{"id":13907,"date":"2020-09-13T11:05:52","date_gmt":"2020-09-13T09:05:52","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=13907"},"modified":"2020-09-13T11:05:52","modified_gmt":"2020-09-13T09:05:52","slug":"chile-1970-1973-la-revolucion-desarmada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=13907","title":{"rendered":"Chile &#8211; 1970-1973. La revoluci\u00f3n desarmada. [Franck Gaudichaud]"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/jacobinmag.com\/2020\/09\/\">Jacobin<\/a>, 11-9-2020<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 13-9-2020<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La posibilidad de que los Cordones Industriales reaccionaran a las maniobras militares y se lanzaran al combate en defensa de la revoluci\u00f3n represent\u00f3 uno de los mayores temores para los golpistas chilenos. Pero tal respuesta nunca lleg\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A continuaci\u00f3n, un fragmento de <em>Chile 1970-1973. Mil d\u00edas que estremecieron al mundo<\/em> (LOM ediciones, 2016):<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Chile, como en otras latitudes, la c\u00e9lebre frase de Carl von Clausewitz seg\u00fan la cual \u00abla guerra es la continuaci\u00f3n de la pol\u00edtica por otros medios\u00bb parece verificarse. Como lo subraya la historiadora Mar\u00eda Ang\u00e9lica Illanes: \u00abEl tema de la historia de la Unidad Popular y de los cordones industriales debiera ser, m\u00e1s bien, el de la no-insurreccionalidad armada de la v\u00eda chilena. Tema que en realidad constituye la gran pregunta sobre la historia del movimiento obrero en Chile\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comprender el fin del poder popular implica entonces, interesarse en la ofensiva que llev\u00f3 a cabo la oposici\u00f3n, las Fuerzas Armadas y los grupos paramilitares durante los \u00faltimos meses de la UP, pero tambi\u00e9n en los preparativos de la izquierda y de los Cordones Industriales para enfrentarlos.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00abSi a Ud. le sobra una mano, am\u00e1rrele los cordones a Allende\u00bb<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como lo subraya la sociolog\u00eda de los movimientos revolucionarios, \u00aba las im\u00e1genes y a los s\u00edmbolos revolucionarios, la contrarrevoluci\u00f3n responder\u00e1 con contraim\u00e1genes y contras\u00edmbolos. Presentar\u00e1 la revoluci\u00f3n inminente, o en curso, bajo rasgos amenazadores y sangrientos; describir\u00e1 las consecuencias nefastas; denunciar\u00e1 a los \u2018agitadores\u2019, \u2018provocadores\u2019, \u2018revolucionarios ut\u00f3picos\u2019 o \u2018revolucionarios profesionales\u2019, etc. El lenguaje y el simbolismo de la contrarrevoluci\u00f3n no son menos ricos que los de la revoluci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s del Tancazo la contrarrevoluci\u00f3n chilena lanza una intensa campa\u00f1a ideol\u00f3gica. El objetivo es acompa\u00f1ar \u00abla estrategia de invierno\u00bb de la oposici\u00f3n y preparar el ambiente para una intervenci\u00f3n militar. Esta ofensiva reivindica los valores nacionales e invoca el respeto de la democracia amenazada por la \u00abdictadura marxista\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se escoge con habilidad el \u00e1ngulo de ataque, ya que busca atemorizar a una poblaci\u00f3n cansada de las dificultades cotidianas. Se sugiere la existencia de un poder popular poderoso, organizado y armado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A fines de julio, Tribuna, peri\u00f3dico del Partido Nacional, publica en su portada \u00abSi a Ud. le sobra una mano, am\u00e1rrele los cordones a Allende\u00bb. Para esta prensa, los Cordones Industriales servir\u00edan para \u00abestablecer, como lo pide el MIR, la \u2018dictadura popular\u2019\u00bb. Los presidentes del Senado y de la C\u00e1mara de Diputados, en nombre de la mayor\u00eda del Parlamento, emiten una larga declaraci\u00f3n en julio de 1973: \u00abDebemos se\u00f1alar que se habla abiertamente por los m\u00e1s altos representantes del Ejecutivo de la constituci\u00f3n de un poder popular.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto significa de hecho crear un ej\u00e9rcito paralelo en el cual est\u00e1n interviniendo numerosos extranjeros, lo que resulta a todas luces intolerable\u00bb. Los diputados agregan \u00abquien tiene la mayor responsabilidad de esta cr\u00edtica situaci\u00f3n es el gobierno\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tema de un m\u00edtico ej\u00e9rcito de los Cordones Industriales es a menudo evocado y adem\u00e1s combinado con otro temor: un posible cerco de las ciudades del pa\u00eds por el poder popular. Las capacidades de los CI se consideran gigantescas como \u00abdispositivos de fuerza\u00bb a trav\u00e9s de los cuales \u00abel marxismo est\u00e1 en condiciones de ejercer el control sobre medios de producci\u00f3n, sectores residenciales, establecimientos de ense\u00f1anza y, en general, sobre toda la actividad ciudadana en el Gran Santiago\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En abril 1973, la revista derechista Qu\u00e9 Pasa ya hab\u00eda publicado un alarmante informe especial cuyo t\u00edtulo expl\u00edcito es: \u00abPueden los ultras copar Santiago?\u00bb y que precisamente incluye un mapa detallado de los cordones industriales, \u00abpuntos clave\u00bb y campamentos de Santiago. \u00abEl copamiento, en verdad, ha sido ya planeado por la ultraizquierda \u2013y se habla de \u00e9l sin disimulo- como respuesta a una eventual \u201caventura sediciosa\u201d de la oposici\u00f3n [\u2026]. En una emergencia, la ultra izquierda puede dejar a Santiago sin servicios p\u00fablicos: agua, luz, correos, tel\u00e9fono y tel\u00e9grafos y locomoci\u00f3n del Estado. Ferrocariles y LAN no ser\u00e1n tan f\u00e1cilmente paralizables, pero ello tambi\u00e9n se conseguir\u00eda en definitiva mediante la acci\u00f3n de los campamentos y cordones\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este miedo a las clases peligrosas, inscrito espacialmente, subraya hasta qu\u00e9 punto el movimiento obrero ha comenzado a trastornar las jerarqu\u00edas sociales y tambi\u00e9n las espaciales, al menos en el plano de las representaciones colectivas. Se trata en este caso de un \u00abefecto de lugar\u00bb tangible del poder popular.