{"id":1396,"date":"2016-11-15T20:01:16","date_gmt":"2016-11-15T20:01:16","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=1396"},"modified":"2016-11-15T20:01:20","modified_gmt":"2016-11-15T20:01:20","slug":"cuba-leonardo-padura-hereje-sin-mascaras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=1396","title":{"rendered":"Cuba: Leonardo Padura, hereje sin m\u00e1scaras"},"content":{"rendered":"<p><strong>Cuba<\/strong><\/p>\n<p><strong>Con Leonardo Padura<\/strong><\/p>\n<p><strong>Hereje sin m\u00e1scaras <\/strong><\/p>\n<p><strong>El policial como novela social. El embargo y los cambios en Cuba. El per\u00edodo especial y la censura. El periodismo y la literatura. La guerra de Angola y la condici\u00f3n humana. Leonardo Padura, una de las voces centrales de la literatura cubana actual, estuvo en Montevideo y habl\u00f3 con Brecha.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Roberto L\u00f3pez Belloso<\/strong><\/p>\n<p><strong>Brecha, Montevideo, 11-11-2016\u00a0<\/strong><strong><a href=\"http:\/\/brecha.com.uy\/\">http:\/\/brecha.com.uy\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p>No se lo ve cansado. Son las siete y cuarto de la tarde. Casi el final de otra jornada en la cantera. Impecable, sin una gota de polvo encima a pesar de que en todo el d\u00eda no ha parado en su trabajo con el cincel y la barrena, recibe al en\u00e9simo periodista.<\/p>\n<p>As\u00ed son las giras de promoci\u00f3n literaria.<\/p>\n<p>Manos a la obra, entonces.<\/p>\n<p>Rechaza una taza de caf\u00e9 \u2013ya han sido demasiadas\u2013, comprueba que el agua est\u00e9 en la mesa de al lado, pide un minuto y, como un bateador que se recoge un instante para una plegaria, sale al min\u00fasculo jard\u00edn interior de la sala de desayunos de su hotel. No es m\u00e1s que una estrecha pecera a cielo abierto en la que debe esforzarse para caber y dar dos caladas a su cigarrillo, pero despu\u00e9s del shot de nicotina regresa m\u00e1s despejado todav\u00eda.<\/p>\n<p>Nadie dir\u00eda que la noche anterior se qued\u00f3 despierto hasta las dos de la madrugada mirando el partido decisivo de la Serie Mundial de b\u00e9isbol porque hab\u00eda un cubano, Aroldis Chapman, como relevista de los Cachorros de Chicago. El trasnoche no evit\u00f3 que estuviera listo a tiempo para llegar a la Intendencia y recibir el reconocimiento de visitante ilustre de Montevideo a las nueve y media de la ma\u00f1ana, ni que en este momento, mil horas m\u00e1s tarde, se apreste a responder, otra vez, las preguntas de rigor.<\/p>\n<p><strong>Un AK 47 y muchas corbatas polacas<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u2014\u00bfC\u00f3mo fue su experiencia en Angola?<\/strong><\/p>\n<p>\u2014En el a\u00f1o 1985 yo estaba trabajando en el peri\u00f3dico Juventud Rebelde y se cre\u00f3, sin contar con nosotros por supuesto, una especie de compromiso de que iba a ir un joven escritor a Angola a trabajar en un peri\u00f3dico de la colaboraci\u00f3n civil que all\u00ed exist\u00eda. Le correspond\u00eda a otra persona, pero hizo un juego de malabares para que no le tocara y me llamaron a m\u00ed. Yo dije que s\u00ed con absoluta tranquilidad, porque no hab\u00eda otra opci\u00f3n que decir que s\u00ed. Ocho d\u00edas despu\u00e9s de llegar cumpl\u00ed los 30 a\u00f1os, all\u00ed en Angola, en un campamento donde hac\u00edamos el entrenamiento militar previo. Yo no era un militar, pero todo cubano que estaba en Angola ten\u00eda