transhist\u00f3rica de la realidad social y como una configuraci\u00f3n particular del discurso y del poder pol\u00edtico salpicada de rupturas epistemol\u00f3gicas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La epidemia del SIDA nos presenta una transformaci\u00f3n posmoderna de nuestro ser colectivo hacia la muerte, que para Heidegger aparec\u00eda como una dimensi\u00f3n puramente contemplativa del Dasein. El sida ha inaugurado una antinomia en el coraz\u00f3n de la noci\u00f3n m\u00e1s fundamental de temporalidad, como una crisis de la futuridad reproductiva en la que el nacimiento, la llegada al ser, se experimenta simult\u00e1neamente como la muerte, el fallecimiento. Basta con pensar en el hecho de que diariamente nacen ni\u00f1os con esta enfermedad de madres que morir\u00e1n en breve, dejando tras de s\u00ed una futura generaci\u00f3n de hu\u00e9rfanos. En las sociedades capitalistas avanzadas la teor\u00eda queer ha respondido a esta crisis de temporalidad, no a trav\u00e9s de impulsar proyectos pol\u00edticos concretos, sino politizando la propia \u2018raz\u00f3n\u2019 con la llamada cr\u00edtica antisocial. Leo Bersani, por ejemplo, ha llegado a sugerir que, aunque \u00abnada \u00fatil puede surgir de la pr\u00e1ctica\u00bb, la \u00abcaza del virus\u00bb y la \u00abentrega de regalos\u00bb entre los hombres gay que buscan deliberadamente la seroconversi\u00f3n del VIH podr\u00edan \u00abinterpretarse como un modo de espiritualidad asc\u00e9tica\u00bb. Se trata de una \u00abcr\u00edtica impl\u00edcita\u00bb, escribe, a la \u00abintimidad impulsada por el ego\u00bb, y esta pr\u00e1ctica podr\u00eda servir como un modelo del \u00abamor puro\u00bb<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18172#fn-18172-19' id='fnref-18172-19' onclick='return fdfootnote_show(18172)'>19<\/a><\/sup>. En otro registro, Lee Edelman propone en su reciente monograf\u00eda <em>No Future<\/em> que los queers tienen el imperativo pol\u00edtico de encarnar conscientemente la pulsi\u00f3n de muerte, de asumir el manto de los opositores al aborto del futuro reproductivo heterosexual, bajo la bandera de la llamada a las armas de Edelman: \u00ab\u00a1Que se jodan los ni\u00f1os!\u00bb. Seg\u00fan este an\u00e1lisis, los maricas deben convertirse ir\u00f3nicamente en los monstruos que m\u00e1s temen los heterosexuales. Aproximadamente durante el mismo periodo, las tasas de infecci\u00f3n por el VIH entre los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres (el \u00fanico grupo para el que las tasas de infecci\u00f3n siguen aumentando en EE.UU.) aumentaron un 11% a nivel nacional, con los incrementos m\u00e1s pronunciados entre los hombres j\u00f3venes, que son minor\u00edas raciales y est\u00e1n econ\u00f3micamente desfavorecidos<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18172#fn-18172-20' id='fnref-18172-20' onclick='return fdfootnote_show(18172)'>20<\/a><\/sup>. Al rechazar la posibilidad de un futuro alternativo al de la reproducci\u00f3n, \u00ab<em>Sin futuro<\/em>\u00bb refleja el impasse de la futuridad reproductiva de la familia burguesa, que es incapaz de imaginar una descendencia que sea \u00abdiferente a ellos\u00bb. As\u00ed, la pol\u00edtica m\u00e1s antisocial y opositora al &#8216;matrimonio y la familia&#8217; no es otra cosa que el t\u00e9rmino opuesto dentro de una antinomia que produce todo este campo de problemas. La poderosa corriente de aumento de las tasas de VIH y las perspectivas de un futuro abortivo de la humanidad parecen un precio demasiado alto para pagar por tal vacuidad pol\u00edtica e indulgencia intelectual. Pero la antinomia temporal permanece, y tambi\u00e9n debemos empezar a preguntarnos c\u00f3mo podr\u00eda competir cualquier campa\u00f1a de \u00absexo m\u00e1s seguro\u00bb con la multimillonaria industria del porno a pelo, que siempre ha constituido la mayor parte del porno heterosexual, pero que ahora constituye, de forma preocupante, m\u00e1s del 70% de todo el porno gay y se est\u00e1 descargando literalmente en las estructuras de fantas\u00eda de los hombres gay, rompiendo un tab\u00fa de la industria de d\u00e9cadas sobre el rodaje de porno gay sin preservativos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Con los v\u00ednculos hist\u00f3ricos rotos con las formas de vida precapitalistas y el terreno incierto para la articulaci\u00f3n de alg\u00fan deseo sexual natural fuera de los determinantes de la sociedad capitalista, nuestra relaci\u00f3n con el sexo, y el discurso sobre \u00e9l, son mucho m\u00e1s inquietantes de lo que sugiere la tesis de la \u201craz\u00f3n c\u00ednica\u201d, pues nos enfrentamos a una realidad social en la que el propio deseo sexual ha sido alienado en una m\u00e1quina discursiva y espectacular cuya funci\u00f3n misma es coquetear con la muerte de las masas mediante la afirmaci\u00f3n de diversas formas de libertad sexual. Esta fue la idea esencial del innovador estudio de Michel Foucault de 1976, <em>Volont\u00e9 de savoir<\/em>, y el n\u00facleo conceptual de su defensa de una etapa \u00abbiopol\u00edtica\u00bb de la sociedad capitalista. Su argumento sobre la proximidad de nuestro propio discurso sexual con el de los victorianos que nosotros -nous autres, victoriens<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18172#fn-18172-21' id='fnref-18172-21' onclick='return fdfootnote_show(18172)'>21<\/a><\/sup>&#8211; tanto denunciamos ha sido abandonado por los autoproclamados herederos de su proyecto, que han construido una verdadera scientia sexualis posmoderna propia en la que ha tomado forma una nueva formalizaci\u00f3n antin\u00f3mica del deseo. Es aqu\u00ed donde la funci\u00f3n negativa y prohibitiva del tab\u00fa sexual no puede considerarse ni el principio elemental operativo de la producci\u00f3n cultural posmoderna ni su forma predominante de dominaci\u00f3n social, tal y como fue concebida en su d\u00eda por el pensamiento sociol\u00f3gico en la tradici\u00f3n que va de \u00c9mile Durkheim a Claude Levi-Strauss.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">As\u00ed, podemos ver emerger un modelo posmoderno de poder social, en el que la pol\u00edtica se nos presenta en la sucinta formulaci\u00f3n de la oposici\u00f3n amigo\/enemigo de Carl Schmitt, que implica la formulaci\u00f3n de Foucault de la oposici\u00f3n entre sexo y violencia. As\u00ed, presento el siguiente rect\u00e1ngulo de Greimas como representaci\u00f3n de este nuevo conjunto de oposiciones, afinidades y contradicciones.