{"id":1602,"date":"2017-03-12T15:51:35","date_gmt":"2017-03-12T15:51:35","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=1602"},"modified":"2017-03-12T15:51:36","modified_gmt":"2017-03-12T15:51:36","slug":"debates-wilhelmen-reich-el-psicoanalista-maldito","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=1602","title":{"rendered":"Debates: Wilhelmen Reich, el psicoanalista maldito"},"content":{"rendered":"<p><strong>Debates<\/strong><\/p>\n<p><strong>Wilhelmen Reich.\u00a0<\/strong><strong>El maldito<\/strong><\/p>\n<p><strong>Hijo intelectual y dilecto de Freud, luego disidente expulsado del c\u00edrculo \u00edntimo del maestro, Wilhelm Reich fue, para muchos, un psicoanalista maldito. Pionero de las terapias corporales, revolucion\u00f3 la sexolog\u00eda con la teor\u00eda sobre la funci\u00f3n del orgasmo. Desprestigiado y prohibido, muri\u00f3 en una c\u00e1rcel de Estados Unidos a donde hab\u00eda llegado huyendo del nazismo para continuar sus investigaciones sobre la energ\u00eda vital, que \u00e9l llamaba org\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Virginia Mart\u00ednez *<\/strong><\/p>\n<p><strong>Brecha, 10-3-2017 <\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"http:\/\/brecha.com.uy\/\">http:\/\/brecha.com.uy\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p>Wilhelm Reich naci\u00f3 en una familia jud\u00eda y acomodada que viv\u00eda en una zona rural de la actual Ucrania, por entonces parte del imperio austroh\u00fangaro. El padre le puso el nombre en homenaje al emperador de Alemania, pero la madre prefer\u00eda llamarlo Willi, quiz\u00e1 para protegerlo de la c\u00f3lera de ese hombre celoso y autoritario que ten\u00eda por marido. Pr\u00f3spero criador de ovejas, Le\u00f3n Reich trataba mal a todo el mundo, fuera familia, empleados o vecinos. El ni\u00f1o creci\u00f3 aguantando en silencio las penitencias y las bofetadas del padre. Solitario por obligaci\u00f3n, aprendi\u00f3 en casa y de los padres las primeras letras hasta que Le\u00f3n contrat\u00f3 a un preceptor.<\/p>\n<p>Una tarde el peque\u00f1o Willi descubri\u00f3 que el preceptor era tambi\u00e9n el amante de su madre. Aunque lo devoraban los celos, se cuid\u00f3 de no contarle nada al se\u00f1or Reich. Despu\u00e9s de todo, la madre era el \u00fanico refugio en el mundo sombr\u00edo y hostil de la casa familiar. Hasta que para vengarse de ella por una tonter\u00eda, la traicion\u00f3 denunciando la infidelidad. Sobrevino la cat\u00e1strofe. Reproches, golpes y gritos. La mujer intent\u00f3 suicidarse con veneno pero el marido la salv\u00f3 s\u00f3lo para seguir atorment\u00e1ndola. Willi termin\u00f3 pupilo en una pensi\u00f3n de familia, y tuvieron que internarlo para tratarlo por una soriasis severa. Determinada a poner fin a una vida de reclusi\u00f3n y violencia, la madre logr\u00f3 irse para siempre en el tercer intento. Durante mucho tiempo el sentimiento de culpa atormentar\u00e1 al muchacho de 14 a\u00f1os que tres a\u00f1os m\u00e1s tarde perder\u00e1 tambi\u00e9n al padre.