{"id":13093,"date":"2020-08-07T18:36:08","date_gmt":"2020-08-07T16:36:08","guid":{"rendered":"http:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=13093"},"modified":"2020-08-07T18:41:00","modified_gmt":"2020-08-07T16:41:00","slug":"venezuela-vida-miserable-el-drama-cotidiano-en-la-crisis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=13093","title":{"rendered":"Venezuela &#8211; Vida miserable. El drama cotidiano en la crisis.   [Humberto M\u00e1rquez]"},"content":{"rendered":"<p><strong>Venezuela, el otrora emporio petrolero, se ha convertido en el pa\u00eds con la poblaci\u00f3n m\u00e1s pobre de Am\u00e9rica del Sur. Para millones de personas, la vida cotidiana es un drama que apenas deja espacio o fuerza para temas que, como la pol\u00edtica, aparecen como sofisticados y distantes.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><strong>H. M\u00e1rquez, desde Caracas\u00a0 <\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/brecha.com.uy\/\">Brecha<\/a>, 7-8-2020<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 7-8-2020<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Natalia es trabajadora dom\u00e9stica, Hilario es fontanero y Gladys es empleada en un sal\u00f3n de belleza. De las 14 millones de personas que trabajan en Venezuela, ellos son parte del 58 por ciento que labora en el sector informal de la econom\u00eda: en cada jornada deben \u00abresolver el d\u00eda\u00bb, y la cuarentena por la pandemia de covid-19, impuesta desde marzo, no ha hecho sino agravar penurias y preocupaciones que ven\u00edan de antes.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u00abHay que salir a resolver. Si no trabajo, no como, y si no nos mata el virus, nos mata el hambre\u00bb, dijo a Brecha el cincuent\u00f3n Hilario, en tono grave, como si acabara de inventar la frase, repetida como un mantra en incontables realidades de los pa\u00edses del Sur. Es el sost\u00e9n principal de una familia de nueve miembros, con tres generaciones entre madre, t\u00edo, esposa, cu\u00f1ada, hijos y ahijado.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Salario<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La familia vive en las afueras de Caracas y se sostiene con el ingreso de Hilario, empleado en una ferreter\u00eda por el equivalente a seis d\u00f3lares mensuales, sus extras como fontanero (unos diez o 12 d\u00f3lares cada fin de semana, si aparecen trabajos) y la espor\u00e1dica venta de limones y huevos de algunas gallinas que mantienen las mujeres de la casa.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El salario m\u00ednimo oficial en Venezuela equivale, al despuntar de agosto, a 1,50 d\u00f3lares mensuales, m\u00e1s un aporte estatal por alimentos de otro 1,50. Con tres d\u00f3lares se puede comprar un quilo de carne o de queso, o tres quilos de harina de ma\u00edz, o un cart\u00f3n con 30 huevos, o medio quilo de caf\u00e9\u2026 Obviamente, ya ning\u00fan trabajador se conforma con ese sueldo, pero la mayor\u00eda no gana mucho m\u00e1s: es la base de la escala salarial en la administraci\u00f3n p\u00fablica (un maestro y una enfermera pueden llegar a ganar tres o cuatro salarios m\u00ednimos) y el monto mensual que se entrega a los pensionados.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Esos n\u00fameros pueden contrastarse con el costo de la canasta alimentaria b\u00e1sica para una familia de cinco personas, que en junio alcanz\u00f3 un valor de 200 d\u00f3lares, seg\u00fan el Centro de Documentaci\u00f3n y An\u00e1lisis para los Trabajadores, una oficina de asuntos laborales que hace esa medici\u00f3n mensual desde hace m\u00e1s de una d\u00e9cada. La Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la Alimentaci\u00f3n y la Agricultura estim\u00f3 que al cierre de 2019 un tercio de la poblaci\u00f3n de Venezuela \u20139,3 de sus 28 millones de habitantes\u2013 estaba en situaci\u00f3n de inseguridad alimentaria y necesitaba asistencia.