{"id":14766,"date":"2020-10-28T17:58:27","date_gmt":"2020-10-28T16:58:27","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=14766"},"modified":"2020-10-28T17:58:52","modified_gmt":"2020-10-28T16:58:52","slug":"chile-decodificar-el-plebiscito-chileno-javier-sajuria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=14766","title":{"rendered":"Chile &#8211; Decodificar el plebiscito chileno. [Javier Sajuria]"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El plebiscito y los apabullantes resultados en favor de una nueva Constituci\u00f3n son una etapa m\u00e1s de un proceso que se inici\u00f3 hace d\u00e9cadas, pero que tuvo a la ola de protestas iniciada el a\u00f1o pasado como un elemento fundamental. Los resultados muestran que, m\u00e1s que una polarizaci\u00f3n en la sociedad, lo que hay es un aislamiento de las elites.<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.nuso.org\/\">Nueva Sociedad<\/a>, octubre 2020<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 28-10-2020<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pasado 25 de octubre, m\u00e1s de siete millones de chilenos y chilenas votaron sobre si redactar una Constituci\u00f3n que reemplace la establecida durante la dictadura de Augusto Pinochet y cu\u00e1l ser\u00eda el mecanismo para hacerlo. Con 77% y 78% respectivamente, la decisi\u00f3n fue que se redacte una nueva Carta Magna y que el \u00f3rgano encargado sea 100% elegido por la ciudadan\u00eda. Es decir, se vot\u00f3 por una Convenci\u00f3n Constitucional frente a la propuesta alternativa de una comisi\u00f3n mixta integrada tambi\u00e9n por los actuales parlamentarios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El plebiscito es una etapa m\u00e1s de un proceso que se inici\u00f3 hace d\u00e9cadas, con grupos que han tratado de una forma u otra de modificar el legado constitucional de Pinochet. As\u00ed, en los a\u00f1os recientes, vimos ejemplos como la campa\u00f1a \u00abMarca tu voto\u00bb en las elecciones de 2013, en la que 10% de los votantes escribieron \u00abAC\u00bb en sus papeletas para se\u00f1alar su preferencia por la creaci\u00f3n de una Asamblea Constituyente (que es el equivalente a la Convenci\u00f3n Constitucional aprobada). Luego, durante su segundo mandato, Michelle Bachelet logr\u00f3 la participaci\u00f3n de m\u00e1s de 200.000 personas en cabildos y discusiones dentro del proceso de Encuentros Locales Autoconvocados, en los que los participantes discutieron sobre la Constituci\u00f3n que quer\u00edan. El resultado fue un proyecto de texto constitucional presentado en los \u00faltimos d\u00edas del gobierno de Bachelet y r\u00e1pidamente descartado por el nuevo gobierno de Sebasti\u00e1n Pi\u00f1era.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero el gatillo de todo este proceso lo dieron las protestas iniciadas el 18 de octubre de 2019 contra el alza del transporte p\u00fablico en Santiago, que r\u00e1pidamente pusieron en cuesti\u00f3n la creciente desigualdad social que se arrastra en Chile. Despu\u00e9s de un mes de protestas ininterrumpidas y con los militares en la calle, la elite pol\u00edtica propuso una salida institucional consistente en un plebiscito y una potencial nueva Constituci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Una amplia coalici\u00f3n por una nueva Constituci\u00f3n <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de los puntos m\u00e1s sorprendentes del resultado fue la magnitud del porcentaje obtenido por las opciones a favor de la nueva Constituci\u00f3n y la creaci\u00f3n de una convenci\u00f3n constitucional completamente elegida para este prop\u00f3sito. Ambas opciones lograron atraer a votantes m\u00e1s all\u00e1 de los sectores m\u00e1s progresistas o de (centro)izquierda. Seg\u00fan datos de la encuestadora Cadem, que hizo un sondeo online entre las 19:30 y las 20:30 el d\u00eda de la elecci\u00f3n, detr\u00e1s del \u00abApruebo\u00bb se encontraron sectores de la oposici\u00f3n, independientes y hasta un tercio de quienes se identifican con la derecha. Si bien hubo un sesgo generacional en favor de los m\u00e1s j\u00f3venes, la opci\u00f3n \u00abApruebo\u00bb gan\u00f3 en todos los grupos etarios, al igual que en los diferentes niveles de ingreso. Incluso, yendo a distinciones m\u00e1s finas, la opci\u00f3n por una nueva Constituci\u00f3n tambi\u00e9n tuvo mayor\u00eda entre los evang\u00e9licos, un grupo que