{"id":15715,"date":"2020-12-24T18:11:33","date_gmt":"2020-12-24T17:11:33","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=15715"},"modified":"2020-12-24T18:11:33","modified_gmt":"2020-12-24T17:11:33","slug":"musica-el-genio-revolucionario-de-ludwig-van-beethoven-simon-behrman","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=15715","title":{"rendered":"M\u00fasica &#8211; El genio revolucionario de Ludwig van Beethoven. [Simon Behrman]"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/\">Viento Sur<\/a><span style=\"color: #000000;\">, 24-12-2020 <\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong>Traducci\u00f3n de Viento Sur<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #000000;\"><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 24-12-2020<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u00bfPor qu\u00e9 todav\u00eda escuchamos y \u2013como se ve\u2013 escribimos sobre Ludwig van Beethoven? Dos siglos han pasado desde que se escribieron y se interpretaron sus composiciones por primera vez. Ni siquiera sus coet\u00e1neos m\u00e1s apreciados, como Joseph Haydn, Wolfgang Amadeus Mozart y Franz Schubert, han sido tan permanentemente populares, ni su m\u00fasica ha sido tan analizada y reinterpretada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">A diferencia de la obra de Gustav Mahler o Anton Bruckner, la de Beethoven nunca ha tenido que ser rescatada del olvido: continuamente ha sido una pieza fija en los programas de conciertos desde la \u00e9poca en que vivi\u00f3. Su m\u00fasica era radical para su tiempo, e incluso hoy existen composiciones suyas, como la Grosse Fuge y algunos de los \u00faltimos cuartetos de cuerdas, que siguen siendo todo un reto para el int\u00e9rprete y el p\u00fablico. Aun as\u00ed, estas piezas tienen un puesto asegurado en el repertorio de los conciertos, mucho m\u00e1s que compositores modernistas como Arnold Schoenberg o Igor Stravinsky.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Ninguna otra m\u00fasica de un compositor cl\u00e1sico occidental suena tantas veces en actos p\u00fablicos o en la propaganda pol\u00edtica como la de Beethoven. Por ejemplo, una de sus obras m\u00e1s importantes y famosas, la Novena Sinfon\u00eda. Sindicatos obreros organizaban conciertos con esta m\u00fasica en Alemania tras la primera guerra mundial, y despu\u00e9s, durante el Tercer Reich, para celebrar el cumplea\u00f1os de Hitler. El gobierno supremacista blanco de Rodesia adopt\u00f3 la Oda a la alegr\u00eda como su himno, como m\u00e1s recientemente lo hizo la Uni\u00f3n Europea. Leonard Bernstein dirigi\u00f3 una orquesta compuesta por m\u00fasicos del este y del oeste de Alemania cuando la interpret\u00f3 para conmemorar la ca\u00edda del muro de Berl\u00edn.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>Compositor de la modernidad<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">No es tan solo cuesti\u00f3n de que sus composiciones sean obras de arte interesantes y hermosas. Yo adoro la m\u00fasica de Haydn y Mozart, pero su universo sonoro nunca me hace sentir que estoy en cualquier otro lugar que no sea a finales del siglo XVIII. Escuchando muchas obras de Beethoven, hay momentos o pasajes enteros que se sienten modernos, concitando experiencias que permanecen inmediatas. Esto se debe al hecho de que Beethoven fue testigo de los espasmos del parto del mundo moderno. Consigui\u00f3 expresar como ninguno de sus coet\u00e1neos el entusiasmo y el dinamismo de aquel periodo revolucionario, junto con sus contradicciones y sus momentos de desespero y derrota. Casi la vida entera de Beethoven estuvo marcada por la Revoluci\u00f3n francesa y sus secuelas. Nacido en 1770, no contaba ni veinte a\u00f1os cuando en Par\u00eds la multitud asalt\u00f3 la Bastilla. La revoluci\u00f3n alcanz\u00f3 su c\u00e9nit con los jacobinos y entr\u00f3 en su fase reaccionaria siendo \u00e9l veintea\u00f1ero. Sus cartas de aquel periodo contienen muchas declaraciones de apoyo a la revoluci\u00f3n, junto con la afirmaci\u00f3n de su identificaci\u00f3n como dem\u00f3crata.