que estar dispuesto a participar de acciones militares si era necesario. Al salir nos entregaban un fusil AK con cuatro cargadores, que estuvo all\u00ed al lado de mi cama durante esos 12 meses que viv\u00ed en Angola. Afortunadamente no tuve que usarlo, pero viv\u00ed la tensi\u00f3n de un pa\u00eds en guerra civil, que era un poco m\u00e1s que guerra civil, porque el ej\u00e9rcito sudafricano estaba en Namibia y hab\u00eda la posibilidad de una invasi\u00f3n. Esto yo lo cuento en uno de los relatos de Aquello que estaba deseando ocurrir. Esa sensaci\u00f3n de miedo que ten\u00edamos siempre de que pudiera pasar a mayores. Conoc\u00ed un pa\u00eds en guerra, pero sobre todo, lo m\u00e1s aleccionador \u2013porque aunque t\u00fa no participes de ellas, las guerras son terriblemente aleccionadoras, en el peor sentido de lo que puede aprender un hombre\u2013 fue algo fundamental para mi aprendizaje sobre la condici\u00f3n humana: c\u00f3mo en situaciones extremas el ser humano es capaz de mostrar lo peor y lo mejor de s\u00ed. Tuve all\u00ed pruebas de solidaridad, de cari\u00f1o, de fraternidad, y pruebas de mezquindad may\u00fasculas. Y creo que al final, a pesar de haber sido una experiencia dolorosa, fue una experiencia muy \u00fatil para m\u00ed como escritor y como ser humano.<\/p>\n<p><strong>\u2014\u00bfHa tenido tiempo de leer a Svetlana Aleksi\u00e9vich? (1)<\/strong><\/p>\n<p>\u2014Le\u00ed Los muchachos del zinc.<\/p>\n<p><strong>\u2014\u00bfHay alguna similitud entre lo que ella cuenta sobre la guerra sovi\u00e9tica de Afganist\u00e1n y lo que usted vivi\u00f3 en Angola?<\/strong><\/p>\n<p>\u2014La hay en el sentido de que es un ej\u00e9rcito for\u00e1neo en un pa\u00eds que t\u00fa entiendes poco y mal. Curiosamente, en Los muchachos del zinc vi que ocurr\u00eda una cosa que pasaba tambi\u00e9n en Angola. Para nosotros, comprarnos un jean en Cuba era imposible, porque era un art\u00edculo pr\u00e1cticamente inexistente, y ah\u00ed, en Angola, las candongas vend\u00edan jeans y relojes pl\u00e1sticos digitales, y nosotros los cambi\u00e1bamos por ron y por comida. Lo que m\u00e1s precio ten\u00eda en las candongas angole\u00f1as eran las corbatas, y en Cuba hab\u00eda unas tiendas como estas de \u201ctodo por un peso\u201d donde hab\u00eda una enorme cantidad de corbatas polacas, entonces yo le ped\u00eda a mi esposa Luc\u00eda que me comprara corbatas y me las enviara para cambiar por otras cosas. Tuve la suerte adem\u00e1s de que el hombre que llevaba la valija de los documentos secretos del Ministerio del Interior era un amigo con el que jug\u00e1bamos b\u00e9isbol de peque\u00f1os. As\u00ed que en esa valija llevaba unos documentos que eran de alto valor estrat\u00e9gico\u2026 y tambi\u00e9n llevaba mis corbatas para ser cambiadas en las candongas.<\/p>\n<p><strong>Las fronteras del periodismo <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u2014Sobre Aleksi\u00e9vich se ha discutido mucho si lo que hace es periodismo o es literatura.