{"id":1232,"date":"2016-11-01T17:58:47","date_gmt":"2016-11-01T17:58:47","guid":{"rendered":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=1232"},"modified":"2016-11-01T17:58:47","modified_gmt":"2016-11-01T17:58:47","slug":"guatemala-justiciaya-los-jovenes-que-aprendieron-a-hacer-politica-mientras-tumbaban-al-presidente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=1232","title":{"rendered":"Guatemala. #JusticiaYa: los j\u00f3venes que aprendieron a hacer pol\u00edtica mientras tumbaban al presidente"},"content":{"rendered":"<p><strong>Guatemala<\/strong><\/p>\n<p><strong>Los j\u00f3venes que aprendieron a hacer pol\u00edtica mientras tumbaban al presidente <\/strong><\/p>\n<p><strong>Alberto Arce, ciudad de Guatemala\u00a0 <\/strong><\/p>\n<p><strong>The New York Times en espa\u00f1ol, 7-10-2016\u00a0<\/strong><strong><a href=\"http:\/\/www.nytimes.com\/es\/\">http:\/\/www.nytimes.com\/es\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p>Una ma\u00f1ana soleada de octubre, un grupo de j\u00f3venes se re\u00fane en el sal\u00f3n para eventos sociales de uno de esos barrios limpios y silenciosos de clase media alta, cerrados por verjas y custodiados por guardias, que emergen entre el caos y la pobreza de las capitales centroamericanas.<\/p>\n<p>Es la zona 15 de Ciudad de Guatemala. Y los j\u00f3venes no se han dado cita para festejar, sino para hacer pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Enfrente, a unos veinte metros, se alcanza a divisar el tejado de una vivienda de ladrillo naranja. De all\u00ed sali\u00f3, el 2 de septiembre de 2015, el general Otto P\u00e9rez Molina, entonces presidente del pa\u00eds, para presentar su dimisi\u00f3n y comparecer ante el juez, acusado de dirigir una estructura corrupta que se apropiaba de dinero de las aduanas. Esa misma noche P\u00e9rez Molina dormir\u00eda en la c\u00e1rcel, de donde nada indica que vaya a salir pronto. Su vicepresidenta ya estaba presa. Y despu\u00e9s cayeron tras las rejas o huyeron gran parte de sus ministros.<\/p>\n<p>Un a\u00f1o despu\u00e9s, en este sal\u00f3n, se encuentran algunos de los mismos que entonces aprendieron a hacer pol\u00edtica tumbando a un presidente. J\u00f3venes que impulsaron movilizaciones, que llevaron a miles de personas a las calles con sus convocatorias en redes sociales, que provocaron el movimiento popular m\u00e1s importante que han vivido Guatemala y la regi\u00f3n centroamericana desde las guerras civiles que terminaron en la d\u00e9cada de los noventa del siglo pasado.<\/p>\n<p>Son miembros del movimiento #JusticiaYa (heredero del #RenunciaYa), un colectivo nacido de una etiqueta en redes sociales que, un a\u00f1o despu\u00e9s, se ha consolidado como actor pol\u00edtico en el pa\u00eds sin tener siquiera todav\u00eda personalidad jur\u00eddica. Y menos a\u00fan c\u00f3mo financiarse.<\/p>\n<p>Muchos lo llamaron entonces el comienzo de la \u201cprimavera centroamericana\u201d. No lo fue. Para bien y para mal. Para bien porque no hubo violencia, como en los pa\u00edses \u00e1rabes, aunque es imposible negar que ha provocado cambios pol\u00edticos. Para mal porque esos cambios \u2014de eso est\u00e1n convencidos\u2014 no son suficientes.<\/p>\n<p>Lo que ellos sienten es parte de una sensaci\u00f3n que se ha materializado entre los estudiantes chilenos; en Espa\u00f1a con la emergencia de Podemos; en Estados Unidos con la irrupci\u00f3n de Bernie Sanders; en Italia con los nuevos movimientos pol\u00edticos; en Honduras, donde miles de personas durante todo 2015\u00a0 \u2014entre ellos muchos j\u00f3venes y de clase media\u2014 salieron a las calles durante meses pidiendo que en el pa\u00eds se replicara el modelo guatemalteco de Comisi\u00f3n Internacional contra la Impunidad. Es el mismo impulso que hoy, en Colombia, lleva tambi\u00e9n a miles de ciudadanos frustrados por la victoria del No en el plebiscito sobre el acuerdo de paz, a reclamar un #AcuerdoYa en las calles.