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_18184\" aria-describedby=\"caption-attachment-18184\" style=\"width: 490px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"18184\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=18184\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/chitty-2b.jpg?fit=490%2C282&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"490,282\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"chitty-2b\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/chitty-2b.jpg?fit=490%2C282&amp;ssl=1\" class=\" size-full wp-image-18184 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/chitty-2b.jpg?resize=490%2C282&#038;ssl=1\" alt=\"chitty-2b\" width=\"490\" height=\"282\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/chitty-2b.jpg?w=490&amp;ssl=1 490w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/chitty-2b.jpg?resize=300%2C173&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 490px) 100vw, 490px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-18184\" class=\"wp-caption-text\">La estructura biopol\u00edtica del poder social<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Este modelo biopol\u00edtico de poder social sustituye la ley del tab\u00fa sexual, que fue tambi\u00e9n la base del esquema ed\u00edpico de Freud, por un juego de relaciones de fuerza que constituye el principio organizativo de las sociedades posmodernas. Proporciona tanto un modelo de poder social sin ley como un concepto de historia que corresponde a la ense\u00f1anza de la Tesis VIII de Walter Benjamin Sobre el concepto de historia \u00abde que la &#8216;situaci\u00f3n de emergencia&#8217; en la que vivimos es la regla\u00bb. El poder se considerar\u00eda, pues, como una tecnolog\u00eda productiva y no como una ley prohibitiva y encuentra un digno eco en el relato de Marx sobre la lucha por la duraci\u00f3n de la jornada laboral, que recordemos exig\u00eda una transformaci\u00f3n de las fuerzas de producci\u00f3n y el sometimiento despiadado del cuerpo, la psique y los ritmos temporales humanos a los de la \u00abm\u00e1quina infernal\u00bb. Tambi\u00e9n encuentra un eco en la noci\u00f3n de goce de Lacan. En otras palabras, vivimos en una sociedad en la que nuestros deseos colectivos est\u00e1n destruyendo tanto el planeta como el futuro de la humanidad, todo ello bajo el mandato de \u00ab\u00a1Disfrutar!\u00bb, que constituye el sucinto principio fundacional de todo, desde la sociedad de consumo -conforme a su pan y circo- hasta el ejercicio y la organizaci\u00f3n de la violencia y el sexo en forma de monopolio estatal de la violencia y capacidad soberana para decidir sobre los estados de excepci\u00f3n, por un lado, y una normalizaci\u00f3n de la sexualidad humana que asegura la regulaci\u00f3n y la disciplina de la poblaci\u00f3n, por otro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><strong><span style=\"color: #000000;\">III. Antinomias espaciales<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Aparte de una colecci\u00f3n de visiones del mundo parroquiales -que, a su vez, se revelar\u00e1n menos como restos de alg\u00fan punto de vista cultural premoderno, sino m\u00e1s bien como retrocesos culturales contempor\u00e1neos de buena fe-, la experiencia occidental est\u00e1 marcada actualmente por una profunda extensi\u00f3n de la libertad sexual y por afirmaciones pluralistas de la diferencia sexual; por otra parte, la conformidad del deseo sexual, por muy polimorfo que sea, con guiones sociales establecidos desde hace tiempo nunca ha sido tan generalizada. S\u00f3lo tenemos que pensar en la actual batalla pol\u00edtica por el matrimonio entre personas del mismo sexo en Estados Unidos y en otros lugares, donde los atrincherados a ambos lados de las barricadas se aferran a la idea de los \u00abvalores de familia\u00bb como su arma ideol\u00f3gica m\u00e1s preciada al servicio de sus respectivas causas. Durante este \u00faltimo per\u00edodo de expansi\u00f3n capitalista, los medios de comunicaci\u00f3n y las industrias publicitarias que constituyen el n\u00facleo de las sociedades de consumo han extendido su influencia y sus productos culturales hasta los confines del planeta, generalizando esta profunda conformidad del deseo sexual hasta tal punto que hablar siquiera de una \u00abexperiencia sexual occidental\u00bb en el espacio cultural global y homog\u00e9neo del capitalismo tard\u00edo parece ipso facto anacr\u00f3nico. \u00bfNo se nos presenta m\u00e1s bien una antinomia fundamental dentro de la l\u00f3gica espacial de la posmodernidad entre la homogeneidad y la heterogeneidad?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Esta es la sugerente propuesta que Fredric Jameson plantea en Semillas del tiempo: \u00abnuestra exhibici\u00f3n conceptual se hace m\u00e1s patente cuando empezamos a preguntarnos c\u00f3mo es posible que la realidad social m\u00e1s estandarizada y uniforme de la historia, mediante el m\u00e1s m\u00ednimo movimiento ideol\u00f3gico de la u\u00f1a del pulgar, el m\u00e1s imperceptible de los desplazamientos, resurja como el rico brillo de la diversidad absoluta y de las formas m\u00e1s inimaginables e inclasificables de la libertad humana\u00bb<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18172#fn-18172-22' id='fnref-18172-22' onclick='return fdfootnote_show(18172)'>22<\/a><\/sup>. Este es el problema con el que me gustar\u00eda comenzar una exploraci\u00f3n de lo que se conceptualizar\u00e1 como antinomias espaciales del discurso sexual.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Estas antinomias son m\u00e1s pronunciadas en los campos de pensamiento en los que el orden social del g\u00e9nero y el sexo han sido m\u00e1s formalmente racionalizados. Por ello, los estudios de g\u00e9nero, la teor\u00eda queer y sus interlocutores constituyen algo as\u00ed como el locus classicus de las formas de pensamiento que debemos examinar. Este cuerpo de pensamiento irrumpi\u00f3 en la escena de las guerras culturales de Estados Unidos a finales de la d\u00e9cada de 1980, modulando: ontol\u00f3gicamente entre, por un lado, el esencialismo natural o biol\u00f3gico y, por otro lado, el constructivismo o la performatividad basada en la teor\u00eda de los actos de habla; pol\u00edticamente, entre las cr\u00edticas a la normalizaci\u00f3n y los intentos de universalizar lo normal; socialmente, entre el cuerpo como lugar de individuaci\u00f3n dentro de una identidad fija y como punto de apoyo de afinidades e identificaciones colectivas fluidas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En 1990, en una conferencia de destacadas feministas organizada por la Universidad de California en Santa Cruz, Theresa de Laurentis acu\u00f1\u00f3 el t\u00e9rmino \u00abteor\u00eda queer\u00bb como un ataque a diversas corrientes del feminismo radical tachadas de \u00abesencialistas\u00bb, por insistir en el binario de g\u00e9nero como principio organizativo primario de la dominaci\u00f3n social, y por ignorar supuestamente la intersecci\u00f3n del g\u00e9nero con la sexualidad y la raza.