<\/strong><\/p>\n<p>\u2014No quiero ser absoluto, porque s\u00f3lo he le\u00eddo Los muchachos de zinc. Pero yo sent\u00ed que le sobraba la mitad del libro. Es un periodismo bastante poco elaborado, en comparaci\u00f3n con los grandes periodistas que hemos conocido, algunos de los cuales han colaborado con Brecha. Creo que en el periodismo latinoamericano y en el periodismo norteamericano, Truman Capote, Tom Wolfe, (Eduardo) Galeano, e incluso en el que hace Emmanuel Carr\u00e8re, el periodista o escritor franc\u00e9s \u2013no se sabe qu\u00e9 cosa es lo que escribe Carr\u00e8re, si es una novela o es periodismo\u2013, en todos ellos hay una voluntad de estilo que en ella no veo. El premio Nobel de Aleksi\u00e9vich el a\u00f1o pasado y ahora el Nobel de Bob Dylan me hacen pensar en una b\u00fasqueda de simpat\u00eda de la Academia sueca. Porque creo que ser escritor es un oficio muy complicado y el Nobel de literatura signific\u00f3 durante muchos a\u00f1os un reconocimiento que ganaron grandes, y que lo dejaron de ganar grandes, porque no siempre estuvimos de acuerdo, pero esto \u00faltimo\u2026 como que me desconcierta.<\/p>\n<p><strong>\u2014\u00bfQu\u00e9 tanto de aquel periodista, no s\u00f3lo del que iba a la Semana Negra de Gij\u00f3n antes de ser escritor de novelas policiales, sino tambi\u00e9n del periodista que fue a Angola, qu\u00e9 tanto hay de ese Padura de los inicios en este Padura escritor?<\/strong><\/p>\n<p>\u2014Creo que mucho. Un periodista es un poco un detective que est\u00e1 buscando una verdad, establecer una verdad. Sigues unas pistas, interrogas a unos testigos y llegas a una conclusi\u00f3n. Eso es un reportaje period\u00edstico y tambi\u00e9n es una novela policial. En mi caso, la investigaci\u00f3n hist\u00f3rica de personajes, de acontecimientos del pasado, m\u00e1s o menos cercanos m\u00e1s o menos remotos, tiene mucho que ver con investigaciones period\u00edsticas que hice en los a\u00f1os ochenta. Si tengo un libro del cual estoy muy orgulloso es ese libro m\u00edo de reportajes de los a\u00f1os ochenta que todav\u00eda se lee y se publica: El viaje m\u00e1s largo. Aquellas historias de la Virgen de la Caridad del Cobre, de los catalanes en Cuba, del ron Bacard\u00ed, del barrio chino de La Habana fueron como una especie de Aquello estaba deseando ocurrir, porque la investigaci\u00f3n para escribir periodismo se parece mucho a la investigaci\u00f3n para escribir novelas. A diferencia del historiador, que el historiador tiene que tener el dominio total sobre el contexto del cual va a escribir, el novelista o el periodista tiene que tener el dominio de los personajes y las situaciones que ocurrieron en un momento determinado para poder contar una historia. El resto de la historia est\u00e1 en el contexto, pero no tenemos que contarla porque no somos los historiadores. Somos apenas una gente que muestra un fragmento de una realidad, en un caso de una perspectiva objetiva y, en otro caso, de una perspectiva subjetiva, novelesca.<\/p>\n<p><strong>\u2014\u00bfNunca tuvo la tentaci\u00f3n de que el personaje central de sus novelas no fuera un detective sino un periodista?<\/strong><\/p>\n<p>\u2014El problema es que cuando yo escribo la primera de estas novelas de Mario Conde (Pasado perfecto) y ya decido escribir una serie de cuatro (la tetralog\u00eda \u201cLas cuatro estaciones\u201d, que completan Vientos de cuaresma, M\u00e1scaras y Paisaje de oto\u00f1o) es el a\u00f1o 90. Las ubico todas en el a\u00f1o 89, porque a partir del 90 y el 91 la sociedad cubana cambi\u00f3 tanto, que montar una novela en la que un personaje tuviera que moverse en una sociedad m\u00e1s o menos coherente era imposible.<\/p>\n<p><strong>\u2014El per\u00edodo especial.