<\/p>\n<p>Manifestantes del movimiento #JusticiaYa protestan contra la corrupci\u00f3n frente al Palacio Nacional en Ciudad de Guatemala el 20 de junio de 2015. Miles de personas salieron a las calles a exigir la renuncia del ahora expresidente Otto P\u00e9rez Molina.<\/p>\n<p><strong>El cambio y la incertidumbre<\/strong><\/p>\n<p>Natalia, Allan, Jorge, Paula, Ana, Javier, Bris, \u00c1lvaro, Silvia, Potter, Rafa, Diego y Gabriel debaten ahora qu\u00e9 qued\u00f3 de aquello, cu\u00e1l es su futuro como movimiento y qu\u00e9 pasos deben dar. Discuten entre ellos del mismo modo en que han debatido con movimientos similares como Podemos en Espa\u00f1a o con los estudiantes chilenos. Participan, desde su \u201csoleada caverna\u201d \u2014como el poeta salvadore\u00f1o Roque Dalton llam\u00f3 a Centroam\u00e9rica\u2014, de una ola de indignaci\u00f3n y cambios globales.<\/p>\n<p>\u00c1lvaro Montenegro, un estudiante de Derecho de 28 a\u00f1os, mira con sorna hacia la casa del expresidente P\u00e9rez Molina y busca una met\u00e1fora con el paisaje de Guatemala, uno de los pa\u00edses con m\u00e1s volcanes en Am\u00e9rica Latina: \u201cAqu\u00ed estall\u00f3 un volc\u00e1n y lanz\u00f3 su lava. Estamos viendo c\u00f3mo se solidifica, en qu\u00e9 direcci\u00f3n, con qu\u00e9 forma\u201d.<\/p>\n<p>Gabriel Wer, de 34 a\u00f1os, es el responsable de dinamizar esta reuni\u00f3n, que lleva un nombre maya, Kaban (palabra que designa el d\u00eda del calendario en el que hay un cambio en medio de la incertidumbre) y un subt\u00edtulo: \u201cIdentidad y construcci\u00f3n del movimiento\u201d.<\/p>\n<p>Pone orden. Coloca grandes papeles blancos en las paredes que se llenar\u00e1n de ideas a color durante las din\u00e1micas de grupo y distribuye marcadores por las mesas. Pide que apaguen los tel\u00e9fonos para mejorar la concentraci\u00f3n. Son las nueve y quieren irse, puntuales, a la una.<\/p>\n<p>Gabriel Wer, que trabaja en una empresa de ascensores, fue uno de los que a mediados de 2015 cre\u00f3 en Facebook una convocatoria que ped\u00eda la renuncia del presidente P\u00e9rez Molina sin esperar que tuviera mucho impacto. En pocos d\u00edas, 40.000 personas hab\u00edan anunciado que asistir\u00edan. Llegaron decenas de miles m\u00e1s y tomaron el parque central de Ciudad de Guatemala. Las concentraciones duraron meses. Terminaron en un paro nacional. El \u00faltimo d\u00eda, hasta Mcdonald\u2019s y Pollo Campero \u2014una cadena de comida r\u00e1pida local\u2014 dejaron por una tarde de ofrecer grasas a la poblaci\u00f3n para que sus empleados pudieran sumarse.<\/p>\n<p>Gabriel cree ahora que todo aquello tuvo un inicio \u201cespont\u00e1neo, con ciudadanos sin experiencia espec\u00edfica, sin una postura ideol\u00f3gica concreta, sin organizaci\u00f3n\u201d, que se pusieron de acuerdo sobre la marcha, \u201cde manera ingenua, en torno a un tema evidente: la corrupci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>El momento en el que se encuentran ahora, dice Gabriel, les abruma. \u201cPasamos de lo espont\u00e1neo a una necesidad de organizaci\u00f3n y relaci\u00f3n con el resto de actores pol\u00edticos del pa\u00eds\u201d. Esa es su pelea. Despu\u00e9s del \u00e9xito rotundo que tuvieron, muchas personas les escriben para colaborar con ellos. No saben c\u00f3mo canalizarlo.