se asocia a posturas m\u00e1s conservadoras y que estuvo en el candelero luego que varios de sus l\u00edderes m\u00e1s visibles salieran a hacer campa\u00f1a por la opci\u00f3n \u00abRechazo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero ese triunfo apabullante del \u00abApruebo\u00bb es, a la vez, el mayor desaf\u00edo para quienes quieren encauzarlo en una movilizaci\u00f3n efectiva durante el proceso constituyente. A diferencia de lo que estamos acostumbrados, la coalici\u00f3n de votantes detr\u00e1s de la nueva Constituci\u00f3n es la m\u00e1s amplia que se ha construido en la historia de Chile. Esto lleva a que los m\u00e9todos tradicionales de la pol\u00edtica del siglo XXI, que apela o bien a la excesiva diferenciaci\u00f3n de las audiencias o bien al ejercicio de dicotomizar la sociedad entre \u00abellos\u00bb y \u00abnosotros\u00bb, se queden cortos. Es casi como si la \u00abcadena de equivalencias\u00bb sobre las cuales se plantean las teor\u00edas de Ernesto Laclau y Chantal Mouffe sobre el populismo de izquierda ahora tuviera que hacerse cargo de electorados que escapan de los sectores progresistas u oprimidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es cierto que muchos de los an\u00e1lisis muestran c\u00f3mo el \u00abRechazo\u00bb logr\u00f3 ganar en las tres comunas m\u00e1s adineradas del pa\u00eds, que se encuentran en la esquina nororiente de Santiago, pero eso desconoce dos elementos claves que no permiten hacer una inferencia tan clara entre datos agregados y comportamientos individuales. Por una parte, dos de estas tres comunas tuvieron una distribuci\u00f3n m\u00e1s cercana a 50% entre ambas opciones, mientras que en la elecci\u00f3n presidencial de 2017 Pi\u00f1era alcanz\u00f3 all\u00ed 75%. Haciendo las salvedades de una posible falacia ecol\u00f3gica, esto es consistente con los resultados de las encuestas y muestra que incluso dentro de la elite \u2013y del electorado cl\u00e1sico de la derecha\u2013 hay un segmento que s\u00ed est\u00e1 convencido del cambio constitucional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El segundo elemento para considerar es que la magnitud de la derrota de la opci\u00f3n del \u00abRechazo\u00bb nos puede confundir respecto del hecho que esta tuvo una representaci\u00f3n heterog\u00e9nea en distintas zonas del pa\u00eds, lo que tambi\u00e9n plantea dudas sobre la distribuci\u00f3n territorial de estos apoyos y c\u00f3mo se comportar\u00edan en una eventual elecci\u00f3n para la convenci\u00f3n constitucional. En estricto rigor, lo importante es comprender que la derrota de la derecha no es tanto por haberse reducido como por haberse dividido. Y de una forma bastante f\u00e1cil puede volver a juntarse en virtud de objetivos electorales.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Polarizaci\u00f3n o aislamiento <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, esta diferencia entre los sectores m\u00e1s ricos del pa\u00eds y el resto no debe ser ignorada. Como se plantea m\u00e1s arriba, esta diferencia se viene reflejando en resultados electorales virtualmente desde el retorno a la democracia. Sin ir m\u00e1s lejos, mientras 56% de la poblaci\u00f3n en Chile vot\u00f3 por terminar con la dictadura en 1988, el ex-distrito 23, conformado por las mismas comunas mencionadas (Vitacura, Las Condes y Lo Barnechea) mostr\u00f3 59% de preferencias por la permanencia del dictador en el poder por otros ocho a\u00f1os. En Chile, tanto en el plano electoral como en el social, la elite ha estado a contrapelo del resto de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante los \u00faltimos a\u00f1os, diversos analistas han hecho hincapi\u00e9 en la existencia de una creciente polarizaci\u00f3n pol\u00edtica en Chile. Para ello, suelen usar como referencia el debate de las elites pol\u00edticas, las discusiones en medios sociales como Facebook o Twitter o lo que se puede observar por los medios de comunicaci\u00f3n. Sin embargo, cada vez que se han utilizado datos de encuestas o de otras metodolog\u00edas de investigaci\u00f3n de ciencias sociales, los resultados son menos claros. Es por eso mismo que es posible plantear que lo que vive Chile hoy es un fen\u00f3meno triple: una polarizaci\u00f3n de las elites, su aislamiento de las masas y la (re)politizaci\u00f3n de la ciudadan\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Partamos de la polarizaci\u00f3n. Los