{"id":12241,"date":"2020-06-01T08:22:21","date_gmt":"2020-06-01T06:22:21","guid":{"rendered":"http:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=12241"},"modified":"2020-06-01T19:04:51","modified_gmt":"2020-06-01T17:04:51","slug":"analisis-lena-al-fuego-en-america-del-sur-una-realidad-potencialmente-explosiva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=12241","title":{"rendered":"Am\u00e9rica del Sur &#8211; Fragmentaci\u00f3n e incertidumbre. Un escenario potencialmente explosivo.   [Pablo Stefanoni]"},"content":{"rendered":"<p><strong>Un escenario de fragmentaci\u00f3n e incertidumbre<\/strong><\/p>\n<p><strong>Am\u00e9rica Latina se est\u00e1 convirtiendo en el nuevo epicentro de la pandemia. La llegada del coronavirus a los barrios marginales de la regi\u00f3n amenaza con avivar los problemas pol\u00edticos, econ\u00f3micos y sociales preexistentes. Con los matices propios de cada pa\u00eds, la crisis sanitaria podr\u00eda pronto derivar en una realidad tan inestable como explosiva.<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.eldiplo.org\/\">Le Monde Diplomatique<\/a>, Buenos Aires, junio 2020<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 1-6-2020<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u00bfAm\u00e9rica del Sur se encamina hacia una \u201cnueva normalidad\u201d o la pandemia de COVID-19 es solo un par\u00e9ntesis tr\u00e1gico en su \u201cnormalidad de siempre\u201d? \u00bfHabr\u00e1 efectos sociopol\u00edticos de envergadura o solo consecuencias pol\u00edticas de corto plazo? Es pronto para saberlo, pero una mirada a la regi\u00f3n muestra que la lucha contra la pandemia est\u00e1 atravesada por los problemas de siempre y las dificultades de siempre para enfrentarlos: sistemas sanitarios erosionados y muy desiguales de pa\u00eds a pa\u00eds, alt\u00edsima informalidad laboral, hacinamiento, capacidades estatales insuficientes, falta de respuestas a escala regional y creciente irrelevancia internacional. Seg\u00fan afirman funcionarios de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS), Am\u00e9rica Latina se est\u00e1 transformando en un nuevo epicentro de la pandemia.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Como respuesta al COVID-19, los gobiernos decidieron aplicar confinamientos \u2013con diferentes dosis de militarizaci\u00f3n\u2013, ayudas sociales \u2013incluyendo en algunos casos protoingresos b\u00e1sicos temporales\u2013, auxilio a negocios y empresas, y esfuerzos improvisados para poner al d\u00eda los hospitales y lugares de internaci\u00f3n de casos testados positivos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">A diferencia de Europa, podr\u00eda decirse que el dilema sudamericano no es estrictamente entre salud y econom\u00eda, sino entre salud y estallidos sociales. Se avecina un escenario aun peor del que antecedi\u00f3 a la pandemia, que ya era poco auspicioso: la Comisi\u00f3n Econ\u00f3mica para Am\u00e9rica Latina y el Caribe (CEPAL) prev\u00e9 una contracci\u00f3n del 5,3% del PIB regional y el Fondo Monetario Internacional (FMI) habla de una nueva \u201cd\u00e9cada perdida\u201d. A esto se suma, como consecuencia directa, un fuerte aumento del desempleo y de la desigualdad (1). Para complicar el panorama, la mayor\u00eda de los presidentes est\u00e1n lejos de contar con bases sociales de apoyo s\u00f3lidas para enfrentar nuevos ciclos de inestabilidad pol\u00edtica que, al menos hasta ahora, la pandemia hab\u00eda cancelado o al menos postergado, como en Chile, Bolivia o Colombia.