{"id":13338,"date":"2020-08-22T16:31:59","date_gmt":"2020-08-22T14:31:59","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=13338"},"modified":"2020-09-02T21:44:23","modified_gmt":"2020-09-02T19:44:23","slug":"bielorrusia-la-izquierda-lucha-por-introducir-demandas-sociales-en-la-revuelta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=13338","title":{"rendered":"Bielorrusia &#8211; La izquierda lucha por introducir demandas sociales en la revuelta.   [Ksenia Kunitskaya y Vitaly Shkurin &#8211; Entrevista]"},"content":{"rendered":"<p><strong>Volodymyr Artiukh **<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/jacobinmag.com\/\">Jacobin<\/a>, 17-8-2020<\/strong><\/p>\n<p><strong>Traducci\u00f3n de <a href=\"https:\/\/vientosur.info\/\">Viento Sur<\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 22-8-2020<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las protestas en Bielorrusia han sido calificadas en muchos medios de revoluci\u00f3n de colores prooccidental o de Maid\u00e1n de Minsk, ignorando las razones profundas del descontento popular con el presidente Alexander Lukashenko. Jacobin ha hablado con personas de izquierdas de Bielorrusia sobre las fuerzas que hay detr\u00e1s de las movilizaciones y las perspectivas de que el movimiento obrero organizado afirme su propio programa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A menudo se dice que la brutalidad policial que se ha visto en Minsk no tiene parang\u00f3n en Europa, cosa que los chalecos amarillos de Francia seguramente negar\u00e1n. Pero en Bielorrusia est\u00e1 cambiando algo definitivamente, despu\u00e9s de que un apoyo popular sin precedentes a candidaturas de la oposici\u00f3n amenazara con poner fin a los 26 a\u00f1os de gobierno del presidente Lukashenko. Cuando las autoridades comunicaron que este hab\u00eda recibido el 80 % de los votos en las elecciones del 9 de agosto y la gente sali\u00f3 multitudinariamente a la calle para protestar, el Estado respondi\u00f3 con el terror policial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al principio, las manifestaciones las protagonizaba la juventud urbana, pero como he mostrado en un art\u00edculo reciente, la protesta ha cambiado en los \u00faltimos d\u00edas al convertirse en un movimiento m\u00e1s amplio de la clase obrera con amplias movilizaciones en los centros de trabajo. Las acciones que se han producido en la mayor\u00eda de los grandes centros industriales del pa\u00eds han implicado a miles de trabajadoras y trabajadores, con asambleas para discutir sobre sus reivindicaciones y la perspectiva de una huelga general.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed que en Bielorrusia se dice que todo resulta inaudito. Sin embargo, se pueden encontrar precedentes en otros pa\u00edses, como las actividades de Solidarnosc en Polonia o las huelgas mineras en el \u00faltimo periodo de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, sendos ejemplos de combatividad obrera aliada con movimientos de protesta m\u00e1s amplios que sin querelo allanaron el camino a transformaciones neoliberales. La historia tr\u00e1gica del movimiento obrero en el espacio posovi\u00e9tico reclama por tanto un enfoque cuidadoso y fundado de los recientes acontecimientos en Bielorrusia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el fin de indagar un poco en las contradicciones de la sociedad bielorrusa y las condiciones de su clase trabajadora, he entrevistado a dos representantes de la izquierda bielorrusa, que han pedido guardar el anonimato y por tanto se citan bajo un seud\u00f3nimo. Ksenia Kunitskaya (KK) forma parte de la redacci\u00f3n de la revista electr\u00f3nica Poligraf y Vitaly Shkurin (VS) es autor, residente en Bielorrusia, de September, una plataforma medi\u00e1tica de izquierda que cubre el espacio posovi\u00e9tico. Ella y \u00e9l mantienen contactos con c\u00edrculos activistas y est\u00e1n en condiciones de evaluar la situaci\u00f3n descde una perspectiva de clase.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>-Pregunta: Parece que ni los analistas ni las autoridades bielorrusas esperaban disturbios de esta magnitud en torno a las elecciones del 9 de agosto. \u00bfQu\u00e9 impuls\u00f3 la movilizaci\u00f3n preelectoral y las subsiguientes manifestaciones? \u00bfEn qu\u00e9 coyuntura pol\u00edtica m\u00e1s amplia deber\u00edamos inscribirlo?