{"id":14007,"date":"2020-09-15T16:35:44","date_gmt":"2020-09-15T14:35:44","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=14007"},"modified":"2020-09-15T16:35:44","modified_gmt":"2020-09-15T14:35:44","slug":"estados-unidos-el-movimiento-por-la-libertad-de-expresion-de-berkeley-56-anos-despues","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=14007","title":{"rendered":"Estados Unidos &#8211; El movimiento por la libertad de expresi\u00f3n de Berkeley, 56 a\u00f1os despu\u00e9s. [Samuel Farber]"},"content":{"rendered":"<p style=\"padding-left: 40px;\">Mario Savio, l\u00edder del Movimiento de Libre Expresi\u00f3n de UC Berkeley, habla ante miles de estudiantes, 1964. (Peter Whitney \/ Getty Images)<\/p>\n<p><strong><a href=\"http:\/\/El Movimiento por la Libertad de Expresi\u00f3n (FSM) en Berkeley fue un acontecimiento decisivo en la organizaci\u00f3n de los estudiantes en la d\u00e9cada de 1960 en EEUU. Gracias a una movilizaci\u00f3n sin precedentes, la oposici\u00f3n a la extensi\u00f3n de las normas inspiradas por los macartistas para estrangular las actividades pol\u00edticas en las universidades y el rechazo a los esfuerzos de la administraci\u00f3n para dividir al movimiento, los estudiantes ganaron su derecho democr\u00e1tico a la libertad de expresi\u00f3n en los campus.\">Jacobin<\/a><span style=\"color: #000000;\">, 3-9-2020<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Traducci\u00f3n de Enrique Garc\u00eda \u2013<\/span> <a href=\"https:\/\/www.sinpermiso.info\/\">Sin Permiso<\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a><span style=\"color: #000000;\">, 15-9-2020<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>Este ensayo es una recensi\u00f3n de la nueva edici\u00f3n de <em>Berkeley: The Student Revolt<\/em>, de Hal Draper, con una introducci\u00f3n de Mario Savio (Haymarket Books 2020).<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>***<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">A principios del oto\u00f1o de 1964, un grupo de estudiantes de pregrado y posgrado de la Universidad de California en Berkeley iniciaron una protesta contra la administraci\u00f3n del campus en defensa de su derecho a la libertad de expresi\u00f3n. En poco tiempo, la protesta creci\u00f3 hasta involucrar a un gran n\u00famero de estudiantes apoyados por sectores importantes de profesores y personal; y en diciembre, el movimiento hab\u00eda ganado sus principales reivindicaciones: la posibilidad de realizar actividades pol\u00edticas en los l\u00edmites del campus e, incluso m\u00e1s all\u00e1, dentro del propio campus.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El movimiento tambi\u00e9n politiz\u00f3 y radicaliz\u00f3 a cientos de estudiantes, muchos de los cuales se unieron a la lucha en curso del Movimiento por los Derechos Civiles en Oakland, Berkeley y San Francisco, y al movimiento contra la guerra en Vietnam el semestre siguiente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Nadie estaba mejor preparado para escribir sobre este movimiento que Hal Draper, un bibliotecario en la universidad de cincuenta a\u00f1os, que estuvo en el centro del movimiento del principio al fin, y que desempe\u00f1\u00f3 un papel extremadamente influyente como mentor pol\u00edtico de muchos de los dirigentes y activistas estudiantiles involucrados.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Su conocido panfleto \u00abLa mente de Clark Kerr\u00bb, sobre Kerr, presidente de la Universidad de California en ese momento, tuvo un impacto notable en el movimiento, incluso en la cr\u00edtica del l\u00edder del Movimiento por la Libertad de Expresi\u00f3n (FSM) Mario Savio a la visi\u00f3n de Kerr de la la universidad como f\u00e1brica productora de conocimiento. Berkeley: The Student Revolt de Draper es una nueva edici\u00f3n de sus escritos sobre la historia del FSM, publicada por primera vez en 1965, poco despu\u00e9s del triunfo del movimiento.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El libro es un an\u00e1lisis pol\u00edtico, basado en una presentaci\u00f3n cuidadosa y met\u00f3dica de una lucha pol\u00edtica, por un autor que enfatiza el equilibrio de fuerzas en constante cambio entre las fuerzas contendientes sobre el terreno. Draper analiza esa din\u00e1mica en detalle, desde el momento en que se inicia el movimiento, cuando el poder descansaba en las autoridades del campus respaldadas por enormes intereses econ\u00f3micos y pol\u00edticos, hasta su fin, cuando el poder se hab\u00eda desplazado a favor de los estudiantes, quienes obtuvieron el apoyo de la gran mayor\u00eda de los profesores frente a una administraci\u00f3n universitaria y del campus intransigente y pol\u00edticamente sorda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La historia de Draper del FSM es un ejemplo de c\u00f3mo es posible desarrollar un an\u00e1lisis objetivo a partir de un punto de vista pol\u00edtico claramente favorable al FSM. Se basa en la visi\u00f3n pol\u00edtica del \u00abSocialismo desde abajo\u00bb, que articul\u00f3 en su \u00abLas dos almas del socialismo\u00bb, publicado originalmente como un art\u00edculo en 1960, y m\u00e1s tarde como un folleto de amplia distribuci\u00f3n, que defiende que son los propios oprimidos y excluidos los que deben emprender directamente la lucha por sus intereses y por su auto-emancipaci\u00f3n, en lugar de esperar que luchen por ellos sus gobernantes o aspirantes a salvadores.