\u00a0 Si se pudiera demostrar, como intenta Judith Butler en Gender Trouble -publicado por primera vez en 1990-, que la supuesta base material del g\u00e9nero no es autom\u00e1ticamente generadora de deseos particulares, ni de determinaciones fenomenol\u00f3gicas del g\u00e9nero, sino que est\u00e1 determinada en el lenguaje, los problemas de la representaci\u00f3n (o falta de ella) de la mujer ante la ley, su agencia como sujeto de la historia, podr\u00edan eludirse mediante una cr\u00edtica de la encarnaci\u00f3n del g\u00e9nero, como un conjunto fluido de posiciones del sujeto en un continuum dentro de una red de poder impersonal. Butler fue duramente criticada tras la publicaci\u00f3n de esta obra por el hecho de que su visi\u00f3n de la producci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica de posiciones fluidas del sujeto parec\u00eda argumentar que el g\u00e9nero era completamente maleable, por no decir voluntario. As\u00ed, acompa\u00f1ando a la ideolog\u00eda de la New Economy de un modo de producci\u00f3n cibern\u00e9tico capaz de desencadenar una ola de crecimiento din\u00e1mico y energ\u00edas productivas explosivas, est\u00e1 la idea de que el lenguaje, y no una combinaci\u00f3n de naturaleza y dominaci\u00f3n cultural, produce sujetos generizados<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18172#fn-18172-23' id='fnref-18172-23' onclick='return fdfootnote_show(18172)'>23<\/a><\/sup>. El \u00ab<em>Manifiesto Cyborg<\/em>\u00bb de Donna Haraway de 1985 establece expl\u00edcitamente -aunque quiz\u00e1s de forma ir\u00f3nica- esta conexi\u00f3n entre un modo de producci\u00f3n cibern\u00e9tico y la destrucci\u00f3n de los binarismos de g\u00e9nero aparentemente naturales, registrando prof\u00e9ticamente este cambio posterior dentro de la teor\u00eda y la praxis feminista hacia todo lo que se considera \u00abqueer\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Aunque la cr\u00edtica del esencialismo desestabiliza la cosificaci\u00f3n del orden social sexual y de g\u00e9nero como algo natural, tambi\u00e9n realiza una forma diferente de cosificaci\u00f3n.\u00a0\u00a0 El impulso de las corrientes m\u00e1s radicales de la teor\u00eda queer para desbaratar todas las oposiciones binarias ha desarrollado una tendencia infinitamente regresiva hacia el descubrimiento de intersecciones de g\u00e9nero y sexualidad cada vez m\u00e1s marginales. Con la teor\u00eda de la producci\u00f3n de sujetos generizados a trav\u00e9s del lenguaje, la \u00abobjetividad fantasmal\u00bb de la mercanc\u00eda ha penetrado en las profundidades del cuerpo y del sexo, que ahora se consideran \u2013sintom\u00e1ticamente\u2014 \u00abpl\u00e1sticos\u00bb. Este es el argumento impl\u00edcito del posterior rechazo de De Laurentis al propio cuerpo de pensamiento que ayud\u00f3 a fundar cuando escribi\u00f3 en 1994 que la \u00abteor\u00eda queer\u00bb \u00abse ha convertido muy r\u00e1pidamente en una criatura conceptualmente vac\u00eda de la industria editorial\u00bb<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18172#fn-18172-24' id='fnref-18172-24' onclick='return fdfootnote_show(18172)'>24<\/a><\/sup> . Michel Foucault arremeti\u00f3 en su d\u00eda contra la hip\u00f3tesis de que Occidente ha estado marcado por una larga historia de supresi\u00f3n sexual y la correspondiente narraci\u00f3n de un progresivo levantamiento de las prohibiciones sobre las diversas expresiones de la sexualidad. En su obra Volont\u00e9 de savoir, de 1976, escribe: \u00abTal vez ning\u00fan otro tipo de sociedad haya acumulado -y a lo largo de una historia relativamente corta- tantos discursos sobre el sexo [&#8230;] En lo que respecta al sexo, la m\u00e1s prolija e impaciente de las sociedades puede ser la nuestra\u00bb<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18172#fn-18172-25' id='fnref-18172-25' onclick='return fdfootnote_show(18172)'>25<\/a><\/sup>. \u00bfSu conclusi\u00f3n? \u00abLa iron\u00eda de este aparato: nos hace creer que nuestra \u00abliberaci\u00f3n\u00bb est\u00e1 en juego\u00bb. Si el modo principal en el que se ejerce el poder sobre el sexo no es a trav\u00e9s del silencio y la supresi\u00f3n, sino m\u00e1s bien a trav\u00e9s de la multiplicaci\u00f3n de discursos polivalentes sobre el sexo, el proyecto de la teor\u00eda queer de afirmar y hablar de forma pluralista sobre las diversas sexualidades representa una profunda extensi\u00f3n de este aparato de poder a cada vez m\u00e1s dominios, para capturar cada vez m\u00e1s subjetividades dentro de los mecanismos positivos y productivos de poder que nos obligan a hablar sobre el sexo. Ha tomado forma una nueva formalizaci\u00f3n del deseo, en la que los objetos y los sujetos del deseo sexual est\u00e1n codificados por secuencias ling\u00fc\u00edsticas -y el tropo de los \u00abc\u00f3digos\u00bb, su desciframiento, su reproducci\u00f3n y su desarticulaci\u00f3n abundan en esta literatura- que se piensa que determinan a los sujetos del mismo modo en que el c\u00f3digo binario produce Internet.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Por otro lado, el bestiario del esencialismo biol\u00f3gico nos ha proporcionado toda una serie de figuras, desde ping\u00fcinos homosexuales en el zool\u00f3gico de San Francisco hasta conjuntos de gemelos homosexuales bioid\u00e9nticos, que se utilizan como apoyo a la hip\u00f3tesis de que la homosexualidad es un hecho biol\u00f3gico natural. Podemos dudar de si un gen codifica realmente el comportamiento social, o si la socialidad de los ping\u00fcinos tiene algo que ver con la de los humanos. Podemos se\u00f1alar a estos cient\u00edficos \u2013muchos de los cuales son homosexuales bienintencionados\u2013 que los hechos cient\u00edficos han variado hist\u00f3ricamente, apoyando conclusiones contradictorias en diferentes \u00e9pocas, e incluso podr\u00edamos recalcarles la oscura historia sociopol\u00edtica del esencialismo biol\u00f3gico (asociado a movimientos eugen\u00e9sicos de uno u otro tipo); sin embargo, el imperativo de demostrar que la homosexualidad es natural o normal es tambi\u00e9n un intento de demostrar que no es una elecci\u00f3n, que los objetos de nuestro deseo est\u00e1n \u00abfuera de nuestro control\u00bb. En otras palabras: un reflejo ideol\u00f3gico de la forma en que el capitalismo moldea nuestras vidas mediante fuerzas impersonales. La verdad de esta ideolog\u00eda es como una cr\u00edtica a las vertientes m\u00e1s voluntaristas de la teor\u00eda queer. Si los genetistas son capaces de identificar alg\u00fan d\u00eda de forma concluyente un \u00abgen gay\u00bb con el cribado gen\u00e9tico o incluso de manipular su expresi\u00f3n fenot\u00edpica, uno s\u00f3lo puede preguntarse qu\u00e9 har\u00eda el mercado con este hecho.