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Las periferias de las grandes ciudades son territorios potencialmente explosivos. En estos densos espacios populares, la consigna \u201cquedate en casa\u201d choca contra las realidades cotidianas, no solo porque las familias ampliadas viven hacinadas y necesitan conseguir ingresos sino porque muchas de las cosas b\u00e1sicas que las clases medias hacen en su casa, como comer o acceder al agua, a menudo deben realizarse en espacios comunes por falta de recursos. Por eso, aunque de manera tard\u00eda, en el caso de las villas de emergencia en Argentina, el \u201cquedate en casa\u201d fue mutando a \u201cquedarse en el barrio\u201d, como forma de cuarentenas comunitarias sin planificaci\u00f3n, mientras se intenta aumentar de emergencia los testeos. \u201cEl aislamiento social en las favelas es inviable, tanto desde el punto de vista de la vivienda como desde el punto de vista de las formas de vida que, a diferencia de las clases medias y altas, tienen la costumbre de expandir la casa m\u00e1s all\u00e1 de sus paredes\u201d, apuntaba la Federa\u00e7\u00e3o de \u00d3rg\u00e3os para Assist\u00eancia Social e Educacional, una ONG brasile\u00f1a (2). Uno de los problemas de las cuarentenas latinoamericanas fue, precisamente, su inadaptaci\u00f3n a estas realidades.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Con una informalidad que alcanza a alrededor de la mitad de los trabajadores, las cuarentenas se volvieron flexibles de facto. Casi el 89% de los comerciantes sometidos a testeos r\u00e1pidos en el Mercado Mayorista de Frutas en Lima dieron positivo, en Bolivia y Chile hubo protestas en zonas populares y en Ecuador los manifestantes amenazaron con un \u201cnuevo octubre\u201d, en referencia a las violentas protestas de 2019 contra el aumento de los combustibles. Muchos anticipan una \u201ctragedia\u201d si el virus llega a los cerros de la ciudad de Valpara\u00edso, uno de los nuevos focos de COVID-19.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u201cCuando la pandemia de coronavirus se interne en los barrios populares de las grandes ciudades latinoamericanas, estar\u00e1 ingresando por vez primera en un mundo desconocido de pobreza profunda, hambre cr\u00f3nica, infra-viviendas sin agua y desocupaci\u00f3n estructural, en sectores ya afectados por el dengue y la tuberculosis\u201d, escribi\u00f3 el periodista uruguayo Ra\u00fal Zibechi. Al momento de escribir estas l\u00edneas ya se hab\u00eda internado, por ahora sin que podamos saber en qu\u00e9 dimensiones ni qu\u00e9 resultados lograr\u00e1n las pol\u00edticas p\u00fablicas, que, como vimos en el caso argentino, hicieron saltar todas las alarmas en las oficinas de los decisores pol\u00edticos.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Con el consumo no alcanz\u00f3<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Aunque resulta atractivo pensar la crisis actual como un clivaje progresismo\/neoliberalismo, la realidad, como suele ocurrir, \u201ces un poco m\u00e1s complicada\u201d. Sin duda, hubo reducciones significativas de la pobreza durante el \u201cgiro a la izquierda\u201d \u2013sobre todo en el primer lustro de la d\u00e9cada de 2000\u2013, especialmente por los aumentos del salario m\u00ednimo y las pol\u00edticas de transferencias directas de ingresos. Pero estas iniciativas no solo coincidieron con el boom de los commotidies sino que, a menudo, no tuvieron como contrapartida una mejora de las capacidades estatales y de los sistemas de protecci\u00f3n social. En el caso de Venezuela, el sistema de salud se hundi\u00f3 en una profunda crisis, en el marco del declive m\u00e1s amplio del modelo econ\u00f3mico y social bolivariano (3). En Bolivia, donde el manejo macroecon\u00f3mico estuvo en las ant\u00edpodas de Venezuela, e incluso se habl\u00f3 de \u201cmilagro econ\u00f3mico\u201d, con un crecimiento promedio del 5% anual, la salud fue una de las grandes asignaturas pendientes del gobierno de Evo Morales. Reci\u00e9n al final de su gesti\u00f3n, que termin\u00f3 abruptamente en medio de una crisis pol\u00edtica y un golpe de hecho de los militares, el presidente boliviano intent\u00f3 avanzar de manera desordenada y a las apuradas en la reforma de la salud por la presi\u00f3n social.