{"id":14268,"date":"2020-09-28T13:25:23","date_gmt":"2020-09-28T11:25:23","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=14268"},"modified":"2020-09-28T13:28:24","modified_gmt":"2020-09-28T11:28:24","slug":"marxismo-hay-que-sonar-la-anticipacion-y-la-esperanza-como-categorias-del-materialismo-historico-ernest-mandel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=14268","title":{"rendered":"Marxismo &#8211; Hay que so\u00f1ar: la anticipaci\u00f3n y la esperanza como categor\u00edas del materialismo hist\u00f3rico. [Ernest Mandel]"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/\">Viento Sur<\/a>, 25-9-2020<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 28-9-2020<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Este texto fue la contribuci\u00f3n de Ernest Mandel a un coloquio celebrado en 1978 en homenaje al fil\u00f3sofo marxista Ernst Bloch (1885-1977) y se public\u00f3 por primera vez en 1980. <\/strong><sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=14268#fn-14268-1' id='fnref-14268-1' onclick='return fdfootnote_show(14268)'>1<\/a><\/sup><strong> En este art\u00edculo, Mandel utiliza categor\u00edas desarrolladas por Bloch, como las de todav\u00eda no y realmente posible, para examinar la necesidad de incorporar las nociones de futuro en el pensamiento socialista. (Redacci\u00f3n Viento Sur)<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el punto de vista marxista, el trabajo y la capacidad de comunicaci\u00f3n avanzada son los dos aspectos m\u00e1s importantes del ser humano como ser social. El trabajo social es imposible sin una comunicaci\u00f3n humana avanzada, interpersonal, que incluya la capacidad de utilizar herramientas ling\u00fc\u00edsticas estructuradas, de formar conceptos y de desarrollar la conciencia. Como materialistas, sabemos que la capacidad de comunicarnos de forma m\u00e1s que rudimentaria \u2013la que tambi\u00e9n tienen los animales\u2013, se basa en la necesidad de la producci\u00f3n social para ganarse la vida. La conexi\u00f3n inextricable entre el trabajo y la comunicaci\u00f3n lleva, entre otras cosas, a que \u201csimplemente no podemos eludir el hecho de que todo lo que hace actuar a los hombres debe encontrar su camino a trav\u00e9s de sus cerebros, incluso comer y beber, que comienza como consecuencia de la sensaci\u00f3n de hambre o sed transmitida por el cerebro, y termina como resultado de la sensaci\u00f3n de saciedad igualmente transmitida por el cerebro\u201d. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=14268#fn-14268-2' id='fnref-14268-2' onclick='return fdfootnote_show(14268)'>2<\/a><\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A este respecto, Marx se expresa muy claramente en el cap\u00edtulo 7 del primer volumen de El Capital: el trabajo es una actividad espec\u00edfica de la humanidad, es una actividad consciente en un doble sentido. Marx no s\u00f3lo presupone relaciones articuladas conscientemente entre las personas: la producci\u00f3n social y el intercambio de valores de uso, de bienes materiales necesarios para el mantenimiento y la reproducci\u00f3n de la vida material, van de la mano de la producci\u00f3n e intercambio de sonidos, palabras y conceptos socialmente entendidos. Adem\u00e1s, el trabajo humano tiene la caracter\u00edstica de requerir proyectos mentales anticipados en la conciencia de los productores como condici\u00f3n para su realizaci\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Concebimos el trabajo de una forma que lo califica de exclusivamente humano. Una ara\u00f1a realiza operaciones que se asemejan a las de un tejedor, y una abeja averg\u00fcenza a muchos arquitectos con la construcci\u00f3n de sus celdas. Pero lo que distingue al peor arquitecto de la mejor de las abejas es esto, que el arquitecto levanta su estructura en la imaginaci\u00f3n antes de erigirla en la realidad. Al final de cada proceso de trabajo, obtenemos un resultado que ya exist\u00eda al principio en la imaginaci\u00f3n del obrero. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=14268#fn-14268-3' id='fnref-14268-3' onclick='return fdfootnote_show(14268)'>3<\/a><\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><strong>La capacidad de imaginar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El producto del trabajo como proyecto de trabajo, como realidad material que a\u00fan no se ha realizado, es por lo tanto un prerrequisito para su propia realizaci\u00f3n. La capacidad de la humanidad para anticiparse, imaginar, est\u00e1 indisolublemente ligada a su capacidad de hacer trabajo social. El homo faber puede ser homo faber solo porque el ser humano es al mismo tiempo homo imaginosus.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La capacidad humana de formar conceptos, de abstraer, de imaginar y de elaborar proyectos, es decir, la capacidad de anticipar, est\u00e1 a su vez estrechamente vinculada a las condiciones de vida materiales y sociales. Incluso los conceptos e ideas humanas m\u00e1s elementales, y ciertamente las m\u00e1s complejas, no son productos puros de la imaginaci\u00f3n y del trabajo mental, totalmente independientes y ajenos a la producci\u00f3n material. Surgen en \u00faltima instancia como procesado mental \u2013a cargo del cerebro humano\u2013 de elementos de las experiencias de la vida material. Por lo tanto, son inseparables de la participaci\u00f3n del individuo en la naturaleza y la sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El metabolismo entre la naturaleza y la sociedad, que es el fundamento de esta participaci\u00f3n, la necesidad material de producir y reproducir la vida de la que surge ese metabolismo, cumple un prop\u00f3sito humano en el trabajo, como dice Marx. O en la explicaci\u00f3n m\u00e1s amplia de Engels:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las influencias del mundo exterior en el ser humano se expresan en su cerebro, se reflejan en \u00e9l en forma de sentimientos, impulsos, voliciones, en resumen, como \u201ctendencias ideales\u201d. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=14268#fn-14268-4' id='fnref-14268-4' onclick='return fdfootnote_show(14268)'>4<\/a><\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo tanto, los proyectos de trabajo, que surgen en la mente humana antes de realizarse materialmente, son, en \u00faltima instancia, productos de la realidad material, incluso cuando todav\u00eda no se han realizado materialmente. Ni siquiera la producci\u00f3n de conceptos y del pensamiento humano se puede separar completamente de los procesos materiales que le preceden y acompa\u00f1an en la naturaleza y la sociedad, aunque no sean im\u00e1genes especulares puramente mec\u00e1nicas de esos procesos. M\u00e1s bien se trata de elementos que corresponden a procesos materiales, pero que la mente humana combina y reprocesa creativamente, pero siguen estando objetivamente determinados por esos procesos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La base material de la capacidad humana para anticipar, imaginar y elaborar proyectos que a\u00fan no se han realizado se basa en el instinto de conservaci\u00f3n, es decir, en el correlato instintivo e inconsciente de la compulsi\u00f3n de producir y reproducir la vida material a la que los humanos est\u00e1n sometidos. Las principales manifestaciones de esta anticipaci\u00f3n son el miedo y la esperanza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, mientras que el miedo puede ser puramente instintivo \u2013no siempre y no necesariamente es as\u00ed, pero puede ser, y por lo tanto es uno de los instintos m\u00e1s importantes en los animales\u2013, la esperanza puramente instintiva es imposible. Por ello, Ernst Bloch subray\u00f3 con raz\u00f3n que incluso en sus expresiones instintivas m\u00e1s elementales, la esperanza ya es m\u00e1s que puro instinto, es la capacidad de imaginaci\u00f3n, de anticipaci\u00f3n ideal. La esperanza es, por lo tanto, el instinto humano por excelencia. Junto con el trabajo social y la capacidad de formar conceptos y conciencia, pertenece al n\u00facleo duro e inmutable de nuestra especificidad antropol\u00f3gica. El homo faber como homo imaginosus es humano porque la especie humana es homo sperans.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><strong>Esperanza realmente posible <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El proyecto de trabajo como fruto de las necesidades y deseos materiales est\u00e1 sujeto a las condiciones materiales para su realizaci\u00f3n. No todos los productos ideales de nuestro cerebro conducen a la producci\u00f3n material real. No todos los proyectos mentales se realizan realmente. No toda esperanza anticipada se hace realidad. Solo se realizan aquellos proyectos laborales que cumplen las condiciones objetivas y subjetivas para su realizaci\u00f3n. No toda esperanza es una esperanza realmente posible. Bloch establece una clara distinci\u00f3n entre la esperanza realmente posible y el sue\u00f1o ilusorio. Es precisamente la capacidad del trabajo mental para combinar conceptos, que solo en \u00faltima instancia corresponden o surgen de las experiencias de la vida, en las direcciones m\u00e1s divergentes. Estas combinaciones no reflejan necesariamente una realidad material ya existente. Esto lleva a la distinci\u00f3n entre la anticipaci\u00f3n de lo realmente posible y el sue\u00f1o ilusorio.<img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"14275\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=14275\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Mandel2809-II.png?fit=653%2C1062&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"653,1062\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Mandel2809 II\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Mandel2809-II.png?fit=630%2C1024&amp;ssl=1\" class=\"  wp-image-14275 alignright\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Mandel2809-II.png?resize=460%2C748&#038;ssl=1\" alt=\"Mandel2809 II\" width=\"460\" height=\"748\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Mandel2809-II.png?w=653&amp;ssl=1 653w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Mandel2809-II.png?resize=184%2C300&amp;ssl=1 184w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Mandel2809-II.png?resize=630%2C1024&amp;ssl=1 630w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Mandel2809-II.png?resize=600%2C976&amp;ssl=1 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 460px) 100vw, 460px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero lo realmente posible, a su vez, solo est\u00e1 parcialmente predeterminado. Esto se debe a que los humanos producen sus propias vidas de la misma manera que hacen su propia historia. La dimensi\u00f3n activa de nuestra especificidad antropol\u00f3gica define, por lo tanto, un campo intermedio, una zona de transici\u00f3n entre lo que es material, social e hist\u00f3ricamente imposible y lo que es material, social e hist\u00f3ricamente posible. Este campo intermedio incluye todos los cambios de la naturaleza y la sociedad que ya son materialmente posibles, pero cuya realizaci\u00f3n depende de una cierta pr\u00e1ctica humana concreta. Esta pr\u00e1ctica no emerge ni autom\u00e1tica ni simult\u00e1neamente de la existencia de esa posibilidad material.