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Los estudiantes de Berkeley pudieron ganar la batalla por la libertad de expresi\u00f3n gracias a\u00a0 una protesta sin precedentes y una movilizaci\u00f3n radical que fue mucho m\u00e1s all\u00e1 del liberalismo habitual. Los estudiantes rechazaron la extensi\u00f3n de las normas inspiradas en los macartistas de la d\u00e9cada de 1950 para estrangular las actividades pol\u00edticas en el campus, que la administraci\u00f3n adopt\u00f3 bajo la presi\u00f3n de las empresas del \u00e1rea, las autoridades locales y estatales y, finalmente se opusieron a las propias normas. Y el muy democr\u00e1tico movimiento FSM, a trav\u00e9s de su creciente militancia, super\u00f3 las maniobras de la administraci\u00f3n para recortar sus concesiones iniciales y sus intentos de dividir el movimiento, sacando partido de la intransigencia y la sordera pol\u00edtica de la administraci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">R<strong>a\u00edces del movimiento por la libertad de expresi\u00f3n<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El relato de Draper sobre el FSM comienza con la formaci\u00f3n de una coalici\u00f3n de un gran n\u00famero de organizaciones pol\u00edticas y sociales del campus que r\u00e1pidamente se unieron para luchar contra una serie de nuevas restricciones a la actividad pol\u00edtica en el campus impuestas por la administraci\u00f3n de Berkeley en septiembre de 1964.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Esto, explica Draper, fue parte de la reacci\u00f3n pol\u00edtica conservadora ante el alto nivel de participaci\u00f3n de los estudiantes en las manifestaciones militantes por los derechos civiles en Berkeley, Oakland y San Francisco, centradas principalmente en el tema de la discriminaci\u00f3n laboral contra la gente negra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">A la cabeza de esta reacci\u00f3n se encontraban las fuerzas conservadoras de la comunidad empresarial de Oakland, lideradas por el peri\u00f3dico de derecha Oakland Tribune, cuyo propietario y editor era el exsenador republicano William Knowland, un firme partidario del general\u00edsimo chino Chiang Kai-shek.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Su peri\u00f3dico lider\u00f3 una campa\u00f1a contra los \u00abBerkeley Reds\u00bb (los Rojos de Berkeley) que estaban perjudicando los intereses de la comunidad empresarial de Oakland, como los restaurantes en la plaza Jack London, la principal atracci\u00f3n tur\u00edstica de Oakland, que eran el objetivo de piquetes para obligarlos a contratar\u00a0 trabajadores negros.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Estas presiones de la derecha encontraron un fuerte eco en la Junta de Regentes de la universidad, que hab\u00edan sido designados por el gobernador de California, y que en su mayor\u00eda eran empresarios prominentes y partidarios del status quo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El entonces gobernador de California, Edmund \u00abPat\u00bb Brown (padre del reciente gobernador Jerry Brown) era un liberal partidario de la libertad de expresi\u00f3n siempre que fuera en lugares donde su ejercicio tuviera pocas posibilidades de tener consecuencias pr\u00e1cticas, como en el caso de un discurso que pronunci\u00f3 en defensa del concepto general de la libertad de expresi\u00f3n en la despolitizada Universidad de Santa Clara en 1961. Sin embargo, cuando se enfrent\u00f3 a la protesta del FSM, el gobernador Brown adopt\u00f3 una estricta l\u00ednea de ley y orden.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Siguiendo la estrategia triangular caracter\u00edstica de muchos liberales, Brown se acomod\u00f3 a las fuerzas de la derecha, present\u00e1ndose como el defensor de la \u201cley y el orden\u201d por temor a perder el apoyo electoral de la derecha pol\u00edtica conservadora. (Al final result\u00f3 que su adaptaci\u00f3n a la derecha fue en vano y no impidi\u00f3 que perdiera su campa\u00f1a de reelecci\u00f3n ante Ronald Reagan en 1966, quien prometi\u00f3 mano dura contra los manifestantes).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Las autoridades del campus, encabezadas por el canciller conservador de Berkeley Edward Strong y por Clark Kerr, un tecn\u00f3crata liberal del establishment, no necesitaron mucha presi\u00f3n para ceder ante las fuerzas conservadoras externas. Mucho antes del oto\u00f1o de 1964, las autoridades del campus hab\u00edan establecido limitaciones a la actividad pol\u00edtica que hac\u00edan casi imposible celebrar una reuni\u00f3n pol\u00edtica en el campus, un residuo importante de la influencia macartista en la pol\u00edtica de California de los a\u00f1os cincuenta. Como resultado, las organizaciones pol\u00edticas estudiantiles estaban obligadas a reunirse fuera del campus en espacios alquilados, principalmente en el Stiles Hall del cercano YMCA.