{"id":13953,"date":"2020-09-13T20:47:51","date_gmt":"2020-09-13T18:47:51","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=13953"},"modified":"2020-09-13T20:47:51","modified_gmt":"2020-09-13T18:47:51","slug":"grecia-moria-un-laboratorio-de-odios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=13953","title":{"rendered":"Grecia &#8211; Moria: un laboratorio de odios. [Patricia Sim\u00f3n]"},"content":{"rendered":"<p><strong>P. Sim\u00f3n, desde Lesbos<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.lamarea.com\/\">Lamarea.com<\/a>, 12-9-2020<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 13-9-2020<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En septiembre de 2018, un informe de M\u00e9dicos Sin Fronteras se convert\u00eda en noticia mundial: cada vez m\u00e1s ni\u00f1os y ni\u00f1as del campo de Moria quer\u00edan suicidarse. Y aqu\u00ed, por decencia, debe ir un punto y aparte que invite, al menos, a un segundo de silencio para asimilar la dimensi\u00f3n de esta frase.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ONG denunciaba que \u201cen nuestro grupo de actividades de salud mental para ni\u00f1os (de entre 6 y 18 a\u00f1os) el equipo de MSF ha observado que casi uno de cada cuatro se autolesionan, han intentado suicidarse o han tenido pensamientos suicidas. Otros menores sufren ataques de p\u00e1nico, ansiedad y de ira, pesadillas constantemente y mutismo por elecci\u00f3n\u201d. Es decir, hay menores y adultos que dejan de hablar porque su mente se agota de intentar traducir y poner palabras a la sinraz\u00f3n de jugarse la vida para encontrar refugio y terminar presos en celdas de pl\u00e1stico con el logo de las Naciones Unidas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s del 80% de las personas solicitantes de asilo que viv\u00edan en Moria ,y que ahora sobreviven al raso, proceden de Afganist\u00e1n y, el resto, de pa\u00edses igualmente arrasados por la violencia como Siria, Irak, Congo, Camer\u00fan, Mali\u2026 Es decir, hu\u00edan de experiencias profundamente traumatizantes y cuando llegaron a la isla griega de Lesbos se encontraron expuestas a unas condiciones de vida deplorables, al temor constante a ser deportadas o encarceladas en la prisi\u00f3n que hab\u00eda dentro del campo de refugiados, a enfermar y, sobre todo, a que todo esto le ocurra a sus seres m\u00e1s queridos. Si los ni\u00f1os y ni\u00f1as se quer\u00edan suicidar, \u00bfqu\u00e9 no querr\u00edan hacer sus padres y madres?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan Mario L\u00f3pez, psic\u00f3logo y responsable de Salud Mental de M\u00e9dicos Sin Fronteras en el proyecto de Moria desde hace cuatro meses, la situaci\u00f3n se hab\u00eda degradado exponencialmente durante el \u00faltimo mes. \u00abA partir de julio, las personas referidas a salud mental se multiplicaron por tres o cuatro. No paraban de llegar padres que se sent\u00edan incapaces de gestionar y calmar a sus hijos\u00bb. L\u00f3pez explica que el hecho de que hubiese muchas familias que llevaban m\u00e1s de un a\u00f1o en el centro hab\u00eda degradado mucho la situaci\u00f3n y que pasaron a hacer dos intervenciones de emergencia al d\u00eda, cuando era la media semanal. Ataques de p\u00e1nico, trastornos de conversi\u00f3n, autolesiones y \u00abdurante la \u00faltima semana de agosto, tuvimos el mismo n\u00famero de casos de violencia sexual que sol\u00edamos tener en un mes entero\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este era el polvor\u00edn en el que se hab\u00eda convertido Moria antes del incendio: \u00abla ira de los adolescentes estaba muy dirigida a los padres y madres porque no entienden qu\u00e9 hacen aqu\u00ed cuando les hab\u00edan prometido un sitio mucho mejor. Y lo que me temo es que ahora hay mucha gente que piensa que va a ser trasladada a un sitio mejor y me temo que se van a quedar aqu\u00ed. Y en la situaci\u00f3n en la que se encuentran, sin un reparto regular siquiera agua ni alimentos, no s\u00e9 c\u00f3mo va a ser la reacci\u00f3n si finalmente no pueden salir de isla\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>El campo de Moria: cuando el refugio te tortura<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El campo de Moria era un espacio de tortura, seg\u00fan Irene Redondo, investigadora especializada en salud mental y derechos humanos.