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte, los l\u00edmites de lo que es materialmente posible no est\u00e1n definidos de antemano con precisi\u00f3n en todas las direcciones. El marco general es en cualquier caso una condici\u00f3n que viene dada, pero dentro de ese marco existen innumerables variantes y posibilidades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez que el m\u00e9todo de producci\u00f3n capitalista pas\u00f3 a ser dominante, tanto el surgimiento de la lucha de clases proletaria como, a largo plazo, el desarrollo del movimiento obrero moderno, eran inevitables. Pero la forma concreta y espec\u00edfica en que ese modo de producci\u00f3n capitalista se desarroll\u00f3, por ejemplo, en Gran Breta\u00f1a, Francia, Alemania y Estados Unidos, sus antecedentes hist\u00f3ricos concretos, es decir, su pasado pol\u00edtico-social y la historia de esos cuatro pa\u00edses, las peculiaridades nacionales en el surgimiento y desarrollo del propio proletariado en cada uno de esos pa\u00edses, las peculiaridades del movimiento ideol\u00f3gico y pol\u00edtico que precedieron, acompa\u00f1aron y sucedieron a la conquista del poder pol\u00edtico por la burgues\u00eda en esos pa\u00edses: todo ello influy\u00f3 profundamente en el desarrollo concreto de la lucha de clases proletaria y del movimiento socialista en los cincuenta a\u00f1os siguientes. En consecuencia, los movimientos obreros de esos cuatro pa\u00edses adoptaron formas muy diferentes en un largo per\u00edodo de la historia. Sin embargo, lo realmente posible se inscrib\u00eda en el marco general del \u201cauge, desarrollo, apogeo y declive del modo de producci\u00f3n capitalista y la consiguiente profundizaci\u00f3n de sus contradicciones internas\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><strong>Anticipaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo tanto, la realidad hist\u00f3rico-material es siempre una totalidad abierta y, por lo tanto, una totalidad incompleta, que incluye al menos numerosos desarrollos posibles diferentes. Algunas de estas posibilidades se realizar\u00e1n, otras no. Nada es m\u00e1s ajeno al marxismo que el fatalismo hist\u00f3rico o el determinismo mec\u00e1nico y economicista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cualquier modo de producci\u00f3n, la lucha de clases puede comportar la victoria de la clase revolucionaria o la ruina mutua de las clases contendientes: Marx y Engels lo repet\u00edan a menudo. El capitalismo no conduce a la victoria inevitable del socialismo, sino al dilema: o la victoria del socialismo o la regresi\u00f3n a la barbarie. Puesto que la materia no es est\u00e1tica e inm\u00f3vil, sino que est\u00e1 en constante movimiento; puesto que la sociedad humana est\u00e1 a su vez en constante cambio; puesto que el objeto del pensamiento y de la pr\u00e1ctica humana responde a procesos de la naturaleza y de la sociedad en constante desarrollo y cambio; puesto que la propia pr\u00e1ctica humana interviene activamente en esos procesos, solo podemos acercarnos a una comprensi\u00f3n completa de esta totalidad. En nuestro an\u00e1lisis hay que incluir el \u201ctodav\u00eda no se ha hecho\u201d pero que es realmente posible, as\u00ed como lo que ya existe y lo que potencialmente podr\u00eda desaparecer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Reconocer la realidad como una totalidad contradictoria, como una totalidad en desarrollo, impulsada por todas sus contradicciones internas, significa incorporar en ese conocimiento todos los desarrollos posibles de esta totalidad. La anticipaci\u00f3n no es, por tanto, solo una categor\u00eda antropol\u00f3gica, sino tambi\u00e9n epistemol\u00f3gica, cient\u00edfica, es una categor\u00eda del materialismo hist\u00f3rico, escribe Ernst Bloch:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Precisamente los extremos que anteriormente se han mantenido tan separados como ha sido posible: futuro y naturaleza, anticipaci\u00f3n y materia, se unen en el fundamento del materialismo hist\u00f3rico-dial\u00e9ctico. Sin materia no hay base de anticipaci\u00f3n (real), sin anticipaci\u00f3n (real) ning\u00fan horizonte de la materia es determinable [\u2026] Lo realmente posible comienza con la semilla que lleva dentro lo que viene. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=14268#fn-14268-5' id='fnref-14268-5' onclick='return fdfootnote_show(14268)'>5<\/a><\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora podemos describir con mayor precisi\u00f3n la funci\u00f3n productiva del factor subjetivo junto con su fuerza impulsora instintiva, la esperanza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si quiero realizar un proyecto de trabajo, debo subordinar mi voluntad a este objetivo, dice Marx en el cap\u00edtulo 7 del primer volumen de El Capital. Esta subordinaci\u00f3n, por supuesto, viene estimulada por una actitud subjetiva hacia el proyecto, que no es neutral, sino que consiste en el deseo y la esperanza de conseguirlo. Los incentivos pueden ser muy diversos. Pueden variar desde el miedo hasta el castigo y el deseo de recompensa, desde el deseo individual, la necesidad consciente, hasta la adhesi\u00f3n al grupo social o a la comunidad que consume el producto del trabajo, o incluso ser puro altruismo. Pero la producci\u00f3n siempre viene estimulada por el deseo y la esperanza de su realizaci\u00f3n efectiva. Cuando no existe tal deseo y esperanza, o cuando incluso lo contrario es cierto, la realizaci\u00f3n del proyecto se hace considerablemente m\u00e1s dif\u00edcil, es decir, el productor se comportar\u00e1 de manera indiferente o incluso hostil hacia la producci\u00f3n. Los productores pueden incluso sabotearla continuamente (consid\u00e9rese la actitud de los esclavos o de los trabajadores forzados en determinadas circunstancias). Los productores que est\u00e1n totalmente desprovistos de toda esperanza son malos, es decir, productores improductivos. Esta ley se ha confirmado a lo largo de la historia de la sociedad humana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><strong>Guillermo el Taciturno<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que se aplica a la praxis humana elemental