{"id":13287,"date":"2020-08-19T15:57:09","date_gmt":"2020-08-19T13:57:09","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=13287"},"modified":"2020-08-19T19:16:12","modified_gmt":"2020-08-19T17:16:12","slug":"debates-las-antinomias-de-perry-anderson","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=13287","title":{"rendered":"Debates &#8211; Las antinomias de Perry Anderson.  [George Souvlis]"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><a href=\"https:\/\/www.jacobinmag.com\/\" data-type=\"URL\" data-id=\"https:\/\/www.jacobinmag.com\/\">Jacobin<\/a>, 11-8-2020<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Traducci\u00f3n de <a href=\"https:\/\/vientosur.info\/\" data-type=\"URL\" data-id=\"https:\/\/vientosur.info\/\">Viento Sur<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 19-8-2020<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group\"><div class=\"wp-block-group__inner-container is-layout-flow wp-block-group-is-layout-flow\">\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Pocos y pocas profesionales de la historiograf\u00eda podr\u00edan competir con Perry Anderson en lo tocante a la habilidad para escribir con inteligencia sobre cuestiones tan dispares como la antigua Grecia, la cultura y la teor\u00eda pol\u00edtica y la actualidad en pa\u00edses que van desde Brasil hasta Italia. La erudici\u00f3n del historiador brit\u00e1nico le hace sobresalir en el mundo de las letras, pero lo mismo ocurre con su compromiso durante toda su vida con la pol\u00edtica socialista. En efecto, la mayor\u00eda de las apreciaciones de Anderson se centran en este \u00faltimo aspecto y no indagan tanto en los argumentos hist\u00f3ricos y las bases epistemol\u00f3gicas que informan sus estudios.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group\"><div class=\"wp-block-group__inner-container is-layout-flow wp-block-group-is-layout-flow\">\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Pero podemos comprender mejor la obra de Anderson si adoptamos el enfoque de la historia intelectual que utiliza \u00e9l mismo. Esto significa en primer lugar que hemos de leer el trabajo del intelectual como una totalidad intencional, con el fin de detectar sus contradicciones y omisiones, sean conscientes o no. Pero tambi\u00e9n es importante historiar su enfoque, arrojando luz sobre su contexto intelectual, social y pol\u00edtico.<\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">En el caso de Anderson podemos hacer esto de forma particularmente fruct\u00edfera si examinamos sus intentos de lidiar con la historia del marxismo, en particular con la tradici\u00f3n marxista occidental, que se desarroll\u00f3 fuera de los pa\u00edses del socialismo de Estado. En combinaci\u00f3n con sus juicios a menudo fulminantes sobre diversos marxistas occidentales, Anderson llev\u00f3 a cabo su propia b\u00fasqueda para superar ese legado, pero no como un ejercicio vacuo de historia intelectual, sino en un intento de mostrar las ra\u00edces de las numerosas deficiencias de la izquierda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><strong>La trilog\u00eda sobre la historia del marxismo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">El primer libro de Anderson sobre este tema fue Consideraciones sobre el marxismo occidental, publicado en septiembre de 1976. All\u00ed examinaba los diferentes marxismos que se desarrollaban en la Europa Occidental de posguerra, vinculados org\u00e1nicamente a los partidos comunistas sujetos a la influencia sovi\u00e9tica. Anderson asever\u00f3 que el \u201crasgo distintivo\u201d del marxismo occidental es que \u201ces un producto de la derrota\u201d. Para \u00e9l, la incapacidad de la Revoluci\u00f3n Rusa para extenderse en el extranjero defin\u00eda su car\u00e1cter interno estalinista, que a su vez configur\u00f3 las teor\u00edas propagadas por los partidos sat\u00e9lites de Mosc\u00fa, que no pod\u00edan cuestionar a fondo sus propias realidades y pol\u00edticas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Para Anderson, la derrota de la revoluci\u00f3n en Alemania, que determin\u00f3 el destino de la Revoluci\u00f3n Rusa y por consiguiente el de la clase obrera mundial, bloque\u00f3 el desarrollo dial\u00e9ctico entre la teor\u00eda revolucionaria y la pr\u00e1ctica pol\u00edtica, hasta entonces uno de los rasgos distintivos de la tradici\u00f3n marxista. As\u00ed, la teor\u00eda marxista que se desarroll\u00f3 a partir del periodo de entreguerras, empezando por la Escuela de Fr\u00e1ncfort, se limit\u00f3 a un discurso filos\u00f3fico debatido principalmente en las universidades. La tradici\u00f3n marxista cl\u00e1sica utilizaba la labor te\u00f3rica para definir tareas para la acci\u00f3n pol\u00edtica. Y a la inversa, los marxistas occidentales abandonaron los an\u00e1lisis econ\u00f3micos y pol\u00edticos de sus predecesores para desarrollar una jerga centrada casi exclusivamente en cuestiones epistemol\u00f3gicas, \u201ccorrigiendo\u201d a Marx mediante el recurso a otros \u201cfil\u00f3sofos burgueses\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">La respuesta pol\u00edtica y epistemol\u00f3gica a esta degeneraci\u00f3n se halla, seg\u00fan Anderson, en la tradici\u00f3n trotskista, con intelectuales