<\/p>\n<p><strong>Socorro obrero<\/strong><\/p>\n<p>Luego de la Primera Guerra Mundial Reich empez\u00f3 a estudiar medicina, se interes\u00f3 en el psicoan\u00e1lisis y se convirti\u00f3 en uno de los disc\u00edpulos m\u00e1s apreciados de Freud, quien le deriv\u00f3 a sus primeros pacientes. Unos a\u00f1os despu\u00e9s el maestro ya se refer\u00eda a \u00e9l como \u201cla mejor cabeza\u201d de la Asociaci\u00f3n Psicoanal\u00edtica de Viena. En 1921 lleg\u00f3 a la consulta una hermosa muchacha, con quien se cas\u00f3 al terminar el tratamiento (\u201cUn hombre joven, de menos de 30 a\u00f1os, no deber\u00eda tratar pacientes del sexo opuesto\u201d, escribi\u00f3 en su diario). Por esa \u00e9poca profundiz\u00f3 el estudio de la sexualidad (\u201che llegado a la conclusi\u00f3n de que la sexualidad es el centro en torno al que gravita toda la vida social, tanto como la vida interior del individuo\u201d) y sigui\u00f3 devoto a su mentor.<\/p>\n<p>En ocasi\u00f3n de la fiesta de los 70 a\u00f1os de Freud le ofreci\u00f3 como regalo La funci\u00f3n del orgasmo. Mucho m\u00e1s tarde de lo que esperaba recibi\u00f3 una respuesta lac\u00f3nica del maestro. Fue el primer signo de que las cosas con \u00e9l no iban bien. Diferencias te\u00f3ricas (la teor\u00eda de Reich sobre el origen sexual de la neurosis) y pol\u00edticas (su acercamiento a la cuesti\u00f3n social y al marxismo) hicieron el resto.<\/p>\n<p>El 15 de julio de 1927 Reich y Annie, su mujer, presenciaron la represi\u00f3n de una manifestaci\u00f3n de trabajadores que dej\u00f3 cien muertos y m\u00e1s de mil heridos. La conciencia social de Reich hab\u00eda comenzado a forjarse como m\u00e9dico en el hospital p\u00fablico, pero la brutalidad de la actuaci\u00f3n policial lo decidi\u00f3 a tomar partido. Se afili\u00f3 al Socorro Obrero, organizaci\u00f3n del Partido Comunista austr\u00edaco, y comenz\u00f3 a trabajar la idea de que marxismo y psicoan\u00e1lisis eran complementarios (\u201cMarx es a la ciencia econ\u00f3mica lo que Freud a la psiquiatr\u00eda\u201d). Empez\u00f3 a hablar en actos callejeros, repart\u00eda volantes, enfrentaba a la polic\u00eda. Hizo amistad con un tornero, un muchacho m\u00e1s joven que \u00e9l llamado Zadniker, de quien aprender\u00e1 tanto o m\u00e1s que en la universidad. Con Zadniker se asom\u00f3 a la miseria sexual y las relaciones amorosas en la clase obrera, y conoci\u00f3 el efecto devastador de la desocupaci\u00f3n en las relaciones familiares. Compr\u00f3 un cami\u00f3n y lo equip\u00f3 como una policl\u00ednica ambulante, y dedic\u00f3 los fines de semana a recorrer los barrios pobres de la ciudad junto a un pediatra y un ginec\u00f3logo: atend\u00edan ni\u00f1os, mujeres, j\u00f3venes y daban clases de educaci\u00f3n sexual.<\/p>\n<p>Nada pod\u00eda ser m\u00e1s ajeno a Freud que la militancia pol\u00edtica de Reich. Le advirti\u00f3 que estaba meti\u00e9ndose en un avispero y que la funci\u00f3n del psicoanalista no era cambiar el mundo. Pero \u00e9l ya estaba lejos del maestro, viviendo en Berl\u00edn, prepar\u00e1ndose para publicar el ensayo \u201cMaterialismo dial\u00e9ctico y psicoan\u00e1lisis\u201d y viajar a la Urss.