{"id":15185,"date":"2020-11-27T19:10:08","date_gmt":"2020-11-27T18:10:08","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=15185"},"modified":"2020-11-28T16:14:14","modified_gmt":"2020-11-28T15:14:14","slug":"maradona-napoli-juega-al-lotto-pero-llorando-marco-ciriello","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=15185","title":{"rendered":"Maradona &#8211; Napoli juega al lotto, pero llorando. [Marco Ciriello]"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Los napolitanos vuelven al San Paolo, el estadio donde jug\u00f3 Maradona, y se acurrucan en sus muros como si fuera una catedral, una Notre-Dame de la pelota. Marco Ciriello cuenta c\u00f3mo llora esa ciudad al inmigrante de origen pobre, al campe\u00f3n alegre, al jugador que le dio clase a esa tierra que hoy se da corte: el Dios del f\u00fatbol ha jugado aqu\u00ed.<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"http:\/\/revistaanfibia.com\/\">Revista Anfibia<\/a>, noviembre 2020<\/strong><\/p>\n<p><strong>Traducci\u00f3n de Mario Greco<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 27-11-2020<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las luces del San Paolo est\u00e1n encendidas, y los napolitanos no duermen, no pueden. Desafiando al lockdown impuesto por el Covid-19 salen en busca de lo que queda en N\u00e1poles del \u00faltimo verdadero rey: Diego Armando Maradona. Van al Campo Para\u00edso, ahora en desuso, all\u00ed donde Diego llegaba en su Ferrari cada ma\u00f1ana \u2013escoltado por un ej\u00e9rcito de jovencitos en moto-. Entran en los ochenta, dejan velas, pegan mensajes f\u00fanebres como si se hubiese muerto un pariente. Van a los kioscos donde se juega a la loter\u00eda a apostar a los n\u00fameros del lotto como se hace frente a cada gran evento napolitanto, pero esta vez lo hacen llorando.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llegan a los \u201cbarrios espa\u00f1oles\u201d (quartieri spagnoli) donde hay un enorme mural (es uno de los primeros, fue hecho cuando todav\u00eda no exist\u00eda Banksy y una pitada as\u00ed era todo un evento). Tomando la fachada entera de un Palacio, un Maradona emerge hacia el cielo, una imagen sacra en una ciudad que habla con los santos y los muertos, que ata su tiempo a la licuaci\u00f3n de la sangre de San Gennaro. Pero Napoli es tambi\u00e9n el lugar donde el gran poeta Giacomo Leopardi encontr\u00f3 otra dimensi\u00f3n. Como Diego, que ya pertenec\u00eda a los napolitanos que viven en el extranjero, como el pintor Caravaggio y una escritora con menos pueblo pero no con menos bravura: Anna Mar\u00eda Ortese. Maradona est\u00e1 con ellos quiz\u00e1s un escal\u00f3n por encima.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su llegada a N\u00e1poles fue un evento comparable al retorno de Don Sebastiao, m\u00edtico rey de Portugal desaparecido durante la batalla de Ksar el Kebir, de la que habla Vargas Llosa. Una aparici\u00f3n. Hab\u00eda noventa mil personas en el San Paolo aquel 5 de julio de 1984. Todos aqu\u00ed recuerdan ese d\u00eda con la misma intensidad, quiz\u00e1s, con la que los americanos recuerdan aquel 22 de noviembre de 1963 en Dallas, el del asesinato de Kennedy. Y quien no estuvo en el estadio, con el paso del tiempo seguramente habr\u00e1 considerado esa ausencia como un pecado mortal. Aquel d\u00eda en el San Paolo todos lo pensaron pero todav\u00eda ninguno lo cre\u00eda. Maradona hab\u00eda regalado un gesto furtivo, de connivencia con la felicidad. Era el trailer de una mega producci\u00f3n de Hollywood, pero ten\u00eda un lenguaje distante de la realidad y del pasado. El estupor de aquella visi\u00f3n necesit\u00f3 dos a\u00f1os para encontrarse y convertirse en certeza absoluta. Despu\u00e9s de eso, lo m\u00e1s normal en N\u00e1poles era pensar que ten\u00edamos todas las condiciones para divertirnos. Una alegr\u00eda desprolija sal\u00eda del pie de un innegable campe\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comenzaba nuestra belle \u00e8poque futbol\u00edstica, pero est\u00e1bamos convencidos -sobretodo despu\u00e9s del primer a\u00f1o maradoniano- que otra vez nos embarc\u00e1bamos a la