{"id":1449,"date":"2017-02-02T18:09:54","date_gmt":"2017-02-02T18:09:54","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=1449"},"modified":"2017-02-02T18:09:54","modified_gmt":"2017-02-02T18:09:54","slug":"estado-espanol-podemos-ante-si-mismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=1449","title":{"rendered":"Estado espa\u00f1ol: Podemos ante s\u00ed mismo"},"content":{"rendered":"<p><strong>Estado espa\u00f1ol<\/strong><\/p>\n<p><strong>Camino de Vistalegre II<\/strong><\/p>\n<p><strong>Podemos ante s\u00ed mismo, Josep Maria Antentas *<\/strong><\/p>\n<p><strong>Viento Sur, 30-1-2017 <a href=\"http:\/\/vientosur.info\/\">http:\/\/vientosur.info\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p>El segundo congreso de Podemos fijado para los d\u00edas 11 y 12 de febrero, a modo de catarsis interna y externa, condensa todos los debates estrat\u00e9gicos del partido que emergieron abruptamente tras el estallido de su equipo de direcci\u00f3n en marzo de 2016. La ruptura en la c\u00faspide hizo visibles discusiones que hasta entonces estuvieron s\u00f3lo presentes de forma larvada y balbuciente y\/o planteadas exclusivamente por parte de las minor\u00edas cr\u00edticas que siempre se opusieron al modelo de partido y a la estrategia codificada en el primer congreso de Vistalegre en octubre de 2014. Repasaremos en este art\u00edculo la naturaleza de las opciones internas en liza (no tanto sus propuestas concretas para el congreso sino sus posiciones pol\u00edticas de fondo) y haremos un balance del modelo de partido adoptado en Vistalegre desde el punto de vista organizativo.<\/p>\n<p><strong>Las tres almas de Podemos<\/strong><\/p>\n<p>En la muy medi\u00e1tica senda hacia el segundo Vistalegre se pueden ver en acci\u00f3n a las tres almas de Podemos, personificadas por Iglesias, Errej\u00f3n y Anticapitalistas. Las dos primeras todopoderosas. La tercera tan peque\u00f1a en su poder institucional como consistente en lo pol\u00edtico. Al lado de las tres, coexisten sin duda otras sensibilidades, pero menos cristalizadas y de menor perfil, sin un proyecto tan definido o de alcance s\u00f3lo local o regional.<\/p>\n<p>Las corrientes de Pablo Iglesias e \u00cd\u00f1igo Errej\u00f3n compartieron el liderazgo del proyecto desde los primeros compases del grupo impulsor lanzado en enero de 2014, en el que marginalizaron r\u00e1pidamente a Izquierda Anticapitalistas (luego transformada en Anticapitalistas), hasta su ruptura en marzo de 2016, ante sus diferencias t\u00e1cticas de c\u00f3mo orientar Podemos tras las elecciones generales del 20 de diciembre y, sobre todo, en medio de una crisis de confianza debido a disputas de poder en el seno del aparato central que enrarecieron las discusiones. \u00c9stas fueron el caldo de cultivo para que afloraran de golpe las hasta entonces discrepancias soterradas, o puntuales, existentes en el equipo ejecutivo de Podemos.<\/p>\n<p>El precedente remoto de dicha situaci\u00f3n fue el debate acaecido en primavera de 2015 ante la inesperada emergencia de un nuevo contrincante, Ciudadanos, el neoliberal \u201cPodemos de la derecha\u201d que, durante buena parte de 2015, oscurecer\u00eda las perspectivas de la formaci\u00f3n morada. Torpedo a toda pretensi\u00f3n de \u201ctransversalidad\u201d, la irrupci\u00f3n repentina de los de Albert Rivera fue el primer contratiempo de la hip\u00f3tesis estrat\u00e9gica aprobada en Vistalegre. Errej\u00f3n plante\u00f3 entonces una pol\u00edtica de amabilidad hacia el novel contendiente que, en el fondo, equival\u00eda a una suerte de ciudadanizaci\u00f3n relativa de Podemos, a modo de un reverso de la vampirista podemizaci\u00f3n relativa de Ciudadanos que el partido de Rivera pretend\u00eda en aquel momento operar, con tal de apropiarse del impulso podemita y desviarlo hacia un proyecto neoliberal de regeneraci\u00f3n democr\u00e1tica. No sin titubeos y vaivenes, pasos adelante y atr\u00e1s, Iglesias acab\u00f3 encabezando una pol\u00edtica de confrontaci\u00f3n con Ciudadanos, se\u00f1alando su funci\u00f3n como muleta y\/o recambio de los partidos del r\u00e9gimen. Fue la primera discusi\u00f3n relevante, y el primer conato de debate estrat\u00e9gico p\u00fablico en la c\u00faspide del partido, ante la constataci\u00f3n que la avenida triumfal hacia la victoria electoral dise\u00f1ada en Vistalegre iba a tener sorpresas imprevistas \/1.<\/p>\n<p>El quiebre del equipo dirigente en marzo de 2016 abri\u00f3 paso a un periodo in\u00e9dito de discusi\u00f3n semip\u00fablica, con la militancia fundamentalmente como espectadora y sin demasiados cauces internos para intervenir en ella. Las dos fracciones en liza fueron reformulando parcialmente su proyecto y entonaron una cierta autocr\u00edtica incompleta, m\u00e1s forzada por las circunstancias que por convicci\u00f3n, de la f\u00f3rmula pol\u00edtico-organizativa aprobada en Vistalegre, en pos de una mayor democratizaci\u00f3n de la misma. La principal consecuencia de dicha ruptura fue la normalizaci\u00f3n, por la v\u00eda de los hechos, del debate interno y de la pluralidad, aunque las formas de dicho debate hayan sido prisioneras de la cultura pol\u00edtica y la din\u00e1mica organizativa del modelo de Vistalegre. Ello ha incluido tambi\u00e9n la regularizaci\u00f3n de la existencia de Anticapitalistas y el progresivo reconocimiento p\u00fablico por parte del mismo Iglesias del papel que destacados dirigentes anticapitalistas tuvieron en el nacimiento del proyecto. El estallido de la direcci\u00f3n dio la estocada casi final al relato falsificado sobre la g\u00e9nesis de Podemos difundido tras las elecciones europeas en el que Izquierda Anticapitalista fue borrada de la narrativa oficial (recordando en forma de farsa purgas de siniestra memoria) y en el que las y los miembros del equipo dirigente embellecieron su propia contribuci\u00f3n al proyecto (exceptuando el propio Iglesias cuya centralidad en el dise\u00f1o de Podemos es conocida y auto-evidente) y su clarividencia hist\u00f3rica retrospectiva.