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Aunque estemos de acuerdo en que la sexualidad y el g\u00e9nero se construyen socialmente, debemos reconocer que los medios para construirlos de otra manera \u2013o para alterar la totalidad del orden social sexual y de g\u00e9nero\u2014 no est\u00e1n en nuestras manos, y que ninguna \u00abmicropol\u00edtica\u00bb cambiar\u00e1 jam\u00e1s la realidad cotidiana del sexo biol\u00f3gico sobredeterminado socialmente, o las cargas sociales diferenciales impuestas a los cuerpos biol\u00f3gicamente sexuados. S\u00f3lo tenemos que pensar en el modo en que el control de la natalidad ha regulado y patologizado hist\u00f3ricamente el polo femenino de la relaci\u00f3n sexual y en el modo en que este orden de cosas \u2013la manipulaci\u00f3n de los equilibrios hormonales de las mujeres, la implantaci\u00f3n quir\u00fargica de dispositivos intrauterinos que pueden causar graves cicatrices e infertilidad, la selecci\u00f3n de mujeres como portadoras en las campa\u00f1as de enfermedades ven\u00e9reas, por no mencionar el aborto\u2014 nos parece natural; mientras que las propuestas para regular el polo masculino, como recomendar la vasectom\u00eda como un curso normal de atenci\u00f3n m\u00e9dica para todos los hombres y el acceso universal a una reversi\u00f3n del procedimiento, son tachadas de mano dura o fascistas. La afirmaci\u00f3n del esencialismo biol\u00f3gico tambi\u00e9n comparte con la teor\u00eda queer la suposici\u00f3n de que el g\u00e9nero y la sexualidad est\u00e1n determinados por una secuencia de c\u00f3digo; ya sea que se crea que este c\u00f3digo es una secuencia particular de prote\u00ednas en el ADN humano transmitida a trav\u00e9s de la generaci\u00f3n de nuestra especie o una codificaci\u00f3n del lenguaje, transmitida hist\u00f3ricamente a trav\u00e9s de la cultura, que fija a los individuos en posiciones de sujeto, ambas perspectivas articulan una realidad social humana moldeada por fuerzas que escapan a nuestro control inmediato.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Este campo de pensamiento antin\u00f3mico ha generado una contradicci\u00f3n pol\u00edtica central entre los proyectos para universalizar lo normal y una pol\u00edtica de oposici\u00f3n a la normalizaci\u00f3n. En un art\u00edculo de 1993 para The New Republic, Andrew Sullivan estableci\u00f3 la agenda nacional gay post-sida como una campa\u00f1a expl\u00edcita por la normalidad a trav\u00e9s de la ampliaci\u00f3n del derecho a casarse, el derecho a servir en el ej\u00e9rcito y el derecho a adoptar ni\u00f1os. En muchos estados, los padres homosexuales pueden actualmente adoptar ni\u00f1os. La Administraci\u00f3n Obama ha anunciado recientemente la inevitabilidad de la derogaci\u00f3n de la pol\u00edtica \u00abDon&#8217;t Ask, Don&#8217;t Tell\u00bb de la \u00e9poca de Clinton, que prohib\u00eda el servicio militar a gays y lesbianas. Durante las dos \u00faltimas d\u00e9cadas, tanto el movimiento cristiano evang\u00e9lico como el de los derechos de los homosexuales han apelado al \u00abamor\u00bb para pregonar exactamente la misma causa cel\u00e8bre: \u00abel matrimonio y la familia\u00bb, con una recaudaci\u00f3n de m\u00e1s de 130 millones de d\u00f3lares en las iniciativas electorales de los estados de Estados Unidos desde que Massachusetts se convirti\u00f3 en el primer estado en legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo en noviembre de 2003<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18172#fn-18172-26' id='fnref-18172-26' onclick='return fdfootnote_show(18172)'>26<\/a><\/sup>. A pesar de los recientes reveses, como la derogaci\u00f3n de la Proposici\u00f3n 8 en California, las victorias en estados como Iowa indican que esta barrera legal para vivir una vida gay normalizada tambi\u00e9n caer\u00e1. La tesis ontol\u00f3gica de la teor\u00eda queer sobre la fluidez sexual no esencializada es parad\u00f3jicamente compartida por los defensores de la terapia de conversi\u00f3n cristiana evang\u00e9lica, pero estos \u00faltimos derivan de esta convicci\u00f3n programas pol\u00edticos mucho m\u00e1s radicales que los primeros, y ambos ser\u00e1n pronto arrollados por el motor de las tendencias sociales progresistas en Estados Unidos y probablemente se disolver\u00e1n junto con los movimientos sociales marginales que los engendraron. De hecho, la normalizaci\u00f3n a la que se opone la teor\u00eda queer es una forma mucho m\u00e1s d\u00e9bil de poder social, y su teorizaci\u00f3n de una d\u00e9bil \u00abmicropol\u00edtica\u00bb de resistencia s\u00f3lo es posible en un campo pol\u00edtico que ya no est\u00e1 estructurado por un antagonismo de clase primario. La creciente ola de desempleo en todo el mundo capitalista avanzado y entre sus j\u00f3venes en particular \u2013que en el lapso de meses han pasado sintom\u00e1ticamente de la esperanzadora etiqueta medi\u00e1tica \u00abMillenials\u00bb a la desesperante \u00abGeneraci\u00f3n Perdida\u00bb\u2014 ya ha comenzado a eclipsar los titulares internacionales (NYTimes).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Vivimos en una sociedad que concibe en gran medida el g\u00e9nero y la sexualidad como construidos socialmente a lo largo de un continuum con sus diversas expresiones culturales, pero ya no podemos concebir el modo que podr\u00edamos transformar la sociedad actual en otra distinta, enraizada en relaciones sociales distintas que no est\u00e9n basadas ni en el sexo impersonal, ni en la vieja instituci\u00f3n del matrimonio y la familia. En \u00abLa cosificaci\u00f3n y la conciencia del proletariado\u00bb, Luk\u00e1cs escribe en tono de advertencia \u00abEl mundo reificado aparece en lo sucesivo de manera definitiva \u2013y en la filosof\u00eda, bajo el foco de la \u00abcr\u00edtica\u00bb se potencia a\u00fan m\u00e1s\u2014 como el \u00fanico mundo posible, el \u00fanico mundo conceptualmente accesible y comprensible que se nos concede a los humanos. Ya sea que esto d\u00e9 lugar al \u00e9xtasis, a la resignaci\u00f3n o a la desesperaci\u00f3n, ya sea que busquemos un camino que conduzca a la \u00abvida\u00bb a trav\u00e9s de una experiencia m\u00edstica irracional, esto no har\u00e1 absolutamente nada para modificar la situaci\u00f3n tal como es de hecho\u00bb<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18172#fn-18172-27' id='fnref-18172-27' onclick='return fdfootnote_show(18172)'>27<\/a><\/sup> . Dado que el sexo constituye uno de los lugares socialmente m\u00e1s intensos de la vieja antinomia entre sujeto y objeto, tal vez, como punto de indistinci\u00f3n dentro de esta vieja oposici\u00f3n, el cuerpo ha sido central en el proyecto posmoderno de rechazar o eludir la tradici\u00f3n filos\u00f3fica del pensamiento sobre el sujeto capaz de transformar el mundo; es por ello tambi\u00e9n central en los an\u00e1lisis que han abandonado el punto de partida del capitalismo como totalidad cerrada y objetiva que estructura la vida humana.