se aplica a\u00fan m\u00e1s a la praxis social totalizadora que tiene como objetivo la transformaci\u00f3n de la sociedad misma. Una figura hist\u00f3rica y transitoria como el l\u00edder semifeudal de la gran revoluci\u00f3n burguesa holandesa, Guillermo el Taciturno, fue capaz de acu\u00f1ar el hermoso y estoico lema caracter\u00edstico de las peque\u00f1as minor\u00edas conscientemente revolucionarias: \u201cPoint n\u2019est besoin d\u2019esp\u00e9rer pour entreprendre, ni de r\u00e9ussir pour pers\u00e9v\u00e9rer\u201d [No hace falta tener esperanza para actuar, ni \u00e9xito para perseverar]. Sin embargo, con tal motivaci\u00f3n no es posible conseguir que entren en acci\u00f3n las grandes masas de personas, y menos a\u00fan las clases sociales en su conjunto. Su actividad est\u00e1 siempre orientada de forma inmediata y directa al presente. Una praxis de clase, que quiere cambiar la sociedad, viene determinada en \u00faltima instancia por los intereses de la clase, pero crece en alcance y eficacia cuando est\u00e1 acompa\u00f1ada de deseos y expectativas que transmiten estos intereses de una forma inmediatamente comprensible y accesible para las masas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La esperanza de abolir la explotaci\u00f3n y la opresi\u00f3n, la desigualdad y la falta de libertad, es decir, la esperanza de una sociedad sin clases, ha acompa\u00f1ado a la lucha de liberaci\u00f3n del proletariado moderno en todas las etapas del ascenso tempestuoso del movimiento obrero. Le ha dado una energ\u00eda y una fuerza motriz que no puede surgir exclusivamente de la defensa de los intereses materiales cotidianos. En todas las \u00e9pocas y pa\u00edses en que el movimiento obrero se limit\u00f3 a esa defensa, esa fuerza motriz fue limitada o incluso inexistente, a pesar del hecho innegable de que en la sociedad burguesa esa esperanza sigue siendo inseparable de la defensa de los intereses materiales cotidianos de la clase obrera, sin los cuales la lucha por la emancipaci\u00f3n se evapora en la mera fantas\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero en estrecha relaci\u00f3n con la esperanza, propia del proletariado moderno, en el fin de la explotaci\u00f3n capitalista mediante la emancipaci\u00f3n socialista de la clase obrera como veh\u00edculo de la emancipaci\u00f3n de la sociedad en su conjunto, existe una anticipaci\u00f3n hist\u00f3rica m\u00e1s antigua.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como seres socialmente productores y comunicadores, los humanos son por naturaleza cooperativos. El salto de una sociedad sin clases a otra dividida en clases sociales antag\u00f3nicas, que comenz\u00f3 hace unos 10.000 a\u00f1os, caus\u00f3 un tremendo trauma en el sentimiento y el pensamiento humanos, precisamente porque correspond\u00eda muy poco a nuestra naturaleza cooperativa. Por eso la historia de la humanidad no es solo una historia de luchas de clases, sino tambi\u00e9n una historia de innumerables expectativas, proyectos, anticipaciones, lamentos, poemas, cuentos, discursos filos\u00f3ficos, planes y batallas pol\u00edticas, que giran en torno a las siguientes cuestiones: \u00bfC\u00f3mo podemos volver a la edad de oro de la sociedad sin clases? \u00bfCu\u00e1l es el origen de la desigualdad social? \u00bfC\u00f3mo se puede eliminar esta desigualdad social?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><strong>Profetas jud\u00edos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los fil\u00f3sofos griegos y los pol\u00edticos revolucionarios romanos; los profetas jud\u00edos y los primeros padres de la iglesia cristiana; los impetuosos precursores y representantes de la Reforma; los primeros socialistas ut\u00f3picos y los representantes de los movimientos m\u00e1s radicales dentro de las grandes revoluciones burguesas han planteado este problema, cada uno de ellos de la forma particular que correspond\u00eda a su \u00e9poca, su sociedad y su clase. Sin embargo, no se puede exagerar el tremendo potencial que se deriva de la continuidad de este problema y el inmanente desarrollo autocr\u00edtico de la respuesta al mismo. El poeta austriaco Nikolaus Lenau resumi\u00f3 esta continuidad sint\u00e9tica y simb\u00f3licamente en el \u00faltimo cuarteto de su poema \u00e9pico Die Albigenser: \u201cA los albigenses les siguen los husitas, que pagan con sangre lo que aquellos sufrieron; despu\u00e9s de Hus y Ziska vienen Lutero, Hutten, los Treinta A\u00f1os, los guerreros de las Cevenas, los asaltantes de la Bastilla, y as\u00ed sucesivamente.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No hay duda de que la mayor\u00eda de los defensores de una sociedad sin clases que acaban de mencionarse eran ut\u00f3picos en el sentido de que no ten\u00edan una idea precisa de las condiciones materiales y sociales necesarias para la realizaci\u00f3n de su proyecto lleno de esperanza. Indudablemente, por otra parte, todos los intentos pr\u00e1cticos y pol\u00edticos del pasado para construir una sociedad sin clases fracasaron, ya que las condiciones materiales y sociales para ello no hab\u00edan madurado todav\u00eda. Pero eso no significa en modo alguno que todos los esfuerzos realizados por esos pensadores y luchadores hayan sido in\u00fatiles o incluso perjudiciales. Al contrario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los socialistas ut\u00f3picos prepararon, promovieron y aceleraron el pensamiento, la teor\u00eda, la ciencia y la pr\u00e1ctica del movimiento obrero moderno, ampliando enormemente los horizontes de lo que se cre\u00eda posible. Al hacerlo, tambi\u00e9n ampliaron el conocimiento de la propia realidad social, ya que dicho conocimiento requiere una actitud rigurosamente cr\u00edtica hacia todo lo que existe, todo lo cual debe considerarse transitorio. Y es precisamente