{"id":12553,"date":"2020-07-02T12:40:39","date_gmt":"2020-07-02T10:40:39","guid":{"rendered":"http:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=12553"},"modified":"2020-07-02T23:28:08","modified_gmt":"2020-07-02T21:28:08","slug":"analisis-covid-19-y-capitalismo-catastrofico-cadenas-de-productos-de-base-y-crisis-ecologicas-epidemiologicas-economicas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=12553","title":{"rendered":"An\u00e1lisis &#8211; Covid 19 y capitalismo catastr\u00f3fico. Cadenas de productos de base y crisis ecol\u00f3gicas-epidemiol\u00f3gicas-econ\u00f3micas.  [John Bellamy Foster\/Intan Suwandi]"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El siguiente art\u00edculo de John Bellamy Foster e Intan Suwandi que describe las interrelaciones entre la pandemia COVID-19, el imperialismo y el capitalismo contempor\u00e1neo de monopolio-finanzas fue publicado en el n\u00famero de junio de 2020 de <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/2020\/06\/01\/covid-19-and-catastrophe-capitalism\/\">Monthly Review<\/a>. Los editores nos han concedido generosamente permiso para traducir y reproducirlo aqu\u00ed.<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.retruco.com.ar\/\">Retruco<\/a>, 16-6-2020<\/strong><\/p>\n<p><strong>Traducci\u00f3n de Brian M. Napoletano y Pedro S. Urquijo<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 2-7-2020<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">COVID-19 ha acentuado, sin precedentes, las vulnerabilidades ecol\u00f3gicas, epidemiol\u00f3gicas y econ\u00f3micas interrelacionadas impuestas por el capitalismo. A medida que el mundo entra en la tercera d\u00e9cada del siglo XXI, estamos viendo el surgimiento del capitalismo de cat\u00e1strofe y a medida que la crisis estructural del sistema adquiere dimensiones planetarias.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Desde finales del siglo XX, la globalizaci\u00f3n capitalista ha adoptado cada vez m\u00e1s la forma de cadenas de producci\u00f3n controladas por empresas multinacionales, que vinculan diversas zonas de producci\u00f3n, principalmente en el Sur Global, con el v\u00e9rtice del consumo, las finanzas y la acumulaci\u00f3n mundiales, principalmente en el Norte Global. Estas cadenas de mercanc\u00edas constituyen los principales circuitos materiales del capital a nivel mundial; el fen\u00f3meno del imperialismo tard\u00edo identificado con el auge del capital monopol\u00edstico-financiero generalizado.[1] En este sistema, las rentas imperiales exorbitantes del control de la producci\u00f3n global se obtienen no s\u00f3lo del arbitraje laboral global, a trav\u00e9s del cual las corporaciones multinacionales en el centro del sistema sobreexplotan la mano de obra industrial en la periferia, sino tambi\u00e9n cada vez m\u00e1s a trav\u00e9s del arbitraje global de la tierra, en el que las multinacionales de los agronegocios expropian tierra (y mano de obra) barata en el Sur Global para producir cultivos de exportaci\u00f3n principalmente para su venta en el Norte Global.[2]<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Al abordar estos complejos circuitos de capital en la econom\u00eda mundial actual, los directivos de las empresas se refieren tanto a las cadenas de suministro como a las cadenas de valor, en las que las cadenas de suministro representan el movimiento del producto f\u00edsico, y las cadenas de valor se dirigen al \u00abvalor a\u00f1adido\u00bb en cada nodo de la producci\u00f3n, desde las materias primas hasta el producto final.[3] Este doble \u00e9nfasis en las cadenas de suministro y las cadenas de valor se asemeja en cierto modo al enfoque m\u00e1s dial\u00e9ctico desarrollado en el an\u00e1lisis de Karl Marx de las cadenas de producci\u00f3n, que abarca tanto los valores de uso como los valores de intercambio. En el primer volumen de El Capital, Marx puso de relieve la doble realidad de los valores de uso de los materiales naturales (la \u00abforma natural\u00bb) y los valores de intercambio (la \u00abforma de valor\u00bb) presentes en cada eslab\u00f3n de \u00abla cadena general de metamorfosis que tiene lugar en el mundo de los productos\u00bb.[4] El enfoque de Marx fue llevado adelante por Rudolf Hilferding en su Finance Capital, donde escribi\u00f3 acerca de los \u00abeslabones de la cadena de intercambio de productos\u00bb.[5]<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En la d\u00e9cada de 1980, los te\u00f3ricos del sistema mundial, Terence Hopkins y Immanuel Wallerstein, reintrodujeron el concepto de cadena de producci\u00f3n basado en estas ra\u00edces dentro de la teor\u00eda marxista.[6] No obstante, lo que se perdi\u00f3 en general en los posteriores an\u00e1lisis marxistas (y del sistema mundial) de las cadenas de producci\u00f3n, que las trataron como fen\u00f3menos exclusivamente econ\u00f3micos\/valor\u00edsticos, fue el aspecto material-ecol\u00f3gico de los valores de uso. Marx, que nunca perdi\u00f3 de vista los l\u00edmites naturales-materiales en los que se desarrollaba el circuito del capital, hab\u00eda subrayado \u00abel lado negativo, es decir, destructivo\u00bb de la valorizaci\u00f3n capitalista con respecto a las condiciones naturales de producci\u00f3n y al metabolismo de los seres humanos y la naturaleza en su conjunto.[7] La \u00abruptura irreparable en el proceso interdependiente del metabolismo social\u00bb (la ruptura metab\u00f3lica) que constitu\u00eda la relaci\u00f3n destructiva del capitalismo con la tierra, por la que \u00abagot\u00f3 la tierra\u00bb y \u00aboblig\u00f3 a abonar los campos ingleses con guano\u00bb, fue igualmente evidente en las \u00abepidemias peri\u00f3dicas\u00bb, resultantes de las mismas contradicciones org\u00e1nicas del sistema.[8]<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"12555\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=12555\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/monthly-ii.jpg?fit=661%2C1024&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"661,1024\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Monthly II\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/monthly-ii.jpg?fit=656%2C1016&amp;ssl=1\" class=\"  wp-image-12555 alignleft\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/monthly-ii.jpg?resize=561%2C869&#038;ssl=1\" alt=\"Monthly II\" width=\"561\" height=\"869\" \/>Ese marco te\u00f3rico, centrado en las formas duales y contradictorias de las cadenas de productos, que incorporan tanto valores de uso como valores de intercambio, proporciona la base para comprender las tendencias combinadas de crisis ecol\u00f3gica, epidemiol\u00f3gica y econ\u00f3mica del imperialismo tard\u00edo. Nos permite percibir, adem\u00e1s, c\u00f3mo el circuito del capital bajo el imperialismo tard\u00edo est\u00e1 ligado a la etiolog\u00eda de la enfermedad a trav\u00e9s de la agroindustria, y c\u00f3mo esto ha generado la pandemia COVID-19. Esta misma perspectiva centrada en las cadenas de mercanc\u00edas, incluso, nos permite comprender c\u00f3mo la interrupci\u00f3n del flujo de valores de uso en forma de bienes materiales y la consiguiente interrupci\u00f3n del flujo de valor han generado una crisis econ\u00f3mica grave y duradera. El resultado es empujar a una econom\u00eda ya estancada hasta el l\u00edmite, amenazando con derribar la superestructura financiera del sistema. Por \u00faltimo, m\u00e1s all\u00e1 de todo esto est\u00e1 la ruptura planetaria mucho mayor engendrada por el capitalismo catastr\u00f3fico de hoy, que se manifiesta en el cambio clim\u00e1tico y el cruce de varios l\u00edmites planetarios, de los cuales la actual crisis epidemiol\u00f3gica es simplemente otra manifestaci\u00f3n dram\u00e1tica.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;padding-left:40px;\"><strong>Circuitos de capital y crisis ecol\u00f3gicas-epidemiol\u00f3gicas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Asombrosamente, durante el \u00faltimo decenio, surgi\u00f3 un nuevo enfoque m\u00e1s hol\u00edstico de One Health-One World (Una Salud-\u00dan Mundo) sobre la etiolog\u00eda de las enfermedades, principalmente en respuesta a la aparici\u00f3n de enfermedades zoon\u00f3ticas recientes (o zoonosis) como el SARS, el MERS y el H1N1 transmitidas a los seres humanos por animales no humanos, salvajes o domesticados. El modelo One Health integra el an\u00e1lisis epidemiol\u00f3gico sobre una base ecol\u00f3gica, reuniendo a cient\u00edficos ecol\u00f3gicos, m\u00e9dicos, veterinarios y analistas de salud p\u00fablica en un enfoque de alcance mundial. Sin embargo, el marco ecol\u00f3gico original que motiv\u00f3 One Health, que representa un nuevo enfoque m\u00e1s completo de las enfermedades zoon\u00f3ticas, ha sido recientemente apropiado y parcialmente negado por organizaciones dominantes como el Banco Mundial, la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud y los Centros para el Control y la Prevenci\u00f3n de Enfermedades de los Estados Unidos. De ah\u00ed que el enfoque multisectorial de One Health se haya convertido r\u00e1pidamente en un modo de reunir intereses tan variados como la salud p\u00fablica, la medicina privada, la sanidad animal, la agroindustria y la gran farmac\u00e9utica, para reforzar la respuesta a lo que se consideran epidemias epis\u00f3dicas, al tiempo que supone el auge de una amplia estrategia corporativa en la que el capital, espec\u00edficamente la agroindustria, es el elemento dominante. El resultado es que las conexiones entre las crisis epidemiol\u00f3gicas y la econom\u00eda mundial capitalista son sistem\u00e1ticamente minimizadas en lo que pretende ser un modelo hol\u00edstico.[9]<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">As\u00ed pues, surgi\u00f3 como respuesta un nuevo y revolucionario enfoque de la etiolog\u00eda de la enfermedad, conocido como Structural One Health (Salud \u00danica Estructural), basado cr\u00edticamente en One Health, pero arraigado m\u00e1s bien en la amplia tradici\u00f3n hist\u00f3rico-materialista. Para los defensores de Structural One Health la clave es determinar c\u00f3mo las pandemias en la econom\u00eda global contempor\u00e1nea est\u00e1n conectadas a los circuitos de capital que est\u00e1n cambiando r\u00e1pidamente las condiciones ambientales. Un equipo de cient\u00edficos, entre los que se encuentran Rodrick Wallace, Luis Fernando Chaves, Luke R. Bergmann, Const\u00e2ncia Ayres, Lenny Hogerwerf, Richard Kock y Robert G. Wallace, han escrito juntos una serie de obras como Clear-Cutting Disease Control: Capital-Led Deforestation, Public Health Austerity, and Vector-Borne Infection y, m\u00e1s recientemente, \u00abCOVID-19 and Circuits of Capital\u00bb [COVID-19 y los circuitos de capital] (de Rob Wallace, Alex Liebman, Luis Fernando Chaves y Rodrick Wallace) en el n\u00famero de mayo de 2020 de Monthly Review. Structural One Health se define como \u00abun nuevo campo, [que] examina los impactos que los circuitos globales de capital y otros contextos fundamentales, incluyendo profundas historias culturales, tienen sobre la agroeconom\u00eda regional y la din\u00e1mica de las enfermedades asociadas a trav\u00e9s de las especies\u00bb.