{"id":12538,"date":"2020-07-01T17:44:51","date_gmt":"2020-07-01T15:44:51","guid":{"rendered":"http:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=12538"},"modified":"2020-07-01T17:44:51","modified_gmt":"2020-07-01T15:44:51","slug":"mexico-maiz-por-comida-chatarra-lo-que-el-coronavirus-cambio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=12538","title":{"rendered":"M\u00e9xico &#8211; Ma\u00edz por comida chatarra: lo que el coronavirus cambi\u00f3.   [Paula M\u00f3naco Felipe]"},"content":{"rendered":"<p><strong>Como consecuencia de la emergencia sanitaria los supermercados en M\u00e9xico incrementaron sus ventas un 74 por ciento, y fue la comida procesada y ultraprocesada una importante mayor\u00eda de estas ventas. Mientras que miles de puestos callejeros con alimentos frescos o sin conservadores, como los de comida de ma\u00edz, cerraron. \u00bfC\u00f3mo se alimenta durante el encierro un pa\u00eds donde casi 300 personas mueren cada d\u00eda de diabetes, por la ingesta de comida chatarra y bebidas azucaradas?<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/piedepagina.mx\/\">Pie de P\u00e1gina<\/a>, 30-6-2020<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 1-7-2020<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Me despiertan los pasos de una ardilla sobre el barandal del balc\u00f3n. Me despierta el caer de un fruto peque\u00f1o, parecido a un higo, desde la enredadera de nuestros vecinos. Escucho el canto de un p\u00e1jaro -o alg\u00fan otro animal- durante las noches. Y no vivo en el campo sino en Ciudad de M\u00e9xico, un monstruo con veintid\u00f3s millones de almas.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Mi casa est\u00e1 en Coyoac\u00e1n, que no es bosque. Es una zona de calles bastante tranquilas, casas coloniales mezcladas con otras m\u00e1s nuevas y grandes \u00e1rboles de troncos que muchas veces ocupan la mitad de la vereda. Un barrio privilegiado, residencial, que sin embargo no escapa a la locura de una gran ciudad con sus autobuses, estaciones de metro y puestos de venta ambulante en muchas esquinas. Coyoac\u00e1n tiene un mercado ruidoso y una plaza con vida pueblerina. Por las tardes y sobre todo en fines de semana, muchas personas llegan a tomar caf\u00e9, comer churros, elotes, quesadillas. Ahora el bullicio se apag\u00f3, encerrados en nuestros hogares para frenar el aumento de contagios de covid-19.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Entre los silencios de mi barrio hay uno que siento m\u00e1s: el que se produce en el espacio vac\u00edo donde estaba la se\u00f1ora que vende tlacoyos de ma\u00edz azul; en la esquina donde se paraba la familia que vende elotes y esquites; en el pasillo del mercado donde una mujer vend\u00eda tortillas hechas a mano. Falta la comida callejera, una parte esencial del M\u00e9xico profundo y popular que da alimento y trabajo a millones de personas aunque nadie sabe a cu\u00e1ntos. Un mundo tan visible como jam\u00e1s cuantificado en estad\u00edsticas.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Los tlacoyos son una tortita ovalada, una especie de ojo de ma\u00edz, con rellenos variados. Aqu\u00ed la se\u00f1ora los ofrec\u00eda de frijoles y reques\u00f3n. Elegido el relleno, lo asaba sobre el comal que es una plancha de hierro. Lo cubr\u00eda con cebolla, jitomate, cilantro y nopal (la hoja del cactus), salsa de chile y queso rallado o crema, a gusto del la clientela. El tlacoyo es una comida prehisp\u00e1nica que se vende desde hace siglos. Exist\u00eda en la Gran Tenochtitl\u00e1n, en el siglo XIV, y desde entonces fue un gran \u00e9xito porque se transporta f\u00e1cil, ha dicho el historiador Alfredo L\u00f3pez Austin.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En la esquina de mi barrio desolado no est\u00e1n la se\u00f1ora ni su ayudante, que creo es su esposo. Ella cocinaba de pie, sin pausa, nunca la vi sentada. Amasaba los tlacoyos, los cocinaba, serv\u00eda y entregaba. Su esposo cobraba. As\u00ed era la din\u00e1mica en su minirestaurante improvisado.