<\/p>\n<p><strong>Sexualidad proletaria<\/strong><\/p>\n<p>Aunque en Mosc\u00fa no encontr\u00f3 un ambiente favorable a las teor\u00edas psicoanal\u00edticas, regres\u00f3 convencido de que la explotaci\u00f3n capitalista y la represi\u00f3n sexual eran complementarias. En 1931 fund\u00f3 la Asociaci\u00f3n para una Pol\u00edtica Sexual Proletaria. La \u201cSexpol\u201d, como se la conoci\u00f3, lleg\u00f3 a reunir a 40 mil miembros en torno a un programa que casi un siglo despu\u00e9s mantiene vigencia: legalizaci\u00f3n del aborto, abolici\u00f3n del adulterio, de la prostituci\u00f3n, de la distinci\u00f3n entre casados y concubinos, pedagog\u00eda y libertad sexual, protecci\u00f3n de los menores y educaci\u00f3n para la vida. Para editar y difundir materiales de educaci\u00f3n cre\u00f3 su propia editorial. Cuando tu hijo te pregunta y La lucha sexual de los j\u00f3venes fueron dos de los folletos m\u00e1s exitosos en los que explicaba en lenguaje llano y sin prejuicios los tab\u00faes de la vida sexual: orgasmo, aborto, masturbaci\u00f3n, eyaculaci\u00f3n precoz, homosexualidad.<\/p>\n<p>El primer d\u00eda de enero de 1932, a rengl\u00f3n seguido de un comentario sobre el agravamiento de la gastritis que padec\u00eda, Freud anot\u00f3 en su diario: \u201cMedidas contra Reich\u201d. Entend\u00eda que su afiliaci\u00f3n al partido bolchevique le restaba independencia cient\u00edfica y lo colocaba en una situaci\u00f3n equivalente a la de un miembro de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Dos d\u00edas despu\u00e9s del incendio del Reichstag, el diario oficial del Partido Nacional Socialista public\u00f3 una cr\u00edtica contra La lucha sexual de los j\u00f3venes. La pr\u00e9dica libertaria tambi\u00e9n le vali\u00f3 la reprobaci\u00f3n de su partido, pues los comunistas tem\u00edan que el inter\u00e9s por las cuestiones del sexo debilitara el compromiso pol\u00edtico de sus militantes. Primero retiraron sus publicaciones y luego lo expulsaron del partido. Poco despu\u00e9s la Gestapo lo fue a buscar a su casa.<\/p>\n<p><strong>Psicolog\u00eda de masas del fascismo<\/strong><\/p>\n<p>La primera escala del exilio que terminar\u00eda en Estados Unidos lo llev\u00f3 a Copenhague, luego a Malm\u00f6, en Suecia, y m\u00e1s tarde a Oslo. Public\u00f3 La psicolog\u00eda de masas del fascismo, una obra que le dio celebridad, en la que analizaba la relaci\u00f3n entre la familia autoritaria, la represi\u00f3n sexual y el nacionalsocialismo. La comunidad psicoanal\u00edtica lo excluy\u00f3, y empez\u00f3 a circular el rumor de que estaba loco. A prop\u00f3sito escribi\u00f3: \u201cLos dictadores directamente expulsan o matan. Los dictadores democr\u00e1ticos asesinan furtivamente con menos coraje y sin asumir la responsabilidad de sus actos\u201d.<\/p>\n<p>En ese per\u00edodo se dedic\u00f3 a estudiar la naturaleza bioel\u00e9ctrica de la angustia y del placer. Volvi\u00f3 al laboratorio y al microscopio. A fines de mayo de 1935 escribi\u00f3 en una entrada de su diario: \u201c\u00c9xito total de la experimentaci\u00f3n. La naturaleza el\u00e9ctrica de la sexualidad est\u00e1 probada\u201d. A principios del a\u00f1o siguiente fund\u00f3 el Instituto Internacional de Econom\u00eda Sexual para las Investigaciones sobre la Vida, donde reuni\u00f3 a un equipo multidisciplinario de m\u00e9dicos, psic\u00f3logos, pedagogos, artistas, soci\u00f3logos y laboratoristas. Ese a\u00f1o tambi\u00e9n conoci\u00f3 al pedagogo ingl\u00e9s Alexander S Neill, fundador de la escuela de Summerhill, con quien forj\u00f3 una larga amistad personal e intelectual. Reich se interesaba en su pedagog\u00eda y \u00e9l en los estudios sobre la psicolog\u00eda de masas del fascismo. En esa \u00e9poca public\u00f3 el art\u00edculo \u201c\u00bfQu\u00e9 es el caos sexual?