{"id":14354,"date":"2020-10-02T18:45:46","date_gmt":"2020-10-02T16:45:46","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=14354"},"modified":"2020-10-02T18:45:46","modified_gmt":"2020-10-02T16:45:46","slug":"cultura-la-clarividencia-el-mundo-sin-quino-maria-jose-santacreu","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=14354","title":{"rendered":"Cultura &#8211; La clarividencia. El mundo sin Quino. [Mar\u00eda Jos\u00e9 Santacreu]"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Fue Juan Sasturain quien dijo que Quino era poseedor de una rara infalibilidad, por la perfecci\u00f3n, la agudeza y el alto nivel de su humor gr\u00e1fico. Y es verdad: en su vasta obra es pr\u00e1cticamente imposible encontrar un chiste fallido. Pero nadie dir\u00eda que la importancia de Quino radica en su humor infalible. O, al menos, no solamente. Para varias generaciones de lectores, es su mirada sobre el mundo \u2013l\u00facida, humana, ir\u00f3nica pero nunca desesperanzada\u2013 la que articul\u00f3 lo que quer\u00edamos decir, pero no sab\u00edamos c\u00f3mo.<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/brecha.com.uy\/\">Brecha<\/a>, 2-10-2020 <\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 2-10-2020<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ha muerto Quino y, claro, todo se agolpa: las despedidas, los homenajes, los ditirambos, los recuerdos, los juicios rimbombantes, la cursiler\u00eda, las discusiones bobas (la mejor: el enojo recurrente con quienes lo llaman \u00abel padre de Mafalda\u00bb, cuando todos sabemos que el padre de Mafalda era aquel que se preocupaba porque su Citro\u00ebn 2CV hac\u00eda un ruido: tiqui, tiqui, tiqui). Sin embargo, con todo lo desmedidos que pueden ser los juicios al momento de la muerte, a nadie le temblar\u00eda el pulso al escribir que la obra de Quino es ya un cl\u00e1sico. Cl\u00e1sico en la medida en que logra hablarle a una generaci\u00f3n de lectores tras otra y resultar siempre nuevo y relevante. O, como dir\u00eda Italo Calvino, cl\u00e1sico en tanto libro que nunca termina de decir lo que tiene que decir. Cl\u00e1sico, tambi\u00e9n, por ser material que soporta, letra que permanece en pie, incluso aunque empiecen a borronearse los referentes hist\u00f3ricos que conjura. Todo un logro si se considera que hablamos de letra en el mejor de los casos, porque la mitad del tiempo son macaquitos mudos con chiste.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed empez\u00f3 todo \u2013con unos dibujos enga\u00f1osamente simples que apuntaban a un chiste de un panel\u2013, porque, por m\u00e1s que Mafalda sea una fuerza que amenace con trag\u00e1rselo todo, Quino no se entiende sin esas primeras vi\u00f1etas mudas que se entroncan en una riqu\u00edsima tradici\u00f3n y que se recopilaron por primera vez en 1963, en un libro que se llam\u00f3 Mundo Quino, que desde entonces se reedit\u00f3 sin cesar (la edici\u00f3n que consulto mientras escribo es la sexta edici\u00f3n en M\u00e9xico, de junio de 1981). El pr\u00f3logo de Miguel Brasc\u00f3 es como deben ser los pr\u00f3logos de los libros de humor, es decir, tonto y esclarecedor. Lo tonto est\u00e1 en la semblanza deliberadamente c\u00f3mica sobre el autor; lo esclarecedor, en la descripci\u00f3n de lo que lo distingue: \u00abQuino dibuja como un poseso apaciguado por el zen, con la cibern\u00e9tica creadora de un poeta. Dibuja peque\u00f1os y pat\u00e9ticos poemas sobre la especie humana, que son a la vez fugaces episodios de su propia biograf\u00eda interior. Esto es casi un lugar com\u00fan, as\u00ed como tambi\u00e9n el que sus dibujos trasuntan un gran amor por las cosas de este mundo. Ahora viene que es un amor lleno de sutiles fobias, un afecto a virus, destinado en gran parte a crear anticuerpos. La suma de estos atisbos candorosos y sibilinos de Quino traza la cartograf\u00eda de un mundo superpuesto al real como una \u00f3ptica para mejor ver sus vericuetos\u00bb.