<\/p>\n<p>Un d\u00eda antes de debatir con su propia organizaci\u00f3n, Gabriel hab\u00eda pasado varias horas junto a un grupo de activistas de distintos movimientos para una charla informal, repetida, sobre s\u00ed mismos y su papel en el pa\u00eds. Reunidos en la Casa Cervantes \u2014un caser\u00f3n colonial contiguo a la Casa Presidencial, donde en 2015 se comentaba lo sucedido tras cada marcha\u2014, gozaban de la privacidad, los sillones y las cervezas necesarias para propiciar un di\u00e1logo abierto.<\/p>\n<p>La primera en llegar fue Marcela L\u00f3pez, una estudiante de comunicaci\u00f3n de 20 a\u00f1os de la universidad privada Rafael Land\u00edvar. Hiperactiva, habladora hasta por los codos, L\u00f3pez recuerda que lo que vivi\u00f3 durante la ca\u00edda de P\u00e9rez Molina fue algo inesperado. \u201cMuchos estudiantes desconocen totalmente la pol\u00edtica y la sociedad. Pero en aquel momento les lleg\u00f3 la informaci\u00f3n pol\u00edtica desde sus propias redes gracias a #JusticiaYa y no a los medios tradicionales\u201d.<\/p>\n<p>La pol\u00edtica, dice, se convirti\u00f3 en algo cool que pod\u00eda verse en las redes sociales. Los estudiantes se involucran en las marchas, faltan a clases y se toman una foto para mostrarla y decir que estuvieron ah\u00ed. \u201cLa sociedad despert\u00f3 con los estudiantes tirando del carro\u201d, explica.<\/p>\n<p>Donald Ur\u00edzar es arquitecto y llega con un libro de poes\u00eda que acaba de publicar. Comienza a hablar y se emociona con el recuerdo de las protestas del a\u00f1o anterior. \u201cLlor\u00e9 al empezar todo porque me di cuenta de que \u00e9ramos muy pocos los que sal\u00edamos a las calles en el interior. Pero, aquellos d\u00edas, universidades privadas y p\u00fablicas nos juntamos por primera vez. Terminamos con un quiebre hist\u00f3rico en el pa\u00eds, nos juntamos de la capital y el interior, de varias clases sociales. Ped\u00edamos la renuncia del presidente y de repente nos sorprendimos hablando de reformar el sistema pol\u00edtico, de la asamblea nacional, de la constituci\u00f3n. Fue un parteaguas\u201d, dice.<\/p>\n<p>Mynor Alonzo tiene 26 a\u00f1os y estudia Ciencias Pol\u00edticas en la Universidad de San Carlos, la \u00fanica universidad p\u00fablica de Guatemala. A diferencia del resto, \u00e9l viene de una historia de militancia tradicional marxista y la reivindica: \u201cAqu\u00ed se perdi\u00f3 una guerra y nunca se pudo recuperar el pa\u00eds. Como instituci\u00f3n, la universidad perdi\u00f3 esa guerra. En un punto de finales de los setenta, toda la universidad se vuelca a la lucha armada revolucionaria y hay m\u00e1s de mil muertos entre los cuadros de estudiantes\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEn el interior del pa\u00eds tambi\u00e9n mataron a todos los directivos de las organizaciones de estudiantes\u201d, interrumpe Ur\u00edzar. \u201cPero ahora se ha validado de nuevo aquella lucha\u201d.<\/p>\n<p>Gabriela Carrera, polit\u00f3loga, debate con compa\u00f1eros de otras organizaciones en un bar del centro hist\u00f3rico de Ciudad de Guatemala. \u00abYa no podemos pensar como se pens\u00f3 siempre. Estamos pensando en reunir ideas para crear algo nuevo\u00bb.\u00a0 Credit Oliver de Ros para The New York Times<\/p>\n<p>Gabriela Carrera, que tiene 29 a\u00f1os y ense\u00f1a pensamiento pol\u00edtico en la Universidad Rafael Land\u00edvar, interrumpe de nuevo. Todos lo hacen. \u201cYa no podemos pensar como se pens\u00f3 siempre. Estamos pensando en reunir ideas y crear algo nuevo. La pol\u00edtica vuelve a ser emocional\u201d, dice. Luego r\u00ede, c\u00f3mplice, y suelta, m\u00e1s bajito: \u201cHay parejas, desparejas, y a\u00fan estamos esperando a que salga el beb\u00e9 producto de todo este grupo\u201d.