<img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"14017\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=14017\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Berkeley-II.jpg?fit=720%2C545&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"720,545\" data-comments-opened=\"0\" data-image-title=\"Berkeley II\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Berkeley-II.jpg?fit=656%2C497&amp;ssl=1\" class=\"  wp-image-14017 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Berkeley-II.jpg?resize=636%2C481&#038;ssl=1\" alt=\"Berkeley II\" width=\"636\" height=\"481\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Berkeley-II.jpg?w=720&amp;ssl=1 720w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Berkeley-II.jpg?resize=300%2C227&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Berkeley-II.jpg?resize=200%2C150&amp;ssl=1 200w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Berkeley-II.jpg?resize=600%2C454&amp;ssl=1 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 636px) 100vw, 636px\" \/><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Esta vez, sin embargo, las autoridades del campus decidieron ir mucho m\u00e1s lejos en la limitaci\u00f3n de la actividad pol\u00edtica aprovechando un tecnicismo legal: el \u00abdescubrimiento\u00bb de que parte de una acera era en realidad propiedad del campus en vez de la ciudad y, por lo tanto, no pod\u00eda haber en ella actividades pol\u00edticas no autorizadas. Es decir, se prohib\u00eda a los estudiantes distribuir folletos y poner puestos de libros en la esquina m\u00e1s concurrida del campus de Bancroft Way y Telegraph Avenue.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Inicialmente, la administraci\u00f3n del campus adopt\u00f3 una l\u00ednea dura, rechazando las reivindicaciones de la naciente coalici\u00f3n del FSM de continuar usando la ahora famosa franja de acera para la difusi\u00f3n de literatura pol\u00edtica. M\u00e1s tarde, obligados por la creciente militancia de los activistas y el apoyo de los estudiantes de posgrado y pregrado que se produjo en respuesta a la prohibici\u00f3n de la administraci\u00f3n, las autoridades de la Universidad de California y las de su campus de Berkeley se embarcaron en una serie de negociaciones, haciendo concesiones y luego retir\u00e1ndolas cuando cre\u00edan que los manifestantes hab\u00edan perdido fuerzas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Como se\u00f1ala Draper, las recalcitrantes maniobras de las administraciones del campus y de la universidad fueron en parte influenciadas por la creciente presi\u00f3n de las fuerzas conservadoras externas, pero tambi\u00e9n por la desmesurada confianza de la administraci\u00f3n, basada en la incuestionada suposici\u00f3n de que podr\u00eda superar las protestas estudiantiles sin mucha dificultad. No es sorprendente que esta confianza en s\u00ed misma condujera a respuestas poco sofisticadas y pol\u00edticamente sordas que socavaron en gran medida la confianza que la administraci\u00f3n a\u00fan conservaba entre una parte de los estudiantes y profesores.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Sin embargo, aunque el crecimiento del FSM fue impulsado por las maniobras y zig-zags de la administraci\u00f3n, que deslegitimaron progresivamente su autoridad, el liderazgo del movimiento jug\u00f3 un papel clave en la construcci\u00f3n y consolidaci\u00f3n del apoyo de los estudiantes y profesores al FSM.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Como muestra Draper, este liderazgo, constituido en su mayor parte por estudiantes de pregrado y posgrado radicales y socialistas con considerable experiencia y formaci\u00f3n pol\u00edticas, pudo mantener una estrategia clara que evit\u00f3, por un lado, las tendencias liberales y socialdem\u00f3cratas entre los estudiantes y profesores que amenazaban con renunciar a los principales objetivos del movimiento, y por otro lado, cualquier ultra-izquierdismo que hubiera desacreditado al movimiento a los ojos de la gran mayor\u00eda de sus simpatizantes, que habr\u00edan rechazado cualquier provocaci\u00f3n innecesaria a las autoridades del campus ajena a sus propios problemas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Como se\u00f1ala Draper, este liderazgo no solo tuvo que lidiar con las autoridades universitarias, sino tambi\u00e9n con divisiones internas dentro de sus propias filas de quienes no estaban especialmente preocupados por la reivindicaci\u00f3n de la libertad de expresi\u00f3n en s\u00ed misma, enfocada principalmente a restablecer los derechos de los estudiantes a distribuir libremente literatura pol\u00edtica en la acera en disputa y dentro del propio campus, sino por los medios cada vez m\u00e1s militantes que la direcci\u00f3n del movimiento adopt\u00f3 para contrarrestar las t\u00e1cticas arbitrarias y manipuladoras de las autoridades universitarias, medidas que eran defendidas principalmente por los socialistas y radicales que participaban en el FSM .