{"id":16925,"date":"2021-02-22T20:49:06","date_gmt":"2021-02-22T19:49:06","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=16925"},"modified":"2021-02-22T20:49:06","modified_gmt":"2021-02-22T19:49:06","slug":"historia-por-rosa-luxemburgo-marcello-musto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=16925","title":{"rendered":"Historia &#8211; Por Rosa Luxemburgo. [Marcello Musto]"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #000000;\"><strong><a href=\"https:\/\/www.sinpermiso.info\/\">Sin Permiso<\/a>, 20-2-2021 <\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 22-2-2021<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong>Traducci\u00f3n de Gustavo Buster<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Cuando su nombre fue mencionado en agosto de 1893 por la presidencia de la asamblea, en el Congreso de la Segunda Internacional de Z\u00farich, Rosa Luxemburgo ocup\u00f3 su sitio sin demora entre la audiencia de delegados y militantes que llenaban el abarrotado sal\u00f3n. Era una de las pocas mujeres presentes en la asamblea, todav\u00eda muy joven, de complexi\u00f3n peque\u00f1a y con una deformaci\u00f3n en la cadera que la obligaba a cojear desde los cinco a\u00f1os. Su aparici\u00f3n pareci\u00f3 despertar en los presentes la impresi\u00f3n de estar frente a una persona fr\u00e1gil.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>La cuesti\u00f3n nacional <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Sin embargo, sorprendi\u00f3 a todos cuando, tras subirse a una silla, para hacerse o\u00edr mejor, consigui\u00f3 llamar la atenci\u00f3n de todo el p\u00fablico, sorprendido por la maestr\u00eda de su dial\u00e9ctica y fascinado por la originalidad de sus tesis. Para Luxemburgo, de hecho, la reivindicaci\u00f3n central del movimiento obrero polaco no deb\u00eda ser la construcci\u00f3n de una Polonia independiente, como se ven\u00eda repitiendo por unanimidad. Polonia segu\u00eda dividida en tres entre los imperios alem\u00e1n, austro-h\u00fangaro y ruso; su reunificaci\u00f3n resultaba dif\u00edcil de conseguir, pero a los trabajadores se les deb\u00eda presentar objetivos realistas que pudieran generar luchas pr\u00e1cticas en nombre de necesidades concretas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Con un razonamiento que desarroll\u00f3 en los a\u00f1os venideros, amonest\u00f3 a quienes enfatizaban el tema nacional, convencida de que la ret\u00f3rica del patriotismo ser\u00eda utilizada peligrosamente para debilitar la lucha de clases y relegar la cuesti\u00f3n social a un segundo plano. A las muchas opresiones sufridas por el proletariado, no era necesario agregar \u201csu esclavitud a la nacionalidad polaca\u00bb. Para hacer frente a este escollo, Luxemburgo esperaba el nacimiento de autogobiernos locales y el fortalecimiento de la autonom\u00eda cultural que, una vez establecido el modo de producci\u00f3n socialista, actuar\u00edan como una barrera para el posible resurgimiento de regurgitaciones chovinistas y otras nuevas discriminaciones. Mediante todas estas reflexiones, diferenci\u00f3 la cuesti\u00f3n nacional de la del Estado nacional.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>Una existencia a contracorriente <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El episodio del Congreso de Z\u00farich simboliza toda la biograf\u00eda intelectual de quien fue uno de los exponentes m\u00e1s significativos del socialismo del siglo XX. Nacida hace 150 a\u00f1os, el 5 de marzo de 1871, en Zamo\u015b\u0107, en la Polonia bajo ocupaci\u00f3n zarista, Luxemburgo pas\u00f3 su vida en los m\u00e1rgenes, luchando contra numerosas adversidades y siempre a contracorriente. De origen jud\u00edo, con una discapacidad permanente, a los veintis\u00e9is a\u00f1os se traslad\u00f3 a Alemania, donde s\u00f3lo pudo obtener la ciudadan\u00eda mediante un matrimonio concertado. Pacifista convencida en la \u00e9poca de la Primera Guerra Mundial, fue encarcelada varias veces por sus ideas. Fue una enemiga ardiente del imperialismo en una nueva y violenta \u00e9poca colonial. Luch\u00f3 contra la pena de muerte en medio de la barbarie. Sobre todo, era mujer y vivi\u00f3 en mundos habitados exclusivamente por hombres. A menudo era la \u00fanica presencia femenina tanto en la Universidad de Z\u00farich, donde obtuvo su doctorado en 1897 con una tesis sobre el desarrollo industrial de Polonia, como entre los l\u00edderes del Partido Socialdem\u00f3crata Alem\u00e1n. Fue la primera profesora mujer de la escuela central para la formaci\u00f3n de cuadros del partido, cargo que ocup\u00f3 entre 1907 y 1914, per\u00edodo en el que elabor\u00f3 \u200b\u200bel proyecto inconcluso de escribir una Introducci\u00f3n a la econom\u00eda pol\u00edtica (1925) y public\u00f3 La acumulaci\u00f3n del capital (1913).