<\/p>\n<p>Mynor se enfada. Pone calle y realidad. Suena a reproche, sin perder el cari\u00f1o. \u201cAhora ustedes se dieron cuenta de que los peri\u00f3dicos estaban comprados y ment\u00edan\u201d, dice. \u201cLa primera vez que yo entr\u00e9 en la terminal de buses en una marcha se me acerca una se\u00f1ora y me dice que su mam\u00e1 tiene problemas en los ri\u00f1ones y que la cl\u00ednica cerr\u00f3. \u2018\u00bfVerdad que usted nos puede ayudar?\u2019, me dijo. \u00bfQu\u00e9 puedo hacer yo? \u00bfTirarme a llorar?\u201d.<\/p>\n<p>Lo que hay que hacer, dice Mynor, es capitalizar el poder pol\u00edtico ganado para participar y cambiar el pa\u00eds. Un pa\u00eds donde el 60 por ciento de la poblaci\u00f3n vive por debajo del umbral de la pobreza, y el 55 de los menores de cinco a\u00f1os sufren desnutrici\u00f3n cr\u00f3nica.<\/p>\n<p><strong>\u201cNo somos ni un juguete ni un t\u00edtere\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente, en el sal\u00f3n de eventos sociales frente a la casa del expresidente P\u00e9rez Molina, Gabriel explica que una de sus principales preocupaciones es abrirse a la sociedad. Repensarse como personas y como movimiento. \u201cLos privilegios que tenemos no nos permiten ver muchas cosas\u201d, dice.<\/p>\n<p>El movimiento #JusticiaYa sigue estando formado mayoritariamente, como en sus or\u00edgenes, por j\u00f3venes de una clase media urbana blanca y educada en un pa\u00eds de mayor\u00eda ind\u00edgena. Gabriel recuerda los reproches de Mynor el d\u00eda anterior. \u201cMientras m\u00e1s c\u00f3modo est\u00e1 uno es m\u00e1s dif\u00edcil romper esa comodidad para acercarse a los problemas del resto\u201d.<\/p>\n<p>Para eso tienen que conocerse. Entonces Gabriel propone un ejercicio.<\/p>\n<p>\u201cDefinan al ind\u00edgena\u201d, pide: \u201c\u00bfQu\u00e9 oyeron sobre ese colectivo cuando eran ni\u00f1os?\u201d.<\/p>\n<p>De las respuestas salen estos rasgos: harag\u00e1n y sucio.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfDel campesino?\u201d. Poco educado y carente de recursos.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfDe mujer y hombre?\u201d. Que cada uno tiene un rol que le corresponde.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfDe Dios?\u201d. Que es todopoderoso.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfDel gobierno?\u201d. Que es malo.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfDe sexualidad?\u201d. Que de eso no se habla.<\/p>\n<p>Pasan a la din\u00e1mica del dibujo. \u201cDib\u00fajense, much\u00e1\u201d, pide Gabriel. \u201cQu\u00e9 somos y qu\u00e9 no somos\u201d.<\/p>\n<p>\u201cNo somos ni un juguete ni un t\u00edtere\u201d.<\/p>\n<p>\u201cSomos mano abierta, limpia y vac\u00eda. No buscamos nada m\u00e1s que el cambio\u201d.<\/p>\n<p>\u201cSomos luz. Podemos marcar un camino\u201d.<\/p>\n<p>\u201cSomos mesa redonda. Podemos ser los articuladores de un di\u00e1logo constructivo entre sectores\u201d.<\/p>\n<p>Gabriel se siente constructivo: \u201cAhora podemos organizar una respuesta\u201d, dice.<\/p>\n<p>Cuando Otto P\u00e9rez Molina renunci\u00f3 a su cargo se cumpli\u00f3 un sue\u00f1o. Hab\u00edan derrocado a un presidente, aunque no lo hicieron solos. Lo hicieron apoy\u00e1ndose en la investigaci\u00f3n impulsada por la Comisi\u00f3n Internacional Contra la Impunidad (CICIG), promovida por las Naciones Unidas y dirigida por el colombiano Iv\u00e1n Vel\u00e1squez y la fiscal general Thelma Aldana. Lo hicieron poniendo presi\u00f3n en las calles sobre los diputados, a semanas de las elecciones, para que le retirasen la inmunidad al presidente. Y pudieron hacerlo porque, de alg\u00fan modo, el poderoso sector empresarial le retir\u00f3 el apoyo a un gobierno que comenzaba a hacerles perder dinero.