\u00a0 \u201cLos gobiernos han permitido que estas personas permanecieran meses, e incluso a\u00f1os, encerradas en unas condiciones abiertamente maltratantes. La privaci\u00f3n indirecta del sue\u00f1o, la falta de una alimentaci\u00f3n m\u00ednima y adecuada, el aislamiento comunicativo, la exposici\u00f3n a temperaturas extremas sin la posibilidad de protegerse ante ellas\u2026 sumado a las constantes humillaciones, amenazas y ejercicios de violencia por parte de los funcionarios p\u00fablicos, generan en su conjunto un efecto combinado constituyente de tortura\u201d, sostiene quien, tras los incendios que arrasaron el campo, colabora con labores de apoyo a las personas solicitantes de asilo que pasan su cuarto d\u00eda al raso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Redondo considera que \u201cla poblaci\u00f3n que ha pasado por Moria ha sido v\u00edctima de fuertes impactos en su propia identidad, viendo quebradas las capacidades humanas de confiar en los dem\u00e1s y cambiando de forma radical su visi\u00f3n del mundo. La percepci\u00f3n de que hay personas que no solo permiten que esto ocurra, sino que son directas perpetradoras de la violencia, supone uno de los mayores impactos. La tortura, sobre todo actualmente, no siempre va acompa\u00f1ada de marcas f\u00edsicas, pero s\u00ed que supone el m\u00e1s contundente quiebre de uno mismo al verse sometido a una absoluta p\u00e9rdida del control sobre su propia vida, incluyendo los detalles m\u00e1s cotidianos\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed lo verbalizan, de muy distintas maneras, la mayor\u00eda de las personas entrevistadas por La Marea durante la \u00faltima semana. Una tortura que, en algunos casos, termina generando hartazgo, ira y, en \u00faltima instancia, podr\u00eda desembocar en el odio.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Chambelle, 21 a\u00f1os, Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Chambelle se protege del sol bajo la carpa que los solicitantes de asilo han construido en las aceras de la carretera a Mitilene, en la que permanecen desde hace cuatro d\u00edas apenas sin comida ni gua. A su lado, apostado tambi\u00e9n en el quitamiedos, le acompa\u00f1a su hermano. Sus cuerpos corpulentos y musculados parecen desmadejados. \u201cVinimos del Congo por razones personales que no quiero compartir\u201d, comienza diciendo Chambelle, cansado de tener que presentar su hoja de servicios de desgracias para justificar su derecho a estar en suelo europeo. Este es tambi\u00e9n uno de los aspectos torturantes en el que hemos convertido el sistema europeo de asilo y de protecci\u00f3n internacional. Lleg\u00f3 hace cuatro meses y siente que las violencias relatadas nunca son suficientes para quienes tienen capacidad de decisi\u00f3n sobre sus vidas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfCu\u00e1ntas veces ha de contar una mujer que ha sido violada en su \u00e9xodo? \u00bfSe ha convertido la tortura en un requisito indispensable para que la solicitud de asilo tenga un m\u00ednimo de posibilidades de prosperar? \u00bfEs imprescindible haber sido la persona m\u00e1s desgraciada del planeta para que se te abran las puertas de la Europa-Ed\u00e9n? Esa es la sensaci\u00f3n que tienen muchos de los solicitantes de asilo: que sus vidas no bastan, que siempre habr\u00e1 alguien con un curr\u00edculum m\u00e1s dram\u00e1tico disput\u00e1ndole la posibilidad de reiniciar sus vidas en un lugar seguro. Competir por el peor pasado para tener la posibilidad de un futuro. En eso ha mutado la ginkana para el \u2018Welcome, refugee\u2019.