\u201d, que los estudiantes de Nanterre retomar\u00e1n como programa pol\u00edtico en mayo de 1968, divulg\u00e1ndolo en volantes.<\/p>\n<p>Las investigaciones y el proselitismo en materia de libertad sexual complicaron su situaci\u00f3n en Oslo. En 1938, a trav\u00e9s del psiquiatra estadounidense Theodor P Wolfe, consigui\u00f3 un contrato como profesor en la Nueva Escuela de Investigaci\u00f3n Social, de la Universidad de Nueva York, que recib\u00eda universitarios europeos perseguidos. En agosto del a\u00f1o siguiente desembarc\u00f3 en la ciudad donde ya viv\u00edan su ex mujer y las dos hijas.<\/p>\n<p><strong>Acumuladores de org\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Abandon\u00f3 el psicoan\u00e1lisis y se concentr\u00f3 en investigar la relaci\u00f3n de la psiquis con el sistema nervioso y el cuerpo. Empez\u00f3 a trabajar los conceptos de \u201ccoraza muscular\u201d (agarrotamiento, tensi\u00f3n) que se correspond\u00edan con los de \u201ccoraza caracterial\u201d (producto de la represi\u00f3n de los sentimientos). Introdujo pr\u00e1cticas de terapia corporal en la consulta (masajes, abrazos, respiraci\u00f3n, estiramiento) para ayudar al paciente a liberarse. Dec\u00eda que el cuerpo necesitaba contraerse y expandirse en movimientos equivalentes a los de una medusa, y que las corazas y bloqueos imped\u00edan el movimiento, originando enfermedades.<\/p>\n<p>Postul\u00f3 la existencia de una energ\u00eda vital, el org\u00f3n, que determinaba el funcionamiento del cuerpo humano y tambi\u00e9n estaba presente en la atm\u00f3sfera. Cre\u00f3 dos instrumentos: el orgonoscopio, dispositivo para medir la energ\u00eda, y el acumulador de org\u00f3n, especie de caja de madera revestida interiormente por capas de metal y material org\u00e1nico para atraer y concentrar el org\u00f3n. Primero fueron peque\u00f1os acumuladores donde coloc\u00f3 ratones con c\u00e1ncer. En 1940 cre\u00f3 el primer acumulador de tama\u00f1o humano, una caja con aspecto de armario en la que uno pod\u00eda sentarse. Sosten\u00eda que en una sesi\u00f3n dentro del acumulador el paciente absorb\u00eda org\u00f3n del aire que respiraba dentro de \u00e9l y que esto ten\u00eda un efecto beneficioso para el sistema nervioso, los tejidos y la sangre.<\/p>\n<p>Sin apoyo de la comunidad cient\u00edfica, sus investigaciones empezaron a ser tildadas de delirios y \u00e9l de charlat\u00e1n. Busc\u00f3 el respaldo de Einstein, a quien le present\u00f3 su trabajo y le ofreci\u00f3 un acumulador, que instal\u00f3 en su casa. El cient\u00edfico desech\u00f3 el resultado de sus experiencias y la relaci\u00f3n termin\u00f3 en disputa. Mientras tanto hab\u00eda comenzado a tratar de forma experimental a enfermos de c\u00e1ncer con la convicci\u00f3n de que el acumulador pod\u00eda mejorar su capacidad para combatir la enfermedad. Otros enfermos se sumaron voluntariamente al tratamiento. Reich constat\u00f3 notables mejoras en el estado general y un descenso en los dolores de los pacientes. En 1946 compr\u00f3 un terreno al borde del lago Mooselookmeguntic, un ed\u00e9n al norte del pa\u00eds, en el estado de Maine, en la frontera con Canad\u00e1. Un sitio de bosques y monta\u00f1as donde el contacto con la naturaleza era intenso. All\u00ed instal\u00f3 su vivienda y el laboratorio, un conjunto de edificaciones que pronto los vecinos llamaron \u201cLa casa de Frankenstein\u201d. En 1945 se cas\u00f3 con una colaboradora, Ilse Ollendorf, con quien viv\u00eda desde tiempo atr\u00e1s. Un a\u00f1o antes hab\u00eda nacido su hijo Peter, y un a\u00f1o despu\u00e9s obtuvo la ciudadan\u00eda estadounidense.