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">KK: La primera raz\u00f3n es el cansancio que se ha ido acumulando desde hace tiempo en gran parte de la poblaci\u00f3n a cuenta del cuarto de siglo que lleva Lukashenko en el poder. Su planteamiento se refleja en su estilo de comunicaci\u00f3n abrupto tanto con sus oponentes como con sus propios subordinados, que a menudo se asemeja a la groser\u00eda involuntaria. Esto se ve agravado por la indiferencia mostrada por autoridades locales, que no atienden al estado de \u00e1nimo de la gente, sino al del l\u00edder. Estos rasgos se pusieron de manifiesto durante la mala gesti\u00f3n por el gobierno de la epidemia de Covid-19, que irrit\u00f3 masivamente a la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s, el gobierno ha estado desmantelando sistem\u00e1ticamente el modelo de Estado de bienestar y sus obligaciones sociales para con su ciudadan\u00eda. Esto se vio en 2004 con la introducci\u00f3n de los contratos de trabajo individuales en vez de los convenios colectivos; en 2017, con el impuesto sobre el desempleo, y con la exclusi\u00f3n del periodo de servicio militar, de las bajas por maternidad y de los estudios universitarios del recuento de a\u00f1os cotizados para el c\u00e1lculo de la pensi\u00f3n. La r\u00edgida pol\u00edtica monetaria de los \u00faltimos cinco a\u00f1os tambi\u00e9n ha dado pie a la congelaci\u00f3n de salarios, mientras que los precios han seguido aumentando.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">VS: En los \u00faltimos diez a\u00f1os hemos asistido a una despolitizaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n bielorrusa. Tras el fracaso de las protestas postelectorales de 2010 y la subsiguiente revoluci\u00f3n de los aplausos [cuando la gente aplaud\u00eda en la calle para mostrar su desacuerdo, temiendo ser detenida si organizaba manifestaciones], muchas personas que militaban en partidos y movimientos sufrieron la represi\u00f3n del Estado. En 2017, despu\u00e9s de que el gobierno introdujera el llamado impuesto sobre el desempleo, en Bielorrusia se produjeron manifestaciones no solo en Minsk, sino tambi\u00e9n en peque\u00f1as ciudades de provincias, por primera vez en seis a\u00f1os. Aquel impuesto qued\u00f3 aplazado, pero pareci\u00f3 que tras la derrota de los partidos y movimientos de oposici\u00f3n, la nueva oposici\u00f3n a Lukashenko solo aparec\u00eda en la forma difusa de sociedad civil bielorrusa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Puesto que una parte sustancial de la econom\u00eda bielorrusa todav\u00eda est\u00e1 en manos del Estado, la gente com\u00fan \u2013los votantes habituales de Lukashenko\u2013 est\u00e1 formada por el personal de empresas p\u00fablicas, maestros o m\u00e9dicas. En los \u00faltimos a\u00f1os, el sector p\u00fablico ha sido objeto de desinversi\u00f3n, lo que ha dado lugar al descenso de los salarios, la contracci\u00f3n de la mano de obra, las vacaciones forzosas no remuneradas y el aumento de la edad de jubilaci\u00f3n. Est\u00e1 claro que esto ha politizado a la gente com\u00fan, pero lamentablemente no ha aparecido ning\u00fan programa positivo s\u00f3lido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">KK: Adem\u00e1s, las autoridades han prestado escasa atenci\u00f3n a su imagen a ojos de la poblaci\u00f3n. Nuestra propaganda oficial es muy d\u00e9bil y muchas veces parece rid\u00edcula: \u201cNunca hemos vivido tan bien como ahora\u201d, dicen. La oposici\u00f3n, a su vez, ha creado un sistema profesional eficaz de medios electr\u00f3nicos modernos. A trav\u00e9s del mismo, denuncia las flaquezas del sistema y hace propaganda a favor de reformas neoliberales y de una pol\u00edtica de memoria nacionalista. Esto ha permitido a la oposici\u00f3n liberal-nacionalista movilizar a simpatizantes antes de las elecciones, para pillar a las autoridades ama\u00f1ando resultados electorales y sacar a la gente a la calle.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, la brutal actuaci\u00f3n de la polic\u00eda, con el uso de granadas de aturdimiento, ca\u00f1ones de agua y gases lacrim\u00f3genos, adem\u00e1s de la tortura de personas detenidas, ha provocado la indignaci\u00f3n no solo entre la gente que simpatiza con la oposici\u00f3n, sino de quienes hasta ahora no se interesaban por la pol\u00edtica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>-\u00bfQu\u00e9 sectores de la poblaci\u00f3n bielorrusa ha solido apoyar a Lukashenko? \u00bfEst\u00e1 declinando este apoyo? \u00bfTiene esto que ver con el debilitamiento del pacto por el que se deniegan derechos pol\u00edticos a cambio de la concesi\u00f3n de derechos de bienestar econ\u00f3mico?