{"id":12419,"date":"2020-06-22T17:03:52","date_gmt":"2020-06-22T15:03:52","guid":{"rendered":"http:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=12419"},"modified":"2020-06-22T17:04:51","modified_gmt":"2020-06-22T15:04:51","slug":"brasil-las-luchas-sociales-en-el-pais-de-la-pandemia-senales-de-reorganizacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=12419","title":{"rendered":"Brasil &#8211; Las luchas sociales en el pa\u00eds de la pandemia: \u00bfse\u00f1ales de reorganizaci\u00f3n?   [Marcelo Badar\u00f3 Mattos]"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/esquerdaonline.com.br\/\">Esquerda Online<\/a>, 19-6-2020<\/strong><\/p>\n<p><strong>Traducci\u00f3n de <a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 22-6-2020<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:left;\">En los an\u00e1lisis que desarrollamos en el seno de los partidos socialistas y de los sectores m\u00e1s combativos del movimiento sindical, utilizamos generalmente la expresi\u00f3n \u00abreorganizaci\u00f3n de clase\u00bb para referirnos a los procesos en los que sectores significativos de la clase trabajadora organizada construyen nuevas organizaciones pol\u00edticas y sindicales, reelaboran sus programas de intervenci\u00f3n transformadora e impulsan movimientos de masas a partir de estas organizaciones y programas. El ejemplo m\u00e1s cercano es el de los \u00faltimos a\u00f1os de la dictadura militar, cuando el resurgimiento de los movimientos huelgu\u00edsticos y las luchas de otros movimientos sociales se expres\u00f3 en la creaci\u00f3n del PT (1979\/80), la CUT (1983) y el MST (1984), adem\u00e1s de dar lugar a movilizaciones de masas a nivel pol\u00edtico (como la campa\u00f1a \u00abDirectas Ya\u00bb, la campa\u00f1a de Participaci\u00f3n Popular en la Constituyente y tambi\u00e9n la campa\u00f1a electoral de Lula a la presidencia, en 1989) y sindical (como la ola de huelgas de los a\u00f1os ochenta, que incluy\u00f3 cuatro huelgas generales). Aunque de manera difusa, el programa pol\u00edtico elaborado por el PT en esos a\u00f1os (conocido como Programa Democr\u00e1tico Popular), se forj\u00f3 dentro de esas luchas y, al mismo tiempo, guio su direcci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p style=\"text-align:left;\">Despu\u00e9s del flujo y reflujo de las luchas, bajo el impacto de la ofensiva burguesa neoliberal en los a\u00f1os 90, y con la llegada al gobierno federal del PT en el 2003, a la que sigui\u00f3 una d\u00e9cada de relativa \u00abpaz social\u00bb -como reflejo de la estrategia de conciliaci\u00f3n de clases y el apoyo de muchas de esas organizaciones y movimientos al gobierno-, empezamos a darnos cuenta de que era necesario un nuevo proceso de reorganizaci\u00f3n para superar la estrategia de conciliaci\u00f3n y romper la barrera de la vinculaci\u00f3n de los movimientos al gobierno. Sin embargo, la reorganizaci\u00f3n en medio del flujo y reflujo siempre ha sido m\u00e1s dif\u00edcil.<\/p>\n<p style=\"text-align:left;\">Este texto pretende plantear algunas cuestiones en torno a la posibilidad de que, con la expectativa de actuar hacia una nueva reorganizaci\u00f3n, estemos dirigiendo la mirada hacia el lugar equivocado, habiendo prestado poca atenci\u00f3n cuando surgieron los signos de un proceso en curso, a partir de junio de 2013. Tambi\u00e9n queremos advertir que no dejamos de percibir el poder, en el sentido de la reorganizaci\u00f3n de la clase, que ya palpita en medio de la crisis sanitaria, ambiental, econ\u00f3mica, social y pol\u00edtica que estamos atravesando hoy.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>La reorganizaci\u00f3n de la clase trabajadora ser\u00e1 obra de la propia clase obrera<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Muchos de los debates actuales sobre la reorganizaci\u00f3n de la izquierda tienen su origen en las dislocaciones o posibles movimientos de grupos pol\u00edticos organizados o activistas representativos &#8211; fuera del PT, entre las corrientes pol\u00edticas socialistas, entre las centrales sindicales. El resultado de este tipo de mirada es una percepci\u00f3n muy limitada de los procesos, ya que restringe nuestra evaluaci\u00f3n al plan superestructural de representaci\u00f3n pol\u00edtica y vincula nuestras expectativas a una generaci\u00f3n de corrientes y l\u00edderes pol\u00edticos, la mayor\u00eda de los cuales ya han sido absorbidos por el proceso de burocratizaci\u00f3n de las \u00faltimas d\u00e9cadas, perdiendo de hecho la legitimidad y la capacidad de mover las bases sociales de las que surgieron hace 30 o 40 a\u00f1os. Por otra parte, nos alejan del camino de an\u00e1lisis m\u00e1s complejo y totalizador, que parte de la relaci\u00f3n entre la reorganizaci\u00f3n pol\u00edtica (o sindical) y la reorganizaci\u00f3n de clase, a nivel de sus condiciones objetivas y subjetivas de trabajo y de vida, de producci\u00f3n y reproducci\u00f3n de la vida social en las relaciones sociales capitalistas.