<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=14354#fn-14354-1' id='fnref-14354-1' onclick='return fdfootnote_show(14354)'>1<\/a><\/sup> Brasc\u00f3 dio en el clavo. Es eso exactamente lo que pasa: est\u00e1 el mundo real y est\u00e1 el mundo como lo ve Quino, el clarividente. Un mundo que no es hiperreal, sino todo lo contrario: despojado de sus veladuras, llevado a su esencia, se revela descarnado y tan absurdo que s\u00f3lo el dibujante, con su humanidad y su ternura, es capaz de volverlo c\u00f3mico, sin desmentir lo grave del asunto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero s\u00f3lo quienes disfrutan mucho de las vi\u00f1etas saben que el humor gr\u00e1fico es un asunto serio, casi de vida o muerte. Es un oficio riesgoso, que tiene todo para salir mal. Para empezar, el humorista s\u00f3lo tiene un tiro. Y acertarlo o errarlo no solamente depende de que la idea sea buena, sino de que sea capaz de realizarla de manera certera e inequ\u00edvoca. El creador no solamente tiene que ser capaz de comunicar visualmente y con gran precisi\u00f3n una situaci\u00f3n determinada, sino que debe colocar cada elemento para remitir a un ordenamiento anterior y transgredirlo, moviendo as\u00ed a la risa. Todo el dibujo est\u00e1 orientado a la m\u00e1xima eficacia: no s\u00f3lo tiene que comunicar correctamente la situaci\u00f3n, la emoci\u00f3n y el contexto, sino que, en el mismo acto, debe resolverse eficazmente en un estallido de ingenio, comicidad, cr\u00edtica o locura. Quino domin\u00f3 este arte con maestr\u00eda y a lo largo de los a\u00f1os fue publicando tomos tem\u00e1ticos que giraban alrededor de un t\u00f3pico o una idea, hasta llegar a acumular 20 libros entre 1963 y 2016, que comprenden m\u00e1s de 2 mil vi\u00f1etas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAh\u00ed est\u00e1n y siguen estando [\u2026] sus ancianos inmortales, sus mayordomos rebeldes, sus chefs flambeados, sus bodas tristes, sus alegres funerales, sus pasajeros sedentarios, sus m\u00fasicos sin partitura, sus pocos magn\u00edficos magnates, sus n\u00e1ufragos aislados, sus militares vencidos hasta la victoria, sus grandes cuadros en paredes inmensas, sus peque\u00f1os fil\u00f3sofos de living, sus m\u00fasicos desafinados, sus cirujanos sin anestesia, sus vitales suicidas, sus despectivos mozos y camareros, sus empleados de oficina cada vez m\u00e1s inmensamente empeque\u00f1ecidos, sus ni\u00f1os adultos o adulterados, sus \u00e1ngeles pecadores, sus Adanes y sus Evas como primeros exiliados de un para\u00edso que se recupera s\u00f3lo a la hora de la risa y, finalmente, su Dios carcaje\u00e1ndose de nosotros, que siempre seremos \u2013a su imagen y semejanza\u2013 su mejor e insuperable chiste.\u00bb <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=14354#fn-14354-2' id='fnref-14354-2' onclick='return fdfootnote_show(14354)'>2<\/a><\/sup> Pero, sobre todo, all\u00ed est\u00e1n los hombres y las mujeres an\u00f3nimos, usted y yo, lector.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><strong>Hay que trabajar <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Joaqu\u00edn Lavado naci\u00f3 en Mendoza en 1932 y desde siempre fue Quino para su familia, ya que hab\u00eda que distinguirlo del otro Joaqu\u00edn, el t\u00edo dibujante de publicidad, que se transform\u00f3 en el primer impulsor de la vocaci\u00f3n del m\u00e1s peque\u00f1o. Como si hubiera sido predestinado por su nombre de pila, Quino sigui\u00f3, m\u00e1s o menos, sus pasos: tras la muerte de sus padres, abandon\u00f3 la carrera de Bellas Artes y, luego de los primeros rechazos de sus dibujos en diarios y revistas, se dedic\u00f3 a la comunicaci\u00f3n publicitaria. Sin