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Beethoven alcanz\u00f3 la fama en toda Europa en el mismo periodo en que las tropas napole\u00f3nicas pusieron patas arriba el antiguo orden en todo el continente. Pero tambi\u00e9n vivi\u00f3 el declive de la revoluci\u00f3n y la dura reacci\u00f3n. Tuvo dos grandes crisis art\u00edsticas y personales en su vida. La primera coincidi\u00f3 con la autocoronaci\u00f3n de Napole\u00f3n como emperador, se\u00f1al de que los ideales republicanos de la Revoluci\u00f3n hab\u00edan sido traicionados. La segunda se produjo tras la derrota final de Napole\u00f3n en 1815 y del triunfo de la reacci\u00f3n. La din\u00e1mica de cada una de estas dos crisis en el proceso revolucionario fue muy diferente, del mismo modo que la respuesta de Beethoven a las mismas. El compositor personific\u00f3 la relaci\u00f3n entre el artista y la din\u00e1mica de la revoluci\u00f3n, y en este sentido marc\u00f3 un camino por el que posteriormente transitaron otros, como Richard Wagner y Dmitri Shostakovich.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>El periodo heroico<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En 1802, Beethoven sufri\u00f3 una crisis personal debido a su creciente sordera y su aguda soledad. La profundidad de su desesperaci\u00f3n se refleja en una carta a sus hermanos, que ahora se conoce como el Testamento de Heiligenstadt. De alguna manera consigui\u00f3 recuperarse de esta depresi\u00f3n, y la primera obra que compuso despu\u00e9s fue la Tercera Sinfon\u00eda. Esta marc\u00f3 la plena emergencia de lo que ha venido en llamarse la esencia del estilo heroico de Beethoven. Es dif\u00edcil exagerar el grado en que esta pieza transform\u00f3 la m\u00fasica occidental en su conjunto. Est\u00e1 concebida a una escala m\u00e1s amplia que nada de lo que le hab\u00eda precedido: el primer movimiento por s\u00ed solo es m\u00e1s largo que la mayor\u00eda de las sinfon\u00edas enteras del siglo XVIII.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La forma sinf\u00f3nica desde siempre hab\u00eda tratado de la tensi\u00f3n y la lucha. Sin embargo, en esta sinfon\u00eda, estos aspectos est\u00e1n acentuados dram\u00e1ticamente. En vez de una introducci\u00f3n suave, recibimos dos acordes abruptos y muy altos, que en palabras de Leonard Bernstein sacudieron la elegancia del siglo XVIII. El resto del movimiento refleja una constante propulsi\u00f3n, aunque a menudo es arm\u00f3nicamente inestable; una combinaci\u00f3n que encontramos en todas sus obras de madurez.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_15721\" aria-describedby=\"caption-attachment-15721\" style=\"width: 385px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"15721\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=15721\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Musica2412-II.jpg?fit=421%2C480&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"421,480\" data-comments-opened=\"0\" data-image-title=\"M\u00fasica2412 II\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Musica2412-II.jpg?fit=421%2C480&amp;ssl=1\" class=\"  wp-image-15721 alignleft\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Musica2412-II.jpg?resize=385%2C439&#038;ssl=1\" alt=\"M\u00fasica2412 II\" width=\"385\" height=\"439\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Musica2412-II.jpg?w=421&amp;ssl=1 421w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Musica2412-II.jpg?resize=263%2C300&amp;ssl=1 263w\" sizes=\"auto, (max-width: 385px) 100vw, 385px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-15721\" class=\"wp-caption-text\">Escultura de Beethoven de Max Klinger para la famosa exposici\u00f3n secesionista de 1902.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Es sabido que Beethoven dedic\u00f3 esta sinfon\u00eda a Napole\u00f3n y que despu\u00e9s tach\u00f3 la dedicatoria al enterarse de que Napole\u00f3n se hab\u00eda autocoronado emperador. El t\u00edtulo que dio finalmente a la pieza fue la Eroica. Resulta asombroso que el compositor no expresara su salida de una profunda depresi\u00f3n de una forma introspectiva o puramente personal, como era com\u00fan entre los compositores del Romanticismo en el siglo XIX, sino con la esperanza que encerraba la promesa de un cambio revolucionario en Europa. En el mundo acad\u00e9mico se entiende a menudo que la fe de Beethoven en los ideales revolucionarios se apag\u00f3 con la eliminaci\u00f3n de la dedicatoria a Napole\u00f3n, pero esto no es cierto, ni mucho menos. Hay muchas referencias dispersas en sus cartas escritas a lo largo de toda su vida que indican que segu\u00eda creyendo en el fin del poder de la aristocracia y del clero.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En efecto, tan tarde como en 1822, cuando Beethoven recibi\u00f3 la noticia de la muerte de Napole\u00f3n, cuentan que dijo: \u201cYa he compuesto la m\u00fasica adecuada para esta cat\u00e1strofe.