{"id":15862,"date":"2021-01-01T17:30:48","date_gmt":"2021-01-01T16:30:48","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=15862"},"modified":"2021-01-01T17:30:48","modified_gmt":"2021-01-01T16:30:48","slug":"palestina-israel-un-camino-a-ninguna-parte-ilan-pappe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=15862","title":{"rendered":"Palestina\/Israel &#8211; Un camino a ninguna parte. [Ilan Papp\u00e9]"},"content":{"rendered":"<h5>Dos mujeres durante la cuarentena en el techo de su casa en el campo de refugiados de Jabalia el 28 de agosto de 2020 en la ciudad de Gaza. (Foto: Fatima Shbair)<\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>Dos d\u00e9cadas despu\u00e9s de que caducaron el proceso de paz entre el Camp David y la cumbre de Taba, mucha gente recuerda con nostalgia los Acuerdos de Oslo entre Israel y la OLP. Pero el historiador Ilan Papp\u00e9 argumenta que el fracaso de Oslo a la hora de garantizar la soberan\u00eda palestina estaba predeterminado.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong><a href=\"https:\/\/jacobinlat.com\/\">Jacobin<\/a>, 31-12-2020<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong>Traducci\u00f3n de Valent\u00edn Huarte<\/strong><\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\"><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 1-1-2021<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El 13 de septiembre de 1993, la Organizaci\u00f3n para la Liberaci\u00f3n de Palestina (OLP) y el gobierno israel\u00ed anunciaron la firma de los Acuerdos de Oslo con bombos y platillos. El acuerdo fue el invento de un grupo israelita que formaba parte del think tank Mashov, dirigido por el entonces ministro de Asuntos Exteriores Yossi Beilin.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Su supuesto era que una convergencia de factores hab\u00eda generado una oportunidad hist\u00f3rica para imponer una soluci\u00f3n. Entre estos factores se contaban, por un lado, el triunfo del Partido Laborista Israel\u00ed en las elecciones de 1992 y, por otro, la dr\u00e1stica erosi\u00f3n de la posici\u00f3n internacional de la OLP luego del apoyo de Yasser Arafat a la invasi\u00f3n de Saddam Hussein en Kuwait.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Los arquitectos de los acuerdos asumieron que el pueblo palestino ya no estaba en posici\u00f3n de resistirse a los dictados de Israel, que representaban lo m\u00e1ximo que el Estado jud\u00edo estaba dispuesto a conceder en aquel momento. Lo mejor que pudieron ofrecer quienes representaban al \u00abcampo de la paz\u00bb israel\u00ed fueron dos bantustanes \u2014una reducida Ribera Occidental y un enclave en la Franja de Gaza\u2014 que gozar\u00edan de la categor\u00eda de Estado en t\u00e9rminos simb\u00f3licos pero permanecer\u00edan, en la pr\u00e1ctica, bajo control israel\u00ed.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Adem\u00e1s, este acuerdo deber\u00eda ser declarado como el fin del conflicto. Todas las dem\u00e1s demandas, tales como el derecho de retorno de las personas palestinas refugiadas o los cambios en el estatuto de la minor\u00eda palestina al interior de Israel, fueron suprimidas de la agenda de la \u00abpaz\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>Una receta para el desastre<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Este decreto era una nueva versi\u00f3n de las viejas ideas israelitas que hab\u00edan dado forma al denominado \u00abproceso de paz\u00bb de 1967. La primera fue la denominada \u00abalternativa jordana\u00bb, que implicaba repartir \u2014geogr\u00e1fica o administrativamente\u2014 el control sobre los territorios ocupados entre Israel y Jordania. El movimiento obrero israel\u00ed apoy\u00f3 esta pol\u00edtica. La segunda fue la idea de una autonom\u00eda palestina limitada en estos territorios, que estuvo en el centro de las conversaciones para la paz con Egipto a fines de los a\u00f1os setenta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Todas estas ideas \u2014la alternativa jordana, la autonom\u00eda palestina y la f\u00f3rmula de Oslo\u2014 ten\u00edan una cosa en com\u00fan: propon\u00edan dividir la Ribera Occidental entre \u00e1reas palestinas y jud\u00edas, con el objetivo de integrar la parte jud\u00eda a Israel en el futuro, manteniendo la Franja de Gaza como un enclave conectado a la Ribera Occidental por un puente terrestre controlado por Israel.