{"id":17242,"date":"2021-03-06T18:31:59","date_gmt":"2021-03-06T17:31:59","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=17242"},"modified":"2021-03-06T18:31:59","modified_gmt":"2021-03-06T17:31:59","slug":"uruguay-guardianas-de-las-ollas-el-papel-de-las-mujeres-en-la-resistencia-ante-la-crisis-virginia-recagno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=17242","title":{"rendered":"Uruguay &#8211; Guardianas de las ollas: el papel de las mujeres en la resistencia ante la crisis. [Virginia Recagno]"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #000000;\"><strong><a href=\"https:\/\/ladiaria.com.uy\/\">La Diaria<\/a>, 6-3-2021<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 6-3-2021<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">No importa la olla, no hace falta m\u00e1s que asomar la cabeza para notar que la amplia mayor\u00eda de las que ponen el cuerpo para mantenerlas en marcha son mujeres. En una semana se cumple un a\u00f1o del 13 de marzo, d\u00eda en que se declar\u00f3 la emergencia sanitaria a partir de que se detectaron los primeros casos de covid-19 en Montevideo y comenz\u00f3 de manera abrupta un confinamiento voluntario. Pero la consigna \u201cQuedate en casa\u201d exclu\u00eda de por s\u00ed no s\u00f3lo a quienes estaban en situaci\u00f3n de calle, sino a quienes por la paralizaci\u00f3n total de actividades perder\u00edan su trabajo, su casa, su posibilidad de comer. Como rescate, brotaron \u2012m\u00e1s que el virus\u2012 ollas populares, que, ante la ausencia de la ayuda estatal, se multiplicaron, mientras las mujeres, principales guardianas de la iniciativa, eran las m\u00e1s perjudicadas por la crisis, ya no s\u00f3lo sanitaria, econ\u00f3mica, ecol\u00f3gica, sino de cuidados. As\u00ed lo reflejan las experiencias de cuatro mujeres participantes de ollas populares y las reflexiones de dos acad\u00e9micas feministas sobre el impacto de la pandemia y el teletrabajo en la carga de las labores no remuneradas y en la producci\u00f3n total de la econom\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Yolanda, de 60 a\u00f1os, entreg\u00f3 el s\u00e1bado pasado, en el merendero Las B\u00f3vedas, 694 meriendas \u2012un pedazo de torta, bizcochos y panes que les dona Pagnifique de lo que sobr\u00f3 en los supermercados el d\u00eda anterior, y medio litro de leche\u2012. Y no alcanzaron. \u201cHab\u00eda 20 personas en fila pero no ten\u00edamos m\u00e1s\u201d, cuenta a la diaria. El 16 de mayo, cuando unas 30 personas \u2012en su amplia mayor\u00eda mujeres\u2012 crearon el merendero como iniciativa de la comisi\u00f3n fomento de una cooperativa de vivienda en Ciudad Vieja, repart\u00edan 50 meriendas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Andrea, de 47 a\u00f1os, era conductora de Uber y escuch\u00f3 la noticia de la declaraci\u00f3n de emergencia en un viaje. \u201cDe repente en la calle no hab\u00eda nadie. Yo, con una nena chiquita, ten\u00eda 1.050 pesos y no ten\u00eda ni siquiera pa\u00f1ales, por lo que decid\u00ed tirar una misiva con vecinos para que, si necesitaban el servicio, en vez de llamar a la aplicaci\u00f3n hablaran conmigo directamente. Pero la gente no se mov\u00eda\u201d, recuerda. En un viaje con una vecina \u2012tambi\u00e9n trabajadora independiente\u2012, las dos se acordaron de algunos \u201c\u00edconos\u201d del barrio, que seguro estaban en una situaci\u00f3n m\u00e1s cr\u00edtica que ellas, y ah\u00ed surgi\u00f3 la idea de la olla Palermo, que en un inicio estaba ubicada en el club Atenas, y de la que se encargaban 15 mujeres, aunque ahora hayan alcanzaron la paridad de g\u00e9nero.