estudios de Jorge F\u00e1brega, Jorge Gonz\u00e1lez y Jaime Lindh (2018, 2019) han mostrado un vaciamiento del centro pol\u00edtico, lo que podr\u00eda ser consecuente con una tesis a favor de la polarizaci\u00f3n. Sin embargo, los mismos autores muestran c\u00f3mo esto se debe en que una gran parte del electorado chileno ha dejado de sentirse identificado con las fuerzas pol\u00edticas tradicionales. Es decir, es una crisis de identidad pol\u00edtica m\u00e1s que de polarizaci\u00f3n. Esto es consistente con el trabajo de Carlos Mel\u00e9ndez y Crist\u00f3bal Rovira (2019) sobre formaciones de identidades pol\u00edticas negativas, donde muestran que hoy es m\u00e1s eficiente entender la identidad pol\u00edtica en t\u00e9rminos de oposici\u00f3n a ciertos partidos que de apoyo a otros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero donde s\u00ed hay polarizaci\u00f3n es en el nivel de las elites. En un an\u00e1lisis hecho en 2017 junto con Jorge F\u00e1brega, se\u00f1alamos que el Senado de ese entonces mostraba una clara distinci\u00f3n entre quienes se asomaban hacia la derecha y quienes lo hac\u00edan hacia la izquierda. Sin ir m\u00e1s lejos, en un trabajo similar, pero relativo al Tribunal Constitucional, encontramos que este \u00f3rgano de control contramayoritario segu\u00eda el mismo camino que otros \u00f3rganos pol\u00edticos, asumiendo un rol cada vez m\u00e1s polarizado y consistente con las preferencias pol\u00edticas de las elites que est\u00e1n detr\u00e1s de sus nombramientos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos datos, sumados a resultados de encuestas donde se manifiesta que la ciudadan\u00eda est\u00e1 agotada de peleas y divisiones entre representantes, muestra que uno m\u00e1s de los s\u00edntomas de la falta de conexi\u00f3n entre elites y votantes se expresa, concretamente, en que unos est\u00e1n m\u00e1s polarizados que los otros. Si tomamos como referencia los resultados del plebiscito, veremos que en algunas de estas zonas donde se concentra la elite \u2013como Las Condes o incluso el barrio m\u00e1s c\u00e9ntrico de Providencia\u2013 las preferencias estuvieron m\u00e1s ajustadas que en el resto del pa\u00eds. Donde hay acuerdo en la enorme mayor\u00eda del territorio, es un desacuerdo en aquellas zonas donde se concentra la riqueza y el poder.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ese mismo s\u00edntoma refleja el potencial aislamiento de estos sectores. Ya en el \u00e1mbito de los partidos hemos observado que el caso chileno es particularmente interesante ya que sus dirigencias tienen una desconexi\u00f3n persistente con la ciudadan\u00eda. En un an\u00e1lisis escrito a pocos d\u00edas del levantamiento social de octubre de 2019, reflexion\u00e9 sobre c\u00f3mo el origen socioecon\u00f3mico de quienes ocupaban las bancas en el Parlamento era radicalmente distinto al resto de la poblaci\u00f3n. Las elites chilenas no solo se diferencian en t\u00e9rminos de ingreso, sino que adem\u00e1s tienen sistemas educacionales y de salud distintos. Pero lo que este plebiscito confirm\u00f3 es que, adem\u00e1s, se han parapetado en la precordillera santiaguina y construido su propio aislamiento f\u00edsico y geogr\u00e1fico del resto de la sociedad chilena.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, en el af\u00e1n de reducir los niveles de conflictividad, algunos han confundido la (re)politizaci\u00f3n de la ciudadan\u00eda con una polarizaci\u00f3n. Una de las series de televisi\u00f3n m\u00e1s famosas del pa\u00eds, llamada Los 80, retrata la vida de una familia de clase media durante la dictadura. En medio de una discusi\u00f3n sobre la situaci\u00f3n pol\u00edtica del pa\u00eds durante la cena, el patriarca de la familia golpea la mesa y dictamina: \u00abCuando queda la escoba, la gente como nosotros es la que paga el pato. Los que est\u00e1n arriba, los generales, los pol\u00edticos, esos nunca pierden. O se quedan con el poder o son los primeros en salir arrancando. Y la gente como nosotros es la que se queda, la que tiene que seguir trabajando para seguir viviendo. As\u00ed son las cosas y siempre ser\u00e1n as\u00ed\u00bb. Este di\u00e1logo probablemente se repiti\u00f3 en muchos hogares chilenos durante la dictadura y sigui\u00f3 siendo una frase com\u00fan durante los a\u00f1os de la transici\u00f3n. Esta frase, adem\u00e1s, representa el triunfo de la doctrina