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Chambelle muestra su devastaci\u00f3n psico-emocional sin aspavientos. \u201cSiento que estamos perdiendo la cabeza. Llevamos cuatro meses aqu\u00ed y ni por un segundo nos hemos sentido tratados como seres humanos. El racismo y el desprecio est\u00e1 en todas partes. Necesitamos salir de tierra griega, esto es el infierno\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Chambelle cree que el centro de Moria y el abandono que sufren sus habitantes tras los incendios son una escuela para el odio. \u201cMoria te obliga a cambiar de mentalidad, es f\u00e1cil que te conviertas en un \u2018bandido\u2019. Hacemos todo lo que est\u00e1 en nuestras manos por sobrevivir y, en lugar de ayuda, aqu\u00ed solo recibimos menosprecio y maltrato. Eso te hace sufrir tanto\u2026\u201d, explica el joven para quien la peor experiencia ha sido el incendio del campo. \u201cCuando pens\u00e1bamos que nada peor pod\u00eda ocurrir, verme rodeado de llamas junto a mi hermano, mientras la polic\u00eda nos gritaba como a ganado\u2026. Para que luego digan que hemos sido nosotros quienes lo hemos quemado. Han sido los fascistas, todo el mundo lo sabe\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se ha aclarado el origen del fuego, pero la falta de informaci\u00f3n en todos los \u00f3rdenes con los que se castiga a las personas solicitantes de asilo han desembocado en una rumorolog\u00eda continua, que los medios alimentamos reproduci\u00e9ndola. Esa falta de informaci\u00f3n es resultado de la normalizaci\u00f3n de un racismo estructural que permite que unas 13.000 personas lleven cuatro d\u00edas tiradas en las calles sin que nadie les haya comunicado oficialmente, y de manera presencial, qu\u00e9 van a hacer con ellas. Porque esa es otra de las formas que el sistema de asilo tiene de quebrar a sus supuestos protegidos: privarles de cualquier tipo de agencia sobre sus vidas. Nada de todo esto ser\u00eda posible si fuesen blancos y, sobre todo, si no fuesen pobres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Porque todo lo que tiene Chambelle es una peque\u00f1a mochila con ropa y papeles, y un pensamiento que nunca cesa: \u201cTodo el tiempo estoy con la idea de que tenemos que salir de aqu\u00ed, es lo \u00fanico en lo que puedo pensar, es agotador\u201d. Un estado mental que no difiere sustancialmente de aquellas personas presas que consideran injusto su encarcelamiento. Porque esa es exactamente la percepci\u00f3n que tienen Chambelle y muchas de las personas que han solicitado asilo en Moria: que est\u00e1n presas en esta isla. Por eso, desde que comenzaron en el mediod\u00eda del viernes las manifestaciones contra los planes del Gobierno heleno de reubicarles en un nuevo campo de refugiados, uno de los gritos m\u00e1s repetidos es \u201cLibertad\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sensaci\u00f3n de injusticia y de esa falta de control sobre sus vidas es la antesala de una profunda frustraci\u00f3n que, a menudo, los periodistas remarcamos cuando solo nos acercamos a ellas para que nos relaten sus experiencias traum\u00e1ticas, reduci\u00e9ndolas a su dimensi\u00f3n de seres sufrientes, mientras que para los an\u00e1lisis socio-pol\u00edticos acudimos a portavoces de ONG o analistas de nuestros pa\u00edses de origen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando le pregunto a Chambelle si podr\u00e1 perdonar todo este sufrimiento, contesta: \u201cClaro, soy cristiano, mi religi\u00f3n se basa en el perd\u00f3n. Pero no podr\u00e9 olvidar c\u00f3mo me hicieron sentir. Quiero ir a Francia o a Portugal porque son dos lenguas que hablo, lo que me dar\u00e1 la oportunidad de comunicarme con la gente de all\u00ed. Al pueblo griego ni siquiera puedo decirles que ellos son en parte los responsables de que estemos aqu\u00ed tirados, pasando hambre. No nos quieren, pero no nos dejan irnos\u201d, concluye.