{"id":13998,"date":"2020-09-15T13:17:30","date_gmt":"2020-09-15T11:17:30","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=13998"},"modified":"2020-09-15T21:29:52","modified_gmt":"2020-09-15T19:29:52","slug":"plusvalia-en-el-capitalismo-no-existe-eso-de-un-jornal-digno-por-un-trabajo-digno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=13998","title":{"rendered":"Plusval\u00eda &#8211; En el capitalismo no existe eso de un \u00abjornal digno por un trabajo digno\u00bb. [Hadas Thier]"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/jacobinmag.com\/\">Jacobin<\/a>, 7-9-2020 <\/strong><\/p>\n<p><strong>Traducci\u00f3n de <a href=\"https:\/\/vientosur.info\/\">Viento Sur<\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 15-9-2020<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El capitalismo moderno se caracteriza por una enorme expansi\u00f3n de la riqueza. La econom\u00eda de EE UU, cuando va bien, crece a raz\u00f3n de alrededor de un 4 % anual. La econom\u00eda china, hasta hace poco, crec\u00eda nada menos que un 10 % cada a\u00f1o. Y la econom\u00eda mundial en su conjunto se ha expandido al ritmo de m\u00e1s o menos un 3 % anual desde 1980, seg\u00fan los datos del Banco Mundial. De hecho, si el producto de un pa\u00eds deja de aumentar, entra en recesi\u00f3n. Si las econom\u00edas de todo el mundo se contraen al mismo tiempo \u2013como estamos viendo actualmente\u2013, el resultado puede ser una depresi\u00f3n mundial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfC\u00f3mo generan los capitalistas este excedente cada vez mayor? Karl Marx, pese a que escribi\u00f3 hace 150 a\u00f1os, hizo una contribuci\u00f3n indispensable al descubrimiento de las leyes internas del capitalismo tras su fachada de equidad. Un punto de partida \u00fatil es examinar lo que Marx llam\u00f3 \u201cla f\u00f3rmula general del capital\u201d, que podemos resumir con la simple f\u00f3rmula D-M-D\u2019. Los capitalistas comienzan invirtiendo dinero (D) en la producci\u00f3n de mercanc\u00edas (M), para despu\u00e9s vender estas mercanc\u00edas en el mercado a fin de obtener m\u00e1s dinero (D\u2019) del que ten\u00edan antes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la econom\u00eda de trueque precapitalista, mercanc\u00edas de valor m\u00e1s o menos equivalente pod\u00edan cambiar de manos, utilizando el dinero como medio para facilitar el proceso. En cambio, en el circuito del capital el dinero se convierte en el motor del proceso. Los capitalistas no intercambian bienes en aras a un enriquecimiento cualitativo. Steve Jobs no decidi\u00f3 un d\u00eda que ten\u00eda m\u00e1s iPhones y MacBooks que los que necesitaba razonablemente y por tanto pod\u00eda cambiarlos por algo que no ten\u00eda. (\u00bfQu\u00e9 no ten\u00eda Steve Jobs?) Un capitalista invierte con el \u00fanico fin de acumular m\u00e1s riqueza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Intercambiar objetos por otros similares y acabar teniendo la misma cantidad de dinero que al comienzo ser\u00eda, en palabras de Marx, \u201cabsurdo y vacuo\u201d. El \u00fanico prop\u00f3sito del intercambio entre capitalistas es la acumulaci\u00f3n de valor excedentario, o plusval\u00eda, que constituye la base de la ganancia capitalista. Como explic\u00f3 Marx:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLa mera circulaci\u00f3n de mercanc\u00edas [el trueque] \u2013vender para comprar\u2013 es un medio para conseguir un fin que se halla fuera de la circulaci\u00f3n, a saber, la apropiaci\u00f3n de valores de uso [bienes \u00fatiles], la satisfacci\u00f3n de necesidades. En cambio, la circulaci\u00f3n de dinero en forma de capital es un fin en s\u00ed misma, porque la realizaci\u00f3n del valor solo se produce dentro de este movimiento constantemente renovado. Por consiguiente, el movimiento del capital no tiene l\u00edmites\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las sociedades precapitalistas, la satisfacci\u00f3n de las necesidades, incluidas las m\u00e1s extravagantes, solo pod\u00eda llegar hasta este punto en el impulso de la expansi\u00f3n de la producci\u00f3n de mercanc\u00edas. En el capitalismo, por el contrario, el fin de adquirir m\u00e1s dinero poni\u00e9ndolo en circulaci\u00f3n es un prop\u00f3sito inagotable, capaz de provocar un crecimiento continuo. A diferencia de los sistemas mercantilistas que le precedieron, el capitalismo moderno no depende de un proceso de comprar barato y vender caro y del robo que esto supon\u00eda. El valor excedentario se genera cuando los capitalistas compran bienes por su valor real y los venden por su valor real. Claro que los capitalistas pueden enga\u00f1ar a otros