<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La m\u00e1s importante de estas posibles divisiones internas, escribe Draper, se plante\u00f3 a partir de una iniciativa del destacado soci\u00f3logo de Berkeley, Seymour Martin Lipset. Junto con los dirigentes de los J\u00f3venes Dem\u00f3cratas de Am\u00e9rica y de la Liga de J\u00f3venes Socialistas, una organizaci\u00f3n de la derecha socialdem\u00f3crata, Lipset organiz\u00f3 una reuni\u00f3n en su casa con Clark Kerr. En esa reuni\u00f3n, Kerr inst\u00f3 a los sectores moderados a separarse del FSM para constituir un grupo con el que las autoridades universitarias pudieran negociar. Habiendo acordado hacerlo a cambio de las concesiones prometidas por Kerr en relaci\u00f3n con la libertad de expresi\u00f3n, los moderados abandonaron la reuni\u00f3n convencidos de que Kerr cumplir\u00eda sus promesas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Pero en una segunda reuni\u00f3n al d\u00eda siguiente con Kerr y el vicepresidente de la Universidad de California, Earl Bolton, y la inclusi\u00f3n de representantes estudiantiles de los conservadores J\u00f3venes Republicanos, descubrieron con gran desilusi\u00f3n que Kerr no estaba dispuesto a hacer ninguna concesi\u00f3n. Draper cita el comentario indignado de uno de los socialdem\u00f3cratas presentes despu\u00e9s de la reuni\u00f3n: \u00abQuer\u00eda que nos vendi\u00e9ramos sin ni siquiera ofrecer nada a cambio\u00bb (p. 79). Fue esta maniobra de Kerr, como director de la universidad, la que impuls\u00f3 a muchas de estas fuerzas moderadas a apoyar las acciones militantes propuestas por la direcci\u00f3n del movimiento, que incluyeron varias manifestaciones masivas, sentadas y la convocatoria de una huelga en diciembre de 1964.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Las divisiones en las filas del movimiento no\u00a0 desaparecieron, se\u00f1ala Draper. A medida que el movimiento se acercaba a su cl\u00edmax, cuando su direcci\u00f3n convoc\u00f3 la huelga, algunas personas y grupos de estudiantes se opusieron activamente. No lograron ning\u00fan apoyo significativo, incluso entre los estudiantes a los que no les gustaba la idea de ir a la huelga o eran ambivalentes. Como escribe Draper:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u201cEn un conflicto din\u00e1mico, no hay simplemente una mayor\u00eda y una minor\u00eda: la oposici\u00f3n no es un todo homog\u00e9neo. Una parte puede ser neutralizada, abandonando su oposici\u00f3n por completo, sin que se pase al lado m\u00e1s activo. Otro sector, aunque permanece en la oposici\u00f3n, puede estar tan corroido por la incertidumbre &#8211; tan t\u00e1citamente impresionado por el atractivo de la posici\u00f3n a la que se opone formalmente &#8211; que su oposici\u00f3n se debilita en la pr\u00e1ctica. As\u00ed como una fuerza dada ejerce una potencia de palanca proporcional a su distancia del fulcro, una fuerza de combate ejerce una influencia en el conflicto que es proporcional no simplemente a su n\u00famero sino tambi\u00e9n a la fuerza de sus convicciones y la firmeza de sus seguidores\u201d. (pp. 131)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Esa fue la correlaci\u00f3n de fuerzas que, como Draper describe, termin\u00f3 moviendo a los profesores, que inicialmente hab\u00eda ocupado una posici\u00f3n intermedia, moderadora, en el conflicto, a apoyar al FSM. Unos doscientos profesores hab\u00edan apoyado inicialmente el movimiento en oto\u00f1o, pero en diciembre, ante la masiva huelga estudiantil, el claustro de la facultad adopt\u00f3 una resoluci\u00f3n claramente favorable a las reivindicaciones del movimiento estudiantil con una impresionante votaci\u00f3n de 824 contra 115, que apoyaba impl\u00edcitamente la huelga estudiantil.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Pero Draper se\u00f1ala que, en contraste con un estudiantado cada vez m\u00e1s militante y pol\u00edticamente radicalizado, la victoria de los simpatizantes del FSM en el claustro fue meramente coyuntural. Es decir, no reflej\u00f3 una radicalizaci\u00f3n real del cuerpo docente. As\u00ed lo indicaron los resultados de unas elecciones convocadas por el claustro de la facultad para formar un Comit\u00e9 Ejecutivo de Emergencia. Para hacer frente a los \u201cproblemas derivados de la crisis actual\u201d, una mayor\u00eda de \u201cmoderados\u201d que no hab\u00edan formado parte del grupo de los doscientos terminaron siendo elegidos. (p.152)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Al final, el FSM obtuvo todas sus reivindicaciones m\u00e1s importantes relacionadas con la libertad de expresi\u00f3n, lo que hizo posible que las organizaciones estudiantiles reconocidas se reunieran no solo en el tramo de acera en disputa sino en cualquier lugar del campus, y celebraran eventos pol\u00edticos de forma gratuita y sujetos solo a limitaciones relativamente m\u00ednimas. Adem\u00e1s, los activistas graduados del FSM formaron uno de los primeros sindicatos de asistentes de ense\u00f1anza e investigaci\u00f3n en el pa\u00eds (AFT Local 1570), del cual fui miembro fundador como asistente de investigaci\u00f3n graduado en Berkeley.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Y, por primera vez en el campus de Berkeley, una lista compuesta por activistas de pregrado del FSM gan\u00f3 las elecciones de la Asociaci\u00f3n de Estudiantes de la Universidad de California (ASUC) oficial, de la que los estudiantes graduados hab\u00edan sido excluidos a\u00f1os antes por una administraci\u00f3n que consideraba que esta privaci\u00f3n de sus derechos permitir\u00eda limitar la influencia de la izquierda en la asociaci\u00f3n de estudiantes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Dadas esas victorias y los miles de estudiantes que se involucraron en el movimiento (incluidos unos ochocientos que fueron arrestados en una sentada en Sproul Hall, el edificio de la administraci\u00f3n), Hal Draper puede reclamar leg\u00edtimamente, como lo hace en su libro, que el FSM \u00abfue probablemente el movimiento m\u00e1s poderoso y con m\u00e1s \u00e9xito jam\u00e1s protagonizado por los estudiantes de Estados Unidos en conflicto con la autoridad\u00bb (pp. 135\u201336).