{"id":13318,"date":"2020-08-20T16:14:29","date_gmt":"2020-08-20T14:14:29","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=13318"},"modified":"2020-08-20T16:56:56","modified_gmt":"2020-08-20T14:56:56","slug":"socialismo-coyoacan-en-la-medianoche-del-siglo-80-anos-del-asesinato-de-leon-trotsky","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=13318","title":{"rendered":"Socialismo &#8211; Coyoac\u00e1n, en la medianoche del siglo. 80 a\u00f1os del asesinato de Le\u00f3n Trotsky.  [Dossier]"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\"><strong>80 a\u00f1os despu\u00e9s de que se echaran siete llaves sobre su sepulcro, odiado por igual por el estalinismo como por la reacci\u00f3n (su nombre es al mismo tiempo uno de los blancos de la intelectualidad neoliberal y de la que rodea a Putin), Trotsky sigue siendo uno de nuestros enlaces en el tiempo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Pepe Guti\u00e9rrez \u00c1lvarez *&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/\">Viento Sur<\/a>, 15-8-2020<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 20-8-2020 <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">El momento de su asesinato fue pr\u00f3digo en noticias. Despu\u00e9s de anexionarse Austria (13\/03\/1938) y de invadir Checoslovaquia (15-03-1939), se firma el pacto nazi-sovi\u00e9tico (22\/08\/1939),&nbsp; le toca el turno a la ocupaci\u00f3n de Polonia (1\/08\/1939), comienza la II Guerra Mundial, en junio de 1940 los nazis ocupan Par\u00eds, y d\u00edas antes de que Mercader cumpla su mandato, estamos al principios de los bombardeos sistem\u00e1ticos de la Luftwaffe sobre Gran Breta\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">A los militantes del POUM (Partido Obrero de Unificaci\u00f3n Marxista), la noticia de su muerte les llega en los campos de concentraci\u00f3n o en la clandestinidad francesa. No se trata, claro est\u00e1, de una coyuntura con mucho espacio para que provocara la \u201cindignaci\u00f3n y el dolor\u201d entre la \u201cclase trabajadora\u201d, tal como declaraba Joseph Hansen, el joven secretario y militante del Socialist Worker\u2019s Party (SWP, secci\u00f3n estadounidense de la Cuarta Internacional), que fue quien arrebat\u00f3 el piolet a Ram\u00f3n Mercader. Aunque el&nbsp; impacto que caus\u00f3 entre mucha gente de izquierdas es incuestionable.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Su sepelio \u2013que en un principio estaba previsto en Nueva York pero el gobierno del New Deal no se atrevi\u00f3 a dar un visado ni a su cad\u00e1ver- fue acompa\u00f1ado por unas trescientas mil personas, en su inmensa mayor\u00eda pobres que, de alguna manera, sent\u00edan que la v\u00edctima pod\u00eda ser algo propio. Por las calles resonaba el \u201cGran Corrido de Le\u00f3n Trotsky\u201d, compuesto por un bardo an\u00f3nimo, y en el que destacan estrofas como la siguiente: \u201cMuri\u00f3 Le\u00f3n Trotsky asesinado\/de la noche a la ma\u00f1ana\/porque hab\u00edan premeditado\/ venganza tarde o temprana. Fue un d\u00eda martes por la tarde\/esa tragedia fatal\/ que ha conmovido el pa\u00eds\/y a toda la capital\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Por su parte, tampoco la prensa diaria profundiz\u00f3 especialmente sobre la cuesti\u00f3n. En l\u00edneas generales enfoc\u00f3 el drama como un \u201cajuste de cuentas\u201d entre comunistas, cuando no coment\u00f3 favorablemente el asesinato reclamado no solamente por los peri\u00f3dicos comunistas oficiales sino tambi\u00e9n por sectores de la derecha, como por ejemplo los de la cadena Hearts. En la URSS, Pravda titul\u00f3 la noticia como \u201cLa muerte de un esp\u00eda internacional\u201d, de un \u201chombre cuyo nombre pronuncian con desprecio y maldiciones los trabajadores del mundo entero\u201d. En un art\u00edculo aparecido en diciembre de 1987, el historiador y general Dimitri Volkogonov detallaba la reacci\u00f3n de Stalin, contando que \u201cley\u00f3 con atenci\u00f3n el art\u00edculo e hizo una mueca\u2026 Resulta que todo ha quedado en un caso de espionaje y yo he luchado todos estos a\u00f1os contra un esp\u00eda. \u00bfPor qu\u00e9 tanto lujo de detalles? \u00a1Parece como si el asesinato hubiera ocurrido en Mosc\u00fa\u00a1\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Parec\u00eda evidente que la \u201cactualidad de la revoluci\u00f3n\u201d proclamada desde la III Internacional, hab\u00eda desaparecido. Manuel Fern\u00e1ndez Grandizo (G. Munis), que hab\u00eda embarcado hacia M\u00e9xico a fines de 1939, estableci\u00f3 por entonces una relaci\u00f3n personal con Trotsky y su compa\u00f1era, Natalia Sedova, y Trotsky le pidi\u00f3 que se hiciera responsable de la secci\u00f3n mexicana, muy desorientada tras el abandono de Diego Rivera. Fue Munis el que&nbsp; tom\u00f3 la palabra en el sepelio de Trotsky en el Pante\u00f3n Moderno e \u201cintervino repetidamente en el proceso incoado contra el asesino como representante de la parte acusadora. Se enfrent\u00f3 decididamente a los parlamentarios estalinistas, tambi\u00e9n a la campa\u00f1a de la prensa estalinista mexicana, que acusaba a Munis, V\u00edctor Serge, Juli\u00e1n Gorkin (todav\u00eda en el POUM) y Marceau Pivert de agentes de la Gestapo. Pese a la amenaza de muerte realizada por los estalinistas, Munis ret\u00f3 a los diputados mexicanos que le calumniaban a renunciar a la inmunidad parlamentaria para enfrentarse a ellos ante un tribunal\u201d [1].