la integraci\u00f3n en el an\u00e1lisis social de lo que a\u00fan no existe, en el punto en que este pasa de ser un deseo a una posibilidad real de futuro, lo que da a la cr\u00edtica social un alcance mucho m\u00e1s amplio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No solo el socialismo cient\u00edfico, sino tambi\u00e9n la econom\u00eda pol\u00edtica cl\u00e1sica inglesa, la filosof\u00eda cl\u00e1sica alemana y la historiograf\u00eda sociol\u00f3gica cl\u00e1sica francesa aprendieron mucho m\u00e1s de los socialistas ut\u00f3picos de lo que uno podr\u00eda suponer en un principio. Incluso sin el trabajo previo de los socialistas ut\u00f3picos, lo m\u00e1s probable es que hubieran logrado sus resultados, pero m\u00e1s lentamente, con m\u00e1s dificultad y con m\u00e1s contradicciones. Si desde el punto de vista hist\u00f3rico el socialismo cient\u00edfico aparece como la superaci\u00f3n del socialismo ut\u00f3pico, se trata de una superaci\u00f3n en el sentido hegeliano de la palabra, es decir, que conserva y reproduce sus elementos f\u00e9rtiles. Y esto presupone en todo caso la existencia previa del socialismo ut\u00f3pico, de esa anhelada esperanza de una sociedad sin clases, como fase necesaria y fecunda en la lucha de emancipaci\u00f3n de la humanidad trabajadora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando Ernst Bloch escribe: \u201cLa ciencia dial\u00e9ctico-hist\u00f3rica del marxismo es, por lo tanto, la ciencia mediatizada del futuro de la realidad m\u00e1s la posibilidad objetivamente real que encierra; todo esto con la finalidad de la acci\u00f3n [\u2026] es el horizonte del futuro, tal como lo entiende el marxismo, con el pasado como antesala, que otorga a la realidad su dimensi\u00f3n real\u201d, expresa una doble verdad. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=14268#fn-14268-6' id='fnref-14268-6' onclick='return fdfootnote_show(14268)'>6<\/a><\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><strong>Esperanza de realizaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El conocimiento de la realidad es siempre el conocimiento de sus leyes de movimiento, de sus leyes de desarrollo. La grandeza del Capital de Marx radica precisamente en el descubrimiento de las leyes del desarrollo a largo plazo del modo de producci\u00f3n capitalista, leyes que solo se desplegaron plenamente despu\u00e9s de la muerte de Karl Marx. El propio Capital, contrariamente a una cr\u00edtica com\u00fan (y vulgar) a menudo repetida, es mucho m\u00e1s una obra del siglo XX que del siglo XIX.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte, la modificaci\u00f3n de la realidad \u2013la realizaci\u00f3n del programa de la und\u00e9cima Tesis sobre Feuerbach, la verdadera acta de nacimiento del marxismo\u2013 supone no solo una orientaci\u00f3n al futuro, no solo la comprensi\u00f3n de lo que todav\u00eda no es una posibilidad real, sino tambi\u00e9n la esperanza de realizaci\u00f3n de lo realmente posible. Requiere el esfuerzo de todas las fuerzas mentales, de la voluntad y de los sentimientos en pos del objetivo de realizar lo realmente posible, pero todav\u00eda no alcanzado, y el mayor esfuerzo del individuo revolucionario entre la realidad existente y la posibilidad, imbuida de esperanza, que hay que hacer realidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alguien que ya no est\u00e1 con los dos pies en el suelo de la realidad y ha perdido la comprensi\u00f3n de las condiciones materiales-sociales, objetivas y subjetivas para la realizaci\u00f3n del proyecto revolucionario, no es el \u00fanico tipo de revolucionario malo. Los malos revolucionarios son tambi\u00e9n aquellos que se han convertido en prisioneros de la realidad existente, que est\u00e1n tan absortos en la rutina diaria que pierden la comprensi\u00f3n, la premonici\u00f3n y la sensibilidad para dar un giro repentino, inesperado y radical a la relaci\u00f3n de fuerzas y a la actividad de la clase revolucionaria. Esas personas han sacrificado la atenta mirada al futuro en aras al limitado ajetreo cotidiano acostumbrado, o lo que se llam\u00f3 en el idioma del movimiento obrero alem\u00e1n: \u201cdie alte bew\u00e4hrte Taktik\u201d [la vieja t\u00e1ctica probada], y por lo tanto se ver\u00e1n irremediablemente sorprendidos, superados y paralizados por las repentinas erupciones volc\u00e1nicas de la lucha revolucionaria de masas. Tambi\u00e9n en este sentido, el pleno conocimiento de la realidad no es posible si no se ampl\u00eda el horizonte del futuro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de agosto de 1914, Vlad\u00edmir Lenin, Rosa Luxemburg y un pu\u00f1ado de sus amigos internacionalistas no solo expresaron su aversi\u00f3n moral por la capitulaci\u00f3n de la socialdemocracia oficial a la guerra imperialista. Tambi\u00e9n juzgaron esta capitulaci\u00f3n a la luz de la perspectiva, todav\u00eda no materializada, pero basada en un an\u00e1lisis cient\u00edfico (y no en un mero deseo) de una inevitable intensificaci\u00f3n de la lucha de clases revolucionaria a ra\u00edz de aquella guerra mundial. Esta lucha vendr\u00eda provocada por la inevitable intensificaci\u00f3n de las contradicciones econ\u00f3micas, sociales, pol\u00edticas e ideol\u00f3gicas del modo de producci\u00f3n capitalista, contradicciones de las que la guerra era a la vez la expresi\u00f3n y la fuerza motriz. Los acontecimientos del per\u00edodo 1917-1919 demostraron que ten\u00edan raz\u00f3n. Pero los acontecimientos que acompa\u00f1aron el final de la guerra mundial a\u00f1aden una dimensi\u00f3n adicional a la lucha de tendencias de 1914-1915 en el seno del movimiento obrero internacional. Sin la anticipaci\u00f3n de esos acontecimientos, sin esa perspectiva, la capitulaci\u00f3n de 1914 no se puede comprender, explicar y juzgar en su totalidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><strong>El arte de la predicci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin perspectivas revolucionarias no es posible ninguna pol\u00edtica revolucionaria genuina, y por lo tanto ninguna pr\u00e1ctica revolucionaria real, al menos en el marco del socialismo cient\u00edfico. En cualquier caso, estas perspectivas deben basarse en un an\u00e1lisis correcto de la realidad y no en fantas\u00edas, deben partir de un an\u00e1lisis de las contradicciones socioecon\u00f3micas reales y revelar su din\u00e1mica, deben examinar si y por qu\u00e9 estas contradicciones disminuyen o, por el contrario, se intensifican, y no partir de un desarrollo abstracto y deseado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"14277\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=14277\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Marxismo2809-III.jpg?fit=450%2C631&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"450,631\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Marxismo2809 III\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Marxismo2809-III.jpg?fit=450%2C631&amp;ssl=1\" class=\" size-full wp-image-14277 alignleft\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Marxismo2809-III.jpg?resize=450%2C631&#038;ssl=1\" alt=\"Marxismo2809 III\" width=\"450\" height=\"631\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Marxismo2809-III.jpg?w=450&amp;ssl=1 450w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Marxismo2809-III.jpg?resize=214%2C300&amp;ssl=1 214w\" sizes=\"auto, (max-width: 450px) 100vw, 450px\" \/>Las perspectivas significan una relaci\u00f3n con el futuro, es decir, la anticipaci\u00f3n, la esperanza y el miedo son aspectos decisivos de cualquier actividad pol\u00edtica, ya sea proletaria, peque\u00f1oburguesa o burguesa. Despu\u00e9s de haber perdido su car\u00e1cter revolucionario, la burgues\u00eda defini\u00f3 la pol\u00edtica como el arte de lo posible. El austromarxista Otto Bauer cambi\u00f3 este lema al definir la pol\u00edtica como el arte de la previsi\u00f3n. Esto va sin duda m\u00e1s all\u00e1 del ciudadano de mente estrecha, que por el conservadurismo social teme todo cambio importante y desea limitar la pol\u00edtica a pasos peque\u00f1os y sin importancia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero el lema de Bauer tambi\u00e9n revela la dimensi\u00f3n pasiva y fatalista del austromarxismo: en el arte de la previsi\u00f3n, el elemento activo y transformador de la pol\u00edtica est\u00e1 totalmente ausente. Para el marxismo, la pol\u00edtica es el arte de ensanchar al m\u00e1ximo los l\u00edmites de lo posible en beneficio de los intereses de la clase obrera (y del progreso de toda la humanidad), sobre la base de una perspectiva cient\u00edfica de lo que es objetiva y subjetivamente posible, si se ampl\u00edan al m\u00e1ximo la movilizaci\u00f3n y la iniciativa de las masas y la pr\u00e1ctica del partido revolucionario permanece plenamente integrada en esa perspectiva como elemento constitutivo de la realidad cambiante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La esperanza y el miedo a la revoluci\u00f3n desempe\u00f1aron un papel decisivo en las divisiones dentro del movimiento obrero internacional despu\u00e9s de agosto de 1914. Inicialmente, los socialdem\u00f3cratas de derecha justificaron su capitulaci\u00f3n ante la guerra imperialista argumentando que no deb\u00eda perderse el contacto con las masas y que estas, despu\u00e9s de todo, estaban entusiasmadas con la guerra. Sin embargo, unos a\u00f1os m\u00e1s tarde, cuando en pa\u00edses como Rusia, Alemania, Austria, Hungr\u00eda e Italia esas mismas masas se volvieron con tanto entusiasmo en contra de la guerra y a favor de la revoluci\u00f3n, el argumento cambi\u00f3 repentinamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora se descubri\u00f3 de repente la necesidad de \u201cdefender incondicionalmente los principios\u201d, as\u00ed como \u201cel sentido de la responsabilidad\u201d y \u201cel coraje de ser impopular\u201d. La conclusi\u00f3n que se puede sacar de esto es que la adaptaci\u00f3n autom\u00e1tica al \u201cmovimiento de masas\u201d no fue el verdadero motivo de la capitulaci\u00f3n de agosto de 1914. Y sin duda en los a\u00f1os 1917-1920 el miedo a la revoluci\u00f3n, el miedo al riesgo de perder las conquistas duramente conseguidas, el miedo a saltar a lo desconocido, el miedo a romper con la rutina diaria, desempe\u00f1\u00f3 un papel psicol\u00f3gicamente decisivo. Como marxistas, debemos vincular este miedo con los intereses sociales y materiales de un estrato conservador del movimiento obrero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En sentido contrario, la esperanza de la revoluci\u00f3n anim\u00f3 al ala radical de la clase obrera y del movimiento obrero con la misma rapidez con que comenzaron a tomar forma y a hacerse realidad los cambios revolucionarios. La anticipaci\u00f3n se convirti\u00f3 en una experiencia, el proyecto pol\u00edtico se convirti\u00f3 en el objetivo de la acci\u00f3n pol\u00edtica de masas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estamos viendo algo similar con el llamado eurocomunismo. En este fen\u00f3meno se cruzan muchas tendencias. Para explicar el eurocomunismo hay que tener en cuenta numerosos procesos hist\u00f3ricos, sociales, econ\u00f3micos, pol\u00edticos, ideol\u00f3gicos (entre otras cosas, la l\u00f3gica interna del revisionismo te\u00f3rico) e incluso psicol\u00f3gicos personales, como por ejemplo el trauma de la experiencia personal de algunos de los excesos del estalinismo. (V\u00e9ase en este contexto el libro de 1978 de un antiguo dirigente del Partido Comunista de Espa\u00f1a, Jorge Sempr\u00fan, <em>Autobiograf\u00eda de Federico S\u00e1nchez<\/em>.) Pero nos parece