intervinientes en el proceso, pagando menos por los insumos o sobrecargando el precio del producto final, pero el excedente se genera sin que ocurra esta duplicidad, incluso si el sistema es m\u00e1s honesto y legal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s que ser astuto en el mercado, la clave de la obtenci\u00f3n de plusval\u00eda reside en un proceso de producci\u00f3n que crea m\u00e1s riqueza que la que hab\u00eda al comienzo. Contrariamente a las explicaciones predominantes, el excedente capitalista no se genera en el \u00e1mbito del intercambio, ni mucho menos. Se crea, afirm\u00f3 Marx, dentro de \u201cla morada oculta de la producci\u00f3n, en cuyo umbral cuelga al aviso \u2018Prohibido entrar salvo para los fines de la empresa\u2019. Ah\u00ed veremos no solo c\u00f3mo produce el capital, sino tambi\u00e9n c\u00f3mo se produce el propio capital. El secreto de la ganancia debe desvelarse finalmente.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfD\u00f3nde reside este secreto? Examinemos m\u00e1s de cerca el circuito del capital. El comerciante compraba mercanc\u00edas que ya hab\u00edan sido producidas y las vend\u00eda a un precio m\u00e1s alto. En cambio, el capitalista no invierte en productos acabados, sino que compra dos clases diferentes de mercanc\u00edas: 1) medios de producci\u00f3n (MP), y 2) fuerza de trabajo (FT). Los medios de producci\u00f3n son los instrumentos y materiales que se precisan para crear productos (por ejemplo, f\u00e1bricas, edificios de oficinas, tierras, maquinaria, programas inform\u00e1ticos, ordenadores, etc.). Y la fuerza de trabajo es nuestra capacidad de trabajar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El capitalista emplea ambos insumos en un proceso de producci\u00f3n (P) que crea un nuevo conjunto de mercanc\u00edas, cuyo valor es superior al valor conjunto de los insumos originales. El circuito del capital puede ampliarse entonces a una f\u00f3rmula m\u00e1s precisa: D \u2013 M (MP+FT) \u2026 P \u2026 M\u2019 \u2013 D\u2019.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El secreto oculto dentro de este proceso de producci\u00f3n reside en una mercanc\u00eda especial, la fuerza de trabajo, o capacidad de trabajar. La capacidad de trabajar se ha convertido en mercanc\u00eda bajo el capitalismo, que el capitalista compra a cambio de un salario. A simple vista, esto parece l\u00f3gico y normal. Nos despertamos, vamos a trabajar, volvemos a casa con un jornal (o por lo menos con la promesa de que nos lo desembolsar\u00e1n al final del plazo de pago). Vendemos nuestra capacidad de trabajar, nuestra fuerza de trabajo. Y dado que la venta de nuestra colecci\u00f3n de peluches no nos llevar\u00e1 muy lejos a la mayor\u00eda de nosotras, si tenemos la suerte de que nos consideren empleables, nuestra fuerza de trabajo es la \u00fanica mercanc\u00eda que realmente tenemos para vender.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Pero \u00bfqu\u00e9 hace que esta mercanc\u00eda sea especial, y para qui\u00e9n?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los capitalistas compran la fuerza de trabajo a cambio de un salario. Sin embargo, el valor de este salario y el valor que el trabajo, una vez empleado, produce para los patronos, son dos cosas distintas. La trabajadora percibe una cosa, pero normalmente crear\u00e1 mucho m\u00e1s valor durante su turno que el que le pagan. La clave de este mecanismo para el patr\u00f3n es un acuerdo por el que tu trabajo se somete a su control durante un espacio de tiempo prefijado, y a ti te pagan por ese tiempo, no por los frutos de tu trabajo. Del mismo modo que una panadera se desprende del pan que ha elaborado una vez lo ha vendido, tambi\u00e9n la trabajadora se desprende de su fuerza de trabajo una vez la ha vendido. Tan pronto como ficha, las condiciones de su trabajo y los productos del mismo ya no son suyas, sino de su patr\u00f3n. Marx contin\u00faa:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c[El] trabajo pertenece tan poco a quien lo vende [el trabajador] como el valor de uso del petr\u00f3leo pertenece, despu\u00e9s de su venta, al comerciante que lo ha vendido. El due\u00f1o del dinero ha pagado el valor de una jornada de fuerza de trabajo; por consiguiente, puede utilizarla durante una jornada, el trabajo de una jornada le pertenece. Por un lado, el sostenimiento diario de la fuerza de trabajo [pagado mediante el salario] solo cuesta la mitad del trabajo de una jornada, mientras que por otro lado la misma fuerza de trabajo puede permanecer efectiva, puede trabajar, durante toda la jornada, y por consiguiente el valor que se crea con su uso durante una jornada entera duplica lo