[10]<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El revolucionario enfoque hist\u00f3rico-materialista representado por la Structural One Health se aparta del enfoque principal de One Health en: 1) centr\u00e1ndose en las cadenas de productos como impulsoras de las pandemias; 2) descartando el enfoque habitual de las \u00abgeograf\u00edas absolutas\u00bb que se concentra en determinados lugares en los que surgen nuevos virus sin percibir los conductos econ\u00f3micos mundiales de transmisi\u00f3n; 3) considerando las pandemias no como un problema epis\u00f3dico o como acontecimientos aleatorios de \u00abcisne negro\u00bb, sino m\u00e1s bien como el reflejo de una crisis estructural general del capital, en el sentido explicado por Istv\u00e1n M\u00e9sz\u00e1ros en su libro Beyond Capital; 4) adoptando el enfoque de la biolog\u00eda dial\u00e9ctica, asociada a los bi\u00f3logos de Harvard Richard Levins y Richard Lewontin en The Dialectical Biologist; y 5) insistiendo en la reconstrucci\u00f3n radical de la sociedad en general de manera que se promueva un \u00abmetabolismo planetario\u00bb sostenible.[11] En su obra Big Farms Make Big Flu y otros escritos, Robert G. (Rob) Wallace se inspira en las nociones de Marx sobre las cadenas de mercanc\u00edas y la ruptura metab\u00f3lica, as\u00ed como en la cr\u00edtica de la austeridad y la privatizaci\u00f3n basada en la noci\u00f3n de la Paradoja de Lauderdale (seg\u00fan la cual las riquezas privadas se potencian con la destrucci\u00f3n de la riqueza p\u00fablica). Los pensadores de esta tradici\u00f3n cr\u00edtica se basan, pues, en un enfoque dial\u00e9ctico de la destrucci\u00f3n ecol\u00f3gica y la etiolog\u00eda de la enfermedad.[12]<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Naturalmente, la nueva epidemiolog\u00eda hist\u00f3rico-materialista no surgi\u00f3 de la nada, sino que se construy\u00f3 sobre una larga tradici\u00f3n de luchas socialistas y an\u00e1lisis cr\u00edticos de las epidemias, incluyendo contribuciones hist\u00f3ricas como: 1) Las condiciones de la clase obrera en Inglaterra, de Frederick Engels, que explor\u00f3 la base de clase de las enfermedades infecciosas; 2) las discusiones del propio Marx sobre las epidemias y las condiciones generales de salud en El Capital; 3) el tratamiento dell zo\u00f3logo brit\u00e1nico E. Ray Lankester (protegido de Charles Darwin y Thomas Huxley, y amigo de Marx) de las fuentes antropog\u00e9nicas de la enfermedad y su base en la agricultura, los mercados y las finanzas capitalistas en su Reino de los hombres; y (4) \u00abIs Capitalism a Disease?\u00bb de Levins.[13]<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Especialmente importante en la nueva epidemiolog\u00eda hist\u00f3rico-materialista asociada a la Structural One Health es el reconocimiento expl\u00edcito del papel de la agroindustria mundial y la integraci\u00f3n de \u00e9sta con la investigaci\u00f3n detallada de todos los aspectos de la etiolog\u00eda de la enfermedad, centr\u00e1ndose en las nuevas zoonosis. Esas enfermedades, como afirm\u00f3 Rob Wallace en Big Farms Make Big Flu, fueron \u00abla consecuencia bi\u00f3tica inadvertida de los esfuerzos encaminados a dirigir la ontogenia y la ecolog\u00eda animal hacia la rentabilidad multinacional\u00bb, produciendo nuevos pat\u00f3genos mortales.[14] La agricultura en el extranjero, que consiste en monocultivos de animales dom\u00e9sticos gen\u00e9ticamente similares (eliminando los brotes de fuego inmunes), incluidos los enormes corrales de engorde de cerdos y las vastas granjas av\u00edcolas, junto con la r\u00e1pida deforestaci\u00f3n y la ca\u00f3tica mezcla de aves silvestres y otros animales salvajes con la producci\u00f3n animal industrial -sin excluir los mercados h\u00famedos- han creado las condiciones para la propagaci\u00f3n de nuevos pat\u00f3genos mortales como el SARS, el MERS, el \u00c9bola, el H1N1, el H5N1 y ahora el SARS-CoV-2. M\u00e1s de medio mill\u00f3n de personas en todo el mundo murieron a causa del H1N1, mientras que las muertes por el SARS-CoV-2 probablemente superar\u00e1n con creces esa cifra.[15]<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u00abLos agronegocios\u00bb, escribe Rob Wallace, \u00abest\u00e1n trasladando sus empresas al Sur Global para aprovechar la mano de obra y la tierra barata\u00bb, y \u00abextendiendo toda su l\u00ednea de producci\u00f3n por todo el mundo\u00bb.[16] Aviones, cerdos y humanos interact\u00faan para producir nuevas enfermedades. \u00abLas gripes\u00bb, nos dice Wallace, \u00abemergen ahora por medio de una red globalizada de producci\u00f3n y comercio de cebaderos corporativos, dondequiera que evolucionen por primera vez cepas espec\u00edficas\u00bb. Con los reba\u00f1os y manadas que se trasladan de una regi\u00f3n a otra -transformando la distancia espacial en una conveniencia justo a tiempo- se introducen continuamente m\u00faltiples cepas de gripe en localidades llenas de poblaciones de animales susceptibles\u00bb.[17] Se ha demostrado que las operaciones av\u00edcolas comerciales en gran escala tienen muchas m\u00e1s probabilidades de albergar estas virulentas zoonosis. Se ha utilizado el an\u00e1lisis de la cadena de valor para rastrear la etiolog\u00eda de nuevas influencias como el H5N1 a lo largo de la cadena de producci\u00f3n av\u00edcola.[18] Se ha demostrado que la gripe en el sur de China surge en el contexto de \u00abun \u2018presente hist\u00f3rico\u2019 dentro del cual surgen m\u00faltiples recombinaciones virulentas de una mezcla de agroecolog\u00edas originadas en diferentes \u00e9pocas, tanto por la dependencia del camino como por la contingencia: en este caso, la antigua (arroz), la moderna temprana (patos semidomesticados) y la actual (intensificaci\u00f3n av\u00edcola)\u00bb. Este an\u00e1lisis tambi\u00e9n ha sido ampliado por ge\u00f3grafos radicales, como Bergmann, que trabajan en \u00abla convergencia de la biolog\u00eda y la econom\u00eda m\u00e1s all\u00e1 de una sola cadena de productos b\u00e1sicos y hasta el tejido de la econom\u00eda mundial\u00bb.[19]<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Las cadenas mundiales interconectadas de productos de la agroindustria, que proporcionan las bases para la aparici\u00f3n de nuevas zoonosis, aseguran que estos pat\u00f3genos se muevan r\u00e1pidamente de un lugar a otro, explotando las cadenas de conexi\u00f3n humana y globalizaci\u00f3n, con los hu\u00e9spedes humanos movi\u00e9ndose en d\u00edas, incluso horas, de una parte del globo a otra. Wallace y sus colegas escriben en \u00abCOVID-19 y los circuitos de capital\u00bb: \u00abAlgunos pat\u00f3genos emergen directamente de los centros de producci\u00f3n\u2026 Pero muchos pat\u00f3genos como el COVID-19 se originan en las fronteras de la producci\u00f3n de capital. De hecho, al menos el 60 por ciento de los nuevos pat\u00f3genos humanos surgen al pasar de los animales salvajes a las comunidades humanas locales (antes de que los m\u00e1s exitosos se extiendan al resto del mundo)\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Como resumen de las condiciones de la transmisi\u00f3n de estas enfermedades, la premisa operativa subyacente es que la causa de COVID-19 y otros pat\u00f3genos similares no se encuentra s\u00f3lo en el objeto de un \u00fanico agente infeccioso o en su curso cl\u00ednico, sino tambi\u00e9n en el campo de las relaciones ecosist\u00e9micas que el capital y otras causas estructurales han fijado en su propio beneficio. La amplia variedad de pat\u00f3genos, que representan diferentes taxones, hu\u00e9spedes de origen, modos de transmisi\u00f3n, cursos cl\u00ednicos y resultados epidemiol\u00f3gicos, todas las marcas que nos env\u00edan corriendo alocadamente a nuestros buscadores en cada brote, marcan diferentes partes y caminos a lo largo de los mismos tipos de circuitos de uso de la tierra y acumulaci\u00f3n de valor.[20]<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"12556\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=12556\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/monthly-iii.jpg?fit=684%2C1024&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"684,1024\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Monthly III\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/monthly-iii.jpg?fit=656%2C982&amp;ssl=1\" class=\"  wp-image-12556 alignright\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/monthly-iii.jpg?resize=592%2C886&#038;ssl=1\" alt=\"Monthly III\" width=\"592\" height=\"886\" \/>La reestructuraci\u00f3n imperial de la producci\u00f3n a finales del siglo XX y principios del XXI -que conocemos como globalizaci\u00f3n- fue el resultado principalmente del arbitraje laboral global y la sobreexplotaci\u00f3n (y s\u00faperexplotaci\u00f3n) de los trabajadores del Sur Global (incluyendo la contaminaci\u00f3n intencionada de los entornos locales), para beneficio principalmente de los centros mundiales del capital y las finanzas. Pero tambi\u00e9n fue impulsado en parte por un arbitraje global de tierras, que tuvo lugar simult\u00e1neamente a trav\u00e9s de las corporaciones multinacionales de agronegocios. Seg\u00fan Eric Holt-Gim\u00e9nez en A Foodie\u2019s Guide to Capitalism, \u00abel precio de la tierra\u00bb en gran parte del Sur Global \u00abes tan bajo en relaci\u00f3n con su renta de la tierra (lo que vale por lo que puede producir) que la captura de la diferencia (arbitraje) entre el bajo precio y la alta renta de la tierra proporcionar\u00e1 a los inversores un beneficio atractivo. Las oportunidades de arbitraje de tierras surgen al aportar nuevas tierras -con un atractivo alquiler de tierras- al mercado mundial de tierras, donde los alquileres pueden capitalizarse realmente\u00bb.[21] Gran parte de esto fue alimentado por lo que se denomina la Revoluci\u00f3n Ganadera, que convirti\u00f3 al ganado en una mercanc\u00eda globalizada basada en los cebaderos gigantes y los monocultivos gen\u00e9ticos.