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">KK: Tras la primera victoria electoral de Lukashenko en 1994, su base de apoyo era muy amplia, incluidos sectores que propon\u00edan una alianza con Rusia y la reconstrucci\u00f3n de la URSS o se opon\u00edan a duras reformas de mercado y portavoces rusos descontentos con la pol\u00edtica de bielorrusificaci\u00f3n. En el medio rural dec\u00edan que \u201ces de los nuestros\u201d. En la d\u00e9cada de 2000 se gan\u00f3 apoyos con una pol\u00edtica de constantes aumentos salariales, prometiendo elevar el salario medio hasta 500 d\u00f3lares e incluso 1.000 d\u00f3lares al mes. Una serie de crisis econ\u00f3micas impidieron que se materializara este sue\u00f1o. La uni\u00f3n con Rusia tambi\u00e9n renquea debido a las contradicciones entre las elites rusa y bielorrusa. Y las campa\u00f1as de aumento salarial fueron sustituidas por una estricta pol\u00edtica monetaria, en el esp\u00edritu de las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Bielorrusia est\u00e1n pr\u00e1cticamente prohibidos los sondeos de opini\u00f3n independientes, y los soci\u00f3logos contratados por el Estado no publican sus datos, de modo que es dif\u00edcil apreciar el apoyo real de que goza el presidente. Sin duda es inferior al de las d\u00e9cadas de 1990 y 2000, y la violenta actuaci\u00f3n de la polic\u00eda seguro que no ha ayudado a incrementar su popularidad. Al mismo tiempo, la opini\u00f3n de la oposici\u00f3n de que el apoyo popular de Lukashenko es tan solo del 3 % es muy probablemente un mito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">VS: Pienso que el modelo econ\u00f3mico de Lukashenko, basado en la reexportaci\u00f3n de petr\u00f3leo ruso, se ha agotado, ya que Rusia ha incrementado el precio que factura a Bielorrusia y los precios en el mundo han ca\u00eddo en picado. Est\u00e1 claro que Lukashenko no puede mantener el nivel actual de bienestar de la poblaci\u00f3n, de modo que para \u00e9l, el neoliberalismo parece ser la \u00fanica v\u00eda de salida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, hemos de recordar que el elevado porcentaje del empleo en el sector p\u00fablico implica que los lugares de trabajo tambi\u00e9n son espacios de control pol\u00edtico. Puesto que la tasa de paro oficiosa en Bielorrusia es bastante elevada (alrededor del 10 %) y los subsidios de desempleo rondan los 10 d\u00f3lares al mes, estar en el paro no resulta muy reconfortante. El personal del sector p\u00fablico ha de participar regularmente en otras actividades para conservar sus puestos de trabajo: s\u00e1bados de trabajo, votar a primera hora en las elecciones (cuando ocurren la mayor\u00eda de falsificaciones) e incluso participar en elecciones como miembros de comit\u00e9s electorales y falsificar los resultados. El empleo en el sector p\u00fablico est\u00e1 basado en contratos de duraci\u00f3n limitada, que impiden que la persona pueda dejar el puesto f\u00e1cilmente, pero permiten que la entidad que la contrata la despida a voluntad. Est\u00e1 claro que en un momento dado muchos trabajadores y trabajadoras del sector p\u00fablico se convencieron de que no tienen otra salida que votar contra Lukashenko.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al mismo tiempo podemos identificar nuevos sectores que apoyan a Lukashenko: quienes est\u00e1n a su servicio en el campo de la ideolog\u00eda y el poder. Entre los primeros incluyo una nueva generaci\u00f3n de expertos p\u00fablicos progubernamentales, empleados en diversas instituciones del Estado (desde universidades hasta dudosas organizaciones p\u00fablicas). Los entrevistan regularmente en medios del Estado, independientes o extranjeros, donde promueven el r\u00e9gimen bielorruso. A diferencia del viejo elenco de aburridos funcionarios de tipo sovi\u00e9tico, estas personas tienen un discurso brillante y una apariencia moderna. El viejo establishment oficial de tipo sovi\u00e9tico tambi\u00e9n apoya firmemente a Lukashenko, pues fuera de su r\u00e9gimen no sirve para nada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La polic\u00eda y los servicios secretos son el segundo estrato de gente que apoya a Lukashenko. Perciben prestaciones especiales que incluyen subsidios para la compra de vivienda, jubilaci\u00f3n temprana, atenci\u00f3n m\u00e9dica en cl\u00ednicas especiales, vacaciones en balnearios, etc. En Bielorrusia no se conoce p\u00fablicamente el n\u00famero de polic\u00edas; el ministro del Interior declar\u00f3 en 2016 que hab\u00eda 405 agentes por 100.000 habitantes, pero seg\u00fan una estimaci\u00f3n de Naciones Unidas de 2013, la cifra es de 1.442 por 100.000 habitantes. Este sector tambi\u00e9n constituye un importante factor de movilidad social: la gente de las ciudades peque\u00f1as que est\u00e1 en el paro puede trasladarse a alguna ciudad m\u00e9s grande para trabajar de polic\u00eda. A cambio tienen que obedecer ciegamente las \u00f3rdenes: pudimos ver el resultado en los primeros d\u00edas de la revuelta, cuando se lanzaron granadas aturdidoras y gases lacrim\u00f3genos contra grupos de manifestantes relativamente peque\u00f1os y desarmados. La polic\u00eda y los servicios secretos quedan al margen del control p\u00fablico, y otro dato significativo es que los nuevos ide\u00f3logos brillantes est\u00e1n relacionados con ellos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>-\u00bfC\u00f3mo describir\u00edais la composici\u00f3n social de la gente que se manifiesta, sus perfiles sociales y de clase, sus ideolog\u00edas y sus reivindicaciones?