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Como se ha argumentado al principio de este texto, si nuestra referencia para el proceso de reorganizaci\u00f3n es la d\u00e9cada de 1980, es necesario recordar que la aparici\u00f3n del PT, la CUT, el MST, etc., fue un primer resultado, a la vez que impuls\u00f3 a\u00fan m\u00e1s, los movimientos sociales de la clase trabajadora, que fueron su punto de origen. Es decir, aunque las corrientes pol\u00edticas de la izquierda -debilitadas por m\u00e1s de una d\u00e9cada de intensa represi\u00f3n dictatorial- estuvieron inmersas desde el primer momento en el proceso de las luchas sociales que surgieron en ese per\u00edodo, no fue una reorganizaci\u00f3n entre esas corrientes lo que hizo posible el surgimiento de las luchas, sino que fue la intensidad de las luchas sociales lo que permiti\u00f3 una reorganizaci\u00f3n de la clase obrera a nivel pol\u00edtico, sindical y de los movimientos sociales en general. Si estamos de acuerdo con este an\u00e1lisis del pasado reciente del Brasil, el papel de los dirigentes no disminuye, pero es tanto m\u00e1s eficaz cuanto que, por peque\u00f1as que fueran sus fuerzas al principio del proceso, supieron insertarse en las luchas latentes y contribuyeron a potenciarlas, aumentando el impacto pol\u00edtico-social de la ola de movilizaciones que sigui\u00f3. Muchos movimientos convergieron en la ola de movilizaciones de la d\u00e9cada de 1980. Si s\u00f3lo se pudiera elegir uno, el polo m\u00e1s din\u00e1mico y de referencia para los dem\u00e1s era el sindicalismo y las huelgas eran su indicador m\u00e1s preciso. Siguiendo los datos del Dieese (Departamento Inter-sindical de Estad\u00edstica y Estudios Socio-Econ\u00f3micos), cuyas encuestas desde 1983 constituyen la \u00fanica serie hist\u00f3rica fiable de huelgas en el pa\u00eds, la d\u00e9cada de 1980 present\u00f3 una curva ascendente en el n\u00famero de huelgas, cuyo pico fue en 1989, con casi 2.000 huelgas registradas, seguida de una disminuci\u00f3n en el n\u00famero de huelgas en las dos d\u00e9cadas siguientes, con su punto m\u00e1s bajo (en la regi\u00f3n de 200 huelgas por a\u00f1o) en el primer mandato de Lula. Hubo un aumento progresivo de estos niveles en los primeros a\u00f1os de la d\u00e9cada de 2010 y, de repente, un salto, con m\u00e1s de 2.000 huelgas anuales en el per\u00edodo de 2013 a 2016 (con un descenso a partir de 2017). (1) Aunque el n\u00famero de huelgas, como indicador, debe ir acompa\u00f1ado de otros datos (duraci\u00f3n, alcance, programa, resultados, etc.), el salto de 2013 merece una evaluaci\u00f3n m\u00e1s precisa.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">No ser\u00eda apropiado aqu\u00ed hacer una evaluaci\u00f3n a fondo del complejo y contradictorio movimiento de masas de junio de 2013 en el Brasil. Volver\u00e9 s\u00f3lo a algunos elementos de la evaluaci\u00f3n que he desarrollado en otros textos. (2) Disputados en su momento y con su memoria igualmente disputada en los a\u00f1os siguientes por la izquierda y la derecha, en sus diferentes fracciones; execradas en parte, en parte exageradas por los medios de comunicaci\u00f3n; los D\u00edas de Junio ten\u00edan un programa predominantemente progresista: Resistencia al reajuste de las tarifas de transporte p\u00fablico, defensa de un mayor gasto p\u00fablico en sanidad y educaci\u00f3n (en detrimento del despilfarro de recursos p\u00fablicos para \u00abmegaeventos\u00bb), reacci\u00f3n a la violencia policial, denuncia de la manipulaci\u00f3n de los monopolios empresariales de la comunicaci\u00f3n, crecimiento de las luchas por la vivienda, para remitirnos a las principales demandas. S\u00ed, tambi\u00e9n hubo quienes aprovecharon las movilizaciones para introducir directrices como la autonom\u00eda del Ministerio P\u00fablico y, por supuesto, una difusa \u00ablucha contra la corrupci\u00f3n\u00bb (cuyo significado variaba desde la justa denuncia de las obras sobrefacturadas de las nuevas \u00abarenas\u00bb de f\u00fatbol para la Copa del Mundo hasta una narraci\u00f3n que asociaba la corrupci\u00f3n exclusivamente al PT, como el primer y \u00fanico responsable de la apropiaci\u00f3n del Estado por intereses turbios). Pero el sentido social predominante, insisto, e incluso el perfil de los manifestantes seg\u00fan las investigaciones realizadas en las calles, era el de la clase trabajadora. Entre los manifestantes predominaban los sectores m\u00e1s j\u00f3venes, relativamente educados y con bajos salarios. (3)<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El impacto del mes de junio en los movimientos sindicales se siente no s\u00f3lo por el fuerte salto en la curva de huelgas (de 879 en 2012, a 2.057 en 2013), siempre seg\u00fan el Dieese, sino tambi\u00e9n por