como Ernest Mandel, que trataron de cubrir el vac\u00edo entre teor\u00eda y pr\u00e1ctica, el vicio intr\u00ednseco del marxismo occidental. Sus obras trataban de cuestiones relacionadas con la econom\u00eda pol\u00edtica del capitalismo y con la pol\u00edtica, abandonando cuestiones que el marxismo occidental hab\u00eda privilegiado, como la epistemolog\u00eda. Al historiar las preferencias pol\u00edticas y te\u00f3ricas de Anderson es importante referirse al debate sobre reforma y revoluci\u00f3n en este periodo, entre las corrientes eurocomunistas en el seno de los partidos comunistas y los trotskistas. Esta cuesti\u00f3n volvi\u00f3 a surgir a la luz de las transiciones de la dictadura a la democracia liberal en el sur de Europa a mediados de la d\u00e9cada de 1970, y del proceso contrario en Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">No obstante, a diferencia de la Cuarta Internacional trotskista, el marxismo de Anderson se inclinaba m\u00e1s por el an\u00e1lisis hist\u00f3rico que por la pol\u00edtica y la econom\u00eda pol\u00edtica. Sus denominadores comunes eran el reconocimiento de la clase obrera como principal sujeto que dirigir\u00eda el proceso de emancipaci\u00f3n social y la convicci\u00f3n de que el marxismo era el cuerpo te\u00f3rico que informar\u00eda la pr\u00e1ctica pol\u00edtica revolucionaria. Al mismo tiempo, Anderson nunca fue un activista. Era m\u00e1s bien un intelectual pol\u00edtica y te\u00f3ricamente informado, af\u00edn a aquellos partidos eurocomunistas que conden\u00f3 en Consideraciones sobre el marxismo occidental. Esto se reflej\u00f3 tambi\u00e9n, en particular, en su m\u00e9todo, que carec\u00eda de todo reduccionismo expl\u00edcito de las ideas o la pol\u00edtica al nivel econ\u00f3mico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Se mantuvo dentro de un marco anal\u00edtico que privilegiaba el conflicto geopol\u00edtico entre la Revoluci\u00f3n de Octubre y sus enemigos como factores determinantes de las ideas que emerg\u00edan. Esta propuesta epistemol\u00f3gica no es muy diferente de la tradici\u00f3n weberiana, en la que la pol\u00edtica opera como esfera aut\u00f3noma con respecto a la econom\u00eda. En cambio, un enfoque propio del materialismo hist\u00f3rico en el plano de las ideas se acercar\u00eda m\u00e1s al que se plantea en las obras sobre la historia del pensamiento pol\u00edtico de Ellen Meiksins Wood. Su enfoque de las ideas pol\u00edticas viene definido por un conjunto de conceptos reguladores como relaciones sociales, formas de propiedad y formaci\u00f3n del Estado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Las similitudes entre la obra de Anderson y las proclividades de la tradici\u00f3n marxista occidental tambi\u00e9n se pusieron de manifiesto en el modo en que el historiador brit\u00e1nico formul\u00f3 muchas de las cuestiones rectoras de su estudio, informadas por Antonio Gramsci.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfContra Thompson?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Anderson desarroll\u00f3 esta l\u00ednea de reflexi\u00f3n en E.P. Thompson; di\u00e1logos y controversias, un escrito centrado en el historiador brit\u00e1nico E. P. Thompson y su pol\u00e9mica con el fil\u00f3sofo franc\u00e9s Louis Althusser. A pesar de la cr\u00edtica que hizo Anderson a Miseria de la teor\u00eda de Thompson, su intenci\u00f3n era acercar posiciones con \u00e9l tras el cisma surgido entre los dos, y las generaciones a las que representaban, en su debate de una d\u00e9cada antes sobre la naturaleza del Estado y del capitalismo brit\u00e1nicos. Las esperanzas de los movimientos de la d\u00e9cada de 1960 se hab\u00edan disipado y la izquierda mundial estaba retrocediendo tras las derrotas en Am\u00e9rica Latina y el sur de Europa: eran tiempos de convergencia, no de mayor divisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Dicho esto, Anderson dej\u00f3 claras sus diferencias con Thompson, dado que en Miseria de la teor\u00eda Thompson hab\u00eda calificado la \u039dew Left Review de Anderson de representativa del althusserismo dentro del contexto brit\u00e1nico. La reconstrucci\u00f3n por parte de Anderson de las diferencias entre \u00e9l y Thompson fue m\u00e1s all\u00e1 del nivel epistemol\u00f3gico e incluy\u00f3 cuestiones pol\u00edticas. Para Anderson, su principal desacuerdo pol\u00edtico ten\u00eda que ver con el dilema entre reforma y revoluci\u00f3n (situ\u00e1ndose \u00e9l en este \u00faltimo terreno). De este modo, sus diferencias se explican en relaci\u00f3n con las vicisitudes geopol\u00edticas del periodo de posguerra y, m\u00e1s concretamente, con las divisiones dentro del campo comunista. Si Thompson se inclin\u00f3 por la nueva izquierda tras la invasi\u00f3n sovi\u00e9tica de Hungr\u00eda, Althusser se qued\u00f3 fascinado con el antirrevisionismo chino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Claro que la idea de socialismo y del modo en que se realizar\u00eda que ten\u00eda Anderson era bastante diferente de uno y otro. Para \u00e9l, la nueva fase de la historia humana se iniciar\u00eda con un violento periodo de transici\u00f3n que implica: \u201cla disoluci\u00f3n del Estado capitalista existente, la expropiaci\u00f3n de las clases propietarias