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La olla de la plaza Juan Ram\u00f3n G\u00f3mez, en Durazno y Minas, ofrece aproximadamente 180 porciones de comida, una cantidad similar a la del comienzo de la pandemia. \u201cLa diferencia es que hace un a\u00f1o ven\u00edan muchas m\u00e1s personas a pedir muchos platos, hasta que por falta de recursos tuvimos que limitar a dos platos por persona\u201d, cuenta Sylvina, de 29 a\u00f1os. Los recursos faltaron en varias oportunidades, pero dice que est\u00e1n \u201ctranquilos\u201d porque la olla Palermo, ubicada en la calle Jackson, los puede \u201ccubrir\u201d ya que sirve los mismos d\u00edas, unas horas m\u00e1s tarde. En esa olla se serv\u00edan 130 porciones diarias y hoy en d\u00eda, 220. \u201cEn vez de mermar la necesidad, se acrecent\u00f3\u201d, sostiene Andrea, quien dice que se cuentan las porciones, y no la cantidad de gente, porque \u201ca veces va una familia, y te pide, por ejemplo dos o tres porciones, que reparten\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Al comienzo se acercaban a las ollas personas en situaci\u00f3n de calle, y con el paso de los meses fueron llegando familias monoparentales, trabajadores informales e independientes, con ni\u00f1os, y una cantidad \u201cimpresionante\u201d de adultos mayores, dice Andrea. Tambi\u00e9n observa que la cantidad de personas var\u00eda \u201csustancialmente\u201d entre la primera quincena y la segunda, cuando se hace evidente la necesidad de \u201celegir entre pagar una cuenta y venir a la olla o comprar comida\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La olla Cuareim, donde trabaja Serrana, surgi\u00f3 de la cooperativa Cuareim 1080 y fue acogida por la Casa Cultural, y luego se fueron sumando vecinos. Empezaron alimentando a 100 personas y ahora estiman que les sirven a 280. \u201cAl principio con una olla, de repente fueron dos y ahora tenemos una m\u00e1s por las dudas. De hecho, necesitamos agregar un d\u00eda m\u00e1s y lo vamos a hacer: el domingo\u201d, cuenta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En cuanto a los alimentos, estos provienen en mayor medida de las donaciones de \u201clos vecinos\u201d, y en menor medida y espor\u00e1dicamente, de algunos comercios de la zona, panader\u00edas, carnicer\u00edas y grupos sociales, pero no siempre fue as\u00ed. Se dio un pico de solidaridad al inicio de la pandemia, lo que permiti\u00f3 abastecer las ollas por un buen tiempo, pero a lo largo del a\u00f1o mermaron los apoyos. \u201cHubo momentos en que tuvimos que hacer rifas para recaudar y hay veces en que hay cosas que no podemos dar\u201d, cuenta Sylvina; \u201cah\u00ed nos administramos entre nosotros. Nos manejamos\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Por su parte, Andrea destaca la carencia de prote\u00ednas. \u201cPara una olla necesit\u00e1s unos ocho kilos de carne y como mucho ten\u00edamos dos. Tuvimos momentos en los que ten\u00edamos que ponernos creativas, usando lentejas, garbanzos\u201d. Tambi\u00e9n hubo d\u00edas en los que hubo que redoblar la apuesta: \u201cHay veces que la fila sigue y sigue, y est\u00e1s por terminar y ves que quedan siete m\u00e1s, entonces decimos \u2018bueno, redistribuimos entre los que quedan\u2019 y de repente aparecen 25 m\u00e1s y ah\u00ed, \u00bfqu\u00e9 hac\u00e9s? A cocinar de nuevo\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Los peores d\u00edas son cuando efectivamente no se llega; cuando no hay posibilidad de volver a cocinar, ni de pedir, ni de rescatar sobras, cuando no hay vuelta. \u201cSon los m\u00e1s dif\u00edciles, porque, por m\u00e1s que se hizo un esfuerzo y cont\u00e1s la gente que comi\u00f3 y es un mont\u00f3n, te vas viendo la gente que qued\u00f3 sin comer. Hay veces que quienes se quedan comiendo afuera lo ven y reparten entre ellos\u201d, cuenta Sylvina.