<\/p>\n<p>Iglesias encarna un populismo pragm\u00e1tico-instrumental mezclado con un eurocomunismo impaciente y acelerado (que a diferencia del original no tiene miedo a una victoria electoral). Busca combinar una ret\u00f3rica plebeya impugnadora con una perspectiva gubernamental moderada, cuya referencia hist\u00f3rica m\u00e1s expl\u00edcita ha sido el compromiso hist\u00f3rico de Berlinguer. El abrazo acr\u00edtico del legado berlingueriano, combinado con la falta de balance alguno de la experiencia de Syriza, sintetizan las apor\u00edas estrat\u00e9gicas de su proyecto. Del compromiso hist\u00f3rico berlingueriano a la capitulaci\u00f3n hist\u00f3rica de Tsipras puede haber una muy delgada l\u00ednea roja. En cierta forma la propuesta de Iglesias es punch en la oposici\u00f3n y raz\u00f3n de Estado en el gobierno. Es decir, mantiene el grueso de la perspectiva estrat\u00e9gica que sostuvo en los dos pasados a\u00f1os, pero lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n que el vigor de Podemos radica en su capacidad para aparecer como una fuerza impugnadora del establishment y que su normalizaci\u00f3n acabar\u00eda comportando una desmovilizaci\u00f3n y desafecci\u00f3n de su base social potencial, que fija m\u00e1s en los estratos populares y trabajadores que no en las clases medias.<\/p>\n<p>El eje del trabajo pol\u00edtico en la propuesta de Iglesias sigue siendo el marco electoral-institucional, pero a diferencia de las teorizaciones de Vistalegre donde la lucha social estaba ausente, ahora \u00e9sta juega un rol real en su esquema, aunque secundario, a modo de complemento de la actividad electoral-institucional. La ret\u00f3rica impugnadora de Iglesias, y sus referencias a la \u201clucha\u201d, por muy cercenadas que queden cuando se las inserta en una perspectiva de \u201ccompromiso hist\u00f3rico\u201d, han contribuido sin duda a generar un entorno de debate en el seno de Podemos m\u00e1s favorable a las propuestas radicales, activistas y movimentistas. De golpe quienes defend\u00edan un horizonte que fuera m\u00e1s all\u00e1 de la tr\u00edada elecciones-trabajo institucional-comunicaci\u00f3n, vieron como el secretario general de Podemos tambi\u00e9n entonaba parte de esta m\u00fasica. Un cambio de atm\u00f3sfera valioso.<\/p>\n<p>El proyecto de \u00cd\u00f1igo Errej\u00f3n, que podemos denominar populismo constructivista profundo, representa la normalizaci\u00f3n permanente de Podemos y un intento de homologaci\u00f3n pol\u00edtica del partido haci\u00e9ndolo portador de una propuesta de cambio tranquilo cuyo contenido real dista muy poco de un recambio de los viejos partidos agotados, y que busca encarnar las aspiraciones generacionales de una juventud frustrada y hundida por la crisis y de la poblaci\u00f3n de mediana edad que no quiere resignarse a la alternancia PP-PSOE.<\/p>\n<p>Detr\u00e1s de su idea fuerza de \u201ctransversalidad\u201d se esconde un proyecto orientado en particular a las clases medias, si bien a partir de una ret\u00f3rica posclasista, con \u00e9nfasis especial en la meritocracia y en una transici\u00f3n sin sobresaltos hacia un porvenir mejor, casi por relevo natural. La preocupaci\u00f3n por la transversalidad impulsada por Errej\u00f3n y sus afines se ha movido entre la discusi\u00f3n real y seria acerca de c\u00f3mo articular un nuevo bloque mayoritario y de c\u00f3mo agregar grupos y sectores sociales diversos, y la mera coartada para diluir toda arista rupturista presente en Podemos en torno a un proyecto cada vez m\u00e1s superficial en sus propuestas. Se dirige as\u00ed a un centro pol\u00edtico-social amorfo, construido pol\u00edticamente como el eje gravitacional del \u201cnosotros\u201d y del \u201cpueblo\u201d. Su \u00e9nfasis en \u201clos que faltan\u201d\/2, siempre planteado como necesidad de llegar a sectores a\u00fan no convencidos de que Podemos es un partido solvente para gobernar el Estado espa\u00f1ol, tiene la debilidad fundamental de que da por descontado la lealtad de los que ya est\u00e1n, sin concebir que el precio para atraer a \u201clos que faltan\u201d puede ser perder parte de los primeros.