t\u00edpica inconclusi\u00f3n napolitana. Astillas de fantas\u00eda con repentinos aguaceros de emociones y goles de antolog\u00eda, pero todav\u00eda muy poco para dejar atr\u00e1s el tiempo de las humillaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El San Paolo no fue m\u00e1s el mismo, como cuenta Roberto Fontanarrosa en \u201cEl \u00e1rea 18\u201d al compararlo con el fondo de un volc\u00e1n. Con los a\u00f1os, el estadio se convirti\u00f3 en la casa de Diego. Luego, en la casa vac\u00eda de Diego. Ahora tomar\u00e1 su nombre, mientras la gente se acurruca a sus muros como si fuera una catedral, una Notre-Dame de la pelota.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ese estadio, el 3 de julio de 1990, en la semifinal del Mundial entre Italia y Argentina, Maradona demostr\u00f3 conocer N\u00e1poles y el sur de Italia como pocos. En esos a\u00f1os hab\u00eda respirado la diferencia entre pertenecer a un equipo del sur y a uno del norte (Juventus, Milan, Inter); hab\u00eda entendido que ganar en N\u00e1poles era distinto, era un triple esfuerzo, e hizo palanca sobre ese sentimiento popular\u00a0 creando una grieta en el aliento por la Nazionale y luego incluso eliminando a Italia, le dijo a N\u00e1poles: \u201cHoy los consideran italianos, pero el resto del a\u00f1o son solo terroni\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y N\u00e1poles no lo abuche\u00f3: es m\u00e1s, se hizo un poco Argentina (el director Paolo Sorrentino y yo fuimos de los que hincharon contra Italia). Y ese poco emerge cada vez que hay que hacerse cargo de la ciudad que ya tiene un mont\u00f3n de problemas propios para pagar adem\u00e1s por aquel partido. Los italianos se hab\u00edan olvidado que un a\u00f1o antes Maradona hab\u00eda doblegado a los alemanes del Sttugart \u2013en una ciudad de emigraci\u00f3n y humillaci\u00f3n para los napolitanos- y obtenido la copa UEFA, llevando a N\u00e1poles y a su equipo a la cima de Europa como no ocurr\u00eda desde que Mozart fue obligado a visitar la ciudad.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para entender la medida del vac\u00edo que deja Maradona es necesario pensar en la muerte del emperador del teatro Eduardo de Filippo, que alcanz\u00f3 a verlo llegar. Aquellos a\u00f1os napolitanos de Diego coinciden no solo con las primeras victorias del equipo y la reafirmaci\u00f3n de una ciudad que a\u00fan est\u00e1 resentida por no ser m\u00e1s la capital de un reino. Entonces, el actor y director Massimo Troisi empezaba a realizar films que luego ser\u00edan fundamentales para varias generaciones. En la m\u00fasica, Pino Daniele llev\u00f3 a N\u00e1poles y a su lengua afuera de su propio ghetto mezcl\u00e1ndola con el sound mediterr\u00e1neo y el americano que sonaban de manera masiva en la ciudad. Lleg\u00f3 tambi\u00e9n al crimen organizado, la camorra, con la familia Giuliano \u2013comparados a los Bonnanno de New York retratados por Gay Talese- con los que Diego pos\u00f3 en una foto famosa: esa en la que estaba sentado en su ba\u00f1era con forma de concha de mar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo se alteraba, el rey iba de un lado al otro, iba a los bautismos de los ni\u00f1os napolitanos que llevaban su nombre, amaba peluqueras y se\u00f1oras de la N\u00e1poles buena, gui\u00f1aba el ojo a los intelectuales, jugaba con el pueblo e iba a las fiestas de la camorra. Otros tambi\u00e9n fueron, pero s\u00f3lo Diego pag\u00f3. Hac\u00eda los goles, venc\u00eda y festejaba donde hubiese que festejar. Cada vez que entraba al campo de juego bajaban los delitos, la ciudad se deten\u00eda, la buena y la mala, como se detiene en estas horas. Todo lo que Barcelona le hab\u00eda negado N\u00e1poles se lo daba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed se drog\u00f3 tranquilamente, consumi\u00e9ndose, pero tuvo tiempo para convertirse en un ejemplo. Otros se drogaron, pero solo Diego pag\u00f3. Rescat\u00f3 a la ciudad, aquella de los \u00faltimos: era un pobre que no se avergonzaba en una ciudad de pobres que se la rebuscan; era un campe\u00f3n que hab\u00eda elegido un equipo que hasta ese momento solo hab\u00eda