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Sus efectos se sintieron incluso despu\u00e9s que terminase: la radicalizaci\u00f3n de cientos de estudiantes y su victoria sobre la administraci\u00f3n universitaria, alimentaron el crecimiento y desarrollo del movimiento radical contra la guerra de Vietnam en el \u00c1rea de la Bah\u00eda de San Francisco el siguiente semestre en la primavera de 1965.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>El giro hacia el radicalismo en Berkeley<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Cuando llegu\u00e9 al campus en el oto\u00f1o de 1963 para unirme al Departamento de Sociolog\u00eda como estudiante recien graduado, solo hab\u00eda unos doscientos estudiantes militantes activos en todo el campus. Al ser un n\u00famero relativamente peque\u00f1o, llegu\u00e9 a conocer a la mayor\u00eda de ellos de vista, cuando no por su nombre, y comenc\u00e9 a participar en los m\u00edtines, manifestaciones y reparto de folletos sobre los derechos civiles en la posteriormente disputada acera de la esquina de Bancroft y Telegraph. A fines del oto\u00f1o de 1964, sin embargo, ya no pod\u00eda reconocer a la mayor\u00eda de ellos: su n\u00famero probablemente se hab\u00eda multiplicado por diez.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Un proceso similar tuvo lugar en mi propio departamento, donde al comienzo era solo uno de una docena de estudiantes graduados radicales, socialistas y pol\u00edticamente activos, aunque termin\u00e9 rodeado por un n\u00famero significativamente mayor de ellos gracias al FSM y los debates y eventos relacionados con \u00e9l organizados por el Club de Sociolog\u00eda de los estudiantes graduados durante el oto\u00f1o de 1964.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Tambi\u00e9n fui testigo de c\u00f3mo muchos estudiantes moderados de mi departamento, que a principios del semestre se hab\u00edan resistido y cuestionado activamente las iniciativas y propuestas de los radicales, se radicalizaron tambi\u00e9n bajo el impacto de los acontecimientos y se pusieron de nuestro lado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Esta es la raz\u00f3n por la que las interpretaciones contempor\u00e1neas del FSM, como el libro de Robert Cohen, The Free Speech Movement, que lo define como un movimiento fundamentalmente liberal, en pos de un objetivo liberal, est\u00e1n equivocadas. Pudiera ser as\u00ed a principios del semestre del oto\u00f1o de 1964, cuando comenz\u00f3 la protesta. Pero a medida que se desarroll\u00f3 la lucha con las autoridades, cientos de activistas del FSM se radicalizaron al recurrir a acciones cada vez m\u00e1s militantes que iban m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites de la legalidad del campus.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Esto incluy\u00f3 la desobediencia civil para resistir a la polic\u00eda y el cuestionamiento radical de las pol\u00edticas del campus de Berkeley, de las autoridades universitarias, de los Regentes de la Universidad y de los poderosos intereses empresariales que se opusieron al movimiento estudiantil y a la lucha por los derechos civiles que lo provoc\u00f3. Tras comenzar como un movimiento compuesto en su mayor\u00eda por estudiantes liberales, a fines del semestre de 1964 se hab\u00eda convertido en un movimiento democr\u00e1tico radical que iba mucho m\u00e1s all\u00e1 de la pol\u00edtica y los m\u00e9todos del liberalismo estadounidense.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Es incuestionable que el movimiento fue liderado desde el principio mayoritariamente por radicales y socialistas que, como Mario Savio, hab\u00edan adquirido sus dotes pol\u00edticos en otras luchas, como el Movimiento por los Derechos Civiles, con anterioridad al FSM. En particular, Savio y muchos otros se hab\u00edan radicalizado hacia poco por sus experiencias en el movimiento Mississippi Freedom Summer, que tuvo lugar durante las vacaciones de verano anteriores al oto\u00f1o de 1964.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">A la cabeza de una federaci\u00f3n de grupos muy democr\u00e1tica del FSM, estos experimentados dirigentes, a trav\u00e9s de sus numerosos m\u00edtines, folletos y discusiones informales en las clases y otras actividades escolares, convencieron y alentaron con exito a los estudiantes a emprender acciones cada vez m\u00e1s radicales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Como otros estudiosos del FSM, Cohen tambi\u00e9n subestima el papel clave que jugaron los socialistas de diversas tendencias en el movimiento. A diferencia del resto de los campus estadounidenses, donde los Estudiantes por una Sociedad Democr\u00e1tica (SDS), de tendencia radical, se hab\u00edan convertido en la organizaci\u00f3n de izquierda predominante a mediados de los sesenta, la presencia de la izquierda organizada en el campus de Berkeley era predominantemente socialista. El SDS de Berkeley jug\u00f3 un papel muy secundario en el FSM, y principalmente como una actividad individual de los miembros del SDS, no como grupo organizado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Tres grupos socialistas formaban la izquierda organizada en Berkeley. El primero, el Club Socialista Independiente (Socialistas Internacionales, o IS despu\u00e9s de 1969) bajo el liderazgo ideol\u00f3gico de Hal Draper. Defend\u00edan una pol\u00edtica revolucionaria socialista de izquierda de \u00abtercer campo\u00bb, hist\u00f3ricamente arraigada en el movimiento trotskista, del que se hab\u00eda apartado casi veinticinco a\u00f1os antes, al defender que la URSS era una nueva forma de sociedad de clases en lugar de que un \u00abestado obrero degenerado\u00bb, como hab\u00eda sostenido Trotsky.