{"id":16951,"date":"2021-02-24T09:16:56","date_gmt":"2021-02-24T08:16:56","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=16951"},"modified":"2021-02-24T09:16:56","modified_gmt":"2021-02-24T08:16:56","slug":"ecologia-el-marxismo-y-los-origenes-de-la-critica-ecologica-esteban-mercatante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=16951","title":{"rendered":"Ecolog\u00eda &#8211; El marxismo y los or\u00edgenes de la cr\u00edtica ecol\u00f3gica. [Esteban Mercatante]"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>El libro <em>El retorno de la naturaleza<\/em>, de John Bellamy Foster, muestra el rol jugado por bi\u00f3logos y cient\u00edficos de otras disciplinas con una mirada materialista no mec\u00e1nica, junto a varios marxistas, en la puesta en pie de las bases de la ecolog\u00eda, entre finales del siglo XIX y comienzos del XX.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong><a href=\"https:\/\/www.laizquierdadiario.com\/\">Ideas de Izquierda<\/a>, 21-2-2021<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 24-2-2021<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El libro <em>El retorno de la naturaleza. Socialismo y ecolog\u00eda<\/em> <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=16951#fn-16951-1' id='fnref-16951-1' onclick='return fdfootnote_show(16951)'>1<\/a><\/sup>, de John Bellamy Foster (en adelante JBF), retoma el hilo hist\u00f3rico donde el autor lo hab\u00eda dejado hace 20 a\u00f1os en <em>La ecolog\u00eda de Marx<\/em>, que, como indica su nombre abordaba los aspectos en los que la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica de este \u00faltimo pon\u00eda de relieve las consecuencias del desarrollo del capitalismo en el metabolismo natural. En su nuevo trabajo, JBF muestra c\u00f3mo continu\u00f3 elabor\u00e1ndose, despu\u00e9s de Marx, el estudio de la naturaleza desde una mirada materialista, no mecanicista, entendi\u00e9ndola como una totalidad jerarquizada, que no es est\u00e1tica sino que est\u00e1 en permanente transformaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Entre finales del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX, per\u00edodo en el que se concentra el libro, esta ambiciosa empresa fue nutrida por aportes de numerosos cient\u00edficos y otros intelectuales, que al mismo tiempo que jugaron roles claves en el desarrollo de la biolog\u00eda y otras ciencias, discutieron sobre los modos de hacer ciencia, criticando al mismo tiempo a los defensores de miradas idealistas, como a quienes ten\u00edan un punto de vista materialista mecanicista. Como cuenta el autor en la introducci\u00f3n del libro, la amplitud de la elaboraci\u00f3n de la que era necesario dar cuenta oblig\u00f3 a reformular completamente el plan inicial de trabajo, para dar voz a m\u00e1s de una decena de protagonistas \u2013y a una multitud de \u201cactores de reparto\u201d cuya vida y obra tambi\u00e9n se cuenta escuetamente\u2013 a trav\u00e9s de los cu\u00e1les se construye la narrativa. Como advierte, los pensadores <\/span><span style=\"color: #000000;\"><em>que constituyen el punto focal de este libro son bastante variados, desde el darwinista de izquierda E. Ray Lankester y el rom\u00e1ntico-marxista Morris en la primera parte, hasta el materialista hist\u00f3rico cl\u00e1sico Friederich Engels en la segunda parte, y el socialista de estilo Fabiano y ecologista Arthur Tansley, los cient\u00edficos rojos JD Bernal, JBS Haldane, Joseph Needham, Hyman Levy y Lancelot Hogben, y el materialista cultural Christopher Caudwell en la tercera parte.<\/em> (p. 4).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Tenemos cient\u00edficos, pero tambi\u00e9n artistas y escritores como Morris y Caudwell, y al dirigente revolucionario Engels. M\u00e1s all\u00e1 de las amplias diferencias entre ellos, JBF considera que \u201c<em>todos entraban en la categor\u00eda de socialistas materialistas preocupados por la interpenetraci\u00f3n dial\u00e9ctica de la naturaleza y la sociedad, y las complejas relaciones de evoluci\u00f3n y emergencia<\/em>\u201d (p. 4).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><em>El retorno de la naturaleza<\/em> tiene un foco geogr\u00e1fico bien delimitado, que es Gran Breta\u00f1a. Por varios motivos que expone al comienzo del libro, JBF elige ce\u00f1irse a este recorte espacial. Entre ellos destacan: que en ese pa\u00eds se pod\u00eda ver como en ning\u00fan otro \u201cel desarrollo de una herencia intelectual basada directamente tanto en Marx como en Darwin\u201d (p. 9); los v\u00ednculos entre el movimiento rom\u00e1ntico, el marxismo y la ecolog\u00eda eran all\u00ed particularmente fuertes, lo que se plasm\u00f3 especialmente en la obra de William Morris; y, finalmente, que entre los marxistas brit\u00e1nicos, en particular, hab\u00eda una fuerte corriente de \u201cmarxismo emergentista\u201d, cuyas ra\u00edces \u201c<em>se remontan al antiguo materialismo epic\u00fareo, inspirado en parte por el conocimiento de los propios estudios de Marx sobre el epicure\u00edsmo<\/em>\u201d (p. 9). Solo la intempestiva llegada, en 1931, de una destacada delegaci\u00f3n rusa para participar del Segundo Congreso Internacional de Historia de la Ciencia y la Tecnolog\u00eda, ampl\u00eda este espectro y lleva a JBF a dirigir su mirada a los notables desarrollos que estaban teniendo lugar en la URSS. Estos ser\u00edan abruptamente interrumpidos en los a\u00f1os que siguieron a ese Congreso: los juicios de Mosc\u00fa llevaron al fusilamiento del m\u00e1s prominente miembro de la delegaci\u00f3n, Nikolai Bujarin. El resto de los participantes terminaron desplazados como resultado de la consolidaci\u00f3n de Trofim Denisovich Lysenko, quien con el apoyo de Stalin impondr\u00eda una l\u00ednea oficial en la ciencia basada en el esquematismo. Las reflexiones sobre el m\u00e9todo cient\u00edfico que produjeron alto impacto en los brit\u00e1nicos presentes en el Congreso de 1931, ser\u00edan cortadas de cuajo en la URSS.