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Oslo difer\u00eda de las iniciativas anteriores en muchos sentidos. El m\u00e1s importante era que la OLP se asoci\u00f3 a Israel en esta receta para el desastre. Sin embargo, debe darse cr\u00e9dito a la organizaci\u00f3n por no haber aceptado, hasta el d\u00eda de hoy, los Acuerdos de Oslo como un proceso terminado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Su participaci\u00f3n, y el reconocimiento internacional que recibi\u00f3, fue el aspecto positivo (o al menos potencialmente positivo) de Oslo. El aspecto negativo de la participaci\u00f3n de la OLP fue el hecho de que la pol\u00edtica unilateral de progresiva anexi\u00f3n territorial y divisi\u00f3n de los territorios ocupados goz\u00f3 entonces de la legitimidad de un acuerdo que las autoridades de la OLP hab\u00edan firmado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Otra diferencia fue el compromiso de un equipo acad\u00e9mico supuestamente profesional y neutral cuya actuaci\u00f3n facilitar\u00eda los acuerdos. La fundaci\u00f3n noruega FAFO estuvo a cargo de la campa\u00f1a de mediaci\u00f3n. Adopt\u00f3 una metodolog\u00eda que fue muy ventajosa para el lado de Israel y desastrosa para el pueblo palestino.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Fundamentalmente, se trataba de definir lo mejor que la parte m\u00e1s fuerte estaba dispuesta a ofrecer, y luego intentar coaccionar a la parte m\u00e1s d\u00e9bil para que lo aceptara. No hab\u00eda ninguna posibilidad de que la parte definida como d\u00e9bil pudiese actuar. Todo el proceso se convirti\u00f3 en una imposici\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>Un trago amargo<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Hemos estado ah\u00ed antes. La Comisi\u00f3n Especial de las Naciones Unidas para Palestina (UNSCOP, por sus siglas en ingl\u00e9s) adopt\u00f3 un enfoque similar durante los a\u00f1os 1947-1948. El resultado fue catastr\u00f3fico. La poblaci\u00f3n palestina, que era aut\u00f3ctona del lugar y mayor\u00eda en el territorio, no tuvo ninguna influencia en la soluci\u00f3n propuesta. Cuando la rechazaron, las Naciones Unidas ignoraron su posici\u00f3n. El movimiento sionista y sus aliados impusieron la divisi\u00f3n por la fuerza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Cuando se firm\u00f3 Oslo I, el primer conjunto de acuerdos mayormente simb\u00f3licos, la falta desastrosa de cualquier aporte palestino no sali\u00f3 a la luz inmediatamente. Estos acuerdos inclu\u00edan no solo el reconocimiento mutuo entre Israel y la OLP, sino tambi\u00e9n el retorno de Yasser Arafat y de la conducci\u00f3n de la OLP a Palestina. Esta parte del acuerdo cre\u00f3 una euforia comprensible en una parte de la poblaci\u00f3n palestina, dado que disimulaba el objetivo real de Oslo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Este trago amargo un poco edulcorado r\u00e1pidamente hizo sentir su verdadera naturaleza con el siguiente conjunto de acuerdos, implementados en 1995 y conocidos como los Acuerdos de Oslo II. Fueron dif\u00edciles de aceptar hasta para el debilitado Arafat, y el presidente egipcio Hosni Mubarak literalmente lo forz\u00f3 a firmar el pacto frente a las c\u00e1maras de todo el mundo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Una vez m\u00e1s, como en 1947, la comunidad internacional implement\u00f3 una \u00absoluci\u00f3n\u00bb que serv\u00eda a las necesidades y a la visi\u00f3n ideol\u00f3gica de Israel, ignorando completamente los derechos y las aspiraciones de palestina. Y, una vez m\u00e1s, el principio subyacente de la \u00absoluci\u00f3n\u00bb fue la divisi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En 1947, se le ofreci\u00f3 el 56% de Palestina al movimiento colonizador sionista y este tom\u00f3 el 78% por la fuerza. Los Acuerdos de Oslo II brindaban a Israel otro 12% de la Palestina hist\u00f3rica, consolidando el estatus m\u00e1s grande de Israel sobre el 90% del pa\u00eds y creando dos bantustanes en el resto del \u00e1rea.