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El gobierno nacional apareci\u00f3 reci\u00e9n a fines del a\u00f1o pasado, por medio de un convenio entre el Instituto Nacional de Alimentaci\u00f3n (INDA), perteneciente al Ministerio de Desarrollo Social (Mides), que desde principios de a\u00f1o compr\u00f3 a la Red de Alimentos Compartidos (Redalco) 40 toneladas mensuales de verduras y frutas con destino a m\u00e1s de 100 ollas populares de Montevideo por medio de la Coordinadora Popular y Solidaria, que nuclea a todas las iniciativas de la capital. Este convenio rigi\u00f3 hasta finales de febrero. Al d\u00eda de hoy no hay ninguna noticia de su renovaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En tanto y en la olla Palermo, por lo menos, Andrea sostiene que siempre \u201cestuvo presente\u201d el Municipio B y en menor medida la Intendencia \u2012\u201csobre todo desde el Plan ABC\u201d, gestionado desde el principio del mandato de la intendenta, Carolina Cosse. \u2012 \u201cY cuando ve\u00edamos que no \u00edbamos a llegar, salimos los vecinos a juntar en la feria lo que sobraba para poder cocinar, a pedirles a los vecinos, y a hacer finanzas por todos lados\u201d, agrega. En Cuareim, igual: \u201cEl apoyo [gubernamental] lo vemos ahora; al principio fue todo esfuerzo nuestro, de los vecinos\u201d, se\u00f1ala Serrana.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">***<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">A lo largo de este a\u00f1o, hubo momentos cr\u00edticos. \u201cEn un principio fue un asistencialismo directo en lo que tiene que ver con acercar un plato de comida, pero nos desbordaron otras cuestiones: violencia de g\u00e9nero, maltrato infantil, hasta un caso de violaci\u00f3n\u201d, cuenta Andrea, quien sostiene que \u201cni siquiera sab\u00edamos en lo que nos est\u00e1bamos embarcando\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">A todo esto, el Estado ausente. \u201cDos d\u00edas despu\u00e9s de que se muri\u00f3 Gustavo [Castro, por hipotermia en la calle, despu\u00e9s de intentar ingresar a un refugio] \u2012que ven\u00eda a nuestra olla\u2012, encontramos a un hombre, en situaci\u00f3n de calle, totalmente edematizado; no respond\u00eda a ning\u00fan tipo de est\u00edmulo. Era pleno invierno y hac\u00eda un fr\u00edo que te mor\u00edas. Llamamos a la Polic\u00eda, quien nos deriv\u00f3 al Mides, y el Mides nos respondi\u00f3: \u2018Cuando est\u00e9 en situaci\u00f3n de calle nos llaman, porque prevenci\u00f3n no tenemos\u2019. Como esa, much\u00edsimas\u201d, comenta Andrea.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">A Ciudad Vieja llegaron el s\u00e1bado una se\u00f1ora mayor con el esposo y su hijo de 21 a\u00f1os en silla de ruedas, caminando desde Piedras Blancas, para recibir un plato de torta y una botella de leche. \u201cImaginate cu\u00e1l es la situaci\u00f3n\u201d, expresa Yolanda. A estas ollas c\u00e9ntricas llegan tambi\u00e9n familias del Cerro, Col\u00f3n, Pe\u00f1arol, Flor de Maro\u00f1as, por nombrar algunos. \u201c\u00bfQu\u00e9 se ve de las ollas? Las filas. \u00bfY qu\u00e9 se interpreta? Que es gente de la vuelta. Y la realidad es que no es as\u00ed. Ah\u00ed se ve el hambre, que est\u00e1 haciendo que la gente camine kil\u00f3metros para buscar un plato de comida\u201d, sostiene Andrea.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Otra situaci\u00f3n que agrega complejidad es la de los migrantes. \u201cLa diferencia es que son n\u00facleos m\u00e1s grandes de familias, generalmente solos. Ese es su tema principal: no tienen amparo, porque est\u00e1n lejos de su lugar y porque tampoco lo reciben ac\u00e1\u201d, se\u00f1ala Yolanda, de Ciudad Vieja, donde una gran mayor\u00eda de las personas que se acercan al merendero son venezolanas, cubanas, dominicanas. \u201cY lo otro que los diferencia es que son personas sumamente agradecidas\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">***<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Pas\u00f3 el invierno, pero la situaci\u00f3n no mejora, por el contrario, se hace cada vez m\u00e1s grave.