de los medios de producci\u00f3n y la construcci\u00f3n de un nuevo tipo de Estado y de orden econ\u00f3mico, en el que los productores asociados pudieran ejercer por primera vez el control directo sobre su vida laboral y el poder directo sobre su gobierno pol\u00edtico\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Esto, junto a la insistencia en la necesidad de una \u201ccrisis econ\u00f3mica fundamental\u201d para que pueda producirse este cambio, dejaba claro su rechazo de las tesis reformistas. En efecto, su idea de transformaci\u00f3n pol\u00edtica socialista era pr\u00f3xima a la que preconizaba por aquel entonces Ernest Mandel. En Consideraciones sobre el marxismo occidental calific\u00f3 a Mandel de uno de los intelectuales ejemplares de Occidente cuya postura permit\u00eda cubrir el vac\u00edo que separaba la teor\u00eda de la pr\u00e1ctica pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><strong>En la universidad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Muy distinto era el estilo de Anderson en la secuela de su estudio sobre el marxismo occidental, titulada Tras las huellas del materialismo hist\u00f3rico. Destinado a una audiencia universitaria en Irvine, California, este libro eval\u00faa las tendencias intelectuales del estructuralismo y posestructuralismo en Francia de 1945 a la d\u00e9cada de 1980. Anderson detecta fuertes continuidades entre ambas tradiciones, calificando la segunda de transfiguraci\u00f3n de la primera. Su dedicaci\u00f3n a estos sistemas de pensamiento se explica con referencia al predominio de las tendencias estructuralistas en el marxismo franc\u00e9s que, en opini\u00f3n de Anderson, se hallaba en fuerte declive desde comienzos de los a\u00f1os ochenta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">La ra\u00edz intelectual de esta deformaci\u00f3n se halla en el dominio del estructuralismo, informado por la obra te\u00f3rica del ling\u00fcista y semi\u00f3tico suizo Ferdinand de Saussure. Esto supon\u00eda la prevalencia de la l\u00f3gica discursiva sobre las funciones sociales, o sea, la sociedad se analizaba con las reglas y los medios del an\u00e1lisis ling\u00fc\u00edstico. M\u00e1s concretamente, el \u00e1mbito epistemol\u00f3gico compartido por los posestructuralistas se caracterizaba por \u201cla desorbitaci\u00f3n de la lengua\u201d, \u201cla atenuaci\u00f3n de la verdad\u201d y \u201cla aleatorizaci\u00f3n de la historia\u201d, lo que implicaba en \u00faltima instancia la relativizaci\u00f3n de los principios b\u00e1sicos de la Ilustraci\u00f3n, disolviendo todas las certezas en el \u00e1mbito de la \u00e9tica y la pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">La narraci\u00f3n que hizo Anderson de la historia interna de las tradiciones estructuralista y posestructuralista aporta algunas ideas interesantes, pero viene marcada por muchas homogeneizaciones toscas que confunden m\u00e1s que clarifican el tema en cuesti\u00f3n con el fin de buscar una narraci\u00f3n totalizadora. La mayor parte del mundo acad\u00e9mico no estaba de acuerdo en que el marxismo franc\u00e9s de posguerra estuviera dominado por el estructuralismo, y la afirmaci\u00f3n de que el estructuralismo, una epistemolog\u00eda acad\u00e9mica, era la causa de las derrotas pol\u00edticas de los partidos eurocomunistas del periodo parece compartir el mismo idealismo que Anderson critic\u00f3 en este \u00e1mbito.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Este conjunto de cuestiones revela las limitaciones de las categor\u00edas anal\u00edticas elegidas por Anderson. Ahora bien, el historiador brit\u00e1nico a\u00f1ade tambi\u00e9n otro factor extraintelectual del declive de las dos tradiciones que examina, a saber, las derrotas del mao\u00edsmo en el este y del eurocomunismo en el oeste, con los que estaba aliado el estructuralismo. Junto con sus debacles pol\u00edticas, la teor\u00eda tambi\u00e9n se colaps\u00f3. Sin embargo, Anderson no explica la relaci\u00f3n exacta entre la teor\u00eda y su realidad externa. Si exist\u00eda una relaci\u00f3n directa entre la realidad y la teor\u00edas, \u00bfc\u00f3mo es que la influencia global de Gramsci, quintaesencia de los te\u00f3ricos marxistas occidentales, sobrevivi\u00f3 las d\u00e9cadas de 1980 y 1990 tanto dentro como fuera del mundo acad\u00e9mico?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">El diagn\u00f3stico andersoniano de la desaparici\u00f3n definitiva del marxismo occidental result\u00f3 falso, especialmente teniendo en cuenta la influencia global y diversa de esta tradici\u00f3n en las \u00faltimas d\u00e9cadas. No obstante, Anderson observ\u00f3 con optimismo que en los \u00faltimos a\u00f1os hab\u00edan aparecido estudios situados en el lado opuesto del marxismo occidental \u2013tanto en t\u00e9rminos epistemol\u00f3gicos como de contenido\u2013 en el mundo anglosaj\u00f3n. De este modo, la elaboraci\u00f3n marxista se desplaz\u00f3 de la Europa latina a los pa\u00edses de habla inglesa. Era all\u00ed donde los estudios de Ralph Miliband, Erik Olin Wright, Harry Braverman y Michel Aglietta, entre otros, abordaban los aspectos pol\u00edticos y econ\u00f3micos del orden mundial capitalista y trataban de analizar las especificidades hist\u00f3ricas de la coyuntura contempor\u00e1nea.