<\/strong><\/p>\n<p>\u2014El per\u00edodo especial. Si ten\u00edas que llamar por tel\u00e9fono, no hab\u00eda tel\u00e9fono. Si Conde quer\u00eda fumar, no hab\u00eda cigarrillos. Si ten\u00eda que coger una guagua, no hab\u00eda guagua. Entonces, tengo que dejar esto en el a\u00f1o 89, porque si no, este pobre no va a poder hacer nada. Pero cuando hay un crimen de sangre en Cuba no es veros\u00edmil que no sea un polic\u00eda quien lo resuelva. Despu\u00e9s de que termin\u00e9 esa serie y cuando decido escribir Adi\u00f3s, Hemingway, ya Conde no es polic\u00eda. \u00bfY entonces? \u00bfQu\u00e9 co\u00f1o hago? Pues me cagu\u00e9 en la verosimilitud. Y lo que hago es buscar un recurso por el cual Conde pueda hacer una investigaci\u00f3n sin ser el investigador principal, y se convierte m\u00e1s en un periodista en el sentido de que es un buscador de una verdad, un buscador de una informaci\u00f3n. Contrastar esa informaci\u00f3n es lo que le permite solucionar un caso en el cual \u00e9l no es quien ejerce el papel de la encarnaci\u00f3n oficial de la justicia, sino simplemente alguien que encuentra una verdad, que la constata.<\/p>\n<p><strong>De g\u00e9nero y camisas de fuerza<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u2014En una entrevista con El Pa\u00eds de Madrid usted defini\u00f3 a Mario Conde como un detective literario, alguien creado para ser intermediario entre la realidad como es y como usted querr\u00eda que fuera.<\/strong><\/p>\n<p>\u2014Si t\u00fa analizas con un peque\u00f1\u00edsimo rigor, eso se ha hecho en el caso de Holmes y Conan Doyle, demostrando que criminal\u00edsticamente Holmes no sab\u00eda pr\u00e1cticamente nada, si lo haces te das cuenta de que Conde sabe menos. Como polic\u00eda es mentira. Por eso es un polic\u00eda de literatura. No debe de haber cosa m\u00e1s aburrida que un expediente de una investigaci\u00f3n criminal. Porque hay que seguir una serie de protocolos y de pasos que son antidram\u00e1ticos por completo. Cuando escribes una novela policial organizas y escribes todo de la manera que quieres, y de los recursos de la investigaci\u00f3n utilizas los que te convienen. Por lo tanto, es una apuesta literaria, totalmente literaria. En mis novelas mucho m\u00e1s, porque la acci\u00f3n pr\u00e1cticamente no existe, es m\u00e1s la reflexi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u2014Se ha dicho que la narrativa de g\u00e9nero se puede terminar transformando en un cors\u00e9.<\/strong><\/p>\n<p>\u2014Puede serlo si t\u00fa eres obediente a las reglas que te imponen el uso, el mercado, la academia. Hay autores como Donna Le\u00f3n, que vende much\u00edsimos libros en el mundo, que tienen un esquema que t\u00fa sabes c\u00f3mo va a funcionar, con todas las caracter\u00edsticas para establecer una comunicaci\u00f3n f\u00e1cil con el lector. Pero creo que tambi\u00e9n la novela policial es capaz de permitirte ser absolutamente irreverente, renovador y creador en el sentido m\u00e1s amplio. Lo importante que te da el g\u00e9nero policial, desde mi punto de vista, es que en el propio proceso de develamiento de la verdad, de descubrimiento de una informaci\u00f3n, hay un proceso de conocimiento de un contexto de una sociedad que permite que esa camisa de fuerza t\u00fa la inviertas, y en vez de ella atraparte a ti, t\u00fa la utilices a ella.