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El segundo grupo socialista era la Alianza de J\u00f3venes Socialistas (YSA), la organizaci\u00f3n juvenil del Partido Socialista de los Trabajadores (SWP), trotskista \u201cortodoxo\u201d. El tercer grupo fue el Club W.E.B. Du Bois con estrechos v\u00ednculos con el Partido Comunista de EEUU. Juntos, estos tres grupos ten\u00edan aproximadamente un centenar miembros activos entre los estudiantes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Aunque muchos de ellos eran j\u00f3venes y todav\u00eda carec\u00edan de experiencia pol\u00edtica, estaban organizados y dirigidos por cuadros de gran experiencia pol\u00edtica en cada uno de esos grupos. Los dirigentes de estos tres grupos tambi\u00e9n se convirtieron en l\u00edderes del FSM, y se les unieron otros l\u00edderes, como Mario Savio, que tambi\u00e9n eran socialistas aunque no estaban afiliados a ning\u00fan grupo. Por lo tanto, el peso pol\u00edtico de los l\u00edderes del FSM que eran socialistas, organizados o no, fue fundamental a la hora de inyectar militancia, experiencia t\u00e1ctica y astucia al movimiento.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Cohen presta a\u00fan menos atenci\u00f3n a los numerosos estudiantes, en su mayor\u00eda graduados que preparaban sus maestr\u00edas y doctorados, que, como Savio, no eran miembros de ninguno de los tres grupos socialistas organizados en el campus, pero que sin embargo eran socialistas con experiencia pol\u00edtica. Estos estudiantes eran muy activos en el movimiento y desempe\u00f1aron papeles importantes en el FSM como cuadros activistas y organizadores, particularmente en departamentos acad\u00e9micos como sociolog\u00eda, historia y matem\u00e1ticas, as\u00ed como en el sindicato local AFT reci\u00e9n fundado y el movimiento contra la guerra que creci\u00f3 enormemente en el campus a partir de la primavera de 1965.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Ellos, junto con muchos de los estudiantes de pregrado y especialmente los de posgrado que pertenec\u00edan a los tres grupos socialistas, se hab\u00edan matriculado deliberadamente en Berkeley por su reputaci\u00f3n pol\u00edtica, adem\u00e1s de acad\u00e9mica y la generosa financiaci\u00f3n proporcionada por el gobierno estatal y el federal, y por numerosos fundaciones, en un momento en que la educaci\u00f3n superior p\u00fablica estaba en auge en California y en otros lugares. En la d\u00e9cada de 1960, la combinaci\u00f3n de pol\u00edtica radical y socialista, alto nivel acad\u00e9mico, abundante apoyo financiero y el excelente clima de Berkeley era dif\u00edcil de resistir.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Hubo otros factores que contribuyeron a hacer de Berkeley un polo de atracci\u00f3n en la d\u00e9cada de 1960. En aquella \u00e9poca, la gran mayor\u00eda de los estudiantes de pregrado de Berkeley proven\u00edan de California, mientras que los estudiantes de posgrado eran originarios de otras partes de los Estados Unidos y de muchos pa\u00edses extranjeros. La admisi\u00f3n de pregrado estaba reservada a quienes hab\u00edan obtenido un promedio de B + o superior en la escuela secundaria. Pero, el coste de la matr\u00edcula para los estudiantes de pregrado y posgrado era muy baja para aquellos con residencia en California (que los ciudadanos estadounidenses y los inmigrantes con \u201ctarjetas verdes\u201d pod\u00edan obtener tras vivir un a\u00f1o en el estado). Esto hizo que Berkeley fuera accesible para los estudiantes de pregrado de clase trabajadora y de clase media baja (en ese momento, la mayor\u00eda de los estudiantes de posgrado se financiaban a trav\u00e9s de becas o ayudas a la ense\u00f1anza y la investigaci\u00f3n).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Como Berkeley a\u00fan no se hab\u00eda gentrificado, la gran mayor\u00eda de los estudiantes, tanto de pregrado como de posgrado, viv\u00edan a poca distancia del campus, pagaban alquileres relativamente moderados y estaban rodeados de una densa red cooperativista de cafeter\u00edas, librer\u00edas, restaurantes y residencias. Un par de a\u00f1os m\u00e1s tarde tambi\u00e9n contaban con un peri\u00f3dico semanal radical, Barb, dirigido principalmente hacia la comunidad universitaria, todo lo cual facilit\u00f3 enormemente la comunicaci\u00f3n y la organizaci\u00f3n del movimiento estudiantil.