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Como ir\u00e1 revelando JBF a lo largo de m\u00e1s de 700 p\u00e1ginas, cada uno de los pensadores abordados contribuy\u00f3 a enriquecer el pensamiento ecol\u00f3gico desde perspectivas cr\u00edticas del capitalismo, sentando las primeras bases para la cr\u00edtica ecol\u00f3gica, en una \u00e9poca en la cual los problemas ambientales no eran considerados con la urgencia y jerarqu\u00eda que hoy tienen. Desde el espectro socialista hubo ac\u00e1 una labor pionera, que en las narrativas contempor\u00e1neas de las disciplinas que abordan las cuestiones ambientales suele quedar desdibujada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Si a menudo se ha considerado que la ecolog\u00eda surgi\u00f3 en un universo liberal, divorciada del socialismo, nuestro an\u00e1lisis muestra que esta ideolog\u00eda recibida est\u00e1 lejos de la verdad, y que la ecolog\u00eda estaba en sus inicios profundamente entrelazada con las luchas por la igualdad humana y la revuelta contra la sociedad capitalista (p. 25).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Ya solo por mostrar esto de manera contundente, el libro de JBF ser\u00eda una gran contribuci\u00f3n. Pero la recuperaci\u00f3n de esta rica empresa te\u00f3rica de numerosos investigadores que buscaron profundizar la comprensi\u00f3n de la naturaleza en su complejidad y evoluci\u00f3n, su interacci\u00f3n con el metabolismo social y que apostaron tambi\u00e9n a la transformaci\u00f3n de la sociedad \u2013capitalista\u2013 de su tiempo en un sentido progresivo, m\u00e1s all\u00e1 de los diversos caminos que se dieron para ello, es un gran aporte para abordar hoy la cuesti\u00f3n de la relaci\u00f3n entre el metabolismo social y el metabolismo natural, que est\u00e1 al borde de un desequilibrio catastr\u00f3fico como resultado de la din\u00e1mica desquiciada que impone el capitalismo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>La naturaleza, compleja y din\u00e1mica<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Los protagonistas de la historia que relata El retorno&#8230; contribuyeron a enriquecer y desarrollar la concepci\u00f3n sobre naturaleza como una realidad compleja, en constante cambio e interacci\u00f3n con las sociedades humanas. Aportaron a este bagaje ya fuera a trav\u00e9s de su producci\u00f3n te\u00f3rica en \u00e1mbitos cient\u00edficos espec\u00edficos, o a trav\u00e9s de reflexiones m\u00e1s generales sobre el lugar de la ciencia y los efectos de la acci\u00f3n de la humanidad sobre la naturaleza, de la cual es parte.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Es bueno detenerse en lo que dec\u00eda Friedrich Engels, quien est\u00e1 literalmente en el centro del libro de JBF por el impacto que produjo su elaboraci\u00f3n en buena parte de quienes son all\u00ed nombrados, y cuya obra destaca por la importancia fundamental que otorg\u00f3 siempre a la cr\u00edtica a los efectos que produce el capitalismo sobre el ambiente \u2013urbano y rural\u2013 y por su profundo conocimiento de la ciencia de su \u00e9poca sobre la cual debati\u00f3 en varias ocasiones, para darse una idea del alcance del cambio de enfoque sobre la naturaleza que se produjo entre finales del siglo XVIII y comienzos del XIX.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En sus apuntes publicados p\u00f3stumamente como Dial\u00e9ctica de la naturaleza, obra fragmentaria e incompleta compuesta de diferentes borradores y partes del Anti-D\u00fchring, Engels sintetiza en algunas p\u00e1ginas los formidables avances alcanzados por la \u201cmoderna investigaci\u00f3n de la naturaleza\u201d, iniciada en la segunda mitad del siglo XV, que \u201ces la \u00fanica\u201d, en su opini\u00f3n \u201cque ha logrado un desarrollo cient\u00edfico, sistem\u00e1tico, en todos y cada uno de sus aspectos\u201d. Esto la distingue principalmente de \u201clas geniales intuiciones de los antiguos en torno a la filosof\u00eda de la naturaleza\u201d <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=16951#fn-16951-2' id='fnref-16951-2' onclick='return fdfootnote_show(16951)'>2<\/a><\/sup>. Al mismo tiempo que se producen avances revolucionarios en numerosos \u00e1mbitos, observa Engels, el per\u00edodo que transcurre hasta finales del siglo XVIII se caracteriza por <\/span><span style=\"color: #000000;\"><em>haber llegado a desentra\u00f1ar una peculiar concepci\u00f3n de conjunto, cuyo punto central es la idea de la absoluta inmutabilidad de la naturaleza. Cualquiera que fuese el modo como hab\u00eda surgido, la naturaleza, una vez formada, permanec\u00eda durante todo el tiempo de su existencia tal y como era [\u2026] Por oposici\u00f3n a la historia de la humanidad, que se desarrollaba en el tiempo, a la historia de la naturaleza se le asignaba solamente un desarrollo en el espacio. Se negaba en la naturaleza todo lo que fuese cambio y desarrollo.