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Una cuadra m\u00e1s all\u00e1 hay otra esquina vac\u00eda donde estaba el puesto de elotes. Por las noches yo llegaba acompa\u00f1ando a Miguel y a nuestro hijo Camilo, siempre con la advertencia de \u2018no tengo hambre\u2019, pero acababa y\u00e9ndome con un hermoso elote blanco o un vasito de esquites. En temporada de lluvias vend\u00edan ma\u00edz cacahuazintle, una delicia que si alguna vez probaste ya nunca podr\u00e1s dejar. Son mazorcas grandes de granos disparejos, gordos, cremosos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Las dos esquinas est\u00e1n vac\u00edas, esas familias ausentes: \u00bfc\u00f3mo vivir\u00e1n?, \u00bfde qu\u00e9, si ya no venden?, \u00bfvolver\u00e1n a ofrecer sus productos de ma\u00edz despu\u00e9s de este tiempo extra\u00f1o o ya habr\u00e1n cambiado hacia otro rubro para subsistir?<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>\u201cSomos de comida callejera\u201d<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En d\u00edas de confinamiento, el silencio de mi barrio se reproduce en todas las esquinas de la ciudad. Faltan aromas y sonidos de la comida callejera.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El cilantro, que est\u00e1 en todas las salsas. El chile as\u00e1ndose, que hace picar la garganta aunque solo pases cerca. El ma\u00edz en el comal, un olor tan perfecto que no logro describirlo.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El humo del asado, la fritura que no se puede ignorar, el vaho infalible del trompo de tacos al pastor, siempre instalado en la frontera entre la taquer\u00eda y la vereda para atrapar a quien vaya pasando. Las 24 horas, porque en M\u00e9xico el almuerzo pero tambi\u00e9n la cena y el desayuno est\u00e1n en las calles, sin horarios fijos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Hay quienes caen rendidos ante una carne dor\u00e1ndose y quienes no pueden con el dulzor de un tamal al hervir (la guajolota, un tamal adentro un pan, es el desayuno preferido de los alba\u00f1iles). Muchos se tientan tambi\u00e9n ante las tant\u00edsimas propuestas de los\u00a0 tacos de guisado: papas con chorizo, chile poblano con crema, flor de calabaza con cebolla, quelites o huitlacoche, el hongo que sale al ma\u00edz en tiempos de lluvia.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En estos d\u00edas de pandemia, tampoco est\u00e1n los carritos de fruta donde al paso se consiguen mangos cortados como flores, pepinos, sand\u00edas, j\u00edcama en rebanadas con lim\u00f3n y chile. La lista de ausencias es infinita. \u00bfC\u00f3mo existe ahora este M\u00e9xico?<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En M\u00e9xico \u201csomos de comida callejera. Es notorio, evidente pues, si t\u00fa vas caminando por las calles, cuant\u00edsima gente come ah\u00ed\u201d, dice Cristina Barros, escritora y maestra, experta en ingredientes y cocina mexicana. Barros cita testimonios de gente comiendo en el tianguis de Tlatelolco -que fue el mayor mercado comercial de los Aztecas-, despu\u00e9s en los a\u00f1os de la Conquista y en el siglo XIX. De ah\u00ed al presente, la comida en las calles es como una trama que no s\u00f3lo perdura, cada vez se diversifica m\u00e1s, complejizando nuestra historia: \u201cSi te vas a los productos de ma\u00edz, en efecto las preparaciones son miles. Simplemente de tamales, hay un recetario de culturas populares que menciona a 300 distintos y no son nada en relaci\u00f3n a todas las opciones que en realidad existen\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Durante veinte minutos, Cristina Barros relata preparaciones derivadas de ma\u00edz, cacahuate, amaranto y otros productos originarios, como los tamales. En la esquina donde falta la se\u00f1ora que los vend\u00eda, sin embargo, est\u00e1 abierto el 7-eleven. Prohibido el puesto de ma\u00edz, abierto el kiosco 24 horas que vende refrescos y comida chatarra.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Del mercado al encierro<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Con decenas de puestos en s\u00f3lo tres naves, el mercado de Coyoac\u00e1n es viejito, bastante peque\u00f1o, y algo caro comparado con otros mercados. Un lugar tan ruidoso como alegre. Ahora caminar sus pasillos es una tristeza, como ver una pel\u00edcula con el volumen muy bajito.