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Anderson admiti\u00f3 que su pron\u00f3stico sobre una creciente dial\u00e9ctica entre s\u00f3lidos an\u00e1lisis marxistas y pr\u00e1cticas pol\u00edticas revolucionarias no se hab\u00eda cumplido, y en efecto, la mayor\u00eda de esos estudios se quedaron dentro del mundo acad\u00e9mico. Sin embargo, no explica esta asimetr\u00eda. \u00bfPor qu\u00e9 hubo un desplazamiento geogr\u00e1fico mientras que la distancia entre la teor\u00eda socialista y la pr\u00e1ctica pol\u00edtica permaneci\u00f3 constante? Una respuesta satisfactoria a esta pregunta exigir\u00eda un an\u00e1lisis m\u00e1s profundo de la crisis pol\u00edtica de la izquierda de la \u00e9poca y una mayor comprensi\u00f3n de la reconfiguraci\u00f3n del capitalismo, que no se volvi\u00f3 plenamente visible hasta m\u00e1s tarde.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Cuando se public\u00f3 su libro, Anderson ya se hab\u00eda mudado a EE UU, ocupando finalmente un puesto de profesor en la Universidad de California en Los \u00c1ngeles. La mayor\u00eda de los estudios que se consideran sociol\u00f3gica e hist\u00f3ricamente informados fueron realizados por acad\u00e9micos, sin afirmar en ning\u00fan caso alguna dial\u00e9ctica entre teor\u00eda y pr\u00e1ctica socialistas. Se trataba de personas que se hab\u00edan radicalizado en las d\u00e9cadas de 1960 y 1970 a trav\u00e9s de su implicaci\u00f3n en las revueltas estudiantiles; los temas radicales de sus investigaciones fueron fruto del movimiento, pero estos intelectuales nunca los devolvieron a la sociedad en forma de teor\u00edas capaces de movilizar a la gente trabajadora.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Anderson no fue ninguna excepci\u00f3n a esta regla. A partir de ese momento, los c\u00edrculos que frecuentaba se formaban alrededor de intelectuales progresistas de prestigiosas universidades estadounidenses y no de figuras comprometidas con un cambio revolucionario en el mundo. Un efecto indicativo de este giro fue el cambio del elenco de autores y autoras que publicaban en la New Left Review, que tambi\u00e9n proven\u00edan en su mayor\u00eda de universidades norteamericanas. Robert Brenner, Mike Davis, Fredric Jameson, Ellen Meiksins Wood y Michael Sprinker publicaron regularmente en la NLR durante este periodo. La causa de esto est\u00e1 clara: la crisis pol\u00edtica que esboz\u00f3 Anderson ten\u00eda ra\u00edces m\u00e1s profundas que la crisis del eurocomunismo. Era la expresi\u00f3n de la incapacidad colectiva de la izquierda occidental para abordar efectivamente la reconfiguraci\u00f3n de la econom\u00eda capitalista que se produjo con la crisis del petr\u00f3leo de 1973.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">El eurocomunismo era una variante de la izquierda que mostr\u00f3 sus limitaciones pol\u00edticas en aquella coyuntura al afrontar el dilema entre reforma y revoluci\u00f3n, evidentes sobre todo en el imp\u00e1s del Partido Comunista Italiano. Las organizaciones revolucionarias nunca llegaron a tener el peso necesario para desafiar sustancialmente el statu quo. A mediados de la d\u00e9cada de 1980, la socialdemocracia ya hab\u00eda empezado a hacer suyas partes significativas de los programas de la derecha neoliberal. Esta amplia crisis sist\u00e9mica de la izquierda, producida por la reconfiguraci\u00f3n del capitalismo, puede explicar la creciente disyunci\u00f3n entre su teor\u00eda y su pr\u00e1ctica. Lenta, pero constantemente, la izquierda comenz\u00f3 a desentenderse de la esfera social, encerr\u00e1ndose en las torres de marfil de las universidades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">En la d\u00e9cada de 1980, el marxismo tuvo que afrontar el desaf\u00edo de otros paradigmas te\u00f3ricos del interior de los \u00e1mbitos acad\u00e9micos que ten\u00edan connotaciones pol\u00edticas progresistas, pero no de un movimiento social capaz de reconfigurar y reorientar sus prioridades. De ah\u00ed que la narraci\u00f3n de Anderson se\u00f1ale el antagonismo entre diferentes tradiciones te\u00f3ricas dentro de las estructuras universitarias, no fuera de ellas. Las universidades brit\u00e1nicas y estadounidenses pod\u00edan seguir albergando la tradici\u00f3n marxista porque all\u00ed a izquierda nunca fue una amenaza sustancial para su statu quo. El establishment no elimin\u00f3 el marxismo completamente, sino que lo integr\u00f3 como otra tradici\u00f3n te\u00f3rica separada de la pr\u00e1ctica pol\u00edtica. Siguiendo esta l\u00ednea de razonamiento se podr\u00eda afirmar que la propia trilog\u00eda sobre el marxismo de Anderson fue un producto de esta derrota. Sus impases, por consiguiente, deber\u00edan interpretarse de acuerdo con estos cambios s\u00edsmicos en el sistema mundo, m\u00e1s que con fallos de paradigmas te\u00f3ricos concretos del canon marxista o del propio autor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><strong>Tras la ca\u00edda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">La falta de historiaci\u00f3n por parte de Anderson de su propia trilog\u00eda sobre el marxismo ten\u00eda que ver con su incomprensi\u00f3n del alcance de las transformaciones estructurales que estaban