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Por ejemplo, yo era parte de un \u201c\u00e1rbol telef\u00f3nico\u201d que me informaba de las acciones de emergencia organizadas por el FSM. Como viv\u00eda a solo siete cuadras del campus, pod\u00eda llegar en muy poco tiempo, como miles de otros estudiantes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Evidentemente, hab\u00eda grandes lagunas en el universo radical de Berkeley. Como ocurr\u00eda generalmente en la educaci\u00f3n superior en California y en el resto de los Estados Unidos, con la excepci\u00f3n de muchos college locales, su composici\u00f3n era casi completamente blanca en su profesorado y estudiantes, con la importante excepci\u00f3n de un n\u00famero significativo de estudiantes japoneses- estadounidenses que eran hijos de los internados en campamentos durante la Segunda Guerra Mundial, y por lo tanto constitu\u00edan la tercera generaci\u00f3n \u201cSansei\u201d de ese grupo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">No se conoc\u00eda de verdad ni el t\u00e9rmino ni la substancia\u00a0 de \u00abacci\u00f3n afirmativa\u00bb, aunque yo era miembro activo del cap\u00edtulo universitario del Congreso de la Igualdad Racial (CORE) que hab\u00eda comenzado a organizar acciones estudiantiles basadas en esa noci\u00f3n en 1963 y 1964, a formar comit\u00e9s de estudiantes (en los que particip\u00e9) para visitar las tiendas de Berkeley y Oakland y pedirles que firmasen acuerdos comprometi\u00e9ndose a contratar a un trabajador negro de cada dos. El entendimiento t\u00e1cito era que sufrir\u00edan la acci\u00f3n de los piquetes si no firmaban o no cumpl\u00edan su promesa. Por lo tanto, practic\u00e1bamos la pol\u00edtica de \u00abacci\u00f3n afirmativa\u00bb (de hecho, de cuotas) incluso antes de conocer el propio t\u00e9rmino.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Para algunos l\u00edderes del FSM, como Michael Rossman, no fue principalmente la pol\u00edtica, sino el descontento y la alienaci\u00f3n con las pr\u00e1cticas educativas a nivel de pregrado de Berkeley lo que inspir\u00f3 y aliment\u00f3 el FSM. La alienaci\u00f3n estudiantil de la que hablaba Rossman era real. Gran parte de la educaci\u00f3n universitaria en Berkeley, al menos en humanidades y ciencias sociales, adoptaba la forma de largas e impersonales conferencias.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">A excepci\u00f3n de algunas estrellas como Carl Schorske en el Departamento de Historia, muchos de los profesores famosos, que eran los imanes que atra\u00edan a muchos estudiantes, con frecuencia no estaban disponibles para ense\u00f1ar y dejaban la ense\u00f1anza en manos de miembros desconocidos de la facultad. Adem\u00e1s de las clases masivas tambi\u00e9n hab\u00eda grupos de discusi\u00f3n m\u00e1s peque\u00f1os, pero eran responsabilidad de estudiantes graduados que actuaban como asistentes de ense\u00f1anza (TA), por lo general solo un poco mayores que los estudiantes universitarios.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Los estudiantes tambi\u00e9n ten\u00edan que lidiar con una administraci\u00f3n asfixiante. En ese momento, Berkeley ten\u00eda cerca de treinta mil estudiantes, m\u00e1s de mil profesores y un n\u00famero a\u00fan mayor de personal administrativo o de servicio. Todos ellos estaban sometidos a una burocracia relativamente grande, a menudo muy frustrante y dif\u00edcil de superar. Hab\u00eda que rellenar muchos documentos y los procesos eran tan complicados que a menudo era dif\u00edcil discernir qui\u00e9n estaba a cargo de qu\u00e9.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Esta realidad burocr\u00e1tica se prest\u00f3 a la cr\u00edtica y el desprecio de los estudiantes, que se expres\u00f3 con el lema popular \u201cNo doblar, girar ni mutilar\u201d [a los estudiantes], que satirizaba las instrucciones que se ped\u00eda seguir a los estudiantes a la hora de proorcionar su informaci\u00f3n personal y acad\u00e9mica en tarjetas rectangulares, como requer\u00eda la tecnolog\u00eda de IBM utilizada entonces para fines administrativos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Sin embargo, Draper contradice a Rossman citando las conclusiones de dos encuestas realizadas en aquella \u00e9poca por el profesor Robert Somers del Departamento de Sociolog\u00eda. Estas encuestas mostraban que, si bien pod\u00eda existir un descontento latente con la calidad de la educaci\u00f3n que brindaba la universidad, fue la indignaci\u00f3n de los estudiantes por haber sido privados de su derecho a la actividad pol\u00edtica lo que claramente motiv\u00f3 su participaci\u00f3n en el FSM (pp. 179\u2013180).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>El FSM y la nueva izquierda<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">A pesar del importante papel que jugaron los socialistas de distintas tendencias en el FSM, solo una minor\u00eda de estudiantes activistas del mismo podr\u00edan ser considerados, o se consideraban a s\u00ed mismos, socialistas. Pero la direcci\u00f3n del FSM si contaba con una mayor proporci\u00f3n de socialistas. Como Draper describe con precisi\u00f3n, los activistas y l\u00edderes no socialistas eran, en su mayor parte, radicales politizados hac\u00eda poco en campa\u00f1as concretas, reacios a relacionar varios temas para adoptar una visi\u00f3n global de la sociedad. Eso es lo que consideraban un enfoque \u201cpragm\u00e1tico\u201d no ideol\u00f3gico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Para ilustrar este enfoque, Draper cita a un estudiante radical que describe su pol\u00edtica como la suma total de las posiciones