<\/p>\n<p><strong>\u2014Petros M\u00e1rkaris dec\u00eda que sus libros, sobre todo los de los a\u00f1os de la crisis griega, son m\u00e1s libros pol\u00edticos que policiales\u2026<\/strong><\/p>\n<p>\u2014Yo trato de utilizar la novela policial como una forma de indagaci\u00f3n de la sociedad, y al final como un tipo de novela social. No s\u00e9 si a estas alturas que yo me ande proclamando como novelista social sea algo que me beneficie o me perjudique. Porque decir esto ya a estas alturas puede sonar un poco pasado de moda, pero creo, sigo crey\u00e9ndolo, que la literatura tiene una funci\u00f3n social. Que el escritor la cumpla o no la cumpla, eso es problema de su voluntad. Pero en el caso cubano es una necesidad, yo lo asumo de esa manera. Tambi\u00e9n hay que tener en cuenta algo importante: que en Cuba la prensa hace muchos a\u00f1os que no cumple un papel period\u00edstico, cumple un papel propagand\u00edstico, como todas las prensas que responden a unos intereses, que en este caso son los intereses de un Estado, de un gobierno, de un partido, que son lo mismo, porque en Cuba se ha unificado todo y el secretario del partido es el presidente del consejo de ministros y el jefe de gobierno. Entonces, esta prensa tiene una posici\u00f3n, una postura oficial con respecto a la presentaci\u00f3n de la realidad, y muchas veces la literatura ha sido la que ha venido a problematizar esa realidad. No s\u00f3lo la m\u00eda, creo que en general la de las dos \u00faltimas generaciones de narradores, y en cierta forma tambi\u00e9n de dramaturgos cubanos, han servido para complejizar la visi\u00f3n que se tiene de la realidad cubana. Y es definitivamente una postura social con respecto a las funciones del arte.<\/p>\n<p><strong>Del per\u00edodo especial a la visita de Obama <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u2014\u00bfC\u00f3mo es ese tira y afloje? En el reportaje sobre Cuba que hace Jon Lee Anderson para el New Yorker cuenta que muchos escritores cubanos esperaban los libros de Padura porque ah\u00ed ve\u00edan hasta d\u00f3nde se pod\u00eda ir\u2026<\/strong><\/p>\n<p>\u2014No s\u00e9 hasta qu\u00e9 punto esto que dice Jon puede ser as\u00ed. Creo que el hecho de que hayamos ganado un espacio de expresi\u00f3n, que hayamos levantado el techo de tolerancia, ha sido una obra colectiva. Para nada es mi m\u00e9rito y para nada soy protagonista. Creo que formo parte de un ej\u00e9rcito de escritores, cineastas, pintores, dramaturgos que se han propuesto levantar ese techo de tolerancia y poder incluir en la reflexi\u00f3n desde el arte aspectos que son propios de la vida social, incluso pol\u00edtica, pero sobre todo de nuestra vida \u00e9tica de una sociedad como la cubana. Una sociedad en la que muchas personas, y lamentablemente entre esas personas muchos periodistas, piensan de una forma y hablan de otra. En el caso de los periodistas piensan de una forma y escriben de otra. Entonces, creo que la literatura y el arte en general son mucho m\u00e1s sinceros.<\/p>\n<p><strong>\u2014\u00bfCu\u00e1ndo se empezaron a empujar esos l\u00edmites?<\/strong><\/p>\n<p>\u2014En los a\u00f1os noventa. Fue un momento crucial, porque con el per\u00edodo especial vivimos el peor momento de la vida cotidiana cubana. Como no hab\u00eda nada, tampoco hab\u00eda papel para imprimir, ni pel\u00edcula para el cine, y se detuvo la industria cultural cubana. Entonces, para que el escritor o el actor pudiera trabajar, no quedaba otra posibilidad que dejar que buscara en el mercado internacional. A partir de ah\u00ed creo que comienza esta revisi\u00f3n, esta renovaci\u00f3n, esta revoluci\u00f3n en el mundo cultural cubano.<\/p>\n<p><strong>\u2014\u00bfQu\u00e9 pasa despu\u00e9s? \u00bfQu\u00e9 pasa con la generaci\u00f3n que viene luego del per\u00edodo especial?