<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Frente a la indiferencia o a la maldici\u00f3n se erigen unas pocas voces ilustradas que denuncian el asesinato y que acusan sin ambages a los responsables. Fue el caso del compa\u00f1ero de viaje del SWP,&nbsp; James T. Farrell (1904-1979), c\u00e9lebre autor de la novela Studs Ludigan, que&nbsp; recordaba en su particular \u201ctributo al gran viejo\u201d c\u00f3mo al final de su vida, al declarar ante la Comisi\u00f3n Dewey, Trotsky, evocando un momento de su adolescencia, resumi\u00f3 as\u00ed toda su trayectoria y su fe: \u201cSe\u00f1oras y se\u00f1ores de la Comisi\u00f3n: la experiencia de mi vida, en la que no faltaron los \u00e9xitos y los fracasos, lejos de destruir mi fe en el futuro brillante y claro de la humanidad, me ha dado por el contrario, un temple indestructible. Esta fe en la raz\u00f3n, en la verdad, en la solidaridad humana que a los 18 a\u00f1os me llev\u00f3 al barrio obrero de la provinciana ciudad rusa de Nikolaief, la he conservado total y enteramente. Se ha vuelto m\u00e1s madura, pero no menos ardiente. En la formaci\u00f3n misma de esta Comisi\u00f3n\u2026veo un nuevo y magn\u00edfico refuerzo del optimismo revolucionario que constituye el elemento fundamental de mi vida\u201d. Farrell destaca c\u00f3mo aquel \u201cescolar que sale en busca de los obreros (\u201csin esperar ni preguntar a nadie\u201d) hasta el revolucionario veterano, grande en su destierro, persiste confesando su \u201cfe en la raz\u00f3n, en la verdad y en la solidaridad humana\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Igualmente aparecen voces potentes en Am\u00e9rica Latina, en parte por la proximidad del evento, en parte por la lejan\u00eda de la guerra, y en parte tambi\u00e9n por la pasi\u00f3n que todav\u00eda suscitaba el \u201cproceso de la revoluci\u00f3n rusa (que) contin\u00faa abierto y lo estar\u00e1 todav\u00eda durante mucho tiempo\u201d, dec\u00eda Ciro Alegr\u00eda [2], quien declara: \u201cEsta revoluci\u00f3n del a\u00f1o 17 libra a\u00fan su batalla, que ser\u00e1 m\u00e1s dura en el momento en que decida campar por el mundo o cuando sus adversarios se le abalancen en un intento de ahogarla\u201d. Desde esta perspectiva, contempla&nbsp; \u201ccon tristeza y angustia\u201d la muerte de Le\u00f3n Trotsky, al que define como \u201cun hombre de pensamiento y un hombre de acci\u00f3n y, sobre todo, en la acepci\u00f3n m\u00e1s amplia del t\u00e9rmino, un revolucionario\u201d. Esto por m\u00e1s que sus enemigos hayan llevado una \u201ccampa\u00f1a mundial de desprestigio\u201d, lo que no era \u201cm\u00e1s que la en\u00e9sima repetici\u00f3n de c\u00f3mo la&nbsp; \u201chistoria nuestra que la humanidad llama sue\u00f1os a las realidades distantes\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">En opini\u00f3n de Ciro, Trotsky no fue un simple&nbsp; idealista; lo hab\u00eda demostrado \u201cmanejando el m\u00e9todo marxista y una vez conseguida la victoria inicial dentro de Rusia, arquitectur\u00f3 un plan revolucionario factible y cuya eficacia, en todo caso, es imposible negar a menos que se asuma, el papel de augur gitano\u201d. No cabe hablar pues de \u201cfalta de realismo\u201d, esta es -dentro del lenguaje revolucionario- \u201cuna palabra peligrosa\u201d. El \u201crealismo\u201d de Trotsky es el de Lenin\u201d que supo conjugar la NEP con el \u201cesp\u00edritu revolucionario\u201d. Trotsky combati\u00f3&nbsp; \u201cpor hacer triunfar su concepto, ha vivido una existencia heroica de cuyo m\u00e9rito est\u00e1 llamado a atestiguar el tiempo\u201d. Destaca&nbsp; \u201cde modo especial su labor de escritor, pues en Trotsky, escribir era tambi\u00e9n una manera de actuar (\u2026)&nbsp; Due\u00f1o de un estilo brillante, con una claridad expositiva y una habilidad pol\u00e9mica realmente extraordinarias, escribir le significaba combatir, atacar, defender, sembrar. En una palabra, actuar. Su pensamiento trabajaba por hacerse acci\u00f3n cada d\u00eda y es como un s\u00edmbolo el hecho de que Trotsky haya muerto con el cr\u00e1neo hendido por un golpe de pica\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Ciro concluir\u00e1 diciendo que \u201cse acalle la vocingler\u00eda, Trotsky surgir\u00e1 en la historia como un hombre que intervino con decisi\u00f3n y lucidez, en una gran parte de la jornada del mundo\u201d, por otro lado, Ciro entiende que en relaci\u00f3n a \u201cla contienda entre Trotsky y Stalin se han dicho muchas palabras in\u00fatiles y ser\u00e1 muy rara la voz que haya hablado por encima de las necesidades subalternas de una u otra facci\u00f3n. De todos modos, el hecho de que Stalin ganara la partida a Trotsky prueba ya que es un luchador h\u00e1bil. Con esto no aludo a las cruentas purgas moscovitas que hirieron de mala manera el coraz\u00f3n de los revolucionarios del mundo. Me refiero al tiempo en que ambos se enfrentaron dentro de la misma Rusia y Stalin venci\u00f3. Pero la prueba de qui\u00e9n tuvo la raz\u00f3n no ha llegado todav\u00eda\u2026\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Por su parte,&nbsp; Ernesto Montenegro titula su trabajo Trotsky, maestro de conciencias [3], en el que comienza recreando una escena de la miseria de un extranjero en EE UU para asegurar que de \u201chaber presenciado esa simple escena, que a muchos parecer\u00eda grotesca o cuando m\u00e1s divertida, el gran coraz\u00f3n de Trotsky se hubiese emocionado. Habr\u00eda sonre\u00eddo y estrechado la mano del viejo, con efusi\u00f3n de camarada\u201d. Luego se refiere al \u201chero\u00edsmo moral de un padre La Casas\u201d, para establecer una comparaci\u00f3n de una actitud que \u201cpresupone no s\u00f3lo el riesgo de la vida, sino tambi\u00e9n el sacrificio cotidiano de amigos, familia, comodidades corporales resignaci\u00f3n al malentendido del vulgo y a la calumnia de los grupos interesados, y la renuncia a eso que los te\u00f3logos llaman el respeto