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ataque a los Cordones Industriales tambi\u00e9n proviene de los dirigentes sindicales de la DC, quienes \u2013debemos recordarlo\u2013 representan una de las fuerzas dominantes del movimiento obrero y que bajo la conducci\u00f3n de Ernesto Vogel, vicepresidente de la CUT, y organizados en el Frente de Trabajadores Unitarios (FUT), se rebelan contra las movilizaciones del poder popular.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La idea del \u00abdesbordamiento\u00bb del gobierno por extremistas incontrolados es una constante. En su editorial del 5 de agosto de 1973, El Mercurio escribe que \u00abla acci\u00f3n de grupos armados contin\u00faa, pese de los esfuerzos de los militares por contener esta acci\u00f3n subversiva\u00bb. El efecto buscado es claramente el de aterrorizar a la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para completar la embestida, el 23 de agosto de 1973, la C\u00e1mara de Diputados aprueba un proyecto de acusaci\u00f3n constitucional en contra del gobierno por haber sobrepasado sus atribuciones. Este texto sirve para justificar el golpe militar al mismo tiempo que denuncia expl\u00edcitamente el \u00abllamado \u2018poder popular\u2019, cuyo fin es sustituir a los poderes leg\u00edtimamente constituidos y servir de base a la dictadura totalitaria\u00bb. Para la revista Qu\u00e9 Pasa, frente a los cordones y el peligro de \u00abcopamiento\u00bb de la capital que representar\u00edan, la conclusi\u00f3n tambi\u00e9n parece obvia: \u00ab\u00bfQui\u00e9n resistir\u00eda? La respuesta es sencilla, solo las Fuerzas Armadas\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00ab\u00a1No a la guerra civil!\u00bb<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta los \u00faltimos momentos de Allende, la mayor\u00eda de la UP moviliza sus tropas en torno a la consigna repetida hasta el cansancio de \u00abNo a la guerra civil!\u00bb, sin darse cuenta que \u00e9sta \u2013en gran parte\u2013 ya hab\u00eda comenzado. S\u00f3lo unos d\u00edas previos al golpe, la direcci\u00f3n del PC arenga a sus militantes afirmando que \u00abas\u00ed como la legalidad del Gobierno es una fuerza contra el golpe, as\u00ed lo es tambi\u00e9n el predominio del esp\u00edritu profesional \u2026 en las filas de las Fuerzas Armadas\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una de las mentiras m\u00e1s grande de la Junta Militar fue hacer creer que la izquierda estaba extremadamente bien preparada desde el punto de vista militar y lista para organizar un \u00abautogolpe\u00bb con el objetivo de terminar con las instituciones democr\u00e1ticas y las Fuerzas Armadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Paralelamente a este supuesto \u00abplan Z\u00bb, los oficiales golpistas hablaban de la presencia de 15 mil peligrosos guerrilleros extranjeros. Esta imagen fantasmag\u00f3rica es omnipresente en el \u00ablibro blanco\u00bb de la dictadura cuya redacci\u00f3n es encargada al historiador reaccionario Gonzalo Vial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos antecedentes han sido desestimados por todas las investigaciones serias que se han realizado posteriormente, incluida la comisi\u00f3n presidencial Verdad y Reconciliaci\u00f3n (1990) que reconoce la ausencia casi total de resistencia armada el d\u00eda del golpe de estado. La mayor parte de los testimonios se\u00f1alan que ning\u00fan partido estim\u00f3 realmente lo que podr\u00eda significar la violencia del golpe de estado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy, Carlos Altamirano precisa \u00abYo sostengo que, en lo fundamental, el gran vac\u00edo, el gran error de nuestro gobierno y de la experiencia de la UP fue haber pretendido realizar una \u2018revoluci\u00f3n\u2019 sin armas. Una revoluci\u00f3n desarmada\u00bb. Este \u00abvac\u00edo hist\u00f3rico\u00bb tambi\u00e9n ha estado en el centro de la autocr\u00edtica del Partido Comunista a partir de 1977, la opci\u00f3n t\u00e1ctica que realiza la izquierda antes de 1973 es respetar el funcionamiento de las instituciones militares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Allende y los \u00abgradualistas\u00bb se proponen asegurar el monopolio de las armas para los militares y creen poder reforzar su cohesi\u00f3n, integr\u00e1ndolos al gabinete c\u00edvico-militar. Por su parte, el MIR y \u2013en menor medida\u2013 el MAPU de Garret\u00f3n y el PS, levantan la idea de la necesidad de armar al pueblo, aunque paralelamente llaman a los soldados y oficiales \u00abhonestos\u00bb a desobedecer a los generales \u00absediciosos\u00bb. La organizaci\u00f3n de Miguel Enr\u00edquez multiplic\u00f3 los llamados en ese sentido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El MIR \u2013con fuerzas muy limitadas y bajo la conducci\u00f3n de Andr\u00e9s Pascal Allende\u2013 intent\u00f3 realizar un trabajo pol\u00edtico semiclandestino con soldados y suboficiales. El PC parece haber hecho lo mismo. As\u00ed como lo reconoce hoy Manuel Cabieses, exist\u00eda en toda la izquierda la convicci\u00f3n de que amplios sectores militares estaban dispuestos a defender el gobierno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adonis Sep\u00falveda \u2013senador socialista en 1973\u2013 tambi\u00e9n lo ha confidenciado: la UP puso todas sus esperanzas de resistencia en manos de los mismos militares. \u00abEl Partido Socialista no ten\u00eda \u2013ni pod\u00eda tener\u2013 una estrategia de combate para luchar solo. Su acci\u00f3n estaba encuadrada dentro de las medidas de defensa del gobierno. Pues bien, el gobierno prepar\u00f3 planes de defensa, pero esos planes los dirig\u00eda [\u2026] el general Pinochet, como comandante en jefe\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por cierto, las direcciones de cada partido tambi\u00e9n han previsto una cierta cantidad de medidas. El Libro blanco de la dictadura habla de decenas de miles de rev\u00f3lveres