<\/strong><\/p>\n<p>\u2014Creo que nosotros le abrimos la puerta a esa generaci\u00f3n en un momento muy complicado. Recuerda que mi primera novela la escribo en los a\u00f1os noventa y la env\u00edo a un concurso cubano de novelas polic\u00edacas que organizaba nada m\u00e1s y nada menos que el Ministerio del Interior, que era el que promov\u00eda la novela policial en Cuba. Los tres jurados, uno, otro y otro, con diferencia de unas horas, me contaron que esa novela iba a ser la ganadora del premio, pero el premio se declar\u00f3 desierto porque, la noche antes, uno de los organizadores dijo que no pod\u00eda ser premiada. No porque la novela fuera contrarrevolucionaria, suced\u00eda simplemente que Mario Conde no era el polic\u00eda que ellos quer\u00edan que fuera. La novela se publica en M\u00e9xico, porque esa primera versi\u00f3n se la doy a Paco Ignacio Taibo. \u00c9l se la lleva a M\u00e9xico y en el inter\u00edn logro comprarme una computadora, paso la novela en limpio y al pasarla la reescribo. Paco public\u00f3 la primera versi\u00f3n de la novela en M\u00e9xico, y cuando cobr\u00e9 el dinero por esa primera edici\u00f3n, que creo que fueron 800 d\u00f3lares o algo as\u00ed, el director de la agencia literaria cubana me dijo que por esa vez me iban a perdonar, pero que eso yo no lo pod\u00eda hacer y que yo sab\u00eda que no lo pod\u00eda hacer. A partir de ah\u00ed creo que todos rompimos con esa agencia literaria. Empezamos a buscar por otros lados y afortunadamente hubo una pol\u00edtica oficial comprensiva ante esa entrada de los escritores, los actores, los m\u00fasicos en el mercado internacional.<\/p>\n<p><strong>\u2014M\u00e1s all\u00e1 del terreno de la literatura, \u00bfcambi\u00f3 algo la reapertura de relaciones con Estados Unidos, la visita de Barack Obama?<\/strong><\/p>\n<p>\u2014Muy poco. Yo tuve la esperanza de que se produjeran m\u00e1s cambios en un principio. Hay un elemento cierto, se han restablecido las relaciones diplom\u00e1ticas, pero las relaciones comerciales est\u00e1n casi en el mismo punto, porque las relaciones comerciales dependen del embargo. Las relaciones diplom\u00e1ticas y los cambios pol\u00edticos permitieron, por ejemplo, que saliera de la c\u00e1rcel Alan Gross, que estaba detenido en la isla, y se trajeran los cuatro agentes cubanos que estaban detenidos en Estados Unidos. Tambi\u00e9n permitieron restablecer el correo normal y los vuelos comerciales, pero no son los cambios econ\u00f3micos y pol\u00edticos que se esperaban. Cambios pol\u00edticos dif\u00edcilmente los haya en ese contexto de falta de di\u00e1logo econ\u00f3mico. Obama tiene muy claro que si quiere cambiar algo en Cuba tiene que quitar el embargo, y Cuba est\u00e1 muy clara que si quitan el embargo pueden cambiar muchas cosas en Cuba. Entonces ahora hay una lucha de dos fuerzas que van en un mismo sentido, pero que se oponen a la vez, es un raro ejemplo de acci\u00f3n y reacci\u00f3n. Hoy, a pesar de que el propio Ra\u00fal Castro ha exigido un periodismo diferente y le ha exigido a los pol\u00edticos cubanos, al equipo pol\u00edtico cubano, un cambio de mentalidad, ese cambio de mentalidad no se acaba de producir. Siguen actuando con los mismo m\u00e9todos que se aplicaron en los a\u00f1os sesenta y setenta. M\u00e9todos de censura, de suspicacia, de marginaci\u00f3n, de invisibilizaci\u00f3n de los artistas.