humano\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">El escritor cree que en el revolucionario asesinado&nbsp; \u201ctodo es claro, firme y rotundo. Sus sesenta a\u00f1os corren rectos tras su misi\u00f3n, sin un desfallecimiento Su enemigo Stalin le salv\u00f3 de ver emporcarse su ideal en las componendas y claudicaciones de que, sin embargo, deb\u00eda de ser acusado un d\u00eda y en las cuales su rival hab\u00eda de caer realmente a\u00f1os m\u00e1s tarde. La orgullosa vida de Trotsky, ha dicho alguien. Magn\u00edfico orgullo ese que sostiene a un hombre por m\u00e1s de veinte a\u00f1os de destierro, y que en la agon\u00eda le impulsa a confirmar su fe en el porvenir de la humanidad. Ante su ejemplo, uno no puede dejar de decirse: puede que el comunismo de Trotsky no sea \u201ctoda\u201d la verdad, puede que su doctrina llegue a ser superada por una f\u00f3rmula m\u00e1s flexible, que abrace toda la complejidad&nbsp; de la naturaleza humana y los anhelos inefables del esp\u00edritu, una sociedad en que el luchador halle ocasi\u00f3n de emplearse en la lucha, el so\u00f1ador en su sue\u00f1os y hasta el m\u00edstico en recogimiento ultraterreno Pero la vida de Trotsky, su pensamiento, su conciencia, alumbrar\u00e1n el porvenir como una antorcha encendida y chispeante, en que un h\u00e9roe genial fundi\u00f3 sus experiencias y sus angustias, el fracaso pol\u00edtico, sus hijos muertos en rehenes, su errancia por el mundo ante el acoso de sus enemigos, vaciando su pensamiento en palabras recias y bru\u00f1idas de artista, de ap\u00f3stol y de pensador\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">En su obituario El \u00faltimo combatiente [4], el escritor chileno Manuel Rojas (1896-1973) escribir\u00e1 que su muerte pon\u00eda \u201cpunto final a la historia del partido bolchevique ruso. Un gran partido muere con el gran hombre que era su \u00faltimo combatiente. Con el partido y con el hombre termina, de una vez&nbsp; y para siempre, en todos sus aspectos vitales inmediatos, el movimiento social y pol\u00edtico que ese partido y los hombres que&nbsp; los forman promovieron en Rusia y que tanto alcance&nbsp; y trascendencia ha tenido en el mundo. Empez\u00f3 a declinar con la muerte de Lenin, que trajo como consecuencia el aislamiento y la persecuci\u00f3n de Trotsky; muere definitivamente con \u00e9ste. Definitivamente, porque lo que queda, aquello que en el terreno social y pol\u00edtico fue realizado por ese partido y&nbsp; por esos hombres es un organismo que est\u00e1 muy lejos de esos hombres y de ese partido: un Estado obrero degenerado, como el mismo Trotsky dec\u00eda\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">De hecho, esta definici\u00f3n pertenec\u00eda a Vladimir Ilich Lenin, que al decir de Rojas \u201cmuri\u00f3 a tiempo, o sea, cuando la revoluci\u00f3n rusa parec\u00eda ser todav\u00eda una revoluci\u00f3n, el solitario de Coyoac\u00e1n debi\u00f3 contemplar, durante todos los a\u00f1os de persecuci\u00f3n y de destierro, c\u00f3mo su obra, a la que dedic\u00f3 muchos o todos sus a\u00f1os de juventud y madurez, iba siendo \u2014como \u00e9l mismo lo denunci\u00f3\u2014 traicionada. Esto, sin embargo, doloroso para \u00e9l, lo agrand\u00f3 en s\u00ed mismo y ante los dem\u00e1s\u201d. Pero la grandeza de Trotsky no radicaba en ser un hombre de partido, o de haber hecho la revoluci\u00f3n, sino, en primer lugar, porque cre\u00f3 partido y acontecimientos o contribuy\u00f3 a crearlos, y en \u201csegundo lugar, porque mientras el uno, una vez salido de sus&nbsp; manos, degener\u00f3, y el otro se apag\u00f3 con \u00e9l mismo, \u00e9l, en cambio no hizo sino crecer y afirmar, de modo que podemos estimar eterna, su personalidad. Podr\u00e1 el Estado obrero degenerado de hoy descender hasta llegar a ser no m\u00e1s que una aldea burocr\u00e1tica idiota y podr\u00e1 ma\u00f1ana el partido bolchevique, despu\u00e9s de fr\u00edo examen, ser declarado un organismo m\u00e1s bien pernicioso que beneficioso para la causa de la revoluci\u00f3n socialista; todo eso podr\u00e1 suceder. A pesar de eso, y a pesar de muchas cosas m\u00e1s, Trotsky permanecer\u00e1. Este hombre no pertenece solo a la clase obrera, a los partidos revolucionarios o al socialismo. Pertenece a la humanidad, as\u00ed como pertenecen ya Lenin, Engels y Karl Marx\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Rojas admiraba al revolucionario pero tambi\u00e9n al escritor, a su \u201centidad humana\u201d. Su figura \u2013dice- \u201cno tiene, dentro de las filas de los militantes del socialismo, semejante alguno ni lo tendr\u00e1 en muchos a\u00f1os. Tal vez no lo tendr\u00e1 nunca ya. Tampoco lo tiene en otros campos. Su profundidad de visi\u00f3n, su certeza de predicci\u00f3n, la honradez de su conducta, su valor moral, mental y f\u00edsico, su hondo sentido de lo que es el hombre y de lo que debe ser, son cualidades que se dan dif\u00edcilmente en un solo ser humano. En \u00e9l se dio todo junto y con una generosidad ejemplar\u201d. Y concluye diciendo: \u201cEl hombre que lo mat\u00f3 y los hombres que mandaron matarlo no supieron lo que hac\u00edan. Al asesinar&nbsp; a Lev Davidovich eliminaron al \u00fanico hombre que pod\u00eda haberles dicho c\u00f3mo podr\u00edan ellos sobrevivir\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Otro sudamericano ilustre, el abogado nicarag\u00fcense Adolfo Zamora, compa\u00f1ero de Sandino [5] , autor del pr\u00f3logo de una edici\u00f3n popular mexicana de algunos de los \u00faltimos escritos de Trotsky relacionados con la conspiraci\u00f3n que culminar\u00eda con su asesinato y que, con el t\u00edtulo de Los g\u00e1ngsters de Stalin (Ed. Am\u00e9rica, M\u00e9xico, 1940, pp., 