y pistolas, metralletas, lanzallamas y otros ca\u00f1ones antitanques, pero la realidad es muy distinta. En su testimonio, Carlos Altamirano entrega sus c\u00e1lculos: \u00abNo habr\u00eda, entre militantes comunistas, socialistas, del MAPU e incluso del MIR, m\u00e1s de 1500 personas con una m\u00ednima formaci\u00f3n militar. \u00bfQu\u00e9 llamo \u2018m\u00ednima formaci\u00f3n militar\u2019? Simplemente con capacidad de disparar armas livianas\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hacen parte de los efectivos militares del PS la guardia personal de Allende (GAP) \u2013algunas decenas de hombres bien preparados\u2013 y unas 150 personas que pertenecen al aparato militar del partido. Los \u00abGrupos Especiales Operativos\u00bb (GEO) socialistas son los que se supone deben formar a los militantes para resistir los primeros momentos del golpe de estado y quienes elaboraron un plan de defensa del gobierno, llamado \u00abPlan Santiago\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este se basa sobre la teor\u00eda de los c\u00edrculos conc\u00e9ntricos: se trata de desplazarse desde el centro hacia la periferia, amplificando el arco de la resistencia y retrasando el avance de los militares sediciosos. Para ello se contaba con la ayuda de los Cordones Industriales y de militares leales as\u00ed como con acciones subversivas militantes que tendr\u00edan lugar en las provincias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Fuerza Central del MIR y algunos miembros de los Grupos Pol\u00edtico Militares (GPM, en la base de la organizaci\u00f3n) tambi\u00e9n hab\u00edan accedido a cursos de entrenamiento paramilitar, a veces incluso en El Ca\u00f1averal donde son formados los miembros del GAP. Seg\u00fan Guillermo Rodr\u00edguez, la Fuerza Central del MIR est\u00e1 compuesta por unos cuarenta hombres armados y divididos en dos unidades, equipados de fusiles e incluso lanzacohetes. Miguel Enr\u00edquez, Andr\u00e9s Pascal y Arturo Villabela redactan el \u00abplan estrat\u00e9gico de lucha pol\u00edtico-militar contra el golpe\u00bb, el cual es aprobado en febrero de 1972.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para Pascal Allende, el plan vacila entre dos opciones, sin realmente decidirse entre, por un lado, la ocupaci\u00f3n de territorios urbanos en la perspectiva de una acumulaci\u00f3n de fuerzas junto a los militares de izquierda y, por el otro, el repliegue defensivo en el campo, para desde all\u00ed librar una guerra de guerrillas. Como sea, el MIR habr\u00eda contado con no m\u00e1s de 200 armas de guerra y espera recibir otro tanto de parte de los soldados o del GAP, en caso necesario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los comunistas disponen de las \u00abcomisiones de vigilancia\u00bb (de 10 militantes) y de varios \u00abgrupos chicos\u00bb (5 personas). Estos \u00faltimos forman un contingente de alrededor 200 personas, bien preparados. Seg\u00fan un informe posterior de Luis Corval\u00e1n, el armamento del PC se limita a un n\u00famero indeterminado de armas cortas, 400 fusiles autom\u00e1ticos y 6 lanzagranadas (con 3 proyectiles cada uno). El secretario general debe admitir adem\u00e1s que de todos modos, la formaci\u00f3n pol\u00edtico-militar nunca fue realmente tomada en serio por la direcci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo dem\u00e1s, si se realizaron algunas reuniones de coordinaci\u00f3n entre los diferentes aparatos militares de los partidos de izquierda, esto qued\u00f3 en un nivel extremadamente embrionario. Sin embargo, a\u00fan convencida de contar con el apoyo de una mayor\u00eda de militares, la izquierda se deja llevar por un verbalismo revolucionario b\u00e9lico, muy alejado de su real capacidad pol\u00edtico-militar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, el 11 de agosto de 1973, Luis Corval\u00e1n ante una multitud de militantes enardecidos declara: \u00abSi la sedici\u00f3n reaccionaria pasa a mayores, concretamente al campo de la lucha armada, que a nadie le quepa dudas que el pueblo se levantar\u00e1 como un solo hombre para aplastarla con prontitud. En una situaci\u00f3n tal, que no deseamos, que no buscamos, que queremos evitar, pero que se puede dar, no quedar\u00e1 nada, ni siquiera una piedra, que no usemos como arma de combate\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con la misma elocuencia el MAPU anuncia, el 24 de agosto de 1973: \u00abMa\u00f1ana, cuando empiece el combate, bajo el ruido de la dinamita y la metralleta, al calor de los gritos y canciones del pueblo, abriremos el camino a la verdadera victoria\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00abMa\u00f1ana, cuando empiece el combate\u2026\u00bb<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si los mil d\u00edas de la Unidad Popular hab\u00edan sido vertiginosos, el tiempo sufri\u00f3 una enorme aceleraci\u00f3n el 11 de septiembre. Fue un d\u00eda de definiciones. Lo que estaba en juego no solo era la pol\u00edtica, el cambio, el socialismo, lo que ahora estaba en el centro de todo era la vida sin abstracciones, era la propia vida. A principios de septiembre, Patria y Libertad ya no vacila en distribuir a gran escala panfletos que le dejan dos \u00abalternativas\u00bb a Allende: la renuncia inmediata o el suicidio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos saben que el enfrentamiento est\u00e1 pr\u00f3ximo, que es una cosa de horas, a lo m\u00e1s, de d\u00edas. Como lo recuerda Rigoberto Quezada, el tema del armamento vuelve una y otra vez a ser discutido en las bases obreras: \u00abel golpe estaba anunciado en los diarios, en la radio y hasta por el presidente del Senado, Eduardo Frei (padre). Se hablaba mucho de la revoluci\u00f3n espa\u00f1ola, por ejemplo, donde los obreros asaltaron los cuarteles y se armaron\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El golpe est\u00e1 presente en todas las bocas y en todos los esp\u00edritus. Allende tiene plena consciencia de esta coyuntura dram\u00e1tica y juega su \u00faltima carta, aunque tard\u00eda: el llamado a un refer\u00e9ndum popular, para cambiar la constituci\u00f3n con la esperanza de poder