su forma: huelgas combinadas con manifestaciones masivas en las calles; como en la huelga de los trabajadores de la educaci\u00f3n de R\u00edo de Janeiro, entre agosto y octubre de ese a\u00f1o, o en la huelga de los recolectores de basura, en la misma ciudad, durante el carnaval del a\u00f1o siguiente. Muchos de ellos en ausencia, o incluso contra los l\u00edderes sindicales. Huelgas, en su mayor\u00eda con fines defensivos, contra la retirada de derechos en las categor\u00edas m\u00e1s formalizadas, e incluso para las m\u00e1s b\u00e1sicas (pago de salarios atrasados e indemnizaci\u00f3n por despido) entre las m\u00e1s precarias. En cuanto al n\u00famero de huelgas, la administraci\u00f3n p\u00fablica fue m\u00e1s activa, principalmente en la educaci\u00f3n y la salud (las \u00e1reas de reproducci\u00f3n social, de la mano de obra mayoritariamente femenina) &#8211; apoyada en gran medida por las banderas de junio, que defend\u00edan la salud y la educaci\u00f3n. Y en el sector privado, la disminuci\u00f3n del n\u00famero de huelgas de las categor\u00edas tradicionales (como las de los trabajadores metal\u00fargicos, en referencia a las luchas del decenio de 1980) fue acompa\u00f1ada por el aumento de las paralizaci\u00f3n entre los trabajadores tercerizados.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Pero no fueron s\u00f3lo las huelgas las que, a partir de 2013, reflejaron un aumento de las luchas de la clase obrera. Los movimientos femeninos son otro ejemplo, sobre todo la \u00abPrimavera Feminista\u00bb de 2016, frente al gobierno Temer, y llegando a \u201c\u00a1\u00c9l No!\u00bb, que contribuy\u00f3 decisivamente a que Bolsonaro no saliera victorioso ya en la primera vuelta de las elecciones de 2018. Formatos de movilizaci\u00f3n, pasando por las redes sociales; las caracter\u00edsticas de frente entre los diferentes movimientos y organizaciones pol\u00edticas y el m\u00e9todo de las luchas centradas en las manifestaciones callejeras, fueron marcas de estas movilizaciones. Como otros en el per\u00edodo. Recordemos las ocupaciones de las escuelas, en oleadas, desde 2015, construyendo una nueva generaci\u00f3n de estudiantes activistas, muchos de ellos hoy en las Universidades u otros movimientos sociales.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El movimiento de las mujeres ha continuado y sigue siendo la punta de lanza de muchas luchas hasta el d\u00eda de hoy. Los estudiantes promovieron, en articulaci\u00f3n con las trabajadoras y los trabajadores de la educaci\u00f3n, el primer gran movimiento de resistencia al gobierno de Bolsonaro, con el \u00abTsunami de la Educaci\u00f3n\u00bb, cuyo v\u00e9rtice fue el 15M de 2019. Sin embargo, como impulso general, se contuvo la ola de movilizaciones desencadenada en junio, con un sentido progresivo de representaci\u00f3n de la clase trabajadora. En el plano sindical, su canto de los cisnes era la huelga general de abril de 2017. En gran parte como resultado de la contenci\u00f3n de su despliegue por las mayores centrales sindicales, no fue posible repetirlo en el per\u00edodo siguiente. Desde el punto de vista de su impacto en las organizaciones pol\u00edticas y los movimientos sociales, esa ola tuvo alg\u00fan impacto, como el crecimiento de la legitimidad pol\u00edtica del MTST (Movimiento de los Trabajadores Sin Techo) con otros movimientos y sectores de la izquierda y algunos desplazamientos aqu\u00ed y all\u00e1 en las corrientes pol\u00edticas socialistas. Pero nada comparable a la reorganizaci\u00f3n de la d\u00e9cada de 1980, o a las expectativas que hemos estado levantando desde el cambio de siglo.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Podemos atribuir este l\u00edmite en parte al formato m\u00e1s fragmentario y heterog\u00e9neo de estas luchas, pero no podemos olvidar la limitaci\u00f3n de hecho de las organizaciones de la izquierda socialista que, a diferencia de los movimientos de finales de los a\u00f1os 70 y principios de los 80, no estuvieron inicialmente en el seno de las luchas que surgieron y a menudo cuestionaron su legitimidad, apostando por un movimiento dirigido por sectores organizados de la clase &#8211; los sindicatos, principalmente &#8211; como en el pasado. Es un hecho que varias organizaciones y militantes pol\u00edticos hicieron trabajo pol\u00edtico entre los movimientos que surgieron del impulso de junio, as\u00ed como otros despertaron a la lucha en esos d\u00edas y comenzaron a organizarse en colectivos pol\u00edticos a partir de entonces. Pero la unificaci\u00f3n de todas esas luchas en torno a un programa pol\u00edtico com\u00fan y bajo la direcci\u00f3n de nuevas organizaciones, resultantes de los propios movimientos, no se produjo.