11-12; reedici\u00f3n en Ed. Renacimiento, Sevilla, 2020) apareci\u00f3 a finales de septiembre de 1940, y en el que escribi\u00f3: \u201cCiertamente, el asesinato de Trotsky es un triunfo que se apunta el Kremlin. Con Trotsky ha sido totalmente liquidado el grupo directivo de la revoluci\u00f3n de octubre. El `inmenso error\u00b4 de 1928 \u2013desterrar a Trotsky- ha sido `corregido\u00b4. La muerte ha privado a la clase obrera del gu\u00eda certero de los aciagos decenios del fascismo ascendente, de la descomposici\u00f3n estalinista, de la segunda guerra general imperialista. Triunfante hasta hoy en todos lo frentes, la reacci\u00f3n \u2013por el brazo de Stalin- ha triunfado una vez m\u00e1s\u2026La muerte de Trotsky marca el momento m\u00e1s profundo de las tinieblas del mundo capitalista. Al mismo tiempo denuncia por su encarnizado apresuramiento las angustias en que se debate el r\u00e9gimen burocr\u00e1tico de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Y por ah\u00ed marca el nacimiento de una nueva aurora roja.&nbsp; Stalin razona ahora: sin Trotsky, la Cuarta Internacional no podr\u00e1 emprender nada. Como buen bur\u00f3crata antes y como buen d\u00e9spota ahora, Stalin se equivoca. Trotsky, en los d\u00edas de su destierro, solo, perseguido, pose\u00eda todo el poder de la idea revolucionaria, era el principio de un nuevo impulso de la clase obrera. Stalin, con su inmenso aparato, su poder\u00edo moment\u00e1neo y su GPU, s\u00f3lo representaba el reflujo hist\u00f3rico de ef\u00edmera existencia. La nueva Internacional, creada por el genio de Trotsky, ha alcanzado ya una etapa de desarrollo que la capacidad para hacer frente a las grandes tareas revolucionarias que le reserva el pr\u00f3ximo futuro de la humanidad. La Komintern, en cambio, con toda su vasta arquitectura de esbirros, de soplones, de Pedros (Ger\u00f6e) y Carlos (Vidali), misteriosos y perversos, se desmoronar\u00e1 como un castillo de naipes al primer en\u00e9rgico soplo de la revoluci\u00f3n\u201d. Una revoluci\u00f3n que fue detenida durante las jornadas de junio del 36 en Francia, pero sobre todo en la Espa\u00f1a republicana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">En el que fue quiz\u00e1s el primer art\u00edculo a la altura del personaje, publicado, si no en Espa\u00f1a, s\u00ed para Espa\u00f1a, escrito por Francisco Fern\u00e1ndez Santos&nbsp; para la revista Cuadernos de Ruedo Ib\u00e9rico (n\u00ba 2, agosto-septiembre, 1965), con el t\u00edtulo \u201cTrotsky, nuestro contempor\u00e1neo\u201d, el autor recuerda:&nbsp; \u201cEn este mes de agosto, exactamente el d\u00eda 22, se cumple el vigesimoquinto aniversario del asesinato de una de las personalidades m\u00e1s poderosas y fascinantes, al mismo tiempo que m\u00e1s tr\u00e1gicas, del siglo XX: Le\u00f3n Davidovich Trotsky. El 22 de agosto de 1940, mor\u00eda uno de los fundadores de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, revolucionario hasta el hero\u00edsmo, pensador marxista de gran clase y escritor de exuberantes dotes y fecundidad: una de las principales figuras de esa extraordinaria galer\u00eda de revolucionarios-fil\u00f3sofos que marcaron al mundo para siempre con la garra de la Revoluci\u00f3n de Octubre, hecho fundamental del siglo XX. Con el asesinato de Coyoac\u00e1n se cerraba el ciclo de una de las tragedias m\u00e1s representativas de nuestra \u00e9poca: la de los bolcheviques del a\u00f1o 17; se romp\u00eda el arco de acero de una vida tendida constantemente hacia el objetivo de la revoluci\u00f3n socialista mundial; se extingu\u00eda un europeo universal que hab\u00eda defendido hasta el \u00faltimo aliento la herencia del marxismo cl\u00e1sico y el esp\u00edritu de la Revoluci\u00f3n de Octubre. Significativamente, en el mismo momento de su muerte el mundo se hund\u00eda en un periodo de barbarie y de criminalidad como no hab\u00eda conocido nunca. Los lobos nazis aullaban triunfalmente por las llanuras de Europa, el mundo carcomido de la democracia burguesa parec\u00eda derrumbarse estrepitosamente, y en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, despu\u00e9s de los sangrientos procesos de Mosc\u00fa que liquidaron a toda una generaci\u00f3n de revolucionarios, el estalinismo se estabilizaba como estructura al parecer insustituible del primer pa\u00eds socialista. La revoluci\u00f3n socialista mundial parec\u00eda un sue\u00f1o m\u00e1s ut\u00f3pico que nunca\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Luego, Francisco Fern\u00e1ndez Santos extra\u00eda de su propia memoria, ligada a la izquierda socialista, \u201cla impresi\u00f3n que me produjo la noticia del asesinato de Trotsky. Ten\u00eda yo por entonces once a\u00f1os. Alg\u00fan tiempo antes, registrando en los cajones de libros peligrosos ocultos en alg\u00fan rinc\u00f3n de mi casa, hab\u00eda descubierto dos libros de Trotsky: C\u00f3mo hicimos la Revoluci\u00f3n de Octubre [reeditada por Renacimiento, Sevilla, 2020] y Mis peripecias en Espa\u00f1a [este \u00faltimo traducido por Andreu Nin y con un pr\u00f3logo de Julio \u00c1lvarez del Vayo en que \u00e9ste mostraba sus simpat\u00edas por la figura del autor]. Ambos libros fueron mi primer contacto consciente con la Revoluci\u00f3n rusa y con Trotsky, que en mi esp\u00edritu quedaron desde entonces profundamente unidos. Mi admiraci\u00f3n por una y por otro se fund\u00edan en una misma admiraci\u00f3n. De ah\u00ed que el asesinato de Trotsky fuera para m\u00ed como si hubiesen asesinado a la Revoluci\u00f3n de Octubre\u201d. Y proclamaba: \u201cHan pasado veinticinco a\u00f1os. Mi admiraci\u00f3n de los once a\u00f1os por Trotsky se ha mantenido intacta: es m\u00e1s, se ha profundizado y