estabilizar el gobierno hasta las elecciones presidenciales de 1976. Con bastante certeza se puede decir que si el golpe de estado ocurre precisamente el 11 de septiembre, es porque el presidente de la Rep\u00fablica tiene proyectado convocar al plebiscito esa misma tarde, como se lo ha anunciado personalmente al general Pinochet. Este \u00faltimo no necesita m\u00e1s para decidirse a actuar r\u00e1pidamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No nos detendremos aqu\u00ed en los detalles de las operaciones militares que van desde la intervenci\u00f3n de la Armada en el puerto de Valpara\u00edso, temprano en la ma\u00f1ana del 11 de septiembre, hasta los desplazamientos de tropas en la capital, acontecimientos ya bastante conocidos. Se trata de una guerra rel\u00e1mpago de algunos d\u00edas, una guerra interna llevada a cabo en vistas del poder total. Comprende el uso de aviones de caza y tanques, y empuja al suicidio del presidente Allende en el palacio presidencial de La Moneda, a eso de las dos de la tarde.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Rechazando el ultim\u00e1tum de los oficiales, Allende decide resistir algunas horas sin dejar el palacio presidencial como se lo solicita el aparato militar del PS. Junto a algunas personas de su c\u00edrculo cercano y miembros del GAP, el compa\u00f1ero-presidente tuvo el tiempo de pronunciar su \u00faltimo discurso (conocido como el \u00abDiscurso de las grandes Alamedas\u00bb) que es tambi\u00e9n un testamento pol\u00edtico dejado a las generaciones futuras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como lo ha explicado posteriormente el escritor Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez, la muerte de Allende en La Moneda en llamas es una par\u00e1bola que resume las contradicciones de la v\u00eda chilena: la de un militante socialista, defendiendo metralleta en mano, una revoluci\u00f3n que \u00e9l deseaba pac\u00edfica y una Constituci\u00f3n formulada por la oligarqu\u00eda chilena a inicios del siglo. Esta muerte es tambi\u00e9n la de un hombre \u00edntegro y fiel a sus principios y compromisos hasta el final.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta las 8 de la ma\u00f1ana del mismo 11 de septiembre, el presidente de la Rep\u00fablica tuvo confianza en la lealtad del general Pinochet y espera, de un minuto a otro, su intervenci\u00f3n en defensa del gobierno. Es sin embargo este \u00faltimo quien encabeza la rebeli\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los soldados, carabineros o suboficiales que rechazan lo que consideran una traici\u00f3n, son inmediatamente fusilados. La estrategia militar desencadenada en la capital sigue un plan simple pero eficaz: incursi\u00f3n directa a La Moneda para destruir (simb\u00f3lica y f\u00edsicamente) el poder central y desde all\u00ed, dirigirse hacia la periferia con la prioridad de tomar el control de los Cordones Industriales. En sus memorias, el general Pinochet manifiesta su sorpresa ante la d\u00e9bil resistencia encontrada en los CI: \u00abLuego se inici\u00f3 una dura labor de limpieza. En esos momentos finales no recibimos en los cordones industriales ninguna de las reacciones que tem\u00edamos\u00bb. Inmediatamente despu\u00e9s del golpe de estado, en el mundo circularon numerosos rumores que anunciaban una oposici\u00f3n masiva de los obreros chilenos al golpe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy conocemos m\u00e1s precisamente la amplitud de esta reacci\u00f3n popular y \u00abprimera resistencia\u00bb. En efecto, el principal foco de resistencia tuvo lugar en la zona sur de Santiago, gracias al accionar de militantes de izquierda aguerridos, miembros de los aparatos militares del PS y del MIR que se desplazaron dentro de los Cordones, muchas veces con el apoyo activo de los trabajadores dispuestos a combatir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez iniciado el golpe, el aparato militar del PS (encabezado por Arnoldo Cam\u00fa) logra congregar y armar a una centena de hombres, mientras que en la industria FESA del CI Cerrillos se re\u00fane la Comisi\u00f3n Pol\u00edtica de este partido. Las instrucciones consisten en iniciar un plan de defensa del gobierno que intentar\u00eda liberar una zona de la ciudad donde pudiesen coordinarse acciones en colaboraci\u00f3n con los obreros de los CI de San Joaqu\u00edn, Santa Rosa y Vicu\u00f1a Mackenna. El punto de encuentro fijado es la industria Indumet (CI Santa Rosa), donde se re\u00fanen los responsables del PC, del PS y del MIR y a los cuales se suman alrededor de 200 trabajadores combativos. A las 11 de la ma\u00f1ana, los dirigentes nacionales de cada organizaci\u00f3n eval\u00faan su capacidad pol\u00edtico-militar inmediata. Como lo relata Patricio Quiroga, testigo de esta reuni\u00f3n, para los militantes la precariedad de la preparaci\u00f3n es evidente. La propuesta del PS (tomar por asalto una unidad militar para avanzar hacia La Moneda) es rechazada por el PC, que prefiere confiar en la reacci\u00f3n tan esperada de las Fuerzas Armadas (para finalmente pasar a la clandestinidad).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por su parte, Miguel Enr\u00edquez \u2013que est\u00e1 de acuerdo en intervenir\u2013 anuncia que la Fuerza Central del MIR necesita varias horas m\u00e1s para estar operativa, y reunir\u2026 solo cincuenta hombres bien armados. Seg\u00fan Guillermo Rodr\u00edguez, el MIR desde el 6 de septiembre hab\u00eda puesto en vigilia su aparato pol\u00edtico-militar (y por ello hab\u00eda enterrado las armas), persuadidos de que el gobierno estaba en un nuevo proceso de conciliaci\u00f3n con la derecha.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">R\u00e1pidamente, las fuerzas represivas intervienen, lo que obliga a los hombres armados a arrancar por la parte de atr\u00e1s de Indumet. Ah\u00ed se produce la dispersi\u00f3n de varios de ellos, entre los cuales se cuenta un grupo dirigido por Miguel Enr\u00edquez, que escapa de la zona. Es desde aqu\u00ed tambi\u00e9n que se inicia el peligroso periplo de varios militantes socialistas, incluida la columna dirigida por Arnoldo Cam\u00fa. Esta huida se desarrolla en el desorden, aunque despu\u00e9s de enfrentamientos en la poblaci\u00f3n La Legua, varios de los combatientes logran llegar a su objetivo: la f\u00e1brica Sumar-Polyester. Sumar es emblem\u00e1tica ya que en esta industria, varias decenas de armas de guerra han sido efectivamente encaminadas y distribuidas por el PS.