<\/p>\n<p><strong>En la mira del FBI<\/strong><\/p>\n<p>Inventando amigos comunes y con el pretexto de que ten\u00eda un mensaje para darle, la periodista Mildred Edie Brady logr\u00f3 franquear los filtros que Ilse pon\u00eda para salvaguardar a Reich. La recibi\u00f3, recorrieron juntos el laboratorio y le mostr\u00f3 sus acumuladores de org\u00f3n. En abril de 1947 Brady public\u00f3 un art\u00edcu\u00aclo en Harper\u2019s Magazine titulado \u201cEl nuevo culto del sexo y la anarqu\u00eda\u201d, por el que se har\u00eda famosa. Un mes despu\u00e9s retom\u00f3 el tema en The New Republic con \u201cEl extra\u00f1o caso de Wilhelm Reich\u201d. Brady afirm\u00f3 que la ciencia desaprobaba sus actividades y conclusiones, que ten\u00eda m\u00e1s pacientes de los que pod\u00eda atender y una influencia \u201cm\u00edstica\u201d y perjudicial en los j\u00f3venes. Fue el inicio de una campa\u00f1a de desprestigio a la que se sumaron otras publicaciones. La prensa convirti\u00f3 a los acumuladores en \u201ccajas de sexo\u201d y a la terapia corporal en sesiones de masturbaci\u00f3n a los pacientes. En agosto recibi\u00f3 la primera inspecci\u00f3n de la Administraci\u00f3n de Alimentos y Medicamentos (Fda).<\/p>\n<p>En los a\u00f1os siguientes Reich continu\u00f3 publicando (Escucha, peque\u00f1o hombrecito, 1948, El an\u00e1lisis del car\u00e1cter, 1949) e investigando, en particular los efectos de las radiaciones nucleares y las posibilidades de neutralizarlas. Para ello coloc\u00f3 una muestra m\u00ednima de radio en un acumulador, pero el efecto provocado fue el contrario del que buscaba. El acumulador amplific\u00f3 la radiactividad, con consecuencias negativas para \u00e9l y sus colaboradores. Su hija Eva, m\u00e9dica e investigadora, sufri\u00f3 una bradicardia severa. El resto del equipo volvi\u00f3 a mostrar los s\u00edntomas de enfermedades que hab\u00edan padecido antes. Todos, incluido Reich, presentaron alteraciones emocionales. Poco despu\u00e9s, Ilse decidi\u00f3 dejar la casa con el peque\u00f1o Peter.<\/p>\n<p>Para limpiar el lugar de la energ\u00eda t\u00f3xica, que llam\u00f3 Dor (por deathorgone), cre\u00f3 el \u201cRompe nubes\u201d, una m\u00e1quina de seis tubos en l\u00ednea apuntados al cielo. A partir de ella hizo, con \u00e9xito, experimentos para provocar lluvia en la regi\u00f3n donde viv\u00eda, afectada por una larga sequ\u00eda. Inagotable, pens\u00f3 en probarla en el desierto y en adaptarla, reduciendo el tama\u00f1o, para extraer el Dor de un cuerpo humano enfermo.<\/p>\n<p><strong>Paranoico con delirios de grandeza<\/strong><\/p>\n<p>A pedido de la Fda, la justicia del Estado de Maine inici\u00f3 una acci\u00f3n contra Reich y su fundaci\u00f3n. Le prohibieron trasladar acumuladores a otros estados y calificaron las investigaciones de expedientes publicitarios. Lo acusaron de charlat\u00e1n y de obtener beneficio econ\u00f3mico de la credulidad de los enfermos. El 19 de marzo de 1955 un juez orden\u00f3 retirar de circulaci\u00f3n y destruir los acumuladores, quemar las publicaciones que hicieran referencia al org\u00f3n y, aunque sin relaci\u00f3n con lo anterior, tambi\u00e9n prohibi\u00f3 las ediciones de La psicolog\u00eda de masas del fascismo y El an\u00e1lisis del car\u00e1cter.