obtenido alg\u00fan trofeo menor; era un extranjero perfectamente integrado. De estas tres cosas juntas N\u00e1poles no pudo recuperarse. Con Maradona madur\u00f3 una actitud aristocr\u00e1tica, todo se silenciaba ante el hecho de que el Dios del f\u00fatbol hab\u00eda jugado aqu\u00ed, ocupando un lugar en la cola del cometa maradoniano. Aprovechando su generosidad. No alcanzaban los dos scudetti obtenidos (1986-1987, 1989-1990) \u2013t\u00edtulos luego merodeados pero nunca m\u00e1s conseguidos- que fueron festejados como diez carnavales de Rio juntos filmados por Kusturica y Fellini. No. Se le ped\u00eda tambi\u00e9n que fuera a jugar a beneficencia a un potrero -parecido a los de Villa Fiorito- en Acerra, en la periferia de la ciudad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hubo un sustantivo que escuchamos expandirse hasta lo inveros\u00edmil, adoptando giros vocales detr\u00e1s de un dialecto pr\u00e1ctico y el italiano atrofiado de la transmisi\u00f3n de los partidos oficiales. Aqu\u00ed todos \u2013improvisados compa\u00f1eros de equipo y adversarios- mastican una sola palabra que se convierte en mantra contra la incredulidad: \u201cDiego, Diego, Diego\u201d. Al vac\u00edo o con raz\u00f3n, no importa, es hermoso decirlo, tiene valor para el relato, el nombre denuncia la cercan\u00eda, el nombre deviene rosario con milagro incluido, \u00e9l est\u00e1 all\u00ed con ellos, suda junto a ellos, se ensucia, toca la pelota que se ha convertido en una pelota de barro, la acaricia, la pasa y pide la devoluci\u00f3n, y cada intercambio queda grabado porque es un paso m\u00e1s hacia el \u00eddolo, una sutileza en el campo de juego que se convierte en \u00e9pica fuera de \u00e9l. Cuando el que tir\u00f3 paredes pueda contarlo, dir\u00e1: \u201cLo dej\u00e9 cara a cara con el arquero a Maradona y luego corr\u00ed a abrazarlo, porque obviamente marc\u00f3 el gol\u201d. Sentirse por un momento campeones al lado del mito. Una banda de desheredados y pobres, s\u00ed, pero felices. Esta es la clave de Maradona en N\u00e1poles: es el Dios del f\u00fatbol que viene a jugar en tu equipo, te hace vencer y te enamora. Luego se va, y cada vez que vuelve es como si siempre hubiese estado aqu\u00ed. Es invocado y aparece y se repite.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Italia hay un t\u00edpico sticker religioso que todav\u00eda est\u00e1 pegado sobre muchas ventanas de las casas napolitanas. No tiene la cara de Jes\u00fas sino la de Diego. Arriba, una frase: \u201cProt\u00e9genos donde quiera que estemos\u201d.<\/p>\n<p><strong>* Marco Ciriello<\/strong> (1975) es escritor, periodista y documentalista. Es el autor del libro \u201cMaradona es mi amigo\u201d (66thand2nd) y muchos otros libros entre estos de \u201cUn d\u00eda de estos\u201d (Rubbettino) una novela sobre N\u00e1poles en los ochenta.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los napolitanos vuelven al San Paolo, el estadio donde jug\u00f3 Maradona, y se acurrucan en sus muros como si fuera una catedral, una Notre-Dame de la pelota.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":15189,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[21862,703604825],"tags":[17212],"class_list":{"0":"post-15185","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-italia","8":"category-maradona","9":"tag-america-latina","11":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Maradona.jpg?fit=512%2C288&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":false,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-3WV","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15185","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=15185"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15185\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15191,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15185\/revisions\/15191"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/15189"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=15185"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=15185"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=15185"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}