enriquecido, a medida que iba conociendo su obra de revolucionario y de escritor. Admiraci\u00f3n, naturalmente, cr\u00edtica, no dogm\u00e1tica ni beata\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Sin embargo, no fue as\u00ed. Tuvieron que llegar los a\u00f1os sesenta para que Trotsky fuese nuevamente reconocido, y que obras como la trilog\u00eda que le dedic\u00f3 Isaac Deutscher [6], impactaran en las nuevas generaciones y se\u00f1alaran el inicio de una revalorizaci\u00f3n creciente. Esta trilog\u00eda es muy criticada por Brou\u00e9, y antes que por Brou\u00e9 por Jean Van Heijenoort, entre otros, pero obtuvo una resonancia impresionante en su momento aunque pierde fuerza en el tercer volumen. \u00c9ste se cierra as\u00ed: \u201cTrotsky en algunas ocasiones compar\u00f3 el progreso de la humanidad con la marcha de los peregrinos descalzos que avanzan hacia el santuario dando s\u00f3lo unos cuantos pasos hacia delante cada vez y despu\u00e9s retrocediendo o saltando a un lado para volver a avanzar y desviarse o retroceder; as\u00ed, zigzagueando todo el tiempo, se acercan penosamente a su meta. Trotsky pens\u00f3 que su misi\u00f3n era la de incitar a los peregrinos a seguir avanzando. La humanidad sin embargo, cuando al cabo de cierto progreso sucumbe a una desbandada, permite que aquellos que le instan a continuar su avance, sean injuriados, difamados y atropellados hasta morir. S\u00f3lo cuando ha reanudado su marcha hacia delante rinde un triste homenaje a las v\u00edctimas, atesora su memoria y recoge devotamente sus reliquias; entonces les agradece cada gota de la sangre que entregaron, pues sabe que con esa sangre nutrieron la semilla del futuro\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Este texto fue le\u00eddo y rele\u00eddo por muchos j\u00f3venes antifranquistas de una \u00e9poca en la que comenzaba la crisis de la izquierda tradicional que hab\u00eda ocupado el escenario de la guerra fr\u00eda. Enterrado como un apestado o como un h\u00e9roe magn\u00edfico, pero casi tan lejano como An\u00edbal, Trotsky aparecer\u00e1 en el centro de una recuperaci\u00f3n de la memoria plural del movimiento obrero cl\u00e1sico. Sus obras comenzar\u00e1n a ser reeditadas. En el Estado espa\u00f1ol, esa tarea ser\u00e1 comenzada por Ruedo Ib\u00e9rico, luego ser\u00e1 ampliada por editoriales militantes como&nbsp; Akal, Fontamara (especialmente) o J\u00facar\u2026As\u00ed fue en el periodo que va desde mitad de los a\u00f1os sesenta hasta principios de los a\u00f1os ochenta. Y, despu\u00e9s del largo socav\u00f3n causado por la descomposici\u00f3n del socialismo real, y por la victoria casi total del neoliberalismo que se impone en la antigua Rusia y en China, su aporte personal, intelectual y moral emerge ocupando nuevamente el lugar de S\u00edsifo, quien despu\u00e9s de caer al abismo, volvi\u00f3 a levantar de nuevo la piedra para llevar la llama de los dioses a los humanos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Trotsky puede ser reconocido por una suma de aportes. Siendo el m\u00e1s joven de la izquierda socialdem\u00f3crata fue un cr\u00edtico del lado autoritario de cierto bolchevismo, el l\u00edder m\u00e1s reconocido de la revoluci\u00f3n de 1905,&nbsp; esboz\u00f3 una puesta al d\u00eda de la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente ya expresada por Karl Marx en 1848 cuando qued\u00f3 claro que la burgues\u00eda tem\u00eda su propia revoluci\u00f3n, am\u00e9n del autor del Manifiesto de Zimmerwald;&nbsp; en su fase bolchevique su actuaci\u00f3n en el proceso revolucionario de 1917 fue legendaria, sobre todo cuando lider\u00f3 la toma del Palacio Invierno, pero ante todo y sobre todo como el personaje que fue capaz de crear y de llevar hasta la victoria a un Ej\u00e9rcito Rojo que casi se sac\u00f3 de la manga, y tambi\u00e9n fue uno de los principales art\u00edfices y te\u00f3ricos de los cuatro primeros Congresos de la III Internacional\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Se trayectoria ulterior en oposici\u00f3n a la burocracia ascendente la tuvo que liderar casi en solitario, y aport\u00f3 los primeros y m\u00e1s depurados an\u00e1lisis del desarrollo de la burocracia que un\u00eda la \u201cde siempre\u201d (heredada del zarismo que se ti\u00f1\u00f3 de rojo), y la nueva surgida de los \u201cpeligros profesionales del poder\u201d (Christian Rakovsky). Desde su tercer exilio pas\u00f3 a ser una pesadilla para Stalin mientras trat\u00f3 de crear una nueva Internacional contra el reloj, consciente de que solamente la revoluci\u00f3n pod\u00eda evitar el estallido de una nueva Guerra Mundial que convertir\u00eda la anterior en un mero ensayo. Asesinado hace 80 a\u00f1os, su legado y sus aportaciones fueron recuperadas por una parte de las nuevas generaciones contestatarias; no como el final de una tradici\u00f3n marxista sino como el nexo m\u00e1s potente entre el pasado y un presente en el que el dilema entre el socialismo \u2013reinventado- y la barbarie, resulta m\u00e1s tenebroso que nunca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>*<\/strong> Pepe Guti\u00e9rrez-\u00c1lvarez es escritor y miembro del Consejo Asesor de Viento Sur. Este texto es una adaptaci\u00f3n del \u00faltimo cap\u00edtulo del libro del autor, El fantasma de Trotsky (Espa\u00f1a 1916-1940), publicado en Espuela de Plata, Renacimiento, Sevilla, 2012.