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La mayor\u00eda de los puestos est\u00e1n cerrados. Los de artesan\u00edas, bazar, disfraces, juguetes, cosm\u00e9ticos, flores, el que arregla electrodom\u00e9sticos y los relojeros. S\u00f3lo quedan abiertos aquellos que ofrecen productos de limpieza y alimentos para llevar. Casi todos usan tapabocas \u2013 mal colocados, como en todas partes-, pero no hay guantes y son pocas las caretas.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Kike no ha cerrado su puesto de frutas y verduras. La primera semana de confinamiento\u00a0 me apunt\u00f3 su n\u00famero de tel\u00e9fono en un papel, para entregas a domicilio. A la segunda semana me dio otro n\u00famero porque hab\u00eda perdido su celular. Un mes despu\u00e9s ya tuvo un flyer que se puede compartir por whatsapp. No le ha ido mal.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u201cNosotros antes vend\u00edamos a domicilio pero ahora es m\u00e1s constante\u201d, dice Kike. Se llama Enrique Tecuanhuey y tiene 36 a\u00f1os. Moreno, chaparrito y muy movido, contesta la entrevista mientras atiende a una clienta y da instrucciones a un hombre. Es el se\u00f1or que antes vend\u00eda gelatinas por los pasillos, explica, \u201cya no puede vender y lo contrat\u00e9 para entregar\u201d. Tambi\u00e9n dio trabajo a uno de sus hermanos porque era mesero en un puesto de comida y se qued\u00f3 sin ingresos. Antes de la pandemia, eran dos las familias quienes viv\u00edan de su puesto. Ahora las ventas se dividen entre cuatro.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Los clientes siguen fieles e incluso compran m\u00e1s, dice Kike. \u201cLlevan verduras y papaya, naranja, por ejemplo, si antes compraban un kilo, ahora llevan dos\u201d, aunque venden m\u00e1s los supermercados \u201cporque all\u00e1 aceptan tarjeta de cr\u00e9dito\u201d. Otra desventaja, su puesto es peque\u00f1o y no tiene refrigerador.\u00a0 Guarda los productos en cajas y bolsas, roc\u00eda las verduras, las envuelve con trapos h\u00famedos para intentar conservarlos mejor.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El verdulero pudo adaptarse a la pandemia pero no ha sido igual para la familia que vende tortillas hechas a mano. Casi nadie les encarga a domicilio, no hay costumbre, dice \u00c9dgar Florencio, hijo de la se\u00f1ora Micaela Morales. Ella empez\u00f3 a vender en este mercado hace 25 a\u00f1os y desde entonces toda su familia -5 personas- se ha mantenido gracias a tortillas, totopos, tamales, tlacoyos y gorditas que entre todos fabrican. Hechos en discos, tri\u00e1ngulos horneados, peque\u00f1as tortas con y sin relleno, \u201ctodo es ma\u00edz, nosotros lo sembramos y lo molemos\u201d, dice \u00c9dgar orgulloso de los productos que ofrece.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Es veintea\u00f1ero, tiene la piel morena y la sonrisa grandota. Dos meses atr\u00e1s, para elaborar sus productos usaban unas cinco cubetas de masa por d\u00eda, ahora ocupan una, una y media. La venta baj\u00f3 un 70%. \u201cLe bajamos un poco a todo, reducimos los gastos, ya no nos venimos en taxi sino en metro, que son como dos horas y media. Ten\u00edamos una persona que nos ayudaba pero la tuvimos que descansar y es muy feo, la verdad\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u201cYa le tenemos que buscar por otros lados\u201d, dice \u00c9dgar y, aunque no lo nombra, sabemos que en las alternativas aparecen subirse a una moto para distribuir productos de Rappi, trabajar en las entregas de Amazon o irse como empleado en alg\u00fan restaurante de franquicia. Todas las opciones implican que se acaben para nosotros las maravillosas tortillas de ma\u00edz azul que su familia cultiva y cosecha en campos de Lerma, un municipio del Estado de M\u00e9xico. Una regi\u00f3n cerca de la capital donde hay f\u00e1bricas pero tambi\u00e9n tierras h\u00famedas habitadas por campesinos. Y si \u00c9dgar tiene que pasar a vivir de los precarios empleos de estos tiempos habr\u00e1 un puesto callejero menos, un campesino menos. Un saber perdido.