que hab\u00eda adoptado sobre una serie de cuestiones concretas, como los derechos civiles y la guerra de Vietnam (p.184). En su excelente an\u00e1lisis y debate sobre este nuevo radicalismo, Draper se\u00f1ala que, en vez de rechazar la ideolog\u00eda y la teor\u00eda como tales, este radicalismo \u00abpragm\u00e1tico\u00bb rechazaba espec\u00edficamente las \u00abviejas\u00bb ideolog\u00edas y teor\u00edas radicales como el comunismo y, en mucho menor medida, la social-democracia. (pp.184\u201387)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Agrega que esto suced\u00eda como reacci\u00f3n al \u201cfracaso de todas las corrientes pasadas del radicalismo estadounidense a la hora de transformarse en movimientos de masas\u201d (p. 185), particularmente entre los muchos estudiantes radicales nacidos en antiguas familias comunistas. Este es el n\u00facleo de lo que se denomin\u00f3 la \u00abNueva Izquierda\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Para estos nuevos izquierdistas, rechazar la ideolog\u00eda comunista, sin caer por ello en la rutina del anticomunismo dominante era rechazar la ideolog\u00eda de sus padres, no porque fuera comunista, sino porque era una ideolog\u00eda. Su posicionamiento no ideol\u00f3gico tambi\u00e9n respond\u00eda a su preocupaci\u00f3n de que las diferencias ideol\u00f3gicas pudieran afectar a la unidad del movimiento.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Y de hecho, el FSM, que se form\u00f3 originalmente como una coalici\u00f3n de organizaciones, evit\u00f3 sacar demasiadas conclusiones generales sobre lo que estaba haciendo, y correspondi\u00f3 a grupos socialistas como el ISC asumir esa tarea. Por otro lado, eso limit\u00f3 y restringi\u00f3 el desarrollo pol\u00edtico del movimiento (en el sentido de relacionarse con otras luchas en curso) y redujo su alcance. Por lo tanto, como Draper resume, \u00abel FSM pudo desempe\u00f1ar un papel en la acci\u00f3n, pero no ideol\u00f3gico\u00bb. (p. 186)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Mi experiencia en el FSM influy\u00f3 en mi desarrollo pol\u00edtico mientras viv\u00eda y presenciaba la politizaci\u00f3n y radicalizaci\u00f3n de los estudiantes, el personal del campus e incluso de algunos profesores a trav\u00e9s de sus experiencias en la lucha contra la administraci\u00f3n y contra la polic\u00eda que arroj\u00f3 sobre nosotros el gobernador dem\u00f3crata Pat Brown.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Aprend\u00ed en la pr\u00e1ctica que, a diferencia de los izquierdistas que creen que es m\u00e1s probable que las personas luchen y se rebelen cuando han sido derrotadas y machacadas, ganar &#8211; y especialmente ganar a lo grande &#8211; empodera a la gente, aumenta sus expectativas y abre su apetito pol\u00edtico. La derrota, en cambio, y hubo derrotas temporales en el transcurso de esta lucha, tiende a desmoralizar a la gente, a limitar sus expectativas y las influye a querer conservar lo que tienen en lugar de luchar por su emancipaci\u00f3n y a aumentar su poder pol\u00edtico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong>* Samuel Farber<\/strong>: naci\u00f3 en Marianao, Cuba. Profesor em\u00e9rito de Ciencia Pol\u00edtica en el Brooklyn College, New York. Entre otros muchos libros, recientemente ha publicado The Politics of Che Guevara (Haymarket Books, 2016) y una nueva edici\u00f3n del fundam<\/span>ental libro Before Stalinism. The Rise and Fall of Soviet Democracy (Verso, 1990, 2018).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Movimiento por la Libertad de Expresi\u00f3n (FSM) en Berkeley fue un acontecimiento decisivo en la organizaci\u00f3n de los estudiantes en la d\u00e9cada de 1960 en EEUU. Gracias a una movilizaci\u00f3n sin precedentes, la oposici\u00f3n a la extensi\u00f3n de las normas inspiradas por los macartistas para estrangular las actividades pol\u00edticas en las universidades y el rechazo a los esfuerzos de la administraci\u00f3n para dividir al movimiento, los estudiantes ganaron su derecho democr\u00e1tico a la libertad de expresi\u00f3n en los campus.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":14012,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[68395],"tags":[17212,703604676,182251,46240,703604677,703604678,114799],"class_list":["post-14007","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-estados-unidos","tag-america-latina","tag-berkeley-the-student-revolt","tag-derechos-civiles","tag-fsm","tag-hal-draper","tag-is","tag-swp","fallback-thumbnail"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Berkeley-I.jpg?fit=448%2C299&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":false,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-3DV","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14007","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=14007"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14007\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14018,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14007\/revisions\/14018"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/14012"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=14007"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=14007"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=14007"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}