evidente que la evoluci\u00f3n de muchos partidos comunistas hacia posiciones eurocomunistas estuvo (y est\u00e1) determinada en parte por la convicci\u00f3n de que en los pa\u00edses occidentales la revoluci\u00f3n no estar\u00e1 en el orden del d\u00eda durante mucho tiempo, lo que significa que es imposible, y la mayor\u00eda llega a la conclusi\u00f3n adicional de que la revoluci\u00f3n tambi\u00e9n es indeseable, porque en cualquier caso dar\u00eda lugar a una derrota catastr\u00f3fica. Desde esta perspectiva, las conclusiones estrat\u00e9gicas siguen su l\u00f3gica; algo parecido ocurri\u00f3 con la socialdemocracia cl\u00e1sica antes y despu\u00e9s de la primera guerra mundial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><strong>Espejo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La transformaci\u00f3n socialista de la sociedad significa el primer intento en la historia de la humanidad de conducirla conscientemente por caminos previamente elegidos, empezando por una transformaci\u00f3n consciente de la econom\u00eda y del Estado, con el objetivo de lograr una sociedad sin clases y la abolici\u00f3n del Estado. Al mismo tiempo, el hecho de que la realizaci\u00f3n de este proyecto dependa en gran medida de la capacidad de los explotados y oprimidos para organizarse y liberarse, hace que sea a\u00fan m\u00e1s audaz y que las dificultades para llevarlo a cabo sean a\u00fan m\u00e1s evidentes. Este proyecto liberador y anticipatorio es la culminaci\u00f3n de los resultados asimilados cr\u00edticamente de todas las ciencias sociales, as\u00ed como de las conclusiones te\u00f3ricas y pr\u00e1cticas de los pensadores ut\u00f3picos-revolucionarios y de las revueltas de masas precedentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El car\u00e1cter anticipatorio de este proyecto, a su vez, se ve apoyado y estimulado afectivamente por la esperanza de su realizaci\u00f3n, una esperanza y un impulso que fecundan la actividad revolucionaria de los individuos, grupos y clases sociales, en la medida en que responde al mismo tiempo a una convicci\u00f3n racional sobre la necesidad y la posibilidad hist\u00f3rico-material de realizar el proyecto. La interacci\u00f3n entre la tendencia objetiva y su correlato en el campo de la esperanza humana se expresa agudamente en el comentario de Trotsky sobre el papel \u00fatil de la literatura:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si uno no puede arregl\u00e1rselas sin un espejo ni siquiera para afeitarse, \u00bfc\u00f3mo puede uno reconvertirse a s\u00ed mismo o su vida sin verse en el \u201cespejo\u201d de la literatura? Por supuesto que nadie habla de un espejo exacto. A nadie se le ocurre pedir a la nueva literatura que tenga la misma impasibilidad que un espejo. Cuanto m\u00e1s profunda sea la literatura, y cuanto m\u00e1s imbuida est\u00e9 del deseo de dar forma a la vida, m\u00e1s significativa y din\u00e1micamente ser\u00e1 capaz de \u201cimaginar\u201d la vida. <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=14268#fn-14268-7' id='fnref-14268-7' onclick='return fdfootnote_show(14268)'>7<\/a><\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La teor\u00eda de la sociedad socialista, de su econom\u00eda, de su orden pol\u00edtico, de la necesaria desaparici\u00f3n de la producci\u00f3n de mercanc\u00edas y del Estado, de su permanente transformaci\u00f3n cultural, de su internacionalismo y de su din\u00e1mica emancipadora global ha sido ampliamente desarrollada, pero a\u00fan no est\u00e1 completa. Adem\u00e1s de un fuerte elemento de procesado cr\u00edtico (y autocr\u00edtico) de todas las experiencias hist\u00f3ricas de las revoluciones proletarias del pasado, hay tambi\u00e9n un elemento creciente de anticipaci\u00f3n todav\u00eda no confirmado emp\u00edricamente. Tal anticipaci\u00f3n se ha vuelto indispensable para la coherencia interna de la teor\u00eda y a los ojos de las masas para la persuasi\u00f3n de la pol\u00edtica que informa. Despu\u00e9s de la cat\u00e1strofe hist\u00f3rica del estalinismo, los marxistas ya no pueden permitirse el lujo de limitarse a proclamaciones del tipo: \u201cDerroquemos primero el capitalismo. En cuanto al tipo de sociedad que se construir\u00e1 entonces y c\u00f3mo ser\u00e1 el socialismo en t\u00e9rminos concretos, eso dej\u00e9moslo al devenir hist\u00f3rico (o a las generaciones futuras)\u201d. Hoy en d\u00eda, omitir la anticipaci\u00f3n socialista del proyecto revolucionario concreto significa hacerlo inveros\u00edmil a los ojos de las amplias masas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><strong>Una visi\u00f3n concreta del futuro<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una visi\u00f3n concreta del futuro socialista \u2013preferimos esta formulaci\u00f3n a la de la utop\u00eda concreta, porque estamos convencidos de que la realizaci\u00f3n de este modelo de socialismo es realmente posible\u2013 se ha convertido hoy en d\u00eda en un requisito imprescindible para la pr\u00e1ctica pol\u00edtica revolucionaria en los pa\u00edses desarrollados de Occidente. En estos pa\u00edses industrializados, el proletariado no derrocar\u00e1 el capitalismo si no est\u00e1 convencido de que existe una alternativa concreta al mismo. Necesita estar convencido de una alternativa que sea profundamente diferente y superior en comparaci\u00f3n tanto con el capitalismo como con el llamado socialismo realmente existente de los pa\u00edses del bloque del Este, \u00a1que no es en absoluto socialismo!