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><u>Notas<\/u><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[1] Documentos sobre el trotsquismo espa\u00f1ol (Ed. De la Torre, Madrid, 1996; 27-28). El discurso de Munis est\u00e1 reproducido en su apartado 3.32. Personaje singular, Munis particip\u00f3 en la creaci\u00f3n de la IV Internacional y coincidi\u00f3 con Trotsky y Natalia Sedova en M\u00e9xico. Al final de los a\u00f1os cuarenta rompi\u00f3 con la Internacional y se exigi\u00f3 como el autor de un Nuevo Manifiesto Comunista desde el que trat\u00f3 de liderar, sin \u00e9xito, una nueva corriente marxista internacional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[2] Escritor peruano (1897-1967), Ciro consigui\u00f3 un prestigio mundial con su novela El mundo es ancho y ajeno. Alegr\u00eda, como Jos\u00e9 Maria Arguedas, mostr\u00f3 en alg\u00fan momento una viva simpat\u00eda por Trotsky. Ciro fue alumno de C\u00e9sar Vallejo, quien dijo que Trotsky era \u201cla parte m\u00e1s roja de la bandera proletaria\u201d. Desde muy joven intervino en actividades pol\u00edticas y en defensa de los ind\u00edgenas y de las clases sociales m\u00e1s explotadas. Fue uno de los m\u00e1s importantes representantes de la literatura indigenista americana. En 1931 estuvo un a\u00f1o en la c\u00e1rcel y posteriormente fue deportado a Chile, en 1934. En esta etapa se dedic\u00f3 de lleno a la literatura y escribi\u00f3 p\u00e1ginas significativas de su literatura, obtuvo varios premios por sus novelas, otorgados por editoriales chilenas, por la editorial Farrar &amp; Rinehart Company de EEUU y otros. Vivi\u00f3 durante varios a\u00f1os en EE UU, Puerto Rico y Cuba; y&nbsp; regres\u00f3 en 1957 al Per\u00fa. Despu\u00e9s de su novela premiada, El mundo es ancho y ajeno (1941), no tuvo una gran producci\u00f3n, salvo algunos cuentos y relatos. Este trabajo \u2013Perfil de un revolucionario\u2013 lo public\u00f3 en 1940 en Chile durante su exilio. Ciro Alegr\u00eda naci\u00f3 en la hacienda Quilca,&nbsp; Provincia de S\u00e1nchez Carri\u00f3n, Departamento de La Libertad, Per\u00fa el 4 de noviembre de 1909&nbsp; y realiz\u00f3 sus primeros estudios en Cajamarca y en la Universidad nacional de&nbsp; la ciudad de Trujillo, cerca de la costa. Hizo incursiones en el periodismo, en los diarios El Norte y La Industria de Trujillo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[3] Escritor chileno (1885-1967), destac\u00f3 como periodista en Chile y en EE UU, donde vivi\u00f3 largos a\u00f1os y fund\u00f3 una revista. Fue fundador, profesor y director de la primera Escuela de Periodismo en Chile, autor de Puritania y de Mi t\u00edo Ventura. Algunos escritores modernos de Estados Unidos (1937), semblanzas y cr\u00edtica. P\u00f3stumamente aparecieron Mis contempor\u00e1neos (1968), Viento norte, viento sur (1968) y Memorias de un desmemoriado (1970). Su cr\u00f3nica sobre la muerte de Trotsky est\u00e1 fechada en Nueva York, el 12 de octubre de 1940.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[4] Escritor nacido en Buenos Aires e incorporado a la literatura chilena, tras radicar en Chile desde 1924. Su obra principal es narrativa y se caracteriza por una observaci\u00f3n de medios y caracteres propia del realismo, pero que supera las recetas tradicionales de esta tendencia. Abundan en sus novelas los desheredados de la fortuna, los peque\u00f1os delincuentes y dem\u00e1s habitantes de los barrios pobres y marginales, retratados sin truculencia ni compasi\u00f3n. De 1932 data su inicial Lanchas en la bah\u00eda, a la que siguen cuatro novelas protagonizadas por una suerte de heter\u00f3nimo del autor, Aniceto Hevia: Hijo de ladr\u00f3n (considerada su trabajo m\u00e1s t\u00edpico y logrado, 1951), Mejor que el vino (1958), Sombras contra el muro (1964) y La oscura vida radiante (1971). Ha publicado, asimismo, recopilaciones de cuentos como Hombres del sur (1926) y El bonete maulino (1968, en su forma definitiva), un libro de poemas Tonada del transe\u00fante (1927) y un tomo de memorias, Im\u00e1genes de infancia (1955).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[5] Adolfo Zamora Padilla, estudi\u00f3 derecho en Par\u00eds y M\u00e9xico, y fue profesor, abogado y amigo de Trotsky, verdadero tutor de su nieto Esteban Volkow. Su hermano Francisco Zamora Padilla, periodista y reconocido marxista,&nbsp; fue el \u00fanico miembro mexicano de la Comisi\u00f3n Dewey<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[6] [Nota de la redacci\u00f3n. La trilog\u00eda est\u00e1 compuesta por: \u201cEl profeta armado: Trotsky, 1879-1921\u201d (1054), \u201cEl profeta desarmado: Trotsky, 1921-1929\u201d (1959) y \u201cEl profeta desterrado: Trotsky, 1929-1940\u201d (1963). Edici\u00f3n de la trilog\u00eda el a\u00f1o 2015&nbsp; en LOM Ediciones, Santiago de Chile, 2015].<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>80 a\u00f1os del asesinato de Le\u00f3n Trotsky<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Gustavo Buster\/Daniel Ravent\u00f3s *<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><a href=\"https:\/\/www.sinpermiso.info\/\">Sin Permiso<\/a>, 16-8-2020<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">El conde Czernin fue un reaccionario sin fisuras. Entre su hoja de servicios cabe destacar que fue el representante austr\u00edaco en las negociaciones de Brest-Litovsk en 1918. La otra parte era la delegaci\u00f3n de la reciente revoluci\u00f3n rusa. Este conde tan harto qued\u00f3 de la inteligencia e inflexibilidad de Trotsky como comisario del pueblo de asuntos exteriores y jefe de la delegaci\u00f3n sovi\u00e9tica, que expres\u00f3 m\u00e1s de una vez su deseo ardiente de que apareciera una Charlotte Corday que eliminara al jefe revolucionario. El 20 de agosto se cumple el 80 aniversario del asesinato del fundador del Ej\u00e9rcito Rojo y \u201csu\u201d Charlotte Corday fue el militante del PSUC Ram\u00f3n Mercader, cumpliendo el plan de asesinarlo que Stalin empez\u00f3 a concebir solamente 13 a\u00f1os despu\u00e9s de las negociaciones de Brest-Litovsk y que se empez\u00f3 a preparar concienzudamente desde 1934.