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCon estas armas se comenzar\u00eda a organizar la resistencia en Sumar Poli\u00e9ster, y los esfuerzos de los trabajadores de la industria se ver\u00edan ampliados a primeras horas de la tarde, cuando comienzan a llegar a la f\u00e1brica algunos de los trabajadores y militantes que se hab\u00edan replegado directamente desde Indumet, as\u00ed como aquellos que hab\u00edan realizado el camino por La Legua, los cuales adem\u00e1s ven\u00edan reforzados por algunos pobladores militantes del comit\u00e9 local Galo Gonz\u00e1lez del PC. De esta forma se va tejiendo, en las primeras horas de la tarde del 11, una espont\u00e1nea alianza para combatir el golpe\u00bb. Desde esta misma f\u00e1brica, el grupo de Cam\u00fa logra incluso impactar \u2013desde una copa de agua\u2013 un helic\u00f3ptero que sobrevuela la zona y tiene que replegarse, acontecimiento grabado en la memoria obrera y de la poblaci\u00f3n La Legua hasta hoy.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero es la excepci\u00f3n que confirma la regla. Ya en la tarde, varios militantes han ca\u00eddo bajo las balas y la mayor\u00eda de los trabajadores combativos de los CI se encuentran paralizados, a falta de directivas y armamento. El anuncio de la muerte de Allende, para muchos de ellos, significa el fin de toda tentativa de oponerse al golpe de estado. La direcci\u00f3n del MIR, muy r\u00e1pidamente, decide que el enfrentamiento es imposible y que deben replegarse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por su parte la CUT, se qued\u00f3 muda, sin organizaci\u00f3n, ni radios clandestinas capaces de articular a los trabajadores. Este dato es a\u00fan m\u00e1s impresionante si recordamos que s\u00f3lo algunos d\u00edas antes (el 4 de septiembre), la central sindical hab\u00eda logrado reunir a varias centenas de miles de personas en apoyo al gobierno. Sin ning\u00fan poder de reacci\u00f3n, la ca\u00edda de Allende es tambi\u00e9n la de la CUT, poniendo de este modo t\u00e9rmino a una larga crisis del movimiento sindical.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, fueron miles los que, en vano, esperaron las armas en\u00a0 sus respectivas industrias. Mireya Baltra, que el d\u00eda del golpe va al Cord\u00f3n Vicu\u00f1a Mackenna por orden de su partido, admite \u00ablos obreros me ped\u00edan las armas\u2026\u00bb. El sentimiento de Jos\u00e9 Moya, que tambi\u00e9n aguarda en su f\u00e1brica el armamento con que luchar, lo encontramos en la mayor\u00eda de los militantes de los CI: \u00abPasamos toda la noche esperando armas que no llegaron nunca. Sent\u00edamos balaceras por el Cord\u00f3n San Joaqu\u00edn, donde hab\u00eda varias empresas; ah\u00ed ten\u00edan armamento por lo menos en una de ellas, una empresa textil, la Sumar [\u2026] nuestro sue\u00f1o era que en cualquier momento nos pod\u00eda llegar armamento y tambi\u00e9n pod\u00edamos hacer lo mismo. Pero no pas\u00f3 nada\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Valpara\u00edso, la misma constataci\u00f3n: \u00abten\u00edamos un sentimiento de impotencia total \u2013recuerda Pierre Dupuy-. Es inconcebible. \u00bfQu\u00e9 est\u00e1n haciendo los dirigentes de la UP? [\u2026] es m\u00e1s fuerte que yo, tengo que gritar, nuestros dirigentes nos han traicionado\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin hablar de traici\u00f3n, el peque\u00f1o grupo que milita en el CI Cerrillos tambi\u00e9n rechaza las instrucciones de su partido de replegarse. Durante la ma\u00f1ana, patrullas de soldados recorren las avenidas e instalan ametralladoras y tanquetas frente a las f\u00e1bricas, controlando inmediatamente las v\u00edas de acceso a los CI. Es el caso en Vicu\u00f1a Mackenna y tambi\u00e9n en Cerrillos. En la zona en la que Guillermo Rodr\u00edguez es encargado, cuando \u00e9l llega al lugar ya hay varios batallones militares fuertemente armados: \u00abYo dir\u00eda que no hubo funcionamiento [del sistema de defensa] para el 11 de septiembre en el Cord\u00f3n y tampoco lo hubo de la estructura del MIR. Quienes llegamos ah\u00ed a tratar de conducir la situaci\u00f3n somos los miembros de la direcci\u00f3n del GPM. No lleg\u00f3 ninguno de los que respond\u00edan a mi mando, nos quedamos sin armamento\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de varios retrasos, estos militantes de Cerrillos logran formar un contingente bastante considerable en la industria Perlak, abandonada por los trabajadores. Al anochecer, a pesar de varios enfrentamientos con los soldados, dos peque\u00f1os grupos de 20 y 30 personas siguen dispuestos a pelear. El desbande general es tal que recuperan armas abandonadas en los CI por otros militantes de la UP.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante toda la noche, atacan a las patrullas que pasan cerca y dificultan el desplazamiento de las unidades militares. Este tipo de actos heroicos ocurren en varios lugares del pa\u00eds, pero todo es muy precario, sin coordinaci\u00f3n ni centralizaci\u00f3n de las direcciones de los partidos, a tal punto que, durante la noche, los dos grupos que resisten en Cerrillos intercambian disparos entre ellos, creyendo que se enfrentaban al enemigo: un militante es mortalmente herido\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el caso de ex\u2013Yarur, \u00abcuando no aparecieron ni las fuerzas amigas, ni las armas, y qued\u00f3 claro que Allende estaba muerto y la batalla militar perdida, los angustiados trabajadores fueron enviados a sus casas. Unos pocos l\u00edderes se quedaron en ex\u2013Yarur, ya fuera para vigilar la f\u00e1brica contra robos y da\u00f1os de los cuales pudieran hacerlos responsables, ya en una \u00faltima postura de desaf\u00edo que termin\u00f3 cuando las tropas se acercaron a la f\u00e1brica y los l\u00edderes m\u00e1s