{"id":14597,"date":"2020-10-15T21:05:28","date_gmt":"2020-10-15T19:05:28","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=14597"},"modified":"2020-10-15T21:23:02","modified_gmt":"2020-10-15T19:23:02","slug":"egipto-el-cuerpo-de-las-mujeres-ultimo-bastion-de-revuelta-dalia-chams","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=14597","title":{"rendered":"Egipto &#8211; El cuerpo de las mujeres, \u00faltimo basti\u00f3n de revuelta. [Dalia Chams]"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/orientxxi.info\/magazine\/\">Orient XXI<\/a>, 21-9-2020<\/strong><\/p>\n<p><strong>Traducci\u00f3n de Faustino Eguberri \u2013 <a href=\"https:\/\/vientosur.info\/\">Viento Sur<\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 15-10-2020<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre abril y mayo de 2020, cinco j\u00f3venes egipcias fueron arrestadas y condenadas en nombre de los valores familiares despu\u00e9s de publicar videos en los que cantaban y bailaban en la aplicaci\u00f3n Tik Tok. Varias mujeres, por solidaridad, se han grabado en videos similares en las redes sociales, convirtiendo la danza oriental en un medio de protesta contra el conservadurismo y la opresi\u00f3n. En un per\u00edodo en el que cada vez son m\u00e1s las v\u00edctimas de agresiones sexuales que intentan ser escuchadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el pelo suelto, en pantalones y sin tirantes o con un vestido escotado, publicaron en Facebook videos en los que practicaban danza oriental en casa, con un fondo de canciones egipcias, bajo el hashtag en \u00e1rabe traducible como \u201ccon el permiso de la familia egipcia\u201d, que se ha convertido en el lema de una campa\u00f1a que pide la liberaci\u00f3n de cinco j\u00f3venes tiktokers muy seguidas\u00a0 arrestadas por publicar videos en l\u00ednea donde bailaban y cantaban en playback canciones exitosas, videos considerados indecentes por las autoridades. Llevadas ante la justicia, fueron condenadas en julio de 2020 a dos a\u00f1os de prisi\u00f3n y una multa de 300.000 libras egipcias (aproximadamente 16.000 euros) por \u201cpromover la prostituci\u00f3n\u201d, \u201cincitar al libertinaje\u201d y \u201cviolaci\u00f3n de los principios de la familia egipcia\u201d. Dos de ellas, Haneen Hossam y Mawada Al-Adham, de 20 y 22 a\u00f1os respectivamente, condenadas en primera instancia, han visto su juicio de apelaci\u00f3n pospuesto al 13 de octubre de 2020.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es as\u00ed como la danza oriental se ha convertido en un medio de protesta y el cuerpo en un espacio de revuelta. Con la esperanza de liberarlo de todo sometimiento social, emocional, ideol\u00f3gico y pol\u00edtico, estas mujeres -algunas de las cuales como Haneen Hossam llevan velo- han apostado por la fuerza liberadora que es la danza oriental, y que concentra todas las contradicciones de la sociedad. Una danza que se caracteriza por su duplicidad, capaz de reflejar la imagen estereotipada de la mujer como objeto sexual, pero tambi\u00e9n de realzar el cuerpo y librarlo de sus inhibiciones. Se admira la alegr\u00eda de vivir, la osad\u00eda y la franqueza de las almeas representadas en las antiguas pel\u00edculas egipcias. Pero hoy mostramos reserva, incluso hostilidad, hacia quienes practican este arte. La moral social hoy limita su ejercicio. De ah\u00ed el decreciente n\u00famero de bailarinas egipcias profesionales, que contrasta con la proliferaci\u00f3n de lecciones privadas y grupales, en los pabellones deportivos donde las mujeres corrientes aprenden las reglas de este arte del que dicen ser herederas. Incluso ha habido fatwas recientes animando a las esposas a bailar para sus maridos para que no vayan a buscar a otro lado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, investigadoras egipcias, entre las que se encuentran Bigad Salama, Noha Rochdi, Chaza Y\u00e9hia y Sahar H\u00e9lali, se han reapropiado recientemente de la relaci\u00f3n moderada entre la danza oriental y el cuerpo femenino como objeto de estudio acad\u00e9mico. Recientemente se han publicado varios libros y estudios sobre este tema que, hasta ahora, eran principalmente un campo de estudio de autores europeos.