[22]<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Estas condiciones han sido promovidas por los diversos bancos de desarrollo en el contexto de lo que se conoce eufem\u00edsticamente como \u00abreestructuraci\u00f3n territorial\u00bb, que supone la retirada de los agricultores de subsistencia y los peque\u00f1os productores de la tierra a instancias de las empresas multinacionales, principalmente agroindustrias, as\u00ed como la r\u00e1pida deforestaci\u00f3n y la destrucci\u00f3n de los ecosistemas. Tambi\u00e9n se conocen como acaparamientos de tierras del siglo XXI (land grabs), acelerados por los altos precios de los alimentos b\u00e1sicos en 2008 y nuevamente en 2011, as\u00ed como fondos de riqueza privados que buscan activos tangibles ante la incertidumbre tras la Gran Crisis Financiera de 2007-09. El resultado es la mayor migraci\u00f3n en masa de la historia de la humanidad, en la que se ha expulsado a personas de la tierra en un proceso mundial de despojo de tierras, se ha alterado la agroecolog\u00eda de regiones enteras, se ha sustituido la agricultura tradicional por monocultivos y se ha empujado a las poblaciones a los barrios marginales de las ciudades.[23]<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Rob Wallace y sus colegas observan que el historiador y te\u00f3rico cr\u00edtico-urbano Mike Davis y otros \u00abhan identificado c\u00f3mo estos paisajes recientemente urbanizados act\u00faan tanto como mercados locales como centros regionales para los productos agr\u00edcolas mundiales de paso\u2026. Como resultado, la din\u00e1mica de las enfermedades forestales, las fuentes primitivas de los pat\u00f3genos, ya no est\u00e1n limitadas \u00fanicamente a las tierras del interior. Sus epidemiolog\u00edas asociadas se han vuelto relacionales y se sienten a trav\u00e9s del tiempo y el espacio. Un SARS puede encontrarse repentinamente derram\u00e1ndose en los humanos en la gran ciudad a s\u00f3lo unos d\u00edas de su cueva de murci\u00e9lagos\u00bb.[24]<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>La interrupci\u00f3n de la cadena de productos y el efecto global de bullwhip<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Los nuevos pat\u00f3genos generados involuntariamente por la agroindustria no son en s\u00ed mismos valores de uso de materiales naturales, sino m\u00e1s bien residuos t\u00f3xicos del sistema de producci\u00f3n capitalista, trazables a las cadenas de productos de la agroindustria como parte de un r\u00e9gimen alimentario globalizado.[25] Sin embargo, en una especie de \u00abvenganza\u00bb metaf\u00f3rica de la naturaleza, tal como la describieron por primera vez Engels y Lankester, los efectos domin\u00f3 de los desastres ecol\u00f3gicos y epidemiol\u00f3gicos combinados introducidos por las cadenas mundiales de productos de hoy en d\u00eda y las acciones de la agroindustria, que dieron lugar a la pandemia COVID-19, han perturbado todo el sistema de producci\u00f3n mundial.[26] El efecto de los cierres y el distanciamiento social, que han paralizado la producci\u00f3n en sectores clave del mundo, ha sacudido las cadenas de suministro\/valor a nivel internacional. Esto ha generado un gigantesco \u00abefecto de bullwhip\u00bb que se extiende desde el extremo de la oferta y el de la demanda de las cadenas mundiales de productos b\u00e1sicos.[27] Adem\u00e1s, la pandemia de COVID-19 se ha producido en el contexto de un r\u00e9gimen planetario de capital monopolio-financiero neoliberal, que ha impuesto la austeridad en todo el mundo, incluso en la salud p\u00fablica. La adopci\u00f3n universal de la producci\u00f3n \u00abjusto a tiempo\u00bb y de la competencia basada en el tiempo en la regulaci\u00f3n de las cadenas mundiales de productos, ha dejado a las empresas e instalaciones, como los hospitales, con pocas existencias, problema que se ve agravado por el almacenamiento urgente de algunos bienes por parte de la poblaci\u00f3n.[28] El resultado es una extraordinaria dislocaci\u00f3n de toda la econom\u00eda mundial.<img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"12558\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=12558\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/monthly-v.jpg?fit=700%2C465&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"700,465\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}\" data-image-title=\"Monthly V\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/monthly-v.jpg?fit=656%2C436&amp;ssl=1\" class=\"  wp-image-12558 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/monthly-v.jpg?resize=656%2C436&#038;ssl=1\" alt=\"Monthly V\" width=\"656\" height=\"436\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Las actuales cadenas mundiales de productos -o lo que llamamos cadenas de trabajo-valor\u2013 se organizan principalmente con el fin de explotar los menores costos laborales unitarios (teniendo en cuenta tanto los costos salariales como la productividad) en los pa\u00edses m\u00e1s pobres del Sur Global, donde la producci\u00f3n industrial mundial est\u00e1 ahora predominantemente ubicada. Los costos unitarios de la mano de obra en la India en 2014 eran el 36 por ciento del nivel de los Estados Unidos, mientras que los de China y M\u00e9xico eran el 46 y el 43 por ciento, respectivamente. Indonesia fue m\u00e1s alta con los costos unitarios de mano de obra en el 62 por ciento del nivel de EE.UU.[29] Gran parte de ello se debe a los salarios extremadamente bajos de los pa\u00edses del Sur, que son s\u00f3lo una peque\u00f1a fracci\u00f3n de los niveles salariales de los pa\u00edses del Norte. Mientras tanto, la producci\u00f3n en condiciones de plena competencia, realizada bajo las especificaciones de las empresas multinacionales, junto con la tecnolog\u00eda avanzada introducida en las nuevas plataformas de exportaci\u00f3n del Sur Global, genera una productividad a niveles comparables en muchas \u00e1reas a la del Norte Global. El resultado es un sistema global integrado de explotaci\u00f3n en el que las diferencias de salarios entre los pa\u00edses del Norte y del Sur son mayores que la diferencia de productividad, lo que conduce a costes laborales unitarios muy bajos en los pa\u00edses del Sur y genera enormes m\u00e1rgenes de beneficio bruto (o super\u00e1vit econ\u00f3mico) sobre el precio de exportaci\u00f3n de los bienes de los pa\u00edses m\u00e1s pobres.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Los enormes super\u00e1vits econ\u00f3micos generados en el Sur Global se registran en la contabilidad del producto interno bruto como valor a\u00f1adido en el Norte. Sin embargo, se entienden mejor como valor capturado del Sur. Todo este nuevo sistema de explotaci\u00f3n internacional asociado a la globalizaci\u00f3n de la producci\u00f3n constituye la estructura profunda del imperialismo tard\u00edo del siglo XXI. Es un sistema de explotaci\u00f3n\/expropiaci\u00f3n mundial formado en torno al arbitraje laboral global, que resulta en un vasto drenaje de valor generado de los pa\u00edses pobres a los pa\u00edses ricos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Todo esto fue facilitado por las revoluciones en el transporte y las comunicaciones. Los costos de env\u00edo se redujeron a medida que proliferaban los contenedores de env\u00edo estandarizados. Las tecnolog\u00edas de la comunicaci\u00f3n como los cables de fibra \u00f3ptica, los tel\u00e9fonos m\u00f3viles, la Internet, la banda ancha, la computaci\u00f3n en nube y las videoconferencias alteraron la conectividad global. Los viajes en avi\u00f3n abarataron los viajes r\u00e1pidos, creciendo anualmente en un promedio de 6,5 por ciento entre 2010 y 2019.[30] Alrededor de un tercio de las exportaciones de los Estados Unidos son productos intermedios para bienes finales producidos en otros lugares, como el algod\u00f3n, el acero, los motores y los semiconductores.[31] Es de estas condiciones r\u00e1pidamente cambiantes, que generan una estructura de acumulaci\u00f3n internacional cada vez m\u00e1s integrada y jer\u00e1rquica, que surgi\u00f3 la actual estructura de la cadena mundial de producci\u00f3n. El resultado fue la conexi\u00f3n de todas las partes del globo dentro de un sistema mundial de opresi\u00f3n, una conectividad que ahora muestra signos de desestabilizaci\u00f3n bajo los impactos de la guerra comercial de los Estados Unidos contra China y los efectos econ\u00f3micos globales de la pandemia COVID-19.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La pandemia COVID-19, con sus cierres y distanciamientos sociales, es \u00abla primera crisis de la cadena de suministro mundial\u00bb.[32] Esto ha dado lugar a p\u00e9rdidas de valor econ\u00f3mico, a un enorme desempleo y subempleo, al colapso de las empresas, al aumento de la explotaci\u00f3n y a la generalizaci\u00f3n del hambre y las privaciones. La clave para comprender tanto la complejidad como el caos de la crisis actual es el hecho de que ning\u00fan director general de una corporaci\u00f3n multinacional en ning\u00fan lugar tiene un mapa completo de la cadena de producci\u00f3n de la empresa.[33] Por lo general, los centros financieros y los funcionarios de adquisiciones de las empresas conocen a sus proveedores de primer nivel, pero no a los de segundo nivel (es decir, a los proveedores de sus proveedores), y mucho menos a los de tercer o incluso cuarto nivel. Como escribe Elisabeth Braw en Foreign Policy, \u00abMichael Essig, profesor de gesti\u00f3n de suministros de la Universidad Bundeswehr de Munich calcul\u00f3 que una empresa multinacional como Volkswagen tiene 5.000 proveedores (los llamados proveedores de primer nivel), cada uno con un promedio de 250 proveedores de segundo nivel. Eso significa que la empresa tiene en realidad 1,25 millones de proveedores, la gran mayor\u00eda de los cuales no conoce\u00bb. Adem\u00e1s, esto deja fuera a los proveedores de tercer nivel. Cuando se produjo el nuevo brote de coronavirus en Wuhan, China, se descubri\u00f3 que 51.000 empresas de todo el mundo ten\u00edan al menos un proveedor directo en Wuhan, mientras que 5 millones de empresas ten\u00edan al menos un proveedor de dos niveles all\u00ed. El 27 de febrero de 2020, cuando la interrupci\u00f3n de la cadena de suministro segu\u00eda centrada en gran medida en China, el Foro Econ\u00f3mico Mundial, citando un informe de Dun &amp; Bradstreet, declar\u00f3 que m\u00e1s del 90% de las empresas multinacionales de Fortune ten\u00edan un proveedor de primer o segundo nivel afectado por el virus.[34]<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Los efectos del SARS-CoV-2 han hecho que sea urgente que las empresas traten de cartografiar todas sus cadenas de productos. Pero esto es sumamente complejo. Cuando ocurri\u00f3 el desastre nuclear de Fukushima, se descubri\u00f3 que la zona de Fukushima produc\u00eda el 60 por ciento de las piezas de autom\u00f3viles m\u00e1s importantes del mundo, una gran parte de los productos qu\u00edmicos para bater\u00edas de litio del mundo y el 22 por ciento de las obleas de silicio de trescientos mil\u00edmetros del mundo, todos ellos cruciales para la producci\u00f3n industrial. En ese momento, algunas corporaciones financieras monopolistas intentaron trazar un mapa de sus cadenas de suministro. Seg\u00fan el Harvard Business Review, \u00ablos ejecutivos de un fabricante japon\u00e9s de semiconductores nos dijeron que un equipo de 100 personas tard\u00f3 m\u00e1s de un a\u00f1o en trazar un mapa de las redes de suministro de la empresa en lo profundo de los subniveles tras el terremoto y el tsunami [y el desastre nuclear de Fukushima] en 2011\u00bb.