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Seguramente, sin embargo, la principal raz\u00f3n por la que esto no ocurri\u00f3 es por el lado m\u00e1s all\u00e1 de la lucha de clases. Porque la clase dominante entendi\u00f3 el mensaje de junio a su manera y reorganiz\u00f3 sus fuerzas para mantener el control del proceso pol\u00edtico y redirigirlo poco despu\u00e9s. En este sentido, podemos hablar de una reorganizaci\u00f3n en el campo burgu\u00e9s. La evaluaci\u00f3n, a partir de los D\u00edas de Junio, de que el PT en el gobierno ya no pod\u00eda ofrecer lo que hab\u00eda garantizado en a\u00f1os anteriores &#8211; la paz social &#8211; son\u00f3 como el primer pitazo de esta reorganizaci\u00f3n burguesa. Los signos de la crisis econ\u00f3mica, a partir del a\u00f1o siguiente, llevaron m\u00e1s lejos este proceso, que implic\u00f3 el fomento burgu\u00e9s, pol\u00edtico y financiero de algunas organizaciones antiguas y otras de reciente creaci\u00f3n de la llamada \u00abNueva Derecha\u00bb. (4)<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Como no hay lugar aqu\u00ed para un an\u00e1lisis m\u00e1s profundo de este proceso, s\u00f3lo hay que se\u00f1alar que en esta reorganizaci\u00f3n de la derecha, se gest\u00f3 el golpe de 2016 y la profundizaci\u00f3n de los ataques a los derechos de la clase trabajadora representados por las pol\u00edticas de austeridad, ensayadas por Dilma, pero llevadas a un nivel mucho m\u00e1s duro y profundo por Temer. De los movimientos de derecha que salieron a las calles para apoyar el golpe y de sus bases sociales centradas fundamentalmente en la peque\u00f1a y mediana burgues\u00eda y en los trabajadores asalariados medios, surgi\u00f3 el fermento que aliment\u00f3 el crecimiento del neofascismo brasile\u00f1o y permiti\u00f3 que un oscuro ex-capit\u00e1n, parlamentario durante tres d\u00e9cadas, se presentara como la novedad pol\u00edtica que encarnaba el esp\u00edritu contrarrevolucionario de esos movimientos.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>La tragedia de la pandemia abre fosos, pero tambi\u00e9n puede abrir caminos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Para quienes ten\u00edan algunas dudas sobre el potencial social destructivo del gobierno de Bolsonaro, su boicot planificado, con la movilizaci\u00f3n de las bases m\u00e1s radicalizadas, de las pol\u00edticas de aislamiento social que podr\u00edan contener la propagaci\u00f3n de la pandemia covid19 en el pa\u00eds, que conducir\u00eda a un desenlace genocida, deber\u00eda ser ya suficiente para disipar cualquier vacilaci\u00f3n en el an\u00e1lisis. El contenido y la forma de la reuni\u00f3n ministerial del 22 de abril, hecha p\u00fablica por las investigaciones del STF (Supremo Tribunal Federal) , dan a\u00fan m\u00e1s raz\u00f3n a las evaluaciones que identificaron al gobierno como neofascista. Preocupados por proteger a las grandes empresas, pasar el tractor de la desregulaci\u00f3n ambiental, detonar a los funcionarios p\u00fablicos, exaltar lo que llaman \u00abseguridad p\u00fablica\u00bb y atacar a las dem\u00e1s poderes, en medio del horror de las muertes por millares a causa de la epidemia, en una situaci\u00f3n social agravada por el aumento del desempleo y la pobreza extrema, los ministros civiles y militares demostraron que, dependiendo de ellos, la vida de cientos de miles, sino millones, de brasile\u00f1os seguir\u00e1 quedando abandonada a su suerte, en el centro de la l\u00ednea de fuego.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Es en medio de este cuadro que se presenta un intenso movimiento de organizaciones y movimientos para resistir, principalmente en defensa de la supervivencia de las capas m\u00e1s empobrecidas y precarias de la clase trabajadora. El significado de estas iniciativas se puede captar a partir de esl\u00f3ganes como \u00abtodo lo que tenemos es &#8216;nosotros'\u00bb, o \u00abNosotros para nosotros\u00bb. El primer tipo de iniciativa es el de la solidaridad social, en el que la participaci\u00f3n solidaria se traslada a garantizar canastas b\u00e1sicas de alimentos, materiales de higiene y mascarillas, hasta la constituci\u00f3n de espacios auto-gestionados y equipos de educaci\u00f3n sanitaria, aislamiento social y tratamiento de los enfermos. Los activistas de las organizaciones territoriales tradicionales de los moradores de favelas y barrios perif\u00e9ricos, pero tambi\u00e9n de las nuevas formas organizativas y movimientos, de la cultura hip-hop y perif\u00e9rica, de la comunicaci\u00f3n popular, de la educaci\u00f3n popular, de las mujeres, de negras y negros, entre otros, han estado al frente, desde el primer momento, de los esfuerzos para reunir recursos y bienes con el fin de satisfacer las necesidades de emergencia de millones de familias en situaciones de extrema vulnerabilidad social. Despu\u00e9s de todo, aun habiendo contemplado aproximadamente 60 millones de requirientes, la suma de s\u00f3lo 600,00 reales (algo m\u00e1s de 100 d\u00f3lares: ndt) y las limitaciones burocr\u00e1ticas para su recepci\u00f3n, hacen que la ayuda de emergencia pagada por el gobierno federal, y la ayuda eventualmente pagada por los gobiernos estatales y municipales, aunque fundamental, sea insuficiente para proveer la subsistencia en un momento de tan cr\u00edticas proporciones.