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">De todas las grotesquer\u00edas de la posmodernidad, quiz\u00e1 la m\u00e1s insidiosa sea la opini\u00f3n generalizada de que la transformaci\u00f3n de nuestros cuerpos en mercanc\u00edas, la colonizaci\u00f3n total de nuestro deseo y nuestras pulsiones por las fuerzas impersonales del mercado y nuestra esclavitud general a una econom\u00eda de la carne, se cree que es una prueba de nuestra \u00abliberaci\u00f3n\u00bb. Me gustar\u00eda cerrar esta discusi\u00f3n sobre las antinomias espaciales del discurso sexual sugiriendo la posibilidad de otra antinomia entre los conceptos de libertad y esclavitud en un mundo en el que la pr\u00e1ctica de esta \u00faltima ha desaparecido junto con el orden aparentemente natural en el que se basaba. \u00bfPuede la sensibilidad posmoderna seguir comprendiendo aquella famosa frase inicial de Du contrat social de Jean-Jacques Rousseau? \u00abEl hombre nace libre, pero en todas partes est\u00e1 encadenado\u00bb. \u00bfSigue atenaz\u00e1ndonos hoy esa convicci\u00f3n, y a qu\u00e9 conclusiones nos llevar\u00eda?<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>IV. Nuestra sinton\u00eda pornogr\u00e1fica con el mundo y el deseo ut\u00f3pico<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Si Marx fue capaz de conceptualizar la relaci\u00f3n laboral como una figura de prostituci\u00f3n universal, \u00bfcu\u00e1l es la forma social an\u00e1loga que expresar\u00eda este nuevo campo de antinomias en torno al cuerpo, el sexo y el lenguaje en nuestra era? Yo dir\u00eda que nuestra experiencia del mundo, nuestra sinton\u00eda posmoderna con el mundo \u2013por tomar prestado otro concepto de Heidegger\u2014 es profundamente pornogr\u00e1fica. En nuestra sociedad de la imagen, la pornograf\u00eda, que seg\u00fan su ra\u00edz griega antigua (pornographia), es una ilustraci\u00f3n (graph\u014d) en el lugar de (-ia) la prostituta (porn\u0113), marca una transformaci\u00f3n fundamental de esta la \u00abm\u00e1s antigua de las profesiones\u00bb en la era de la reproducci\u00f3n mec\u00e1nica, y ahora cibern\u00e9tica. Si Benjamin caracteriz\u00f3 la transformaci\u00f3n de la obra de arte por el cine como una destrucci\u00f3n del aura del objeto por el impulso hacia la proximidad, podr\u00edamos argumentar provocativamente que el conjunto de inversiones libidinales del capitalismo tard\u00edo cristalizadas en esta sinton\u00eda pornogr\u00e1fica con el mundo, est\u00e1n marcadas por una profunda cualidad de man\u00edaco-depresi\u00f3n melanc\u00f3lica por este aura perdida del sexo. \u00bfQu\u00e9 otra cosa podr\u00eda explicar la estupefaciente repetici\u00f3n que caracteriza a la pornograf\u00eda como un producto cultural tan fren\u00e9tico y triste a la vez? Los ingresos de la industria del porno en Estados Unidos, que asciende a 13.600 millones de d\u00f3lares y se genera en su mayor parte al otro lado de las colinas de Hollywood, en el Valle de San Fernando (California), son mayores que los de Hollywood, y tambi\u00e9n m\u00e1s que los ingresos del f\u00fatbol, el baloncesto y el b\u00e9isbol profesionales juntos. Los ingresos mundiales de la pornograf\u00eda superan los 97.000 millones de d\u00f3lares, m\u00e1s que los ingresos combinados de las siete principales empresas de Internet<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18172#fn-18172-28' id='fnref-18172-28' onclick='return fdfootnote_show(18172)'>28<\/a><\/sup>. El 37% de todas las descargas de Internet, una cuarta parte de todas las b\u00fasquedas en Internet y el 12% de todos los sitios web, son pornogr\u00e1ficas<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18172#fn-18172-29' id='fnref-18172-29' onclick='return fdfootnote_show(18172)'>29<\/a><\/sup>. Situados dentro de la industria cultural, podr\u00edamos argumentar que el nuevo modo de producci\u00f3n cibern\u00e9tico nos ha proporcionado, sobre todo, un carnaval de carne sin parang\u00f3n en sus proporciones mundiales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u00bfCu\u00e1les son las innovaciones formales y t\u00e9cnicas de este producto cultural respecto al de la prostituci\u00f3n? En el porno, el cliente es sustituido por una c\u00e1mara. Con la ayuda del montaje, el cuerpo humano se trocea en miles de planos visuales, el tiempo se fragmenta en experiencias visuales separadas de acci\u00f3n simult\u00e1nea \u2013aqu\u00ed, la t\u00e9cnica del primer plano permite vislumbrar, aspectos, fragmentos forenses del acto sexual multiplicando una experiencia visual en una secuencia de momentos y perspectivas para un potencial apego er\u00f3tico. Al otro lado del objetivo de la c\u00e1mara: millones. Aqu\u00ed, su aspecto pol\u00edtico se revela en la participaci\u00f3n masiva como la radicalizaci\u00f3n de la fantas\u00eda ut\u00f3pica de la radical comunidad sexual humana. A diferencia de las experiencias distintivamente modernas del cabaret, el peepshow o el cine pornogr\u00e1fico, esta participaci\u00f3n masiva se ha convertido en un asunto privado. Con la ayuda de la c\u00e1mara y, ahora, de las redes de distribuci\u00f3n cibern\u00e9tica, no percibimos los millones de otros ojos pegados a esta pantalla resplandeciente, y la experiencia singular de esta imagen no se ve mancillada por la participaci\u00f3n masiva en ella, lo que permite la fantas\u00eda libidinal de ser el \u00fanico que ha captado este acto, de tenerlo como propio: un momento definitivamente posmoderno en el que la masa participa a trav\u00e9s de la mediaci\u00f3n de tecnolog\u00edas que tienen una funci\u00f3n individuadora, de inclusi\u00f3n a trav\u00e9s de la separaci\u00f3n. Pero el propio goce del deseo sexual, como deseo por excelencia, ha sido enajenado en esta m\u00e1quina y, como esta p\u00e9rdida est\u00e1 oculta a la vista \u2013o tal vez