<\/p>\n<p>El esquema de Errej\u00f3n consiste en mantener una polarizaci\u00f3n discursiva entre un \u00abnosotros blando\u00bb, construido a trav\u00e9s de un discurso amable dirigido a un sector social intermedio y poco politizado, y un \u00ab\u2019ellos\u2019 duro\u00bb \/3. La complejidad de dicha operaci\u00f3n estriba en que el car\u00e1cter \u00abblando\u00bb del \u00abnosotros\u00bb y el discurso comedido en que se basa, a pesar de acompa\u00f1arse de fuerte carga simb\u00f3lica, emotiva e identitaria, dificulta a la larga la propia operaci\u00f3n de polarizaci\u00f3n, m\u00e1xime cuando \u00e9sta se sostiene fundamentalmente en el terreno discursivo y est\u00e1 desconectado de una actividad social movilizadora que genere un clima propicio a la divisoria entre ellos\/nosotros. Dicho en otros t\u00e9rminos: polarizar con un discurso superficial es m\u00e1s complejo que con una ret\u00f3rica impugnadora, y polarizar desde la pasividad social es m\u00e1s dif\u00edcil que en una din\u00e1mica de movilizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Errej\u00f3n siempre ha negado que su concepci\u00f3n estrat\u00e9gica fuera asimilable a los catch-all parties convencionales, alegando que su propuesta politiza, reivindica las pasiones y enfatiza las fronteras \u201cnosotros-ellos\u201d, mientras que los primeros se basan en el marketing despolitizador y banalizador \/4. En realidad, m\u00e1s que un modelo antag\u00f3nico al catch-all mainstream, la propuesta de Errej\u00f3n representa una especie de populismo-constructivista atrapalotodo, y ofrece un resultado final parecido al primero, pero partiendo de lugares distintos, lo que implica por tanto un trayecto y un m\u00e9todo diferente. El punto de partida de Podemos y Errej\u00f3n no es el mismo que el del PSOE o Ciudadanos. Por tanto, la forma de llegar a construir una mayor\u00eda de gobierno tampoco. Pero su estaci\u00f3n de destino se parece. Los partidos catch-all tradicionales son fuerzas legitimadas que buscan ampliar su base social y electoral para derrotar al contrincante ritualizado. La l\u00f3gica atrapalotodo del populismo discursivo de Errej\u00f3n tiene, a la vez, la doble funci\u00f3n de ampliaci\u00f3n de su base social y electoral y de normalizaci\u00f3n y homologaci\u00f3n (sino absoluta al menos sustancial) del partido.<\/p>\n<p>Ante los l\u00edmites del modelo \u201cm\u00e1quina de guerra electoral\u201d y la necesidad de articular una perspectiva en el medio y el largo t\u00e9rmino la propuesta errejoniana es la de pasar a una fase de \u201cmovimiento popular\u201d, en el que \u00e9ste es entendido sobre todo en t\u00e9rminos de un trabajo cultural y social complementario de lo electoral \/5. El paso a esta nueva etapa, en la que la met\u00e1fora de la guerra rel\u00e1mpago es sustituida por la del cerco, se sintetiza en cuatro tareas: dinamizaci\u00f3n del tejido social, cultural y de ocio; creaci\u00f3n de una identidad simb\u00f3lica cultural fuerte; formaci\u00f3n de cuadros y t\u00e9cnicos; arraigo territorial e inserci\u00f3n social potenciando los c\u00edrculos \/6. La debilidad de este planteamiento es doble: primero, su puesta en pr\u00e1ctica se ve menguada por el tiempo perdido debido a la adopci\u00f3n del modelo de m\u00e1quina de guerra electoral en 2014, que expuls\u00f3 hacia fuera muchos de los militantes que ahora deber\u00edan implantarse en el territorio, vaci\u00f3 los c\u00edrculos que tendr\u00edan que relacionarse cotidianamente en la sociedad, y gener\u00f3 desconfianzas entre una sociedad civil organizada con la que ahora habr\u00eda que trabajar m\u00e1s estrechamente. Segundo, entre la antigua maquinaria de guerra electoral y el nuevo movimiento popular no hay ning\u00fan papel asignado a la movilizaci\u00f3n social (y no digamos la auto-organizaci\u00f3n). Aparece ah\u00ed una de las inconsistencias estrat\u00e9gicas fundamentales del pensamiento pol\u00edtico de Errej\u00f3n: si por un lado analiza certeramente el significado del 15M y las posibilidades pol\u00edticas que abri\u00f3, por el otro no integra en su perspectiva futura la necesidad de un nuevo empuj\u00f3n social, de otro equivalente al 15M y a las Mareas contra la austeridad, de un relanzamiento de las luchas sociales, para poder completar la ruptura definitiva del sistema pol\u00edtico tradicional \/7. La perspectiva errejoniana no excluye el conflicto. Parasita el conflicto real, las brechas abiertas por las movilizaciones, para cabalgar sobre las mismas mediante una polarizaci\u00f3n discursiva artificial que no se corresponde con la del contenido real superficial de su propuesta de (re)cambio. El conflicto es concebido en t\u00e9rminos fundamentalmente discursivos, comunicativos, y electorales, despreocup\u00e1ndose de la construcci\u00f3n politizada del conflicto social, en el barrio, el territorio y el centro de trabajo productivo.<\/p>\n<p>El resultado final de la reorientaci\u00f3n propuesta para la nueva etapa es que cambian las tareas y los ejes de intervenci\u00f3n, para prepararse para una batalla de m\u00e1s duraci\u00f3n, pero prosigue invariable la v\u00eda hacia la normalizaci\u00f3n pol\u00edtica de Podemos trazada en Vistalgre y la acelerada auto-reducci\u00f3n de sus ambiciones de cambio social y pol\u00edtico. Las ansias de victoria electoral son proporcionales al poco alcance de sus propuestas para el d\u00eda despu\u00e9s. La voluntad de poder es mucho mayor que la de transformar el mundo. Por ello, lo que en su esquema viene tras la victoria electoral es una imprecisa e incierta \u201cguerra de posiciones\u201d en el interior del Estado, cuyos objetivos finales no pasan de una gen\u00e9rica voluntad redistributiva y regeneradora, y que evacua de la discusi\u00f3n la cuesti\u00f3n decisiva de c\u00f3mo evitar que el (limitado) \u00edmpetu inicial del proceso de cambio vaya quedando ahogado por la propia maquinar\u00eda del Estado que se pretend\u00eda transformar. En ello radica una de las paradojas de la pol\u00edtica de Errej\u00f3n: por un lado, ha sido el m\u00e1s estratega de los dirigentes pol\u00edticos de Podemos, pero por el otro su propuesta reduce y rebaja la estrategia a un mero debate sobre c\u00f3mo ganar las elecciones y no a una discusi\u00f3n sobre c\u00f3mo cambiar la sociedad. Ha sido adem\u00e1s, el principal art\u00edfice de un modelo de partido basado en la estrategia sin debate estrat\u00e9gico, donde \u00e9sta ven\u00eda dada por la direcci\u00f3n unilateralmente, sin feed-back alguno por parte de la militancia.