{"id":12277,"date":"2020-06-06T09:23:03","date_gmt":"2020-06-06T07:23:03","guid":{"rendered":"http:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=12277"},"modified":"2020-06-06T09:23:39","modified_gmt":"2020-06-06T07:23:39","slug":"uruguay-vidas-lloradas-vidas-olvidadas-y-la-violencia-de-genero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=12277","title":{"rendered":"Uruguay &#8211; Vidas lloradas, vidas olvidadas. \u00bfY la violencia de g\u00e9nero?   [Ana Laura de Giorgi]"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/brecha.com.uy\/\">Brecha<\/a>, 5-6-2020<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 6-6-2020<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El movimiento feminista ha discutido intensamente sobre el rol del Estado y las pol\u00edticas p\u00fablicas en la transformaci\u00f3n del orden de g\u00e9nero. Hay quienes creen que esta instituci\u00f3n podr\u00e1 promover transformaciones que afectar\u00e1n a toda la ciudadan\u00eda y, aunque estos cambios partan del orden jur\u00eddico, luego derramar\u00e1n en transformaciones culturales. Otras personas menos optimistas dir\u00e1n que lo que pueda hacer el Estado s\u00f3lo ser\u00e1 un \u201cpiso m\u00ednimo\u201d para la transformaci\u00f3n y que depositar todas las expectativas en \u00e9l puede ser riesgoso, por cancelar rebeld\u00edas\u00a0 \u2013siempre necesarias a la hora de subvertir el orden\u2013\u00a0 y restar poder de agencia a quienes pugnan por los cambios.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Cuando se aborda la violencia contra las mujeres, el debate se reedita, porque resulta evidente tanto que el Estado no hace lo suficiente como que la intervenci\u00f3n con instrumentos jur\u00eddicos o legales no lo transforma todo ni llega a interpelar siquiera a quienes ocupan cargos de responsabilidad gubernamental. Uruguay cuenta con una nueva normativa y con la figura del feminicidio. Sin embargo, el porcentaje de casos de violencia contra las mujeres es alt\u00edsimo en un pa\u00eds de apenas 3 millones de personas; la prensa contin\u00faa difundiendo sobre ellos como si fueran un tipo espec\u00edfico de violencia m\u00e1s y a\u00fan no se comprende qu\u00e9 implica la violencia de g\u00e9nero. De forma recurrente aparece la interrogante, desde la desconfianza, de si mat\u00f3 a la madre, a la esposa, a la suegra, a la sobrina o a la hija \u201cs\u00f3lo porque era mujer\u201d, y menos se comprende cuando las v\u00edctimas son los ni\u00f1os. El sentido com\u00fan permanece inalterado y los feminicidas son vistos como seres fuera de la normalidad, \u201ccasos patol\u00f3gicos\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El problema actual es muy grave, los feminicidios aumentan y el tratamiento que la prensa masiva hace de ellos no mejora las cosas. Aunque se los titule como \u201cfeminicidios\u201d, estos asesinatos siguen integrando el repertorio que nutre la espectacularizaci\u00f3n de la violencia y son presentados siempre en la secci\u00f3n policial de las noticias como un delito m\u00e1s (algo que se refuerza cuando el feminicida tiene antecedentes penales, dato que jam\u00e1s se omite). (1) La prensa no s\u00f3lo amplifica estos hechos, sino que adem\u00e1s contribuye a la pedagog\u00eda de la crueldad: abundan los detalles escabrosos sobre los cuerpos \u2013acribillados, mutilados, brutalmente golpeados, arrojados desde un balc\u00f3n\u2013 y las modalidades de los asesinatos. Es informaci\u00f3n basada en informes policiales y de expertos forenses que se presenta fuera del marco de las condiciones pol\u00edtico-sociales en que las muertes se producen. As\u00ed no se genera ninguna transformaci\u00f3n que se traduzca en una reducci\u00f3n de la violencia de g\u00e9nero, sino m\u00e1s bien lo contrario.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En Uruguay a las mujeres las matan los hombres y, en la mayor\u00eda de los casos, sus parejas. Resulta obvio decirlo, pero al rev\u00e9s no sucede. La mayor\u00eda de los feminicidios en este pa\u00eds se cometen en situaciones en que las mujeres han hecho denuncias por violencia y han tomado distancia de sus parejas. Eso que antes se llamaba \u201ccrimen pasional\u201d y hoy se titula \u201cfeminicidio\u201d es, en muchos casos, una reacci\u00f3n violenta contra quien decide abandonar o cambiar los t\u00e9rminos de la relaci\u00f3n amorosa (desigual) e impugna la jerarqu\u00eda simb\u00f3lica en la pareja (muchas veces tambi\u00e9n material). Es la intolerancia total a la desobediencia del orden de g\u00e9nero. No es contra las mujeres, sino contra su irreverencia, que desestabiliza las jerarqu\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La configuraci\u00f3n asim\u00e9trica de las relaciones afectivas es la base de este problema. Todas las relaciones sociales son desiguales en t\u00e9rminos de g\u00e9nero, por lo que tambi\u00e9n lo son las relaciones sexo-afectivas. Cuando la interrupci\u00f3n de la relaci\u00f3n es planteada por quien en el orden de g\u00e9nero ocupa un lugar subalterno, no siempre es aceptada de buen grado. En algunos casos, \u201cquedar\u00e1\u201d en violencia verbal o psicol\u00f3gica; en otros, trascender\u00e1 hacia la violencia f\u00edsica y puede concluir en la muerte. Los feminicidios cometidos por parejas son una expresi\u00f3n extrema de un comportamiento recurrente.