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Una herencia que en otro tiempo fue gloriosa <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es mucho m\u00e1s que pedrer\u00eda y lentejuelas. La historia de la danza oriental est\u00e1 estrechamente relacionada con los cambios socio-pol\u00edticos que han ocurrido en Egipto, especialmente con la evoluci\u00f3n de las costumbres emprendida a finales del siglo XIX. Esto favoreci\u00f3, seg\u00fan el escritor Naguib Mahfouz<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=14597#fn-14597-1' id='fnref-14597-1' onclick='return fdfootnote_show(14597)'>1<\/a><\/sup>, el reconocimiento de la danza profesional que floreci\u00f3 en las salas de m\u00fasica y cabarets del moderno centro de El Cairo. A partir de la d\u00e9cada de 1920, en una estructura de espect\u00e1culos de estilo europeo, el solo femenino se confirm\u00f3 y adopt\u00f3 las principales caracter\u00edsticas con que le conocemos actualmente. Los perfiles de todas las profesionales de la fiesta a las que debemos la gloria de la danza oriental fueron los de mujeres particularmente rebeldes, de or\u00edgenes modestos, que supieron salir de la marginaci\u00f3n, ascender en la escala social y convertirse en personalidades influyentes en el plano art\u00edstico y a veces el pol\u00edtico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Chafika El-Qebteya \u2013 Chafika la copta \u2013 (1851-1926), por ejemplo, desafi\u00f3 todo tipo de limitaciones. Se enfrent\u00f3 al Jedive [t\u00edtulo del virrey de Egipto, ndt] Abbas desplaz\u00e1ndose con una gran comitiva, compitiendo as\u00ed con \u00e9l, y se opuso al uso de sirvientas egipcias y sudanesas en los palacios de la clase dominante. Para expresar su rechazo a la segregaci\u00f3n racial, lleg\u00f3 a contratar mujeres rubias circasianas para trabajar en su gran casa en el callej\u00f3n Al-Sakayyine o en su cabaret, cerca de la plaza Ataba. Adem\u00e1s, apoy\u00f3 la revoluci\u00f3n de 1919<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=14597#fn-14597-2' id='fnref-14597-2' onclick='return fdfootnote_show(14597)'>2<\/a><\/sup>, e incluso bail\u00f3 en una alfombra roja en la calle para celebrar el regreso de Saad Zaghloul, el l\u00edder nacionalista, de su exilio<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=14597#fn-14597-3' id='fnref-14597-3' onclick='return fdfootnote_show(14597)'>3<\/a><\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Poco despu\u00e9s, se abr\u00eda camino otra mujer fuerte, la sirio-libanesa Badi\u00e2a Massabni, que lleg\u00f3 a Egipto en 1920. Esta supo satisfacer la demanda de la burgues\u00eda adinerada de El Cairo de la \u00e9poca e inaugur\u00f3 su cabaret, el Casino Badiaa, que sirvi\u00f3 como una verdadera academia art\u00edstica, dando la bienvenida a quienes aspiraban a ser cantantes y bailarinas, que pronto se convirtieron en estrellas de cine como Tahia Carioca y Samia Gamal. Estas \u00faltimas, respectivamente, comenzaron sus carreras en 1937 y 1940. Con Na\u00efma Akef y otros nombres, revolucionaron el estilo de la danza oriental, embelleci\u00e9ndolo con formas acad\u00e9micas occidentales, con el fin de controlar mejor el espacio esc\u00e9nico e integrar nuevos pasos. Tambi\u00e9n actuaron en pel\u00edculas musicales de gran \u00e9xito entre 1940 y 1960, durante la edad de oro de la danza oriental en Egipto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tahia Carioca, a quien el pensador palestino Edward Said dedic\u00f3 una brillante eleg\u00eda en 1990 en la London Review of Books , fue una gran figura de la danza oriental, pero tambi\u00e9n actriz y activista pol\u00edtica, miembro del Movimiento Democr\u00e1tico para la Liberaci\u00f3n Nacional. (Al-Haraka Al-Democratiya li-Taharour Al-Watany, Hadeto), la principal organizaci\u00f3n comunista egipcia entre 1947 y 1954. Said escribi\u00f3:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLa vida y la muerte de Tahia simbolizan el enorme volumen de todo lo que en nuestra parte del mundo simplemente nunca ha sido registrado ni preservado (\u2026). Ella parece encarnar esta vida llevada m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Precisamente, Tahia Carioca fue testigo de los cambios en la sociedad egipcia, hasta su muerte en 1999 a los 84 a\u00f1os. Vio el final del Casino Badiaa, incendiado durante el incendio de El Cairo en enero de 1952, pero tambi\u00e9n la prohibici\u00f3n de transmitir clips de danza oriental en televisi\u00f3n en la d\u00e9cada de 1970 por demanda de la Asamblea Popular, luego asisti\u00f3 al ascenso gradual del conservadurismo religioso, bajo la influencia de sucesivos reg\u00edmenes autoritarios y monarqu\u00edas del Golfo, hasta el declive de la danza oriental, a partir de la d\u00e9cada de 1980. Unos a\u00f1os antes de su muerte, Tahia Carioca us\u00f3 el velo, pero mantuvo su reputaci\u00f3n de artista que hablaba claro. Si hoy rodamos una telenovela o una pel\u00edcula sobre su vida, \u00bfqu\u00e9 imagen elegir\u00edamos? \u00bfLa de la mujer arrepentida, ferviente musulmana en sus \u00faltimos a\u00f1os, o la de la mujer libre de convenciones sociales, con sus 14 maridos y sus compromisos pol\u00edticos, que le valieron varias estancias en prisi\u00f3n?