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Y habr\u00e1 tambi\u00e9n m\u00e1s terreno para un negocio espec\u00edfico: vender tortillas industriales que contienen ma\u00edz h\u00edbrido o transg\u00e9nico. Una tragedia que est\u00e1 va bastante avanzada, porque un 90.4% de las tortillas que se comen en M\u00e9xico ya contiene ma\u00edz transg\u00e9nico.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Un pa\u00eds enfermo (y no de la panza)<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La tortilla es el coraz\u00f3n de M\u00e9xico. Con 128 millones de habitantes, se consume un promedio anual de 75 kilogramos por persona, que son entre 7 y 10 tortillas por persona cada d\u00eda. Porque ese disco de ma\u00edz tama\u00f1o mano no s\u00f3lo se usa para tacos: est\u00e1 presente en todas las mesas. Un mercado tan popular como millonario sobre el cual sobrevuelan las grandes empresas.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La marca l\u00edder es Maseca, del grupo empresarial GRUMA, un emporio con 79 plantas y presencia en M\u00e9xico, Estados Unidos y otros 110 pa\u00edses en Am\u00e9rica, Europa, Asia y Ocean\u00eda. Elabora la masa que ya casi todas las tortiller\u00edas mexicanas usan, aunque cient\u00edficos de la UNAM y organizaciones no gubernamentales han denunciado que entre sus componentes se han detectado glifosato y huellas de organismos gen\u00e9ticamente modificados.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En 2019, Coca-Cola comenz\u00f3 a regalar a las tortiller\u00edas el papel para envolver el producto, con su correspondiente anuncio impreso del refresco de 2.5 litros a 25 pesos (equivalente a un d\u00f3lar, el costo de dos kilos de tortillas).<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Por tradici\u00f3n pero tambi\u00e9n por necesidad, la venta de comida en la calle es una salida laboral para millones de personas: entre el 50 y el 60% de la poblaci\u00f3n econ\u00f3micamente activa total del pa\u00eds trabaja en la informalidad desde hace varias d\u00e9cadas, seg\u00fan datos oficiales. Es decir, si M\u00e9xico tiene a 57 millones de personas en edad y actividades productivas, m\u00e1s de 34 millones\u00a0 hoy tienen trabajo no formal, no fijo, y sin prestaciones sociales. \u00bfCu\u00e1ntos de ellos elaboran o venden comida callejera? No sabemos. Es una actividad tan obvia como negada, no entra en estad\u00edsticas.<img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"12539\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=12539\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/mc3a9xico107-ii.jpg?fit=1200%2C797&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"1200,797\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"M\u00e9xico107 II\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/mc3a9xico107-ii.jpg?fit=656%2C436&amp;ssl=1\" class=\"  wp-image-12539 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/mc3a9xico107-ii.jpg?resize=656%2C436&#038;ssl=1\" alt=\"M\u00e9xico107 II\" width=\"656\" height=\"436\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En extra\u00f1os tiempos de pandemia, la Secretar\u00eda de Trabajo llama a consumir productos locales, ofrece capacitaci\u00f3n en l\u00ednea, cursos y recomendaciones para intentar reducir los impactos de la crisis. Si en el mundo del empleo formal se perdieron 346,800 empleos s\u00f3lo en la primera quincena de esta emergencia, seg\u00fan datos oficiales, m\u00e1s golpeado todav\u00eda est\u00e1 el mundo de los puestos callejeros. Tampoco lo sabemos con certeza.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">A Cristina Barros le preocupa que la comida callejera no s\u00f3lo es salida laboral: \u201cA muchas personas les toca comer en cualquier esquina porque no hay otra alternativa.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Y le preocupa tambi\u00e9n otra cosa: que una pandemia provocada por un virus activa ideas de asepsia, ideas peligrosas porque reafirman los imaginarios del supermercado como lugar seguro.