<\/em> <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=16951#fn-16951-3' id='fnref-16951-3' onclick='return fdfootnote_show(16951)'>3<\/a><\/sup>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Por eso, si las ciencias naturales de la primera mitad del siglo XVIII estaban por encima de la antig\u00fcedad griega en punto al conocimiento e incluso a la clasificaci\u00f3n de la materia\u201d, se hallaban \u201cpor debajo de ella en cuanto al modo de dominarla idealmente, en cuanto a la concepci\u00f3n general de la naturaleza\u201d <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=16951#fn-16951-4' id='fnref-16951-4' onclick='return fdfootnote_show(16951)'>4<\/a><\/sup>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Engels celebra, en Dial\u00e9ctica de la naturaleza, los nuevos descubrimientos y elaboraci\u00f3n te\u00f3rica que desde la segunda mitad del siglo XVIII estaban volviendo insostenible esta mirada est\u00e1tica. En la f\u00edsica y la astronom\u00eda, en la naciente geolog\u00eda, en la biolog\u00eda con la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n de Darwin y algunas contribuciones que la precedieron, surg\u00eda otra percepci\u00f3n completamente distinta, m\u00e1s rica, compleja y din\u00e1mica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La nueva concepci\u00f3n de la naturaleza hab\u00eda quedado delineada en sus rasgos fundamentales: todo lo que hab\u00eda en ella de r\u00edgido se aflojaba, cuanto hab\u00eda de plasmado en ella se esfumaba, lo que se consideraba eterno pasaba a ser perecedero y la naturaleza toda se revelaba como algo que se mov\u00eda en perenne flujo y eterno ciclo <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=16951#fn-16951-5' id='fnref-16951-5' onclick='return fdfootnote_show(16951)'>5<\/a><\/sup>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El hilo de El retorno\u2026, o, para ser m\u00e1s precisos, uno de ellos, muestra c\u00f3mo los bi\u00f3logos, genetistas y cient\u00edficos de otras disciplinas, que iniciaron su labor influenciados por esta nueva concepci\u00f3n, continuaron nutri\u00e9ndola con nuevos descubrimientos que hicieron avanzar sus respectivas \u00e1reas, al tiempo que abr\u00edan adem\u00e1s la puerta a nuevos problemas, entre ellos, el de la ecolog\u00eda. Vamos a detenernos en algunos de ellos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">E. Ray Lankester, de cuya labor da cuenta JBF en el primer cap\u00edtulo del libro, continu\u00f3 los estudios sobre la evoluci\u00f3n. Uno de sus trabajos m\u00e1s importantes, titulado Degeneration: A Chapter in Darwinism, muestra que la evoluci\u00f3n \u201c<em>no es un proceso unilineal de progreso de formas m\u00e1s simples a otras m\u00e1s complejas<\/em>\u201d (p. 40). Lankester afirmaba que existen tres posibilidades en la evoluci\u00f3n de las especies: equilibrio, elaboraci\u00f3n o degeneraci\u00f3n. Esta \u00faltima era definida como \u201cun cambio gradual en la estructura en el que el organismo se adapta a condiciones menos variadas y menos complejas de vida\u201d <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=16951#fn-16951-6' id='fnref-16951-6' onclick='return fdfootnote_show(16951)'>6<\/a><\/sup>. En opini\u00f3n de JBF, este rechazo a una visi\u00f3n lineal \u201c<em>es el punto de partida necesario para cualquier cr\u00edtica ecol\u00f3gica<\/em>\u201d (p. 40).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El concepto de ecosistema fue por primera ver formulado por el botanista Arthur Tansley, en un art\u00edculo en el que polemizaba con John Philips, que defend\u00eda una postura holista (cuyo punto de partida es la totalidad, que es m\u00e1s que la suma de las partes) e idealista, inspirada en Jan Smuts. Para el holismo, los sistemas, que son el punto de partida del an\u00e1lisis, tienden a convertirse en abstracciones, y se les otorga un sentido predeterminado que produce siempre una evoluci\u00f3n progresiva. Una de las principales consecuencias que ten\u00eda este enfoque en el terreno de la bot\u00e1nica, en el que Tansley y Philips debat\u00edan, era el de descartar cualquier l\u00ednea de evoluci\u00f3n regresiva, ya fuera \u201csucesi\u00f3n retr\u00f3grada\u201d o \u201cdisrupciones externas\u201d. Estos \u00faltimos conceptos, tratados por varios bi\u00f3logos materialistas continuando la l\u00ednea abierta por Lankester y otros autores, abr\u00edan la posibilidad de distintos resultados evolutivos. Es en contraposici\u00f3n al planteo de Philips que Tansley introduce por primera vez el concepto de ecosistema, \u201c<em>como una forma \u2013sostiene JBF\u2013 de avanzar en el an\u00e1lisis ecol\u00f3gico sin ceder paso al idealismo, al misticismo y a la teololog\u00eda<\/em>\u201d (p. 523). De acuerdo a Tansley, el objetivo del an\u00e1lisis bot\u00e1nico debe ser <\/span><span style=\"color: #000000;\"><em><span style=\"color: #000000;\">todo el sistema (en el sentido de la f\u00edsica), que incluye no solo el complejo del organis<\/span>mo, sino tambi\u00e9n todo el complejo de factores f\u00edsicos que forman lo que llamamos el entorno del bioma: los factores del h\u00e1bitat en el sentido m\u00e1s amplio. Aunque los organismos puedan reclamar nuestro inter\u00e9s principal, cuando intentamos pensar fundamentalmente no podemos separarlos de su entorno especial, con el que forman un sistema f\u00edsico [\u2026] Estos ecosistemas, como podemos llamarlos, son de los m\u00e1s diversos tipos y tama\u00f1os. Forman una categor\u00eda de los numerosos sistemas f\u00edsicos del universo, que van desde el universo como un todo hasta el \u00e1tomo.