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En 1947, la propuesta fue partir Palestina entre un Estado \u00e1rabe y uno jud\u00edo. La narrativa hilada por Israel, la FAFO y los agentes internacionales involucrados en la mediaci\u00f3n de Oslo fue que el pueblo palestino hab\u00eda perdido una oportunidad para gozar de su Estado dada la posici\u00f3n irresponsable y reaccionaria que hab\u00eda adoptado en 1947. Por lo tanto, se les ofrec\u00eda esta vez, de forma did\u00e1ctica, un espacio mucho m\u00e1s peque\u00f1o y una entidad pol\u00edtica degradada (que no puede considerarse un Estado sin importar desde donde se lo mire).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>La geograf\u00eda del desastre<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Los Acuerdos de Oslo II crearon una geograf\u00eda del desastre que permiti\u00f3 que Israel anexara todav\u00eda m\u00e1s territorio de la Palestina hist\u00f3rica encerrando al pueblo palestino entre dos bantustanes; o, para ponerlo en otros t\u00e9rminos, dividiendo la Ribera Occidental y la Franja de Gaza entre \u00e1reas palestinas y jud\u00edas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El \u00e1rea A bajo el mando directo de la Autoridad Nacional Palestina (ANP, que se asemeja a la categor\u00eda de Estado pero no tiene ninguno de sus poderes); el \u00e1rea B bajo el mando compartido de Israel y de la ANP (pero que en realidad est\u00e1 bajo el mando de Israel); el \u00e1rea C bajo el mando exclusivo de Israel. En la actualidad, la zona est\u00e1 siendo anexada de facto a Israel.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Los medios para alcanzar esta anexi\u00f3n han incluido el hostigamiento militar y colonial sobre las poblaciones palestinas (obligando a mucha gente a abandonar sus hogares), la declaraci\u00f3n de amplios territorios como campos de entrenamiento militar o \u00abpulmones verdes\u00bb ecol\u00f3gicos de los cuales el pueblo palestino est\u00e1 excluido y, finalmente, las transformaciones constantes de la legislaci\u00f3n sobre la tierra, para tomar m\u00e1s tierra para nuevos asentamientos o para expandir los m\u00e1s viejos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Para el momento en que Arafat lleg\u00f3 al Camp David en 2000, el mapa de Oslo se hab\u00eda desplegado con claridad y, en muchos sentidos, hab\u00eda iniciado un proceso irreversible. La principal caracter\u00edstica de la cartograf\u00eda posterior a Oslo fue la bantustanizaci\u00f3n de la Ribera Occidental y de la Franja de Gaza, la anexi\u00f3n oficial del \u00e1rea m\u00e1s grande de Jerusal\u00e9n y la separaci\u00f3n f\u00edsica del norte y del sur de la Ribera Occidental.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Hab\u00eda otras que no eran menos importantes: la desaparici\u00f3n del derecho de retorno de la agenda de \u00abpaz\u00bb y la continua judaizaci\u00f3n de la vida palestina al interior de Israel (mediante expropiaci\u00f3n de tierras, el estrangulamiento de poblados y ciudades, el mantenimiento de asentamientos y ciudades exclusivos para personas jud\u00edas y la aprobaci\u00f3n de una serie de leyes que institucionalizaron a Israel como un Estado de apartheid).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">M\u00e1s adelante, cuando se prob\u00f3 que era demasiado costoso sostener la presencia colonial en medio de la Franja de Gaza, las autoridades de Israel revisaron el mapa y la l\u00f3gica de Oslo para incluir un nuevo m\u00e9todo: imponer el asedio terrestre y el bloqueo mar\u00edtimo de Gaza, dado su rechazo a convertirse en otra \u00c1rea A bajo el gobierno de la ANP.