<\/p>\n<p>Pero comenzaba tambi\u00e9n la traves\u00eda por el desierto por la que debe pasar cualquier movimiento que, siguiendo la l\u00f3gica de ese volc\u00e1n que estalla, luego tiene que ver como la lava se convierte en piedra. Cuando el movimiento se solidifica llega el momento, mucho m\u00e1s dif\u00edcil, de esculpir.<\/p>\n<p><strong>Cuando despertaron, la corrupci\u00f3n segu\u00eda all\u00ed <\/strong><\/p>\n<p>Alejandro Maldonado, el presidente provisional que asumi\u00f3 despu\u00e9s de la renuncia de P\u00e9rez Molina, dijo en su discurso de asunci\u00f3n que los j\u00f3venes no pod\u00edan \u201cdar por finalizada su tarea\u201d, y que esa \u201cgeneraci\u00f3n que se alz\u00f3 con los s\u00edmbolos de la paz no puede estancarse ni acomodarse\u201d.<\/p>\n<p>Pese a sus palabras, su nombramiento simbolizaba lo que hoy sienten muchos en el pa\u00eds: que cuando despertaron, la corrupci\u00f3n segu\u00eda all\u00ed.<\/p>\n<p>El presidente Maldonado, de 79 a\u00f1os, representaba los sectores m\u00e1s conservadores desde que fue elegido diputado en 1966 por primera vez en las filas de un partido, el Movimiento de Liberaci\u00f3n Nacional, que siempre apoy\u00f3 las juntas militares, para las que fue ministro y embajador.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del impulso inicial que llev\u00f3 a la dimisi\u00f3n de P\u00e9rez Molina, decir que mil personas salieron a la calle cuando el congreso decidi\u00f3, al fin, retirarle la inmunidad, ser\u00eda demasiado. Cuando el juez Miguel \u00c1ngel G\u00e1lvez decidi\u00f3 enviar al expresidente a pasar su primera noche en prisi\u00f3n, apenas una docena de curiosos se agrup\u00f3 en las esquinas para observar la comitiva de veh\u00edculos blindados que atraves\u00f3 el centro de la capital.<\/p>\n<p>La calma con la que los guatemaltecos se tomaron todo lo que sucedi\u00f3 desde entonces podr\u00eda explicarse en que el cielo se abri\u00f3 y cayeron toneladas de agua tropical que imped\u00edan salir a las calles. O porque, como cre\u00eda entonces Gustavo Berganza, soci\u00f3logo y profesor universitario, \u201cla estructura del poder es tan fuerte que no permite reformas reales, no digamos ning\u00fan cambio radical\u201d.<\/p>\n<p>Por si eso no fuera suficiente, el vencedor de las elecciones celebradas d\u00edas despu\u00e9s de la ca\u00edda de P\u00e9rez Molina fue Jimmy Morales, un c\u00f3mico sin ninguna experiencia pol\u00edtica que triunf\u00f3 con el lema \u201cNi corrupto ladr\u00f3n\u201d y lleg\u00f3 al poder rodeado de los miembros de la influyente y muy conservadora Asociaci\u00f3n de Veteranos Militares de Guatemala.<\/p>\n<p>Su figura sirvi\u00f3 para canalizar el descontento de la antipol\u00edtica, pero no pas\u00f3 m\u00e1s de un a\u00f1o antes de que el hijo y el hermano de Morales, y el hijo de su vicepresidente, Jafeth Cabrera, se convirtieran en objeto de investigaciones abiertas por corrupci\u00f3n en el Ministerio P\u00fablico. En Guatemala sorprende poco. No solo numerosos diputados est\u00e1n ahora bajo investigaci\u00f3n por corrupci\u00f3n: un informe reciente de la Comisi\u00f3n Internacional contra la Impunidad creada por las Naciones Unidas en el pa\u00eds dijo que el hasta el 50 por ciento de la financiaci\u00f3n de la pol\u00edtica guatemalteca viene del crimen organizado.