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">A estas dificultades se sumaba su esp\u00edritu independiente y su autonom\u00eda, virtud que a menudo penaliza incluso en los partidos pol\u00edticos de izquierda. Con su viva inteligencia, Luxemburgo tuvo la capacidad de elaborar nuevas ideas y de saber defenderlas, sin reverencias sumisas y, de hecho, con una franqueza desarmante, en presencia de figuras del calibre de August Bebel o Karl Kautsky, que hab\u00edan tenido el privilegio de formarse en contacto directo con Engels. Su objetivo no era repetir las palabras de Marx, sino interpretarlas hist\u00f3ricamente y, cuando fuera necesario, desarrollar su an\u00e1lisis. Expresar libremente su opini\u00f3n y ejercer el derecho a expresar posiciones cr\u00edticas dentro del partido eran requisitos indispensables para ella. El partido ten\u00eda que ser un espacio donde pudieran convivir diferentes posiciones, siempre que sus afiliados compartieran sus principios fundamentales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>Partido, huelga, revoluci\u00f3n <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Logr\u00f3 superar los numerosos obst\u00e1culos encontrados y, con motivo del giro reformista de Eduard Bernstein y el acalorado debate que sigui\u00f3, se convirti\u00f3 en una figura conocida en la principal organizaci\u00f3n del movimiento obrero europeo. Si, en el famoso texto Los supuestos del socialismo y las tareas de la socialdemocracia (1897-99), Bernstein hab\u00eda invitado al partido a romper los puentes con el pasado y a transformarse en una mera fuerza gradualista, en el escrito Reforma social o \u00bfRevoluci\u00f3n? (1898-99), Luxemburgo respondi\u00f3 con firmeza que, en todos los per\u00edodos de la historia, \u00abla obra de reforma social se mueve s\u00f3lo en la direcci\u00f3n y durante el tiempo que corresponde al empuje que le dio la \u00faltima revoluci\u00f3n\u00bb. Quienes cre\u00edan que pod\u00edan lograr en el \u00abgallinero del parlamentarismo burgu\u00e9s\u00bb los mismos cambios que la conquista revolucionaria del poder pol\u00edtico hubiera hecho posibles, no hab\u00edan elegido \u00abun camino m\u00e1s tranquilo y seguro hacia el mismo objetivo, sino otro distinto\u00bb. Hab\u00edan aceptado el mundo burgu\u00e9s y su ideolog\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">No se trataba de mejorar el orden social existente, sino de construir uno completamente diferente. El papel de los sindicatos -que solo pod\u00eda arrancar a los patronos condiciones m\u00e1s favorables dentro del modo de producci\u00f3n capitalista- y la Revoluci\u00f3n Rusa de 1905 le dieron la oportunidad de meditar sobre cu\u00e1les podr\u00edan ser los sujetos y las acciones capaces de producir una transformaci\u00f3n radical de la sociedad. En su libro Huelga general, partido y sindicatos (1906), al analizar los principales acontecimientos que tuvieron lugar en vastas \u00e1reas del Imperio ruso, enfatiz\u00f3 la importancia fundamental de los estratos m\u00e1s amplios del proletariado, generalmente desorganizados. Para ella, las masas eran las verdaderas protagonistas de la historia. Observ\u00f3 que en Rusia \u00abel elemento de la espontaneidad\u00bb (concepto por el que se le acusa de haber sobrestimado la conciencia de clase presente en las masas) hab\u00eda sido relevante y, por tanto, el papel del partido no deb\u00eda ser preparar la huelga, sino tomar la \u00abdirecci\u00f3n pol\u00edtica de todo el movimiento\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Para Luxemburgo, la huelga de masas es \u00abel pulso vivo de la revoluci\u00f3n