<\/p>\n<p>Finalmente, los proyectos de Iglesias y Errej\u00f3n se diferencian tambi\u00e9n en su grado de constancia y sus fundamentos ideol\u00f3gicos. Iglesias tiene un pensamiento mucho m\u00e1s ecl\u00e9ctico y un marco te\u00f3rico-estrat\u00e9gico m\u00e1s impreciso, acompa\u00f1ado de permanentes oscilaciones discursivas que han pasado factura a su credibilidad. \u00c9stas dejan entrever una tensi\u00f3n entre su vertiente populista y su vertiente heredera de las tradici\u00f3n (euro)comunista y del movimiento obrero. Una tensi\u00f3n que se desdobla tambi\u00e9n entre su alma gobernista y realpolitiquera y su alma (m\u00e1s peque\u00f1a y epis\u00f3dica, pero presente) rupturista. Errej\u00f3n, por su parte, ha sostenido una perspectiva estrat\u00e9gica mucho m\u00e1s homog\u00e9nea te\u00f3ricamente (su referencia en Laclau es conocida), m\u00e1s constante pol\u00edticamente y m\u00e1s internamente coherente. Su principal l\u00edmite, sin embargo, ha sido la auto-incapacidad para enmendar y corregir su propia hip\u00f3tesis de trabajo. Al contrario, cuando tuvo que hacer virajes bruscos, como pasar de la defensa de un modelo de partido homog\u00e9neo y centralista en todo el Estado a improvisar alianzas y confluencias en Catalunya, Galicia y Pa\u00eds Valenci\u00e1 en la senda de las elecciones generales del 20 de Diciembre, lo hizo siempre pretendiendo que no hab\u00eda giro alguno y que cada nuevo viraje en realidad ya estaba inscrito en el c\u00f3digo fuente de la hip\u00f3tesis de Vistalegre \/8. La combinaci\u00f3n entre una pr\u00e1ctica pol\u00edtica que ha tenido giros inevitables con la petrificaci\u00f3n de las hip\u00f3tesis estrat\u00e9gicas, en vez de su reajuste consciente m\u00e1s all\u00e1 de la asunci\u00f3n de que hay que prepararse tambi\u00e9n para una batalla de largo plazo, ha dado como resultado un enroque te\u00f3rico-estrat\u00e9gico-pol\u00edtico que min\u00f3 la operatividad de sus propuestas. Estrat\u00e9gica y te\u00f3ricamente a la ofensiva en el c\u00e9nit de la m\u00e1quina de guerra, pas\u00f3 a una posici\u00f3n m\u00e1s defensiva y reafirmativa tras su ruptura con Iglesias.<\/p>\n<p>Una de las s\u00edntesis metaf\u00f3ricas para conceptualizar las diferencias entre Iglesias y Errej\u00f3n que m\u00e1s fortuna tuvo en el debate de los pasados meses, fue la del rapero, ensayista y partidario de Iglesias, Ricardo Romero, Nega, al afirmar (v\u00eda twitter el 9 de Setiembre) que: \u00abHay dos Podemos (siempre los hubo) uno que quiere ser amable como Coldplay y otro que quiere ser como Bruce Springsteen. Seamos como el #Boss\u00bb. La comparaci\u00f3n, de evidente atractivo visual y gran fuerza evocadora, es \u00fatil si se interpreta como dos propuestas de contenido diferente. Sin embargo, el s\u00edmil musical facilita que la comparaci\u00f3n entre el Boss y los de Parachutes se conciba como una diferencia s\u00f3lo de formas y de estilo y que la discusi\u00f3n se haga en torno a estas cuestiones. Pero el debate sobre el futuro de Podemos es sobre proyecto estrat\u00e9gico, contenido, y estaci\u00f3n de destino y, tambi\u00e9n, sobre la relaci\u00f3n con la sociedad y la forma de articular una mayor\u00eda. Esto \u00faltimo no tiene sentido en s\u00ed mismo si no queda claro para qu\u00e9 se hace y con qu\u00e9 objetivo. No es el estilo del partido, sino el contenido de su proyecto el punto de partida para la discusi\u00f3n. La analog\u00eda musical pecaba tambi\u00e9n, al menos un poco, de autocomplaciente. Nadie duda de las cualidades comunicativas y discursivas de Iglesias. Pero de ah\u00ed a apuntar hacia el Boss&#8230;<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de Springsteen y Coldplay, Podemos tiene, como m\u00ednimo, otra alma importante, representada fundamentalmente por Anticapitalistas, hoy la principal animadora de la candidatura Podemos en Movimiento para el pr\u00f3ximo congreso. Actor clave en la g\u00e9nesis del partido morado, la propuesta estrat\u00e9gica de Anticapitalistas ha sido desde el comienzo articular un espacio pol\u00edtico que desarrollara el potencial abierto tras el 15M, tanto desde el punto de vista de la ventana de oportunidad electoral existente como desde el punto de vista de las posibilidades de emprender una senda de ruptura con el actual r\u00e9gimen pol\u00edtico y las pol\u00edticas de austeridad. Su propuesta representa una s\u00edntesis, no siempre f\u00e1cil, entre ambici\u00f3n de radicalidad y vocaci\u00f3n mayoritaria. El modelo de partido planteado para vehicular dicha propuesta ha sido el del partido-movimiento, una f\u00f3rmula en contraposici\u00f3n con la m\u00e1quina de guerra electoral y que intentaba metamorfosear pol\u00edticamente el legado del 15M. Su modelo organizativo enfatizaba la democracia interna, su pr\u00e1ctica giraba hacia la sociedad (m\u00e1s all\u00e1 de la comunicaci\u00f3n) y no hacia dentro, y su perspectiva estrat\u00e9gica ha intentado forjar una definici\u00f3n de la victoria, del significado de \u201cganar\u201d, como una s\u00edntesis dial\u00e9ctica entre autoorganizaci\u00f3n-movilizaci\u00f3n-elecciones-instituciones. Consustancial a esta propuesta ha sido el \u00e9nfasis en el debate program\u00e1tico, en el abordaje de las cuestiones decisivas sin las cuales es imposible pensar una pol\u00edtica seria de transformaci\u00f3n (banca, deuda&#8230;), y en la necesidad de sacar las lecciones pertinentes del fiasco de Syriza, cuyo soslayamiento por parte de la direcci\u00f3n de Podemos arroja una sombra siniestra para el futuro.