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">KK: En primer lugar est\u00e1 la oposici\u00f3n tradicional de los a\u00f1os noventa: nacionalistas, liberales y la intelectualidad que simpatiza con ella. En segundo lugar est\u00e1 la juventud urbana, empresarios y especialistas en inform\u00e1tica y telecomunicaciones, que se autocalifican de progresistas, occidentales y antisovi\u00e9ticos. Durante la campa\u00f1a electoral, las candidaturas de oposici\u00f3n lograron movilizar a un sector un poco m\u00e1s amplio, al menos en las grandes ciudades. En el periodo preelectoral, la sociedad estaba muy politizada. Muchas personas desafectas se implicaron activamente como observadoras electorales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora se suman sectores m\u00e1s amplios de la sociedad, escandalizados por la violencia policial sin precedentes e indignados por el fraude electoral. Hay quienes est\u00e1n descontentos con su situaci\u00f3n econ\u00f3mica y que hasta ahora hab\u00edan apoyado pasivamente a Lukashenko como mal menor en comparaci\u00f3n con la oposici\u00f3n de derechas. Los liberales nacionalistas que participaban en el proceso electoral no hablaron abiertamente de su programa, sino tan solo de elecciones justas y m\u00e1s tarde de reducir la violencia policial como un fin en s\u00ed mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">VS: Aunque muchos comunistas ortodoxos crean que esta es una revoluci\u00f3n de programadores hipsters, muchas personas j\u00f3venes que participan en las manifestaciones trabajan en f\u00e1bricas, o son taxistas o estudiantes. No creo que se pueda atribuir una ideolog\u00eda particular a este movimiento espont\u00e1neo. En las manifestaciones se ven banderas oficiales bielorrusas [verdirrojas], as\u00ed como las antiguas [blanca-roja-blanca, que sirvi\u00f3 de s\u00edmbolo nacional de 1991 a 1994]. Puesto que predominan estas \u00faltimas, hay quien afirma que es un movimiento nacionalista. Pero como he dicho, los l\u00edderes de la oposici\u00f3n nacionalista tradicional est\u00e1n en la c\u00e1rcel y en las manifestaciones no ha habido conflictos en relaci\u00f3n con los s\u00edmbolos. Cuando ha habido respuestas violentas contra la polic\u00eda, podemos sospechar que proven\u00edan de hinchas de f\u00fatbol organizados, pero no dejan de ser grupos peque\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00bfSon comparables estas protestas con otras movilizaciones anteriores en Bielorrusia y en la regi\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">VS: Todas las protestas de antes de 2010 ten\u00edan un fuerte car\u00e1cter nacionalista, pero en 2011 la revoluci\u00f3n de los aplausos ya no profesaba un programa de esta \u00edndole. Tras el Maid\u00e1n en Ucrania en 2014, el nacionalismo volvi\u00f3 a estar en boga en las manifestaciones: se mercantiliz\u00f3 como marca de bielorrusos nuevos, exitosos, m\u00e1s europeos. Las manifestaciones actuales est\u00e1n todav\u00eda m\u00e1s alejadas del nacionalismo y recuerdan m\u00e1s a las de 2017, cuando hubo protestas masivas en toda Bielorrusia contra el impuesto sobre el desempleo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las protestas de este a\u00f1o tienen dos peculiaridades: carecen de programa pol\u00edtico y social aparte de contestar los resultados de las elecciones, y est\u00e1n dispersas por toda Bielorrusia. Antes de 2017, casi todas las grandes manifestaciones ten\u00edan lugar en Minsk y segu\u00edan el mismo guion: gran procesi\u00f3n por el centro de la ciudad, confluencia en una gran plaza y los subsiguientes golpes duros de la polic\u00eda. Salvo en 2006, cuando hubo una acampada en la plaza mayor, las dem\u00e1s duraron un d\u00eda. Esta vez, las manifestaciones ya se han sucedido durante cuatro d\u00edas en diferentes ciudades y pueblos, no solo en Minsk. Incluso en la capital, las y los manifestantes no ocupan una plaza, en gran parte porque el centro de la ciudad est\u00e1 bajo control policial desde que cae la tarde. A lo largo de la tarde y la noche pueden producirse manifestaciones en diferentes barrios; la gente escapa corriendo de la polic\u00eda y vuelve cuando esta se retira.