<\/p>\n<p>En octubre Reich viaj\u00f3 a Tucson, en Arizona, para, como inform\u00f3 a la justicia, estudiar la energ\u00eda de orgon en la atm\u00f3sfera en zonas des\u00e9rticas. Luego de semanas de intenso trabajo en el desierto lograron hacer llover. Se propon\u00eda repetir el experimento en California, cuando el 1 de mayo de 1956 lo detuvieron.<\/p>\n<p>El psiquiatra que lo examin\u00f3 en la prisi\u00f3n dictamin\u00f3 que no pod\u00eda ser objeto de juicio pues se trataba de un enfermo mental: \u201cManifiesta paranoia con delirio de grandeza y de persecuci\u00f3n e ideas de influencia\u201d. La justicia, sin embargo, entendi\u00f3 que estaba en condiciones de ser juzgado. Lo condenaron a dos a\u00f1os de prisi\u00f3n y a pagar una multa de 10 mil d\u00f3lares.<\/p>\n<p>Dicen los testimonios que fue un preso ejemplar, que se adapt\u00f3 bien a la disciplina de Lewisburg y que el \u00fanico privilegio que reclamaba era ba\u00f1arse con frecuencia para aliviar la soriasis que no lo abandonaba desde los tristes d\u00edas de la infancia.<\/p>\n<p>El 3 de noviembre de 1957 lo encontraron muerto en su celda. Dos d\u00edas despu\u00e9s iba a asistir a la audiencia donde el juez deb\u00eda decidir sobre su pedido de libertad condicional. Reich dorm\u00eda vestido, sin zapatos, sobre la cama tendida. Lo velaron en el observatorio de Orgonon, en Rangley, donde hoy est\u00e1 el museo que lleva su nombre.<\/p>\n<p><strong><u>* Nota de Correspondencia de Prensa:<\/u><\/strong>\u00a0 Profesora de Historia, realizadora y productora de cine. Dirigi\u00f3 numerosos documentales sobre los anarquistas y la resistencia contra la dictadura uruguaya. Edit\u00f3 varios libros, entre ellos Siglo de Mujeres, Banda Oriental, Montevideo, 2012.<\/p>\n<p><strong>Freud s\u00ed, Reich no<\/strong><\/p>\n<p>\u201cAc\u00e1 todos estamos dispuestos a asumir riesgos por el psicoan\u00e1lisis, pero no ciertamente por las ideas de Reich, que nadie suscribe. Con relaci\u00f3n a eso, he aqu\u00ed lo que piensa mi padre: si el psicoan\u00e1lisis debe ser prohibido, que lo sea por lo que es no por la mescolanza de pol\u00edtica y psicoan\u00e1lisis que hace Reich. Por otro lado, mi padre no se opondr\u00eda a sac\u00e1rselo de encima como miembro de la asociaci\u00f3n.\u201d<\/p>\n<p>Carta de Anna Freud a Ernest Jones, presidente de la Asociaci\u00f3n Internacional de Psicoan\u00e1lisis y bi\u00f3grafo de Freud. 27 de abril de 1933.<\/p>\n<p><strong>Deseo sexual versus autoritarismo<\/strong><\/p>\n<p>\u201cLa familia autoritaria no est\u00e1 fundada s\u00f3lo en la dependencia econo\u0301mica de la mujer y los hijos con respecto al padre y marido, respectivamente. Para que unos seres en tal grado de servidumbre sufran esta dependencia es preciso no olvidar nada a fin de reprimir en ellos la conciencia de seres sexuales. De este modo, la mujer no debe aparecer como un ser sexual, sino solamente como un ser generador. La idealizacio\u0301n de la maternidad, su culto exaltado, que configura las anti\u0301podas del tratamiento grosero que se inflige a las madres de las clases trabajadoras, esta\u0301 destinada, en lo esencial, a asfixiar en la mujer la conciencia sexual, a someterla a la represio\u0301n sexual artificial, a mantenerla a sabiendas en un estado de angustia y culpabilidad sexual. Reconocer oficial y pu\u0301blicamente a la mujer su derecho a la sexualidad conduciri\u0301a al hundimiento de todo el edificio de la ideologi\u0301a autoritaria.