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u201cM\u00e9xico es un pa\u00eds racista y en la cuesti\u00f3n del alimento se nota: \u00bfLe vamos a tener m\u00e1s reticencia a una se\u00f1ora que vende tlacoyos en el mercado, dudando de c\u00f3mo se manipularon?\u00a0 \u00a1Como si tuvi\u00e9ramos la certeza de d\u00f3nde vienen todos los productos que nos est\u00e1n vendiendo en cafeter\u00edas o supermercados! Es cierto que puedes pescar una infecci\u00f3n intestinal en estos puestos, pero tambi\u00e9n me pregunto si no es m\u00e1s grave comer comida chatarra llena de conservadores que son cancer\u00edgenos, con ma\u00edz transg\u00e9nico, muy empaquetaditos, encelofados, pero que son una bomba que te pude hacer m\u00e1s da\u00f1o que una infecci\u00f3n intestinal. Si se quiere atender la higiene, yo eliminar\u00eda la chatarra y buscar\u00eda la manera de apoyar a la gente para que tuvieran mejores condiciones partiendo de la realidad de que son indispensables en la ciudad\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Mientras las infecciones intestinales dejaron de estar entre las principales causas de muerte en 1970, ahora la diabetes tipo 2 causa 106,525 muertes cada a\u00f1o (Inegi, 2017). En M\u00e9xico hay 8.3 millones de personas que padecen esta enfermedad, y se estima que otros 12 millones la padecen sin saberlo; somos el primer lugar mundial en diabetes en relaci\u00f3n a la densidad poblacional, seg\u00fan datos de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud. Adem\u00e1s, del total de 124 millones de habitantes que tiene el pa\u00eds, 96 millones presentan obesidad y sobrepeso; 15.2 millones, hipertensi\u00f3n; seg\u00fan datos de la Alianza por la Salud Alimentaria. Un lugar oscuro al cual llegamos por la veloz autopista que tienden no el ma\u00edz sino la comida chatarra y las bebidas azucaradas: somos el primer consumidor mundial de refrescos, con un promedio de 163 litros por persona por a\u00f1o (El Poder del Consumidor, 2019).<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El combo diabetes-obesidad-hipertensi\u00f3n nos puso en doble riesgo ante la covid: aqu\u00ed la tasa de letalidad supera al 10% de los contagiados cuando en el resto del mundo promedia 6%. Tan obvia e innegable la relaci\u00f3n de estas enfermedades con las muertes por covid como las conductas que las han hecho crecer: \u201ctienen que ver, como lo hemos dicho en innumerables ocasiones, con los h\u00e1bitos de vida, en particular con los malos h\u00e1bitos de alimentaci\u00f3n (\u2026) son los famosos elementos estructurales, tambi\u00e9n conocidos como determinantes sociales de nuestra alimentaci\u00f3n (\u2026) tenemos una sobreoferta de productos ultraprocesados de bajo valor nutricional y alt\u00edsimo poder cal\u00f3rico \u201d, ha dicho en estos d\u00edas el subsecretario de Salud, Hugo L\u00f3pez-Gatell, epidemi\u00f3logo e investigador, enemigo de la comida chatarra.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Con M de ma\u00edz<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En casa extra\u00f1amos las delicias de ma\u00edz y encargamos productos a microemprendimientos de verduras agroecol\u00f3gicas que no dan abasto, la producci\u00f3n result\u00f3 insuficiente para esta pandemia. Sin m\u00e1s opciones -o eso creo yo-, voy al supermercado. Sigue abierto y cuenta ahora con un ej\u00e9rcito de repartidores a domicilio, muchos de ellos ex choferes de taxis y otros trabajos que buscan ganar dinero. Ah\u00ed no falta nada: no hay huecos; los anaqueles est\u00e1n llenos de latas, congelados, l\u00e1cteos, fideos, salsas, snacks y galletas.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Durante las primeras semanas de confinamiento, las ventas de alimentos en M\u00e9xico aumentaron\u00a0 entre un 93 y 121%, seg\u00fan datos de la consultora Nielsen. En mayo, avanzada la pandemia, el mayor grupo de tiendas de autoservicio, Walmart, report\u00f3 un\u00a0 aumento del 74% en sus ventas en l\u00ednea.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">De regreso en el barrio, una esperanza: los tamales. Sigue poni\u00e9ndose el puesto en nuestra esquina, aunque casi siempre est\u00e1 vac\u00edo. Cristian, el encargado, pasa las horas entreteni\u00e9ndose con su celular. Est\u00e1 solo cuando en tiempos normales hab\u00eda hasta tres personas atendiendo.