[35]<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Frente a las cadenas de productos en las que muchos de los eslabones de la cadena son invisibles, y en las que las cadenas se est\u00e1n rompiendo en numerosos lugares, las empresas se enfrentan a interrupciones e incertidumbres en lo que Marx llam\u00f3 la \u00abcadena de metamorfosis\u00bb en la producci\u00f3n, distribuci\u00f3n y consumo de productos materiales, junto con cambios err\u00e1ticos en la demanda de la oferta general. La escala de la pandemia de coronavirus y sus consecuencias en la acumulaci\u00f3n mundial no tienen precedentes, y los costos econ\u00f3micos mundiales siguen aumentando. A finales de marzo, unos 3.000 millones de personas del planeta se encontraban en situaci\u00f3n de encierro o de distanciamiento social.[36] La mayor\u00eda de las empresas no tienen un plan de emergencia para hacer frente a las m\u00faltiples rupturas de sus cadenas de suministro.[37] La magnitud del problema se ha manifestado en los primeros meses de 2020 en decenas de miles de declaraciones de fuerza mayor, comenzando primero en China y extendi\u00e9ndose luego a otros lugares, donde diversos proveedores indican que no pueden cumplir los contratos debido a acontecimientos externos extraordinarios. Esto va acompa\u00f1ado de numerosos \u00abviajes en blanco\u00bb que representan viajes programados de buques de carga que se cancelan con la mercanc\u00eda retenida debido a un fallo de la oferta o la demanda.[38] A principios de abril, la Federaci\u00f3n Nacional de Minoristas de los Estados Unidos indic\u00f3 que en marzo de 2020 se hab\u00eda registrado el nivel m\u00e1s bajo en cinco a\u00f1os en el env\u00edo de equivalentes de veinte pies (de contenedores) en la carga de un barco, y se esperaba que los env\u00edos se desplomaran mucho m\u00e1s r\u00e1pidamente a partir de ese momento.[39] Los vuelos de pasajeros de las aerol\u00edneas en todo el mundo han disminuido alrededor del 90 por ciento, lo que ha llevado a las principales aerol\u00edneas estadounidenses a aprovechar \u00ablas barrigas y las cabinas de pasajeros de sus aviones [para redirigirlas] para los vuelos de carga, a menudo quitando los asientos y utilizando las v\u00edas vac\u00edas para asegurar la carga\u00bb.[40]<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Seg\u00fan las estimaciones de principios de abril de la Organizaci\u00f3n Mundial del Comercio, las repercusiones econ\u00f3micas de la pandemia COVID-19 dar\u00edan lugar a una disminuci\u00f3n del comercio mundial anual en 2020 del 13 por ciento en el escenario m\u00e1s optimista y del 32 por ciento en el escenario m\u00e1s pesimista. En este \u00faltimo caso, el colapso del comercio mundial equivaldr\u00eda en un a\u00f1o a lo que ocurri\u00f3 en la Gran Depresi\u00f3n de los a\u00f1os 1930 en un per\u00edodo de tres a\u00f1os.[41]<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Los graves efectos de la interrupci\u00f3n de las cadenas de suministro mundiales durante la pandemia han sido particularmente evidentes en lo que respecta al equipo m\u00e9dico. Premier, una de las principales organizaciones generales de compras para hospitales en los Estados Unidos, indic\u00f3 que normalmente compra hasta veinticuatro millones de respiradores (m\u00e1scaras) N95 por a\u00f1o para sus proveedores y organizaciones de atenci\u00f3n de la salud miembros, mientras que s\u00f3lo en enero y febrero de 2020 sus miembros utilizaron cincuenta y seis millones de respiradores. A fines de marzo, Premier estaba haciendo un pedido de 110 a 150 millones de respiradores, mientras que sus organizaciones miembros, como hospitales y hogares de ancianos, cuando fueron encuestadas indicaron que ten\u00edan apenas un suministro para una semana. La demanda de mascarillas m\u00e9dicas se dispar\u00f3 mientras que la oferta global se congel\u00f3.[42] Los kits de prueba de COVID-19 tambi\u00e9n fueron cr\u00f3nicamente escasos a nivel mundial hasta que China aceler\u00f3 la producci\u00f3n a finales de marzo.[43]<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Muchos otros bienes tambi\u00e9n escasean ahora, mientras que en el caos general los almacenes est\u00e1n desbordados de bienes, como la ropa de moda, cuya demanda se ha desplomado. En el mundo de la producci\u00f3n justo a tiempo y la competencia basada en el tiempo, las existencias se reducen generalmente al m\u00ednimo para disminuir los costos. Es probable que a principios de mayo haya una escasez cr\u00f3nica de suministros en las cadenas de suministro de autom\u00f3viles y de muchas tiendas minoristas de los Estados Unidos. Como ha declarado Peter Hasenkamp, que dirigi\u00f3 la estrategia de la cadena de suministro de Tesla y que ahora est\u00e1 a cargo de las compras de Lucid Motors, una empresa de arranque de autom\u00f3viles el\u00e9ctricos: \u00abSe necesitan 2.500 piezas para construir un coche, pero s\u00f3lo una no\u00bb. Los kits de prueba COVID-19 escaseaban en los Estados Unidos, en parte debido a la escasez de hisopos.[44] A mediados de abril de 2020, el 81 por ciento de las empresas manufactureras mundiales estaban experimentando escasez de suministros, lo que se manifiesta en un aumento del 44 por ciento en las declaraciones de fuerza mayor para marzo desde principios del a\u00f1o anterior a la aparici\u00f3n del nuevo coronavirus, y un aumento del 38 por ciento en los cierres de producci\u00f3n. El resultado no s\u00f3lo es una escasez material sino una crisis de liquidez y, por lo tanto, un enorme \u00abpico de los riesgos financieros\u00bb.[45]<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Para las empresas multinacionales de hoy en d\u00eda, que les importa poco el valor de uso que venden siempre que generen valor de cambio, el verdadero impacto econ\u00f3mico de la interrupci\u00f3n de las cadenas de suministro es su efecto en las cadenas de valor, es decir, en los flujos de valor de cambio. Aunque los efectos de valor total de la interrupci\u00f3n de la oferta mundial no se conocer\u00e1n hasta dentro de alg\u00fan tiempo, una indicaci\u00f3n de la crisis que esto genera para la acumulaci\u00f3n puede verse en las p\u00e9rdidas de valor que han experimentado las empresas. Cientos de empresas, incluidas firmas como Boeing, Nike, Hershey, Sun Microsystems y Cisco, se han enfrentado a perturbaciones cr\u00edticas de la cadena de producci\u00f3n en los dos \u00faltimos decenios. Los estudios basados en unos ochocientos casos han demostrado que el efecto medio para las empresas de esa interrupci\u00f3n de la cadena de suministro incluye: una \u00abca\u00edda del 107 por ciento de los ingresos de explotaci\u00f3n; una ca\u00edda del 114 por ciento del rendimiento de las ventas; una ca\u00edda del 93 por ciento del rendimiento de los activos; un crecimiento de las ventas un 7 por ciento m\u00e1s bajo; un crecimiento del 11 por ciento del coste; y un crecimiento del 14 por ciento de las existencias\u00bb, y los efectos negativos suelen durar dos a\u00f1os. En la misma investigaci\u00f3n se indica que \u00ablas empresas que sufren interrupciones en la cadena de suministro experimentan entre un 33 y un 40 por ciento menos de rendimiento de las existencias en relaci\u00f3n con sus puntos de referencia en la industria durante un per\u00edodo de tres a\u00f1os que comienza un a\u00f1o antes y termina dos a\u00f1os despu\u00e9s de la fecha de anuncio de la interrupci\u00f3n\u00bb. Adem\u00e1s, la volatilidad del precio de las acciones en el a\u00f1o siguiente a la interrupci\u00f3n es un 13,50 por ciento m\u00e1s alta en comparaci\u00f3n con la volatilidad del a\u00f1o anterior a la interrupci\u00f3n\u00bb.[46]<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Aunque nadie sabe c\u00f3mo caer\u00e1 todo esto en el presente, incluso en el caso de una empresa individual, el capital tiene todas las razones para temer las consecuencias para la valorizaci\u00f3n y la acumulaci\u00f3n. En todas partes, la producci\u00f3n est\u00e1 disminuyendo y el desempleo\/subempleo se dispara a medida que las empresas se deshacen de los trabajadores que en los Estados Unidos se dejan simplemente a su suerte. Las empresas est\u00e1n ahora en una carrera por tirar de sus cadenas de productos y proporcionar cierta apariencia de estabilidad en lo que parece ser una crisis generalizada. Adem\u00e1s, la interrupci\u00f3n de toda la cadena de metamorfosis involucrada en el arbitraje laboral global amenaza con engendrar un colapso financiero en una econom\u00eda mundial todav\u00eda caracterizada por el estancamiento, la deuda y la financiaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Una de las vulnerabilidades m\u00e1s importantes es la denominada financiaci\u00f3n de la cadena de suministro, que permite a las empresas aplazar los pagos a los proveedores con la ayuda de la financiaci\u00f3n bancaria. Seg\u00fan el Wall Street Journal, algunas empresas tienen obligaciones de financiaci\u00f3n de la cadena de suministro que empeque\u00f1ecen su deuda neta declarada. Esas deudas con los proveedores son vendidas por otros intereses financieros en forma de pagar\u00e9s a corto plazo. Credit Suisse es propietario de los pagar\u00e9s que deben las grandes empresas de los Estados Unidos, como Kellogg y General Mills. Con una interrupci\u00f3n general de las cadenas de productos b\u00e1sicos, esta intrincada cadena de financiaci\u00f3n, que es en s\u00ed misma objeto de especulaci\u00f3n, est\u00e1 inherentemente situada en un modo de crisis en s\u00ed mismo, creando vulnerabilidades adicionales en un sistema financiero ya fr\u00e1gil.