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Chambelle, como el resto de solicitantes de asilo, ha sufrido los insultos de habitantes de Lesbos cuando hac\u00eda kil\u00f3metros a pie para comprar en un supermercado. Ha sido receptor de todo ese odio que, sabe, llega a convocar manifestaciones xen\u00f3fobas y neofascistas con el \u00fanico fin de exigir que se esfumen, que desaparezcan, que se ahoguen antes de llegar a las costas griegas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre sus cuerpo se descarga todo ese odio, que ahora se ve agravado con la tortura que supone, literalmente, que te hagan pasar hambre. El \u201ctengo hambre\u201d que ayer por la tarde nos dec\u00edan muchas de las personas tiradas en la calle es solo una consecuencia m\u00e1s del sistema de apartheid que sufren estas personas. No es de extra\u00f1ar, por tanto, los gestos de malestar y fastidio con el que muchas de ellas respond\u00edan a la propuesta de una entrevista, especialmente las mujeres, m\u00e1s preocupadas por buscar algo que darles de comer a sus hijos e hijas. Muchas de ellas se adentraban en los campos circundantes para buscar racimos de uva o algo que poder llevarse a la boca.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Kamara, 26 a\u00f1os, Mali<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Kamara es el im\u00e1n de la mezquita sun\u00ed de los africanos del campo de Moria \u2013en realidad, una chabola construida con pal\u00e9s, un poco m\u00e1s grande que el resto\u2013. Dice que le eligieron para dirigir los rezos por sus conocimientos del islam, que aprendi\u00f3 con su padre, el im\u00e1n en su pueblo. Seg\u00fan cuenta Kamara, huy\u00f3 de su pa\u00eds tras haber sido obligado por el grupo yihadista Katiba Macina a combatir entre sus filas. Tras participar en tres combates y negarse a matar, consigui\u00f3 escapar. \u201cEl Islam no se puede imponer por la fuerza, quiero llegar a Francia o a otro pa\u00eds para explicar que nuestra religi\u00f3n no es como algunos creen, que tiene mensajes positivos y que respeta al resto de las creencias\u201d. Se le nota molesto, agotado, devastado. Lo demuestra el tono de su voz cuando comienza a hablar sobre lo que m\u00e1s le ha quebrado de su estancia en Moria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cNunca voy a olvidar lo que ha supuesto estar en su prisi\u00f3n\u201d. No se refiere al campo en s\u00ed, sino al centro de detenci\u00f3n donde eran encerrados los hombres a los que se les denegaba su solicitud de asilo como antesala a la deportaci\u00f3n. \u201c\u00c9ramos 70 hombres encerrados en una tienda. Nos daban un huevo, un bollo de pan y un tomate para desayunar. A menudo no hab\u00eda para todos y los ten\u00edamos que repartir. Un polic\u00eda me dijo que los musulmanes no \u00e9ramos bienvenidos, que ellos son cat\u00f3licos\u201d, explica, sin mirar en ning\u00fan momento a esta periodista. Solo se comunica visualmente con el hombre que traduce sus respuestas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras ser puesto en libertad ante la suspensi\u00f3n de las devoluciones a Turqu\u00eda, Kamala nunca ha vuelto a una cola de reparto de la comida. Es una cuesti\u00f3n de orgullo. Hasta el incendio, se alimentaba de lo que pod\u00eda comprar \u00e9l con el resto de su comunidad. \u201cHe pedido la deportaci\u00f3n voluntaria a mi pa\u00eds, pero ahora est\u00e1n suspendidas. Prefiero morir en una prisi\u00f3n en mi pa\u00eds que en una aqu\u00ed\u201d, concluye.