que el capitalista paga por su uso; esta circunstancia es un golpe de buena suerte para el comprador, pero en modo alguno una injusticia para el vendedor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En otras palabras, el patr\u00f3n se sale con la suya pag\u00e1ndote apenas la mitad (o cualquier otra fracci\u00f3n) de la jornada para el \u201csostenimiento diario de la fuerza de trabajo\u201d, mientras aprovecha tu trabajo de toda una jornada entera. Encima, puede proclamar que te paga un jornal digno. El secreto de esto radica en la determinaci\u00f3n del valor de la fuerza de trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Fuerza de trabajo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Marx explic\u00f3: \u201cEl valor de la fuerza de trabajo viene determinado por el valor de los medios de subsistencia habitualmente requeridos por el trabajador medio\u201d. Es decir, el valor de la fuerza de trabajo, en forma de salario, viene determinado por la cantidad de tiempo de trabajo requerida para mantener viva a la trabajadora, para reproducir diariamente su capacidad y su disposici\u00f3n para ir al trabajo todos los d\u00edas, y para mantener vivos a sus hijos e hijas, de modo que en su momento puedan sustituirle en la fuerza de trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por tanto, el valor de los alimentos, los alquileres, la ropa, la formaci\u00f3n y la educaci\u00f3n, junto con otras necesidades que la sociedad considera esenciales, determina el valor de la fuerza de trabajo. Si, por ejemplo, las normas sociales atribuyen un promedio de 120 d\u00f3lares al coste de las necesidades diarias m\u00ednimas, esto se reflejar\u00eda m\u00e1s o menos en el valor de la fuerza de trabajo, o el jornal que percibe. Por supuesto, 120 d\u00f3lares al d\u00eda es un c\u00e1lculo simplificado y arbitrario del valor de la fuerza de trabajo, \u00fatil para destilar el mecanismo b\u00e1sico de esta mercanc\u00eda especial. En realidad, el coste de la subsistencia y reproducci\u00f3n de la gente trabajadora est\u00e1 determinado social e hist\u00f3ricamente. Refleja el coste cambiante de la producci\u00f3n de alimentos o la adquisici\u00f3n de cualificaciones, as\u00ed como diferencias \u2013derivadas, por ejemplo, de la relaci\u00f3n de fuerzas entre las clases\u2013 en lo que se considera un requisito de subsistencia socialmente aceptable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por estas dos razones, el coste del trabajo difiere, asimismo, entre pa\u00edses o regiones con distintos niveles de productividad y antecedentes de lucha de clases. Por eso las empresas con base en EE UU buscan salarios m\u00e1s bajos en pa\u00edses como China o M\u00e9xico, o m\u00e1s cercanamente en los Estados que excluyen la cotizaci\u00f3n sindical obligatoria dentro de EE UU.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El coste del trabajo tambi\u00e9n refleja la injusticia de la opresi\u00f3n. En 2019, las mujeres trabajadoras en EE UU todav\u00eda cobraban 79 centavos por cada d\u00f3lar que cobraban los hombres. (O en el caso del equipo de f\u00fatbol m\u00e1s preparado y famoso del pa\u00eds, la selecci\u00f3n nacional femenina de f\u00fatbol de EE UU, cada componente cobra 38 centavos frente al d\u00f3lar de sus hom\u00f3logos masculinos, pese a generar mayores ingresos.) Los hombres negros perciben 70 centavos y las mujeres negras, 61 centavos, en comparaci\u00f3n con sus hom\u00f3logos y hom\u00f3logas blancas. Las mujeres latinas ganan 53 centavos frente al d\u00f3lar de un hombre blanco. La mejora de la educaci\u00f3n no contribuye apenas al cambio de esta proporci\u00f3n para las mujeres o las gentes de color. Los negros, los latinos y las mujeres con cualquier nivel de educaci\u00f3n ganan menos que los hombres blancos. Las mujeres de color ocupan el nivel m\u00e1s bajo de la escala. El capitalismo estadounidense se apoya en las mujeres y las gentes de color para nutrir los sectores permanentes de bajos salarios de la fuerza de trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las disparidades salariales por motivos raciales y de g\u00e9nero se deben al hecho de que lo socialmente determinado no solo depende de la percepci\u00f3n p\u00fablica de lo que es aceptable, sino que tambi\u00e9n se basa en instituciones de opresi\u00f3n hist\u00f3ricas y sist\u00e9micas. La gente de color, en promedio, cuenta con menos patrimonio familiar del que beneficiarse, y por eso sufre desproporcionadamente con la acumulaci\u00f3n de deudas contra\u00eddas para estudiar en la universidad o alcanzar un grado avanzado. En combinaci\u00f3n con la realidad de una escuela p\u00fablica infrafinanciada, infradotada