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>Despu\u00e9s de Rabin<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La geograf\u00eda del desastre, de forma similar a lo que sucedi\u00f3 en 1948, fue el resultado de un plan de pacificaci\u00f3n. Desde 1995, a partir de la firma de los Acuerdos de Oslo II, m\u00e1s de seiscientos puntos de control han privado a las personas de los territorios ocupados de su libertad de circulaci\u00f3n entre los pueblos y las ciudades (y entre la Franja de Gaza y la Ribera Occidental). La vida en las \u00c1reas A y B fue administrada por la Administraci\u00f3n Civil, un equipo cuasi militar dispuesto a brindar permisos solo a cambio de una colaboraci\u00f3n plena con los servicios de seguridad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Los ocupantes siguieron atacando al pueblo palestino y expropiando sus tierras. El ej\u00e9rcito israel\u00ed, con sus unidades especiales, sigui\u00f3 entrando a voluntad al \u00c1rea A y a la Franja de Gaza, arrestando, hiriendo y matando a las personas palestinas. Tambi\u00e9n prosiguieron bajo el \u00abacuerdo de paz\u00bb los castigos colectivos mediante la demolici\u00f3n de hogares, los toques de queda y el cierre de territorios.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Poco tiempo despu\u00e9s de que se firmaron los Acuerdos de Oslo II, en noviembre de 1995, el primer ministro de Israel Yitzhak Rabin fue asesinado. Nunca sabremos si ten\u00eda la voluntad \u2013o si hubiese sido capaz\u2013 de avanzar en un sentido m\u00e1s positivo. Los que lo sucedieron hasta el a\u00f1o 2000, Shimon Peres, Benjamin Netanyahu y Ehud Barak, le dieron su completo apoyo a la pol\u00edtica de transformar la Ribera Occidental y la Franja de Gaza en dos megaprisiones, en las cuales la circulaci\u00f3n, la actividad econ\u00f3mica, la vida cotidiana y la supervivencia dependen totalmente de la buena voluntad de Israel, que en general es escasa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Las autoridades palestinas bajo el liderazgo de Yasser Arafat soportaron estos tragos amargos por varios motivos. Era dif\u00edcil abandonar el semblante del poder presidencial, cierto sentido de independencia en algunos aspectos de la vida y, sobre todo, la creencia ingenua de que esto era un estado de cosas pasajero, que ser\u00eda reemplazado por un acuerdo final que garantizar\u00eda la soberan\u00eda palestina (aunque debe notarse que estas autoridades firmaron un acuerdo que no menciona, en ning\u00fan documento oficial, el establecimiento de un Estado palestino independiente).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>El espejismo del Camp David<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Por un breve momento en 1999, pareci\u00f3 que el optimismo ten\u00eda alg\u00fan fundamento. Al gobierno de derecha de Benjamin Netanyahu le sigui\u00f3 uno encabezado por el l\u00edder laborista Ehud Barak. Barak declar\u00f3 su compromiso con el acuerdo y su voluntad para terminar de implementarlo. Sin embargo, luego de perder r\u00e1pidamente la mayor\u00eda en el Kn\u00e9set, \u00e9l junto al presidente de los EE. UU., Bill Clinton \u2013envuelto en ese momento en el esc\u00e1ndalo Lewinsky\u2013, precipit\u00f3 a Yasser Arafat hacia una cumbre caprichosa durante el verano de 2000.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El gobierno israel\u00ed reclut\u00f3 a un gran n\u00famero especialistas y prepar\u00f3 monta\u00f1as de documentos con un \u00fanico objetivo en mente: imponer la interpretaci\u00f3n de Israel de un acuerdo final con Arafat. De acuerdo con sus especialistas, el fin del conflicto implicar\u00eda la anexi\u00f3n de grandes asentamientos a Israel, una capital palestina en la ciudad de Abu Dis y un Estado desmilitarizado, sujeto al control y a la direcci\u00f3n de Israel en cuestiones de seguridad. El acuerdo final no incluy\u00f3 ninguna referencia seria al derecho de retorno, y por supuesto \u2013como sucedi\u00f3 con los Acuerdos de Oslo\u2013\u00a0 ignor\u00f3 totalmente a las personas palestinas que viv\u00edan en Israel.