escondida a la vista\u2014, ni siquiera sabemos c\u00f3mo llorarla. Sin embargo, si se produce una pausa en la anodina m\u00fasica de sintetizador que plaga esta forma cultural, puede que oigamos el sonido lejano de las sirenas fuera de la ventana de la habitaci\u00f3n, y en esta intrusi\u00f3n del mundo exterior en nuestra experiencia er\u00f3tica, puede que hagamos la conexi\u00f3n, aunque sea inconsciente, entre nuestra muerte social colectiva y nuestro disfrute sexual desvinculado. Melancol\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Una vez interiorizado el objeto perdido, y aqu\u00ed el objeto es precisamente interiorizado a trav\u00e9s de la fantas\u00eda sexual y de una identificaci\u00f3n subjetiva con la c\u00e1mara, el sujeto es estructuralmente incapaz del \u00abtrabajo de duelo\u00bb [Trauerarbeit]. &lt;Depresi\u00f3n y p\u00e9rdida del trabajo en general&gt;. El objeto perdido del melanc\u00f3lico est\u00e1 medio vivo, ya que se ha perdido pero persiste. La superaci\u00f3n de esta forma de muerte social requiere un proyecto para retratar estos fragmentos de mundos vitales como muertos, para poner en primer plano la p\u00e9rdida dolorosa y oculta, en lugar de enterrarla de la vista.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Nuestra sinton\u00eda pornogr\u00e1fica con el mundo, de la que las antinomias de una nueva scientia sexualis posmoderna son s\u00f3lo la expresi\u00f3n intelectual, puede haber llevado a sus l\u00edmites la fantas\u00eda libidinal de los socialistas ut\u00f3picos criticados por Marx, realizando \u00abla infinita degradaci\u00f3n en la que el hombre existe para s\u00ed mismo\u00bb. Si el capitalismo tard\u00edo ha logrado transformar nuestras pulsiones ps\u00edquicas y las estructuras del deseo, tambi\u00e9n hemos perdido el sentido del encanto que ten\u00eda la relaci\u00f3n sexual. Si hoy es m\u00e1s bien imposible imaginar lo que uno desear\u00eda en otro mundo, un mundo m\u00e1s all\u00e1 del capitalismo, es porque el propio deseo humano no puede escapar a las determinaciones totalizadoras del capital. Sin embargo, esta \u00abcrisis del deseo\u00bb puede ser la condici\u00f3n de posibilidad para desmitificar ese otro mundo m\u00e1s all\u00e1 del capitalismo, y desmitificar el propio sexo, de modo que pueda formularse un pensamiento sobre el amor humano no genital, no apropiativo. El objetivo: pensar esta sinton\u00eda pornogr\u00e1fica con el mundo de forma positiva y negativa a la vez, abrazar la posibilidad de que incluso en la experiencia m\u00e1s individuada y alienada del propio deseo sexual \u2013masturbarse a solas, frente a la pantalla del ordenador, en la oscuridad de un dormitorio\u2014 siga existiendo una profunda pulsi\u00f3n hacia la proximidad con los extra\u00f1os en sus momentos m\u00e1s \u00edntimos \u2013la telerrealidad constituir\u00eda aqu\u00ed una forma cultural derivada\u2014 una carencia ps\u00edquica en pos del Otro. \u00bfHay alguna alegor\u00eda mejor para las energ\u00edas furtivas que animan actualmente nuestro clima pol\u00edtico tras el declive del socialismo y el casi agotamiento del capitalismo? Lo que necesitamos ahora m\u00e1s que nunca no es m\u00e1s libertad sexual. Necesitamos m\u00e1s bien una emancipaci\u00f3n pr\u00e1ctica y te\u00f3rica de la sexualidad. En el punto l\u00edmite de nuestra alienaci\u00f3n mutua, se encuentra el potencial del ser comunitario, ya que dentro de esta sinton\u00eda pornogr\u00e1fica con el mundo podr\u00edamos encontrarnos de nuevo, despojados de todo sentido del decoro moral y de la sacralidad de la propiedad que se ha unido al cuerpo como tal. Es precisamente esta valoraci\u00f3n del cuerpo considerado como propiedad, como partes privadas, como sexo, la que proporciona el soporte ideol\u00f3gico para la propuesta legal y \u00e9tica de todas las protecciones legales originarias de la propiedad privada. Si algo como el propio deseo sexual se ha puesto en com\u00fan, \u00bfc\u00f3mo empezamos a liberar este potencial?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Sin duda, este proyecto de descubrir los mundos vitales perdidos que somos incapaces de llorar y la tarea de representar la p\u00e9rdida de cualquier posici\u00f3n externa desde la que evaluar nuestro sexo y nuestro deseo como algo natural \u2013una tarea aquejada de una profunda melancol\u00eda cultural\u2014 son ambos esenciales para cualquier intento de comprender los anhelos ut\u00f3picos de los movimientos de liberaci\u00f3n sexual del pasado, y quiz\u00e1s, cualquier proyecto contempor\u00e1neo digno del nombre de Utop\u00eda.\u00a0 Es aqu\u00ed donde el proyecto de Jameson de mostrar la analog\u00eda estructural de la utop\u00eda y el deseo es indispensable. En una posici\u00f3n que ha denominado \u00abantiut\u00f3pica\u00bb<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18172#fn-18172-30' id='fnref-18172-30' onclick='return fdfootnote_show(18172)'>30<\/a><\/sup>, Jameson somete este concepto de utop\u00eda a una cr\u00edtica rigurosamente inmanente o a una negaci\u00f3n determinada para extraer la verdad de las ideolog\u00edas de las distintas utop\u00edas y de sus detractores. Escribe: \u00ablo que nos permiten estas oposiciones ut\u00f3picas es, por la v\u00eda de la negaci\u00f3n, captar el momento de verdad de cada t\u00e9rmino. Dicho al rev\u00e9s, el valor de cada t\u00e9rmino es diferencial, no reside en su propio contenido sustantivo sino como cr\u00edtica ideol\u00f3gica de su contrario\u00bb. Un pensamiento dial\u00e9ctico verdaderamente riguroso sobre una utop\u00eda particular requiere que reconozcamos su posici\u00f3n como una visi\u00f3n parcial o ideol\u00f3gica de la sociedad en su conjunto, y que ning\u00fan discurso ut\u00f3pico est\u00e1 exento de ello. Contin\u00faa diciendo que \u00abotra forma de pensar en el asunto es el recordatorio de que cada una de estas utop\u00edas es una fantas\u00eda, y tiene precisamente el valor de una fantas\u00eda: algo no realizado y de hecho irrealizable en esa forma parcial\u00bb<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18172#fn-18172-31' id='fnref-18172-31' onclick='return fdfootnote_show(18172)'>31<\/a><\/sup>. Si las utop\u00edas son, por definici\u00f3n formal, una representaci\u00f3n imaginativa de un mundo que a\u00fan no existe, dicha representaci\u00f3n s\u00f3lo puede ser parcial. Parad\u00f3jicamente, si una utop\u00eda concreta se realizara, el conjunto original de deseos que la hacen atractiva presumiblemente ya no existir\u00eda en el otro mundo que una vez anhelamos. El pensamiento ut\u00f3pico se estructurar\u00eda entonces como el deseo