<\/em> <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=16951#fn-16951-7' id='fnref-16951-7' onclick='return fdfootnote_show(16951)'>7<\/a><\/sup>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Adem\u00e1s del cuestionamiento a cualquier postura teleol\u00f3gica, Tansley presenta ac\u00e1 la noci\u00f3n de la naturaleza como una totalidad estructurada por sistemas de distinto alcance o jerarqu\u00eda, cada uno de los cuales tiene propiedades espec\u00edficas, que ya hab\u00eda trabajado en oportunidades anteriores. Existe entre los niveles relaciones de mutua determinaci\u00f3n, aunque en diversos grados. Como observa JBF, un \u201c<em>aspecto importante, dial\u00e9ctico, del enfoque de Tansley era la acci\u00f3n rec\u00edproca de los diferentes componentes<\/em>\u201d (p. 524). Esto lo observamos cuando Tansley se\u00f1ala que <\/span><span style=\"color: #000000;\"><em>el complejo clim\u00e1tico tiene m\u00e1s efecto sobre los organismos y sobre el suelo de un ecosistema que estos sobre el complejo clim\u00e1tico, pero la acci\u00f3n rec\u00edproca no est\u00e1 del todo ausente [\u2026] Con lo que tenemos que lidiar es con un sistema, del cual las plantas y los animales son componentes, aunque no los \u00fanicos componentes. El bioma est\u00e1 determinado por el clima y el suelo y a su vez reacciona, a veces y en cierta medida sobre el clima, siempre sobre el suelo.<\/em> <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=16951#fn-16951-8' id='fnref-16951-8' onclick='return fdfootnote_show(16951)'>8<\/a><\/sup>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Tan importantes como las elaboraciones mencionadas ac\u00e1, son las de John Desmond Bernal, John Needham, John B. S. Haldane, y varios otros.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>El discurso del m\u00e9todo<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Una cuesti\u00f3n central que une las reflexiones de muchos de los autores citados a lo largo del libro de JBF es la cuesti\u00f3n del \u201cemergentismo\u201d. Esta noci\u00f3n, ya presente en Engels, implica, como sostiene Zbigniew A. Jordan, que <\/span><span style=\"color: #000000;\"><em>la realidad material tiene una estructura multinivel; cada uno de estos niveles se caracteriza por un conjunto de propiedades distintivas y leyes irreductibles; y cada nivel ha surgido de niveles temporalmente anteriores de acuerdo con leyes que son absolutamente impredecibles con respecto a las que operan en los niveles inferiores<\/em> <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=16951#fn-16951-9' id='fnref-16951-9' onclick='return fdfootnote_show(16951)'>9<\/a><\/sup>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Esta manera de entender la realidad material, con las conclusiones que se desprenden de ello al momento de estudiarla, es un punto sobre el que hacen hincapi\u00e9 varios de los pensadores en las citas que recupera JBF. El ya mencionado Tansley, se apoya en la teor\u00eda de Hymen Levy que caracteriza la naturaleza como un conjunto de sistemas jerarquizados e interdependientes. Partiendo de all\u00ed, sostiene que el m\u00e9todo de la ciencia \u201ces aislar los sistemas mentalmente con fines de estudio, de modo que la serie de aislamientos que hacemos se convierta en el objeto real de nuestro estudio\u201d. El sistema aislado, siempre es necesario tenerlo presente, es parte de una realidad mayor con la cual est\u00e1 relacionada e interact\u00faa: \u201clos sistemas que aislamos mentalmente no solo se incluyen como partes de otros m\u00e1s grandes, sino que tambi\u00e9n se superponen, se entrelazan e interact\u00faan entre s\u00ed. El aislamiento es en parte artificial, pero es la \u00fanica forma posible de proceder\u201d <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=16951#fn-16951-10' id='fnref-16951-10' onclick='return fdfootnote_show(16951)'>10<\/a><\/sup>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">JBF retoma lo planteado por Levy y Tansley para concluir:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><em>El m\u00e9todo cient\u00edfico-materialista utiliza la abstracci\u00f3n como un m\u00e9todo para determinar las leyes cient\u00edficas mediante las cuales los complejos de la naturaleza pueden aislarse para su an\u00e1lisis e investigaci\u00f3n. Adem\u00e1s, si existe alg\u00fan enfoque significativo para examinar la naturaleza, radica en reconocer que el mundo est\u00e1 en un estado de cambio constante, de modo que el conocimiento sobre \u00e9l, en el mejor de los casos, se refiere a procesos y leyes que solo se mantienen en determinados niveles de abstracci\u00f3n. <\/em>(p. 517).