teniendo lugar por entonces, y no con alguna especie de deshonestidad intelectual. Sin embargo, su obra pronto mostrar\u00eda una sensaci\u00f3n de derrota. Esto se vio especialmente en A Zone of Engagement, una recopilaci\u00f3n de ensayos publicados entre 1983 y 1992. Este libro refleja una serie de cambios de la epistemolog\u00eda, la pol\u00edtica, los temas y el estilo de Anderson, desvi\u00e1ndose significativamente de su trilog\u00eda sobre la historia del marxismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">La primera mitad del libro se centra en el pensamiento marxista de mediados de la d\u00e9cada de 1980, pero en los cap\u00edtulos siguientes Anderson comenta planteamientos de pensadores no marxistas. Esto se explica por el desaf\u00edo te\u00f3rico que comportan an\u00e1lisis macrosociol\u00f3gicos no marxistas durante dicha d\u00e9cada, como los de Michael Mann y W. G. Runciman, pero tambi\u00e9n por el desaf\u00edo pol\u00edtico a que se enfrentaba la izquierda con respecto a la tradici\u00f3n socialista liberal (al estilo de Norberto Bobbio) tras el colapso de la URSS. Sin embargo, Anderson no se\u00f1ala las causas estructurales de estos fen\u00f3menos intelectuales y pol\u00edticos, cosa que, como se ha mencionado m\u00e1s arriba, puede atribuirse en \u00faltima instancia a la incapacidad de la izquierda para abordar efectivamente la crisis de 1973.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">La ausencia de una explicaci\u00f3n s\u00f3lida de la aparici\u00f3n de estos fen\u00f3menos y la integraci\u00f3n de teor\u00edas no marxistas en su an\u00e1lisis revelaban un cambio de sus convicciones con respecto a la capacidad del marxismo para ofrecer explicaciones y predicciones. El papel de la clase obrera como factor clave de la transformaci\u00f3n social no pod\u00eda permanecer inalterable, pero ahora pas\u00f3 a ser objeto de una t\u00e1cita omisi\u00f3n. Los debates en el interior del canon marxista sobre cuestiones de teor\u00eda y estrategia fueron sustituidos por discusiones intraacad\u00e9micas relativas al m\u00e9todo correcto en la disciplina de la teor\u00eda intelectual. As\u00ed, su idea de s\u00ed mismo como un marxista que trataba de poner en tela de juicio las falacias del reformismo pol\u00edtico y de la teor\u00eda no dial\u00e9ctica fue reemplazada por la adopci\u00f3n de m\u00e9todos del interior del \u00e1mbito universitario.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">El cambio de opini\u00f3n pol\u00edtica de Anderson tambi\u00e9n se pone de manifiesto aqu\u00ed cuando confina en el pasado la viabilidad de la pol\u00edtica revolucionaria. Este cambio cristaliza en su reevaluaci\u00f3n de su propio texto, muy influyente, de 1976, titulado Las antinomias de Antonio Gramsci. En la introducci\u00f3n a A Zone of Engagement, Anderson admite que su camarada Franco Moretti hab\u00eda tenido raz\u00f3n cuando dijo que este texto marcaba el final de la esperanza de una transformaci\u00f3n revolucionaria en Occidente. En su ensayo sobre Marshall Berman enA Zone of Engagementhab\u00eda \u201cinsist[ido] en que la revoluci\u00f3n es un proceso puntual y no permanente\u2026 que tiene un comienzo determinado \u2013cuando el viejo aparato de Estado sigue estando intacto\u2013 y un final definitivo, cuando dicho aparato est\u00e1 quebrado decisivamente y en su lugar se ha erigido uno nuevo\u201d. Para Anderson, esta visi\u00f3n de un acontecimiento abrupto y violento que comportara una transformaci\u00f3n social radical ya no era viable en Occidente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">No se trataba de asumir la idea del \u201cfin de la historia\u201d, firmemente rechazada en el ensayo sobre Francis Fukuyama en el mismo volumen. Para Anderson, el polit\u00f3logo liberal hab\u00eda logrado sobre todo sintetizar \u201cla democracia liberal y la prosperidad capitalista en un enf\u00e1tico nudo terminal\u201d, en pleno triunfalismo tras el final de la URSS. En opini\u00f3n del marxista brit\u00e1nico, puesto que las condiciones que propiciaron el surgimiento del socialismo en el siglo XIX segu\u00edan existiendo, no hab\u00eda motivos para pensar que el capitalismo liberal marcaba el fin de la historia. Antes bien, contest\u00f3, la modernidad con todas sus contradicciones es un proceso de final incierto, y su negaci\u00f3n \u2013el socialismo\u2013 constituye una posibilidad real. Sin embargo, las aseveraciones del pasado sobre la viabilidad del socialismo hab\u00edan sido reemplazadas por la incertidumbre con respecto a sus perspectivas a corto plazo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">De este modo, las esperanzas pol\u00edticas de Anderson en el corto plazo hab\u00edan cambiado de tono en comparaci\u00f3n con el pasado reciente. Esto se ve en sus esperanzas tempranas en una integraci\u00f3n pol\u00edtica de la Uni\u00f3n Europea; recomendaciones intelectuales como la obra de David Held sobre la democracia tambi\u00e9n eran una novedad en el universo intelectual andersoniano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n hubo cambio el estilo de Anderson, y este libro se adapta al utilizado en la revistaLondon Review of Books, donde se hab\u00eda publicado originalmente la mayor\u00eda de estos