\u201d Es probable que se refer\u00eda a la gran marcha f\u00fanebre que constituye el segundo movimiento de la Eroica, aunque tambi\u00e9n es posible que estuviera pensando en el grandioso escenario de la misa que estaba escribiendo entonces, la Missa Solemnis. La prueba de la continuidad de las simpat\u00edas radicales de Beethoven aparece asimismo en muchas obras que produjo a lo largo de los a\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>Revoluci\u00f3n de la forma<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En la d\u00e9cada posterior a la Eroica, compuso una serie de otras obras maestras, incluidas las quinta, sexta y s\u00e9ptima sinfon\u00edas; su \u00fanica \u00f3pera, Fidelio; varias grandes oberturas; los \u00faltimos tres conciertos para piano; y su Concierto para Viol\u00edn, los cuartetos Razumovsky, la sonata Appassionata para piano y muchas otras. Todas estas piezas, de una manera u otra, revolucionaron las formas musicales. Las obras para orquesta sinf\u00f3nica y Fidelio tematizan a menudo la lucha de la libertad frente a la opresi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Fidelio es un ejemplo destacado de una \u00f3pera de rescate, un g\u00e9nero estrechamente asociado a la Revoluci\u00f3n francesa, con la t\u00edpica tem\u00e1tica del rescate de un h\u00e9roe del encierro o la ejecuci\u00f3n a manos de la tiran\u00eda. La \u00f3pera est\u00e1 basada en un guion de Jean-Nicolas Bouilly, quien hab\u00eda sido un destacado jurista en el gobierno republicano franc\u00e9s. Supuestamente basado en hechos reales, cuenta la historia de una mujer que se disfraza de hombre para ayudar a su marido, un preso pol\u00edtico, a escapar de la c\u00e1rcel. Las primeras representaciones de la \u00f3pera tuvieron lugar en Viena durante la ocupaci\u00f3n por las fuerzas napole\u00f3nicas. De hecho, la turbulenta historia de esta \u00f3pera, cuyas primeras representaciones fueron un fracaso y que tuvo que ser revisada a fondo para futuras funciones, tal vez se explique en parte por el rechazo de sus aspectos pol\u00edticos m\u00e1s radicales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Beethoven no fue, ni mucho menos, el \u00fanico compositor de su tiempo que celebr\u00f3 el advenimiento de la Revoluci\u00f3n francesa y que expres\u00f3 los ideales de esta en su m\u00fasica. En efecto, hubo coet\u00e1neos suyos que expresaron lo mismo de forma mucho m\u00e1s evidente. Por ejemplo, Fran\u00e7ois-Joseph Gossec, Luigi Cherubini y \u00c9tienne M\u00e9hul escribieron canciones patri\u00f3ticas y \u00f3peras que ensalzaban expl\u00edcitamente el republicanismo. Pero si bien estos compositores celebraban intelectualmente lo nuevo, lo hac\u00edan en el estilo de lo antiguo, y esta es una de las razones de que sus obras no hayan sobrevivido al paso del tiempo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En cambio, Beethoven expres\u00f3 el dinamismo de su \u00e9poca no solo de forma superficial, con declaraciones de virtud revolucionaria, sino m\u00e1s bien desarrollando un estilo musical radicalmente nuevo, que reflejaba los nuevos tiempos. Hay pocas obras suyas en las que el elemento pol\u00edtico resulte tan manifiesto: principalmente Fidelio, la Eroica y la Novena Sinfon\u00eda. Beethoven evocaba mundos sonoros que en su \u00e9poca resultaban revolucionarios. De hecho, transformaron radicalmente la m\u00fasica europea, de manera parecida a c\u00f3mo el republicanismo estaba transformando la sociedad europea.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En parte lo logr\u00f3 gracias a un mayor sentido de la escala, no solo en t\u00e9rminos de la longitud de las piezas, que requer\u00eda arquitecturas musicales m\u00e1s complejas, sino tambi\u00e9n en t\u00e9rminos del tama\u00f1o de la orquesta, la gama de instrumentos utilizados y la mejora de las habilidades t\u00e9cnicas de los m\u00fasicos, m\u00e1s all\u00e1 de lo que anteriormente se esperaba de ellos. Cuando un violinista se le quej\u00f3 de la dificultad t\u00e9cnica de una de sus composiciones, cuentan que Beethoven contest\u00f3: \u201c\u00a1Qu\u00e9 me importa tu bazofia de viol\u00edn!