y, al mismo tiempo, es su rueda motriz m\u00e1s potente\u00bb. Es la verdadera \u00abforma de manifestaci\u00f3n de la lucha proletaria en la revoluci\u00f3n\u00bb. No es una acci\u00f3n \u00fanica, sino el momento decisivo de un largo per\u00edodo de lucha de clases. Adem\u00e1s, no se pod\u00eda pasar por alto que \u00aben la agitaci\u00f3n del per\u00edodo revolucionario, el proletariado cambia, de modo que incluso el bien m\u00e1s elevado, la vida, sin perjuicio del bienestar material, tiene un valor m\u00ednimo en comparaci\u00f3n con el ideal por el que se lucha\u00bb. Los trabajadores adquir\u00edan conciencia y madurez. As\u00ed lo atestiguaban las huelgas de masas en Rusia, que \u00absin darse cuenta pasaron del terreno econ\u00f3mico al pol\u00edtico, de modo que era casi imposible trazar una l\u00ednea divisoria entre los dos\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>Comunismo significa libertad y democracia <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En el tema de las formas de organizaci\u00f3n pol\u00edtica y, m\u00e1s espec\u00edficamente, en el papel del partido, en esos a\u00f1os, Luxemburgo fue protagonista de otro conflicto violento, esta vez con Lenin. En el texto Un paso adelante, dos pasos atr\u00e1s (1904), el l\u00edder bolchevique defendi\u00f3 las decisiones tomadas en el segundo congreso del Partido Obrero Socialdem\u00f3crata Ruso y concibi\u00f3 al partido como un n\u00facleo compacto de revolucionarios profesionales, una vanguardia que deb\u00eda liderar a las masas. Luxemburgo objet\u00f3 en Problemas organizativos de la social-democracia rusa (1904) que un partido extremadamente centralizado generaba una din\u00e1mica muy peligrosa: \u00abla obediencia ciega de los militantes a la autoridad central\u00bb. El partido deb\u00eda desarrollar la participaci\u00f3n social, no reprimirla, \u00abmantener viva la apreciaci\u00f3n justa de las formas de lucha\u00bb. Marx escribi\u00f3 que \u00abcada paso del movimiento real es m\u00e1s importante que una docena de programas\u00bb. Luxemburgo ampli\u00f3 este postulado y afirm\u00f3 que \u00ablos pasos en falso del movimiento obrero real son, hist\u00f3ricamente, inconmensurablemente m\u00e1s fruct\u00edferos y m\u00e1s preciosos que la infalibilidad del mejor comit\u00e9 central\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Esta controversia adquiri\u00f3 a\u00fan mayor importancia despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n sovi\u00e9tica de 1917, a la que Luxemburgo dio su apoyo incondicional. Preocupada por los hechos que ten\u00edan lugar en Rusia (a partir de la forma como se inici\u00f3 la reforma agraria), Luxemburgo fue la primera, en el campo comunista, en observar que un \u00abr\u00e9gimen de estado de sitio prolongado\u00bb hab\u00eda ejercido \u00abuna influencia degradante en la sociedad\u201d. En su art\u00edculo p\u00f3stumo La revoluci\u00f3n rusa (1918), reiter\u00f3 que la misi\u00f3n hist\u00f3rica del \u00abproletariado que ha llegado al poder\u00bb es \u00abcrear una democracia socialista en lugar de la democracia burguesa, no destruir toda forma de democracia\u00bb. Para ella, el comunismo significaba \u00abuna participaci\u00f3n m\u00e1s activa y libre de las masas populares en una democracia sin l\u00edmites\u00bb que no contaba con l\u00edderes infalibles que las guiaran. Un horizonte pol\u00edtico y social verdaderamente diferente solo se pod\u00eda alcanzar a trav\u00e9s de este complicado proceso y sin que el ejercicio de la libertad estuviera \u00abreservado exclusivamente a los partidarios del gobierno y a los miembros de un partido \u00fanico\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Estaba firmemente convencida de que \u00abel socialismo, por su naturaleza, no se puede otorgar desde arriba\u00bb. Deb\u00eda expandir la democracia, no reducirla. Afirm\u00f3 que se pod\u00eda \u00abdecretar lo negativo, la destrucci\u00f3n, pero no lo positivo, la construcci\u00f3n\u00bb. Esta era \u00abtierra virgen\u00bb y s\u00f3lo \u201ca partir de la experiencia se pod\u00eda corregir y abrir nuevos caminos\u00bb. La Liga Espartaco -nacida en 1914, tras la ruptura con el Partido Socialdem\u00f3crata Alem\u00e1n, que