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Antes de que se despliegue ese extremo hay todo un antecedente de comportamientos y representaciones que conforman y acompa\u00f1an ese mismo hilo. La vigilancia de la masculinidad entre pares varones suele ser muy estricta para asegurar un lugar de privilegio en el mundo de las emociones. Hoy se despliegan nuevas masculinidades y la independencia de las mujeres se torna un valor cada vez m\u00e1s importante, pero, al mismo tiempo, esto genera fuertes resistencias y hay quienes no soportan ver amenazado su poder. Este fortalecimiento de las mujeres no siempre ser\u00e1 aceptado. Algunos no lo tolerar\u00e1n, las mataran para que no sean de nadie m\u00e1s o les quitar\u00e1n a sus hijos para matarlas en vida.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La expresi\u00f3n extrema de este fen\u00f3meno se considera \u201cexcepcional\u201d, mientras que su expresi\u00f3n m\u00ednima se considera \u201cnormal\u201d o \u201cnatural\u201d. Nada de lo que se considere \u201cnatural\u201d, por tanto, ser\u00e1 objeto de cuestionamiento, por supuesto, y lo excepcional ser\u00e1 \u201cs\u00f3lo un desv\u00edo\u201d, esos casos de hombres que \u201cse vuelven locos\u201d. La violencia patriarcal continuar\u00e1 siendo poco considerada y su estatus estructural ser\u00e1 menospreciado. Las pocas medidas que se tomar\u00e1n ser\u00e1n s\u00f3lo aquellas para intervenir y castigar en las situaciones extremas, no para apostar a un cambio cultural profundo que produzca relaciones sim\u00e9tricas. Los feminicidios, considerados casos excepcionales, no provocar\u00e1n alarma, ni declaraciones oficiales del gobierno, ni celeridad en las investigaciones, ni la condena p\u00fablica.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El pa\u00eds estar\u00e1 de luto en los pr\u00f3ximos d\u00edas, no por los ni\u00f1os de 8 y 10 a\u00f1os que su padre mat\u00f3 en Rocha el domingo, no por la mujer a la que su marido arroj\u00f3 desde un s\u00e9ptimo piso el lunes, no por la mujer asesinada por su hijo en Tacuaremb\u00f3 el viernes, no por las dos mujeres a quienes roz\u00f3 la muerte, una terriblemente golpeada por su marido en Las Piedras y otra alcanzada por un disparo, sino por el asesinato de tres infantes de marina. Esto \u00faltimo, condenable e injusto, est\u00e1 tambi\u00e9n dentro del orden de lo posible, en la medida que el trabajo de los asesinados era, justamente, velar por el monopolio de la fuerza f\u00edsica del Estado. Lidiar con las armas y sus riesgos no era, en cambio, la funci\u00f3n de las mujeres asesinadas, lo que deber\u00eda subrayar el esc\u00e1ndalo de los femicidios.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El gobierno expres\u00f3 que \u201cno hab\u00eda palabras para describir la gravedad del caso\u201d, que los sentimientos eran de \u201cindignaci\u00f3n\u201d, \u201ctristeza\u201d y \u201cbronca\u201d. El gobierno llam\u00f3 por tel\u00e9fono a las familias para expresar su solidaridad y dar su p\u00e9same. S\u00ed, todo esto referido a los infantes de marina (2)\u00a0 en cuanto a las familias que en estos tres d\u00edas tienen a sus hijas, madres, hermanas o t\u00edas asesinadas u hospitalizadas, nada. Lo que sucede es que no todas las vidas son igualmente valiosas y, por tanto, no todas merecen ser lloradas.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La indignaci\u00f3n que tienen el movimiento feminista y quienes consideran que la violencia contra las mujeres es una de las peores pandemias actuales no pasa por la declaraci\u00f3n del luto nacional. De hecho, este es un ritual absolutamente patriarcal, destinado a las mujeres que se \u201cquedaban solas\u201d. El Estado no debe llorar los feminicidios, sino pedir perd\u00f3n, perd\u00f3n por no evitar las muertes de mujeres y ni\u00f1os, perd\u00f3n por reproducir la violencia patriarcal, perd\u00f3n por no asumir la responsabilidad de un imprescindible cambio cultural. No queremos que el Estado nos llore; queremos que intervenga para que no nos maten y que no reproduzca la violencia patriarcal, algo que hace cada vez que menosprecia la voz de las mujeres y resta estatus pol\u00edtico a la violencia de g\u00e9nero.<\/p>\n<p>*<b>Ana Laura de Giorgi<\/b> es doctora en Ciencias Sociales.<\/p>\n<p><strong><u>Notas <\/u><\/strong><\/p>\n<p>1) En los \u00faltimos d\u00edas, por ejemplo, se pusieron al mismo nivel una imputaci\u00f3n por tr\u00e1fico de armas de fuego y el asesinato de una mujer por su hijo en Tacuaremb\u00f3.<\/p>\n<p>2) Alude al brutal asesinato de tres j\u00f3venes infantes a manos de un ex militar ocurrido la semana pasada en una base de la Marina, aparentemente para robarles las armas y comprar drogas. El gobierno decret\u00f3 tres d\u00edas de \u201cduelo nacional\u201d por el hecho, recibiendo el apoyo de todos partidos pol\u00edticos con representaci\u00f3n parlamentaria. (Redacci\u00f3n Correspondencia de Prensa)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La expresi\u00f3n extrema de este fen\u00f3meno se considera \u201cexcepcional\u201d, mientras que su expresi\u00f3n m\u00ednima se considera \u201cnormal\u201d o \u201cnatural\u201d. 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