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cientos de miles de revolucionarios de todo el mundo ya esperan la realizaci\u00f3n de este proyecto. Por lo tanto, son capaces de evitar la resignaci\u00f3n ante las cat\u00e1strofes a las que se dirige el mundo burgu\u00e9s, as\u00ed como la desesperaci\u00f3n autodestructiva. Esta misma esperanza terminar\u00e1 por inspirar a las masas en una escala cada vez mayor y contribuir\u00e1 de manera decisiva al avance hacia el socialismo mundial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace setenta y cinco a\u00f1os, un entonces poco conocido joven revolucionario escribi\u00f3 un tratado pr\u00e1ctico sobre la necesidad de un peri\u00f3dico revolucionario como organizador colectivo de la vanguardia de la clase obrera. Escrib\u00eda en beneficio de un peque\u00f1o grupo de socialistas ilegales que, bajo una sangrienta dictadura, hab\u00edan dado los primeros pasos hacia el desarrollo de un movimiento obrero moderno. Este tratado contiene una oda peculiar al sue\u00f1o (o esperanza), en la que muy rara vez se han fijado los innumerables lectores de aquel escrito. Este es el pasaje:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c\u00a1Hay que so\u00f1ar!\u201d He escrito estas palabras y me he asustado. Me he imaginado sentado en el \u201cCongreso de unificaci\u00f3n\u201d frente a los redactores y colaboradores de Rab\u00f3cheie Dielo. Y he aqu\u00ed que se pone en pie el camarada Mart\u00ednov y se encara a m\u00ed con tono amenazador: \u201cPerm\u00edtame que les pregunte: \u00bftiene a\u00fan la redacci\u00f3n aut\u00f3noma derecho a so\u00f1ar sin consultar antes a los comit\u00e9s del partido?\u201d Tras \u00e9l se yergue el camarada Krichevski (profundizando filos\u00f3ficamente al camarada Mart\u00ednov, quien hace mucho tiempo hab\u00eda profundizado ya al camarada Pej\u00e1nov) y prosigue en tono m\u00e1s amenazador a\u00fan: \u201cYo voy m\u00e1s lejos, si no olvida que, seg\u00fan Marx, la humanidad siempre se plantea tareas realizables, que la t\u00e1ctica es un proceso de crecimiento de las tareas, las cuales crecen con el partido\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Solo de pensar en estas preguntas amenazadoras me dan escalofr\u00edos y miro d\u00f3nde podr\u00eda esconderme. Intentar\u00e9 hacerlo tras P\u00edsarev.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cHay disparidades y disparidades, escrib\u00eda P\u00edsarev a prop\u00f3sito de la existente entre los sue\u00f1os y la realidad. Mis sue\u00f1os pueden adelantarse al curso natural de los acontecimientos o bien desviarse hacia donde el curso natural de los acontecimientos no puede llegar jam\u00e1s. En el primer caso, los sue\u00f1os no producen ning\u00fan da\u00f1o, incluso pueden sostener y reforzar las energ\u00edas del trabajador\u2026 En sue\u00f1os de esta \u00edndole no hay nada que deforme o paralice la fuerza de trabajo. Todo lo contrario. Si el ser humano estuviese privado por completo de la capacidad de so\u00f1ar as\u00ed, si no pudiese adelantarse alguna que otra vez y contemplar con su imaginaci\u00f3n el cuadro enteramente acabado de la obra que empieza a perfilarse por su mano, no podr\u00eda figurarme de ning\u00fan modo qu\u00e9 m\u00f3viles le obligar\u00edan a emprender y llevar a cabo vastas y penosas empresas en el terreno de las artes, de las ciencias y de la vida pr\u00e1ctica\u2026 La disparidad entre los sue\u00f1os y la realidad no produce da\u00f1o alguno, siempre que el so\u00f1ador crea seriamente en un sue\u00f1o, se fije atentamente en la vida, compare sus observaciones con sus castillos en el aire y, en general, trabaje a conciencia por que se cumplan sus fantas\u00edas. Cuando existe alg\u00fan contacto entre los sue\u00f1os y la vida, todo va bien.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este joven revolucionario se llamaba V.I. Lenin y la cita es de \u00bfQu\u00e9 hacer? <sup class='footnote'><a href='https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=14268#fn-14268-8' id='fnref-14268-8' onclick='return fdfootnote_show(14268)'>8<\/a><\/sup> Lenin pasa por ser la encarnaci\u00f3n de la realpolitik revolucionaria. Como podemos ver, la anticipaci\u00f3n, la esperanza y los sue\u00f1os no son solo categor\u00edas del materialismo hist\u00f3rico, sino tambi\u00e9n categor\u00edas de la realpolitik revolucionaria.<\/p>\n<p>Fuente original: <a href=\"https:\/\/www.iire.org\/index.php\/es\/node\/941\">https:\/\/www.iire.org\/index.php\/es\/node\/941<\/a><\/p>\n<p><b><u>Notas<\/u><\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este texto fue la contribuci\u00f3n de Ernest Mandel a un coloquio celebrado en 1978 en homenaje al fil\u00f3sofo marxista Ernst Bloch (1885-1977) y se public\u00f3 por primera vez en 1980. En este art\u00edculo, Mandel utiliza categor\u00edas desarrolladas por Bloch, como las de todav\u00eda no y realmente posible, para examinar la necesidad de incorporar las nociones de futuro en el pensamiento socialista.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":14270,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[248103],"tags":[703604713,703604712,374],"class_list":{"0":"post-14268","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-marxismo","8":"tag-economia-politica","9":"tag-ernst-bloch","10":"tag-ideas","12":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Marxismo2809-I.jpg?fit=448%2C311&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":false,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-3I8","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14268","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=14268"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14268\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14281,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14268\/revisions\/14281"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/14270"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=14268"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=14268"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=14268"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}