[47]<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>El imperialismo, la clase y la pandemia<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El SARS-CoV-2, al igual que otros pat\u00f3genos peligrosos que han surgido o reaparecido en los \u00faltimos a\u00f1os, est\u00e1 estrechamente relacionado con un complejo conjunto de factores, entre ellos 1) el desarrollo de la agroindustria mundial con sus monocultivos gen\u00e9ticos en expansi\u00f3n que aumentan la susceptibilidad a la contracci\u00f3n de enfermedades zoon\u00f3ticas de los animales salvajes a los dom\u00e9sticos y a los humanos; 2) la destrucci\u00f3n de los h\u00e1bitats silvestres y la perturbaci\u00f3n de las actividades de las especies salvajes; y 3) la proximidad de los seres humanos. No cabe duda de que las cadenas mundiales de productos y los tipos de conectividad que han producido se han convertido en vectores de la r\u00e1pida transmisi\u00f3n de enfermedades, lo que pone en tela de juicio toda esta pauta de explotaci\u00f3n mundial del desarrollo. Como ha escrito Stephen Roach, de la School of Management de Yale, antiguo economista jefe de Morgan Stanley y principal creador del concepto de arbitraje laboral mundial, en el contexto de la crisis del coronavirus, lo que quer\u00edan las sedes financieras de las empresas eran \u00abbienes de bajo costo, independientemente de lo que esas eficiencias de costos implicaban en t\u00e9rminos de [la falta de] inversi\u00f3n en salud p\u00fablica, o yo dir\u00eda tambi\u00e9n [la falta de] inversi\u00f3n en la protecci\u00f3n del medio ambiente y la calidad del clima\u00bb. El resultado de ese enfoque insostenible de la \u00abeficiencia en funci\u00f3n de los costos\u00bb son las crisis ecol\u00f3gicas y epidemiol\u00f3gicas mundiales contempor\u00e1neas y sus consecuencias financieras, que desestabilizan a\u00fan m\u00e1s un sistema que ya presentaba un \u00abaumento excesivo\u00bb caracter\u00edstico de las burbujas financieras.[48]<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En la actualidad, los pa\u00edses ricos se encuentran en el epicentro de la pandemia y las repercusiones financieras de COVID-19, pero la crisis general, que incorpora sus efectos econ\u00f3micos y epidemiol\u00f3gicos, afectar\u00e1 m\u00e1s a los pa\u00edses pobres. La forma en que se maneja una crisis planetaria de este tipo se filtra en \u00faltima instancia a trav\u00e9s del sistema de clase imperial. En marzo de 2020, el equipo de respuesta a la pandemia COVID-19 del Imperial College de Londres public\u00f3 un informe en el que se indicaba que en un escenario mundial en el que el SARS-CoV-2 no se mitigara, sin distanciamientos sociales ni bloqueos, morir\u00edan cuarenta millones de personas en el mundo, con tasas de mortalidad m\u00e1s elevadas en los pa\u00edses ricos que en los pa\u00edses pobres, debido a las mayores proporciones de poblaci\u00f3n mayor de 65 a\u00f1os, en comparaci\u00f3n con los pa\u00edses pobres. En este an\u00e1lisis se tuvo en cuenta, aparentemente, el mayor acceso a la atenci\u00f3n m\u00e9dica en los pa\u00edses ricos. Pero dej\u00f3 de lado factores como la desnutrici\u00f3n, la pobreza y la mayor susceptibilidad a las enfermedades infecciosas en los pa\u00edses pobres. No obstante, las estimaciones del Imperial College, basadas en estos supuestos, indicaron que en un escenario no mitigado el n\u00famero de muertes ser\u00eda del orden de 15 millones en Asia Oriental y el Pac\u00edfico, 7,6 millones de personas en Asia Meridional, 3 millones de personas en Am\u00e9rica Latina y el Caribe, 2,5 millones de personas en el \u00c1frica Subsahariana y 1,7 millones en el Oriente Medio y el Norte de \u00c1frica, en comparaci\u00f3n con 7,2 millones en Europa y Asia Central y unos 3 millones en Am\u00e9rica del Norte.[49]<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Basando su an\u00e1lisis en el enfoque del Colegio Imperial, Ahmed Mushfiq Mobarak y Zachary Barnett-Howell, de la Universidad de Yale, escribieron un art\u00edculo para la revista especializada Foreign Policy titulado \u00abPoor Countries Need to Think Twice About Social Distancing\u00bb (Los pa\u00edses pobres deben pensar dos veces en el distanciamiento social). En su art\u00edculo, Mobarak y Barnett-Howell fueron muy expl\u00edcitos, argumentando que \u00ablos modelos epidemiol\u00f3gicos dejan claro que el costo de no intervenir en los pa\u00edses ricos ser\u00eda de cientos de miles a millones de muertos, un resultado mucho peor que la m\u00e1s profunda recesi\u00f3n econ\u00f3mica imaginable. En otras palabras, las intervenciones de distanciamiento social y la supresi\u00f3n agresiva, incluso con sus costos econ\u00f3micos conexos, se justifican de manera abrumadora en las sociedades de altos ingresos\u00bb, para salvar vidas. Sin embargo, no ocurre lo mismo, sugirieron, en el caso de los pa\u00edses pobres, ya que tienen relativamente pocas personas de edad avanzada en el conjunto de su poblaci\u00f3n, lo que genera, seg\u00fan las estimaciones del Imperial College, s\u00f3lo alrededor de la mitad de la tasa de mortalidad. Este modelo, admiten, \u00abno tiene en cuenta la mayor prevalencia de enfermedades cr\u00f3nicas, afecciones respiratorias, contaminaci\u00f3n y desnutrici\u00f3n en los pa\u00edses de bajos ingresos, lo que podr\u00eda aumentar las tasas de mortalidad por brotes de coronavirus\u00bb. Pero ignorando en gran medida esto en su art\u00edculo (y en un estudio relacionado realizado a trav\u00e9s del Department of Economics de Yale), estos autores insisten en que ser\u00eda mejor, dado el empobrecimiento y el vasto desempleo y subempleo en estos pa\u00edses, que las poblaciones no practicaran el distanciamiento social o las pruebas y la supresi\u00f3n agresivas, y que pusieran sus esfuerzos en la producci\u00f3n econ\u00f3mica, manteniendo presumiblemente intactas las cadenas de suministro mundiales que comienzan principalmente en los pa\u00edses con salarios bajos.[50] No cabe duda de que la muerte de decenas de millones de personas en el Sur Global es considerada por estos autores como una compensaci\u00f3n razonable para el crecimiento continuo del imperio del capital.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Como Mike Davis argumenta, el capitalismo del siglo XXI apunta a \u00abun triaje permanente de la humanidad\u2026 condenando a parte de la raza humana a una eventual extinci\u00f3n\u00bb. \u00c9l pregunta:<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Pero, \u00bfqu\u00e9 sucede cuando COVID se propaga en poblaciones con un acceso m\u00ednimo a la medicina y niveles dram\u00e1ticamente m\u00e1s altos de mala nutrici\u00f3n, problemas de salud no atendidos y sistemas inmunol\u00f3gicos da\u00f1ados? La ventaja de la edad valdr\u00e1 mucho menos para los j\u00f3venes pobres de los barrios precarios de \u00c1frica y el Asia del Sur.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Tambi\u00e9n existe la posibilidad de que la infecci\u00f3n masiva en los barrios y las ciudades pobres pueda cambiar el modo de infecci\u00f3n y modificar la naturaleza de la enfermedad. Antes de la aparici\u00f3n del SARS en 2003, las epidemias de coronavirus altamente pat\u00f3genos se limitaban a los animales dom\u00e9sticos, sobre todo a los cerdos. Los investigadores pronto reconocieron dos rutas diferentes de infecci\u00f3n: fecal-oral, que atacaba el est\u00f3mago y el tejido intestinal, y respiratoria, que atacaba los pulmones. En el primer caso, la mortalidad sol\u00eda ser muy elevada, mientras que en el segundo se produc\u00edan generalmente casos m\u00e1s leves. Un peque\u00f1o porcentaje de los casos positivos actuales, especialmente los de los cruceros, reportan diarrea y v\u00f3mitos, y, para citar un informe, \u00abno se debe subestimar la posibilidad de transmisi\u00f3n del SARS-CoV-2 a trav\u00e9s de las aguas residuales, los desechos, el agua contaminada, los sistemas de aire acondicionado y los aerosoles\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La pandemia ha llegado ahora a los barrios marginales de \u00c1frica y el sur de Asia, donde la contaminaci\u00f3n fecal se encuentra en todas partes: en el agua, en las verduras cultivadas en casa y como polvo arrastrado por el viento. (S\u00ed, las tormentas de mierda son reales.) \u00bfEsto favorecer\u00e1 la ruta ent\u00e9rica? Como en el caso de los animales, \u00bfconducir\u00e1 esto a m\u00e1s infecciones letales, posiblemente en todos los grupos de edad?[51]<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El argumento de Davis deja clara la inmoralidad flagrante de una posici\u00f3n que dice que el distanciamiento social y la supresi\u00f3n agresiva del virus en respuesta a la pandemia deber\u00eda tener lugar en los pa\u00edses ricos y no en los pobres. Esas estrategias epidemiol\u00f3gicas imperialistas son tanto m\u00e1s despiadadas cuanto que toman la pobreza de las poblaciones del Sur Global, producto del imperialismo, como justificaci\u00f3n de un enfoque maltusiano o darwinista social, en el que morir\u00edan millones de personas para mantener el crecimiento de la econom\u00eda mundial, principalmente en beneficio de los que est\u00e1n en la c\u00faspide del sistema. Contrasta esto con el enfoque adoptado en la Venezuela dirigida por los socialistas, el pa\u00eds de Am\u00e9rica Latina con el menor n\u00famero de muertes per c\u00e1pita de COVID-19, donde el distanciamiento social organizado colectivamente y el aprovisionamiento social se combinan con un examen personalizado ampliado para determinar qui\u00e9n es m\u00e1s vulnerable, pruebas generalizadas y la expansi\u00f3n de los hospitales y la atenci\u00f3n de la salud, desarroll\u00e1ndose sobre los modelos cubano y chino.[52]<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Econ\u00f3micamente, el Sur Global en su conjunto, aparte de los efectos directos de la pandemia, est\u00e1 destinado a pagar el costo m\u00e1s alto. La descomposici\u00f3n de las cadenas de suministro mundiales debido a la cancelaci\u00f3n de pedidos en el Norte Global (as\u00ed como el distanciamiento social y los cierres en todo el mundo) y la remodelaci\u00f3n de las cadenas de productos b\u00e1sicos que seguir\u00e1, dejar\u00e1 a pa\u00edses y regiones enteras devastadas.[53]<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En este sentido, es crucial reconocer tambi\u00e9n que la pandemia de COVID-19 se ha producido en medio de una guerra econ\u00f3mica por la hegemon\u00eda mundial desatada por la administraci\u00f3n de Donald Trump y dirigida a China, que ha representado alrededor del 37 por ciento de todo el crecimiento acumulado de la econom\u00eda mundial desde 2008.[54] La administraci\u00f3n de Trump ve esto como una guerra por otros medios. Como resultado de la guerra de aranceles, muchas empresas estadounidenses ya hab\u00edan sacado sus cadenas de suministro de China. Levi\u2019s, por ejemplo, ha reducido su fabricaci\u00f3n en China del 16 por ciento en 2017 al 1-2 por ciento en 2019. Frente a la guerra de aranceles y la pandemia de COVID-19, dos tercios de los 160 ejecutivos encuestados en todas las industrias de los Estados Unidos han indicado recientemente que ya se hab\u00edan mudado, que planeaban mudarse o que estaban considerando trasladar sus operaciones de China a M\u00e9xico, donde los costos unitarios de mano de obra son ahora comparables y donde estar\u00edan m\u00e1s cerca de los mercados estadounidenses.