{"id":12480,"date":"2020-06-26T21:04:28","date_gmt":"2020-06-26T19:04:28","guid":{"rendered":"http:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=12480"},"modified":"2020-06-26T21:04:30","modified_gmt":"2020-06-26T19:04:30","slug":"colombia-la-riqueza-que-se-robo-la-mineria-sed-hambre-y-desplazamiento-en-la-guajira","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=12480","title":{"rendered":"Colombia &#8211; La riqueza que se rob\u00f3 la miner\u00eda. Sed, hambre y desplazamiento en La Guajira.   [Daniela Arias Baquero]"},"content":{"rendered":"<p><strong>Las brutales consecuencias sociales de la megaminer\u00eda se hacen patentes en las poblaciones ind\u00edgenas de Colombia. Los integrantes de una comunidad afectada del norte del pa\u00eds denuncian las condiciones de vida en su lugar de reasentamiento, donde sufren falta de agua y de alimentos.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><strong>D. Arias Baquero, desde Bogot\u00e1<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/brecha.com.uy\/\">Brecha<\/a>, 26-6-2020<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 26-6-2020<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El Cerrej\u00f3n es una de las minas a cielo abierto m\u00e1s grandes del mundo. Sus accionistas son las transnacionales Anglo American, Bhp y Glencore. Extrae casi 32 millones de toneladas de carb\u00f3n por a\u00f1o, con un 99 por ciento destinado a la exportaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La instalaci\u00f3n de El Cerrej\u00f3n implic\u00f3 el desplazamiento de la poblaci\u00f3n ind\u00edgena de Tamaquito, concretado el 13 de agosto de 2013, una fecha que qued\u00f3 esculpida con cincel y martillo como una memoria dolorosa para esa comunidad. De un lugar donde los \u00e1rboles daban sombra y la naturaleza los bendec\u00eda con la riqueza de su lugar de origen en la frontera de la serran\u00eda del Perij\u00e1, sus 170 integrantes pasaron a vivir a apenas 3 quil\u00f3metros del casco urbano del municipio de Barranca.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La negociaci\u00f3n entre la empresa y la comunidad se desarroll\u00f3 en un proceso participativo llevado a cabo de 2007 a 2013. Dio como resultado un acuerdo que contemplaba compensaciones, indemnizaciones, la creaci\u00f3n y acompa\u00f1amiento de proyectos productivos, la construcci\u00f3n de viviendas, el pago de servicios p\u00fablicos, la constituci\u00f3n jur\u00eddica del resguardo ind\u00edgena y varios programas sociales para ni\u00f1os, j\u00f3venes y adultos mayores. Pero los pobladores denuncian que la empresa ha incumplido o retrasado varios de los compromisos y que el Estado los ha abandonado.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Expropiaci\u00f3n y hostigamiento <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Brecha habl\u00f3 con Jos\u00e9, (1) l\u00edder comunitario del resguardo ind\u00edgena Tamaquito II, quien recuerda a su abuelo contarle el momento en que la empresa empez\u00f3 a realizar las labores de exploraci\u00f3n, a finales de los a\u00f1os setenta del siglo pasado: \u201cDec\u00eda que, cuando ve\u00eda los huecos peque\u00f1os, nunca pens\u00f3 en la magnitud que tendr\u00eda luego el proyecto, un hueco inmenso de m\u00e1s de 65 mil hect\u00e1reas. En ese entonces todav\u00eda era nuestro territorio\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En ese entonces la compa\u00f1\u00eda explotaba yacimientos en los municipios de Albania, Hatonuevo y Barrancas. Pero luego fue extendiendo sus dominios. \u201cIniciamos el proceso de traslado \u2018voluntario\u2019 con El Cerrej\u00f3n por ver destruido todo lo que ten\u00edamos. Ya no \u00e9ramos una comunidad productora, sino consumidora, nos cambiaron la vida, hab\u00eda mucha restricci\u00f3n en la movilidad y mucho hostigamiento\u201d, asegura el l\u00edder comunitario.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u201cNunca se hizo una consulta previa con nosotros, como lo estipula el convenio 169 de la Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo, no hubo garant\u00edas ni acompa\u00f1amiento a nivel nacional ni departamental\u201d, explica Jos\u00e9. Cuenta que la empresa quer\u00eda dividir a la comunidad y crear un conflicto interno en su interior para poder negociar con cada familia y desalojarlas del territorio por separado. \u201cPero somos muy unidos, as\u00ed que no lo lograron\u201d, sostiene.