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u201cAhora los clientes s\u00ed compran pero poco, para llevar. Compran los que siguen trabajando y pasan en sus carros, no viene casi gente caminando\u201d, dice Cristian mientras atiende al \u00fanico cliente que aparecer\u00e1 en varios minutos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La venta se hace veloz, impersonal. No hay pl\u00e1tica, ni la m\u00e1s m\u00ednima, y Cristian queda otra vez solo en su puesto que es peque\u00f1o pero muy bien montado. Una estructura de acero inoxidable que brilla de tan limpia. Una mesa y postes que sostienen un techo de lona roja, m\u00e1s otra mesa con grandes ollas, tambi\u00e9n relucientes. Hay vasos, servilletas y cubiertos desechables junto a un gran bote de alcohol en gel.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En ese m\u00ednimo pero perfecto mini restaurante, Cristian vende tamales de rajas (chile), mole y salsa verde (con pollo); y atole, que es una bebida caliente y densa de ma\u00edz con sabores cacao, vainilla y canela, entre otros, aunque ahora la diversidad est\u00e1 reducida. Antes vend\u00edan unos 2,500 pesos mexicanos por d\u00eda -al cambio de hoy unos 100 d\u00f3lares-, ahora juntan menos de la mitad. Cristian es empleado, el due\u00f1o tiene dos puestos que son sustento de 10 personas. Se vende poco y se gana menos, dice, \u201cpero nosotros vivimos de esto. Si no salimos a vender, no comemos. Es nuestro \u00fanico ingreso y, mucho o poco, es algo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Tiene 24 a\u00f1os, camiseta de f\u00fatbol y gorra. Cejas tupidas, como sus pesta\u00f1as. Lleva seis a\u00f1os vendiendo tamales, ha sido su \u00fanico trabajo desde que termin\u00f3 la escuela. A las 10:35 levanta el puesto. No gan\u00f3 lo que necesita pero al menos vendi\u00f3 todos los tamales que tra\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Se va el tamalero y vuelve el silencio a su esquina, sigue expandi\u00e9ndose el silencio. Escucho pajaritos en estos d\u00edas extra\u00f1os de una ciudad monstruo pero siguen faltando puestos, olores, sabores. Quisiera amanecer de esta pandemia y encontrar comida de verdad, no tanto supermercado. Despertar y -a lo Monterroso-, que el ma\u00edz siga aqu\u00ed.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como consecuencia de la emergencia sanitaria los supermercados en M\u00e9xico incrementaron sus ventas un 74 por ciento, y fue la comida procesada y ultraprocesada una importante mayor\u00eda de estas ventas. Mientras que miles de puestos callejeros con alimentos frescos o sin conservadores, como los de comida de ma\u00edz, cerraron. \u00bfC\u00f3mo se alimenta durante el encierro un pa\u00eds donde casi 300 personas mueren cada d\u00eda de diabetes, por la ingesta de comida chatarra y bebidas azucaradas?<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":12540,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[783],"tags":[17212,327683,209323],"class_list":{"0":"post-12538","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-aside","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-mexico","8":"tag-america-latina","9":"tag-ogm","10":"tag-transgenicos","11":"post_format-post-format-aside","13":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/mc3a9xico107-i.jpg?fit=640%2C427&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-3ge","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12538","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12538"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12538\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12541,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12538\/revisions\/12541"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/12540"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12538"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12538"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12538"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}