ensayos. En esta publicaci\u00f3n liberal no hab\u00eda espacio para el lenguaje marxista ni las pol\u00e9micas entre marxistas que eran comunes en los estudios anteriores de Anderson. La cr\u00edtica textual y pol\u00edtica segu\u00edan siendo los ejes principales de sus ensayos, pero el tono hab\u00eda cambiado. La situaci\u00f3n a partir de 1991 no inspiraba confianza pol\u00edtica: si la audiencia de Anderson era ahora mucho m\u00e1s amplia, y por tanto sus ideas se propagaban m\u00e1s all\u00e1 de la izquierda intelectual, lo hac\u00edan desde una publicaci\u00f3n liberal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><strong>Spectrum<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Las revueltas de comienzos de la d\u00e9cada de 1990 no crearon un nuevo orden estable, aunque resultaba m\u00e1s dif\u00edcil avanzar alternativas concretas. Saltando r\u00e1pidamente a 2005, la alianza dirigida por EE UU se empantan\u00f3 en la guerra contra el terrorismo y la izquierda cobr\u00f3 impulso con un renovado antiimperialismo, a pesar de que el oscurantismo religioso y el fantasma de derechas del choque de civilizaciones levantaran la cabeza. En este contexto, Anderson public\u00f3 otro volumen sobre la historia del pensamiento pol\u00edtico del siglo XX, titulado Spectrum: de la derecha a la izquierda en el mundo de las ideas. Este volumen incluye ensayos que analizan las obras de acad\u00e9micos que abarcan todo el espectro desde la \u201cderecha intransigente\u201d hasta la \u201cizquierda derrotada\u201d, en su mayor\u00eda publicados originalmente en la London Review of Booksy la NLRentre 1992 y 2005, ilustrando por tanto las transformaciones producidas desde el fin de la historia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">En el pr\u00f3logo, Anderson menciona que este libro es la continuaci\u00f3n de A Zone of Engagement, tanto por su prop\u00f3sitos como por su l\u00f3gica en el examen de un amplio abanico de intelectuales. Sin embargo, hab\u00eda una serie de discontinuidades, no tanto con respecto a su epistemolog\u00eda en materia de historia intelectual como en relaci\u00f3n con su propia postura relativa a la izquierda moderada-liberal y su capacidad (o no) de llevar a cabo una reforma pol\u00edtica y social significativa. En este sentido, es \u00fatil comparar los principales argumentos de Spectrumcon su editorial de 2000 en la NLR, titulado Renewals, donde condens\u00f3 sus perspectivas pol\u00edticas a partir de los cambios globales ocurridos en la d\u00e9cada de 1990.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Spectrum est\u00e1 dividido en tres partes, de acuerdo con una combinaci\u00f3n de criterios pol\u00edticos y tem\u00e1ticos. La primera parte examina la tradici\u00f3n de la derecha, centr\u00e1ndose en las obras de Michael Oakeshott, Leo Strauss, Carl Schmitt, Friedrich von Hayek, Ferdinand Mount y Timothy Garton Ash. La segunda parte examina a te\u00f3ricos de la izquierda liberal, es decir, los que ocupan el espacio de la socialdemocracia (Bobbio, J\u00fcrgen Harbermas y John Rawls). Estos te\u00f3ricos se clasifican en un grupo separado porque a) sus obras filos\u00f3ficas formularon s\u00f3lidas teor\u00edas de consenso social en la vida interior de las sociedades occidentales, y b) sus posteriores esfuerzos filos\u00f3ficos analizaban las transformaciones sociales que justificaron en \u00faltima instancia las intervenciones imperialistas de los a\u00f1os noventa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Al igual que en A Zone of Engagement, Anderson evit\u00f3 en este libro utilizar para su an\u00e1lisis cualquier concepto derivado del canon marxista. Su principal prop\u00f3sito sigue siendo la contextualizaci\u00f3n de la obra individual del autor en su entorno intelectual y sociohist\u00f3rico. Sin embargo, como se\u00f1ala con raz\u00f3n Stefan Collini, Anderson no se limita a contextualizar las ideas que examina, sino que construye \u201c\u2018cr\u00edticas\u2019 en el pleno sentido original del t\u00e9rmino derivado de la filosof\u00eda alemana: \u2018reconstrucci\u00f3n de la l\u00f3gica interna de ideas, deducciones de las condiciones intelectuales y sociol\u00f3gicas de su posibilidad, exponiendo de un modo mordaz sus incoherencias y omisiones\u2019\u201d. Dicho de otro modo, el m\u00e9todo de Anderson en este caso se acercaba m\u00e1s a una sociolog\u00eda del conocimiento que a una historia tradicional del pensamiento pol\u00edtico, en la que las reducciones extraling\u00fc\u00edsticas son sospechosas del vicio de determinismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Los diagn\u00f3sticos de Anderson en el terreno pol\u00edtico hab\u00edan cambiado desde 1992, cuando sali\u00f3 a la luz A Zone of Engagement, como tambi\u00e9n lo hizo el propio contexto pol\u00edtico. Las perspectivas de renovaci\u00f3n democr\u00e1tica de los antiguos pa\u00edses sovi\u00e9ticos resultaron ilusorias, estando dominados sus sistemas pol\u00edticos por oligarcas corruptos. M\u00e1s en general, la derecha neoliberal hab\u00eda pasado a dominar el mundo y la izquierda liberal (incluida la socialdemocracia, que Anderson no hab\u00eda rechazado en A Zone of Engagement) perdi\u00f3 toda posible presencia aut\u00f3noma al abrazar completamente los dogmas neoliberales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Mientras, la izquierda era incapaz de ofrecer cualquier visi\u00f3n a largo plazo o soluciones econ\u00f3micas y pol\u00edticas alternativas practicables al statu quo neoliberal. De este modo, el pron\u00f3stico abierto de Anderson sobre las posibles caras de la izquierda tras el colapso de la URSS fue reemplazado por una evaluaci\u00f3n m\u00e1s definida: la izquierda hab\u00eda sido derrotada. La imagen que aparece en el relato de Anderson evoca la famosa cita: \u201cMis \u00eddolos est\u00e1n muertos y mis enemigos en el poder.