<img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"12422\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=12422\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/brasil2206-iii.jpg?fit=512%2C341&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"512,341\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Brasil2206 III\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/brasil2206-iii.jpg?fit=512%2C341&amp;ssl=1\" class=\"  wp-image-12422 alignright\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/brasil2206-iii.jpg?resize=564%2C376&#038;ssl=1\" alt=\"Brasil2206 III\" width=\"564\" height=\"376\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Para tener una idea de las dimensiones de estas iniciativas, podemos tomar algunos ejemplos. El G10 de las favelas, que agrupa a las representaciones de las favelas del Sudeste y el Nordeste del pa\u00eds, se presenta como \u00abun bloque de L\u00edderes de Favela y Empresarios de Impacto Social que est\u00e1 uniendo fuerzas para el desarrollo econ\u00f3mico y el protagonismo de las comunidades\u00bb. Sus iniciativas se han dado a conocer mejor a partir de la experiencia de Parais\u00f3polis (San Pablo), donde adem\u00e1s de la distribuci\u00f3n de alimentos y material de limpieza, se ocuparon espacios escolares para el aislamiento y el tratamiento de los enfermos, se contrataron equipos de salud y servicios de ambulancia. Las iniciativas de solidaridad social alojadas en su sitio web (\u00abesolidar\u00bb) ya han recaudado m\u00e1s de R$ 760 mil. Los movimientos sociales del campo y la ciudad, de implantaci\u00f3n\u00a0 nacional, entre ellos el m\u00e1s antiguo como el Movimiento de los Sin Tierra (que ha donado cientos de toneladas de alimentos de sus asentamientos), el MTST, a veces secundados por los sindicatos- se han unido a los l\u00edderes y movimientos comunitarios para impulsar iniciativas de solidaridad social de significado similar. Los dos frentes impulsados por estos y otros movimientos, el Frente Brasil Popular y el Frente Pueblo Sin Miedo,\u00a0 se unieron a la plataforma \u00abVamos a Precisar Todo Mundo \u00ab, para articular los esfuerzos de solidaridad nacional. En la ciudad de R\u00edo de Janeiro, una iniciativa promovida por el PSOL (Partido Socialismo y Libertad) en R\u00edo y ampliada a otras entidades y movimientos, abriga la p\u00e1gina \u00abDonde tiene Solidaridad\u00bb y enlaces para m\u00e1s de cien iniciativas de recaudaci\u00f3n de donaciones, as\u00ed como grupos solidarios de abogados y profesionales de la salud. Y cabe mencionar la acci\u00f3n de la Central \u00danica de las Favelas (CUFA), que, con el apoyo de la asociaci\u00f3n para la difusi\u00f3n con el grupo Globo y las contribuciones de grandes empresas, adem\u00e1s de las donaciones individuales, ya ha recaudado m\u00e1s de 11 millones de reales para el proyecto \u00abMadres de la Favela\u00bb (que ya ha distribuido casi 100.000 vales de compra de 120,00 reales).<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Tambi\u00e9n hay muchas iniciativas auto-organizadas, a veces con el apoyo de universidades e institutos p\u00fablicos de investigaci\u00f3n, con el objetivo de crear \u00abmapeos\u00bb\/\u00bbobservatorios\u00bb del avance de la pandemia en barrios perif\u00e9ricos y favelas, que denuncian el sub-registro de datos oficiales y exigen a los gobiernos la divulgaci\u00f3n de estad\u00edsticas que les permitan especificar el lugar de la vivienda y el perfil racial de los afectados. (5)<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En varias ciudades, son estas iniciativas y organizaciones involucradas en el esfuerzo por preservar vidas a trav\u00e9s de acciones solidarias en medio de la pandemia, las que tambi\u00e9n est\u00e1n liderando acciones en la calle con el lema \u00abLas vidas negras importan\u00bb, como la que tuvo lugar frente a la sede del gobierno del estado de R\u00edo de Janeiro el 31 de mayo. M\u00e1s que un impacto directo de la ola de movilizaciones multitudinarias desatada en los Estados Unidos tras el asesinato del ciudadano negro George Floyd por un polic\u00eda blanco en la ciudad de Minneapolis, impacto que ciertamente existe, las manifestaciones que tienen lugar aqu\u00ed tienen una motivaci\u00f3n propia muy fuerte y una larga historia de luchas contra la violencia policial a sus espaldas. Despu\u00e9s de todo, s\u00f3lo en la ciudad de R\u00edo de Janeiro, la polic\u00eda mata m\u00e1s cada a\u00f1o que en todo el territorio nacional de EE.UU.. Y las incursiones policiales en las favelas no s\u00f3lo continuaron, sino que se