{"id":12193,"date":"2020-05-25T20:43:56","date_gmt":"2020-05-25T18:43:56","guid":{"rendered":"http:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=12193"},"modified":"2020-05-25T21:04:42","modified_gmt":"2020-05-25T19:04:42","slug":"analisis-lecciones-que-no-debemos-olvidar-al-momento-de-un-posible-regreso-a-lo-anormal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=12193","title":{"rendered":"An\u00e1lisis &#8211; Lecciones que no debemos olvidar en el momento de un posible regreso a lo anormal.  [Alain Bihr]"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><a href=\"http:\/\/alencontre.org\/societe\/\">A l&#8217;encontre<\/a>, 20-5-2020<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Traducci\u00f3n de <a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 25-5-2020<\/strong><\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:justify;\">Incluso si, y sobre todo si la crisis global provocada por la pandemia de Covid-19 terminara dando lugar a un regreso al statu quo ante, lo que por el momento no es seguro, nos habr\u00e1 ense\u00f1ado algo sobre las necesidades (imperativos y urgencias) y las posibilidades (potencialidades y oportunidades) que contiene en s\u00ed la actual etapa de desarrollo del modo de producci\u00f3n capitalista. Lecciones que deben alimentar la reflexi\u00f3n cr\u00edtica de las fuerzas sociales que cuentan a\u00fan con los medios para abrir otros caminos, incluido el que puede conducir a su superaci\u00f3n por la v\u00eda revolucionaria. (1)<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:justify;\"><strong>1.<\/strong> La pandemia de Covid-19 causada por el virus SARS-CoV-2 forma parte de una larga serie de pandemias virales cuya frecuencia se ha visto acelerada en los \u00faltimos decenios. El VIH\/SIDA (que apareci\u00f3 en 1981), el S\u00edndrome Respiratorio Agudo Severo (SARS) entre noviembre de 2002 y julio de 2003 (provocado ya por un coronavirus, SARS-CoV), la gripe aviar en 2004 por el virus H5N1, la gripe por el virus H1N1 en 2009, el MERS-CoV que sigue causando estragos en el Medio Oriente desde 2012, la gripe aviar debida al virus H7N9 en 2013 -sin mencionar los brotes de \u00c9bola en \u00c1frica occidental y del Zika en el Brasil o el dengue, cuya presencia sigue extendi\u00e9ndose en todo el mundo- son los ejemplos m\u00e1s conocidos de algunas decenas de enfermedades emergentes o reemergentes. La hip\u00f3tesis m\u00e1s aceptada, y en la mayor\u00eda de los casos confirmada, es que se trata de zoonosis, provocadas por la transmisi\u00f3n de agentes infecciosos (esencialmente de naturaleza viral) de especies animales, salvajes o domesticadas, a los seres humanos. Es por eso que, los nombres de muchas de ellas se refieren a especies animales.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:justify;\">En el primer caso, la transmisi\u00f3n se ve favorecida por la presi\u00f3n que la especie humana ejerce sobre los entornos naturales, lo que multiplica las oportunidades de contacto entre esta \u00faltima y las especies de animales salvajes (mam\u00edferos, aves, serpientes, insectos, artr\u00f3podos) que viven en ellas. Este es a\u00fan m\u00e1s patente cuando se desata una especie de locura por la carne de estos animales. Pero, m\u00e1s ampliamente, es la destrucci\u00f3n de sus espacios ecol\u00f3gicos bajo el efecto de la deforestaci\u00f3n, causada por la extensi\u00f3n de los cultivos, el ganado, la miner\u00eda, el h\u00e1bitat, las carreteras y autopistas, etc., lo que obliga a estas especies a encontrar refugio en ambientes regularmente frecuentados o incluso permanentemente ocupados por el hombre. La multiplicaci\u00f3n de tales contactos favorece la transmisi\u00f3n de agentes que, aunque sean a menudo benignos en los animales salvajes en cuesti\u00f3n, pueden convertirse en pat\u00f3genos al pasar a los humanos. Tanto m\u00e1s cuanto que esas transmisiones inter especies son regularmente acompa\u00f1adas por mutaciones gen\u00e9ticas.