luego se convertir\u00eda en Partido Comunista Alem\u00e1n- s\u00f3lo tomar\u00eda el poder \u00abmediante la voluntad clara e incuestionable de la gran mayor\u00eda de las masas proletarias de toda Alemania\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Desde la pr\u00e1ctica de opciones pol\u00edticas opuestas, los socialdem\u00f3cratas y los bolcheviques hab\u00edan concebido err\u00f3neamente la democracia y la revoluci\u00f3n como dos procesos mutuamente alternativos. Por el contrario, el coraz\u00f3n de la teor\u00eda pol\u00edtica de Luxemburgo se centr\u00f3 en su unidad indisoluble. Su legado qued\u00f3 aplastado precisamente entre estas dos fuerzas: los socialdem\u00f3cratas, c\u00f3mplices de su brutal asesinato, ocurrido a los 47 a\u00f1os, a manos de las milicias paramilitares, la combatieron sin piedad por el acento revolucionario de sus reflexiones, mientras que los estalinistas se guardaron de difundir su legado debido al car\u00e1cter cr\u00edtico y libertario de su pensamiento.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>Contra el militarismo, la guerra y el imperialismo <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La otra piedra angular de sus convicciones y su militancia fue la combinaci\u00f3n de la oposici\u00f3n a la guerra y la agitaci\u00f3n antimilitarista. En estos temas, Luxemburgo pudo modernizar el bagaje te\u00f3rico de la izquierda y hacer que en los congresos de la Segunda Internacional se aprobaran clarividentes resoluciones que, de no haber sido ignoradas, habr\u00edan entorpecido los planes tramados por los partidarios de la Primera Guerra Mundial. La funci\u00f3n de los ej\u00e9rcitos, el constante rearme y la repetici\u00f3n de guerras no deb\u00edan entenderse \u00fanicamente mediante las categor\u00edas cl\u00e1sicas del siglo XIX. Se trataba, como se hab\u00eda afirmado repetidamente, de fuerzas que reprim\u00edan las luchas obreras, herramientas \u00fatiles para los intereses de la reacci\u00f3n y que, adem\u00e1s, produc\u00edan divisiones en el proletariado, pero que tambi\u00e9n respond\u00edan a una finalidad econ\u00f3mica precisa de la \u00e9poca. El capitalismo necesitaba del imperialismo y la guerra, incluso en tiempos de paz, para aumentar la producci\u00f3n, as\u00ed como para conquistar, en cuanto las condiciones fueran adecuadas, nuevos mercados en las periferias coloniales fuera de Europa. Como escribi\u00f3 en La acumulaci\u00f3n del capital, \u00abla violencia pol\u00edtica no es sino el veh\u00edculo del proceso econ\u00f3mico\u00bb. A esta afirmaci\u00f3n le sigui\u00f3 una de las tesis m\u00e1s controvertidas de su obra, a saber, que el rearme era fundamental para afrontar la expansi\u00f3n productiva del capitalismo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Era un escenario muy diferente de las representaciones optimistas de los reformistas y, para describirlo mejor, Luxemburgo utiliz\u00f3 un eslogan destinado a tener mucho \u00e9xito: \u00absocialismo o barbarie\u00bb. Explic\u00f3 que esta solo pod\u00eda evitarse gracias a la lucha consciente de las masas y, dado que la oposici\u00f3n al militarismo requer\u00eda una fuerte conciencia pol\u00edtica, estaba entre los m\u00e1s ac\u00e9rrimos partidarios de la huelga general contra la guerra, un arma que muchos en la izquierda, incluido Marx, hab\u00edan subestimado. El tema de la defensa nacional deb\u00eda ser utilizado contra los nuevos escenarios b\u00e9licos y el lema \u00ab\u00a1guerra contra la guerra!\u00bb se convertir\u00eda en \u00abel meollo de la pol\u00edtica proletaria\u00bb. Como escribi\u00f3 en La crisis de la socialdemocracia (1916), tambi\u00e9n conocido como el Juniusbrosch\u00fcre, la Segunda Internacional hab\u00eda implosionado por no poder \u00abllevar a cabo una t\u00e1ctica y una acci\u00f3n com\u00fan del proletariado en todos los pa\u00edses\u00bb. Por tanto, a partir de ese momento, el proletariado deb\u00eda tener como \u00abobjetivo principal\u00bb, incluso en tiempos de paz, \u00abluchar contra el imperialismo y prevenir las guerras\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>Sin perder la ternura <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Cosmopolita, ciudadana de \u00ablo que vendr\u00e1\u00bb, asegur\u00f3 sentirse como en casa \u00aben todo el mundo, dondequiera que haya nubes y p\u00e1jaros y l\u00e1grimas humanas\u00bb. Apasionada de la bot\u00e1nica y amante de los animales, como se desprende de la lectura de su correspondencia, fue una mujer de extraordinaria sensibilidad, que conserv\u00f3 intacta a pesar de las amargas experiencias que le reserv\u00f3 la vida. Para la cofundadora de la Liga Espartaco, la lucha de clases no terminaba con el aumento de los salarios. Luxemburgo no quiso ser un mero ep\u00edgono y su socialismo nunca fue economicista.