<\/p>\n<p>La comisi\u00f3n de comunicaci\u00f3n de la plataforma #JusticiaYa debate medidas para impulsar el movimiento y darle visibilidad en redes sociales. Credit Oliver de Ros para The New York Times<\/p>\n<p><strong>Esto solo se arregla con transparencia<\/strong><\/p>\n<p>Los miembros de #JusticiaYa no permiten que la pasi\u00f3n les arrebate la eficiencia. Para cada uno de los puntos de la agenda de la reuni\u00f3n hay un tiempo pautado, y cada vez que suena la alarma de un iPhone tratan de pasar al siguiente.<\/p>\n<p>Cuando llega su turno, Javier Montenegro, ingeniero y especialista en Finanzas de 32 a\u00f1os, deja a su beb\u00e9 de pocos meses junto a su madre y pasa a describir el panorama econ\u00f3mico. Hay crisis y la par\u00e1lisis pol\u00edtica impide aprobar presupuestos. Sin presupuestos no hay gasto p\u00fablico y el consumo interno se retrae. Sin dinero para infraestructuras sube el precio de los alimentos en el interior del pa\u00eds y aumenta la conflictividad social. El debate sobre la reforma fiscal, explican, que este gobierno est\u00e1 desarrollando sin un consenso claro con los empresarios, puede constituir una oportunidad de posicionamiento.<\/p>\n<p>Suena la alarma que marca el fin del an\u00e1lisis pol\u00edtico. Llega el momento de la definici\u00f3n del movimiento.<\/p>\n<p>\u201cTenemos que terminar el mapeo de actores para ver con cu\u00e1les nos podemos articular para retejer el hilo social que se desarticul\u00f3 durante el conflicto armado\u201d, anuncia Gabriel.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n militar atraviesa todo el debate, siempre. Por el papel que los militares a\u00fan juegan en la sociedad, en el gobierno de Jimmy Morales, y por el rol definitorio que la guerra y sus consecuencias \u2014el miedo a la represi\u00f3n\u2014 juegan en los sentimientos de la generaci\u00f3n que no la conoci\u00f3.<\/p>\n<p>\u00c1lvaro lo expresa sin tapujos: \u201cLa \u00e9lite llega a cualquier lado con una posici\u00f3n perfectamente articulada y la defiende con todo. En los di\u00e1logos de la reforma constitucional vimos posiciones muy cerradas. Ante esto, nosotros debemos practicar el valor de la apertura para lograr cambios irreversibles a nivel nacional. Porque si los grupos criminales recuperan la fuerza que han perdido, en cinco a\u00f1os nos matan. Y no lo digo en t\u00e9rminos metaf\u00f3ricos, sino reales\u201d.<\/p>\n<p>Esto sigue siendo Guatemala: j\u00f3venes que, por un lado, han participado en los debates sobre la reforma de la carta magna y, por otro, tienen miedo de que los maten.<\/p>\n<p>Cuando termina el momento del an\u00e1lisis pol\u00edtico, Francisco P\u00e9rez, un publicista de 31 a\u00f1os, ayuda a sus compa\u00f1eros a definir #JusticiaYa. Comienza: \u201cNos han dicho que somos un instituto de formaci\u00f3n, una ONG, un partido pol\u00edtico, un medio de comunicaci\u00f3n\u2026Y sobre cada una de esas ideas hay una serie de convencionalismos. Sobre eso vamos a trabajar. Vamos ponerlos sobre la mesa y vamos a elegir primero qu\u00e9 no somos para saber qu\u00e9 somos\u201d.<\/p>\n<p>Su lenguaje es profesional. Primero explica c\u00f3mo hicieron en su agencia para vender una bebida energizante. Despu\u00e9s sigue: \u201cHay una carencia que Guate necesita que nosotros cubramos. El a\u00f1o pasado este movimiento ofreci\u00f3 una forma de mostrar su indignaci\u00f3n, de decir: \u2018Much\u00e1, ya basta\u2019. Fuimos una reacci\u00f3n en contra de algo. La pregunta ahora es: \u2018\u00bfQu\u00e9 necesita Guate que sea mejor y que nosotros podamos darle?\u2019. Definir nuestra identidad va a ser un ejercicio largo\u201d.<\/p>\n<p>Se levantan de nuevo, serios, en direcci\u00f3n a los papeles pegados en las paredes. Escriben. Leen en voz alta. Votan.