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Comida<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Natalia tiene 44 a\u00f1os, dos hijos y dos hijas, de entre 12 y 22 a\u00f1os. Los padres de los muchachos \u2013uno mec\u00e1nico, otro alba\u00f1il, ambos ya separados de ella\u2013 se fueron a Colombia y Ecuador. Ella hace trabajo dom\u00e9stico a destajo. Antes de la covid-19, laboraba para cuatro familias distintas, en diferentes d\u00edas, por una paga equivalente a entre dos y tres d\u00f3lares diarios, m\u00e1s la comida. Ahora, con el temor de sus clientes al contagio, s\u00f3lo dos casas la llaman, con menos frecuencia. Dos de sus expatrones la ayudan con algo de efectivo y alimentos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Es beneficiaria de un programa de bonos con el que el gobierno auxilia a familias pobres, generalmente equivalente al ingreso m\u00ednimo mensual. Tambi\u00e9n lo es de la bolsa de alimentos (harina, pasta, arroz, az\u00facar, aceite, granos, a veces pollo o leche en polvo) que el gobierno vende a las clases populares con un 80 o un 90 por ciento de subsidio. Recibe esa bolsa, llamada Comit\u00e9 Local de Abastecimiento y Producci\u00f3n (CLAP), cada 30 o 45 d\u00edas y consume el contenido en diez o 12 d\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u00abTengo miedo de que pasen semanas y meses, y esto siga, sin poder conseguir comida; de que mis hijos se desesperen y den alg\u00fan mal paso; de que alguno se enferme con ese virus. No tenemos ning\u00fan seguro, los hospitales p\u00fablicos no sirven, no podemos comprar medicinas, mi hijo menor no tiene zapatos\u2026\u00bb, nos dijo.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En la casa de Natalia se come carne, de segunda, una vez a la semana o cada 15 d\u00edas. Los huevos son la principal prote\u00edna. La arepa (un bollo de ma\u00edz, emblema nacional) con margarina, pl\u00e1tanos fritos, pasta y algo de queso o granos con arroz es lo m\u00e1s usual. La Federaci\u00f3n de Ganaderos se\u00f1ala que el consumo de carne per c\u00e1pita en Venezuela era de 20 quilos al a\u00f1o en la d\u00e9cada pasada y ahora se ha reducido a ocho.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Agua<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Natalia alquila una casita a medio construir en un barrio de viviendas informales, muchas insalubres, en la ladera de un cerro en el noroeste de Caracas. Tiene tuber\u00eda para el agua, pero el l\u00edquido llega unas pocas horas\u2026 al mes. Sus hijos varones bajan y suben por la ladera varias veces por semana para llenar unos bidones en alguna casa afortunada, la que ese d\u00eda haya recibido el servicio en el vecindario.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Seg\u00fan datos oficiales y del Programa Mundial de Alimentos, el 96 por ciento de la poblaci\u00f3n venezolana tendr\u00eda acceso al agua potable. Pero una coalici\u00f3n de ONG ambientalistas se dirigi\u00f3 al organismo a fines de 2018 para pedirle una rectificaci\u00f3n: hay tuber\u00edas, pero el estado calamitoso de los acueductos, las plantas de tratamiento y los sistemas de distribuci\u00f3n, y los cortes de electricidad, que impiden bombear el agua, hacen que el servicio corriente llegue s\u00f3lo al 18 por ciento de los hogares.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Luz<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Gladys atiende un sal\u00f3n de belleza en Maracaibo, la calurosa capital petrolera de Occidente. Con la cuarentena casi no llegan clientas, y a menudo un apag\u00f3n impide prestar el servicio. Ya casi no tiene ingresos. En su familia \u2013de padres ancianos, un hermano que trabaja en la contadur\u00eda y una hermana que es madre soltera de dos peque\u00f1uelos\u2013, hacen malabares con la bolsa CLAP, los bonos y las pensiones, y en ese clima t\u00f3rrido lidian con los cortes de agua y los apagones s\u00fabitos, que funden electrodom\u00e9sticos, da\u00f1an la comida del refrigerador e inutilizan los ventiladores, lo que los obliga a dormir al ras del suelo para soportar el calor. Cont\u00f3: \u00abManifestamos muchas veces. Votamos en favor de la oposici\u00f3n, pero eso no ha dado resultado: las autoridades son sordas, la pol\u00edtica no resuelve estos problemas. Lo que queda es encomendarnos a la Chinita\u00bb, como coloquialmente llaman a la virgen de Chiquinquir\u00e1, patrona regional del rito cat\u00f3lico.