{"id":14791,"date":"2020-10-31T17:18:34","date_gmt":"2020-10-31T16:18:34","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=14791"},"modified":"2020-10-31T17:18:34","modified_gmt":"2020-10-31T16:18:34","slug":"chile-de-la-movilizacion-a-la-representacion-juan-pablo-luna-fernando-rosenblatt","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=14791","title":{"rendered":"Chile &#8211; \u00bfDe la movilizaci\u00f3n a la representaci\u00f3n? [Juan Pablo Luna\/Fernando Rosenblatt]"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/ladiaria.com.uy\/chile\/\">La Diaria<\/a>, 31-10-2020<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 31-10-2020<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 18 de octubre de 2019, hace poco m\u00e1s de un a\u00f1o, Chile \u201cestall\u00f3\u201d cuando un grupo de estudiantes fue duramente reprimido al \u201csaltar el torniquete\u201d del Metro en protesta por el aumento de la tarifa de transporte. El conflicto escal\u00f3 r\u00e1pidamente, generando una ola de protestas masivas en torno a un m\u00ednimo com\u00fan denominador: \u201cno son 30 pesos, son 30 a\u00f1os\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras ese eslogan hab\u00eda un movimiento tan inorg\u00e1nico como en\u00e9rgico, sin una agenda muy clara y desprovisto de l\u00edderes, pero capaz de ganar legitimidad social y sostenerla en el tiempo. El movimiento condensaba a\u00f1os de frustraci\u00f3n con el sistema pol\u00edtico, con el modelo de desarrollo, y con las promesas incumplidas de ambos. Los carteles, pancartas y grafitis refer\u00edan al sistema de pensiones, al acceso y la calidad de la salud, al medio ambiente, a la educaci\u00f3n, a la vivienda, y a la corrupci\u00f3n. Eventualmente fue cristalizando un diagn\u00f3stico en torno a la dignidad y al problema de la desigualdad social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dicha desigualdad refer\u00eda no solo al ingreso, sino al trato y al acceso a derechos fundamentales de ciudadan\u00eda social y a la justicia. As\u00ed, nuevas generaciones de chilenos, m\u00e1s educados, pero tambi\u00e9n con expectativas de movilidad ascendente frustradas por los techos de cristal propios de una sociedad estamental, tomaron las calles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta demanda social comenz\u00f3 tambi\u00e9n a resonar con una vieja demanda de sectores pol\u00edticos de la centro-izquierda, de elites intelectuales y de movimientos sociales que en el pasado se hab\u00edan nucleado en torno a la necesidad de cambiar la Constituci\u00f3n, heredada de la dictadura de Pinochet. Ya hubo reformas. La de 1989 fue la que elimin\u00f3 la mayor parte de los aspectos no democr\u00e1ticos de la Constituci\u00f3n de 1980. En 2005 se avanz\u00f3 a\u00fan m\u00e1s en la eliminaci\u00f3n de barreras o frenos al desarrollo de una democracia pol\u00edtica plena.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante, la Constituci\u00f3n de 1980 sigue siendo \u201ctramposa\u201d, en tanto ancla institucionalmente componentes clave del modelo socioecon\u00f3mico. Ese modelo es responsable del crecimiento econ\u00f3mico, pero tambi\u00e9n de la desigualdad en la distribuci\u00f3n de sus rentas y beneficios. La Constituci\u00f3n tambi\u00e9n se vincula a un sistema de privilegios que ha permitido, y s\u00f3lo sancionado con medidas irrisorias, la colusi\u00f3n evidente entre sectores empresariales y la casta pol\u00edtica. La presencia de una justicia \u201cpara pobres\u201d y otra \u201cpara ricos\u201d constituye otra demanda tras el movimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es casualidad, con ese trasfondo, que la violenta represi\u00f3n de las primeras protestas y la violaci\u00f3n frecuente de derechos humanos en dicha represi\u00f3n terminase catalizando la protesta y el sentimiento anti-elite. En el punto m\u00e1s \u00e1lgido del