embargo, no fue hasta que emigr\u00f3 a Buenos Aires que comenz\u00f3 a abrirse camino y, con mucha dificultad, en noviembre de 1954 logr\u00f3 publicar su primer dibujo en la revista Esto Es, que pronto fue clausurada por el gobierno de Juan Domingo Per\u00f3n. A pesar de ello, al a\u00f1o siguiente consigui\u00f3 publicar con relativa regularidad en revistas como Avivato, Rico Tipo y T\u00eda Vicenta. Pero no se alej\u00f3 de la publicidad y, como es bien sabido, fue gracias al encargo de un aviso que naci\u00f3 Mafalda. Un nacimiento parad\u00f3jico el de esta ni\u00f1a-adulta con veleidades intelectuales, que, entre otras cosas, acierta donde le erran otras de su especie; por ejemplo, Lisa Simpson. Mafalda es parte de una estirpe y estuvo rodeada de equ\u00edvocos: fue creada con el fin de vender electrodom\u00e9sticos de manera encubierta, se inspir\u00f3 en Periquita, la peque\u00f1a Lul\u00fa y Mar\u00eda Luz, un personaje de Roberto Battaglia que se publicaba en Patoruz\u00fa, descrita como \u00abla primera ni\u00f1a prodigio de la historieta argentina\u00bb: \u00abUn peque\u00f1o genio, de edad indefinida, cuyos descubrimientos son siempre exitosos, en cualquier \u00e1rea, salvo en las cuestiones pol\u00edticas de las que nunca se ocupa\u00bb.<sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=14354#fn-14354-3' id='fnref-14354-3' onclick='return fdfootnote_show(14354)'>3<\/a><\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue justamente ese cambio el que le dio a Mafalda su identidad distintiva. En efecto, Quino fue contratado por una agencia de publicidad para crear una historieta con un personaje central cuyo nombre comenzara con eme, ya que la marca de los electrodom\u00e9sticos en cuesti\u00f3n era Mansfield. En Mafalda in\u00e9dita, Sylvina Walter cuenta que Quino se acord\u00f3, entonces, de que en la novela Dar la cara, de David Vi\u00f1as, hab\u00eda una ni\u00f1a llamada Mafalda, y el nombre \u00able pareci\u00f3 alegre\u00bb. Finalmente, la idea publicitaria no prosper\u00f3, pero Brasc\u00f3 decidi\u00f3 publicar tres de las tiras de Mafalda en Gregorio, el suplemento de humor de la revista Leopl\u00e1n, que dirig\u00eda. Luego la tira pas\u00f3 a publicarse en Primera Plana, y, como esta publicaci\u00f3n se orientaba a la actualidad nacional argentina e internacional, el personaje empez\u00f3 a tomar el cariz con el que lo reconocemos hoy: con un fuerte anclaje pol\u00edtico y social, ya completamente delineado cuando, en 1965, se afinc\u00f3 en el diario El Mundo, en lo que Brasc\u00f3 llam\u00f3 \u00abel verdadero lanzamiento de Quino\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><strong>El despegue <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Mundo Quino hay un segundo pr\u00f3logo, de 1967, tambi\u00e9n de Brasc\u00f3 \u2013que fue escritor, cr\u00edtico, humorista, dibujante y, b\u00e1sicamente, un sibarita, a quien de este lado del Plata se lo reconoc\u00eda m\u00e1s como un especialista en vinos y por su libro Pasarla bien\u2013, que dice: \u00abEscrib\u00ed en 1963 que Quino dibujaba como un poeta, por intuiciones, por deslumbramientos, expres\u00e1ndose por im\u00e1genes metaf\u00f3ricas que sorprend\u00edan a la realidad en sus incongruencias m\u00e1s sutiles. Suele ocurrir, sin embargo, que los poetas acceden, con los a\u00f1os, a la narraci\u00f3n en prosa. Sus apetencias expresivas les exigen un mecanismo capaz de transmitir la experiencia del mundo de una manera menos ambigua, m\u00e1s inequ\u00edvoca. Yo dir\u00eda que esto es lo que ocurri\u00f3 tambi\u00e9n con Quino: ha permutado la incandescencia de sus dibujos-poemas de otra \u00e9poca para dedicarse a dibujar una novela balzaciana en entregas. All\u00ed traza un prolijo testimonio de los terrores y las expectativas de los argentinos contempor\u00e1neos, astutamente proyectados en Mafalda y sus criaturas adyacentes\u00bb. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=14354#fn-14354-4' id='fnref-14354-4' onclick='return fdfootnote_show(14354)'>4<\/a><\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El modelo inicial para crear Mafalda, al menos el que le encargaron a Quino, deb\u00eda ser una mezcla de Snoopy con Lorenzo y Pepita, pero \u00e9l fue mucho m\u00e1s all\u00e1 y termin\u00f3 creando eso que configur\u00f3 a Mafalda y a sus compa\u00f1eros como figuras arquet\u00edpicas de la clase media argentina (y, por extensi\u00f3n, iberoamericana) y la llev\u00f3 a erigirse en la voz cr\u00edtica de sucesivas generaciones de lectores. Quino dot\u00f3 a sus personajes de un pu\u00f1ado de rasgos reconocibles. A Mafalda, de un inconformismo punzante y rebelde, con una gran capacidad para la cr\u00edtica y el retru\u00e9cano, pero tambi\u00e9n de otras caracter\u00edsticas menos obvias, como la de ser pacifista, feminista, profundamente dem\u00f3crata y, por tanto, levemente anticomunista. A Manolito, de un materialismo, tosco, conservador y, a primera vista, poco inteligente. A Felipe le toc\u00f3 ser el so\u00f1ador esforzado y fantasioso que muchas veces es v\u00edctima de s\u00ed mismo, pero, por lo mismo, es el personaje m\u00e1s d\u00factil. A Susanita le cayeron encima todos los rasgos negativos: es hip\u00f3crita, esnob y ego\u00edsta, pero quiz\u00e1s no tenga la culpa si nos guiamos por c\u00f3mo es su madre. Miguelito es el ingenuo, el met\u00f3dico en sus dudas, y sobresale por su buen coraz\u00f3n. Libertad es segura y radical, una Mafalda en miniatura, pero sin su agudeza. Guille es el privilegiado, un aprendiz de su hermana mayor, pero con rasgos propios y, como buen hermano m\u00e1s chico, un poco arist\u00f3crata en sus aspiraciones. Los padres de Mafalda, por su parte, son las v\u00edctimas del sarcasmo de sus hijos en tanto representantes del poder sin poder y tambi\u00e9n los responsables de que \u00ablas cosas sean como son\u00bb, ya sea por su fracaso, su conformismo, su blandura o su indiferencia. Sin embargo, la mirada cr\u00edtica de los hijos siempre es desde el amor y, a veces, desde cierta piedad.<img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"14358\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=14358\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Quino-II.jpg?fit=1024%2C672&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"1024,672\" data-comments-opened=\"0\" data-image-title=\"Quino II\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Quino-II.jpg?fit=656%2C431&amp;ssl=1\" class=\"  wp-image-14358 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Quino-II.jpg?resize=643%2C422&#038;ssl=1\" alt=\"Quino II\" width=\"643\" height=\"422\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Quino-II.jpg?w=1024&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Quino-II.jpg?resize=300%2C197&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Quino-II.jpg?resize=768%2C504&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Quino-II.jpg?resize=600%2C394&amp;ssl=1 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 643px) 100vw, 643px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLa de Mafalda es una familia tipo (mam\u00e1, pap\u00e1, hija, hijo) de clase media [\u2026]. A diferencia de las familias de las historietas tradicionales, sus miembros no aspiran a otro escalaf\u00f3n social. Se habituaron a ser lo que son y a hacer lo que les permite un sueldo de empleado de oficina: vivir en un departamento en San Telmo, comprar con esfuerzo un Citr\u00f6en, veranear cerquita, acceder a cierta tecnolog\u00eda hogare\u00f1a, tener algo de tiempo para dedicarles a las plantas y a luchar contra las invasiones de hormigas\u2026 Y est\u00e1n bien. [\u2026] Representantes del mundo adulto, la ni\u00f1a considera a sus padres un par de integrados al sistema y no deja de ponerlos en aprietos. De uno u otro modo les hace notar desde los dobles discursos y la falta de t\u00edtulo universitario de la madre hasta lo que hicieron con el mundo.