[55] La guerra econ\u00f3mica de Washington contra China es actualmente tan feroz que el gobierno de Trump se neg\u00f3 a bajar los aranceles sobre el equipo de protecci\u00f3n personal, esencial para el personal m\u00e9dico, hasta finales de marzo.[56] Trump, mientras tanto, nombr\u00f3 a Peter Navarro, el economista a cargo de su guerra econ\u00f3mica por la hegemon\u00eda con China, como jefe de la Defense Production Act (Ley de Producci\u00f3n de Defensa) para hacer frente a la crisis de COVID-19.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En su papel de director de la guerra comercial de Estados Unidos contra China y como coordinador de pol\u00edticas de la Defense Production Act, Navarro ha acusado a China de introducir una \u00abconmoci\u00f3n comercial\u00bb que perdi\u00f3 \u00abm\u00e1s de cinco millones de puestos de trabajo en la industria manufacturera y 70.000 f\u00e1bricas\u00bb y \u00abmat\u00f3 a decenas de miles de estadounidenses\u00bb al destruir empleos, familias y salud. Ahora est\u00e1 declarando que esto ha sido seguido por un \u00abshock del virus de China\u00bb.[57] Sobre esta base propagand\u00edstica, Navarro procedi\u00f3 a integrar la pol\u00edtica estadounidense con respecto a la pandemia en torno a la necesidad de luchar contra el llamado \u00abvirus de China\u00bb y sacar las cadenas de suministro estadounidenses de China. Sin embargo, dado que alrededor de un tercio de todos los productos manufactureros intermedios mundiales se producen actualmente en China, sobre todo en los sectores de alta tecnolog\u00eda, y dado que esto sigue siendo clave para el arbitraje laboral mundial, el intento de esa reestructuraci\u00f3n ser\u00e1 enormemente perturbador, en la medida en que sea realmente posible.[58]<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Algunas multinacionales que hab\u00edan trasladado su producci\u00f3n fuera de China se enteraron con dificultad m\u00e1s tarde de que la decisi\u00f3n no las \u00abliberaba\u00bb de su dependencia de ella. Samsung, por ejemplo, ha empezado a transportar componentes electr\u00f3nicos desde China a sus f\u00e1bricas en Viet Nam, un destino para las empresas que est\u00e1n ansiosas por escapar de los aranceles de la guerra comercial. Pero Vietnam tambi\u00e9n es vulnerable, porque dependen en gran medida de China para los materiales o las piezas intermedias.[59] Casos similares han ocurrido en pa\u00edses vecinos del sudeste asi\u00e1tico. China es el mayor socio comercial de Indonesia y aproximadamente entre el 20 y el 50 por ciento de las materias primas para las industrias del pa\u00eds provienen de China. En febrero, las f\u00e1bricas de Batam, Indonesia, ya tuvieron que lidiar con materias primas de China agot\u00e1ndose (lo que representa el 70 por ciento de lo que se produjo en esa regi\u00f3n). Las empresas de all\u00ed dijeron que consideraban la posibilidad de obtener materiales de otros pa\u00edses, pero \u00abno es exactamente f\u00e1cil\u00bb. Para muchas f\u00e1bricas, la opci\u00f3n factible era \u00abcesar completamente las operaciones\u00bb.[60] Capitalistas como Cao Dewang, el multimillonario chino fundador de la Fuyao Glass Industry, predice el debilitamiento del papel de China en la cadena de suministro mundial despu\u00e9s de la pandemia, pero concluye que, al menos a corto plazo, \u00abes dif\u00edcil encontrar una econom\u00eda que sustituya a China en la cadena de la industria mundial\u00bb, lo que plantea muchas dificultades por las \u00abdeficiencias de infraestructura\u00bb en los pa\u00edses del sudeste asi\u00e1tico, el aumento de los costes laborales en el Norte Global y los obst\u00e1culos que tienen que afrontar los \u00abpa\u00edses ricos\u00bb si quieren \u00abreconstruir la fabricaci\u00f3n dom\u00e9stica\u00bb.[61]<img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"12559\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=12559\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/monthly-vi.png?fit=1188%2C624&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"1188,624\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Monthly VI\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/monthly-vi.png?fit=656%2C345&amp;ssl=1\" class=\" size-full wp-image-12559 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/monthly-vi.png?resize=656%2C345&#038;ssl=1\" alt=\"Monthly VI\" width=\"656\" height=\"345\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La crisis de COVID-19 no debe tratarse como el resultado de una fuerza externa o como un acontecimiento imprevisible del \u00abcisne negro\u00bb, sino que pertenece a un complejo de tendencias de crisis que son ampliamente predecibles, aunque no en t\u00e9rminos de tiempo exacto. Hoy en d\u00eda, el centro del sistema capitalista se enfrenta a un estancamiento secular en t\u00e9rminos de producci\u00f3n e inversi\u00f3n, que depende para su expansi\u00f3n y la acumulaci\u00f3n de riqueza por los ricos de tasas de inter\u00e9s hist\u00f3ricamente bajas, altos montos de deuda, la fuga de capital del resto del mundo y la especulaci\u00f3n financiera. La desigualdad de ingresos y riqueza est\u00e1 alcanzando niveles para los que no existe una analog\u00eda hist\u00f3rica. La ruptura en la ecolog\u00eda mundial ha alcanzado proporciones planetarias y est\u00e1 creando un entorno planetario que ya no constituye un lugar seguro para la humanidad. Est\u00e1n surgiendo nuevas pandemias sobre la base de un sistema global de capital monopol\u00edstico-financiero que se ha convertido en el principal vector de enfermedades. Los sistemas estatales en todas partes est\u00e1n retrocediendo hacia niveles m\u00e1s altos de represi\u00f3n, ya sea bajo el manto del neoliberalismo o del neofascismo.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La naturaleza extraordinariamente explotadora y destructiva del sistema se pone de manifiesto en el hecho de que los trabajadores manuales de todas partes han sido declarados trabajadores esenciales de infraestructuras cr\u00edticas (un concepto formalizado en los Estados Unidos por el Department of Homeland Security) y se espera que lleven a cabo la producci\u00f3n en su mayor parte sin equipo de protecci\u00f3n, mientras que las clases m\u00e1s privilegiadas y prescindibles se distancian socialmente.[62] Un verdadero encierro ser\u00eda mucho m\u00e1s extenso y requerir\u00eda el aprovisionamiento y la planificaci\u00f3n por parte del Estado, asegurando que toda la poblaci\u00f3n estuviera protegida, en lugar de centrarse en el rescate de los intereses financieros. Es precisamente debido a la naturaleza de clase del distanciamiento social, as\u00ed como al acceso a los ingresos, la vivienda, los recursos y la atenci\u00f3n m\u00e9dica, que la morbilidad y la mortalidad por COVID-19 en los Estados Unidos est\u00e1 cayendo principalmente en las poblaciones de color, donde las condiciones de injusticia econ\u00f3mica y ambiental son m\u00e1s severas.[63]<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>La producci\u00f3n social y el metabolismo planetario<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Fundamental para el punto de vista materialista de Marx era lo que \u00e9l llamaba \u00abla jerarqu\u00eda de\u2026 necesidades\u00bb.[64] Esto significaba que los seres humanos eran seres materiales, parte del mundo natural, as\u00ed como creando su propio mundo social dentro de \u00e9l. Como seres materiales ten\u00edan que satisfacer sus necesidades materiales, primero comiendo y bebiendo, proporcionando alimento, refugio, ropa y las condiciones b\u00e1sicas de una existencia saludable, antes de perseguir sus necesidades de desarrollo superiores, necesarias para la plena realizaci\u00f3n del potencial humano.[65] Pero en las sociedades de clases siempre se daba el caso de que la gran mayor\u00eda, los verdaderos productores, quedaban relegados a condiciones en las que se ve\u00edan atrapados en una lucha constante por satisfacer sus necesidades m\u00e1s b\u00e1sicas. Esto no ha cambiado fundamentalmente. A pesar de la enorme riqueza creada a lo largo de siglos de crecimiento, millones y millones de personas, incluso en la sociedad capitalista m\u00e1s rica, permanecen en condiciones precarias en relaci\u00f3n con aspectos b\u00e1sicos como la seguridad alimentaria, la vivienda, el agua potable, la atenci\u00f3n de la salud y el transporte -en condiciones en las que tres multimillonarios de los Estados Unidos poseen tanta riqueza como la baja mitad de la poblaci\u00f3n-.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Mientras tanto, los entornos locales y regionales se han puesto en peligro -al igual que todos los ecosistemas del mundo y el propio Sistema de la Tierra como un lugar seguro para la humanidad-. El \u00e9nfasis en las \u00abeficiencias de costos\u00bb globales (un eufemismo para la mano de obra barata y la tierra barata) ha llevado al capital multinacional a crear un complejo sistema de cadenas de productos globales, dise\u00f1adas en cada punto para maximizar la sobre\/s\u00faperexplotaci\u00f3n de la mano de obra a nivel mundial, y a la vez convertir el mundo entero en un mercado de bienes ra\u00edces, en gran parte como un campo para la operaci\u00f3n de la agroindustria. El resultado ha sido un vasto drenaje de los excedentes de la periferia del sistema global y un saqueo de los bienes comunes planetarios. En el estrecho sistema de contabilidad de valores empleado por el capital, la mayor parte de la existencia material, incluido todo el sistema terrestre y las condiciones sociales de los seres humanos, en la medida en que \u00e9stos no entran en el mercado, se consideran externalidades, que deben ser robadas y despojadas en aras de la acumulaci\u00f3n de capital. Lo que ha sido err\u00f3neamente caracterizado como \u00abla tragedia de los bienes comunes\u00bb se entiende mejor, como Guy Standing ha se\u00f1alado en Plunder of the Commons, como \u00abla tragedia de la privatizaci\u00f3n\u00bb. Hoy en d\u00eda, la famosa Paradoja de Lauderdale, introducida por el Conde de Lauderdale a principios del siglo XIX, en la que se destruye la riqueza p\u00fablica para aumentar la privada, tiene a todo el planeta como campo de operaci\u00f3n.[66]<img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"12560\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=12560\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/monthly-vii.jpg?fit=675%2C432&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"675,432\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}\" data-image-title=\"Monthly VII\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/monthly-vii.jpg?fit=656%2C420&amp;ssl=1\" class=\" size-full wp-image-12560 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/monthly-vii.jpg?resize=656%2C420&#038;ssl=1\" alt=\"Monthly VII\" width=\"656\" height=\"420\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Los circuitos de capital del imperialismo tard\u00edo han llevado estas tendencias a su m\u00e1xima extensi\u00f3n, generando una crisis ecol\u00f3gica planetaria de r\u00e1pido desarrollo que amenaza con engullir a la civilizaci\u00f3n humana tal como la conocemos; una tormenta perfecta de cat\u00e1strofe. Esto se suma a un sistema de acumulaci\u00f3n que est\u00e1 divorciado de cualquier ordenamiento racional de las necesidades de la poblaci\u00f3n independiente del nexo del dinero.