<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Dos pesos, dos medidas del poder <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy, todas estas j\u00f3venes que han publicado videos en los que bailan se refieren de alguna manera a los episodios de esta larga historia, utilizando una herramienta tecnol\u00f3gica que perturba, en un pa\u00eds que cuenta con cerca de 40 millones de usuarios y usuarias de Internet. Tambi\u00e9n plantean con esta protesta varias preguntas: \u00bfpor qu\u00e9 las chicas de TikTok han sido incriminadas, mientras que otras, que se grabaron en bikini o ropa ligera bailando en las lujosas playas de A\u00efn Sokhna o en la costa norte del pa\u00eds gozan de impunidad? \u00bfPor qu\u00e9 las mujeres que bailaron ante las urnas en las citas electorales en los \u00faltimos a\u00f1os fueron bien consideradas, incluidas las que se quitaron el velo en la calle mientras se contoneaban? \u00bfPor qu\u00e9, durante la sentada organizada en 2013 frente al Ministerio de Cultura contra la islamizaci\u00f3n operada por los Hermanos Musulmanes, la danza se consider\u00f3 un signo positivo del dinamismo de la sociedad, mientras que hoy es condenada? Estas m\u00faltiples preguntas han sido ampliamente difundidas en la Red durante los \u00faltimos meses y, sin duda, encuentran su respuesta en una l\u00f3gica de doble rasero operada por el poder, cuya represi\u00f3n solo apunta a determinadas categor\u00edas sociales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las estrellas de TikTok probablemente quer\u00edan, un poco como las viejas estrellas del baile, usar la popular aplicaci\u00f3n como un medio de ascensi\u00f3n social, impulsadas por el deseo de salir del anonimato y divertirse durante el per\u00edodo de confinamiento. Algunas de ellas son influencers seguidas por uno o dos millones de personas en Instagram o Facebook. Vienen de entornos desfavorecidos y han querido usar Internet para crearse oportunidades y hacerse notar, solo por su forma ostentosa de vestir, incluso en el caso de una chica con velo como Haneen Hossam.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Un autoritarismo moral<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las tiktokers han sido castigadas por intentar socavar el orden social establecido. Aqu\u00ed tambi\u00e9n es donde volvemos a sentir la amenaza que representan las nuevas tecnolog\u00edas para una sociedad conservadora y un poder igual de conservador. Por ello, las autoridades intentan controlarlas y demonizarlas, a fin de justificar las dr\u00e1sticas medidas tomadas contra las activistas, de acuerdo con la controvertida ley de lucha contra la cibercriminalidad promulgada en 2018. Para ello utilizan un arsenal de leyes obsoletas, con declaraciones bastante vagas, como las relativas a las costumbres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dado que el espacio virtual es una extensi\u00f3n del espacio p\u00fablico, es fundamental cerrarlo. Nada es m\u00e1s f\u00e1cil que tocar la fibra sensible de los usos y costumbres, en una sociedad que ha sido presa de la islamizaci\u00f3n desde abajo durante varios a\u00f1os. El ejemplo de un concurso de danza del vientre organizado en 2014 por un canal de televisi\u00f3n privado es bastante revelador: varias voces, incluidas las de abogados y religiosos, pidieron su prohibici\u00f3n, mientras que este programa en horario estelar hab\u00eda atra\u00eddo a 27 candidatas de todo el mundo y varios patrocinadores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Periodistas e intelectuales rechazaron esta prohibici\u00f3n, como la cr\u00edtica Magda Maurice que se preguntaba en el peri\u00f3dico de izquierda Al-Ahali:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c\u00bfHicimos que los Hermanos se fueran para seguir teniendo el miedo que se cierne sobre nuestras cabezas, como una espada de Damocles? \u00bfSeguir\u00e1n las autoridades egipcias en posiciones tan rigoristas, por miedo a ser acusadas de laxismo?