<\/p>\n<p>A contracorriente desde el comienzo, la existencia de una sensibilidad pol\u00edtica como \u00e9sta, a pesar de su reducido poder institucional y de la persecuci\u00f3n sufrida tras la eclosi\u00f3n de Podemos en las elecciones europeas del 25 de mayo de 2014, ha sido decisiva en la historia del partido. Sin ella las desafecciones militantes en los c\u00edrculos hubieran sido a\u00fan m\u00e1s grandes, los contrapesos democr\u00e1ticos y movimentistas al equipo dirigente virtualmente inexistentes, y los intentos de organizar por debajo a la militancia para darle otra perspectiva de futuro imposibles. Es por ello que, a\u00fan fuera del foco medi\u00e1tico del duelo de titanes entre Iglesias y Errej\u00f3n, el grado de apoyo que obtenga Podemos en Movimiento ser\u00e1 determinante para el porvenir del partido, a modo de garant\u00eda de que, en cualquier circunstancia, incluida la m\u00e1s adversa, la llama del cambio social real y no epid\u00e9rmico, la ruptura con la austeridad y el r\u00e9gimen, y la democracia interna seguir\u00e1n vivas dentro de Podemos.<\/p>\n<p><strong>La m\u00e1quina por dentro<\/strong><\/p>\n<p>Planteadas someramente las opciones de fondo en liza para el segundo congreso de Podemos, realizar\u00e9 en este punto un balance retrospectivo del modelo de la m\u00e1quina de guerra electoral aprobado en Vistalegre no tanto desde el punto de vista de la estrategia pol\u00edtica, sino del modelo organizativo y de partido construido.<\/p>\n<p>Ante la evidencia palmaria de sus innumerables l\u00edmites, tanto Iglesias como Errej\u00f3n han admitido la necesidad de operar cambios organizativos y de din\u00e1mica pol\u00edtica en un sentido democratizador. El primero propone reformas organizativas limitadas que suponen una democratizaci\u00f3n parcial y selectiva del proyecto. El segundo, sabedor de que su propuesta parte en principio con desventaja ante el secretario general, enarbol\u00f3 interesadamente, y de forma poco cre\u00edble, la bandera de la democracia interna y el respeto al pluralismo que tan poca consideraci\u00f3n le merecieron cuando era de facto el dirigente central del aparato.<\/p>\n<p>En ambos casos, para justificar su apoyo en el primer congreso de Vistalegre en 2014 a un modelo de partido que se revel\u00f3 desastroso, han tendido a presentar a la \u201cm\u00e1quina de guerra electoral\u201d como un mal necesario, un estadio inevitable propio de una situaci\u00f3n extraordinaria en que conseguir la victoria electoral pasaba por encima de cualquier otra consideraci\u00f3n. Detr\u00e1s de esta argumentaci\u00f3n subyacen dos problemas: primero, justifica como una elecci\u00f3n forzada por la coyuntura lo que fue una apuesta estrat\u00e9gica que reflejaba la concepci\u00f3n de la pol\u00edtica y la cultura pol\u00edtica del n\u00facleo dirigente de Podemos. Ni el electoralismo, ni el verticalismo, ni la falta de democracia eran medidas transitorias de \u201cexcepci\u00f3n\u201d, sino un intento de articular un modelo de partido olig\u00e1rquico bajo el f\u00e9rreo control de su burocracia dirigente; segundo, no hay ninguna evidencia s\u00f3lida que muestre que la f\u00f3rmula de Vistalegre contribuyera a mejorar los resultados electorales que se habr\u00edan conseguido con otro modelo y otra estrategia. M\u00e1s bien hay sospechas de lo contrario, pues es razonable imaginar que un partido m\u00e1s participativo, con m\u00e1s militancia activa, en el que los mejores cuadros no fueran marginados si no eran fieles a la direcci\u00f3n, con m\u00e1s \u00e9nfasis en la implantaci\u00f3n social, y en el que los dirigentes no se erosionaran tanto empleando procedimientos anti-democr\u00e1ticos, no hubiera funcionado peor en las urnas, sino igual o mejor.<\/p>\n<p>Los problemas pol\u00edtico-organizativos que experiment\u00f3 Podemos desde su fundaci\u00f3n (dificultad para consolidar una estructura, conflictos, falta de cuadros, arribismo y carrerismo&#8230;) no pueden atribuirse al modelo \u201cm\u00e1quina de guerra electoral\u201d. Son contratiempos que cualquier nuevo partido experimenta y que se habr\u00edan dado de todos modos. Pero el modelo adoptado por la direcci\u00f3n de Podemos contribuy\u00f3 a acrecentarlos hasta extremos inauditos. Quiz\u00e1 la cuesti\u00f3n m\u00e1s visible de ello tiene que ver con el vaciamiento de las estructuras de base, y la ca\u00edda dr\u00e1stica de la militancia en los c\u00edrculos (no as\u00ed la participaci\u00f3n puntual por internet que se mantiene, en los momentos cumbre, en un nivel considerable y sin equivalente).