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Brasil, otro ejemplo de \u201cinclusi\u00f3n social\u201d de dimensiones gigantescas bajo los gobiernos del Partido de los Trabajadores (PT), tambi\u00e9n muestra los l\u00edmites, en t\u00e9rminos de Estado de Bienestar, del modelo aplicado. La experta en protecci\u00f3n social Lena Lavinas lo sintetiz\u00f3 as\u00ed: \u201cEn el caso de Brasil, la pol\u00edtica social sirvi\u00f3 para consolidar el modelo de consumo socialdesarrollista, que consisti\u00f3 en promover la transici\u00f3n hacia una sociedad de consumo de masas a trav\u00e9s del acceso al sistema financiero. La novedad del modelo socialdesarrollista es la de haber instituido la l\u00f3gica de la financiarizaci\u00f3n en todo el sistema de protecci\u00f3n social, ya sea mediante el acceso al mercado de cr\u00e9dito, ya sea v\u00eda la expansi\u00f3n de los planes de salud privada, cr\u00e9dito educativo, etc. Fueron a\u00f1os de promoci\u00f3n de una agresiva estrategia de inclusi\u00f3n financiera\u201d (4). Entretanto, el sistema de salud p\u00fablico, subfinanciado por d\u00e9cadas, ahora entr\u00f3 en colapso.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En casi todos los casos, el ciclo progresista alent\u00f3 en mayor medida un modelo de acceso m\u00e1s democr\u00e1tico al consumo que la construcci\u00f3n de sistemas s\u00f3lidos de protecci\u00f3n social y bienes p\u00fablicos de calidad (como transporte, salud o vivienda). Muchos de estos d\u00e9ficits se agudizan ahora, en contextos pospopulistas en los que gobiernos con tintes restauracionistas y proyectos reaccionarios se han instalado en pa\u00edses como Brasil y Bolivia. O se expresaron, de manera m\u00e1s matizada, en el interregno de Mauricio Macri en Argentina.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Hoy asistimos en todo el mundo a un \u201csocialismo repentino\u201d producto del \u201cnerviosismo de los gobiernos\u201d, en las palabras no carentes de iron\u00eda de John Keane (5). Esto provoc\u00f3 que, con fe o sin ella, la mayor\u00eda de los gobiernos hayan relajado las ortodoxias fiscales y \u201cpuesto dinero\u201d en los bolsillos de empresas y personas. Si Alberto Fern\u00e1ndez decidi\u00f3 un pago \u00fanico de 10.000 pesos a trabajadores informales y monotributistas, Jair Bolsonaro aprob\u00f3 un ingreso b\u00e1sico de 600 reales (algo m\u00e1s de cien d\u00f3lares), durante tres meses, para los trabajadores informales. \u201cAs\u00ed tendr\u00e1n recursos para afrontar durante los pr\u00f3ximos tres meses la primera onda del impacto, la de la salud. Hay otra onda que nos amenaza y vendr\u00e1 de la desarticulaci\u00f3n econ\u00f3mica\u201d, dijo el ministro de Econom\u00eda, Paulo Guedes, un Chicago Boy que trabaj\u00f3 con asesores de Augusto Pinochet en los a\u00f1os 70 y hoy, ante la presi\u00f3n de la pandemia y de los militares, se muestra m\u00e1s flexible a abrir la canilla. Per\u00fa destin\u00f3 entre el 9% y el 12% de su PIB para ayudar a la gente que perdi\u00f3 su empleo (o autoempleo) y a las empresas que se quedaron sin ingresos a causa de la emergencia, lo cual no impidi\u00f3 que el pa\u00eds est\u00e9 cerca de los casi 4.000 muertos y el virus se expanda peligrosamente (6).