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Encontramos, en las discusiones rese\u00f1adas en El retorno\u2026, numerosos aspectos que se vinculan al m\u00e9todo cient\u00edfico que Marx plantea en la Introducci\u00f3n de los manuscritos econ\u00f3micos de 1857-1858, publicados p\u00f3stumamente con el t\u00edtulo de Elementos fundamentales para la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica (Grundrisse) 1857-1858. All\u00ed Marx plantea que la realidad material concreta es una totalidad jerarquizada, y que para comprenderla \u2013es decir, reproducir ese concreto real como un concreto pensado, que es como la ciencia logra apropiarse de la realidad\u2013 es necesario proceder a trav\u00e9s de abstracciones, es decir, primero descomponer ese concreto en sus determinaciones m\u00e1s simples, para luego reconstruir las relaciones entre esas determinaciones, una vez comprendidas aisladamente, para reconstruir \u2013en el pensamiento\u2013 las relaciones que constituyen esa totalidad compleja.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>Dial\u00e9ctica de la naturaleza<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La cuesti\u00f3n de la dial\u00e9ctica de la naturaleza atraviesa El retorno\u2026 de principio a fin. De las tres partes del libro, una entera est\u00e1 dedicada a los aportes de Engels, y un cap\u00edtulo entero a la mirada de Engels sobre la dial\u00e9ctica de la naturaleza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Como es ampliamente conocido, desde la d\u00e9cada de 1920 la noci\u00f3n de una dial\u00e9ctica de la naturaleza se transform\u00f3 en una divisoria de aguas entre los te\u00f3ricos marxistas. Como observa JBF<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Para aquellos versados en los debates filos\u00f3ficos en torno al marxismo, ninguna cuesti\u00f3n ha sido m\u00e1s pol\u00e9mica que la dial\u00e9ctica de la naturaleza, cuyo rechazo inflexible ha separado la tradici\u00f3n filos\u00f3fica conocida como \u201cMarxismo Occidental\u201d del marxismo de la Segunda y Tercera Internacional, mientras que tambi\u00e9n abri\u00f3 una brecha entre Marx y Engels.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Con esto \u00faltimo se refiere JBF a la interpretaci\u00f3n, que se volvi\u00f3 com\u00fan desde entonces, seg\u00fan la que habr\u00eda sido Engels el responsable de extender la dial\u00e9ctica a los terrenos de la naturaleza, camino que Marx no habr\u00eda suscrito.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El rechazo a la dial\u00e9ctica de la naturaleza \u201c<em>tuvo como resultado un abandono casi total de cualquier conexi\u00f3n con las ciencias naturales (visto como intr\u00ednsecamente positivista) dentro del Marxismo Occidental<\/em>\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">JBF argumenta que las corrientes marxistas que rechazaron la dial\u00e9ctica de la naturaleza introduc\u00edan un dualismo neokantiano \u201c<em>que separaba los fen\u00f3menos que pueden ser experimentados del no\u00fameno, o cosa-en-s\u00ed<\/em>\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Esto se traspuso luego en el marxismo occidental a la noci\u00f3n de que las ciencias sociales \/ hist\u00f3ricas eran reflexivas, con un sujeto-objeto id\u00e9ntico [&#8230;], mientras que las ciencias naturales se basaban en un positivismo ingenuo, incapaces de reconocer las limitaciones inherentes de nuestro conocimiento del mundo f\u00edsico, y la imposibilidad de un razonamiento dial\u00e9ctico donde la reflexividad no aplicaba.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Georg Luk\u00e1cs, en una nota al pie de Historia y conciencia de clases (1921), fue uno de los primeros en objetar la dial\u00e9ctica de la naturaleza y dio as\u00ed el puntapi\u00e9 inicial a las cr\u00edticas a Engels. Se trata de un caso paradojal, entre otras cosas por la inspiraci\u00f3n hegeliana de ese texto, es decir, opuesta en principio al neokantismo. Varias d\u00e9cadas despu\u00e9s Luk\u00e1cs corregir\u00e1 su postura en este punto. En La ontolog\u00eda del ser social cuestionar\u00eda la interpretaci\u00f3n a la cual su comentario en Historia y conciencia de clases hab\u00eda dado pie, manifestando que su cr\u00edtica a Engels en ese texto no implicaba un rechazo total a la noci\u00f3n de la existencia de una \u201cdial\u00e9ctica objetiva\u201d. Entonces Luk\u00e1cs se referir\u00e1 a una \u201ctipolog\u00eda\u201d de formas dial\u00e9cticas entre las que se incluye la dial\u00e9ctica objetiva de la naturaleza. De acuerdo con JBF, esta tipolog\u00eda de Luk\u00e1cs \u201c<em>podr\u00eda verse en t\u00e9rminos de una jerarqu\u00eda estructurada [&#8230;] que incluye tanto la dial\u00e9ctica objetiva de la naturaleza como la dial\u00e9ctica de la historia humana<\/em>\u201d. A la pregunta de c\u00f3mo puede conocerse esta dial\u00e9ctica objetiva, Luk\u00e1cs respond\u00eda que esto ocurr\u00eda principalmente de dos formas. En primer lugar, <\/span><span style=\"color: #000000;\">dado que la vida humana [el trabajo] se basa en un metabolismo con la naturaleza, no hace falta decir que ciertas verdades que adquirimos en el proceso de llevar a cabo este metabolismo tienen una validez general, por ejemplo, las verdades de las matem\u00e1ticas, la geometr\u00eda, la f\u00edsica, etc. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=16951#fn-16951-11' id='fnref-16951-11' onclick='return fdfootnote_show(16951)'>11<\/a><\/sup>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En segundo lugar, en lo referente a la experimentaci\u00f3n cient\u00edfica,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><em>Luk\u00e1cs argument\u00f3, en l\u00ednea con Engels, que la experimentaci\u00f3n cient\u00edfica, que implica la interacci\u00f3n con la naturaleza en condiciones controladas, puede proporcionar informaci\u00f3n sobre la dial\u00e9ctica objetiva de la propia naturaleza y sus leyes siempre cambiantes, aunque el conocimiento derivado de tales experimentos y de la pr\u00e1ctica industrial ten\u00eda que ser cr\u00edticamente evaluado como mediado ideol\u00f3gicamente.<\/em> (p. 21).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Para el Luk\u00e1cs tard\u00edo \u201c<em>el metabolismo entre la humanidad y la naturaleza estaba condicionado por la dial\u00e9ctica de la naturaleza y, al mismo tiempo, era la fuente de la comprensi\u00f3n humana de esa \u2018dial\u00e9ctica objetiva<\/em>\u2019\u201d (p. 22).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Esta dial\u00e9ctica de la naturaleza nunca estuvo en discusi\u00f3n para la mayor parte de los pensadores cuya trayectoria recorre el libro de JBF. Veamos lo que dec\u00edan algunos de ellos sobre la cuesti\u00f3n. Needham afirmaba respecto del proceso dial\u00e9ctico que <\/span><span style=\"color: #000000;\">Marx y Engels fueron lo suficientemente audaces para afirmar que ocurre realmente en la propia naturaleza en evoluci\u00f3n, y que el hecho indudable de que ocurre en nuestro pensamiento sobre la naturaleza se debe a que nosotros y nuestro pensamiento somos parte de la naturaleza. No podemos considerar la naturaleza de otra manera que como una serie de niveles de organizaci\u00f3n, una serie de s\u00edntesis dial\u00e9cticas. De la \u00faltima part\u00edcula f\u00edsica al \u00e1tomo, del \u00e1tomo a la mol\u00e9cula, de la mol\u00e9cula al agregado coloidal, del agregado a la c\u00e9lula viva, de la c\u00e9lula al \u00f3rgano, del \u00f3rgano al cuerpo, del cuerpo animal a la asociaci\u00f3n social, la serie de niveles organizativos es completa. Nada m\u00e1s que la energ\u00eda (como ahora llamamos a la materia y al movimiento) y los niveles de organizaci\u00f3n (o las s\u00edntesis dial\u00e9cticas estabilizadas) en diferentes niveles han sido necesarios para la construcci\u00f3n de nuestro mundo <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=16951#fn-16951-12' id='fnref-16951-12' onclick='return fdfootnote_show(16951)'>12<\/a><\/sup>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Bernal daba cuenta de un aspecto de la dial\u00e9ctica de la naturaleza al explicar los efectos acumulativos que pueden tener los residuos que deja todo proceso natural, generando en ocasiones tendencias que se oponen a dicho proceso:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><em>Dado cualquier sistema, no un sistema est\u00e1tico, porque [\u2026] los sistemas est\u00e1ticos son meras abstracciones, dado cualquier sistema, entonces, adem\u00e1s de la actividad principal del sistema, siempre quedar\u00e1n ciertos efectos acumulativos residuales. Ahora bien, estos efectos residuales se pueden dividir en los que contribuyen a la actividad principal y los que se oponen a ella. El primero puede considerarse simplemente parte de la actividad principal; pero estos \u00faltimos est\u00e1n destinados, con tiempo suficiente y en ausencia de perturbaciones externas, a acumularse hasta tal punto que toda la naturaleza del sistema y su actividad se transforman. En el caso m\u00e1s simple posible, esto es simplemente una explicaci\u00f3n de los cambios oscilatorios que se repiten universalmente. Cualquier proceso, una vez puesto en marcha por un impulso inicial, contin\u00faa en ausencia de fuerzas externas hasta que, superando su posici\u00f3n de equilibrio como resultado de su propio impulso, se detiene y se invierte. Pero en casos m\u00e1s complicados, en lugar de un mero movimiento oscilatorio de ida y vuelta como el tipo de cambio c\u00edclico que ocurre en todas partes, obtenemos, como resultado de la oposici\u00f3n y la detenci\u00f3n de la actividad primaria, una nueva y cualitativamente diferente.