estallido, al borde de una posible intervenci\u00f3n militar m\u00e1s decidida, y bajo rumores de huelga policial (pocos d\u00edas despu\u00e9s de que un conflicto similar hab\u00eda terminado con el derrocamiento de Evo Morales en Bolivia), los l\u00edderes pol\u00edticos llegaron a un acuerdo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, ante el desborde institucional, asediados por una ola de protestas que no pod\u00edan controlar, y sin capacidad de someter a control civil a las fuerzas policiales, los partidos pol\u00edticos decidieron abrir una v\u00eda institucional para la reforma de la Constituci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la madrugada del 15 de noviembre firmaron el \u201cAcuerdo Por la Paz Social y la Nueva Constituci\u00f3n\u201d que establec\u00eda la realizaci\u00f3n de dos plebiscitos, uno de \u201centrada\u201d, el que finalmente se realiz\u00f3 el 25 de octubre, y uno de \u201csalida\u201d, en 2022. El Acuerdo concit\u00f3 apoyos transversales. Los partidos que durante a\u00f1os eligieron desmovilizar a la sociedad civil y competir en base a l\u00f3gicas que barr\u00edan el conflicto distributivo bajo la alfombra, parec\u00edan haber encontrado una f\u00f3rmula para conducir la movilizaci\u00f3n al cauce institucional. El verano y la pandemia hicieron el resto. Con toque de queda desde marzo y con una crisis econ\u00f3mica y sanitaria que volvi\u00f3 v\u00edvidos e inmediatos recuerdos de la crisis de 1982, la protesta se apacigu\u00f3. No obstante, las consecuencias econ\u00f3micas y sanitarias de la pandemia tambi\u00e9n terminaron castigando, mucho m\u00e1s duramente, a los sectores populares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los resultados del plebiscito en Chile muestran que el pa\u00eds no estaba polarizado, como se argument\u00f3 durante la campa\u00f1a electoral, por parte de los defensores del Rechazo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al poco tiempo de haber iniciado un desconfinamiento gradual y parcial, luego de haber sido postergado a principios de a\u00f1o, Chile celebr\u00f3 el domingo 25 de octubre el plebiscito por la nueva constituci\u00f3n. El 78% vot\u00f3 por aprobar una nueva constituci\u00f3n. Un porcentaje similar eligi\u00f3 la Convenci\u00f3n Constitucional como \u00f3rgano encargado de redactar la nueva Constituci\u00f3n Pol\u00edtica de Chile. Aunque solamente asisti\u00f3 a votar 50% del padr\u00f3n electoral, vot\u00f3 m\u00e1s gente que nunca (m\u00e1s de siete millones y medio), abriendo as\u00ed un proceso a partir del cual Chile tendr\u00e1, por primera vez en toda su historia republicana, una Constituci\u00f3n redactada y ratificada en democracia. La Convenci\u00f3n Constitucional representar\u00e1, adem\u00e1s, la primera de la historia con una conformaci\u00f3n paritaria en t\u00e9rminos de g\u00e9nero. Esto \u00faltimo refleja una victoria de la nueva ola del movimiento feminista, uno de los protagonistas m\u00e1s relevantes y articulados del movimiento social, tanto antes como despu\u00e9s de los eventos de octubre de 2019.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los resultados reflejan claramente un clivaje de clase. El Rechazo (a una nueva Constituci\u00f3n) gan\u00f3 s\u00f3lo en las tres comunas m\u00e1s ricas de Chile: Vitacura, Lo Barnechea y Las Condes. Estas tres comunas no s\u00f3lo acumulan casi toda la riqueza y capital de Chile, sino que tambi\u00e9n concentran el poder pol\u00edtico y t\u00e9cnico. En Providencia, otra comuna ABC1, el Apruebo obtuvo 64% de los votos. En todo el resto de Chile, con la excepci\u00f3n de la Ant\u00e1rtida (donde la mayor\u00eda de los votantes son militares) y de una comuna rural en el norte del pa\u00eds (Colchane), la victoria del Apruebo fue aplastante. Si se analizan las regiones, en el Norte el Apruebo gan\u00f3 con 86% en Atacama y 84% en Antofagasta. En la Regi\u00f3n Metropolitana (RM) de Santiago, obtuvo 79%. En esta regi\u00f3n, el Apruebo logr\u00f3 las votaciones m\u00e1s altas en las comunas m\u00e1s pobres. En el sector Norponiente, en Quilicura, recibi\u00f3 el 87% de los votos; en Renca, 88%. En Lo Espejo y La Pintana, comunas populares del sector poniente, el Apruebo obtuvo el 88%. Tambi\u00e9n recogi\u00f3 ese porcentaje en Puente Alto, una comuna popular y la m\u00e1s grande y poblada de Chile.