intensificaron durante la pandemia, lo que provoc\u00f3 la muerte de muchas personas, incluidos ni\u00f1os dentro de sus casas, como el ni\u00f1o Jo\u00e3o Pedro en S\u00e3o Gon\u00e7alo-R\u00edo de Janeiro, o episodios en los que las campa\u00f1as de donaci\u00f3n de canastas en las comunidades fueron interrumpidas por disparos de la polic\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La Coalici\u00f3n Negra por los Derechos desempe\u00f1a un papel central en la denuncia del genocidio de los j\u00f3venes negros y de la periferia, as\u00ed como del encarcelamiento masivo por motivos raciales. Formada en 2019, con la lucha contra el proyecto de ley \u00abanticrimen\u00bb del entonces Ministro de Justicia S\u00e9rgio Moro como primera directriz, la Coalici\u00f3n ha desempe\u00f1ado un papel importante durante la pandemia, denunciando la cara mortal del racismo estructural brasile\u00f1o, expresado en el porcentaje relativamente m\u00e1s alto de muertes por covid19 entre la poblaci\u00f3n negra. Al reunir a m\u00e1s de 130 entidades del movimiento negro en todo el pa\u00eds, expresa una reanudaci\u00f3n de la acci\u00f3n organizada de la sociedad civil, despu\u00e9s de un per\u00edodo, durante los gobiernos del PT, en el que las demandas del movimiento negro se canalizaron principalmente a trav\u00e9s de la institucionalidad en la sociedad pol\u00edtica.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">No podemos olvidar el movimiento de mujeres que, como se ha mencionado, en los \u00faltimos a\u00f1os ha venido ocupando, a nivel internacional, el papel de vanguardia de las luchas sociales, no s\u00f3lo a trav\u00e9s de las agendas feministas fundamentales que representa, sino tambi\u00e9n transversalmente a los movimientos de car\u00e1cter sindical, estudiantil, ambientalista, entre otros. El 1 de mayo, cuando los movimientos feministas de varios pa\u00edses lanzaron el documento \u00ab\u00a1Arriba los que luchan! Un manifiesto transfronterizo para salir juntos de la pandemia y cambiar el sistema\u00bb, en Brasilia, un grupo de enfermeras organizado por su sindicato lider\u00f3 el primer acto callejero de impacto nacional, cargado de simbolog\u00eda, denunciando la pol\u00edtica genocida del gobierno federal y enfrentando a los miembros de las milicias fascistas de los partidarios de Bolsonaro. Por lo tanto, las mujeres est\u00e1n en la primera l\u00ednea de la lucha contra la pandemia y la lucha social, entre otras cosas porque una de las caracter\u00edsticas de la crisis sanitaria es destacar la importancia del trabajo de cuidado, realizado de forma mal remunerada en el mercado laboral, principalmente por mujeres y, de forma no remunerada, en los hogares, por las mismas mujeres. (6)<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La iniciativa de salir a la calle para defender la democracia y denunciar los intentos de golpe de Estado de Bolsonaro, as\u00ed como el sentido fascista de su llamado a movilizar su base social m\u00e1s radicalizada, a sostener las amenazas de exterminio de los opositores pol\u00edticos y las pol\u00edticas concretas de genocidio social, recay\u00f3 inicialmente en colectivos antifascistas de las hinchadas organizadas de los equipos de f\u00fatbol, particularmente en San Pablo, pero no s\u00f3lo. Su composici\u00f3n predominantemente negra y perif\u00e9rica y el simbolismo de la bandera roja-negra antifa fueron suficientes para el despertar contra la violencia policial represiva, como se vio el domingo 31 de mayo en la Avenida Paulista. Sin embargo, con su voluntad de lucha, motivaron a otros sectores a tomar las calles una semana despu\u00e9s, en una articulaci\u00f3n de los partidarios antifas y el Frente Pueblo Sin Miedo, en Larga da Batata en San Pablo , con actos similares en otros estados. Fue en ese acto de San Pablo donde la articulaci\u00f3n de los repartidores (deliverys) antifascistas &#8211; un sector que encarna mejor que ning\u00fan otro la combinaci\u00f3n entre la precariedad en el trabajo y la noci\u00f3n de \u00abservicio esencial\u00bb durante la pandemia &#8211; tambi\u00e9n adquiri\u00f3 mayor notoriedad, haciendo m\u00e1s visible la organizaci\u00f3n y las movilizaciones de huelga de esta capa precaria de la clase trabajadora. De esta y otras articulaciones de los repartidores surgi\u00f3 una propuesta de una huelga nacional de repartidores por aplicaci\u00f3n, programada para el 1 de julio.