\u00bb <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=14354#fn-14354-5' id='fnref-14354-5' onclick='return fdfootnote_show(14354)'>5<\/a><\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mafalda transit\u00f3 una era conflictiva en lo social y lo pol\u00edtico, y lo hizo, claro, desde el compromiso y la lucidez, pero siempre sin perder de vista que, a fin de cuentas, segu\u00eda siendo una tira de humor. Quino se las ingeniaba, sin embargo, para hacer sutiles corrimientos hacia los acontecimientos pol\u00edticos m\u00e1s inmediatos, en los que, por ejemplo, hablar de la sopa era hablar del autoritarismo (la muy recordada vi\u00f1eta en la que pregunta \u00aba todo aquel que deliberadamente se rebelare y no tomare, comiere, tragare, engullere y\/o sorbiere esta porquer\u00eda, \u00bfvos le pegares?\u00bb, que coincidi\u00f3 con la asunci\u00f3n de la presidencia argentina del general Alejandro Agust\u00edn Lanusse y la represi\u00f3n de los movimientos sociales). La brillantez de Quino estaba no solamente en la elegante manera de referirse a la represi\u00f3n del aparato estatal a trav\u00e9s de marcas del lenguaje, sino en la de representar el poder llev\u00e1ndolo al marco dom\u00e9stico, calificando, a la vez muy contundentemente, de porquer\u00eda el potaje que pretend\u00edan hacerle tragar, pero escud\u00e1ndose en el chiste recurrente del disgusto de Mafalda por la sopa. A trav\u00e9s de Mafalda, Quino se erigi\u00f3 de forma muy rotunda en una especie de voz del pueblo, que fue lo que llev\u00f3 a que Mafalda fuera apropiada y reapropiada por distintos colectivos. Sin embargo, no todo fueron rosas para la creaci\u00f3n de Quino, ya que muchas veces tuvo que enfrentar cr\u00edticas que apuntaron, sobre todo, a que sus personajes, a la vez que atacaban ciertos estereotipos, ayudaban a reforzar otros, como, por ejemplo, los que encarnaban Manolito y Susanita.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><strong>Legado<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mafalda es, por lejos, la historieta latinoamericana m\u00e1s vendida, a la vez que la m\u00e1s longeva y la que tiene mayor proyecci\u00f3n internacional. Muy dif\u00edcilmente exista alguien en estas tierras que no sepa nombrar al personaje s\u00f3lo con verlo dibujado, y todav\u00eda hoy siguen las batallas en torno a la apropiaci\u00f3n de su iconograf\u00eda por este u aquel sector, bando, grupo o persona cuando otros consideran que va en contra de lo que piensa Mafalda. Esa popularidad dif\u00edcilmente desaparezca o disminuya con la muerte de Quino, porque la validez universal de la que dot\u00f3 a su personaje hace ya mucho que trascendi\u00f3 el tiempo y las circunstancias de su nacimiento. Eso, claro, fue m\u00e9rito del autor, al haberle concedido una riqueza extraordinaria, que desminti\u00f3 para siempre la liviandad con la que se sol\u00eda asociar el g\u00e9nero y abri\u00f3 todo un abanico de posibilidades, que hacen que hoy a nadie le extra\u00f1e que la historieta y la animaci\u00f3n sean uno de los veh\u00edculos privilegiados para la s\u00e1tira social y pol\u00edtica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La historia de Mafalda es apasionante y desborda claramente los l\u00edmites de cualquier nota period\u00edstica. Sin embargo, esa historia est\u00e1 escrita por una uruguaya: Mafalda: historia social y pol\u00edtica, de Isabella Cosse (Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 2014), que intenta no solamente explicar las razones por las que la historieta de Quino se