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El lado palestino reclut\u00f3 al Instituto Adam Smith de Londres para que lo ayudara en la preparaci\u00f3n de esta apresurada cumbre. Produjeron algunos escasos documentos, que en cualquier caso no fueron considerados como algo relevante por Barak ni por Clinton. Estos dos caballeros estaban en un apuro para concluir el proceso en dos semanas, completamente en beneficio de su propia supervivencia pol\u00edtica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Ambos necesitaban un logro r\u00e1pido del cual presumir (puede pensarse aqu\u00ed en la catastr\u00f3fica gesti\u00f3n que Donald Trump hizo de la pandemia de COVID-19 y la paz de Israel con los Emiratos \u00c1rabes Unidos, vendida como un gran triunfo de su gobierno). Dado que el tiempo apremiaba, dedicaron las dos semanas a ejercer una enorme presi\u00f3n sobre Arafat para que firme un acuerdo preparado de antemano en Israel.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Arafat aleg\u00f3 que necesitaba una conquista palpable para mostrar a su regreso a Ramala. Esperaba poder anunciar, al menos, la detenci\u00f3n de los asentamientos y\/o el reconocimiento del derecho de la ALP a Jerusal\u00e9n, y tal vez alg\u00fan tipo de comprensi\u00f3n por principio de la importancia del derecho de retorno para el lado palestino. Barak y Clinton ignoraron completamente su situaci\u00f3n. Antes de que Arafat partiera hacia Palestina, los dos l\u00edderes lo acusaron de ser un belicista.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>La Segunda Intifada<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Luego de su regreso, Arafat \u2013tal como inform\u00f3 luego el senador George Mitchell\u2013 fue muy pasivo y no plane\u00f3 ning\u00fan movimiento dr\u00e1stico como un levantamiento. Los servicios de seguridad de Israel informaron a sus jefes pol\u00edticos que Arafat estaba haciendo todo lo que pod\u00eda para pacificar a la parte m\u00e1s militante de Fatah, y que todav\u00eda esperaba poder encontrar una soluci\u00f3n diplom\u00e1tica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Quienes rodeaban a Arafat sintieron que hab\u00edan sido traicionados. Hab\u00eda una atm\u00f3sfera de impotencia hasta que el l\u00edder de la oposici\u00f3n de Israel, Ariel Sharon, hizo una visita a la Explanada de las Mezquitas (Haram esh-Sharif). El comportamiento de Sharon dispar\u00f3 una ola de manifestaciones, a las que el ej\u00e9rcito de Israel respondi\u00f3 con especial brutalidad. El ej\u00e9rcito hab\u00eda sido humillado recientemente en manos del movimiento Hezbollah del L\u00edbano, que forz\u00f3 a las Fuerzas de Defensa de Israel a retirarse del sur del L\u00edbano, erosionando de esta manera su poder de disuasi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La polic\u00eda palestina decidi\u00f3 que no pod\u00eda resistir, y el levantamiento se militariz\u00f3. Se extendi\u00f3 hacia Israel, en donde una polic\u00eda racista y con el gatillo f\u00e1cil mostr\u00f3 con gran satisfacci\u00f3n la tranquilidad con la que pod\u00eda asesinar a manifestantes que ten\u00edan la ciudadan\u00eda del Estado de Israel.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El intento de algunos grupos palestinos como Fatah y Hamas de responder con atentados suicidas y las represalias de Israel \u2013que terminaron con la infame operaci\u00f3n \u00abEscudo Defensivo\u00bb de 2002\u2013 llevaron a la destrucci\u00f3n de pueblos y ciudades, y a m\u00e1s expropiaciones de tierra por parte de Israel. Otra respuesta fue la construcci\u00f3n de un muro de tipo apartheid que separaba al pueblo palestino de sus negocios, campos y centros de actividad cotidiana.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Israel ocup\u00f3 de nuevo efectivamente la Ribera Occidental y la Franja de Gaza. En 2007, se restaur\u00f3 el mapa A, B y C de la Ribera Occidental. Luego de que Israel se retirara de Gaza, Hamas tom\u00f3 el poder y el territorio estuvo, desde entonces, sujeto a un asedio que contin\u00faa en la actualidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>Desde las cenizas<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Algunas figuras pol\u00edticas est\u00e1n convencidas de que han quebrado el esp\u00edritu palestino. Precisamente veintisiete a\u00f1os despu\u00e9s de que se firmaron los Acuerdos de Oslo, la Casa Blanca fue sede de una nueva ceremonia a favor de los Acuerdos de Abraham, un acuerdo para la paz y la normalizaci\u00f3n entre Israel y dos Estados \u00e1rabes, los Emiratos \u00c1rabes y Bar\u00e9in.