de recursos y segregada, esto asegura que nunca disfrutar\u00e1 de la igualdad de oportunidades. Despu\u00e9s vienen pr\u00e1cticas discriminatorias documentadas desde hace tiempo, que hacen que estas personas sean las \u00faltimas en ser empleadas y las primeras en ser despedidas, alcanzando as\u00ed unas tasas de desempleo m\u00e1s elevadas y convirti\u00e9ndose en una fuerza de trabajo desesperada, obligada a aceptar salarios m\u00e1s bajos por el mismo trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La desigualdad est\u00e1 integrada desde hace tiempo en el tejido fundamental del modelo empresarial estadounidense. Enfrentar a las trabajadoras negras con las trabajadoras blancas con las trabajadoras inmigrantes es una t\u00e1ctica comprobada y particularmente poderosa que emplean los patronos para reducir los salarios. Pero este somero esbozo de lo que sucede ni siquiera ha abordado las numerosas opresiones reales \u2013de inmigrantes, de personas con discapacidad, de homosexuales y personas transg\u00e9nero, de ind\u00edgenas, personas mayores, etc.\u2013 que desempe\u00f1an un papel crucial en el mantenimiento de la rentabilidad del capitalismo estadounidense.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De hecho, cualquier espacio en que los patronos consiguen mantener bajos los salarios de una parte de la fuerza de trabajo no solo asegura una oferta de mano de obra m\u00e1s barata entre la poblaci\u00f3n oprimida, sino tambi\u00e9n, en palabras de abolicionista Frederick Douglass, divide a unas y otras para conquistar ambas, de manera que presionan a la baja los salarios de todas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El valor del trabajo tambi\u00e9n var\u00eda entre sectores y cualificaciones. Una raz\u00f3n es el coste de la educaci\u00f3n y la formaci\u00f3n requeridas para determinados empleos, y otra es la expectativa que tienen los patronos de adquirir una fuerza de trabajo estable. La gente que trabaja en establecimientos de comida r\u00e1pida, las asistentas sanitarias a domicilio, la mano de obra agr\u00edcola y otras trabajadoras precarias perciben sistem\u00e1ticamente salarios muy inferiores al coste de la vida (y por tanto a su valor real). Los capitalistas cuentan con arregl\u00e1rselas de esta manera, porque esperan \u2013y de hecho dependen de ello\u2013 que la elevada tasa de fluctuaci\u00f3n y de desempleo asegure que estos puestos de trabajo se cubran con facilidad. Para los patronos, las trabajadoras de bajos salarios son mercanc\u00edas f\u00e1cilmente reemplazables, compradas y empleadas con tanta desenvoltura como la de alguien que adquiere otros insumos baratos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los patronos tambi\u00e9n obtienen un gran descuento cuando compran fuerza de trabajo. Una notable cantidad de trabajos no remunerados contribuyen sobremanera a su reproducci\u00f3n: por ejemplo, los partos y el cuidado de ni\u00f1as y ni\u00f1os, la preparaci\u00f3n de comidas, el lavado de ropa y la limpieza de las viviendas, por se\u00f1alar tan solo unos pocos. Como ha explicado la feminista marxista Tithi Bhattacharya, \u201cla clase trabajadora no solo trabaja en el lugar de trabajo. Una mujer trabajadora tambi\u00e9n duerme en su casa, su prole juega en el parque p\u00fablico y acude a la escuela local, y a veces pide a su madre jubilada que le ayude en la cocina. En otras palabras, las principales funciones de reproducci\u00f3n de la clase trabajadora se llevan a cabo fuera del lugar de trabajo\u201d. El trabajo gratuito, realizado sobre todo por mujeres en sus casas, no se incluye en el c\u00e1lculo del valor de cambio de la fuerza de trabajo. En el \u00e1mbito de la reproducci\u00f3n social, la capacidad de las trabajadoras de vivir y trabajar se reproduce y regenera a un coste muy bajo para el sistema.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Trabajo excedentario<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero aunque nos limitemos estrictamente al trabajo remunerado que se dedica a producir nuestra subsistencia, en justicia solo entregar\u00edamos al patr\u00f3n la cantidad de tiempo que hace falta para reproducir el valor de nuestra fuerza de trabajo. Digamos que hacen falta cuatro horas para producir bienes por un valor de 120 d\u00f3lares, el equivalente a tu jornal: podr\u00edas irte a casa al cabo de cuatro horas. Claro que si tu jefe te lo permitiera, el valor de sus insumos y sus productos ser\u00eda el mismo. La f\u00f3rmula ser\u00eda D\u2013M\u2013D. \u00bfDe qu\u00e9 le servir\u00eda? \u00bfPor qu\u00e9 no guardarse el dinero con el que comenz\u00f3?