<img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"12421\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=12421\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/brasil2206-ii.jpg?fit=720%2C381&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"720,381\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}\" data-image-title=\"Brasil2206 II\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/brasil2206-ii.jpg?fit=656%2C347&amp;ssl=1\" class=\"  wp-image-12421 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/brasil2206-ii.jpg?resize=656%2C347&#038;ssl=1\" alt=\"Brasil2206 II\" width=\"656\" height=\"347\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>La direcci\u00f3n no vendr\u00e1 de fuera<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La efervescencia de las movilizaciones sociales impuestas por las tr\u00e1gicas condiciones de la crisis sanitaria, econ\u00f3mica y pol\u00edtica que estamos atravesando, ciertamente no ser\u00eda posible si no hubiera ya una historia relativamente larga de procesos de reorganizaci\u00f3n \u00abdesde abajo\u00bb, de diferentes fracciones de la clase trabajadora. Procesos derivados de la dura experiencia de la clase en el enfrentamiento de las inseparables formas de explotaci\u00f3n, opresi\u00f3n y alienaci\u00f3n impuestas por la din\u00e1mica social capitalista. Ciertamente, algo de este impulso todav\u00eda se hace eco del \u00abesp\u00edritu de junio\u00bb, con muchos de sus protagonistas, predominantemente j\u00f3venes, habi\u00e9ndose formado pol\u00edticamente a partir de la coyuntura abierta por las Jornadas (de junio 2013).<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Sin embargo, indicar el potencial de estas iniciativas no puede confundirse con afirmar que estamos viviendo una nueva etapa en la reorganizaci\u00f3n de la clase trabajadora y que est\u00e1n abiertas las condiciones para una inversi\u00f3n del cuadro extremadamente desfavorable para la clase en la correlaci\u00f3n de fuerzas experimentada aqu\u00ed (y en el mundo) en los \u00faltimos a\u00f1os. Los tiempos tr\u00e1gicos generan luto, que puede convertirse en lucha, pero tambi\u00e9n en desesperanza. El impulso renovador y movilizador del propio mes de junio fue contenido y fue seguido precisamente por el vector reaccionario que domina el panorama actual.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La impulsi\u00f3n autocr\u00e1tica de la burgues\u00eda, que dio espacio al ascenso del bolsonarismo, tiende a mantener elevada la apuesta por la violencia coercitiva del aparato del Estado, para contener preventivamente, en su origen, las luchas sociales que apenas han sacado la cabeza fuera del agua, porque \u00abno pueden respirar\u00bb. Pero la dominaci\u00f3n de clase siempre juega con dos manos, y la carta de la construcci\u00f3n ideol\u00f3gica, que fundamenta el consenso en torno al programa del capital, se lanza con fuerza sobre la mesa. La descarada propaganda empresarial de im\u00e1genes como \u00abSolidaridad S.A.\u00bb, transmitida en el Jornal Nacional (TV Globo: ndt) , roba el sentido clasista de la solidaridad al presentar peque\u00f1as donaciones de grandes conglomerados empresariales como signo de preocupaci\u00f3n por la vida. Los mismos conglomerados que retienen los impuestos, que estafan a la previsi\u00f3n social, despiden en masa durante la pandemia y presionan al Estado para que se eliminen a\u00fan m\u00e1s derechos a los trabajadores. Los propios movimientos del \u00abandar inferior\u00bb, presionados por las condiciones extremas de la vulnerabilidad social, se ven acosados por la \u00abresponsabilidad social\u00bb de sectores de la gran burgues\u00eda, que asocian su financiaci\u00f3n, incluso de las formas m\u00e1s sutiles, con una limitaci\u00f3n del horizonte reivindicativo al terreno movedizo del \u201cemprendedor\u201d social.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La importancia de la presencia activa de las organizaciones pol\u00edticas de la izquierda socialista que trabajan por la unificaci\u00f3n de las luchas, con un horizonte clasista de transformaci\u00f3n social, es cada vez mayor. Sin embargo, hay razones justificadas por las que varios de estos movimientos de la clase trabajadora, que enunciamos r\u00e1pidamente aqu\u00ed, desconf\u00edan de las organizaciones pol\u00edticas de la izquierda. Actuando en muchas ocasiones mediante una estrategia casi caricaturesca que consiste en \u00abtraer de fuera\u00bb la l\u00ednea pol\u00edtica correcta y la direcci\u00f3n \u00abconsciente\u00bb de las luchas, se considera que esas organizaciones est\u00e1n impulsadas, en la mayor\u00eda de los casos, exclusivamente por intereses electorales y disputas aparateras. Nos corresponde a nosotros, de esa izquierda socialista, probarnos en la acci\u00f3n, hombro con hombro con estos movimientos: insertarnos sin artificialidades y desde abajo en sus luchas; respetar las especificidades de cada agenda y el lugar de cada protagonista, y contribuir as\u00ed a que desde la pr\u00e1ctica social se forje un programa com\u00fan de intervenci\u00f3n pol\u00edtica, cimentando la unidad de clase. Una unidad m\u00e1s que nunca necesaria para derrotar a Bolsonaro, quit\u00e1ndolo de la presidencia, un objetivo que se transforma cada vez m\u00e1s en un programa m\u00ednimo e imperativo de defensa de la vida contra una tragedia que no tiene nada de natural, pero que es fruto del proyecto neofascista en el gobierno y de la l\u00f3gica destructiva del capital en su periferia tristemente dependiente.