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Los principales medios de EE.UU. e Israel aseguran que este es el \u00faltimo clavo del ata\u00fad de la tenacidad palestina. Piensan que la AP se ver\u00e1 obligada a aceptar cualquier cosa que Israel le ofrezca, dado que no hay nadie que pueda ayudarla en el caso de que rechace la propuesta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Pero la sociedad palestina es una de las m\u00e1s j\u00f3venes y educadas de todo el mundo. El movimiento nacional palestino resurgi\u00f3 de las cenizas del Nakba y podr\u00eda hacerlo de nuevo. No importa cuan poderoso sea el ej\u00e9rcito israel\u00ed y no importa cu\u00e1ntos m\u00e1s Estados \u00e1rabes firmen tratados de paz con Israel, el Estado jud\u00edo seguir\u00e1 existiendo con millones de personas palestinas bajo su control en el marco de un r\u00e9gimen de apartheid.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El fracaso de Camp David en 2000 no fue la conclusi\u00f3n de un proceso de pacificaci\u00f3n genuino. Nunca hubo un proceso verdadero en este sentido desde que el movimiento sionista lleg\u00f3 a Palestina a fines del siglo XIX; se trat\u00f3, en cambio, del establecimiento oficial de la rep\u00fablica del apartheid de Israel. Resta saber por cu\u00e1nto tiempo el mundo estar\u00e1 dispuesto a aceptarla como leg\u00edtima y viable, o si aceptar\u00e1 que la desionizaci\u00f3n de Israel, con la creaci\u00f3n de un Estado democr\u00e1tico \u00fanico que albergue a toda la Palestina hist\u00f3rica, es la \u00fanica soluci\u00f3n viable a este problema.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>* Ilan Papp\u00e9<\/strong>, historiador y activista socialista israel\u00ed. Es profesor de la Universidad de Exeter, director del Centro Europeo de Estudios Palestinos, codirector del Centro de Estudios Etnopol\u00edticos de Exeter y autor de Ten Myths About Israel (Verso, 2017).<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dos d\u00e9cadas despu\u00e9s de que caducaron el proceso de paz entre el Camp David y la cumbre de Taba, mucha gente recuerda con nostalgia los Acuerdos de Oslo entre Israel y la OLP. Pero el historiador Ilan Papp\u00e9 argumenta que el fracaso de Oslo a la hora de garantizar la soberan\u00eda palestina estaba predeterminado.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":15868,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[9937,129883,55667],"tags":[703605077,17212,703605082,1847773,239228,703605079,703605085,703605080,703605084,703605076,703605081,703605083,703604844,703605078],"class_list":{"0":"post-15862","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-israel","8":"category-medio-oriente","9":"category-palestina","10":"tag-acuerdos-de-oslo","11":"tag-america-latina","12":"tag-camp-david","13":"tag-franja-de-gaza","14":"tag-hezbollah","15":"tag-hosni-mubarak","16":"tag-intifada","17":"tag-israel","18":"tag-jerusalen","19":"tag-olp","20":"tag-palestina","21":"tag-rabin","22":"tag-trump","23":"tag-yasser-arafat","25":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/Palestina011.jpg?fit=1024%2C683&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":false,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-47Q","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15862","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=15862"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15862\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15869,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15862\/revisions\/15869"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/15868"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=15862"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=15862"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=15862"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}