\u201d<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Desde el punto de vista estil\u00edstico, tend\u00eda a centrarse en temas nimios, a menudo triviales, que incansablemente recorren largas secuencias musicales, pero que circulan entre diferentes instrumentos y se transforman continuamente. Este estilo lo ejemplifica el primer movimiento de la Quinta Sinfon\u00eda, que comienza con uno de los motivos m\u00e1s famosos de toda la m\u00fasica. Casi todos los compases de este movimiento, que dura unos siete minutos, repite este motivo de alguna forma. De hecho, tambi\u00e9n aparece en el segundo movimiento, domina el tercero y de nuevo puede o\u00edrse en el movimiento final. Esto crea un sentido de unidad y de constante transformaci\u00f3n a lo largo de toda la sinfon\u00eda, en vez de limitarse a una sucesi\u00f3n de movimientos deslavazados, apenas vinculados entre s\u00ed, que era t\u00edpico de las sinfon\u00edas compuestas hasta entonces. Este es el planteamiento \u2013la escala heroica, la grandiosa narrativa, el sentido de unidad de prop\u00f3sito y transformaci\u00f3n radical en la m\u00fasica\u2013 que inaugur\u00f3 un periodo de fervor revolucionario.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>La reacci\u00f3n y el periodo postrero<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La segunda crisis de calado en la vida de Beethoven comenz\u00f3 alrededor de 1813. Su hermano menor, Kaspar, muri\u00f3 de tuberculosis, y entonces \u00e9l se enzarz\u00f3 en una larga y desagradable batalla legal con la viuda de Kaspar en torno a la custodia de su hijo. Tras la sucesi\u00f3n de obras maestras de la d\u00e9cada pasada, su producci\u00f3n musical se desplom\u00f3. La \u00fanica obra de envergadura que complet\u00f3 durante este periodo fue una pieza que le encargaron para celebrar la victoria de Wellington sobre Napole\u00f3n en la batalla de Vitoria.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Esta Sinfon\u00eda de la Batalla es, para decirlo sin rodeos, basura musical: bomb\u00e1stica, carente de desarrollo musical y apoyada en artilugios baratos como un novedoso \u00f3rgano mec\u00e1nico que permit\u00eda reproducir la barah\u00fanda de la batalla. No contiene ni rastro de las ambig\u00fcedades ni de la inventiva que se escucha en otras piezas de su obra. A pesar de ello, le gener\u00f3 m\u00e1s ingresos que cualquier otra composici\u00f3n que produjo a lo largo de su vida. Tal vez uno de los logros menos ilustres de Beethoven sea el descubrimiento de que el entretenimiento barato resulta a menudo m\u00e1s rentable que el arte revolucionario bajo el capitalismo. Pero quiz\u00e1 este episodio es una prueba m\u00e1s de su profunda desmoralizaci\u00f3n personal y pol\u00edtica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Aunque Beethoven no hubiera producido ninguna obra significativa m\u00e1s durante los catorce a\u00f1os restantes de su vida, seguir\u00eda siendo considerado uno de los grandes de la m\u00fasica de Occidente. Sin embargo, cuando ya hab\u00eda sido una de esas personas nada frecuentes que transforman una vez su forma art\u00edstica, pas\u00f3 a ser un artista, a\u00fan menos frecuente, que lo hace una segunda vez. Su periodo postrero se ha convertido en un patr\u00f3n para muchos artistas posteriores en diferentes campos, como un periodo en que un genio reconocido tiene la confianza y la capacidad para ampliar el horizonte de las posibilidades art\u00edsticas para las siguientes generaciones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">No hay muchas piezas significativas de este periodo. Aparte de una serie de composiciones menores, solo hay una sinfon\u00eda, cinco cuartetos de cuerdas, media docena de sonatas para piano y un arreglo de la Misa. Pero cada una de estas piezas sigue figurando, m\u00e1s de 200 a\u00f1os despu\u00e9s, entre las m\u00e1s importantes de la historia de la m\u00fasica occidental. Los llamados \u00faltimos cuartetos tienen una profundidad emocional como nunca antes se hab\u00eda escuchado en esta forma y pocas veces igualada desde entonces. Donde esta cualidad se pone de manifiesto de manera m\u00e1s asombrosa es en el Cuarteto de cuerdas n\u00ba 13. El editor de Beethoven rechaz\u00f3\u00a0 un movimiento de esta pieza con el argumento de que pon\u00eda en peligro su viabilidad comercial. Beethoven lo public\u00f3 entonces separadamente, como pieza suelta, llamada Grosse Fuge.