\u201d<\/p>\n<p>De La psicolog\u00eda de masas del fascismo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 es el caos sexual?<\/strong><\/p>\n<p>Es apelar en el lecho conyugal a los deberes conyugales.<\/p>\n<p>Es comprometerse en una relaci\u00f3n sexual de por vida sin antes haber conocido sexualmente a la pareja.<\/p>\n<p>Es acostarse con una muchacha obrera porque \u201cella no merece m\u00e1s\u201d, y al mismo tiempo no exigirle \u201cuna cosa as\u00ed\u201d a una chica \u201crespetable\u201d.<\/p>\n<p>Es hacer culminar el poder\u00edo viril en la desfloraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Es castigar a los j\u00f3venes por el delito de autosatisfacci\u00f3n y hacerles creer que la eyaculaci\u00f3n les debilita la m\u00e9dula espinal.<\/p>\n<p>Es tolerar la industria pornogr\u00e1fica.<\/p>\n<p>Es so\u00f1ar a los 14 a\u00f1os con la imagen de una mujer desnuda y a los 20 entrar en las listas de los que pregonan la pureza y el honor de la mujer.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 no es el caos sexual?<\/strong><\/p>\n<p>Es liberar a los ni\u00f1os y a los adolescentes del sentimiento de culpa sexual y permitirles vivir acorde a las aspiraciones de su edad.<\/p>\n<p>Es no traer hijos al mundo sin haberlos deseado ni poderlos criar.<\/p>\n<p>Es no matar a la pareja por celos.<\/p>\n<p>Es no tener relaciones con prostitutas sino con amigas de tu entorno.<\/p>\n<p>Es no verse obligado a hacer el amor a escondidas, en los corredores, como los adolescentes en nuestra sociedad hoy, cuando lo que uno quiere es hacerlo en una habitaci\u00f3n limpia y sin que lo molesten.<\/p>\n<p>Wilhelm Reich<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hijo intelectual y dilecto de Freud, luego disidente expulsado del c\u00edrculo \u00edntimo del maestro, Wilhelm Reich fue, para muchos, un psicoanalista maldito. Pionero de las terapias corporales, revolucion\u00f3 la sexolog\u00eda con la teor\u00eda sobre la funci\u00f3n del orgasmo. Desprestigiado y prohibido, muri\u00f3 en una c\u00e1rcel de Estados Unidos a donde hab\u00eda llegado huyendo del nazismo para continuar sus investigaciones sobre la energ\u00eda vital, que \u00e9l llamaba org\u00f3n&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[],"tags":[6992,131959,120483],"class_list":["post-1602","post","type-post","status-publish","format-aside","hentry","tag-debates","tag-psicoanalisis","tag-sexologia","post_format-post-format-aside"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-pQ","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1602","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1602"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1602\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1605,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1602\/revisions\/1605"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1602"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1602"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1602"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}