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Venezuela tiene una infraestructura el\u00e9ctrica con una capacidad nominal para generar 34 mil megavatios hora, la mitad de ellos en la gran represa hidroel\u00e9ctrica de Guri, en el sureste, y una demanda estimada entre 18 mil y 20 mil megavatios hora. Con el desplome de la econom\u00eda y la cuarentena, la demanda efectiva es de menos de 12 mil, pero aun as\u00ed no se cubre, dada la inutilizaci\u00f3n de plantas y redes, deterioradas al cabo de a\u00f1os sin inversi\u00f3n, sin mantenimiento y con corruptelas en las compras y la gesti\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Remesas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Alfredo Infante, sacerdote jesuita, es p\u00e1rroco de La Vega, una populosa barriada obrera en el suroeste de Caracas. Cont\u00f3 a Brecha: \u00abEl a\u00f1o pasado una cantidad importante de personas, hasta de las m\u00e1s humildes del barrio, lograron resistir el impacto de la hiperinflaci\u00f3n e incluso comenzaron a independizarse de la CLAP, gracias a las remesas que recib\u00edan de los familiares que han emigrado. Esa ventaja se ha ca\u00eddo con las cuarentenas y ahora, con grupos comunitarios, debemos buscar alimentos para auxiliar a las familias que literalmente casi no tienen qu\u00e9 comer\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La proyecci\u00f3n oficial del censo de 2011 arrojaba para Venezuela una poblaci\u00f3n de 32,2 millones de habitantes, pero en la actualidad debe de rondar los 28 millones. Las agencias de la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas (ONU) para la migraci\u00f3n y los refugiados calculan un \u00e9xodo de 5,1 millones de personas, sobre todo en los \u00faltimos cinco a\u00f1os, con la mayor\u00eda de sus integrantes en los estratos econ\u00f3micos bajos y con Colombia, Ecuador, Per\u00fa, Brasil, Argentina y Chile como principales pa\u00edses de acogida, m\u00e1s gente de clase media que fue a Estados Unidos y Europa.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En 2019 casi un tercio de quienes se quedaron manej\u00f3 alg\u00fan ingreso en d\u00f3lares, dijo a Brecha el economista Asdr\u00fabal Oliveros, director de la firma Ecoanal\u00edtica. Las remesas de centenares de miles de migrantes \u2013unos 90 d\u00f3lares mensuales enviados a sus familias\u2013 inyectaron al pa\u00eds unos 3.500 millones de d\u00f3lares, un flujo que ahora se ha desplomado, en el marco de la crisis global econ\u00f3mica y sanitaria.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Un resultado de este fen\u00f3meno es que en la actualidad Caracas y otras ciudades muestran burbujas de abundancia, con bodegones que ofrecen alimentos y otros productos importados \u2013despu\u00e9s de que en 2018 comenz\u00f3 a desmantelarse el draconiano control de cambios que rigi\u00f3 durante los 15 a\u00f1os previos\u2013. Pero a esos productos s\u00f3lo accede una minor\u00eda muy reducida que dispone de las divisas para comprarlos y a\u00fan soportando la hiperinflaci\u00f3n que se desat\u00f3 en 2017.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La inflaci\u00f3n en Venezuela fue del 862 por ciento en 2017, del 130.060 por ciento en 2018, del 2.585 por ciento en 2019 (7.980 por ciento en alimentos) \u2013seg\u00fan el estatal Banco Central\u2013 y del 508 por ciento en el primer semestre de 2020 \u2013seg\u00fan la comisi\u00f3n econ\u00f3mica del Parlamento\u2013. En ese contexto, ni siquiera tener un pu\u00f1ado de d\u00f3lares \u2013a\u00fan con la apreciaci\u00f3n constante de la divisa\u2013 permite a los m\u00e1s pobres adquirir los productos esenciales.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Combustibles<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Por el humilde barrio La Pe\u00f1a, en la ciudad de Barquisimeto, nudo carretero y de la agroindustria en el centro-oeste, la semana pasada transitaba un cami\u00f3n cargado con troncos y escombros de desecho. Un piquete de pobladores lo detuvo. El conductor accedi\u00f3 a que los vecinos tomasen los maderos, en medio de algarab\u00eda, entre burlas, risas y el grito ir\u00f3nico: \u00ab\u00a1Lleg\u00f3 el gas, lleg\u00f3 el gas!