revolucionarios saltaron el muro del recinto y desaparecieron en la resistencia clandestina\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hern\u00e1n Ortega, despu\u00e9s de una reuni\u00f3n realizada en Fensa, ordena el repliegue inmediato de los CI: \u00abporque lo que vi venir, era una masacre\u00bb. A pesar de algunas reacciones valientes pero espor\u00e1dicas, ese 11 de septiembre de 1973 los Cordones Industriales se mantuvieron paralizados. Esta afirmaci\u00f3n es confirmada, indirectamente, por una revisi\u00f3n minuciosa de las sentencias dictadas por los tribunales militares despu\u00e9s del golpe de estado: solo se realizaron siete consejos de guerra, involucrando a 55 personas relacionadas con los Cordones Industriales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las poblaciones m\u00e1s organizadas se repite la misma situaci\u00f3n. Seg\u00fan Christine Castelain, solo el campamento Ho-Chi-Minh posee un cierto grado de preparaci\u00f3n (y dos metralletas). En Nueva Habana, hacia las 10 de la ma\u00f1ana, se realiza una reuni\u00f3n de la directiva y m\u00e1s tarde, una de los cuadros pobladores del MIR. Por lo dem\u00e1s, s\u00f3lo hay un fusil para defender todo el campamento, raz\u00f3n por la cual el MIR llama a no seguir a los pobladores que decidieran resistir. Por su parte, Abraham P\u00e9rez insiste en la falta de preparaci\u00f3n de los miristas del campamento para enfrentar este tipo de situaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recuerda que en un primer momento, cuando el golpe comienza, es el \u00fanico dirigente presente en una asamblea que tuvo lugar en el campamento y en la que participan 500 personas que le preguntan cu\u00e1ndo llegar\u00e1n las armas. En el sur, misma situaci\u00f3n, misma impotencia: la represi\u00f3n en Constituci\u00f3n \u2013por ejemplo\u2013 comenzar\u00eda alrededor de las 23 horas del d\u00eda 11 de septiembre de 1973, profundiz\u00e1ndose el d\u00eda 12 contra obreros, pobladores y militantes de izquierda en general, bajo la direcci\u00f3n de efectivos militares de la Escuela de Artiller\u00eda de Linares al mando del capit\u00e1n Juan Morales Salgado, sin posibilidad de resistencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, sin la ayuda de soldados de izquierda y sin una planificaci\u00f3n pol\u00edtico-militar de largo plazo, el poder popular es incapaz de organizar una resistencia armada al golpe de estado. Como lo dice hoy Guillermo Rodr\u00edguez, quien junto a sus compa\u00f1eros y a pesar de todo combati\u00f3 ese d\u00eda, \u00abcreo que peleamos para la historia en ese momento, pero era para dejar clavada una banderita diciendo: hicimos el intento y en otras partes no se hizo nada\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>La represi\u00f3n y el inicio del terrorismo de Estado<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La violencia de estado invade el pa\u00eds y pone en su mira, en primer lugar, a los militantes de izquierda y dirigentes del movimiento sindical y popular, a todos aquellos que se lanzaron en la aventura del poder popular. En los testimonios, la dimensi\u00f3n traum\u00e1tica de esas horas de violencia intensa es omnipresente. Es el inicio del \u00abper\u00edodo negro\u00bb para los militantes que sufrir\u00e1n la detenci\u00f3n, tortura, el asesinato de sus cercanos, el exilio y\/o la clandestinidad durante a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al mismo tiempo que la dictadura impone su manto de terror al conjunto de la sociedad, los habitantes de las poblaciones, los obreros de los Cordones, los militantes de izquierda conocen el significado concreto de lo que puede representar el terror de estado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un ejemplo entre muchos es el de Carlos Mujica, trabajador de la industria metal\u00fargica Alusa, militante del MAPU y delegado del Cord\u00f3n Vicu\u00f1a Mackenna: \u00abEl d\u00eda del golpe ya hab\u00eda muertos en la calle, los tra\u00edan de otro lado, los tiraban ah\u00ed [\u2026] \u00a1y uno no pod\u00eda hacer nada! Creo que lo m\u00e1s duro fue en ese tiempo, en el a\u00f1o 1973, 1974. Despu\u00e9s en 1975 me va a buscar la CNI a Alusa, me llevan detenido y me llevan a la Villa Grimaldi, ah\u00ed a uno lo tiraban arriba de la parrilla, en un somier y le aplicaban corriente en las piernas, en los muslos. Ellos sab\u00edan que era delegado del sector\u2026\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Son centenas de miles los que pasan por las manos de los servicios secretos de la Junta Militar y que son torturados. \u00abGuillermo Orrego ten\u00eda 24 a\u00f1os y trabajaba en Standar El\u00e9ctric, f\u00e1brica que era filial de la ITT norteamericana y pertenec\u00eda al Cord\u00f3n Industrial Vicu\u00f1a Mackenna. El 11 de septiembre de 1973 estuvo en su f\u00e1brica, junto a decenas de trabajadores, para cumplir el llamado de los Cordones y la CUT de cuidar las f\u00e1bricas y empresas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al d\u00eda siguiente, fue detenido en otra f\u00e1brica del sector, Textil Progreso, donde se dirigi\u00f3 para tratar de coordinar la resistencia. Guillermo fue trasladado al Estadio Chile, en el centro de Santiago, donde vio a V\u00edctor Jara antes de ser asesinado, aproximadamente el 16 de septiembre fue transferido al estadio nacional, en la escotilla 7. Algo similar vivi\u00f3 Ismael Ulloa, que era dirigente sindical de Cristaler\u00edas Chile, tambi\u00e9n perteneciente al Cord\u00f3n Vicu\u00f1a Mackenna. Luego de ser detenido, Ismael estuvo en el estadio nacional, desde el 27 de septiembre hasta el 8 de noviembre, casi 50 d\u00edas. Muchos de los detenidos recuerdan las torturas que sufrieron, como Germ\u00e1n, qui\u00e9n era interventor \u2013es decir, estaba el frente del proceso de paso al \u00e1rea de propiedad social del estado\u2013 de la f\u00e1brica Sumar Sedas\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Varios miles de sindicalistas y militantes son, hasta hoy, detenidos-desaparecidos. En Constituci\u00f3n, figuras del movimiento popular local como Arturo Riveros Blanco (nombrado gobernador despu\u00e9s de la toma