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El desprecio por los refugiados era tal en Moria que ni escuelas oficiales hab\u00eda. Solo dos centros, puestos en marcha por los propios refugiados con el apoyo de diversas ONG. Y en una de las mezquitas sun\u00edes puestas en marcha por la comunidad afgana, varios hombres se encargaban de ense\u00f1ar a leer y escribir con el Cor\u00e1n. \u00abAqu\u00ed no hay nada para nuestros ni\u00f1os, as\u00ed que por lo menos les alfabetizamos\u00bb, me explicaba Ibrahim, un refugiado afgano que nunca se habr\u00eda imaginado que terminar\u00eda siendo maestro. En otra chabola, dos ni\u00f1as de 9 y 10 a\u00f1os juegan a ser las profesoras de una quincena de criaturas. Todo era tan exageradamente desestructurante en Moria que llegaba un momento en el que dejaba de sorprender. Porque era muy f\u00e1cil olvidarte que segu\u00edas en la UE, en la potencia normativa de los derechos humanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las personas refugiadas son\u00a0 plenamente conscientes del valor que se le da a la educaci\u00f3n en Europa y que, por tanto, si no se les garantizaba ese derecho a sus hijos es porque se les considera una casta inferior. Ahora, en la carretera donde permanecen desde el incendio, Soraya, una joven afgana de 18 a\u00f1os, ofrece clases a los peque\u00f1os que lo deseen.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Adanna (pseud\u00f3nimo), 18 a\u00f1os, Somalia <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adanna sali\u00f3 de Somalia, con una amiga, a los 11 a\u00f1os. No ten\u00edan a nadie y fueron a buscarse un futuro en Yemen. As\u00ed es la vida, a veces, fuera de nuestra burbuja. Durante cinco a\u00f1os fue trabajadora dom\u00e9stica: desde el amanecer hasta el alba; por periodos como interna y, otros, compartiendo habitaci\u00f3n para dormir con otras personas. Los detalles podr\u00edan llenar una novela, pero lo cuento con la misma ausencia de dramatismo con el que ella me los traslad\u00f3. Con un aplomo que no le ha robado la capacidad de acabar algunas descripciones dram\u00e1ticas con una sonrisa: como ocurre con el cante en el flamenco, hay penas que ri\u00e9ndolas se espantan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siendo a\u00fan menor, el ISIS intent\u00f3 reclutarla, la guerra de Yemen se agrav\u00f3 y la explotaci\u00f3n laboral a la que estaba condenada como mujer migrante pobre, la empujaron a seguir con su b\u00fasqueda de oportunidades: Jordania, Siria, Turqu\u00eda. Y desde all\u00ed, a Moria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como en cualquier espacio donde se suman hacinamiento, miseria, violaci\u00f3n sistem\u00e1tica de los derechos humanos y la falta de un horizonte de mejora, en el campo de Moria la violencia se ceba contra las mujeres. La violencia sexual es tan acuciante que hab\u00eda mujeres que se pon\u00edan pa\u00f1ales por la noche para no tener que salir de sus tiendas, ni recorrer las largas distancias que hab\u00eda hasta los putrefactos ba\u00f1os p\u00fablicos. Esta sensaci\u00f3n de estar permanentemente en riesgo es otro de los elementos torturantes, m\u00e1xime cuando quien se supone que est\u00e1 encargado de tu protecci\u00f3n ignora tu solicitud de auxilio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eso fue lo que le ocurri\u00f3 a Adanna y al resto de grupo de chicas somal\u00edes que viajaron juntas en la misma zodiac desde Turqu\u00eda y que compart\u00edan chabola. Cuando empezaron a ser hostigadas por un grupo de hombres afganos para que se plegaran a su orden y mando, a la vez que las discriminaban por ser negras impidi\u00e9ndoles el acceso a los enchufes, Adanna pidi\u00f3 protecci\u00f3n a polic\u00edas griegos. \u201cNo podemos hacer nada\u201d, le respondieron. Entonces se dio cuenta de que, pese a vivir en suelo europeo, segu\u00eda estando tan sola como siempre. \u201cPor las noches, no sal\u00edamos de la tienda y durante el d\u00eda nunca \u00edbamos solas a ning\u00fan sitio\u201d, explica quien ahora trabaja como traductora para una ONG, gracias a lo cual ha podido alquilar una habitaci\u00f3n