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">A ra\u00edz del abandono del Estado y los abusos de la empresa, la comunidad Tamaquito II intent\u00f3 una consulta aut\u00f3noma entre los habitantes de la zona durante dos a\u00f1os y medio, con ayuda de Ong nacionales e internacionales. \u201cQuer\u00edamos recuperar y fortalecer la cultura, pero fue un proceso muy dif\u00edcil que result\u00f3 en amenazas a los voceros de la comunidad\u201d, manifiesta el l\u00edder ind\u00edgena.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Sed para los pueblos <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Desde su llegada al territorio guajiro, El Cerrej\u00f3n ha desviado dos arroyos y ha causado la extinci\u00f3n de 17, adem\u00e1s de contaminar el agua con polvillo y material residual. Cada d\u00eda la empresa utiliza 35 millones de litros de agua para la extracci\u00f3n de carb\u00f3n, lo que deja a las poblaciones vulnerables de la zona con falta de agua.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Asimismo, la empresa no cumpli\u00f3 con su promesa de suministrar agua de buena calidad a la comunidad de Tamaquito II. En 2015, los ind\u00edgenas decidieron reabrir el acuerdo entre ambas partes y reevaluarlo, luego de que la Universidad Nacional hiciera pruebas de laboratorio del agua que llegaba a la comunidad. Las familias se enfermaban, los ni\u00f1os ten\u00edan diarrea y problemas en la piel, y los investigadores de la universidad encontraron que el agua no cumpl\u00eda con las condiciones m\u00ednimas para ser potable.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u201cPedimos que nos capacitaran para manejar nuestra propia planta potabilizadora y que cambiaran la planta que hab\u00edan tra\u00eddo desde Alemania por una colombiana. Que todos pudi\u00e9ramos observar el procedimiento para potabilizarla.\u201d Pero eso a\u00fan no se ha cumplido, se lamenta Jos\u00e9.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Inseguridad alimentaria <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En cuanto a los proyectos productivos, se les dijo que \u201ciban a ser sostenibles y que nos \u00edbamos a ganar m\u00e1s de dos salarios m\u00ednimos. Resulta que eso fue falso. Nos llenaron de mucha expectativa, pero no tuvimos una asesor\u00eda para formular los proyectos. Ya no era lo mismo, antes nuestra econom\u00eda se basaba en la \u00e9poca de lluvias, ahora tenemos que adaptarnos a un sistema con otras tecnolog\u00edas\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Jos\u00e9 sostiene que entre los proyectos productivos acordados exigieron a la empresa una granja integral para generar empleo y poder exportar sus productos, adem\u00e1s de una l\u00ednea de conducci\u00f3n del agua desde el r\u00edo Rancher\u00eda hasta un reservorio para almacenarla y fortalecer los proyectos productivos tanto colectivos como individuales de algunas familias. Tras cinco a\u00f1os en el lugar de reasentamiento, finalmente hace dos meses recibieron la l\u00ednea de conducci\u00f3n del agua desde el r\u00edo. \u201cTuvimos que insistir mucho para lograrlo, a la empresa no le interesa que las comunidades sean autosostenibles, al contrario, les preocupa que todas las utilidades les queden a ellos\u201d, afirma el l\u00edder comunitario.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Frente al incumplimiento, la comunidad utiliz\u00f3 los recursos de la indemnizaci\u00f3n para comprar comida. \u201cHoy, con la pandemia \u2013apunta Jos\u00e9\u2013, pasamos una situaci\u00f3n aun m\u00e1s dif\u00edcil. Estamos en un lugar muy cerca del municipio de Barranca, todav\u00eda nos llega la contaminaci\u00f3n de la mina, y adem\u00e1s aqu\u00ed no podemos llevar a cabo la cacer\u00eda y la pesca como en el sitio de origen. Estamos pasando hambre.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La comunidad se opone a que se otorguen nuevas licencias mineras en la zona y a la ampliaci\u00f3n de las ya existentes. Quieren que la comunidad internacional interceda \u201cy haga cumplir las leyes que nos cobijan como pueblo, porque ni siquiera el gobierno colombiano las respeta\u201d, dice el entrevistado.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u201cA ninguna comunidad le recomendamos los reasentamientos, sino que resistan en su territorio, porque hoy no somos felices ac\u00e1.\u201d Seg\u00fan Jos\u00e9, hoy los 170 ind\u00edgenas sufren las consecuencias del desarraigo, \u201clos mayores ya no sue\u00f1an, porque no reconocen los sitios sagrados. Todo su pensamiento cultural y espiritual est\u00e1 en las tierras de origen, y todo se acab\u00f3 por la miner\u00eda\u201d.<\/p>\n<p><strong><u>Nota <\/u><\/strong><\/p>\n<p>1) No es su nombre real, para resguardarlo ante las amenazas que dice haber recibido de grupos armados de la zona.