<\/em> <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=16951#fn-16951-13' id='fnref-16951-13' onclick='return fdfootnote_show(16951)'>13<\/a><\/sup>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La cuesti\u00f3n de la dial\u00e9ctica de la naturaleza, como ya se\u00f1alamos, atraviesa todo el libro. No todos los pensadores mencionados abrazan abiertamente la idea. Pero aun los m\u00e1s reacios a adoptarla como una formulaci\u00f3n general, muestran en sus investigaciones nociones que se aproximan a la visi\u00f3n din\u00e1mica, compleja, estructurada, y en interacci\u00f3n con el metabolismo social de la que buscaba dar cuenta Engels. Y todos, sin excepci\u00f3n, aportaron a enriquecer el enfoque materialista no mec\u00e1nico, opuesto tanto al idealismo como al empirismo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>Auge y ocaso de la \u201cciencia para el pueblo\u201d<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Los a\u00f1os de la Segunda Guerra Mundial ser\u00edan el momento en el cual la izquierda cient\u00edfica en Gran Breta\u00f1a, que era mayormente parte del Partido Comunista (PCGB), alcanz\u00f3 mayor influencia, que enfrent\u00f3 desde el primer momento la oposici\u00f3n decidida de liberales y conservadores <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=16951#fn-16951-14' id='fnref-16951-14' onclick='return fdfootnote_show(16951)'>14<\/a><\/sup>. Autores como Bernal, Needham, Hogben y otros, eran parte de una corriente extendida que jugaba un rol destacado en la investigaci\u00f3n en las m\u00e1s diversas \u00e1reas al mismo tiempo que levantaban la perspectiva de una transformaci\u00f3n social y de poner los conocimientos al servicio de la sociedad. Enfocados en los debates sobre la ciencia y sin poner en cuesti\u00f3n los marcos estrat\u00e9gicos del PCGB, pusieron sobre el tapete el rol social que ten\u00edan los cient\u00edficos y su producci\u00f3n. En su libro El rol social de la ciencia , Bernal afirma la perspectiva de una \u201cciencia para el pueblo\u201d, que est\u00e1 indisociada de una transformaci\u00f3n de ra\u00edz de la propia sociedad. Si bien Bernal reconoc\u00eda la importancia de la libertad en la ciencia, objetaba la pretensi\u00f3n de la \u201cciencia pura\u201d a las que se apelaba para impugnar cualquier discusi\u00f3n sobre el rol de la ciencia. Estas pretensiones de una ciencia pura en las condiciones del capitalismo imperialista, no eran m\u00e1s que una forma de desentenderse del hecho de que lo que caracterizaba el per\u00edodo era \u201c<em>la tendencia creciente al monopolio nacional de la ciencia en inter\u00e9s del poder estatal, econ\u00f3mico y militar<\/em>\u201d. Bernal conclu\u00eda que as\u00ed como la revoluci\u00f3n burguesa hab\u00eda sido esencial para el desarrollo de la ciencia, \u201c<em>d\u00e1ndole, por primera vez, un valor pr\u00e1ctico, la importancia humana de la ciencia trasciende en todos los sentidos a la del capitalismo [&#8230;] el pleno desarrollo de la ciencia al servicio de la humanidad es incompatible con la continuidad del capitalismo<\/em>\u201d <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=16951#fn-16951-15' id='fnref-16951-15' onclick='return fdfootnote_show(16951)'>15<\/a><\/sup>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El ascendiente de este grupo de cient\u00edficos, sufri\u00f3 duros reveses en los a\u00f1os de la Guerra Fr\u00eda, hostigados por el Estado y enfrentados a los cient\u00edficos conservadores y liberales, los cu\u00e1les contaron incluso con amplio financiamiento de organizaciones vinculadas a la CIA estadounidense (p. 695). Pero su p\u00e9rdida de influencia tambi\u00e9n tendr\u00eda lugar, en las d\u00e9cadas siguientes, en los \u00e1mbitos de la izquierda. La denuncia de los cr\u00edmenes de Stalin realizada por Nikita Kruschev en su discurso de 1956, y la ocupaci\u00f3n de Hungr\u00eda por parte de la URSS ese mismo a\u00f1o, llevar\u00edan en todo el mundo a la ruptura de amplios sectores con los Partidos Comunistas. En Gran Breta\u00f1a, un quinto de la militancia del PCGB lo abandon\u00f3 de forma inmediata. Muchos intelectuales que dejaron el partido dieron vida a la Nueva Izquierda, que fundar\u00eda la ic\u00f3nica revista New Left Review. La segunda generaci\u00f3n de la New Left, que surgir\u00e1 en los a\u00f1os 1960 ya sin ning\u00fan lazo de militancia en el PCGB, emergi\u00f3 \u201c<em>principalmente en filosof\u00eda, historia y estudios culturales, dentro de lo que se entend\u00eda como \u2018marxismo occidental\u2019, definido en gran medida por su rechazo a la dial\u00e9ctica de la naturaleza y, por tanto, al materialismo dial\u00e9ctico<\/em>\u201d (p. 719). Buena parte del bagaje producido por estos cient\u00edficos de inclinaci\u00f3n socialista durante la primera mitad del siglo XX entr\u00f3 parcialmente en el olvido.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>El (necesario) retorno de la naturaleza<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En los a\u00f1os 1960 y 1970, durante los cuales los procesos revolucionarios atravesaron todo el planeta, la cr\u00edtica ecol\u00f3gica empieza a tener un vigoroso desarrollo. La amenaza nuclear es uno de sus principales disparadores, dando lugar a un movimiento por la paz y el desarme que tuvo a Bernal entre sus destacados impulsores.