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las comunas m\u00e1s pobres y populares no s\u00f3lo gan\u00f3 el Apruebo de manera contundente, sino que tambi\u00e9n aument\u00f3 de manera bastante significativa la participaci\u00f3n electoral. En Puente Alto, en la segunda vuelta de la elecci\u00f3n presidencial de 2017 votaron 167.068 personas, el 43% del electorado, y en el plebiscito lo hicieron 228.628, 57%. En Maip\u00fa, la segunda comuna m\u00e1s poblada de Chile, en el suroeste de la Regi\u00f3n Metropolitana, en la segunda vuelta de 2017 votaron 195.843 personas, 52% del padr\u00f3n. En el plebiscito votaron 243.011, 62,3%. En Quilicura, una comuna muy pobre, la participaci\u00f3n fue de 48% en 2017 y lleg\u00f3 a 60% el domingo, mientras que en La Pintana, que tiene caracter\u00edsticas similares, pas\u00f3 de 37% a 52% de una instancia a la otra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mayor votaci\u00f3n tiene un componente generacional y potencialmente disruptivo para el sistema: nuevas generaciones de votantes se incorporaron y descubrieron que mediante el voto tambi\u00e9n se pueden gestar cambios relevantes en el pa\u00eds. Es probable que estos nuevos votantes sigan participando y presionando por cambios a un sistema acostumbrado a competir por el voto de generaciones mayores, cuyas claves de movilizaci\u00f3n son las del pasado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los resultados muestran tambi\u00e9n que el pa\u00eds no estaba polarizado, como se argument\u00f3 durante la campa\u00f1a electoral, por parte de los defensores del Rechazo. Dicha posici\u00f3n tambi\u00e9n fue amplificada por el sistema de medios tradicional. Sin embargo, los resultados reflejan la presencia de una amplia mayor\u00eda social tras la opci\u00f3n del Apruebo. Esa mayor\u00eda probablemente emergi\u00f3 de una frustraci\u00f3n sostenida con la incapacidad de avanzar en cambios graduales al modelo de desarrollo durante estas \u00faltimas d\u00e9cadas. Esas demandas, aunque \u201cmoderadas\u201d, chocaron persistentemente con un bloqueo sistem\u00e1tico por parte de la elite econ\u00f3mica y del sistema pol\u00edtico (financiado por dicha elite) y parapetado en los resguardos institucionales \u201cal modelo\u201d integrados en la Constituci\u00f3n de 1980.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque la movilizaci\u00f3n social irrumpi\u00f3 fuerte en 2006 y luego en 2011, el sistema tradicional se moviliz\u00f3 para bloquear cambios significativos al modelo. As\u00ed, el estallido de 2019 y la consiguiente apertura de la v\u00eda institucional para la reforma de la Constituci\u00f3n terminaron por consolidar una noci\u00f3n problem\u00e1tica: el desborde institucional y la violencia termin\u00f3 constituyendo la \u00fanica forma de abrir la posibilidad de empujar efectivamente por cambios en el modelo. Tras a\u00f1os de bloqueo y tras el violento desborde de 2019, el sistema pol\u00edtico chileno se enfrenta hoy con m\u00faltiples demandas de cambio, todas urgentes, la mayor\u00eda invertebradas. Y debe responder a dichas demandas, lidiando adem\u00e1s, con liderazgos desgastados, en ausencia de organizaciones partidarias medianamente institucionalizadas, y asediadas por un d\u00e9ficit profundo de legitimidad y confianza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La votaci\u00f3n refleja la irrupci\u00f3n de un movimiento electoral que en