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">KK: Es muy significativo que la escala de la violencia sea tal que ya no se percibe como una pintura abstracta en las noticias. Much\u00edsima gente la han visto con sus propios ojos o la han sufrido en sus propias carnes, o tiene v\u00edctimas entre amistades o familiares. La oposici\u00f3n no propone formalmente nada que pueda provocar un conflicto de intereses entre diferentes clases o grupos sociales, solo nuevas elecciones; esto se ha convertido en un factor de movilizaci\u00f3n adicional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">VS: La violencia viene en su mayor parte de la polic\u00eda: nunca antes se han utilizado en Bielorrusia granadas aturdidoras, gases lacrim\u00f3genos ni balas de goma con tanta profusi\u00f3n. Pienso que el Estado quer\u00eda intimidar a los y las manifestantes, pero esto tuvo el efecto contrario de prolongar la revuelta. Adem\u00e1s, la escala de la violencia se refleja tambi\u00e9n en el n\u00famero de personas detenidas: nunca antes hemos tenido a tres mil personas encerradas m\u00e1s de una noche.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, el cuarto d\u00eda despu\u00e9s de las elecciones vimos una nueva dimensi\u00f3n de la actividad de la gente: declaraciones de colectivos de trabajadores y trabajadoras de todo el pa\u00eds anunciando posibles huelgas. Desgraciadamente, estas declaraciones no incluyen en su mayor parte ninguna reivindicaci\u00f3n social, \u00fanicamente las demandas de parar la violencia policial, liberar a las personas detenidas y convocar nuevas elecciones. Claro que en Bielorrusia no ha habido huelgas (legales) desde 1991.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Asimismo, por primera vez se ha utilizado Internet como medio de comunicaci\u00f3n eficiente, aunque durante los tres primeros d\u00edas de protesta se interrumpi\u00f3 el tr\u00e1fico de Internet con el extranjero y la mayor\u00eda de la gente utiliz\u00f3 redes privadas virtuales (VPN) y servidores proxy. As\u00ed, por analog\u00eda con las revoluciones Twitter durante la primavera \u00e1rabe de 2011, la revuelta en Bielorrusia puede llamarse la revoluci\u00f3n Telegram. La aplicaci\u00f3n de mensajer\u00eda Telegram fue creada por Pavel Durov despu\u00e9s de emigrar de Rusia, y se populariz\u00f3 entre un p\u00fablico posovi\u00e9tico para adquirir drogas (b\u00e1sicamente se parec\u00eda a un acceso a una red oscura, solo que no requer\u00eda grandes conocimientos t\u00e9cnicos por parte del usuario). En 2018, un joven emigrante de Bielorrusia en Polonia lanz\u00f3 el canal de Telegram Nexta (\u043d\u0435\u0445\u0442\u0430 \u2013en cir\u00edlico\u2013 significa alguien en bielorruso), y gan\u00f3 popularidad entre la poblaci\u00f3n bielorrusa porque publicaba informaciones confidenciales sobre autoridades bielorrusas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Est\u00e1 claro que una sola persona no puede organizar una red de informantes, y se sospecha que hay varias periodistas y especialistas en medios de comunicaci\u00f3n que emigraron durante los a\u00f1os del r\u00e9gimen de Lukashenko y trabajan para ella. Nexta y una red de canales de Telegram afiliados han compartido fotos y v\u00eddeos de diferentes lugares durante las protestas. Antes de la primera noche de movilizaciones, publicaron unas \u201cinstrucciones para manifestarse con seguridad\u201d, pero sin incluir cosas radicales como instrucciones para fabricar c\u00f3cteles m\u00f3lotov.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aparte de esto, Nexta recomendaba lugares para manifestarse que la gente asumi\u00f3 mayoritariamente. Si la primera noche el lugar elegido era una plaza de Minsk y grandes plazas en las ciudades peque\u00f1as, en las dos noches siguientes se propon\u00eda el movimiento de peque\u00f1os grupos en los barrios dormitorio de Minsk y en grandes avenidas en las ciudades peque\u00f1as. Ocasionalmente, Nexta se mostr\u00f3 realmente provocadora: \u201cUn \u00faltimo empuj\u00f3n, demostremos a la polic\u00eda nuestra solidaridad\u201d, \u201c[ciudad X] pide ayuda, la polic\u00eda est\u00e1 golpeando a nuestras mujeres\u201d. Cuando volvi\u00f3 a funcionar Internet, los canales de Telegram perdieron parte de su influencia. Las manifestaciones empezaron a producirse casi siempre durante el d\u00eda y ten\u00edan un car\u00e1cter excepcionalmente pac\u00edfico, sobre todo en forma