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Al calor de la radicalizaci\u00f3n pol\u00edtica, hace su aparici\u00f3n, toda una nueva camada de cient\u00edficos de orientaci\u00f3n anticapitalista y socialista que retomar\u00e1 cr\u00edticamente las elaboraciones de quienes los precedieron. En el ep\u00edlogo JBF da cuenta de algunos de sus principales exponentes que realizar\u00edan desde entonces hasta hoy numerosas contribuciones destacadas: Rachel Carson, Jack Lindsay, Stephen Jay Gould, Rita Arditti, Anne Fausto-Sterling, Ruth Hubbard, Richard Levins, Richard Lewontin <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=16951#fn-16951-16' id='fnref-16951-16' onclick='return fdfootnote_show(16951)'>16<\/a><\/sup>, Hilary Rose y Steven Rose <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=16951#fn-16951-17' id='fnref-16951-17' onclick='return fdfootnote_show(16951)'>17<\/a><\/sup>. Con pocos a\u00f1os de diferencia, el lema \u201cCiencia para el pueblo\u201d fue recuperado en EE. UU. y en Gran Breta\u00f1a para dar vida a un extendido movimiento que impugnaba \u201cla militarizaci\u00f3n de la ciencia\u201d y su dominio por el capital. Pero a finales de la d\u00e9cada de 1970, con la derrota y desv\u00edo de los procesos revolucionarios, el clima pol\u00edtico se volver\u00eda adverso para el desarrollo de estas corrientes (as\u00ed como para el marxismo y el pensamiento cr\u00edtico de izquierda que conocer\u00edan un marcado retroceso en las dos d\u00e9cadas siguientes). Particularmente en la cuesti\u00f3n ambiental, se\u00f1ala JBF que <\/span><span style=\"color: #000000;\"><em>las reformas ambientales liberales en la d\u00e9cada de 1970, seguidas por la reacci\u00f3n de Reagan y las terribles revelaciones sobre la gesti\u00f3n sovi\u00e9tica del medio ambiente, debilitar\u00edan la influencia de la ecolog\u00eda radical y anticapitalista, que solo recuperar\u00eda el terreno perdido una generaci\u00f3n despu\u00e9s, como resultado de las cat\u00e1strofes globales acumulativas desatadas por el sistema capitalista.<\/em> (p. 773).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Efectivamente, ante la perspectiva de cat\u00e1strofes ecol\u00f3gicas que el capitalismo muestra como cada vez m\u00e1s inescapable, la cr\u00edtica ecol\u00f3gica desde una mirada marxista ha ganado autoridad. Lo ha hecho ante la evidente urgencia y necesidad de discutir estrategias de salida de este modo de producci\u00f3n, que subordina todo \u2013incluyendo la sostenibilidad de la relaci\u00f3n entre el metabolismo social y el metabolismo natural\u2013 al af\u00e1n de lucro. Eso vuelve, para JBF, m\u00e1s urgente \u201crecurrir al pasado\u201d, no simplemente \u201c<em>en un sentido hist\u00f3rico, sino porque los resultados que se obtuvieron pero ahora olvidados son cruciales para nuestras luchas en el presente<\/em>\u201d (p. 25). El retorno de la naturaleza al que se refiere el t\u00edtulo del libro apunta al \u201c<em>redescubrimiento de las ra\u00edces ecol\u00f3gicas de la sociedad humana<\/em>\u201d (p. 25). Este trabajo de JBF es un gran aporte para recuperar \u2013con el necesario beneficio de inventario\u2013 las elaboraciones que abordaron desde posiciones marxistas o influenciadas por ellas, la compleja interacci\u00f3n entre sociedad y naturaleza. Y as\u00ed, poder afilar las armas de nuestra cr\u00edtica al capitalismo contempor\u00e1neo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">* <b>Esteban Mercatante<\/b> es economista. Miembro del Partido de los Trabajadores Socialistas desde 2001. Coedita la secci\u00f3n de Econom\u00eda de La Izquierda Diario, es autor de los libros Salir del Fondo. La econom\u00eda argentina en estado de emergencia y las alternativas ante la crisis (Ediciones IPS, 2019) y La econom\u00eda argentina en su laberinto. Lo que dejan doce a\u00f1os de kirchnerismo (Ediciones IPS, 2015), y compilador junto a Juan R. Gonz\u00e1lez de Para entender la explotaci\u00f3n capitalista (segunda edici\u00f3n Ediciones IPS, 2018).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong><u>Notas<\/u><\/strong><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El libro El retorno de la naturaleza, de John Bellamy Foster, muestra el rol jugado por bi\u00f3logos y cient\u00edficos de otras disciplinas con una mirada materialista no mec\u00e1nica, junto a varios marxistas, en la puesta en pie de las bases de la ecolog\u00eda, entre finales del siglo XIX y comienzos del XX.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":16957,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[31683],"tags":[703605646,703605448,703605643,703605642,703605639,703605641,703605644,703605024,703605645,703605640,703604870],"class_list":["post-16951","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-medio-ambiente","tag-cientificos-rojos","tag-ecologia","tag-ecosistema","tag-engels","tag-john-bellamy-foster","tag-juicios-de-moscu","tag-levy-y-tansley","tag-marx","tag-marxismo","tag-nikolai-bujarin","tag-urss","fallback-thumbnail"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Ecologia2402-574226941-1614154598141.jpg?fit=1200%2C624&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":false,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-4pp","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16951","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=16951"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16951\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16958,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16951\/revisions\/16958"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/16957"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=16951"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=16951"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=16951"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}