\u00bb. Llevaban semanas sin conseguir cilindros de gas para cocinar y sencillamente alimentaban sus fogones con le\u00f1a. En algunos edificios residenciales de ciudades de provincia, las parrillas originalmente dispuestas en \u00e1reas comunes para hacer asados familiares los fines de semana ahora se usan para cocinar \u2013con le\u00f1a, por turnos\u2013 la comida cotidiana. Venezuela es el quinto pa\u00eds del mundo con mayores reservas de gas y a mediados de la d\u00e9cada pasada acarici\u00f3 la idea de tender un gasoducto hasta el R\u00edo de la Plata.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La gasolina es un dolor de cabeza, est\u00e1 severamente racionada, en algunos expendios se vende a 50 centavos de d\u00f3lar el litro y en otros, subsidiada, a 2,5 centavos. Las colas para surtir el parque automotor \u2013reducido de cuatro a 2,5 millones de autos\u2013 duran horas en Caracas y d\u00edas en expendios de provincia. Las refiner\u00edas venezolanas, con capacidad nominal para procesar 1,3 millones de barriles (de 159 litros) por d\u00eda, destilan s\u00f3lo unos pocos cientos de miles, y el pa\u00eds se abasteci\u00f3 parcialmente en las \u00faltimas semanas con importaciones desde Ir\u00e1n (v\u00e9ase en este n\u00famero la nota \u00abUn c\u00f3ctel imprevisible\u00bb, de Ociel Al\u00ed L\u00f3pez). Pesan las sanciones impuestas por Estados Unidos a los negocios de la estatal Petr\u00f3leos de Venezuela. Los polic\u00edas y los militares que vigilan las estaciones de servicio son objeto de denuncias de corruptelas y arbitrariedades, y arrestan a quienes fotograf\u00eden o filmen las colas para comprar combustible, incluidos los periodistas.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Seguridad, salud&#8230;<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Hay m\u00e1s problemas en la cotidianidad, como el transporte p\u00fablico, la tramitaci\u00f3n de documentos, la recolecci\u00f3n de basura, la criminalidad y la inseguridad personal. Infante, que palpa este asunto en la peligrosa barriada donde oficia, expuso que las peque\u00f1as bandas de delincuentes del pasado, \u00abespecializados\u00bb (ladrones en las puertas de bancos o comercios, carteristas, secuestradores, peque\u00f1os distribuidores de drogas), han sido reemplazadas por megabandas que controlan o tratan de controlar, con decenas de integrantes bien armados y ramificaciones en las c\u00e1rceles, porciones de territorio donde act\u00faan con soltura, dominan a la poblaci\u00f3n y hasta imparten una especie de justicia privada.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La salud era un tema ya antes de la pandemia. Entre quienes migraron hay m\u00e1s de 30 mil profesionales de la salud, seg\u00fan sus gremios. Organizaciones de m\u00e9dicos conducen encuestas en las que se se\u00f1ala que en los principales hospitales no s\u00f3lo fallan los equipos y faltan insumos y medicamentos esenciales, sino que tienen servicios intermitentes de agua y electricidad. Abundan las historias de pacientes que deben llevar productos como guantes, gasas, algod\u00f3n, alcohol y hasta jab\u00f3n y desinfectante para ser atendidos en los hospitales p\u00fablicos. Y, fulminados los seguros debido a la hiperinflaci\u00f3n, en las cl\u00ednicas privadas los precios son sencillamente prohibitivos.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Pobreza<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El panorama general es de pobreza. Una encuesta anual de tres universidades sobre las condiciones de vida, con cuestionarios respondidos por 9.900 hogares, concluy\u00f3 que Venezuela ya es el pa\u00eds m\u00e1s pobre de Am\u00e9rica del Sur. Los par\u00e1metros de la existencia cotidiana la asemejan a algunos pa\u00edses del \u00c1frica subsahariana.