[67] La acumulaci\u00f3n y la acumulaci\u00f3n de riqueza en general dependen cada vez m\u00e1s de la proliferaci\u00f3n de desperdicios de todo tipo. En medio de este desastre, ha surgido una nueva Guerra Fr\u00eda y una creciente probabilidad de destrucci\u00f3n termonuclear, con un Estados Unidos cada vez m\u00e1s inestable y agresivo a la cabeza. Esto ha llevado al Bolet\u00edn de Cient\u00edficos At\u00f3micos a mover su famoso reloj del d\u00eda del juicio final a 100 segundos para la medianoche, el m\u00e1s cercano a la medianoche desde que el reloj comenz\u00f3 en 1947.[68]<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La pandemia COVID-19 y la amenaza de pandemias crecientes y m\u00e1s mort\u00edferas es producto de este mismo desarrollo tardo-imperialista. Las cadenas de explotaci\u00f3n y expropiaci\u00f3n global han desestabilizado no s\u00f3lo las ecolog\u00edas sino tambi\u00e9n las relaciones entre las especies, creando un brebaje t\u00f3xico de pat\u00f3genos. Todo esto puede considerarse como el resultado de la introducci\u00f3n de la agroindustria con sus monocultivos gen\u00e9ticos; la destrucci\u00f3n masiva de los ecosistemas que implica la mezcla incontrolada de especies; y un sistema de valorizaci\u00f3n global basado en el tratamiento de la tierra, los cuerpos, las especies y los ecosistemas como tantos \u00abdones gratuitos\u00bb a ser expropiados, independientemente de los l\u00edmites naturales y sociales.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Los nuevos virus tampoco son el \u00fanico problema de salud mundial emergente. El uso excesivo de antibi\u00f3ticos en la agroindustria, as\u00ed como en la medicina moderna, ha dado lugar al peligroso crecimiento de s\u00faper bacterias que generan cada vez m\u00e1s muertes, que para mediados de siglo podr\u00edan superar las muertes anuales por c\u00e1ncer, e inducen a la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud a declarar una \u00abemergencia sanitaria mundial\u00bb.[69] Dado que las enfermedades contagiosas, debido a las condiciones desiguales de la sociedad de clases capitalista, caen con mayor fuerza sobre la clase obrera y los pobres, y sobre las poblaciones de la periferia, el sistema que genera tales enfermedades en la b\u00fasqueda de la riqueza cuantitativa puede ser acusado, como lo hicieron Engels y los Cartistas en el siglo XIX, de asesinato social. Como han sugerido los revolucionarios desarrollos en epidemiolog\u00eda representados por One Health y Structural One Health, la etiolog\u00eda de las nuevas pandemias puede rastrearse hasta el problema general de la destrucci\u00f3n ecol\u00f3gica provocada por el capitalismo.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Aqu\u00ed, la necesidad de una \u00abreconstituci\u00f3n revolucionaria de la sociedad en general\u00bb vuelve a surgir, como tantas veces en el pasado.[70] La l\u00f3gica del desarrollo hist\u00f3rico contempor\u00e1neo apunta a la necesidad de un sistema de reproducci\u00f3n metab\u00f3lica social m\u00e1s comunal-com\u00fan, en el que los productores asociados regulen racionalmente su metabolismo social con la naturaleza, de manera que se promueva el libre desarrollo de cada uno como base del libre desarrollo de todos, conservando al mismo tiempo la energ\u00eda y el medio ambiente.[71] El futuro de la humanidad en el siglo XXI no est\u00e1 en la direcci\u00f3n del aumento de la explotaci\u00f3n\/expropiaci\u00f3n econ\u00f3mica y ecol\u00f3gica, el imperialismo y la guerra. M\u00e1s bien, lo que Marx llam\u00f3 \u00ablibertad en general\u00bb y la preservaci\u00f3n de un \u00abmetabolismo planetario\u00bb viable son las necesidades m\u00e1s apremiantes hoy en d\u00eda para determinar el presente y el futuro de la humanidad, e incluso la supervivencia humana.[72]<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">* <strong>John Bellamy Foster<\/strong> es editor de Monthly Review y profesor de sociolog\u00eda en la University of Oregon. Es el autor, m\u00e1s recientemente, de The Robbery of Nature: Capitalism and the Ecological Rift (con Brett Clark) y The Return of Nature: Socialism and Ecology -ambos publicados por Monthly Review Press en 2020-. <strong>Intan Suwandi<\/strong> es profesor asistente de sociolog\u00eda en la Illinois State University y autor de Value Chains: The New Economic Imperialism (Monthly Review Press, 2019). Agradecen a Fred Magdoff por sus invaluables comentarios.<\/p>\n<p><strong><u>Notas<\/u><\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>See John Bellamy Foster, \u201cLate Imperialism,\u201d Monthly Review 71, no. 3 (July\u2013August 2019): 1\u201319; Samir Amin, Modern Imperialism, Monopoly Finance Capital, and Marx\u2019s Law of Value (New York: Monthly Review Press, 2018).<\/li>\n<li>On the global labor arbitrage and commodity chains, see Intan Suwandi, Value Chains (New York: Monthly Review Press, 2019), 32\u201333, 53\u201354. Our statistical analysis of unit labor costs was done collaboratively with R. Jamil Jonna, also published as \u201cGlobal Commodity Chains and the New Imperialism,\u201d Monthly Review 70, no. 10 (March 2019): 1\u201324. On the global land arbitrage, see Eric Holt-Gim\u00e9nez, A Foodie\u2019s Guide to Capitalism (New York: Monthly Review Press, 2017), 102\u20134.<\/li>\n<li>Evan Tarver, \u201cValue Chain vs. Supply Chain,\u201d Investopedia, March 24, 2020.<\/li>\n<li>Karl Marx, \u201cThe Value Form,\u201d Capital and Class 2, no. 1 (1978): 134; Karl Marx and Frederick Engels, Collected Works, vol. 36 (New York: International Publishers, 1996), 63. See also Karl Marx, Capital, vol. 1 (London: Penguin, 1976), 156, 215; Marx, Capital, vol. 2 (London: Penguin, 1978), 136\u201337.<\/li>\n<li>Rudolf Hilferding, Finance Capital (London: Routledge, 1981), 60<\/li>\n<li>Terence Hopkins and Immanuel Wallerstein, \u201cCommodity Chains in the World Economy Prior to 1800,\u201d Review 10, no. 1 (1986): 157\u201370.<\/li>\n<li>Marx, Capital, vol. 1, 638.<\/li>\n<li>Karl Marx, Capital, vol. 3 (London: Penguin, 1981), 949\u201350; Marx, Capital, vol. 1, 348\u201349.<\/li>\n<li>Robert G. Wallace, Luke Bergmann, Richard Kock, Marius Gilbert, Lenny Hogerwerf, Rodrick Wallace, and Mollie Holmberg, \u201cThe Dawn of Structural One Health: A New Science Tracking Disease Emergence Along Circuits of Capital,\u201d Social Science and Medicine 129 (2015): 68\u201377; Rob [Robert G.] Wallace, \u201cWe Need a Structural One Health,\u201d Farming Pathogens, August 3, 2012; J. Zinsstag, \u201cConvergence of EcoHealth and One Health,\u201d Ecohealth 9, no. 4 (2012): 371\u201373; Victor Galaz, Melissa Leach, Ian Scoones, and Christian Stein, \u201cThe Political Economy of One Health,\u201d STEPS Centre, Political Economy of Knowledge and Policy Working Paper Series (2015).<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"padding-left:40px;\">10.Rodrick Wallace, Luis Fernando Chavez, Luke R. Bergmann, Const\u00e2ncia Ayres, Lenny Hogerwerf, Richard Kock, and Robert G. Wallace, Clear-Cutting Disease Control: Capital-Led Deforestation, Public Health Austerity, and Vector-Borne Infection (Cham, Switzerland: Springer, 2018), 2.<\/p>\n<ol start=\"11\">\n<li>Wallace et al., \u201cThe Dawn of Structural One Health,\u201d 70\u201372; Wallace, \u201cWe Need a Structural One Health\u201d; Rob Wallace, Alex Liebman, Luis Fernando Chaves, and Rodrick Wallace, \u201cCOVID-19 and Circuits of Capital,\u201d Monthly Review 72, no.1 (May 2020): 12; Istv\u00e1n M\u00e9sz\u00e1ros, Beyond Capital (New York: Monthly Review Press, 1995); Richard Levins and Richard Lewontin, The Dialectical Biologist (Cambridge, MA: Harvard University Press, 1985).<\/li>\n<li>Rob Wallace, Big Farms Make Big Flu (New York: Monthly Review Press, 2016), 60\u201361, 118, 120\u201321, 217\u201319, 236, 332; Rob Wallace, \u201cNotes on a Novel Coronavirus,\u201d MR Online, January 29, 2020. On the Lauderdale Paradox, see John Bellamy Foster, Brett Clark, and Richard York, The Ecological Rift (New York: Monthly Review Press, 2010), 53\u201372.<\/li>\n<li>See John Bellamy Foster, The Return of Nature (New York: Monthly Review Press, 2020), 61-64, 172-204; Frederick Engels, The Condition of the Working Class in England (Chicago: Academy Chicago, 1984); E. Ray Lankester, The Kingdom of Man (New York: Henry Holt, 1911), 31\u201333, 159\u201391; Richard Levins, \u201cIs Capitalism a Disease?,\u201d Monthly Review 52, no. 4 (September 2000): 8\u201333. See also Howard Waitzkin, The Second Sickness (New York: Free Press, 1983).<\/li>\n<li>Wallace, Big Farms Make Big Flu, 53.<\/li>\n<li>Wallace, Big Farms Make Big Flu, 49.<\/li>\n<li>Wallace, Big Farms Make Big Flu, 33\u201334.<\/li>\n<li>Wallace, Big Farms Make Big Flu, 81.<\/li>\n<li>Mathilde Paul, Virginie Baritaux, Sirichai Wongnarkpet, Chaitep Poolkhet, Weerapong Thanapongtharm, Fran\u00e7ois Roger, Pascal Bonnet, and Christian Ducrot, \u201cPractices Associated with Highly Pathogenic Avian Influenza Spread in Traditional Poultry Marketing Chains,\u201d Acta Tropica 126 (2013): 43\u201353.<\/li>\n<li>Wallace, Big Farms Make Big Flu, 306; Wallace et al., \u201cThe Dawn of Structural One Health,\u201d 69, 71, 73.<\/li>\n<li>Wallace et al., \u201cCOVID-19 and Circuits of Capital,\u201d 11.<\/li>\n<li>Holt-Gim\u00e9nez, A Foodie\u2019s Guide to Capitalism, 102\u20135.<\/li>\n<li>Philip McMichael, \u201cFeeding the World,\u201d in Socialist Register 2007: Coming to Terms with Nature, ed. Leo Panitch and Colin Leys (New York: Monthly Review Press, 2007), 180.<\/li>\n<li>Farshad Araghi, \u201cThe Great Global Enclosure of Our Times,\u201d in Hungry for Profit, ed. Fred Magdoff, John Bellamy Foster, and Fredrick H. Buttel (New York: Monthly Review Press, 2000), 145\u201360.<\/li>\n<li>Wallace et. al., \u201cCOVID-19 and Circuits of Capital,\u201d 6; Mike Davis, Planet of Slums (London: Verso, 2016); Mike Davis interviewed by Mada Masr, \u201cMike Davis on Pandemics, Super-Capitalism, and the Struggles of Tomorrow,\u201d Mada Masr, March 30, 2020.<\/li>\n<li>Wallace, Big Farms Make Big Flu, 61. On the significance of the concepts of the residual and residues for dialectics, see J. D. Bernal, \u201cDialectical Materialism,\u201d in Aspects of Dialectical Materialism, ed. Hyman Levy et. al (London: Watts and Co., 1934), 103\u20134; Henri Lefebvre, Metaphilosophy (London: Verso, 2016), 299\u2013300.