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Sylvina sostiene que la situaci\u00f3n empeor\u00f3 debido al cambio en el funcionamiento de los refugios del Mides: \u201cAntes llegaban al refugio y en el mismo refugio se defin\u00eda. Con el cambio de administraci\u00f3n, ten\u00edan que ir hasta [el centro de acogida] Veracierto, a la mesa de entrada, y ah\u00ed les asignaban un refugio\u201d. \u201c\u00bfPero qu\u00e9 pasa con quienes no pueden caminar, mucho menos tienen para el transporte? Quedan en la plaza, y ah\u00ed les aplicaban la ley de faltas\u201d, agrega Andrea. \u201cNo tratan a la persona como persona\u201d, dice Serrana.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Y a la interna de las ollas tambi\u00e9n se est\u00e1 poniendo dif\u00edcil. No es f\u00e1cil sostener un a\u00f1o entero de cuidados, no s\u00f3lo dentro del hogar, sino tambi\u00e9n fuera de este. Sylvina cuenta que tienen un grupo de Whatsapp de m\u00e1s de 70 personas, donde \u201cse busca que haya una rotaci\u00f3n en la asignaci\u00f3n de tareas, ya que hay algunas que trabajan hace un a\u00f1o\u201d. No siempre es f\u00e1cil: \u201cNos pasa seguido que llega el d\u00eda anterior y no hay nadie anotado para trabajar\u201d, y adem\u00e1s \u201ccuesta mucho renovar el plantel porque son muchas horas de compromiso\u201d. En la olla Palermo pas\u00f3 que tuvieron que bajar un d\u00eda de servicio porque \u201clleg\u00f3 un momento en que no d\u00e1bamos m\u00e1s\u201d. \u201cNo es lo mismo al principio de la pandemia, cuando mucha gente no trabajaba o lo hac\u00eda de manera virtual, pero ahora no\u201d. Lo que marca la diferencia es que la mayor\u00eda de las personas que trabajan en la olla son militantes, y seg\u00fan Andrea \u201ces la \u00fanica manera de sacarlo adelante, porque adem\u00e1s de pelar, cortar y cocinar, hay un mont\u00f3n de cosas detr\u00e1s por hacer, que no se ven\u201d.<img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"17247\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=17247\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Uruguay0603-II.jpg?fit=1192%2C794&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"1192,794\" data-comments-opened=\"0\" data-image-title=\"Uruguay0603 II\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Uruguay0603-II.jpg?fit=656%2C437&amp;ssl=1\" class=\"  wp-image-17247 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Uruguay0603-II.jpg?resize=656%2C436&#038;ssl=1\" alt=\"Uruguay0603 II\" width=\"656\" height=\"436\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Uruguay0603-II.jpg?w=1192&amp;ssl=1 1192w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Uruguay0603-II.jpg?resize=300%2C200&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Uruguay0603-II.jpg?resize=1024%2C682&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Uruguay0603-II.jpg?resize=768%2C512&amp;ssl=1 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 656px) 100vw, 656px\" \/><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>La eterna crisis<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Un ejemplo claro de resistencia de las mujeres ante la crisis es el trabajo en las ollas, pero tambi\u00e9n son quienes sostienen sus hogares. Esto no es nuevo ni vino con el coronavirus. Por el contrario, es hist\u00f3rico, pero la pandemia nos lo refreg\u00f3 en la cara.