<\/p>\n<p>La participaci\u00f3n militante tiene rasgos espasm\u00f3dicos y, en todo proceso pol\u00edtico o social, tras las primeras afluencias masivas de personas a reuniones y asambleas suele haber un descenso, por cansancio, falta de inter\u00e9s, o delegaci\u00f3n impl\u00edcita a los que se quedan. La militancia l\u00edquida, reciclando el t\u00e9rmino popularizado por Bauman, es decir a la carta e inestable, es la traducci\u00f3n pol\u00edtico-organizativa de una sociedad fragmentada, individualizada y con biograf\u00edas inestables. El d\u00e9ficit del modelo Vistalegre no es no haber conseguido articular por debajo de forma duradera una capa amplia de activistas con vocaci\u00f3n de implantarse socialmente. El principal problema es que el modelo de m\u00e1quina de guerra electoral-comunicativa populista renunci\u00f3 a hacerlo y en muchos casos hizo todo lo posible para desmovilizar a unos c\u00edrculos cuyo \u00edmpetu inicial siempre fue visto con sospecha y con temor burocr\u00e1tico.<\/p>\n<p>En un proceso de oligarquizaci\u00f3n interna cuya rapidez y profundidad hubiera noqueado intelectualmente al mism\u00edsimo Robert Michels, el partido se concibi\u00f3 como una emanaci\u00f3n lineal de la orientaci\u00f3n pol\u00edtica del grupo dirigente en el que quienes no comulgaban con ella aparec\u00edan como intrusos de un proyecto partidario patrimonializado por la direcci\u00f3n. El miedo a la democracia presidi\u00f3 la g\u00e9nesis del modelo Vistalegre y su gesti\u00f3n posterior. La direcci\u00f3n de Podemos, extra\u00f1amente, siempre se sinti\u00f3 muy poco segura de s\u00ed misma y rehus\u00f3 confrontaciones democr\u00e1ticas con otras propuestas dentro y fuera del partido, a menudo desgast\u00e1ndose innecesariamente con maniobras aparateras que con procedimientos m\u00e1s democr\u00e1ticos hubiera posiblemente sacado adelante de todos modos.<\/p>\n<p>Al contrario, se parapet\u00f3 tras una estructura pol\u00edtica dise\u00f1ada para evitar la capacidad real de las bases de influir en las decisiones de la direcci\u00f3n y en la marcha del partido, pero que acab\u00f3 siendo en muchas ocasiones escler\u00f3tica para los propios fines de la direcci\u00f3n que, demasiadas veces, se encontr\u00f3 encabezando un flan endeble que no resist\u00eda por debajo, ni en sus rangos intermedios, ninguna embestida, requiriendo un sost\u00e9n artificial desde la c\u00faspide. Parad\u00f3jicamente, a pesar que Gramsci figura de manera omnipresente entre las referencias intelectuales de las dos familias de la direcci\u00f3n de Podemos, en realidad su concepci\u00f3n de la pol\u00edtica ha sido muy poco gramsciana en el terreno organizativo, a diferencia del terreno discursivo y comunicativo, donde s\u00ed ha demostrado grandes cualidades para generar contra-hegemon\u00eda. En lo que a la estructura organizativa se refiere, la b\u00fasqueda de la hegemon\u00eda qued\u00f3 relegada a la dominaci\u00f3n aparatera pura y dura. A vencer sin necesariamente convencer.<\/p>\n<p>Eliminar el problema de la militancia se convirti\u00f3 en el objetivo fundacional del proyecto aprobado en Vistalegre. La f\u00f3rmula para conseguirlo se sustent\u00f3 en tres patas. La primera, la adopci\u00f3n de una estructura de decisi\u00f3n online que, lejos de ser un intento creativo para facilitar la implicaci\u00f3n de personas con poco tiempo o menor compromiso, devino una estratagema para cortocircuitar en permanencia a la militancia de base activa y legitimar plebiscitariamente las decisiones de la direcci\u00f3n del partido y, a menudo, elegir direcciones regionales\/locales y listas electorales que carec\u00edan del apoyo de la militancia real. La segunda, un sistema mayoritario de elecci\u00f3n en el que casi siempre \u201cel ganador se lo lleva todo\u201d, que permiti\u00f3 que los \u00f3rganos de direcci\u00f3n se convirtieran de facto en instrumentos de la facci\u00f3n o grupo mayoritario en cada lugar y no en espacios de integraci\u00f3n y s\u00edntesis pol\u00edtica, excluyendo a las otras sensibilidades de toda relaci\u00f3n org\u00e1nica real con el partido. La tercera, un esquema ultracentralista en el que una autonomizada direcci\u00f3n central del partido era omnipresente, reduciendo a las direcciones regionales a meros ap\u00e9ndices de aqu\u00e9lla, sin legitimidad pol\u00edtica real ni recursos organizativos y financieros propios, y por debilidad, vulnerables a crisis internas end\u00e9micas.<\/p>\n<p>En este contexto, los c\u00edrculos no se convirtieron ni en espacios de discusi\u00f3n pol\u00edtica ni en \u00e1mbitos de intervenci\u00f3n hacia el exterior, planificando campa\u00f1as de sensibilizaci\u00f3n propias o insertando al partido en el tejido social. Carentes de funci\u00f3n definida en la marcha triunfal hacia la victoria electoral, acabaron relegados a un marco, cada vez m\u00e1s vac\u00edo, de confrontaci\u00f3n sin rumbo, peleas locales y falta de horizonte m\u00e1s all\u00e1 de las propias elecciones internas a los cargos del partido o de las listas electorales.<\/p>\n<p>Se dibuj\u00f3 as\u00ed un modelo de partido electoral-profesional basado en una contradictoria participaci\u00f3n plebiscitaria sin democracia dise\u00f1ado para desbordar y desarmar a la militancia de la organizaci\u00f3n. \u00c9sta fue vista no como un recurso cuyo potencial hab\u00eda que desarrollar y como la base primaria constitutiva del proyecto, sino como un enemigo interior para los intereses de la burocracia dirigente en gestaci\u00f3n, portadora de una cultura interna schmittiana basada en la distinci\u00f3n \u201camigo-enemigo\u201d \/9. \u00c9ste \u00faltimo, representado por todo aqu\u00e9l que discrepaba de la direcci\u00f3n, tom\u00f3 siempre una doble forma: un car\u00e1cter an\u00f3nimo y abstracto expresando el miedo burocr\u00e1tico at\u00e1vico a la militancia, y un car\u00e1cter concreto encarnado por Anticapitalistas.