lacaniano que no es compactable, o, en otras palabras, la estructura de la utop\u00eda es an\u00e1loga a la de la fantas\u00eda porque la propia imposibilidad de la realizaci\u00f3n de una fantas\u00eda dota a esa fantas\u00eda de su fuerza motriz<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18172#fn-18172-32' id='fnref-18172-32' onclick='return fdfootnote_show(18172)'>32<\/a><\/sup>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Este pensamiento \u2013que la utop\u00eda se estructura como el deseo\u2014 es \u00fatil para aclarar otra de las agudas formulaciones de Jameson: \u00abel espacio del salto ut\u00f3pico\u00bb o \u00abla circularidad ut\u00f3pica\u00bb, que muchos han considerado, siguiendo a Benjamin, un \u00abpoder mesi\u00e1nico d\u00e9bil\u00bb, entre alg\u00fan futuro imaginado y el presente emp\u00edrico. La circularidad de la utop\u00eda se articula m\u00e1s claramente en la demanda de Jameson de pleno empleo universal en todo el mundo, \u00abporque tambi\u00e9n est\u00e1 claro, no s\u00f3lo que el establecimiento del pleno empleo transformar\u00eda el sistema, sino tambi\u00e9n que el sistema tendr\u00eda que estar ya transformado de antemano, para que el pleno empleo se establezca.\u00bb<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18172#fn-18172-33' id='fnref-18172-33' onclick='return fdfootnote_show(18172)'>33<\/a><\/sup> Sin embargo, la brecha entre una demanda de algo que cambiar\u00eda el funcionamiento del sistema capitalista y un conjunto actual de disposiciones sist\u00e9micas que bloquean la propia realizaci\u00f3n de este deseo no es, en \u00faltima instancia, un c\u00edrculo \u00abvicioso\u00bb en el relato de Jameson.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Ambas perspectivas de la utop\u00eda o lo que identificamos como la perspectiva diacr\u00f3nica, casual o \u00abra\u00edz del mal\u00bb de la utop\u00eda, por un lado, y la sincr\u00f3nica, institucional o constructiva, por otro, son construcciones imaginarias o \u00abjuegos de fantas\u00eda\u00bb<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18172#fn-18172-34' id='fnref-18172-34' onclick='return fdfootnote_show(18172)'>34<\/a><\/sup>. Ambas implican una dimensi\u00f3n de placer, aunque el polo sincr\u00f3nico de lo ut\u00f3pico contiene un placer af\u00edn al del calderero m\u00e1s que al del so\u00f1ador<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18172#fn-18172-35' id='fnref-18172-35' onclick='return fdfootnote_show(18172)'>35<\/a><\/sup>. La situaci\u00f3n s\u00f3lo parece viciosamente circular desde el polo diacr\u00f3nico del deseo ut\u00f3pico, cuya exigencia de eliminar alguna ra\u00edz de todos los males est\u00e1 impulsada por el placer de la realizaci\u00f3n de los deseos, cuya precondici\u00f3n misma es la probabilidad de fracaso.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Jameson propone que el polo sincr\u00f3nico o institucional \u2013lo que llamar\u00e9 pol\u00edtica ut\u00f3pica no sexy<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18172#fn-18172-36' id='fnref-18172-36' onclick='return fdfootnote_show(18172)'>36<\/a><\/sup> \u2014 s\u00f3lo es posible una vez que un deseo ut\u00f3pico da vueltas desde el futuro imaginado para chocar con el muro de la realidad sincr\u00f3nica en las estructuras sociales, pol\u00edticas y econ\u00f3micas actuales que hacen de este deseo una demanda sist\u00e9micamente imposible. La conclusi\u00f3n de Jameson es que es interesante abrazar la posibilidad de una Utop\u00eda sin sexo, como en la pel\u00edcula de los a\u00f1os 70 <em>Zardoz<\/em>. Esta colisi\u00f3n de lo diacr\u00f3nico en lo sincr\u00f3nico, o este fracaso necesario de un deseo ut\u00f3pico, es la condici\u00f3n misma de posibilidad para un diagn\u00f3stico del presente, y \u00abnos permite, en efecto, volver a las circunstancias y situaciones concretas, leer sus puntos oscuros y sus dimensiones patol\u00f3gicas como otros tantos s\u00edntomas y efectos de esta ra\u00edz particular de todos los males identificada [en el ejemplo] como el desempleo. [&#8230;] En este punto, entonces, la circularidad ut\u00f3pica se convierte tanto en una visi\u00f3n y un programa pol\u00edtico como en un instrumento cr\u00edtico y de diagn\u00f3stico\u00bb<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18172#fn-18172-37' id='fnref-18172-37' onclick='return fdfootnote_show(18172)'>37<\/a><\/sup>. El fracaso del deseo ut\u00f3pico, que s\u00f3lo podr\u00eda ser un deseo parcial o ideol\u00f3gico de un mundo sin alguna ra\u00edz sobredeterminada del mal o sin una contradicci\u00f3n estructural particular, permite la construcci\u00f3n de otro mundo porque la experiencia de la circularidad ut\u00f3pica, aunque no est\u00e1 menos incrustada en la fantas\u00eda o el deseo, permite un programa cr\u00edtico-diagn\u00f3stico. El programa ut\u00f3pico tambi\u00e9n est\u00e1 estructurado como el deseo porque se complace en retocar los acuerdos institucionales y las configuraciones sist\u00e9micas que deben existir para que las demandas ut\u00f3picas \u2013que, propiamente hablando, ya no ser\u00edan ut\u00f3picas\u2014 sean articulables. El horizonte de fuga, o la no compacticidad, del programa ut\u00f3pico consiste en que cuanto m\u00e1s exitosos son los reordenamientos institucionales y las reconfiguraciones sistem\u00e1ticas, menos ut\u00f3picas parecen las demandas de este sistema transformado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En el an\u00e1lisis formal que hace Jameson de los textos ut\u00f3picos, la pol\u00edtica ut\u00f3pica no sexy resulta ser la fuerza central del pensamiento ut\u00f3pico:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u201cEl aburrimiento o la aridez que se ha atribuido al texto ut\u00f3pico, a partir de Moro, no es, pues, un inconveniente literario ni una objeci\u00f3n seria, sino una fuerza muy central del proceso ut\u00f3pico en general. Refuerza lo que a veces se llama hoy democratizaci\u00f3n o igualitarismo, pero que yo prefiero llamar plebeyizaci\u00f3n: nuestra desubjetivaci\u00f3n en el proceso pol\u00edtico ut\u00f3pico, la p\u00e9rdida de los privilegios ps\u00edquicos y de la propiedad privada espiritual, la reducci\u00f3n de todos nosotros a ese vac\u00edo o carencia ps\u00edquica en la que todos, como sujetos, consistimos, pero que todos gastamos una buena cantidad de energ\u00eda en tratar de ocultar de nosotros mismos.