<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>\u00bfY la pol\u00edtica?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Uno de los efectos de la pandemia fue sacar de las calles a quienes protestaban, postergar citas electorales y de acuerdo al caso despolarizar o crispar m\u00e1s el escenario pol\u00edtico. En el caso chileno, la pandemia de COVID-19 le dio aire a un Sebasti\u00e1n Pi\u00f1era que ven\u00eda transitando su mandato como un calvario frente a una insubordinaci\u00f3n social incombustible, uno de cuyos resultados fue ponerle fecha a un refer\u00e9ndum constitucional para reemplazar la Carta Magna de la dictadura de Pinochet. Pero si en una primera etapa Chile aparec\u00eda como un caso exitoso que legitimaba los confinamientos \u201cestrat\u00e9gicos\u201d y \u201cflexibles\u201d del gobierno, y la ocupaci\u00f3n de las calles por los militares, el agravamiento de la situaci\u00f3n lo llev\u00f3 a volver sobre sus pasos y decretar una cuarentena m\u00e1s dura. De esta forma, pudimos ver los l\u00edmites de una estrategia que busc\u00f3 combatir el coronavirus con muchos testeos y sin cuarentenas como la argentina. Quienes desde este lado de los Andes elogiaban la pol\u00edtica chilena debieron pasar r\u00e1pidamente a exaltar a Uruguay.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Tambi\u00e9n Bolivia vio \u201ccongelarse\u201d una situaci\u00f3n que se mov\u00eda a un ritmo pol\u00edtico fren\u00e9tico tras el derrocamiento de Evo Morales en noviembre del a\u00f1o pasado. La presidenta Jeanine \u00c1\u00f1ez se enfrenta a una erosi\u00f3n de su imagen producto de la gesti\u00f3n de la pandemia, que azota en mayor medida al Oriente del pa\u00eds, de donde proviene ella misma. Un caso de sobreprecios en la compra de respiradores llev\u00f3 a la renuncia y detenci\u00f3n en tiempo r\u00e9cord del ministro de Salud, Marcelo Navajas, y puso contra las cuerdas a un gobierno que no surgi\u00f3 del voto popular. Con alrededor del 30% de voto duro, el ex ministro de Econom\u00eda del gobierno de Evo Morales, Luis Arce Catacora, busca capitalizar el descontento mientras se discute el calendario electoral. Sin un clima social que reclame la vuelta del ex mandatario, actualmente exiliado en Buenos Aires, el Movimiento al Socialismo (MAS) buscar\u00e1 capitalizar su gesti\u00f3n de la econom\u00eda y sobreponerse a lo que ya antes de la crisis de noviembre se percib\u00eda como el agotamiento de una forma de ejercer el poder que dur\u00f3 una d\u00e9cada y media.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Mientras tanto, Brasil explica en gran medida el desalentador clima regional: alguna vez motor de la integraci\u00f3n sudamericana, hoy es un elefante en un bazar, gobernado por un presidente negacionista que pone en riesgo la propia convivencia republicana. Jair Bolsonaro navega tres crisis sobrepuestas: pol\u00edtica, econ\u00f3mica y sanitaria. Conspiraciones pol\u00edticas y judiciales tras la salida del gabinete del ministro estrella S\u00e9rgio Moro, una ca\u00edda estimada en alrededor del 5% del PIB (7), y cifras del coronavirus que rondan los 400.000 casos detectados y las 25.000 muertes ti\u00f1en una gesti\u00f3n que, como se\u00f1al\u00f3 Andr\u00e9 Singer, se basa en una \u201cradicalizaci\u00f3n permanente\u201d. Con un tercio de apoyo, Bolsonaro gestiona el gobierno en clave de \u201cguerra cultural\u201d. La ideologizaci\u00f3n del combate a la pandemia lo llev\u00f3 a ironizar, entre carcajadas, que \u201cla derecha toma cloroquina y la izquierda Tuba\u00edna\u201d, comparando el medicamento impulsado