<\/p>\n<p>La m\u00e1quina comunicativa refrendataria-plebiscitaria centralista se convirti\u00f3 en el correlato organizativo de la m\u00e1quina de guerra electoral y en una verdadera m\u00e1quina de triturar militantes, sue\u00f1os y entusiasmos. Llevado al La extremo, el modelo de partido codificado en Vistalegre encarnaba la imposible utop\u00eda del partido sin militantes, equivalente pol\u00edtico-burocr\u00e1tico de la utop\u00eda capitalista de la f\u00e1brica sin trabajadores que las sucesivas olas de automatizaci\u00f3n y robotizaci\u00f3n han hecho aparecer recurrentemente a lo largo de la historia. Una utop\u00eda pol\u00edtico-burocr\u00e1tica (y por tanto distop\u00eda para todo proyecto emancipador) no tan distinta de la conservadora fantas\u00eda de la \u201cdemocracia sin pueblo\u201d que el propio Errej\u00f3n cr\u00edtica certeramente \/10.<\/p>\n<p>Durante un periodo la m\u00e1quina de guerra electoral, a modo de un cierre abrupto de cualquier pretensi\u00f3n de experimentaci\u00f3n pol\u00edtico-organizativa, pareci\u00f3 agotar en s\u00ed misma todo el horizonte pol\u00edtico, condensando a ritmo vertiginoso todos los problemas cl\u00e1sicos que han experimentado las fuerzas pol\u00edticas emancipatorias (burocratizaci\u00f3n, oligarquizaci\u00f3n interna, institucionalizaci\u00f3n, adaptaci\u00f3n&#8230;). Por un tiempo fue m\u00e1s f\u00e1cil imaginar el fin de Podemos que el fin de la m\u00e1quina de guerra. Era m\u00e1s cre\u00edble imaginar que el establishment tumbara al reci\u00e9n llegado, que no que \u00e9ste pudiera ser enmendado en un sentido democr\u00e1tico. S\u00f3lo algunas voces outsiders intentaron mantener en medio de una realidad dist\u00f3pica la antorcha de otro Podemos posible.<\/p>\n<p>Hoy, desgastado por sus propias apor\u00edas, el modelo pol\u00edtico-organizativo del primer Vistalegre ser\u00e1 sin duda revisado en el inminente segundo congreso. Pero s\u00f3lo desde una cr\u00edtica real a \u00e9l, y no desde su apolog\u00eda como m\u00e9todo de excepci\u00f3n, es posible pensar en un porvenir partidario distinto y no en un simulacro de cambio. \u00c9ste es el sentido de las propuestas de Podemos en Movimiento, que agrupa a quienes nunca hicieron apolog\u00eda de lo indefendible.<\/p>\n<p>Sin embargo, desandar lo andado no es posible. El primer Podemos, el de la auto-organizaci\u00f3n espont\u00e1nea en la fase previa a las elecciones europeas y la ilusi\u00f3n desbordante tras \u00e9stas, no volver\u00e1. Con \u00e9l se fueron miles de militantes y voluntades. Los errores pol\u00edticos no pueden simplemente rebobinarse para reemprender el camino correcto donde en su d\u00eda se tom\u00f3 la senda equivocada. Las bifurcaciones pasadas ya acontecieron y no pueden deshacerse. Pero su recuerdo es \u00fatil para buscar una v\u00eda propia de refundaci\u00f3n y relanzamiento, social y militante que, sin nostalgia, le devuelva al proyecto su frescura burocr\u00e1ticamente confiscada. Para ello tres elementos son cruciales: un funcionamiento democr\u00e1tico, una pr\u00e1ctica diaria volcada en la intervenci\u00f3n social, y una buena discusi\u00f3n estrat\u00e9gica permanente.<\/p>\n<p><strong>Alta escuela de estrategia<\/strong><\/p>\n<p>Ser una alta escuela de estrategia revolucionaria (retomando una expresi\u00f3n utilizada por Trotsky \/11 respecto al tercer Congreso de la III Internacional en 1921) o, si prefiere una alta escuela de estrategia para la ruptura, que contribuya a elevar en permanencia la capacidad pol\u00edtica de sus militantes, es precisamente a lo que deber\u00eda aspirar toda fuerza pol\u00edtica emancipatoria. Nada m\u00e1s lejos de lo que ha sido Podemos hasta la fecha, con sus debates-express, los apresurados cierres plebiscitarios de las controversias pol\u00edticas, la reducci\u00f3n de toda discusi\u00f3n a c\u00f3mo ganar las elecciones, y la l\u00f3gica internista de su actividad. Alta escuela de estrategia y m\u00e1quina de guerra electoral-comunicativa son, sin duda, proyectos antit\u00e9ticos. No en vano, ha sido el estallido del equipo dirigente que urdi\u00f3 el modelo de Vistalegre lo que permiti\u00f3 por primera vez un debate estrat\u00e9gico real, aunque con todos los vicios heredados de aqu\u00e9l.<\/p>\n<p>As\u00ed planteado, lo que est\u00e1 en juego en el segundo Vistalegre es el grado de ruptura o de continuidad que supone respecto al primero y, con ello, el grado de solidez estrat\u00e9gica y de profundidad de su proyecto de transformaci\u00f3n social. Las tres opciones encima de la mesa son claras: la corriente encabezada por Miguel Urb\u00e1n representa la ruptura cristalina con una pesadilla pol\u00edtico-organizativa que jam\u00e1s debi\u00f3 producirse; Pablo Iglesias encarna la continuidad fundamental del modelo con reajustes democr\u00e1ticos parciales y la ratificaci\u00f3n de una ret\u00f3rica impugnadora compatible con un horizonte de cambio autolimitado; e \u00cd\u00f1igo Errej\u00f3n supone la reafirmaci\u00f3n del legado pol\u00edtico de Vistalegre, combinada con reformas democr\u00e1ticas interesadas, como palanca para dar otro paso, \u00bfdefinitivo?, en la homologaci\u00f3n de Podemos en un partido que vehicule el malestar y el descontento social hacia sendas inocuas para el poder.