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:justify;\">El segundo caso involucra, en particular, la cr\u00eda industrial de animales. Robert G. Wallace demostr\u00f3 c\u00f3mo la agroindustria capitalista contribuye de m\u00faltiples maneras a la generaci\u00f3n de pandemias virales dentro de la especie humana (2). El mecanismo es siempre el mismo: El agente infeccioso se encuentra originalmente albergado de forma benigna por una especie de animal salvaje. La probabilidad de que se transmita a los animales dom\u00e9sticos cuando est\u00e1n densamente concentrados en mega-explotaciones como las creadas por la agroindustria, por razones de econom\u00eda de escala y para conquistar mayores cuotas de mercado, es tanto m\u00e1s alta cuanto que la uniformidad de la especie y el aumento de la densidad de los animales as\u00ed criados son factores que debilitan las barreras inmunitarias. Adem\u00e1s, la frecuente ubicaci\u00f3n de estas mega-granjas cerca de zonas desfavorecidas de h\u00e1bitat popular, que le proporcionan el grueso de la mano de obra, como es el caso de las formaciones perif\u00e9ricas, especialmente las situadas en las regiones tropicales, favorece las zoonosis, que se propagan f\u00e1cilmente desde estas periferias a los centros urbanos, de los que pueden diseminarse a\u00fan m\u00e1s lejos. Adem\u00e1s, al globalizar el comercio, la agroindustria abre el paso a la propagaci\u00f3n mundial de esos virus, permitiendo as\u00ed oportunidades de transmisi\u00f3n intra e inter especies. Por \u00faltimo, a partir del momento en que el virus cuenta con esos recept\u00e1culos animales y humanos tan diversos, que por otra parte se renuevan constantemente, aumenta tambi\u00e9n la probabilidad de que se produzcan mutaciones gen\u00e9ticas en los virus transmitidos, favoreciendo as\u00ed la aparici\u00f3n de cepas pat\u00f3genas para el ser humano con grados diferentes de virulencia, en un per\u00edodo de tiempo muy breve. En resumen, en muchos sentidos, \u00abla agroindustria est\u00e1 en guerra contra la salud p\u00fablica\u00bb.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:justify;\">Las lecciones que podemos sacar son inmediatas y radicales. Si no se hace nada para acabar con estas pr\u00e1cticas destructivas, es seguro que otras pandemias similares, tal vez incluso m\u00e1s graves que la que estamos atravesando actualmente, se producir\u00e1n en los pr\u00f3ximos a\u00f1os. (3) En t\u00e9rminos m\u00e1s generales, la crisis actual es presagio de otras, y todas tendr\u00e1n las siguientes dos caracter\u00edsticas: su causa inmediata radicar\u00e1 en una u otra de las m\u00faltiples facetas del desastre ecol\u00f3gico mundial en el que nos ha sumido el capitalismo, y la vida de las poblaciones estar\u00e1 en juego a una escala que podr\u00eda ser planetaria. Por consiguiente, el movimiento revolucionario debe inscribir el problema ecol\u00f3gico, en todas sus dimensiones, en el centro de sus preocupaciones: la transformaci\u00f3n socialista de la sociedad ya no puede ser sino ecosocialista.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:justify;\">En lo inmediato, supone luchar para terminar con todas las actividades y pr\u00e1cticas anteriores que se han identificado como causas directas o indirectas de las pandemias. Entre ellas se encuentran la deforestaci\u00f3n y la destrucci\u00f3n de zonas silvestres, en particular en las \u00e1reas tropicales, y todo aquello que permite su desarrollo, incluida la expansi\u00f3n de la agricultura y la ganader\u00eda intensivas, que tambi\u00e9n son responsables de otros peligros para la salud p\u00fablica (uso masivo de fertilizantes y pesticidas artificiales, recurso a los OGM, etc.). Asimismo, hay que terminar con las explotaciones gigantescas a las que \u00e9stas han dado lugar, volviendo a las pr\u00e1cticas agr\u00edcolas, as\u00ed como a las pr\u00e1cticas de cultivo m\u00e1s generales, que sean a la vez menos extensas y menos intensivas y que tengan en cuenta esencialmente la biodiversidad animal y vegetal, en todos los niveles de la ocupaci\u00f3n humana de la Tierra, y m\u00e1s a\u00fan en las zonas de la Tierra que los seres humanos no ocupan de forma permanente. Tambi\u00e9n es necesario poner fin a la aberraci\u00f3n econ\u00f3mica y ecol\u00f3gica que consiste en ampliar los circuitos de distribuci\u00f3n de alimentos a un nivel planetario, favoreciendo los circuitos cortos y, por lo tanto, locales. Sin embargo, para que los cambios mencionados sean posibles deben ser modificadas de antemano las pr\u00e1cticas de consumo tambi\u00e9n deben modificarse en las fases posteriores, en particular una reducci\u00f3n del consumo de carne, cuyo aumento a nivel mundial sirve de fundamento y legitima la extensi\u00f3n e intensificaci\u00f3n de la ganader\u00eda. Porque la salud p\u00fablica tambi\u00e9n se juega en nuestra mesa.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:justify;\"><strong>2.