<\/p>\n<p><strong>* Marcelo Badar\u00f3 Mattos<\/strong> es profesor titular de historia de Brasil en la Universidad Federal Fluminense (UFF). Sus investigaciones se concentran en tem\u00e1ticas de historia social del trabajo y debates te\u00f3ricos marxistas. Autor de diversos libros, el m\u00e1s reciente, <em>A classe trabalhadora, de Marx a nosso tempo, <\/em>Bointempo, San Pablo, 2019. (Redacci\u00f3n Correspondencia de Prensa) .<\/p>\n<p><strong><u>Notas<\/u><\/strong><\/p>\n<p>1 &#8211; Dieese, \u00abBalan\u00e7o das strives de 2018\u00bb, Estudos &amp; Pesquisas, n. 89, apr. 2019, <a href=\"https:\/\/www.dieese.org.br\/balancodasgreves\/2018\/estPesq89balancoGreves2018.pdf\">https:\/\/www.dieese.org.br\/balancodasgreves\/2018\/estPesq89balancoGreves2018.pdf .<\/a><\/p>\n<p>2 &#8211; Ver especialmente Marcelo Badar\u00f3 Mattos, Siete notas introductorias como contribuci\u00f3n al debate de la izquierda socialista en Brasil, R\u00edo de Janeiro, Consequ\u00eancia, 2017. Y Marcelo Badar\u00f3 Mattos, Gobierno de Bolsonaro: neofascismo y autocracia burguesa en Brasil, S\u00e3o Paulo, Usina, 2020 (en prensa).<\/p>\n<p>3 &#8211; Ruy Braga, \u00abCenedic: una sociolog\u00eda hasta junio\u00bb, Blog da Boitempo, 26 de mayo de 2014, <a href=\"https:\/\/blogdaboitempo.com.br\/2014\/05\/26\/cenedic-uma-sociologia-a-altura-de-junho\/\">https:\/\/blogdaboitempo.com.br\/2014\/05\/26\/cenedic-uma-sociologia-a-altura-de-junho\/<\/a><\/p>\n<p>4 &#8211; Ver, por ejemplo, Flavio H. C. Casimiro, A nova direita: aparatos de acci\u00f3n pol\u00edtica e ideol\u00f3gica en el Brasil contempor\u00e1neo, S\u00e3o Paulo, Express\u00e3o Popular, 2018.<\/p>\n<p>5 &#8211; V\u00e9ase, por ejemplo, la iniciativa \u00abCorona nas Periferias\u00bb, <a href=\"https:\/\/www.coronanasperiferias.com.br\/\">https:\/\/www.coronanasperiferias.com.br\/; <\/a>\u00a0<a href=\"https:\/\/datalabe.org\/coronavirus-na-mare\/\">https:\/\/datalabe.org\/coronavirus-na-mare\/; <\/a>\u00a0y el Diccionario de las Favelas Marielle Franco <a href=\"https:\/\/wikifavelas.com.br\/index.php?title=Not%C3%ADcias_sobre_Coronav%C3%ADrus_nas_Favelas\">https:\/\/wikifavelas.com.br\/index.php?title=Not%C3%ADcias_sobre_Coronav%C3%ADrus_nas_Favelas .<\/a><\/p>\n<p>6 &#8211; Sobre la pandemia, desde la perspectiva del feminismo marxista y la Teor\u00eda de la Reproducci\u00f3n Social, ver Tithi Bhattacharya, The theory of social reproduction and why we need to understand the coronavirus crisis, <a href=\"https:\/\/esquerdaonline.com.br\/2020\/04\/03\/tithi-bathacharya-a-teoria-da-reproducao-social-e-porque-precisamos-entender-a-crise-do-coronavirus\/\">https:\/\/esquerdaonline.com.br\/2020\/04\/03\/tithi-bathacharya-a-teoria-da-reproducao-social-e-porque-precisamos-entender-a-crise-do-coronavirus\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Muchos de los debates actuales sobre la reorganizaci\u00f3n de la izquierda tienen su origen en las dislocaciones o posibles movimientos de grupos pol\u00edticos organizados o activistas representativos &#8211; fuera del PT, entre las corrientes pol\u00edticas socialistas, entre las centrales sindicales. El resultado de este tipo de mirada es una percepci\u00f3n muy limitada de los procesos, ya que restringe nuestra evaluaci\u00f3n al plan superestructural de representaci\u00f3n pol\u00edtica y vincula nuestras expectativas a una generaci\u00f3n de corrientes y l\u00edderes pol\u00edticos&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":12420,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[288368,337028],"tags":[17212,701506755,6087239],"class_list":{"0":"post-12419","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-aside","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-izquierda","8":"category-sindicatos","9":"tag-america-latina","10":"tag-coalicion-negra-por-los-derechos","11":"tag-movimiento-sindical","12":"post_format-post-format-aside","14":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/brasil-portada2206.jpg?fit=640%2C360&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-3ej","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12419","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12419"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12419\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12424,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12419\/revisions\/12424"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/12420"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12419"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12419"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12419"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}