<\/p>\n<p>* Josep Mar\u00eda Antentas es profesor de Sociolog\u00eda de la Universitat Aut\u00f3noma de Barcelona y miembro del Consejo Asesor de Viento Sur<\/p>\n<p><strong><u>Notas<\/u><\/strong><\/p>\n<p>1\/ Antentas, Josep M. (2015). \u00abCiudadanos, Podemos y la centralidad deseada\u00bb, P\u00fablico, 2 de Mayo. Disponible en: <a href=\"http:\/\/blogs.publico.es\/dominiopublico\/13227\/ciudadanos-podemos-y-la-centralidad-deseada\/\" rel=\"nofollow\">http:\/\/blogs.publico.es\/dominiopublico\/13227\/ciudadanos-podemos-y-la-centralidad-deseada\/<\/a> ; Antentas, Josep M. (2015). \u00abCiudadanos: el cambio falaz\u00bb, P\u00fablico, 7 de abril. Disponible en: <a href=\"http:\/\/blogs.publico.es\/dominiopublico\/13026\/ciudadanos-el-cambio-falaz\/\">http:\/\/blogs.publico.es\/dominiopublico\/13026\/ciudadanos-el-cambio-falaz\/<\/a><\/p>\n<p>2\/ Errej\u00f3n, I. (2016). \u00abDel asalto al cerco: Podemos en la nueva fase\u00bb, El diario.es 17 de julio. Disponible en:<a href=\"http:\/\/www.eldiario.es\/tribunaabierta\/asalto-cerco-Podemos-nueva-fase_6_538306170.html\" rel=\"nofollow\">http:\/\/www.eldiario.es\/tribunaabierta\/asalto-cerco-Podemos-nueva-fase_6_538306170.html<\/a><\/p>\n<p>3\/ Errej\u00f3n, \u00cd\u00f1igo. (2016) \u201cPodemos a mitad de camino.\u201d Ctxt, 20 abril. Disponible en:<a href=\"http:\/\/ctxt.es\/es\/20160420\/Firmas\/5562\/Podemos-transformacion-identidad-poder-cambio.htm\" rel=\"nofollow\">http:\/\/ctxt.es\/es\/20160420\/Firmas\/5562\/Podemos-transformacion-identidad-poder-cambio.htm<\/a><\/p>\n<p>4\/ Errej\u00f3n, \u00cd\u00f1igo. (2016) \u201cPodemos a mitad de camino.\u201d Ctxt, 20 abril. Disponible en:<a href=\"http:\/\/ctxt.es\/es\/20160420\/Firmas\/5562\/Podemos-transformacion-identidad-poder-cambio.htm\" rel=\"nofollow\">http:\/\/ctxt.es\/es\/20160420\/Firmas\/5562\/Podemos-transformacion-identidad-poder-cambio.htm<\/a><\/p>\n<p>5\/ Errej\u00f3n, \u00cd\u00f1igo. (2016) \u201cPodemos a mitad de camino.\u201d Ctxt, 20 abril. Disponible en:<a href=\"http:\/\/ctxt.es\/es\/20160420\/Firmas\/5562\/Podemos-transformacion-identidad-poder-cambio.htm\" rel=\"nofollow\">http:\/\/ctxt.es\/es\/20160420\/Firmas\/5562\/Podemos-transformacion-identidad-poder-cambio.htm<\/a><\/p>\n<p>6\/ Errej\u00f3n, I. (2016). \u00abDel asalto al cerco: Podemos en la nueva fase\u00bb, El diario.es 17 de julio. Disponible en:<a href=\"http:\/\/www.eldiario.es\/tribunaabierta\/asalto-cerco-Podemos-nueva-fase_6_538306170.htm\" rel=\"nofollow\">http:\/\/www.eldiario.es\/tribunaabierta\/asalto-cerco-Podemos-nueva-fase_6_538306170.htm<\/a><\/p>\n<p>7\/ He desarrollado un poco m\u00e1s esta cuesti\u00f3n en: Antentas, Josep Maria. (2016). \u201cEl desconcierto de una noche de verano.\u201d P\u00fablico, June 29. <a href=\"http:\/\/blogs.publico.es\/tiempo-roto\/2016\/06\/29\/el-desconcierto-de-una-noche-de-verano\/\" rel=\"nofollow\">http:\/\/blogs.publico.es\/tiempo-roto\/2016\/06\/29\/el-desconcierto-de-una-noche-de-verano\/<\/a>; y, Antentas, Josep Maria. (2016). \u00abHace cinco a\u00f1os empez\u00f3 el futuro. #Globaldebout\u00bb, Viento Sur, 15 de mayo. Disponible en: <a href=\"http:\/\/vientosur.info\/spip.php?article11295\">http:\/\/vientosur.info\/spip.php?article11295<\/a><\/p>\n<p>8\/ Errej\u00f3n, I. (2016). \u00abAbriendo brecha: apuntes estrat\u00e9gicos tras las elecciones generales\u00bb, P\u00fablico, 11 de enero. Disponible en: <a href=\"http:\/\/blogs.publico.es\/dominiopublico\/15529\/abriendo-brecha-apuntes-estrategicos-tras-las-elecciones-generales\/\">http:\/\/blogs.publico.es\/dominiopublico\/15529\/abriendo-brecha-apuntes-estrategicos-tras-las-elecciones-generales\/<\/a><\/p>\n<p>9\/ Schmitt, C.(2014[1932]]) El concepto de lo pol\u00edtico. Madrid: Alianza.<\/p>\n<p>10\/ Errej\u00f3n, I y Mouffe, Ch. (2015). Construir pueblo. Barcelona: Icaria.<\/p>\n<p>11\/ Trotsky, L. (1924)The First Five Years of the Communist International. Volume 2. Disponible en: <a href=\"https:\/\/www.marxists.org\/archive\/trotsky\/1924\/ffyci-2\/01.htm#f1\">https:\/\/www.marxists.org\/archive\/trotsky\/1924\/ffyci-2\/01.htm#f1<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El segundo congreso de Podemos fijado para los d\u00edas 11 y 12 de febrero, a modo de catarsis interna y externa, condensa todos los debates estrat\u00e9gicos del partido que emergieron abruptamente tras el estallido de su equipo de direcci\u00f3n en marzo de 2016. La ruptura en la c\u00faspide hizo visibles discusiones que hasta entonces estuvieron s\u00f3lo presentes de forma larvada y balbuciente y\/o planteadas exclusivamente por parte de las minor\u00edas cr\u00edticas que siempre se opusieron al modelo de partido y a la estrategia codificada en el primer congreso de Vistalegre en octubre de 2014&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[1280792],"tags":[],"class_list":["post-1449","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-estado-espanol"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-nn","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1449","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1449"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1449\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1452,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1449\/revisions\/1452"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1449"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1449"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1449"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}