\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otras personas hablaron del deseo del Estado de coquetear con las fuerzas conservadoras y cortar la hierba por debajo de los pies de los islamistas, actualizando el v\u00ednculo entre el autoritarismo y el conservadurismo moral y religioso. Un autoritarismo moralizador, que intenta controlar a la poblaci\u00f3n a trav\u00e9s de las costumbres, jugando con el registro del bien y del mal. Detr\u00e1s de este debate se esconde, por tanto, un paternalismo estatal y el deseo de recuperar su papel de custodio \u00fanico de usos y costumbres.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Feminismo de Estado y presi\u00f3n de las redes sociales<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde las elecciones presidenciales de 2014, hay analistas que destacan el surgimiento de un nuevo discurso de feminismo de Estado orientado a instrumentalizar la imagen y causa de las mujeres, en este per\u00edodo de marcada polarizaci\u00f3n pol\u00edtica e identitaria, tras el derrocamiento de los Hermanos Musulmanes. Las im\u00e1genes de mujeres egipcias bailando delante de los colegios electorales o expresando en videos su apoyo a su candidato favorito, Abdel Fattah Al-Sisi, forman parte de todo esto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, la movilizaci\u00f3n de las mujeres desde 2011 ha minado esta recuperaci\u00f3n que no es algo exclusivo de Sissi. Iniciativas como las de mujeres que bailan con permiso de la familia egipcia, o las que ya no ocultan sus testimonios sobre acoso sexual a ra\u00edz de #Metoo, publicando la identidad de sus atacantes en redes sociales, socavan las representaciones patriarcales e introducen el concepto de \u201cpol\u00edtica del cuerpo\u201d (body politics) como reiteran los an\u00e1lisis de algunas y algunos acad\u00e9micos egipcios como la polit\u00f3loga Hind Ahmad Zaki o el soci\u00f3logo Said Sadek.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recientemente, este nuevo activismo ha provocado cambios en el discurso gubernamental, empujando al Estado a reconocer la magnitud del fen\u00f3meno del acoso sexual y la violencia contra las mujeres. En algunas ocasiones, las autoridades se han visto incluso obligadas a actuar, bajo la presi\u00f3n de las redes sociales. El 1 de julio de 2020 una cuenta en Instagram titulada Assault Police (pol\u00edtica del acoso), seguido por 170.000 personas, ha compartido los detalles de una violaci\u00f3n sexual en 2014 en Fairmont, un hotel de lujo en El Cairo, por siete chicos pertenecientes a familias ricas e influyentes. Despu\u00e9s de una fiesta con amigos, drogaron a la v\u00edctima y luego la llevaron a una de las habitaciones del hotel donde presuntamente fue violada en grupo por los siete acusados. Desde entonces, los testimonios se han sucedido y las internautas se han reapropiado del hashtag #Meetoo. La fiscal\u00eda orden\u00f3 la detenci\u00f3n de los sospechosos, la mayor\u00eda de los cuales hab\u00edan huido al extranjero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n aqu\u00ed el Estado, que quiere jugar el papel de salvador-protector a toda costa, demuestra una vez m\u00e1s una l\u00f3gica de doble rasero. Un cambio brutal de la situaci\u00f3n hace que hoy el destino de la v\u00edctima y de los testigos del caso sea m\u00e1s que incierto. Ahora los acusados ya no son los \u00fanicos en ser se\u00f1alados. La mayor\u00eda de la prensa conservadora y al servicio del poder busc\u00f3 muy r\u00e1pidamente dar la impresi\u00f3n de que la velada en el Fairmont hab\u00eda terminado en org\u00eda y que la joven en cuesti\u00f3n se hab\u00eda entregado a todo tipo de excesos, neg\u00e1ndole la condici\u00f3n de v\u00edctima y poniendo en cuesti\u00f3n la acusaci\u00f3n de violaci\u00f3n. Este discurso ha tenido el efecto de privarle de la compasi\u00f3n de la opini\u00f3n p\u00fablica de la que hab\u00eda gozado hasta ahora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El juicio est\u00e1 en marcha, har\u00e1 correr mucha tinta, y sin duda quitar\u00e1 de los focos a las tiktokers y a quienes las defienden, que siguen desafiando las miradas desde\u00f1osas, llenas de desprecio y juicios de valor\u2026 Parecen divertirse, orgullosas de lo que han hecho, aunque el asunto ya no despierte el inter\u00e9s de los medios, que han pasado a otra cosa.<\/p>\n<p><strong>* Dalia Chams<\/strong> es periodista y columnista egipcia, especialista en cultura, medios y sociedad.<\/p>\n<p><strong><u>Notas<\/u><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entre abril y mayo de 2020, cinco j\u00f3venes egipcias fueron arrestadas y condenadas en nombre de los valores familiares despu\u00e9s de publicar videos en los que cantaban y bailaban en la aplicaci\u00f3n Tik Tok. 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