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><strong>Contra el frentepopulismo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Entonces, \u00bfqu\u00e9 posici\u00f3n deber\u00eda adoptar un intelectual de izquierda en esta nueva coyuntura? En su editorial Renewalsdel a\u00f1o 2000, Anderson insisti\u00f3 en que la respuesta debe ser \u201crealismo sin concesiones\u201d, lo que supone aceptar la derrota de la izquierda, pero tambi\u00e9n una cr\u00edtica irreconciliable al r\u00e9gimen pol\u00edtico y econ\u00f3mico del neoliberalismo. A partir de ah\u00ed, el destinatario pol\u00edtico de Anderson es el extremo centro y sus seguidores intelectuales. Si en 1992 consideraba que la UE era un veh\u00edculo posible para superar las divisiones nacionalistas, cuando escribi\u00f3 su editorial de 2000 la subordinaci\u00f3n de aquella al hegem\u00f3n americano hab\u00eda desbaratado esta perspectiva. As\u00ed, la nueva coyuntura se caracterizaba por la expansi\u00f3n del orden capitalista por todo el mundo, un proceso hist\u00f3rico que muchos te\u00f3ricos describ\u00edan con un eufemismo:&nbsp; globalizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">El hegem\u00f3n estadounidense estaba extendiendo su influencia geopol\u00edtica a nuevos territorios de todo el planeta, estableciendo sus intereses econ\u00f3micos en cada vez m\u00e1s lugares y creando nuevas dependencias entre el centro capitalistas y sus periferias. Sin embargo, la hegemon\u00eda, como se\u00f1al\u00f3 Gramsci, no solo se establece con m\u00e9todos consensuales, sino tambi\u00e9n por la fuerza. Las guerras imperialistas dirigidas por EE UU en Irak, en Afganist\u00e1n y en la antigua Yugoslavia \u2013normalmente con el apoyo de los principales pa\u00edses de la UE\u2013 ilustraron este diagn\u00f3stico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Perry Anderson observa que tanto Habermas como Bobbio y Rawls aprueban estas guerras, aunque con diferentes justificaciones; de este modo, su romantizaci\u00f3n del destino de las democracias occidentales desde finales de la d\u00e9cada de 1970 abri\u00f3 la puerta a una serie de an\u00e1lisis legitimadores del imperialismo de Occidente. Estas tendencias ilustraron transformaciones m\u00e1s amplias que la socialdemocracia hab\u00eda experimentado durante el mismo periodo, cada vez m\u00e1s hegemonizada por los planteamientos de la derecha neoliberal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Para Anderson, la tarea de los historiadores intelectuales de izquierda deber\u00eda ser la desconstrucci\u00f3n de estos discursos legitimadores del orden mundial capitalista, mistificaciones ideol\u00f3gicas producidas tambi\u00e9n por intelectuales de la izquierda liberal. A comienzos de la d\u00e9cada de 2000, la New Left Review se desmarc\u00f3 expl\u00edcitamente de la izquierda liberal sobre la base de la oposici\u00f3n a la guerra imperialista, una divisi\u00f3n duradera que entonces pas\u00f3 a ser el tema definitorio de la obra de Anderson. Atribuy\u00f3 esta cr\u00edtica de la dominaci\u00f3n estadounidense a Eric Hobsbawm, a cuya trayectoria dedic\u00f3 una pieza de Spectrum titulada La izquierda derrotada: Eric Hobsbawm.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">No obstante, tambi\u00e9n hab\u00eda diferencias de calibre entre ambos hombres, especialmente el hecho de que la politizaci\u00f3n trotskista de Anderson le distanciara del frentepopulismo de la Comintern, que Hobsbawm evoca continuamente. La cr\u00edtica de Anderson a Hobsbawm en esta cuesti\u00f3n concreta se hab\u00eda intensificado en los a\u00f1os ochenta, cuando los art\u00edculos de este en Marxism Today abogaron por un renovado Frente Popular, esta vez en contra del thatcherismo. Hobsbawm deposit\u00f3 sus esperanzas de combatir el conservadurismo, no en la reconfiguraci\u00f3n de la identidad del Partido Laborista en torno a una pol\u00edtica de clase expl\u00edcita, sino a trav\u00e9s de una coalici\u00f3n con la escisi\u00f3n Socialdem\u00f3crata y los Liberales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Anderson consideraba esta estrategia incorrecta en el corto plazo y peligrosa en general, ya que impulsar\u00eda la degeneraci\u00f3n del Partido Laborista en un partido neoliberal del extremo centro. De este modo, Hobsbawm fue condenado por ser incapaz de ver las conexiones entre las pol\u00edticas propuestas en Marxism Today en los a\u00f1os ochenta y la deformaci\u00f3n del laborismo en los noventa, cuando abandon\u00f3 la defensa de los intereses de la clase obrera. Esta no fue una mera disputa en el plano de la estrategia pol\u00edtica, sino