<\/p>\n<p><strong><u>Nota de Correspondencia de Prensa <\/u><\/strong><\/p>\n<p>1) Periodista y escritura bielorrusa, Premio Nobel de Literatura 2015. En Uruguay la editorial Sudamericana ha publicado Voces de Chern\u00f3bil (2015), La guerra no tiene cara de mujer (2015) y Los muchachos de zinc (2016).<\/p>\n<p><strong>Santa censura<\/strong><\/p>\n<p>\u201cTodav\u00eda hoy se trata de practicar y de hecho se practica\u201d, dice Padura respecto de la censura en Cuba. Recuerda que hace dos a\u00f1os la pel\u00edcula Regreso a \u00cdtaca, de Laurent Cantet, basada en La novela de mi vida, de Padura, fue bajada del Festival de Cine de La Habana.<\/p>\n<p>\u201cEs algo que est\u00e1 pasando ahora mismo otra vez \u2013dice\u2013 porque del Festival de Cine de La Habana de este a\u00f1o est\u00e1n sacando Santa &amp; Andr\u00e9s, una pel\u00edcula de un joven realizador cubano, Carlos Lechuga, que tiene treinta y algo cortitos, uno de los muchachos m\u00e1s interesantes que hay en el cine cubano contempor\u00e1neo. Y decimos lo mismo que dijimos con Regreso a \u00cdtaca: \u00bfc\u00f3mo pretendes censurar un producto audiovisual que a trav\u00e9s de Internet va a estar en todas partes?\u201d<\/p>\n<p><strong>En cuatro frases<\/strong><\/p>\n<p>Tolerado por las autoridades de su pa\u00eds y aclamado en el extranjero, Leonardo de la Caridad Padura Fuentes (Mantilla, 1955) es el padre literario del detective Mario Conde. Gan\u00f3 los premios Hammet y Chandler, el Nacional de Literatura en 2012 y el Princesa de Asturias de las Letras en 2015. Se dice que en los puestos de libros usados de La Habana, sus t\u00edtulos alcanzan las cotizaciones m\u00e1s altas en el mercado de canje. Se dice tambi\u00e9n que dar\u00eda, de buen grado, todos estos \u00e9xitos a cambio de haber brillado como pelotero en el diamante de un campo de b\u00e9isbol.<\/p>\n<p><strong>En cinco libros *<\/strong><\/p>\n<p>Pasado perfecto, 1991.<\/p>\n<p>M\u00e1scaras, 1997.<\/p>\n<p>Adi\u00f3s, Hemingway, 2001.<\/p>\n<p>El hombre que amaba a los perros, 2009.<\/p>\n<p>Aquello estaba deseando ocurrir, 2015.<\/p>\n<p>* En Uruguay todos disponibles bajo el sello Tusquets.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El policial como novela social. El embargo y los cambios en Cuba. El per\u00edodo especial y la censura. El periodismo y la literatura. La guerra de Angola y la condici\u00f3n humana. Leonardo Padura, una de las voces centrales de la literatura cubana actual, estuvo en Montevideo y habl\u00f3 con Brecha&#8230;<\/p>\n<p>Roberto L\u00f3pez Belloso<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_wpcom_ai_launchpad_first_post":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[16719],"tags":[17212,12460618],"class_list":["post-1396","post","type-post","status-publish","format-aside","hentry","category-cuba","tag-america-latina","tag-padura","post_format-post-format-aside"],"jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-mw","amp_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1396","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1396"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1396\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1399,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1396\/revisions\/1399"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1396"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1396"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1396"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}