de la ciudad) o Jos\u00e9 Alfonso Saavedra Betancourt, dirigente sindical y del CCT hacen parte de las personas inmediatamente arrestadas y siguen hoy siendo detenidos-desaparecidos. En el caso del primero, los testimonios confirman que fue detenido por carabineros: \u00abA primera hora del d\u00eda siguiente, Riveros se dirigi\u00f3 a la Celco, donde particip\u00f3 en una reuni\u00f3n con dirigentes sindicales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de que \u00e9sta terminara, los militares rodearon la industria y comenzaron a detener a la mayor\u00eda de los sindicalistas y trabajadores, todos los cuales eran individualizados por un escribiente de carabineros que los acompa\u00f1aba. En estas circunstancias fue detenido Riveros y trasladado, junto al resto, en un microb\u00fas de locomoci\u00f3n colectiva a la Comisar\u00eda de Carabineros, ubicada junto a la Gobernaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A escala nacional, la cantidad de muertos desde septiembre de 1973 es todav\u00eda imprecisa y var\u00eda seg\u00fan los c\u00e1lculos. Seg\u00fan Nathaniel Davis, embajador de Estados Unidos en Chile al momento del golpe de estado, \u00ablas estimaciones acerca del n\u00famero de gente muerta durante o inmediatamente despu\u00e9s del golpe var\u00edan desde menos de 2500 a m\u00e1s de 80 mil. Una lista de 3 mil a 10 mil muertos cubre las estimaciones m\u00e1s fiables\u00bb. Esta represi\u00f3n est\u00e1 claramente dirigida a las clases populares como lo prueban las estad\u00edsticas oficiales de la Comisi\u00f3n Verdad y Reconciliaci\u00f3n (1991), seg\u00fan la cual: \u00abEl conjunto de actos violatorios de derechos humanos por parte de agentes del estado, se comienzan a producir desde el mismo d\u00eda 11 de septiembre, con la detenci\u00f3n y posterior desaparici\u00f3n o muerte de algunas de las personas que se encontraban en el Palacio de La Moneda, o en algunos recintos universitarios o industriales, como ocurre por ejemplo en la Universidad T\u00e9cnica del Estado o en f\u00e1bricas de los denominados \u201ccordones industriales\u201d, las que fueron allanadas por efectivos militares, procedi\u00e9ndose a la detenci\u00f3n de las personas que se encontraban en ellos\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el documental Septiembre chileno \u2013realizado en caliente, despu\u00e9s del golpe\u2013, Bruno Muel recoge el testimonio de un obrero metal\u00fargico del Cord\u00f3n Vicu\u00f1a Mackenna que relata c\u00f3mo cerca de 90 obreros habr\u00edan sido fusilados por los soldados en su f\u00e1brica (sin que se haya podido comprobar este dato). Una de las primeras medidas de la Junta tiene como objetivo aplastar al movimiento sindical y proh\u00edbe la CUT. La derrota del movimiento revolucionario implica verdaderas purgas pol\u00edticas al interior de las empresas que \u2013en el caso de las m\u00e1s importantes\u2013 sufren la razzia por parte de los militares: en Madeco hay m\u00e1s de 270 detenidos, 500 personas son inmediatamente despedidas en Sumar, y tambi\u00e9n se lleva a cabo una represi\u00f3n m\u00e1s dirigida, como en Yarur y Cristaler\u00edas Chile.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos patrones participan activamente en el sistema de delaci\u00f3n y arresto de los militantes que instala la Junta, como sucede precisamente en la f\u00e1brica Elecmetal: \u00abEl 17 de Septiembre de 1973, la Empresa Elecmetal, ubicada en Avenida Vicu\u00f1a Mackenna 157; fue devuelta a sus antiguos due\u00f1os con la nominaci\u00f3n de Patricio Altamirano como delegado directo de la Junta Militar. El directorio de esta empresa entreg\u00f3 a seis de sus trabajadores, algunos dirigentes de la empresa y otros del cord\u00f3n Vicu\u00f1a Mackenna, a un piquete compuesto por efectivos del Ej\u00e9rcito y Carabineros.\u00a0 Los trabajadores Jos\u00e9 Devia Devia, Jos\u00e9 Maldonado, Augusto Alcayaga, [los hermanos] Miguel y Juan Fern\u00e1ndez Cuevas y Guillermo Flores fueron asesinados brutalmente y luego repartidos en diversas calles de Santiago. Solo por casualidad sus cuerpos fueron encontrados en el Instituto M\u00e9dico Legal poco antes de ser enterrados como N.N. Sus cuerpos presentaban se\u00f1ales torturas y m\u00faltiples impactos de bala.\u00a0 La decisi\u00f3n de entregarlos fue tomada por el directorio de la empresa compuesta por Ricardo Claro Vald\u00e9s, Fern\u00e1n Gazmuri Plaza, Danilo Garafulic, Gustavo Ross Ossa, Ra\u00fal Briones y el delegado de la Oficial de los Golpistas Patricio Altamirano, quien personalmente retiene en su oficina a Juan Fern\u00e1ndez Cuevas y lo entrega a sus ejecutores. Los dem\u00e1s dirigentes fueron detenidos al interior de Elecmetal y sacados en un veh\u00edculo de carabineros y otro dispuesto por la misma empresa\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al parecer, Armando Cruces, uno de los m\u00e1ximos l\u00edderes de los Cordones de Santiago, tambi\u00e9n es arrestado en esta misma ola represiva de Elecmetal pudiendo escapar \u2013y posteriormente partir al exilio\u2013 s\u00f3lo porque lo dieron por muerto: \u00abconfundieron su sangre con la sangre de sus compa\u00f1eros\u00bb. Otro caso represivo es el de la textil Sumar. Las cuatro plantas son allanadas el 12 de septiembre e intervenidas por efectivos del Ej\u00e9rcito. El 23 de septiembre son detenidos una veintena de trabajadores, entre ellos Ofelia Villarroel (encargada del Departamento Femenino del Sindicato de Empleados y militante comunista), Adri\u00e1n Sep\u00falveda (obrero de la secci\u00f3n Hilander\u00eda y delegado del personal) y Donato Quispe (obrero boliviano).