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero no hay justicia. El capitalista te paga seg\u00fan el coste de tu fuerza de trabajo, no seg\u00fan el valor de los bienes que produces. As\u00ed, tu salario refleja el valor de tu fuerza de trabajo, pero esta se dedica a producir mercanc\u00edas de mayor valor. Digamos que trabajas para Starbucks y te pagan 120 d\u00f3lares por un turno de ocho horas. Sin embargo, probablemente puedes hacer estupendos caf\u00e9s por valor de 120 d\u00f3lares en una hora, o tal vez en media hora si hay mucha clientela. Incluso despu\u00e9s de restar el coste de los materiales y el desgaste de los aparatos, Starbucks no te paga ni mucho menos el valor que has creado (cientos de d\u00f3lares al d\u00eda). Te compran la fuerza de trabajo, no los frutos reales de tu trabajo. Y ese coste se lo restituyes con lo que produces en una hora. El resto de la jornada trabajas b\u00e1sicamente a cambio de nada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este trabajo adicional que sacan de nosotras se denomina trabajo excedentario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras que el trabajo necesario es la parte de la jornada que se requiere para reproducir la fuerza de trabajo, el trabajo excedentario es el trabajo gratuito que beneficia al capitalista durante el resto de la jornada. As\u00ed, una vez has hecho caf\u00e9s por valor de 120 d\u00f3lares, en vez de quitarte el delantal y marchar a casa, trabajas durante todo tu turno de ocho horas, una hora ser\u00e1 el trabajo necesario y siete horas el trabajo excedentario. (Esta proporci\u00f3n de siete a uno est\u00e1 muy simplificada porque no tiene en cuenta la maquinaria y los equipos que hemos mencionado antes, un aspecto que abordo en otra parte de mi libro.) Marx escribi\u00f3:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLa porci\u00f3n de la jornada de trabajo durante la que tiene lugar esta reproducci\u00f3n la llamo tiempo de trabajo necesario, y el trabajo realizado durante este tiempo, trabajo necesario; necesario para el trabajador, pues es independiente de la forma social particular de su trabajo; necesario para el capital y el mundo capitalista, porque la existencia continuada del trabajador es la base de ese mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante el segundo periodo del proceso de trabajo, en el que su trabajo ya no es trabajo necesario, el trabajador expende, en efecto, fuerza de trabajo, trabaja, pero su trabajo ya no es trabajo necesario y no crea valor para s\u00ed mismo. Crea valor excedentario, que para el capitalista tiene todos los encantos de algo creado a partir de la nada\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De este modo, gracias al \u201cencanto de algo creado a partir de la nada\u201d, el capitalismo esconde un proceso de explotaci\u00f3n, de apropiaci\u00f3n del trabajo excedentario de la clase trabajadora, tras el disfraz de \u201cun jornal digno por un trabajo digno\u201d. La apropiaci\u00f3n de los excedentes era una norma visible y evidente de las anteriores sociedades de clases. Sin embargo, al examinar la sociedad capitalista, hemos de penetrar debajo de la apariencia superficial del \u201ctrabajo digno\u201d para descubrir la esencia interna de la explotaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>* Hadas Thier<\/strong> es activista socialista neoyorquina y autora de A People\u2019s Guide to Capitalism: An Introduction to Marxist Economics.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fragmento del libro titulado A People\u2019s Guide to Capitalism: An Introduction to Marxist Economics (Haymarket Books, agosto de 2020).<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":14004,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[85629],"tags":[703604675],"class_list":{"0":"post-13998","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-capitalismo","8":"tag-fuerza-de-trabajo","10":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Plusvalia1509-I.jpg?fit=800%2C599&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":false,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-3DM","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13998","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=13998"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13998\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14044,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13998\/revisions\/14044"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/14004"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=13998"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=13998"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=13998"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}