t\u00e9rminos de participaci\u00f3n y de sus preferencias sustantivas impugna al establishment. Sin embargo, dicha movilizaci\u00f3n electoral (corolario de la movilizaci\u00f3n en las calles), no tiene hoy un correlato organizacional que articule y canalice las demandas e intereses de esa amplia mayor\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dicho de manera breve, los resultados del plebiscito del domingo reflejan no s\u00f3lo la reversi\u00f3n de la abstenci\u00f3n electoral (la que en sordina se\u00f1alaban hace tiempo el descr\u00e9dito de la clase pol\u00edtica y el descontento ciudadano), sino la irrupci\u00f3n de un movimiento electoral que en t\u00e9rminos de participaci\u00f3n y de sus preferencias sustantivas impugna al establishment. Sin embargo, dicha movilizaci\u00f3n electoral (corolario de la movilizaci\u00f3n en las calles), no tiene hoy un correlato organizacional que articule y canalice las demandas e intereses de la amplia mayor\u00eda cristalizada en el resultado electoral.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Chile no cuenta hoy con un frente popular al estilo del Movimiento al Socialismo (MAS) en Bolivia o del Frente Amplio en Uruguay, capaz de articular, organizar y movilizar de modo sistem\u00e1tico a los sectores populares y medios. En un contexto democr\u00e1tico, la incorporaci\u00f3n pol\u00edtica de dichos sectores requiere, como condici\u00f3n necesaria, la existencia de organizaciones pol\u00edticas medianamente institucionalizadas. Los partidos pol\u00edticos chilenos, no obstante, tienen hoy \u201cla columna vertebral fracturada\u201d y operan, adem\u00e1s, en un contexto en que otras instituciones clave han venido perdiendo legitimidad y confianza de modo sistem\u00e1tico y sostenido al son de esc\u00e1ndalos de corrupci\u00f3n que han irrumpido de modo frecuente en la \u00faltima d\u00e9cada (por ejemplo, las fuerzas de orden, la justicia, los medios de comunicaci\u00f3n y la Iglesia).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ausencia de articulaci\u00f3n pol\u00edtica supone un problema fundamental para el proceso que hoy se abre en Chile. El desaf\u00edo de ese proceso es transformar un movimiento \u201cdestituyente\u201d en una Convenci\u00f3n Constituyente. Y para que el debate constituyente adquiera legitimidad social, dicha Convenci\u00f3n Constituyente debe reflejar una diversidad social y pol\u00edtica que el sistema pol\u00edtico tradicional no ha logrado representar. La consolidaci\u00f3n de proyectos pol\u00edticos estables es tambi\u00e9n un desaf\u00edo para el tipo de estabilidad que seguir\u00e1 a este proceso de transformaci\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo ser\u00e1 el sistema pol\u00edtico chileno de los pr\u00f3ximos veinte a\u00f1os? \u00bfQu\u00e9 tipo de estabilidad se consolidar\u00e1, c\u00f3mo ser\u00e1 la \u201cnueva normalidad\u201d pol\u00edtica?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante la ausencia de capilaridad organizacional de la pol\u00edtica, la estridencia del resultado del plebiscito puede ambientar tambi\u00e9n mayores niveles de polarizaci\u00f3n y movilizaci\u00f3n anti-pol\u00edtica. Los actores pol\u00edticos ambiciosos tienen cada vez m\u00e1s incentivos para intentar \u201cdespegarse\u201d del establishment y recurrir al atajo de polarizar el debate para suplir el vac\u00edo de representaci\u00f3n y organizaci\u00f3n pol\u00edtica. Este tipo de incentivos puede ambientar la irrupci\u00f3n de liderazgos hegem\u00f3nicos de corte populista, o bien profundizar una polarizaci\u00f3n fragmentada del sistema y del debate constitucional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ese contexto y en medio de un calendario electoral nutrido (entre 2021 y 2022 se elegir\u00e1n convencionales, autoridades locales y regionales, un nuevo parlamento y un nuevo liderazgo presidencial), Chile debe