\u201d<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18172#fn-18172-38' id='fnref-18172-38' onclick='return fdfootnote_show(18172)'>38<\/a><\/sup><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u00abFerrocarriles modelo de la mente\u00bb, escribe Jameson, \u00abestas construcciones ut\u00f3picas transmiten el esp\u00edritu del trabajo no alienado y de la producci\u00f3n mucho mejor que cualquier concepto de \u00e9criture o Spiel\u00bb<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=18172#fn-18172-39' id='fnref-18172-39' onclick='return fdfootnote_show(18172)'>39<\/a><\/sup>. Si el trabajo desubjetivante, an\u00f3nimo e incluso aburrido del programa ut\u00f3pico logra cambiar el sistema mundial de manera que una demanda ut\u00f3pica sea realizable, es probable que este proceso tambi\u00e9n transforme todo el conjunto de deseos, necesidades y aspiraciones elevadas que impulsaron el programa ut\u00f3pico en primer lugar. Seguramente, estos aparecer\u00e1n como artefactos deslucidos de una \u00e9poca anterior a la luz del otro mundo que amanece. Esto es lo que entiendo que quiere decir Jameson cuando escribe sobre \u00abla p\u00e9rdida de los privilegios ps\u00edquicos y la propiedad privada espiritual\u00bb. El deseo ya no es especial o excitante, de hecho, ya no es un deseo una vez que se realiza. El privilegio de un sujeto individual, o de la plenitud ps\u00edquica, es desenmascarado por el proceso ut\u00f3pico como la funci\u00f3n misma de nuestra alienaci\u00f3n de la realidad social que nuestro trabajo sostiene, y que vuelve como un boomerang para determinarnos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Para la presente investigaci\u00f3n: me gustar\u00eda preguntar c\u00f3mo es que el fracaso del proyecto de liberaci\u00f3n sexual, que seg\u00fan nuestro an\u00e1lisis anterior ha generado nuevos modos de confinamiento a trav\u00e9s de la extensi\u00f3n del capitalismo tard\u00edo a la propia estructura del deseo sexual, podr\u00eda ser la precondici\u00f3n para una pol\u00edtica m\u00e1s all\u00e1 de la sexualidad, para un programa de diagn\u00f3stico cr\u00edtico desubjetivante o plebeyo. Si las antinomias que hemos historizado m\u00e1s arriba pueden leerse como fracasos sintom\u00e1ticos de nuestra capacidad para imaginar un futuro y modos alternativos de relaciones humanas fuera de las contradicciones del capitalismo tard\u00edo, \u00bfc\u00f3mo pasamos a considerar los aspectos sincr\u00f3nicos o institucionales de los movimientos reunidos bajo el inadecuado t\u00edtulo de \u00abliberaci\u00f3n sexual\u00bb? Esta pregunta nos devuelve, con herramientas anal\u00edticas m\u00e1s n\u00edtidas, a nuestra problem\u00e1tica original: la urgencia de la emancipaci\u00f3n pr\u00e1ctica y te\u00f3rica de la sexualidad. Me gustar\u00eda llevar este proyecto en la direcci\u00f3n de un an\u00e1lisis que pudiera romper con las antinomias del discurso sexual de manera que permitiera reactivar el contenido social de las formas de vida hist\u00f3ricas que alguna vez se esforzaron por un futuro m\u00e1s all\u00e1 de la mera reproducci\u00f3n del orden de las cosas. Estas formas de vida \u2013como la homosexualidad, por ejemplo\u2014 podr\u00edan entonces ser evaluadas, como puntos de vista desde los que la totalidad del capitalismo ha sido directamente desafiada o puesta en cuesti\u00f3n, m\u00e1s que como desaf\u00edos a alg\u00fan vago sistema de \u00abnormatividad\u00bb. \u00bfQu\u00e9 modelos alternativos a la familia, re-organizaciones de la vida urbana y rural, re-conceptualizaciones de la pedagog\u00eda, y desaf\u00edos a la forma prevaleciente de relaciones humanas en el ej\u00e9rcito, el partido pol\u00edtico y las prisiones fueron elaborados por las formas de vida asociadas a la homosexualidad? \u00bfEs la categor\u00eda de amistad un mejor punto de vista para evaluar esta historia? El contenido social de estas formas de vida que tengo en mente ser\u00eda aquel que no es reducible al sexo, aquellos aspectos de la homosexualidad que, de hecho, tienen muy poco que ver con la sexualidad como tal. (Art\u00edculo publicado en <a href=\"https:\/\/blindfieldjournal.com\/2016\/04\/19\/sex-as-cultural-form-the-antinomies-of-sexual-discourse\/\">Blind Field<\/a>)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>* Christopher Chitty<\/strong> fue un pensador radical y activista comprometido, especializado en la historia de la sexualidad y del capitalismo. Tras su suicidio en 2015, su obra ha comenzado a editarse y publicarse en el mundo anglosaj\u00f3n. Es autor de \u00abSexual Hegemony. Statecraft, Sodomy, and Capital in the Rise of the World System\u00bb publicado en Duke University Press en 2020.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong><u>Notas<\/u><\/strong><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Chris fue un pensador radical, un activista y acad\u00e9mico comprometido y un camarada muy querido. Como marxista queer y escritor prol\u00edfico, produjo una obra incre\u00edblemente apasionante sobre la sexualidad y la historia del capitalismo, gran parte de la cual ha sido recientemente publicada a t\u00edtulo p\u00f3stumo bajo el nombre \u201cSexual Hegemony. Statecraft, Sodomy and capital in the Rise of the World System\u201d en la editorial Duke University Press. Su escritura era intr\u00e9pida, tenaz y antag\u00f3nica. Tal vez el mundo no estaba preparado para ello, o al menos ese era el mundo en el que le perdimos. <\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":18201,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[85629,376665],"tags":[703606201,703604715,703606204,374,703606202,703604716,703605593,703606206,703605024,703606205,42058,703606203],"class_list":{"0":"post-18172","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-capitalismo","8":"category-genero","9":"tag-ernest-mandel","10":"tag-freud","11":"tag-genero","12":"tag-ideas","13":"tag-jameson","14":"tag-lacan","15":"tag-lgbt","16":"tag-lgbtq","17":"tag-marx","18":"tag-queer","19":"tag-sartre","20":"tag-sexualidad","22":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Chris-Chitty-1.jpeg?fit=1820%2C700&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-4J6","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18172","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=18172"}],"version-history":[{"count":17,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18172\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18205,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18172\/revisions\/18205"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/18201"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=18172"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=18172"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=18172"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}