de cadenas de solidaridad: filas de personas, mayoritariamente mujeres, que desfilaban con flores por las calles principales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No veo similitudes entre esta revuelta en Bielorrusia y anteriores movimientos de protesta en Europa Oriental. Hay quien pretende ver alg\u00fan parecido con el Euromaid\u00e1n de Kiev en 2014, pero se trata de un ardid puramente ideol\u00f3gico para justificar a Lukashenko y mostrar que no hay alternativa posible. En contraste con el Euromaid\u00e1n, en la revuelta en Bielorrusia no participan grandes grupos de extrema derecha que recurren a la violencia. Tenemos un par de bandas ultras, pero despu\u00e9s del Euromaid\u00e1n, la mayor parte de sus componentes han sido reprimidos por la polic\u00eda. En Bielorrusia no hay conflictos ling\u00fc\u00edsticos ni ideol\u00f3gicos como en Ucrania. Finalmente, a diferencia del Euromaid\u00e1n, la revuelta bielorrusa no tiene l\u00edderes: las figuras tradicionales de la oposici\u00f3n est\u00e1n en la c\u00e1rcel y la candidata a la presidencia, Sviatlana Tijanouskaya, se halla en Lituania. Estoy completamente seguro de que aqu\u00ed no habr\u00e1 una guerra como en el Donb\u00e1s: no hay un conflicto ideol\u00f3gico entre el este y el oeste, como en Ucrania en 2014.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>-\u00bfCu\u00e1l es la situaci\u00f3n actual de la izquierda bielorrusa?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">KK: La izquierda est\u00e1 en crisis desde hace tiempo, ya que el propio Lukashenko utiliz\u00f3 lemas socializantes para llegar al poder. Cuando la derecha lo tilda de sovi\u00e9tico y comunista, \u00e9l no parece molestarse. En Bielorrusia se han conservado todos los monumentos, los nombres de las calles y las fiestas oficiales de los tiempos sovi\u00e9ticos. As\u00ed, de alguna manera se consider\u00f3 que era de izquierdas. Adem\u00e1s, bajo una dictadura, las fuerzas pol\u00edticas y los medios no estatales solo pueden sobrevivir si reciben ayuda del extranjero. Es bien sabido que grandes fondos estadounidenses y europeos dan dinero a organizaciones no comunistas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debido a ello, no tenemos grandes medios y partidos de izquierda capaces de respaldar por lo menos a una parte de la direcci\u00f3n. As\u00ed y todo, tenemos dos partidos comunistas. El primero se denomina Partido Comunista de Bielorrusia y apoya al r\u00e9gimen (incluidas sus medidas antisociales m\u00e1s nefastas); el otro, Un Mundo Justo, apoya a la oposici\u00f3n liberal en sus demandas de cambio del r\u00e9gimen, menos centradas en el programa de clase. Tambi\u00e9n existen iniciativas de base: c\u00edrculos marxistas, peque\u00f1os medios, grupos de inter\u00e9s, peque\u00f1as asociaciones de anarquistas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">VS: El partido de izquierda Un Mundo Justo se escindi\u00f3 del Partido Comunista en 1996, despu\u00e9s de que el primer refer\u00e9ndum de Lukashenko alterara la correlaci\u00f3n de fuerzas a favor del presidente. Hoy se opone tanto a Lukashenko como a la oposici\u00f3n prooccidental. El Partido Verde de Bielorrusia, fundado en 1994 y contrario a la energ\u00eda nuclear, ha desarrollado un programa antiautoritario de izquierda. Es bastante fuerte y, en contraste con Un Mundo Justo, se basa menos en los cl\u00e1sicos marxistas-leninistas. Asimismo, tenemos tres partidos socialdem\u00f3cratas, algunos de cuyos miembros son muy sensibles a la cuesti\u00f3n social, pero la mayor\u00eda forman parte del establishment de la oposici\u00f3n prooccidental.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bielorrusia sol\u00eda tener un movimiento anarquista amplio y potente, tal vez el m\u00e1s fuerte del espacio posovi\u00e9tico, relacionado con el mundillo hardcore punk. Algunos de sus miembros se infiltraron en el Partido Verde, otros acabaron en la c\u00e1rcel. Es dif\u00edcil decir algo sobre la actividad actual de los grupos anarquistas, porque siguen siendo el principal objetivo de la represi\u00f3n. Algunos de estos grupos no dicen ser de izquierda, porque la asocian equivocadamente con los tanquistas prosovi\u00e9ticos; algunos cuentan con el apoyo de la oposici\u00f3n nacionalista prooccidental.