discutir y aprobar una nueva constituci\u00f3n que represente m\u00e1s balanceadamente los intereses de una sociedad que es mucho m\u00e1s plural y compleja que lo que el sistema pol\u00edtico puede representar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pol\u00edtica tiene hoy una oportunidad para reconectar con la ciudadan\u00eda y volver a conducir. Para lograrlo, debe entender que el desaf\u00edo que tiene por delante no se agota en lograr el \u201c\u00e9xito\u201d en la pr\u00f3xima ronda electoral. Ese \u00e9xito puede terminar dej\u00e1ndolos r\u00e1pidamente en una situaci\u00f3n como la que enfrenta el presidente Sebasti\u00e1n Pi\u00f1era desde el estallido: tiene el cargo, pero no tiene ni el poder ni la legitimidad social suficiente para gobernar efectivamente al pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 25 de octubre torci\u00f3 la historia y constituye un paso necesario hacia la construcci\u00f3n de una democracia plena en una sociedad que aspira al desarrollo. Como resultado, la pol\u00edtica tiene hoy una oportunidad para reconectar con la ciudadan\u00eda y volver a conducir. Para lograrlo, debe entender que el desaf\u00edo que tiene por delante no se agota en lograr el \u201c\u00e9xito\u201d en la pr\u00f3xima ronda electoral. Ese \u00e9xito puede terminar dej\u00e1ndolos r\u00e1pidamente en una situaci\u00f3n como la que enfrenta el presidente Sebasti\u00e1n Pi\u00f1era desde el estallido: tiene el cargo, pero no tiene ni el poder ni la legitimidad social suficiente para gobernar efectivamente al pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El gran desaf\u00edo radica entonces en canalizar institucionalmente y articular organizacionalmente la representaci\u00f3n de sectores populares y medios, y de una nueva generaci\u00f3n que decidi\u00f3 abrir una l\u00ednea de cr\u00e9dito a la pol\u00edtica institucional. Sin embargo, el cr\u00e9dito tiene plazos cortos, y carece de mecanismos de re-programaci\u00f3n.<\/p>\n<p>*<strong> Juan Pablo Luna<\/strong> es doctor en Ciencia Pol\u00edtica por la Universidad de Carolina del Norte y profesor titular del Instituto de Ciencia Pol\u00edtica y Escuela de Gobierno de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de Chile. <strong>Fernando Rosenblatt<\/strong> es doctor en Ciencia Pol\u00edtica por la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de Chile y profesor Asociado de la Escuela de Ciencia Pol\u00edtica de la Universidad Diego Portales.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ante el desborde institucional, asediados por una ola de protestas que no pod\u00edan controlar, y sin capacidad de someter a control civil a las fuerzas policiales, los partidos pol\u00edticos decidieron abrir una v\u00eda institucional para la reforma de la Constituci\u00f3n. <\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":14794,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[],"tags":[17212,703604791],"class_list":["post-14791","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","tag-america-latina","tag-apruebo","fallback-thumbnail"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Chile3110.jpg?fit=640%2C320&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":false,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-3Qz","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14791","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=14791"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14791\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14795,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14791\/revisions\/14795"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/14794"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=14791"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=14791"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=14791"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}