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-default\"><figure class=\"alignleft size-large is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"13324\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=13324\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/Socialismo-II-1.jpg?fit=647%2C477&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"647,477\" data-comments-opened=\"0\" data-image-title=\"Socialismo-II-1\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/Socialismo-II-1.jpg?fit=647%2C477&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/Socialismo-II-1.jpg?resize=613%2C451&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-13324\" width=\"613\" height=\"451\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/Socialismo-II-1.jpg?w=647&amp;ssl=1 647w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/Socialismo-II-1.jpg?resize=300%2C221&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/Socialismo-II-1.jpg?resize=109%2C80&amp;ssl=1 109w\" sizes=\"auto, (max-width: 613px) 100vw, 613px\" \/><figcaption>Lenin y Trotsky rodeados de soldados en Petrogrado, 1921. <\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">El asesino de Trotsky, Ram\u00f3n Mercader, muri\u00f3 en La Habana el 18 de octubre de 1978, despu\u00e9s de recibir en 1961 en Mosc\u00fa la medalla que supon\u00eda la mayor distinci\u00f3n en la URSS desde 1934 a 1991: la estrella de H\u00e9roe de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Sobre la vida y la obra del revolucionario ruso se ha escrito tanto que cualquier pretensi\u00f3n de decir algo nuevo es precisamente una pretensi\u00f3n. Un buen resumen de los distintos aspectos de su obra puede leerse en el libro de Ernest Mandel (<a href=\"https:\/\/www.sinpermiso.info\/sites\/default\/files\/sp-monografico-trotsky_por_mandel.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/www.sinpermiso.info\/sites\/default\/files\/sp-monografico-trotsky_por_mandel.pdf<\/a>) que public\u00f3 Sin Permiso hace cinco a\u00f1os. All\u00e1 se recogen las principales aportaciones te\u00f3ricas y los momentos m\u00e1s importantes de la vida del revolucionario. Son muchas las distintas aportaciones te\u00f3ricas de Trotsky que han sido debidamente reconocidas, y no \u00fanicamente por trotskistas. Por citar dos de especialmente destacadas: la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente que fue la que aport\u00f3 las mejores herramientas anal\u00edticas y que m\u00e1s precisamente previ\u00f3 la Revoluci\u00f3n de Octubre, fue formulada en 1905-06, cuando Trotsky solamente ten\u00eda 26 a\u00f1os; y el posterior an\u00e1lisis del ascenso de la burocracia sovi\u00e9tica surgida por distintos factores, pero destacadamente por la gran p\u00e9rdida de cuadros bolcheviques durante la guerra civil posterior a la revoluci\u00f3n, por la derrota de las revoluciones europeas y por la consolidaci\u00f3n en el poder de los m\u00e1s directos representantes de esta burocracia cuya cabeza visible fue Stalin.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 hab\u00eda ocurrido en la URSS entre 1918, cuando el conde Czernin anhelaba un asesino para Trotsky, y 1940, cuando Mercader logra asesinar al veterano revolucionario? De forma directamente relacionada con lo que nos interesa: 1) la derrota de las revoluciones europeas, especialmente la alemana, 2) el mencionado ascenso de la burocracia en la URSS sobre los hombros de una clase obrera diezmada por la Guerra Civil, 3) el aniquilamiento de la vieja guardia bolchevique, 4) la victoria del fascismo en Italia en 1922, del nazismo en Alemania en 1933 y de la dictadura franquista en 1939, 5) el inicio de la Segunda Guerra Mundial en septiembre de 1939.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Sobre el ascenso de la burocracia en la URSS, solamente dos datos. El primero: en 1923 el partido bolchevique tiene 370.000 afiliados de los cuales solamente 35.000 son obreros, las dos terceras partes de la afiliaci\u00f3n son asalariados del partido, del ej\u00e9rcito (aunque Trotsky es el jefe formal del mismo a\u00fan en 1923 y goza de gran prestigio entre los veteranos de la guerra civil, Stalin ya ha colocado a sus fieles en los puestos clave para minar su autoridad), de los sindicatos, de los organismos estatales. El segundo: ya a finales de 1926, un militante a sueldo del partido del nivel m\u00e1s bajo gana entre 5 y 6 veces m\u00e1s que el salario medio obrero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Sobre el aniquilamiento de la vieja guardia bolchevique, solamente un dato: a finales de los treinta, el 90 por ciento de los miembros que formaban parte del Comit\u00e9 Central bolchevique que protagoniz\u00f3 la revoluci\u00f3n de 1917 fue exterminado por Stalin. Pero faltaba liquidar al principal responsable de todos los cr\u00edmenes habidos y por haber seg\u00fan el r\u00e9gimen estalinista, este no era otro que Trotsky.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Muy poco antes del inicio de la gran carnicer\u00eda b\u00e9lica mundial, el 25 de agosto de 1939, el embajador franc\u00e9s en Berl\u00edn, Robert Coulondre, intenta disuadir a Hitler de que invada Polonia. La guerra, como fue el caso de la de 1914, puede ser el pre\u00e1mbulo de la revoluci\u00f3n y ello encoge algunos esp\u00edritus. La forma de expresarlo del embajador franc\u00e9s ante Hitler es: \u201cTemo que al t\u00e9rmino de una guerra no haya m\u00e1s que un vencedor: el se\u00f1or Trotsky.