en Mitilene, fuera del campo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El dolor que produce el asesinato de un ser querido es el que tiene m\u00e1s posibilidades de convertirse en odio. Un odio que puede transformarte totalmente como ser humano y pensar y hacer cosas que jam\u00e1s te habr\u00edas planteado en un contexto de seguridad y estabilidad. Esta conclusi\u00f3n, que casi todas las personas sabemos y entendemos, raramente nos la planteamos cuando pensamos en la cuesti\u00f3n migratoria y de b\u00fasqueda de refugio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las pol\u00edticas de cierre de fronteras de la Uni\u00f3n Europea llevan casi 30 a\u00f1os obligando a las personas, que se mueven forzosamente, a exponer sus vidas y las de sus seres queridos, a la misma muerte, desesperaci\u00f3n y falta de oportunidades de la que huyen. Y cuando llegan a espacios de no-derecho como era Moria, y como lo est\u00e1 siendo el escenario del post-incendio, nuestros l\u00edderes pol\u00edticos -elegidos democr\u00e1ticamente- ordenan actuaciones que les vejan, humillan, violentan y maltratan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s de quebrarles f\u00edsica y psicol\u00f3gicamente, \u00bfqu\u00e9 consecuencias en su relaci\u00f3n con Europa y su poblaci\u00f3n esperamos que tenga esta espiral de torturas? \u00bfPor qu\u00e9 no entendemos que si inflingimos dolor sembraremos odio? \u00bfPor qu\u00e9 nos resulta tan f\u00e1cil extraer estas conclusiones cuando quienes los victimarios son Estados Unidos en la prisi\u00f3n de Abu Graib en Irak y no cuando ocurre en Lampedusa, Moria o Melilla?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Uni\u00f3n Europea ha creado estos focos de irradiaci\u00f3n de la idea de invasi\u00f3n para todo el contintente: \u00e1tomos de fisi\u00f3n a base de hacinamiento, desesperaci\u00f3n y degradaci\u00f3n que hagan creer que, en un continente de 446 millones de habitantes ,13.000 personas son un problema de seguridad y control. El desplazamiento de los refugiados de Moria, ahora simb\u00f3licamente a los arcenes, sigue siendo un laboratorio de odio: hacia el exterior, alimentando as\u00ed la xenofobia y la extrema derecha, pero tambi\u00e9n hacia el interior: el de esos padres y madres que hacen lo imposible para que sus hijos e hijas no se quieran suicidar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En septiembre de 2018, un informe de M\u00e9dicos Sin Fronteras se convert\u00eda en noticia mundial: cada vez m\u00e1s ni\u00f1os y ni\u00f1as del campo de Moria quer\u00edan suicidarse. Y aqu\u00ed, por decencia, debe ir un punto y aparte que invite, al menos, a un segundo de silencio para asimilar la dimensi\u00f3n de esta frase.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":13956,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[10990,188818],"tags":[703604668,703604669,703604670],"class_list":{"0":"post-13953","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-europa","8":"category-grecia","9":"tag-derecho-de-asilo","10":"tag-msf","11":"tag-trafico-de-humanos","13":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Grecia-Moria.jpg?fit=448%2C286&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":false,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-3D3","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13953","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=13953"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13953\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13959,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13953\/revisions\/13959"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/13956"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=13953"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=13953"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=13953"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}