transform\u00f3 en el artefacto cultural que conocemos, sino analizar las circunstancias de su producci\u00f3n. El libro vuelve sobre la historia del origen de Mafalda: \u00abSu reconstrucci\u00f3n mostr\u00f3 que la historieta surgi\u00f3 de una significativa conjunci\u00f3n de las estrategias de modernizaci\u00f3n empresarial, la renovaci\u00f3n cultural y period\u00edstica, la vitalizaci\u00f3n del campo humor\u00edstico y una clase media en su cenit cultural y social. [\u2026] As\u00ed, la historieta asumi\u00f3 su forma definitiva en Primera Plana, la revista que apostaba a forjar una nueva elite moderna de ejecutivos, profesionales e intelectuales, en cuyas p\u00e1ginas Mafalda se convirti\u00f3 en su personaje central, que encarn\u00f3 la desestabilizaci\u00f3n del orden de g\u00e9nero y de las jerarqu\u00edas generacionales: asumi\u00f3 rasgos y actitudes varoniles e impugn\u00f3 a sus padres desde la primera tira. Con ella, Quino tension\u00f3 al m\u00e1ximo la iron\u00eda y la ingenuidad. Con referencias impl\u00edcitas, parlamentos omitidos y cierres abiertos, sus estrategias humor\u00edsticas jugaron con la erosi\u00f3n de la divisi\u00f3n entre lo p\u00fablico y lo privado al iluminar lo pol\u00edtico mediante lo familiar, y viceversa. Contrariamente a las visiones ascendentes de la modernizaci\u00f3n social, propias de la revista que la albergaba, la historieta puso en juego las limitaciones y las frustraciones \u2013cuando no las imposibilidades\u2013 de los padres proveedores y las madres amas de casa frente a los dilemas producidos por las nuevas modas sociales, la redefinici\u00f3n de los valores familiares, las consignas feministas y las impugnaciones de los j\u00f3venes. Es decir, Quino trabaj\u00f3 sobre materiales sociales radicalmente nuevos [\u2026]. El resultado tambi\u00e9n fue nuevo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy parece imposible aceptar que Quino dej\u00f3 de dibujar a Mafalda hace ya casi medio siglo. A lo largo de todos estos a\u00f1os nos hemos acostumbrado a que la gente se preguntara sistem\u00e1ticamente \u2013y, cuando pod\u00eda, le preguntara a Quino\u2013 qu\u00e9 habr\u00eda dicho o pensado Mafalda de tal o cual tema. Una especie de or\u00e1culo que, sin lugar a dudas, es perfectamente capaz de seguir funcionando solo.<\/p>\n<p><strong><u>Notas <\/u><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fue Juan Sasturain quien dijo que Quino era poseedor de una rara infalibilidad, por la perfecci\u00f3n, la agudeza y el alto nivel de su humor gr\u00e1fico. Y es verdad: en su vasta obra es pr\u00e1cticamente imposible encontrar un chiste fallido. Pero nadie dir\u00eda que la importancia de Quino radica en su humor infalible.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":14357,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[2367],"tags":[703604720,703604719,703604718],"class_list":["post-14354","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","tag-joaquin-lavado","tag-mafalda","tag-quino","fallback-thumbnail"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Quino-I.jpg?fit=521%2C480&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":false,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-3Jw","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14354","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=14354"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14354\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14359,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14354\/revisions\/14359"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/14357"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=14354"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=14354"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=14354"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}