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>***<\/strong><\/p>\n<p><strong>Antes de la invasi\u00f3n minera<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Seg\u00fan la investigaci\u00f3n \u201cDerechos territoriales y colectivos en la pol\u00edtica minera colombiana: Estudios de caso El Cerrej\u00f3n y La Colosa\u201d (Vvaa, Editora Ufpb, Brasil, 2018), tras la llegada del complejo minero de El Cerrej\u00f3n las comunidades locales han sido sometidas a una vasta transformaci\u00f3n de las estructuras socioecon\u00f3micas y ambientales del territorio.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Laura Escobar Arango, investigadora y soci\u00f3loga que particip\u00f3 de ese estudio, explica a Brecha que \u201cel caso de El Cerrej\u00f3n es algo particular. Cuando las compa\u00f1\u00edas mineras llegaron para instalarse en La Guajira en la d\u00e9cada que va de 1930 a 1940, y luego en los a\u00f1os setenta, lo hicieron en condiciones jur\u00eddicas totalmente distintas a las que tienen las comunidades ahora: no hab\u00eda ning\u00fan tipo de reconocimiento de sus derechos. Aunque se pueda decir que en ese momento las empresas actuaron sin ir contra la ley, sus acciones s\u00ed han implicado una vulneraci\u00f3n muy grande de las formas de vida comunitarias\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En la actualidad, recuerda sin embargo Arango, la ley colombiana reconoce a las comunidades negras e ind\u00edgenas su derecho a la propiedad colectiva de la tierra. Tambi\u00e9n establece mecanismos para la protecci\u00f3n de su identidad cultural y \u00e9tnica, y el fomento de su desarrollo econ\u00f3mico y social.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La investigadora se\u00f1ala que \u201cen la colonia muchos esclavos trabajaban en las minas. Al igual que los ind\u00edgenas, empezaron, tras su liberaci\u00f3n, a crear sistemas comunitarios de organizaci\u00f3n social y pol\u00edtica con sus propias autoridades. Las comunidades ind\u00edgenas y negras ten\u00edan una relaci\u00f3n particular con el territorio, que no se reduce a los caser\u00edos, sino tambi\u00e9n a din\u00e1micas de movilidad muy grandes\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Jos\u00e9 describe la vida en la comunidad originaria del Tamaquito, antes de la llegada de la empresa: \u201cSe viv\u00eda de la agricultura, del pastoreo, la artesan\u00eda, la pesca, la cacer\u00eda; pod\u00edamos circular con libertad, nos moviliz\u00e1bamos r\u00e1pidamente a otros municipios por las v\u00edas de herradura para vender nuestra producci\u00f3n, nos conect\u00e1bamos con el r\u00edo Rancher\u00eda, tambi\u00e9n hac\u00edamos trueque con la comunidad de Tabaco e \u00edbamos a Manure a cambiar el ma\u00edz por sal. Era un ambiente sano y se viv\u00eda con tranquilidad, \u00e9ramos ricos por todo lo que nos brindaba la madre tierra y practic\u00e1bamos nuestra cultura y espiritualidad\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jos\u00e9, l\u00edder comunitario del resguardo ind\u00edgena Tamaquito II, recuerda a su abuelo contarle el momento en que la empresa empez\u00f3 a realizar las labores de exploraci\u00f3n, a finales de los a\u00f1os setenta del siglo pasado: \u201cDec\u00eda que, cuando ve\u00eda los huecos peque\u00f1os, nunca pens\u00f3 en la magnitud que tendr\u00eda luego el proyecto, un hueco inmenso de m\u00e1s de 65 mil hect\u00e1reas. En ese entonces todav\u00eda era nuestro territorio\u201d.<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":12481,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[],"tags":[17212,16511877,118627727],"class_list":["post-12480","post","type-post","status-publish","format-aside","has-post-thumbnail","hentry","tag-america-latina","tag-el-cerrejon","tag-tamaquito","post_format-post-format-aside","fallback-thumbnail"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/colombia2606-i.jpg?fit=640%2C426&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-3fi","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12480","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12480"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12480\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12482,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12480\/revisions\/12482"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/12481"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12480"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12480"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12480"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}