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u201cLa covid evidenci\u00f3 una triple crisis \u2012sanitaria, ecol\u00f3gica y econ\u00f3mica\u2012, pero lo m\u00e1s importante es que puso en evidencia una enorme crisis de los cuidados, que ya exist\u00eda pero que se acrecent\u00f3 con este cambio de paradigma. La sobrecarga que ya ten\u00edan las mujeres en materia de trabajo \u2012dom\u00e9stico y de cuidados\u2012 no remunerado aument\u00f3 por tener que combinar, congeniar y articular \u2012en el mismo espacio, adem\u00e1s\u2012 el acompa\u00f1amiento a la educaci\u00f3n virtual de sus hijes, los cuidados, la limpieza y las tareas que implicaban sostener un empleo de manera remota, o v\u00eda teletrabajo\u201d, reflexion\u00f3 con la diaria Florencia Partenio, argentina, soci\u00f3loga, integrante de la red de feministas del Sur Global DAWN.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Si bien los datos no son nuevos, sirve recordar que la Encuesta del Uso del Tiempo de 2013 del Instituto Nacional de Estad\u00edstica visibiliz\u00f3 que en Uruguay el trabajo no remunerado represent\u00f3 22% del producto interno bruto (PIB) \u201216% aportado por las mujeres\u2012. Una encuesta del a\u00f1o pasado de ONU Mujeres y UNICEF afirm\u00f3 que si bien la cantidad de horas dedicadas al trabajo no remunerado a ra\u00edz de la pandemia aument\u00f3 tanto para hombres como mujeres, la responsabilidad recay\u00f3 en mayor medida sobre estas \u00faltimas. Esto aument\u00f3 la brecha de cuidados en todos los casos, pero en mayor medida en la poblaci\u00f3n de menor nivel educativo, en la cual los hombres mantuvieron un promedio de cuatro horas diarias dedicadas al trabajo no remunerado, mientras que entre las mujeres aument\u00f3 de 7,4 a 8,4 horas. En el caso de aquellos sectores calificados como de nivel educativo medio, los hombres pasaron de dedicarles 3,8 horas a las tareas de cuidados y limpieza a 4,9 y las mujeres de 7,2 a 8,4. Y en el de nivel educativo alto, los hombres pasaron de 4 a 5,4 horas y mujeres de 5,7 a 7.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Para Soledad Salvador, economista, miembro del Centro Interdisciplinario de Estudios sobre el Desarrollo (Ciedur), es notorio que \u201cla corresponsabilidad qued\u00f3 por el camino\u201d. \u201cEsta pandemia visibiliz\u00f3 m\u00e1s las tareas de cuidados de las que nos venimos encargando las mujeres desde siempre, pero estamos en la misma o peor. Lo que pas\u00f3 es que las mujeres est\u00e1n teletrabajando m\u00e1s y haciendo las cosas de la casa en igual o mayor medida, porque son las mujeres las que est\u00e1n m\u00e1s desempleadas, por la desigualdad estructural del mercado laboral\u201d, dijo en di\u00e1logo con la diaria.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En cuanto al teletrabajo, las condiciones hicieron que se fuera esparciendo sin ning\u00fan tipo de regulaci\u00f3n. \u201cEn algunos casos se impuso deliberadamente, en otros hubo alg\u00fan intento de regulaci\u00f3n, como es el caso de Argentina, donde se avanz\u00f3 hacia una ley de teletrabajo que reci\u00e9n se va a poder aplicar a partir de abril, pero esta no es la realidad com\u00fan del resto de los pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina\u201d, tuvo Partenio. Sobre este punto, Salvador sostiene que ser\u00eda imprescindible contar con una canasta digital b\u00e1sica para que las mujeres, que fueron las principales desempleadas y desplazadas por la tecnolog\u00eda durante la pandemia, puedan acceder a ciertas garant\u00edas de conectividad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La otra base de cara a la reconstrucci\u00f3n es la de la corresponsabilidad de los cuidados, no s\u00f3lo dentro de los hogares, sino tambi\u00e9n en vista a que el Estado asuma su parte. En este sentido, Partenio se pregunta: \u201c\u00bfQui\u00e9n va a garantizar el derecho al cuidado, al cuidado como un trabajo, y c\u00f3mo vamos a avanzar en normativas que permitan garantizar esto no s\u00f3lo en la pospandemia sino en la actualidad?