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, en los \u00faltimos a\u00f1os han llegado a Bielorrusia una especie de YouTube de izquierdas ruso y las krushki marxistas (peque\u00f1as organizaciones de autoeducaci\u00f3n). Sin embargo, gran parte de su contenido no tiene que ver tanto con su propio programa como con la cr\u00edtica a la oposici\u00f3n prooccidental. Tratan de seducir a su p\u00fablico con recuerdos nost\u00e1lgicos de la \u00e9poca sovi\u00e9tica y temas de resentimiento sovi\u00e9tico en vez de proponer un programa positivo para construir un amplio movimiento social y democr\u00e1tico. Este YouTube de izquierdas y las krushki no est\u00e1n mal en si mismas, pero no pueden considerarse la \u00fanica estrategia para la izquierda, como pretenden a menudo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>-\u00bfQu\u00e9 postura mantienen estos diversos grupos en esta coyuntura pol\u00edtica y ante la revuelta?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">KK: Parte de la izquierda est\u00e1 dispuesta a apoyar directamente la protesta liberal, sobre todo con la participaci\u00f3n de los y las activistas de base y declaraciones de respaldo. Otra parte considera que la gente tiene derecho a manifestarse, que la violencia policial es inaceptable e indignante y que ha habido fraude electoral, pero que no puede tomar partido por la oposici\u00f3n liberal, porque sus objetivos son continuar con la privatizaci\u00f3n de las empresas, recortar la sanidad gratuita e implantar la flexibilidad laboral en mayor grado que la que ya tenemos ahora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recientemente ha surgido un peque\u00f1o grupo de base con el fin de incorporar demandas econ\u00f3micas y sociales en la plataforma de movilizaciones obreras, pues hoy por hoy todas las acciones de la clase trabajadora se centran en demandas pol\u00edticas generales: dimisi\u00f3n de Lukashenko, liberaci\u00f3n de los presos y las presas pol\u00edticas, enjuiciamiento de las fuerzas de seguridad y elecciones justas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">VS: Todos los partidos de izquierda se negaron a participar en la elecci\u00f3n presidencial durante la pandemia; y de todos modos no ten\u00edan recursos suficientes para movilizar a la gente com\u00fan y a los y las activistas para transformar el descontento popular con Lukashenko en un programa socialista. Al mismo tiempo, despu\u00e9s de que el Estado haya comenzado a utilizar la represi\u00f3n contra candidatos alternativos y sus simpatizantes antes de las elecciones, muchas krushki y activistas de YouTube decidieron no tomar nota. Siguieron rechazando toda oposici\u00f3n a Lukashenko; algunas buscaron similitudes con el Euromaid\u00e1n, previendo un final catastr\u00f3fico y la represi\u00f3n por grupos de extrema derecha. Pero en su mayor parte insisten en una artera estrategia de desarrollar el YouTube de izquierdas y las krushki mientras el Estado se las tiene que ver con la oposici\u00f3n democr\u00e1tica prooccidental.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A mi modo de ver, esta posici\u00f3n es un grave error, porque ignora el estado de \u00e1nimo en la poblaci\u00f3n bielorrusa. La gente est\u00e1 realmente harta del r\u00e9gimen de Lukashenko, y est\u00e1 claro que la izquierda tiene que partir de ah\u00ed y no dedicarse a acusarles de ser un reba\u00f1o ciego que llevar\u00e1 el pa\u00eds a una econom\u00eda de mercado plena. Bajo el r\u00e9gimen de Lukashenko, las organizaciones obreras o populares nunca ser\u00e1n capaces de cambiar la situaci\u00f3n. Al mismo tiempo, cuando en el cuarto d\u00eda de revuelta las masas obreras salieron a la calle y la posibilidad de que se convocaran huelgas parec\u00eda real, casi ninguna organizaci\u00f3n o partido de izquierda se opuso de hecho a esta iniciativa. Todas tratan de organizar un movimiento huelgu\u00edstico y proponen reivindicaciones sociales y econ\u00f3micas para que estas protestas no se limiten a una cuesti\u00f3n electoral y asuman un programa social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>-\u00bfHasta qu\u00e9 punto participa la clase obrera en la revuelta y qu\u00e9 papel desempe\u00f1an las organizaciones sindicales?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">VS: Colectivos obreros de m\u00e1s de veinte empresas y organismos estatales han expresado su deseo de ir a la huelga. Despu\u00e9s de las primeras declaraciones despectivas de Lukashenko sobre las huelgas (\u201cha habido una veintena de huelguistas en alguna f\u00e1brica\u201d, afirm\u00f3), personal de la F\u00e1brica de Tractores de Minsk marcharon a trav\u00e9s de Minsk hasta el Parlamento para demostrar su oposici\u00f3n. A mi juicio, esto no tiene que ver espec\u00edficamente con la conciencia de clase, pues coincidi\u00f3 con las cadenas de solidaridad contra la violencia. Sin embargo, el 14 de agosto, fuera del Parlamento, pudimos ver a grupos de obreros y obreras con pancartas que dec\u00edan \u201cSomos trabajadores, no ovejas\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">KK: Solo existe un sindicato nacional importante, la Federaci\u00f3n Sindical de Bielorrusia, que forma parte del aparato burocr\u00e1tico del r\u00e9gimen de Lukashenko. Todas sus actividades se reducen a organizar celebraciones de fiestas nacionales y repartir vales para casas de veraneo. Este sindicato no tiene nada que ver con la protecci\u00f3n de los derechos de los trabajadores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los escasos sindicatos que se formaron al calor de las movilizaciones obreras de comienzos de la d\u00e9cada de 1990 fueron disueltos. Tan solo en unas pocas empresas hay c\u00e9lulas, por ejemplo del Sindicato Independiente Bielorruso. Estos sindicatos independientes se parecen hoy m\u00e1s bien a ONG, viven menos de las cotizaciones obreras que de subsidios extranjeros. Sus actividades se centran en la asistencia jur\u00eddica a las personas que la solicitan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La \u00faltima huelga importante del personal del metro en 1995 fue aplastada brutalmente por el gobierno de Lukashenko. Desde entonces no se ha vuelto a hablar de ir a la huelga. Actualmente estamos asistiendo a la primera gran movilizaci\u00f3n de protesta de la clase trabajadora desde entonces. De momento, estas movilizaciones parecen m\u00e1s bien reuniones con la direcci\u00f3n de las empresas, los sindicatos amarillos y las autoridades locales. Nos ha llegado la noticia de que el 17 de agosto, los mineros de Belaruskali [mina de potasa] est\u00e1n planeando una huelga (la c\u00e9lula del Sindicato Independiente ha sobrevivido all\u00ed; su presidente casi muere a causa de la paliza que le dieron durante su detenci\u00f3n). Colectivos obreros de grandes f\u00e1bricas han amenazado con ir a la huelga y esto ha forzado a las autoridades, al menos de momento, a frenar la violencia policial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta ahora, en las movilizaciones obreras solo se han formulado demandas democr\u00e1ticas generales, en l\u00ednea con la amplia protesta de tipo liberal. Las manifestaciones han marcado sin duda una nueva tendencia: los partidos pol\u00edticos tradicionales, sean de izquierda o de derecha, pr\u00e1cticamente no han desempe\u00f1ado papel alguno en ellas. La inspiraci\u00f3n ideol\u00f3gica y pr\u00e1ctica ha venido m\u00e1s bien de los medios en sentido amplio, entre ellos las redes sociales. Quien dispone de un medio de comunicaci\u00f3n potente controla las mentes y actualmente los medios potentes est\u00e1n en manos de quienes promueven el programa liberal y nacionalista. Y si adoctrinan a la clase trabajadora, \u00bfde d\u00f3nde puede venir un movimiento obrero con conciencia de clase?<\/p>\n<p><strong>* Ksenia Kunitskaya<\/strong> forma parte de la redacci\u00f3n de la revista electr\u00f3nica Poligraf. Vitaly Shkurin vive en Bielorrusia y es autor de September, una plataforma de medios de izquierda que abarca el espacio posovi\u00e9tico.<\/p>\n<p><strong>** Volodymyr Artiukh<\/strong> es doctor en sociolog\u00eda y antropolog\u00eda social, especializado en la econom\u00eda pol\u00edtica de las sociedades posovi\u00e9ticas. Es uno de los editores de Commons: Journal of Social Criticism.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La protesta ha cambiado en los \u00faltimos d\u00edas al convertirse en un movimiento m\u00e1s amplio de la clase obrera con amplias movilizaciones en los centros de trabajo.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":13344,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[],"tags":[703604571,17212,703604572,703604573],"class_list":["post-13338","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","tag-alexander-lukashenko","tag-america-latina","tag-poligraf","tag-un-mundo-justo","fallback-thumbnail"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/Bielorusia2208-3567053808-1598106759662.jpg?fit=640%2C427&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-3t8","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13338","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=13338"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13338\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13715,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13338\/revisions\/13715"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/13344"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=13338"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=13338"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=13338"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}