<\/p>\n<p>El resultado son las tres ideas a profundizar para #JusticiaYa. Los partidos no son representativos, concluyen; los medios distorsionan la informaci\u00f3n; los movimientos sociales est\u00e1n manipulados y no tienen rumbo. Los institutos de investigaci\u00f3n y sus an\u00e1lisis responden a las \u00e9lites.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 pueden ofrecer ellos en concreto? Tras una nueva tormenta de ideas limitada a 10 minutos cortados con alarma, sale: \u201cC\u00e1psulas de Fact Checking (verificaci\u00f3n de datos), un bolet\u00edn informativo para estudiantes, participar en los medios transmitiendo opini\u00f3n o crear memes informativos para circular en redes sociales\u201d, resume Briseida Mili\u00e1n, que tiene 25 a\u00f1os y se dedica a la comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Y surge otro tema, relacionado: la implicaci\u00f3n en pol\u00edtica partidaria de los j\u00f3venes indignados. \u201cSi nos involucramos nosotros, reforzamos que la participaci\u00f3n pol\u00edtica vuelva a legitimarse. Tenemos que participar. Desatanizar la implicaci\u00f3n pol\u00edtica. Tenemos ideolog\u00eda, solo hay que sistematizarla. No queremos ser un partido pol\u00edtico, pero tenemos que dejarle claro a la ciudadan\u00eda lo que vamos a hacer\u201d.<\/p>\n<p>\u00c1lvaro Montenegro introduce otro concepto del que todos hablan, universal: \u201cExiste la creencia de que todo lo que sucede es una conspiraci\u00f3n. Y eso solo se arregla con transparencia\u201d.<\/p>\n<p>Y Gabriel, por transparencia, plantea ante el grupo que est\u00e1n recibiendo propuestas desde el exterior. Fundaciones y organizaciones que quieren ayudarlos. Financiarlos, consolidarlos, liberar a alguno de estos estudiantes y j\u00f3venes profesionales para el trabajo pol\u00edtico.<\/p>\n<p>Una sola persona se expresa y dice: \u201cNo\u201d. Pero no clausuran la posibilidad. Solo que no es el momento de tomar una decisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Ese debate se pospone a futuro. Hasta la siguiente reuni\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una ma\u00f1ana soleada de octubre, un grupo de j\u00f3venes se re\u00fane en el sal\u00f3n para eventos sociales de uno de esos barrios limpios y silenciosos de clase media alta, cerrados por verjas y custodiados por guardias, que emergen entre el caos y la pobreza de las capitales centroamericanas.<\/p>\n<p>Es la zona 15 de Ciudad de Guatemala. Y los j\u00f3venes no se han dado cita para festejar, sino para hacer pol\u00edtica&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_wpcom_ai_launchpad_first_post":false,"_jetpack_hide_featured_image":false,"_jetpack_featured_image_duplicate_dismissed":0,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[22197],"tags":[17212,2522436],"class_list":["post-1232","post","type-post","status-publish","format-aside","hentry","category-guatemala","tag-america-latina","tag-otto-perez-molina","post_format-post-format-aside"],"jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-jS","amp_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1232","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1232"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1232\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1237,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1232\/revisions\/1237"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1232"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1232"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1232"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}