\u201d. La respuesta deber\u00eda darse desde una perspectiva interseccional que atraviese g\u00e9nero, pero tambi\u00e9n clase y raza, ya que son las mujeres las que cargan con la crisis al hombro, pero esto se hace m\u00e1s pesado para las m\u00e1s pobres y para las de etnias y razas minoritarias, como la poblaci\u00f3n afrodescendiente. Y las consecuencias m\u00e1s graves las sufren las trabajadoras del sector informal, en particular, migrantes, empleadas de la econom\u00eda dom\u00e9stica y de grandes empresas de plataformas de delivery. Y, por supuesto, no s\u00f3lo en Argentina, sino en toda Am\u00e9rica Latina. \u201cLa salida a las crisis se suele resolver con el fomento al sector de la construcci\u00f3n; ser\u00eda interesante ver en este caso un apoyo de inversi\u00f3n al sector de cuidados, donde, adem\u00e1s, son las mujeres las m\u00e1s empleadas en la tarea\u201d, agrega.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">As\u00ed como sucede con las ollas, ser\u00e1 cuesti\u00f3n de que nos pongamos esta reconstrucci\u00f3n de la normalidad a los hombros tambi\u00e9n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">***<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>Ollas en n\u00famero<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Actualmente existen 310 iniciativas \u2012entre ollas y merenderos, y las que funcionan como ambas a la vez\u2012 en Montevideo, repartidas en distintos barrios, abarcando todo el territorio, de las cuales 212 tienen falta de recursos. El total de porciones servidas por semana es de 141.150 a 44.100 personas, al tomar como supuesto que cada persona es usuaria de una sola olla y que cada olla tiene un promedio de 150 usuarios, seg\u00fan datos de fines de febrero de Solidaridad.uy.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No importa la olla, no hace falta m\u00e1s que asomar la cabeza para notar que la amplia mayor\u00eda de las que ponen el cuerpo para mantenerlas en marcha son mujeres. En una semana se cumple un a\u00f1o del 13 de marzo, d\u00eda en que se declar\u00f3 la emergencia sanitaria a partir de que se detectaron los primeros casos de covid-19 en Montevideo y comenz\u00f3 de manera abrupta un confinamiento voluntario.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":17246,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_wpcom_ai_launchpad_first_post":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[14037,12693],"tags":[17212,703605791,703605789,353530,703604917,703605790,703605793,76757,703605686,703604911,703604912,703605788,703605792,703605767],"class_list":["post-17242","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mujeres","category-uruguay","tag-america-latina","tag-cerro","tag-ciudad-vieja","tag-colon","tag-covid-19","tag-cuareim-1080","tag-flor-de-maronas","tag-inda","tag-mides","tag-montevideo","tag-ollas-populares","tag-palermo","tag-penarol","tag-situacion-de-calle","fallback-thumbnail"],"jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-4u6","amp_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Uruguay0603-I-1667024204-1615051655660.jpg?fit=1200%2C720&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17242","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=17242"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17242\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17248,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17242\/revisions\/17248"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/17246"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=17242"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=17242"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=17242"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}