\u201d \u00bfC\u00f3mo era posible que el viejo revolucionario ruso, recluido en un barrio de la ciudad de M\u00e9xico, calumniado por el mayor aparato de propaganda de un Estado que jam\u00e1s haya existido y odiado por casi todos los gobernantes del mundo, despertara estos temores entre los poderosos del momento? Se recordaba que la Primera Guerra Mundial trajo el triunfo de la Revoluci\u00f3n Rusa y que un pu\u00f1ado de internacionalistas revolucionarios, todos en el exilio, fueron los que la encabezaron. Y Trotsky fue ante el mundo la cabeza visible, junto a Lenin, de aquella revoluci\u00f3n. Lenin hab\u00eda muerto en 1924, pero Trotsky a\u00fan viv\u00eda en 1939. De ah\u00ed las aprensiones de Coulondre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Para analizar la aportaci\u00f3n de Trotsky en su evaluaci\u00f3n te\u00f3rica del estalinismo puede ser \u00fatil la distinci\u00f3n entre dictadura soberana y dictadura comisaria. Y de paso nos servir\u00e1 para apreciar una de las aportaciones de Marx que m\u00e1s incomprensiones ha tenido: la dictadura del proletariado. Incomprensiones tanto por parte de cr\u00edticos ac\u00e9rrimos de Marx, como de dogm\u00e1ticos seguidores suyos. A\u00f1os de cr\u00edtica filol\u00f3gica de sus escritos pol\u00edticos hacen hoy incuestionable que Marx y Engels identificaban el concepto de dictadura del proletariado no con una forma de gobierno, sino con la hegemon\u00eda social y pol\u00edtica de la clase trabajadora. Y recordaban que las clases no gobiernan, sino los partidos y los aparatos del estado. Para sus herederos te\u00f3ricos, como Kautsky y como Lenin, la forma m\u00e1s propicia de ejercer esa dictadura de clase no era otra que la rep\u00fablica democr\u00e1tica, parlamentaria o sovi\u00e9tica, dependiendo como todo gobierno de la correlaci\u00f3n de fuerzas pol\u00edtica y los mecanismos de representaci\u00f3n hist\u00f3ricamente existentes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Como nos recordaba Antoni Dom\u00e8nech, la noci\u00f3n de dictadura comisaria viene de la rep\u00fablica romana. Cuando se llegaba a una situaci\u00f3n muy extrema de guerra civil, el Senado pod\u00eda nombrar por seis meses a un dictator. \u00c9ste se hac\u00eda cargo de esta situaci\u00f3n cr\u00edtica. El dictador comisario era un mero agente de quien le ha dado el cargo. Transcurridos los seis meses, el dictador comisario deb\u00eda responder y dar cuenta ante el Senado de todos los actos pol\u00edticos que hab\u00eda emprendido. La diferencia entre la dictadura comisaria y la dictadura soberana es decisiva. El dictador soberano \u201ctiene majestas y gobierna pro arbitrio suo\u201d, como Antoni Dom\u00e8nech escribi\u00f3 en El eclipse de la fraternidad. El dictador comisario cl\u00e1sico es un \u201cmero comisario del pueblo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">El estalinismo es un ejemplo de dictadura soberana, como lo fue el caso del nazismo en Alemania desde 1933 hasta su ca\u00edda y tambi\u00e9n el de Franco (este no tuvo ca\u00edda y parte de los males del r\u00e9gimen actual del 78 son producto de este hecho, sea dicho aqu\u00ed solamente de pasada). Marx y Engels, como buenos conocedores de los cl\u00e1sicos, entend\u00edan la dictadura del proletariado dentro de la tradici\u00f3n republicana de la dictadura comisaria y democr\u00e1tica. Trotsky analiz\u00f3 el estalinismo con otro instrumental anal\u00edtico, pero creemos que puede adaptarse a lo apuntado: se trat\u00f3 de una contrarrevoluci\u00f3n que fue imponiendo una dictadura soberana. De ah\u00ed que utilizara el t\u00e9rmino Thermidor para referirse a esta contrarrevoluci\u00f3n. Efectivamente, Thermidor signific\u00f3 una contrarrevoluci\u00f3n, pero mantuvo en gran parte las conquistas socioecon\u00f3micas de la revoluci\u00f3n francesa. El estalinismo fue la contrarrevoluci\u00f3n de la revoluci\u00f3n sovi\u00e9tica, pero no supuso una restauraci\u00f3n de las relaciones de propiedad y producci\u00f3n prerrevolucionarias. Como Thermidor, la dictadura soberana estalinista no pudo acabar con todas las conquistas de la revoluci\u00f3n de octubre de 1917.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">El 20 de agosto de 1940 Trotsky era herido de muerte por Ram\u00f3n Mercader, un d\u00eda despu\u00e9s mor\u00eda. Ahora se cumplen 80 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>*<\/strong> Editores de Sin Permiso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>80 a\u00f1os despu\u00e9s de que se echaran siete llaves sobre su sepulcro, odiado por igual por el estalinismo como por la reacci\u00f3n (su nombre es al mismo tiempo uno de los blancos de la intelectualidad neoliberal y de la que rodea a Putin), Trotsky sigue siendo uno de nuestros enlaces en el tiempo&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":13326,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[703604569],"tags":[],"class_list":["post-13318","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-socialismo","fallback-thumbnail"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/Socialismo-portada-1.jpg?fit=610%2C340&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-3sO","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13318","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=13318"}],"version-history":[{"count":13,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13318\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13372,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13318\/revisions\/13372"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/13326"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=13318"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=13318"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=13318"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}