<\/li>\n<li>Karl Marx and Frederick Engels, Collected Works, vol. 25 (New York: International Publishers, 1975), 460\u201361; Lankester, The Kingdom of Man, 159.<\/li>\n<li>Matt Leonard, \u201cWhat Procurement Managers Should Expect from a Bullwhip on Crack,\u201d Supply Chain Dive, March 26, 2020.<\/li>\n<li>On time-based competition and just-in-time production, see \u201cWhat Is Time-Based Competition,\u201d Boston Consulting Group.<\/li>\n<li>Suwandi, Value Chains, 59\u201361; John Smith, Imperialism in the Twenty-First Century (New York: Monthly Review Press, 2016).<\/li>\n<li>Walden Bello, \u201cCoronavirus and the Death of \u2018Connectivity,\u2019\u201d Foreign Policy in Focus, March 22, 2010; \u201cAnnual Growth in Global Air Traffic Passenger Demand from 2006 to 2020,\u201d Statista, accessed April 22, 2020.<\/li>\n<li>Shannon K. O\u2019Neil, \u201cHow to Pandemic Proof Globalization,\u201d Foreign Affairs, April 1, 2020.<\/li>\n<li>Stefano Feltri, \u201cWhy Coronavirus Triggered the First Global Supply Chain Crisis,\u201d Pro-Market, March 5, 2020.<\/li>\n<li>Elisabeth Braw, \u201cBlindsided on the Supply Side,\u201d Foreign Policy, March 4, 2020.<\/li>\n<li>Francisco Betti and Per Kristian Hong, \u201cCoronavirus Is Disrupting Global Value Chains. Here\u2019s How Companies Can Respond,\u201d World Economic Forum, February 27, 2020; Braw, \u201cBlindsided on the Supply Side.\u201d<\/li>\n<li>Braw, \u201cBlindsided on the Supply Side\u201d; Thomas Y. Choi, Dale Rogers, and Bindiya Vakil, \u201cCoronavirus is a Wake-Up Call for Supply Chain Management,\u201d Harvard Business Review, March 27, 2020.<\/li>\n<li>\u201cNearly 3 Billion People Around the Globe Under COVID-19 Lockdowns,\u201d World Economic Forum, March 26, 2020.<\/li>\n<li>Lizzie O\u2019Leary, \u201cThe Modern Supply Chain Is Snapping,\u201d Atlantic, March 19, 2020.<\/li>\n<li>Choi et. al., \u201cCoronavirus is a Wake-Up Call for Supply Chain Management\u201d; Willy Shih, \u201cCOVID-19 and Global Supply Chains: Watch Out for Bullwhip Effects,\u201d Forbes, February 21, 2020.<\/li>\n<li>\u201cEstimated March Imports Hit Five Year-Low, Declines Expected to Continue Amid Pandemic,\u201d National Retail Federation, April 7, 2020.<\/li>\n<li>Emma Cosgrove, \u201cFAA Offers Safety Guidance for Passenger Planes Ferrying Cargo,\u201d Supply Chain Dive, April 17, 2020.<\/li>\n<li>\u201cTrade Set to Plunge as COVID-19 Pandemic Upends Global Economy,\u201d World Trade Organization, April 8, 2020; S. L. Fuller, \u201cWTO: 2020 Trade Levels Could Rival the Great Depression,\u201d Supply Chain Dive, April 9, 2020.<\/li>\n<li>Deborah Abrams Kaplan, \u201cWhy Supply Chain Data is King in the Coronavirus Pandemic,\u201d Supply Chain Dive, April 7, 2020; O\u2019Leary, \u201cThe Modern Supply Chain Is Snapping\u201d; Chad P. Bown, \u201cCOVID-19: Trump\u2019s Curbs on Exports of Medical Gear Put Americans and Others at Risk,\u201d Peterson Institute for International Economics, April 9, 2020; Shefali Kapadia, \u201cFrom Section 301 to COVID-19,\u201d Supply Chain Dive, March 31, 2020.<\/li>\n<li>Finbarr Bermingham, Sidney Leng, and Echo Xie, \u201cChina Ramps Up COVID-19 Test Kit Exports Amid Global Shortage, as Domestic Demand Dries Up,\u201d South China Morning Post, March 30, 2020.<\/li>\n<li>Kapadia, \u201cFrom Section 301 to COVID-19\u201d; \u201cCompanies\u2019 Supply Chains Vulnerable to Coronavirus Shocks,\u201d Financial Times, March 8, 2020; Bermingham, Leng, and Xie, \u201cChina Ramps Up COVID-19 Test Kit Exports.\u201d<\/li>\n<li>\u201cCOVID-19: Where Is Your Supply Chain Disruption?,\u201d Future of Sourcing, April 3, 2020.<\/li>\n<li>Thomas A. Foster, \u201cRisky Business: The True Cost of Supply-Side Disruptions,\u201d Supply Chain Brain, May 1, 2005; Kevin Hendricks and Vinod R. Singhal, \u201cThe Effect of Supply Chain Disruptions on Long-Term Shareholder Profitability, and Share Price Volatility,\u201d June 2005, available at <a href=\"http:\/\/supplychainmagazine.fr\" rel=\"nofollow\">http:\/\/supplychainmagazine.fr<\/a>.<\/li>\n<li>\u201cSupply-Chain Finance is New Risk in Crisis,\u201d Wall Street Journal, April 4, 2020; \u201cCNE\/CIS Trade Finance Survey 2017,\u201d BNE Intellinews, April 3, 2017.<\/li>\n<li>Stephen Roach, \u201cThis Is Not the Usual Buy-on-Dips Market,\u201d Economic Times, March 18, 2020.<\/li>\n<li>COVID-19 Response Team, Imperial College, Report 12: The Global Impact of COVID-19 and Strategies for Mitigation and Suppression (London: Imperial College, 2020), 3\u20134, 11.<\/li>\n<li>Ahmed Mushfiq Mobarak and Zachary Barnett-Howell, \u201cPoor Countries Need to Think Twice About Social Distancing,\u201d Foreign Policy, April 10, 2020; Zachary Barnett-Howell and Ahmed Mushfiq Mobarak, \u201cThe Benefits and Costs of Social Distancing in Rich and Poor Countries,\u201d ArXiv, April 10, 2020.<\/li>\n<li>Davis, \u201cMike Davis on Pandemics, Super-Capitalism, and the Struggles of Tomorrow.\u201d<\/li>\n<li>\u201cPresident Maduro: Venezuela Faces the COVID-19 With Voluntary Quarantine Without Curfew or State of Exception,\u201d Orinoco Tribune, April 18, 2020; Frederico Fuentes, \u201cVenezuela: Community Organization Key to Fighting COVID-19,\u201d Green Left, April 9, 2020.<\/li>\n<li>\u201cAnalysis: The Pandemic Is Ravaging the World\u2019s Poor Even If They Are Untouched by the Virus,\u201d Washington Post, April 15, 2020; Matt Leonard, \u201cIndia, Bangladesh Close Factories Amid Coronavirus Lockdown,\u201d Supply Chain Dive, March 26, 2020; Finbarr Bermingham, \u201cGlobal Trade Braces for \u2018Tidal Wave\u2019 Ahead, as Shutdown Batters Supply Chains,\u201d South China Morning Post, April 3, 2020; I. P. Singh, \u201cPunjab: \u2018No Orders, No Raw Material,\u2019\u201d Times of India, April 1, 2020.<\/li>\n<li>Roach, \u201cThis Is Not the Usual Buy-On-Dips Market.<\/li>\n<li>Kapadia, \u201cFrom Section 301 to COVID-19.\u201d<\/li>\n<li>Bown, \u201cCOVID-19: Trump\u2019s Curbs on Exports of Medical Gear.\u201d<\/li>\n<li>David Ruccio, \u201cThe China Syndrome,\u201d Occasional Links and Commentary, April 14, 2020; Alan Rappeport, \u201cNavarro Calls Medical Experts \u2018Tone Deaf\u2019 Over Coronavirus Shutdown,\u201d New York Times, April 13, 2020; John Bellamy Foster, Trump in the White House (New York: Monthly Review Press, 2017), 84\u201385.<\/li>\n<li>Cary Huang, \u201cIs the Coronavirus Fatal for Economic Globalisation?,\u201d South China Morning Post, March 15, 2020; Frank Tang, \u201cAmerican Factory Boss Says Pandemic Will Change China\u2019s Role in Global Supply Chain,\u201dSouth China Morning Post, April 15, 2020.<\/li>\n<li>John Reed and Song Jung-a, \u201cSamsung Flies Phone Parts to Vietnam After Coronavirus Hits Supply Chains,\u201d Financial Times, February 16, 2020; Finbarr Bermingham, \u201cVietnam Lured Factories During Trade War, but Now Faces Big Hit as Parts from China Stop Flowing,\u201d South China Morning Post, February 28, 2020.<\/li>\n<li>Fadli, \u201cBatam Factories at Risk as Coronavirus Outbreak Stops Shipments of Raw Materials from China,\u201d Jakarta Post, February 18, 2020; \u201cCovid-19: Indonesia Waives Income Tax for Manufacturing Workers for Six Months,\u201d Star, March 16, 2020.<\/li>\n<li>Tang, \u201cAmerican Factory Boss Says Pandemic Will Change China\u2019s Role in Global Supply Chain.\u201d<\/li>\n<li>Christopher C. Krebs, \u201cAdvisory Memorandum on Identification of Essential Critical Infrastructure Workers,\u201d U.S. Department of Homeland Security, March 28, 2020.<\/li>\n<li>Lauren Chambers, \u201cData Show that COVID-19 is Hitting Essential Workers and People of Color Hardest,\u201d Data for Justice Project, American Civil Liberties Union, April 7, 2020.<\/li>\n<li>Karl Marx, Texts on Method (Oxford: Basil Blackwell, 1975), 195.<\/li>\n<li>Frederick Engels, \u201cThe Funeral of Karl Marx,\u201d in Karl Marx Remembered, ed. Philip S. Foner (San Francisco: Synthesis, 1983), 39.<\/li>\n<li>Guy Standing, Plunder of the Commons: A Manifesto for Sharing Public Health (London: Pelican, 2019), 49; John Bellamy Foster and Brett Clark, The Robbery of Nature (New York: Monthly Review Press, 2020), 167\u201372.<\/li>\n<li>John Bellamy Foster and Robert W. McChesney, The Endless Crisis (New York: Monthly Review Press, 2012).<\/li>\n<li>\u201cIt\u2019s Now 100 Seconds to Midnight,\u201d Bulletin of Atomic Scientists, January 23, 2020.<\/li>\n<li>\u201cMicrobial Resistance a Global Health Emergency,\u201d UN News, November 12, 2018; Ian Angus, \u201cSuperbugs in the Anthropocene,\u201d Monthly Review 71, no. 2 (June 2019).<\/li>\n<li>Karl Marx and Frederick Engels, The Communist Manifesto (New York: Monthly Review Press, 1964), 2.<\/li>\n<li>Karl Marx, Capital, vol. 3, 949.<\/li>\n<li>Karl Marx and Frederick Engels, Collected Works, vol. 1 (New York: International Publishers, 1975), 173; Wallace et al., \u201cCOVID-19 and Circuits of Capital.\u201d<\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El futuro de la humanidad en el siglo XXI no est\u00e1 en la direcci\u00f3n del aumento de la explotaci\u00f3n\/expropiaci\u00f3n econ\u00f3mica y ecol\u00f3gica, el imperialismo y la guerra. M\u00e1s bien, lo que Marx llam\u00f3 \u00ablibertad en general\u00bb y la preservaci\u00f3n de un \u00abmetabolismo planetario\u00bb viable son las necesidades m\u00e1s apremiantes hoy en d\u00eda para determinar el presente y el futuro de la humanidad, e incluso la supervivencia humana&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":12554,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[85629,2372,2127],"tags":[162713,64606,359786,983949],"class_list":{"0":"post-12553","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-aside","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-capitalismo","8":"category-economia","9":"category-salud","10":"tag-comercio","11":"tag-finanzas","12":"tag-imperialismo","13":"tag-materias-primas","14":"post_format-post-format-aside","16":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/monthly-i.jpg?fit=640%2C427&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-3gt","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12553","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12553"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12553\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12565,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12553\/revisions\/12565"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/12554"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12553"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12553"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12553"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}