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La Grosse Fuge desconcert\u00f3 a cr\u00edticos y al p\u00fablico por igual la primera vez que se interpret\u00f3, e incluso hoy sigue siendo un reto para las audiencias. Una fuga presenta como m\u00ednimo dos temas \u2013sujeto y contrasujeto\u2013 y ha sido una forma muy utilizada por los compositores durante siglos. Sin embargo, en esta pieza la din\u00e1mica se lanza con una tensi\u00f3n tremenda y se mantiene, con tan solo una breve pausa, a lo largo de todo el desarrollo, de unos 15 minutos de duraci\u00f3n. Stravinsky, el archimodernista del siglo XX, la calific\u00f3 de pieza que ser\u00eda \u201csiempre actual\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>Para el mundo entero<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Estas piezas, junto con la sonata Hammerklavier y la Missa Solemnis, sugieren que las adversidades personales y la desmoralizaci\u00f3n pol\u00edtica hab\u00edan llevado a Beethoven a volcarse casi completamente en su mundo interior, alejado de todo intento de compromiso din\u00e1mico con el mundo que le rodea, que marc\u00f3 su periodo heroico en la primera d\u00e9cada del siglo XIX. La narrativa al uso sostiene que el compositor hab\u00eda hecho las paces con la reacci\u00f3n pol\u00edtica, o al menos que hab\u00eda dejado atr\u00e1s el fervor revolucionario de su juventud. Sin embargo, su Novena Sinfon\u00eda, completada apenas tres a\u00f1os antes de su muerte, parece indicar justo lo contrario.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u00bfQu\u00e9 hace que la Novena Sinfon\u00eda siga siendo tan convincente como obra de arte y como declaraci\u00f3n pol\u00edtica? Su obertura no se parece a nada que se hubiera escuchado hasta entonces en una obra para una gran orquesta. Los sonidos emergen de alg\u00fan lugar misterioso y difuso, convocando gradualmente las fuerzas de la orquesta. Esta t\u00e9cnica de obertura de largo horizonte no se utilizar\u00e1 de nuevo hasta las sinfon\u00edas de Bruckner y Mahler, muchas d\u00e9cadas despu\u00e9s. En medio de este movimiento aparece un pasaje catacl\u00edsmico en que la violencia y la ansiedad se expresan con una fuerza y disonancia que presagian la m\u00fasica de un siglo despu\u00e9s, compuesta en la \u00e9poca de la primera guerra mundial y del colapso de los imperios europeos. La sinfon\u00eda nunca se recupera del todo de ese trauma hasta el cl\u00edmax de la Oda a la alegr\u00eda, m\u00e1s de media hora despu\u00e9s.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Incluso entonces la conclusi\u00f3n triunfante no llega sin esfuerzo, con armon\u00edas inestables y un conjunto de variaciones que parecen buscar continuamente una victoria final. Los momentos postreros de la sinfon\u00eda, llenos de entusiasmo y definitivamente triunfantes, tambi\u00e9n transmiten un sentido de fren\u00e9tica desesperaci\u00f3n. En pocas palabras, toda la sinfon\u00eda es una exploraci\u00f3n musical de lucha, pero esta vez mucho m\u00e1s extrema y precaria que en la Eroica de veinte a\u00f1os atr\u00e1s. En contraste con muchos de los rom\u00e1nticos que vinieron despu\u00e9s de Beethoven, la escala en que est\u00e1 escrita la m\u00fasica deja claro que no se trata meramente de la lucha de una persona solitaria, sino de una lucha que se desarrolla a una escala mucho mayor.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Las palabras de Friedrich Schiller que aparecen en el final lo ponen todav\u00eda m\u00e1s claro, con las declaraciones de \u201cTodos los humanos ser\u00e1n hermanos\u201d y \u201c\u00a1Abrazaos, millones de criaturas! \u00a1Que un beso una al mundo entero!\u201d Estos sentimientos tambi\u00e9n estaban en flagrante contradicci\u00f3n con un periodo que vio la restauraci\u00f3n de la monarqu\u00eda en Francia y la represi\u00f3n del movimiento republicano en toda Europa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>Un icono nada pretencioso<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Beethoven muri\u00f3 en marzo de 1827. Se calcula que nada menos que 30.000 personas asistieron al cortejo f\u00fanebre en Viena, una ciudad que en aquel entonces ten\u00eda apenas 250.000 habitantes. Muy poco despu\u00e9s comenz\u00f3 la deificaci\u00f3n. Monumentos como el erigido en 1845 en Bonn, la ciudad en que naci\u00f3, o la escultura de Max Klinger para la famosa exposici\u00f3n de 1902 del movimiento secesionista, lo presentan a modo de un gran l\u00edder pol\u00edtico o un dios de la Antig\u00fcedad.