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Inmersa en los dramas de su tiempo, busc\u00f3 innovar el marxismo sin cuestionar sus fundamentos. Su intento es una advertencia constante a las fuerzas de izquierda para que no limiten su acci\u00f3n pol\u00edtica a la consecuci\u00f3n de paliativos suaves y no renuncien a la idea de cambiar el estado de cosas existente. La forma en que vivi\u00f3, la habilidad con la que logr\u00f3 llevar a cabo su elaboraci\u00f3n te\u00f3rica y la agitaci\u00f3n social al mismo tiempo, son una lecci\u00f3n extraordinaria, inalterada por el tiempo, que habla a la nueva generaci\u00f3n de militantes que ha optado por continuar las m\u00faltiples batallas que Luxemburgo emprendi\u00f3.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>* Marcello Musto<\/strong>, profesor de Sociolog\u00eda en la Universidad de York en Toronto y reconocido protagonista de una reciente renovaci\u00f3n en los estudios marxistas, a la que contribuy\u00f3, entre otras cosas, como autor del reciente Another Marx: Early Manuscripts to the International (Bloomsbury, 2018 ) y The Last Years of Karl Marx: An Intellectual Biography (Stanford University Press, 2020); y, como editor, de Marx&#8217;s Capital after 150 Years: Critique and Alternative to Capitalism, (Routledge, 2019), The Marx Revival: Key Concepts and New Interpretations (Cambridge University Press, 2020). Sus escritos est\u00e1n disponibles en<\/span> <a href=\"http:\/\/www.marcellomusto.org\/\">su sitio web<\/a><span style=\"color: #000000;\">.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando su nombre fue mencionado en agosto de 1893 por la presidencia de la asamblea, en el Congreso de la Segunda Internacional de Z\u00farich, Rosa Luxemburgo ocup\u00f3 su sitio sin demora entre la audiencia de delegados y militantes que llenaban el abarrotado sal\u00f3n. Era una de las pocas mujeres presentes en la asamblea, todav\u00eda muy joven, de complexi\u00f3n peque\u00f1a y con una deformaci\u00f3n en la cadera que la obligaba a cojear desde los cinco a\u00f1os. Su aparici\u00f3n pareci\u00f3 despertar en los presentes la impresi\u00f3n de estar frente a una persona fr\u00e1gil.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":16929,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[703604569],"tags":[703605025,289662,703605627,703605626,3503,703605389,374,359786,703605628,473892,132324,703605335,1120025],"class_list":{"0":"post-16925","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-socialismo","8":"tag-capitalismo","9":"tag-comunismo","10":"tag-congreso-de-zurich","11":"tag-cuestion-nacional","12":"tag-historia","13":"tag-huelga","14":"tag-ideas","15":"tag-imperialismo","16":"tag-parlamentarismo","17":"tag-partido","18":"tag-polonia","19":"tag-revolucion","20":"tag-rosa-luxemburgo","22":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Historia2202.jpg?fit=640%2C360&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":false,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-4oZ","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16925","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=16925"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16925\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16930,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16925\/revisions\/16930"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/16929"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=16925"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=16925"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=16925"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}