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Si se atiende el criterio de ingresos que pauta el Banco Mundial, que ubica en la pobreza a los habitantes con menos de 5,50 d\u00f3lares diarios y en la pobreza extrema a los de menos de 1,90 d\u00f3lares, el 94 por ciento de la poblaci\u00f3n de Venezuela est\u00e1 en la pobreza general y el 76 por ciento en la pobreza extrema. Si, en cambio, se considera la \u00abpobreza multidimensional\u00bb, que combina ingreso, acceso a servicios p\u00fablicos, empleo, vivienda y calidad de vida, en 2019 la pobreza alcanz\u00f3 al 64,8 por ciento de los 6,5 millones de hogares, un salto de m\u00e1s de 24 puntos con respecto al 39,3 por ciento de hogares pobres encontrados en 2014.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El descontento y la conflictividad social est\u00e1n a flor de piel, pero no hay un puente con la acci\u00f3n pol\u00edtica. \u00abReducidas sus condiciones de vida, la gente protesta, pero, a la vez, desarrolla estrategias de supervivencia para resolver su vida diaria y en eso se le van todas las energ\u00edas. El ejercicio ciudadano de los derechos pol\u00edticos sucede en las sociedades que tienen un m\u00ednimo piso que permite pensar en la pol\u00edtica. En Venezuela la supervivencia comporta un gasto de energ\u00eda muy grande, aunque la situaci\u00f3n se mantenga como una bomba de tiempo\u00bb, opin\u00f3 Infante.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Represi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El 3 de agosto, el activista deportivo Deivis Pacheco grab\u00f3 y difundi\u00f3 en las redes sociales un video que muestra a bomberos empujando su cami\u00f3n en la ciudad de Valera (centro-oeste), porque el veh\u00edculo, debido a la generalizada escasez, se qued\u00f3 sin gasolina. Por ello fue detenido y est\u00e1 en libertad condicional desde el 5 de agosto, pero qued\u00f3 procesado con base en la Ley Constitucional contra el Odio, por la Convivencia Pac\u00edfica y la Tolerancia, dictada por la Asamblea Nacional Constituyente, que integran s\u00f3lo oficialistas.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El 13 de julio, con base en la misma ley, fue detenido el profesor universitario Nicmer Evans, quien en 2014 rompi\u00f3 con el oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela y ahora lidera el grupo izquierdista Movimiento por la Democracia y la Inclusi\u00f3n. Evans conduce, adem\u00e1s, el portal de informaci\u00f3n y opini\u00f3n Punto de Corte, con duras cr\u00edticas al manejo de las pol\u00edticas gubernamentales en el marco de la pandemia.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Si acciones como estas se desarrollan en el campo de la expresi\u00f3n y la opini\u00f3n, en el de la vida en las calles y los barrios la situaci\u00f3n es mucho m\u00e1s \u00e1spera y letal. Un informe que la alta comisionada de la ONU para los derechos humanos, la expresidenta chilena Michelle Bachelet, present\u00f3 en julio de este a\u00f1o dio cuenta de que las fuerzas policiales abatieron a 1.324 personas en operaciones de seguridad durante los primeros cinco meses de 2020, principalmente mediante las Fuerzas de Acciones Especiales de la Polic\u00eda Nacional, seguidas de la Polic\u00eda judicial y la militarizada Guardia Nacional.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u00abVenezuela vive una emergencia humanitaria compleja y el gobierno no ha manejado la epidemia como una emergencia sanitaria ni como una oportunidad para apreciar deficiencias en las pol\u00edticas p\u00fablicas y emprender las rectificaciones necesarias, a fin de construir un sentimiento de comunidad nacional. En su lugar, prevalece el fin pol\u00edtico de controlar la sociedad\u00bb, coment\u00f3 a Brecha el soci\u00f3logo Rafael Uzc\u00e1tegui, coordinador de la organizaci\u00f3n de derechos humanos Provea, surgida a finales del siglo XX de la mano de exiliados de las dictaduras del Cono Sur. Seg\u00fan Uzc\u00e1tegui: \u00abEstamos a tiempo de producir las rectificaciones necesarias, y, aunque el panorama es sombr\u00edo, se trata de situaciones impredecibles. La historia de Am\u00e9rica Latina muestra que los pueblos siempre encuentran la manera de saltar los diques\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Venezuela, el otrora emporio petrolero, se ha convertido en el pa\u00eds con la poblaci\u00f3n m\u00e1s pobre de Am\u00e9rica del Sur. 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