por el infect\u00f3logo franc\u00e9s Didier Raoult, por ahora con resultados muy cuestionados, con una gaseosa popular de San Pablo. Como sustrato, se observa una creciente influencia militar y una posible deriva autoritaria de un gobierno que es lo m\u00e1s parecido a la \u201cderecha alternativa\u201d en Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El caso de Venezuela es, como siempre, particular. Posiblemente por su aislamiento internacional previo, el pa\u00eds sigue sin ser golpeado severamente por la pandemia. Su \u201cnueva normalidad\u201d incorpora escasez de gasolina \u2013se invirti\u00f3 la direcci\u00f3n del contrabando: ahora es de Colombia hacia Venezuela\u2013, una dolarizaci\u00f3n de facto de la econom\u00eda y nuevas aventuras de la oposici\u00f3n, como el intento de \u201cdesembarco\u201d del 3 y 4 de mayo pasado, una rocambolesca operaci\u00f3n llevada adelante por una empresa de Miami con desertores de las Fuerzas Armadas bolivarianas cuyos coletazos podr\u00edan erosionar aun m\u00e1s el liderazgo de Juan Guaid\u00f3, el autodenominado \u201cpresidente encargado\u201d (8).<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En un escenario de fragmentaci\u00f3n e incertidumbre, Am\u00e9rica del Sur se enfrenta a una carencia de liderazgos con aspiraciones regionales as\u00ed como de visiones pol\u00edticas con proyecci\u00f3n hacia el futuro. En un mundo que, de un modo u otro, discutir\u00e1 formas de adaptaci\u00f3n al contexto pospand\u00e9mico, el agotamiento del \u201cgiro a la izquierda\u201d y el fracaso de las derechas neoliberales o \u201calternativas\u201d, posiblemente haga que la \u201cnueva normalidad\u201d sudamericana consista en respuestas coyunturales e improvisadas a una sumatoria de crisis, con riesgos renovados de inestabilidad social y pol\u00edtica, y \u201cpresidentes bomberos\u201d que intentar\u00e1n apagar los incendios. Mucho va a depender de la evoluci\u00f3n en nuestra regi\u00f3n de la \u201cgran pestilencia\u201d global, lo que, como estamos viendo depende de multiplicidad de variables y un poco de azar.<\/p>\n<p><strong><u>Notas<\/u><\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>\u201cAlicia B\u00e1rcena: \u2018Si no se toman medidas, la pobreza aumentar\u00eda en forma dram\u00e1tica en la regi\u00f3n\u2019\u201d, DW, 22-5-20.<\/li>\n<li>\u201cLa Covid-19 y la injusticia de la vida en las favelas y periferias urbanas de R\u00edo de Janeiro\u201d, OpenDemocracy.net, 24-4-20.<\/li>\n<li>Stefania Gozzer, \u201cC\u00f3mo la crisis de salud en Venezuela se puede convertir en un problema para los pa\u00edses de la regi\u00f3n, BBC, 26-2-19.<\/li>\n<li>Pablo Stefanoni, \u201cBrasil: pandemia, guerra cultural y precariedad\u201d, entrevista a Lena Lavinas, Nueva Sociedad, N\u00ba 287, Buenos Aires, mayo-junio de 2020.<\/li>\n<li>John Keane, \u201cLa democracia y la gran pestilencia\u201d, Letras Libres, M\u00e9xico-Madrid, 1-5-20.<\/li>\n<li>Cecilia Barr\u00eda, \u201cCoronavirus: los 10 pa\u00edses que m\u00e1s han gastado en enfrentar la pandemia (y c\u00f3mo se ubican los de Am\u00e9rica Latina)\u201d, BBC, 18-5-20.<\/li>\n<li>Cecilia Filas, \u201cPor el coronavirus, Brasil estima que el PBI podr\u00eda sufrir la peor ca\u00edda en 120 a\u00f1os\u201d, El Cronista, Buenos Aires, 13-5-20.<\/li>\n<li>Manuel Sutherland, \u201c\u00bfC\u00f3mo fue la parodia venezolana de Bah\u00eda de los Cochinos?\u201d, Nueva Sociedad, edici\u00f3n web, mayo de 2020, Nuso.org<\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Am\u00e9rica Latina se est\u00e1 convirtiendo en el nuevo epicentro de la pandemia. 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