que tambi\u00e9n afect\u00f3 a la lectura de la historia por parte de Hobsbawm. Para Anderson, era crucial comprender el papel hist\u00f3rico de la burgues\u00eda y la manera problem\u00e1tica en que Hobsbawm lo hab\u00eda conceptualizado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Aleg\u00f3 que en La era del imperio de Hobsbawm no se analiza su papel en v\u00edsperas del siglo XX y ante la emergencia de nuevas formas de empresas multinacionales. En particular, \u0397\u03bfbsbawm fue criticado por negarse a tomar en serio la econom\u00eda marxista al elaborar sus argumentos con respecto a las principales crisis financieras del siglo. Claro que esta misma cr\u00edtica tambi\u00e9n podr\u00eda hacerse a Anderson, dado el hecho de que no empleara un marco anal\u00edtico expl\u00edcitamente marxista en sus estudios sobre la historia del pensamiento pol\u00edtico contempor\u00e1neo. \u00bfPuede justificar el propio tema \u2013o sea, las ideas pol\u00edticas\u2013 esta ausencia en su obra?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Esto resulta todav\u00eda m\u00e1s asombroso si tenemos en cuenta su autoidentificaci\u00f3n expl\u00edcita con la izquierda marxista. \u00bfPuede sostenerse esta adscripci\u00f3n pol\u00edtica sin un compromiso te\u00f3rico con el an\u00e1lisis marxista? \u00bfAcaso su perspectiva ol\u00edmpica no se contradice con sus compromisos de izquierda, implicando una disociaci\u00f3n a partir de la polarizaci\u00f3n generada por la propia lucha de clases? Las vacilaciones de Anderson a la hora de adoptar una teorizaci\u00f3n expl\u00edcitamente marxista se remontan a la experiencia de derrota tras el colapso de la URSS. Si para muchos marxistas, en la d\u00e9cada de 1970 la revoluci\u00f3n mundial se hallaba en el umbral de la historia, el comienzo de la d\u00e9cada de 1990 la convirti\u00f3 en una posibilidad remota, haciendo que todo intento de definir los par\u00e1metros de su marcha triunfal fuera impensable.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Sin embargo, incluso admitiendo que el desconcierto de Anderson tuvo que ver con la desaparici\u00f3n del mundo comunista, el conocimiento adquirido sobre la supremac\u00eda capitalista mundial en los a\u00f1os subsiguientes ha hecho que la adopci\u00f3n del marxismo sea una condici\u00f3n necesaria todav\u00eda m\u00e1s evidente para el examen de posibles futuros alternativos. Crear estas alternativas sigue siendo la tarea del momento. Anderson siembra dudas sobre varios pron\u00f3sticos de Hobsbawm en relaci\u00f3n con el colapso inmediato del orden capitalista, se\u00f1alando con raz\u00f3n que el mundo se halla sometidos a la supremac\u00eda del hegem\u00f3n estadounidense y que el sistema solo puede verse amenazado por una crisis financiera global.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Claro que nuestra experiencia reciente demuestra que incluso esto no basta, lo que es una nueva ilustraci\u00f3n de la incapacidad de la izquierda mundial para ofrecer alternativas sustanciales al r\u00e9gimen neoliberal. Frente a la subestimaci\u00f3n de la sostenibilidad del capitalismo por parte de Hobsbawm, Anderson propone un realismo sin concesiones: porque \u201cel conocimiento preciso del enemigo vale m\u00e1s que tantos boletines para levantar una moral dudosa. Una resistencia que prescinde de consuelos siempre es m\u00e1s fuerte que una que se basa en ellos.\u201d Este compromiso con el rigor intelectual y de mirar a los hechos a la cara es, en efecto, el legado m\u00e1s precioso que podemos extraer de su obra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>* George Souvlis<\/strong> es un escritor independiente y ense\u00f1a en la Universidad de Tracia (Grecia), Departamento de Ciencias Pol\u00edticas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pocos y pocas profesionales de la historiograf\u00eda podr\u00edan competir con Perry Anderson en lo tocante a la habilidad para escribir con inteligencia sobre cuestiones tan dispares como la antigua Grecia, la cultura y la teor\u00eda pol\u00edtica y la actualidad en pa\u00edses que van desde Brasil hasta Italia. La erudici\u00f3n del historiador brit\u00e1nico le hace sobresa&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":13295,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[],"tags":[17212,6992,703604568],"class_list":["post-13287","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","tag-america-latina","tag-debates","tag-perry-anderson","fallback-thumbnail"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/Debates-I-e1597845350244.jpg?fit=640%2C353&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-3sj","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13287","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=13287"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13287\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13305,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13287\/revisions\/13305"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/13295"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=13287"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=13287"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=13287"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}