gremialista impuesta en la dictadura, que consisti\u00f3 en una despolitizaci\u00f3n de la ciudadan\u00eda y una desacreditaci\u00f3n de la labor de los partidos pol\u00edticos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar que el retorno de la democracia moviliz\u00f3 a n\u00fameros insospechados de personas, eso dio paso r\u00e1pidamente a un acomodo entre representantes que mantuvo a raya las intenciones ciudadanas de participar en coexistencia con una aparente estabilidad. El libro de Kathya Araujo <em>Habitar lo social. Usos y abusos en la vida cotidiana en el Chile actual<\/em> (2009), as\u00ed como uno de sus art\u00edculos m\u00e1s recientes, son fundamentales para entender c\u00f3mo se configura la relaci\u00f3n en Chile entre los individuos, las normas y los actores pol\u00edticos. Su an\u00e1lisis muestra que ha existido, en la sociedad chilena, una p\u00e9rdida del sentido de lo p\u00fablico y la configuraci\u00f3n de lo que ella llama un \u00abarchipi\u00e9lago\u00bb o la conformaci\u00f3n de diversos p\u00fablicos. Asimismo, plantea la formaci\u00f3n de relaciones transaccionales entre la sociedad y los actores pol\u00edticos. Juan Pablo Luna, por su parte, traduce este conflicto como una falta de intermediaci\u00f3n entre los partidos pol\u00edticos y los individuos, lo que ha creado un vac\u00edo de sentido y poder.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces, una parte importante del discurso pol\u00edtico hegem\u00f3nico en Chile se basa en la noci\u00f3n de que existe estabilidad y, por ende, la politizaci\u00f3n y colectivizaci\u00f3n de la ciudadan\u00eda no son deseables. Es por ello, en mi opini\u00f3n, que la reacci\u00f3n desde los medios tradicionales y las columnas de opini\u00f3n sea de sorpresa y de confusi\u00f3n porque la ciudadan\u00eda, al interesarse masivamente por temas p\u00fablicos como la Constituci\u00f3n en desmedro de otros m\u00e1s mundanos como la delincuencia, en realidad est\u00e1 en un proceso de (re)politizaci\u00f3n y no de polarizaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Participaci\u00f3n electoral y covid-19 <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un elemento final por analizar a la hora de mirar los resultados del plebiscito es el nivel de participaci\u00f3n electoral. Aqu\u00ed hay distintos relatos dependiendo de cu\u00e1les sean los datos que se ocupan en la comparaci\u00f3n, por lo que es importante dejar en claro algunas cuestiones. El primer punto a mencionar es que Chile es, en comparaci\u00f3n con el resto de la regi\u00f3n, un pa\u00eds con una participaci\u00f3n hist\u00f3rica electoral baja. Incluso en los tiempos en que reg\u00eda un sistema de voto obligatorio, es posible identificar una baja importante, principalmente entre las nuevas generaciones, en la concurrencia a las urnas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El segundo punto es que las comparaciones respecto a los niveles de participaci\u00f3n se suelen hacer sobre bases distintas. En el d\u00eda posterior al plebiscito circul\u00f3 una gr\u00e1fica producida por la oficina del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Chile que mostraba que en 2013, despu\u00e9s de la introducci\u00f3n del voto voluntario, la participaci\u00f3n electoral habr\u00eda disminuido de 87% a 47%. Sin embargo, esa comparaci\u00f3n tiene dos problemas: el primero es que compara el n\u00famero de votantes sobre el n\u00famero de inscriptos en el Registro Electoral, obviando que antes de 2012 la inscripci\u00f3n era voluntaria. Lo segundo es que tampoco se hace cargo de la decreciente inscripci\u00f3n en esos registros. As\u00ed, Patricio Navia (2004) reestima estas tasas desde 1988 hasta 2001, usando como base la poblaci\u00f3n en edad de votar (PEV), que es el equivalente al padr\u00f3n actual. En su trabajo muestra que ya en 2001 la participaci\u00f3n electoral en Chile bordeaba el 58%.