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_15722\" aria-describedby=\"caption-attachment-15722\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"15722\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=15722\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Musica2412-III.jpg?fit=800%2C587&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"800,587\" data-comments-opened=\"0\" data-image-title=\"M\u00fasica2412 III\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Musica2412-III.jpg?fit=656%2C481&amp;ssl=1\" class=\" size-full wp-image-15722 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Musica2412-III.jpg?resize=656%2C481&#038;ssl=1\" alt=\"M\u00fasica2412 III\" width=\"656\" height=\"481\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Musica2412-III.jpg?w=800&amp;ssl=1 800w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Musica2412-III.jpg?resize=300%2C220&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Musica2412-III.jpg?resize=768%2C564&amp;ssl=1 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 656px) 100vw, 656px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-15722\" class=\"wp-caption-text\">Escultura de Beethoven de Max Klinger para la famosa exposici\u00f3n secesionista de 1902.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Muchos a\u00f1os despu\u00e9s de su muerte, a comienzos del siglo XX, los compositores todav\u00eda estaban luchando por zafarse de su sombra. El nombre y la imagen de Beethoven han acabado representando mucho m\u00e1s que su vida y su m\u00fasica: se han convertido en un avatar de la propia tradici\u00f3n cl\u00e1sica de Occidente. Cuando Chuck Berry quiso significar la llegada iconoclasta del rock \u2018n\u2019 roll, no titul\u00f3 su exitoso disco Roll Over Bach.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Sin embargo, Beethoven fue en vida un menesteroso, y ocasionalmente una especie de embaucador cuando llegaban a publicarse sus obras y se organizaban conciertos con su m\u00fasica. Fue el primer gran compositor que apareci\u00f3 en retratos con una peluca de pelo erizado y que logr\u00f3 vivir como m\u00fasico independiente durante toda su carrera, y no al servicio de la iglesia o de una familia aristocr\u00e1tica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El mayor problema con la imagen prometeica de Beethoven es que en realidad tuvo que luchar mucho para producir sus obras maestras. De sus cartas y del testimonio de sus numerosas amistades se desprende que era una persona nada pretenciosa. Esto tambi\u00e9n se transluce en su m\u00fasica, que a menudo se define por su estilo heroico, pero que tambi\u00e9n nos interpela en un plano muy humano. Buena parte de su m\u00fasica expresa un tiempo de combate entre la esperanza de un cambio progresista radical y las fuerzas de la reacci\u00f3n. Este era el mundo de Beethoven, y de muchas maneras es tambi\u00e9n el nuestro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>* Simon Behrman<\/strong> es profesor de Derecho en la Universidad de Londres y estudioso de la m\u00fasica cl\u00e1sica. Es autor de Shostakovich: Socialism, Stalin &amp; Symphonies. Art\u00edculo publicado en <a href=\"https:\/\/www.jacobinmag.com\/\">Jacobin<\/a>, 17-12-2020.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>250 a\u00f1os despu\u00e9s de su nacimiento, la m\u00fasica de Beethoven mantiene su potencial estimulante y subversivo. Su revoluci\u00f3n de la forma art\u00edstica estaba \u00edntimamente asociada a su simpat\u00eda por las revoluciones pol\u00edticas de su \u00e9poca.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":15720,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_wpcom_ai_launchpad_first_post":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[2367],"tags":[117695,703604981,703604982,703604983],"class_list":["post-15715","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","tag-beethoven","tag-haydn","tag-mozart","tag-schubert","fallback-thumbnail"],"jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":false,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-45t","amp_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Musica2412-1408497124-1608829483924.jpg?fit=1194%2C963&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15715","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=15715"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15715\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15725,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15715\/revisions\/15725"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/15720"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=15715"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=15715"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=15715"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}