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos tres trabajadores, reconocidos por su compromiso sindical, son ejecutados este mismo d\u00eda, Hern\u00e1n Ovalle Hidalgo era el oficial al mando. Seg\u00fan informa la Comisi\u00f3n Verdad y Reconciliaci\u00f3n: \u00abTestimonios m\u00faltiples y concordantes de obreros y empleados que se encontraban en el interior de la empresa se\u00f1alan que las v\u00edctimas fueron detenidas all\u00ed, por funcionarios del Ej\u00e9rcito, y luego separadas de los otros trabajadores que tambi\u00e9n hab\u00edan sido detenidos, siendo esta la \u00faltima vez que se les ve con vida. Los cad\u00e1veres de los afectados fueron encontrados en la v\u00eda p\u00fablica, en la carretera General San Mart\u00edn\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta represi\u00f3n y militarizaci\u00f3n de los lugares de trabajo sobrevuela todo el pa\u00eds y se acompa\u00f1a con el despido de 100 mil asalariados inscritos en las \u00ablistas negras\u00bb de la Junta (para que no pudiesen ser recontratados). Al mismo tiempo, la dictadura impone la ley marcial, clausura el Congreso, suspende la Constituci\u00f3n y proh\u00edbe la actividad de los partidos pol\u00edticos, incluidos aquellos que apoyaron el golpe de estado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La represi\u00f3n antiobrera sigue en los meses siguientes en la capital, como tambi\u00e9n en provincia. En octubre 1973 ocurre la llamada \u00abcaravana de la muerte\u00bb, dirigida por el general Sergio Arellano Stark y que deja m\u00e1s de 100 muertos, decenas de personas torturadas en las seis ciudades visitadas por la criminal comitiva, violando incluso las disposiciones de la propia justicia militar. Al dar cuenta de los hechos en Antofagasta, El Mercurio \u2013gran apoyo ideol\u00f3gico de la dictadura\u2013 relata: \u00abSe procedi\u00f3 a la ejecuci\u00f3n de Mario Silva Iriarte, Eugenio Ruiz Tagle Orrego, Washington Mu\u00f1oz Donoso y Miguel Manr\u00edquez D\u00edaz, implicados todos en la formaci\u00f3n de los denominados \u2018cordones industriales\u2019.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El comunicado oficial de la Oficina de Relaciones P\u00fablicas de la Jefatura de Zona en Estado de Sitio inform\u00f3 que \u2018las ejecuciones fueron ordenadas por la Junta Militar de Gobierno a fin de acelerar el proceso de depuraci\u00f3n marxista y de centrar los esfuerzos en la recuperaci\u00f3n nacional\u2019\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Poco a poco, Pinochet y sus ac\u00f3litos le otorgan a la represi\u00f3n una dimensi\u00f3n transnacional. En coordinaci\u00f3n con los otros reg\u00edmenes militares de la regi\u00f3n y con el apoyo del gobierno de Estados Unidos, organizan lo que se conoce como la \u00abOperaci\u00f3n C\u00f3ndor\u00bb. Y es claramente en el marco de la relaci\u00f3n de fuerzas pol\u00edticas mundiales que se inscribe este fin tr\u00e1gico de la Unidad Popular. Se trata de una victoria estrat\u00e9gica del imperialismo que permite, no s\u00f3lo retroceder en los numerosos progresos sociales conquistados durante estos mil d\u00edas, sino tambi\u00e9n transformar Chile en un verdadero laboratorio: el de un capitalismo neoliberal, hasta entonces desconocido en otras latitudes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este peque\u00f1o pa\u00eds del Sur se convierte as\u00ed en el primero en experimentar sus recetas bajo la conducci\u00f3n de los Chicago boys. Los 17 a\u00f1os de dictadura corresponden a lo que Tom\u00e1s Moulian ha llamado \u00abrevoluci\u00f3n capitalista\u00bb debido a la gran remodelaci\u00f3n que sufrir\u00e1 la sociedad. Se trata, de hecho, de una contrarrevoluci\u00f3n en el sentido m\u00e1s estricto del t\u00e9rmino. Y la magnitud de la violencia de estado es claramente desproporcionada vista la resistencia que se le opone, lo que s\u00f3lo se explica porque no se trataba \u00fanicamente de asesinar los individuos m\u00e1s activos en el proceso de la UP, sino tambi\u00e9n de arrancar las huellas, en lo m\u00e1s profundo de su enraizamiento social, de las experiencias autogestionarias que se hab\u00edan multiplicado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Maurice Najman, que viaj\u00f3 a Chile para observar la UP, afirma en octubre de 1973, \u00aben definitiva, los militares intervinieron en el momento en que el desarrollo del poder popular planteaba e incluso comenzaba a resolver, la cuesti\u00f3n de la formaci\u00f3n de una direcci\u00f3n pol\u00edtica alternativa a la Unidad Popular\u00bb. Frente al golpe de estado, Najman hab\u00eda cre\u00eddo en una r\u00e1pida resistencia armada. Este pron\u00f3stico errado se debe a una visi\u00f3n sobredimensionada de la fuerza del poder popular. La oposici\u00f3n masiva a la dictadura s\u00f3lo aparecer\u00e1 m\u00e1s tarde, a comienzos de los a\u00f1os ochenta, con las grandes protestas.<\/p>\n<p><strong>* Franck Gaudichaud<\/strong> es doctor en ciencias pol\u00edticas y catedr\u00e1tico en estudios latinoamericanos en la Universidad Toulouse II Jean Jaur\u00e8s. Es miembro del consejo editorial de la revista <a href=\"http:\/\/www.contretemps.eu\/\">ContreTemps<\/a> y colaborador de Jacobin Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La posibilidad de que los Cordones Industriales reaccionaran a las maniobras militares y se lanzaran al combate en defensa de la revoluci\u00f3n represent\u00f3 uno de los mayores temores para los golpistas chilenos. Pero tal respuesta nunca lleg\u00f3. <\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":13916,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[288368],"tags":[17212,703604661,703604660,703604659,1721830],"class_list":{"0":"post-13907","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-izquierda","8":"tag-america-latina","9":"tag-mapu","10":"tag-mir","11":"tag-salvador-allende","12":"tag-unidad-popular","14":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Chile1309.jpg?fit=425%2C336&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":false,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-3Cj","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13907","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=13907"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13907\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13917,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13907\/revisions\/13917"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/13916"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=13907"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=13907"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=13907"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}