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces, el punto central es que la participaci\u00f3n pol\u00edtica en Chile es baja, e incluso en competencias m\u00e1s atractivas, como la segunda vuelta presidencial de 2017, aument\u00f3 solo hasta 49%. Es por ello que el porcentaje de este plebiscito, cercano a 51%, no puede ser analizado sin tomar en cuenta la tendencia hist\u00f3rica a la baja que hemos observado. Esa tendencia es, a la vez, consistente con la idea planteada anteriormente sobre la despolitizaci\u00f3n (o desapego) de la ciudadan\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro factor por considerar es el rol que tuvo la pandemia en distintas comunas del pa\u00eds. De acuerdo con los lineamientos gubernamentales, cerca de 10% de las comunas estaba en fase de cuarentena durante el proceso. Aunque el gobierno decidi\u00f3 levantar temporalmente las restricciones el d\u00eda de la votaci\u00f3n, quedar\u00e1 pendiente analizar c\u00f3mo las experiencias y los estragos del covid-19 pueden afectar decisiones individuales sobre ir o no a votar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El \u00faltimo elemento a tomar en cuenta es que las encuestas mostraban de forma consistente que las personas proclives a votar \u00abRechazo\u00bb eran, a la vez, quienes ten\u00edan menos probabilidad de ir a votar. Una explicaci\u00f3n plausible es que a nadie le gusta votar por una opci\u00f3n perdedora. Entonces, una opci\u00f3n contrafactual es que si la carrera hubiese sido m\u00e1s competitiva, la participaci\u00f3n podr\u00eda haber sido m\u00e1s alta.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00bfQu\u00e9 sigue? <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mucho se habla sobre los dos a\u00f1os de incertidumbre que se vienen en Chile, pero la verdad es que gran parte de los pasos siguientes se encuentran normados. En abril de 2021 se elegir\u00e1n por votaci\u00f3n los 155 miembros de la Convenci\u00f3n Constitucional. A\u00fan est\u00e1 pendiente saber si el Congreso habilitar\u00e1 cupos reservados para pueblos ind\u00edgenas o si har\u00e1 m\u00e1s f\u00e1cil la participaci\u00f3n de personas independientes como candidatas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La convenci\u00f3n sesionar\u00e1 desde mayo de 2021 hasta mayo de 2022 y deber\u00e1 llegar a un texto que se aprueba o rechaza en un plebiscito posterior. Esta elecci\u00f3n, fijada para mediados de 2022, ser\u00e1 con voto obligatorio, lo que permitir\u00e1 saber realmente c\u00f3mo operan las preferencias cuando no est\u00e1n condicionadas por la propia concurrencia o no a las urnas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El proceso que se le viene a Chile es complejo, pero ordenado. Lo importante ser\u00e1 saber c\u00f3mo los actores pol\u00edticos dan cuenta de la repolitizaci\u00f3n y acusan el golpe. Si durante el proceso constituyente no contemplan mecanismos de participaci\u00f3n e intermediaci\u00f3n, la crisis pol\u00edtica solo se habr\u00e1 postergado, y no resuelto.<\/p>\n<p><strong>* Javier Sajuria<\/strong> es profesor asociado en Ciencias Pol\u00edticas en la Escuela de Pol\u00edtica y Relaciones Internacionales de la Universidad Queen Mary de Londres. Jefe de redacci\u00f3n de la revista Politics.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El plebiscito y los apabullantes resultados en favor de una nueva Constituci\u00f3n son una etapa m\u00e1s de un proceso que se inici\u00f3 hace d\u00e9cadas, pero que tuvo a la ola de protestas iniciada el a\u00f1o pasado como un elemento fundamental. Los resultados muestran que, m\u00e1s que una polarizaci\u00f3n en la sociedad, lo que hay es un aislamiento de las elites.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":14770,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_wpcom_ai_launchpad_first_post":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[],"tags":[17212,703604790],"class_list":["post-14766","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","tag-america-latina","tag-convencion-constitucional","fallback-thumbnail"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Chile2810.jpg?fit=640%2C427&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":false,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-3Qa","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14766","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=14766"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14766\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14772,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14766\/revisions\/14772"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/14770"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=14766"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=14766"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=14766"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}