<\/strong> Result\u00f3 imposible prevenir la actual pandemia porque las investigaciones cient\u00edficas realizadas a partir de pandemias anteriores (sobre todo el s\u00edndrome respiratorio agudo severo SARS en 2002-2003) fueron abandonadas r\u00e1pidamente en los a\u00f1os siguientes. En cuanto a la investigaci\u00f3n p\u00fablica, \u00e9sta ha sido afectada por la austeridad presupuestal, m\u00e1s severa a\u00fan despu\u00e9s de la crisis financiera de 2007-2009, que llev\u00f3 a la restricci\u00f3n e incluso a la supresi\u00f3n de la ya escasa financiaci\u00f3n de la investigaci\u00f3n p\u00fablica, tanto a nivel nacional como internacional (4). En cuanto a la investigaci\u00f3n privada, que opera en el marco de las empresas farmac\u00e9uticas privadas transnacionales, cuya principal preocupaci\u00f3n no es ciertamente la salud p\u00fablica sino la valorizaci\u00f3n m\u00e1xima de su capital (5), la misma tiene por definici\u00f3n poco inter\u00e9s y menos a\u00fan medios para el desarrollo de medicamentos o vacunas cuya rentabilidad es dudosa al ser necesarios largos para su desarrollo, adem\u00e1s de la incertidumbre en cuanto a la existencia de una demanda solvente, dado que se desconoce la probabilidad de recurrencia de tales episodios epid\u00e9micos o no. Sin embargo, en los \u00faltimos a\u00f1os se han alzado muchas voces, no s\u00f3lo por parte de los investigadores sino tambi\u00e9n por parte los aparatos de la polic\u00eda y del ej\u00e9rcito (6), para advertir a los l\u00edderes pol\u00edticos, en particular a los responsables de la salud p\u00fablica, sobre el riesgo y la casi certeza de tales recurrencias, sin que hayan obtenido resultado alguno. Y la actual pandemia ha demostrado a posteriori que ten\u00edan raz\u00f3n.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:justify;\">Sin embargo, si bien los investigadores preocupados por la lucha contra las recurrencias de las pandemias virales tienen buenas razones para indignarse, no ocurre lo mismo con algunos de sus colegas que han podido disponer claramente de los fondos necesarios y suficientes para lograr&#8230; amplificar la virulencia de algunos de esos virus, que sin embargo constituyen importantes amenazas para la salud p\u00fablica (7). En decenas de laboratorios de todo el mundo, en Europa, los Estados Unidos, Jap\u00f3n, China y Rusia, se est\u00e1n llevando a cabo investigaciones para producir estos virus \u00abmejorados\u00bb, cuyas \u00bb mejoras en la funci\u00f3n\u00bb (nombre oficial) se obtienen mediante la manipulaci\u00f3n gen\u00e9tica. As\u00ed, en 2011, dos vir\u00f3logos, Ron Fouchier y Yoshihiro Kawaoka, se hicieron conocer al anunciar que hab\u00edan mutado el virus de la gripe aviar H5N1, que se transmite naturalmente s\u00f3lo de las aves a los seres humanos, para que sea capaz de transmitirse directamente entre los seres humanos. Dos a\u00f1os despu\u00e9s, los mismos investigadores propusieron manipular el virus de la gripe aviar H7N9 de la misma manera. Todo ello con el pretexto de estudiar c\u00f3mo mutan tales virus pero tambi\u00e9n, m\u00e1s probablemente, para \u00abmejorar\u00bb los arsenales de guerra bacteriol\u00f3gica que poseen los estados mayores de los principales ej\u00e9rcitos, aunque declarando que nunca ser\u00e1n los primeros en utilizarlos&#8230; Si los cient\u00edficos mencionados est\u00e1n entre los muy pocos que admiten que realizan este tipo de manipulaci\u00f3n para crear Frankenvirus en sus tubos de ensayo, es evidente que no son los \u00fanicos: un laboratorio americano recre\u00f3 el virus de la famosa gripe espa\u00f1ola, que provoc\u00f3 entre cuarenta y cincuenta millones de v\u00edctimas entre 1918 y 1919.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:justify;\">A este inventario de los horrores cient\u00edficos en curso hay que agregar que, pese a todas las precauciones tomadas, el personal de los laboratorios que llevan a cabo este tipo de investigaciones no est\u00e1 al resguardo de contaminaciones, ni tampoco puede afirmarse que estos laboratorios est\u00e1n perfectamente aislados. En resumen, el virus que se manipula all\u00ed, haya sido o no \u00abmejorado\u00bb, puede llegar a salir del laboratorio y contaminar no s\u00f3lo al personal en cuesti\u00f3n, sino tambi\u00e9n a sus familiares, vecinos, a todas las personas que se encuentren en el camino, etc. Las fugas de este tipo se producen con la misma frecuencia que las fugas de las centrales nucleares, que tambi\u00e9n tienen la reputaci\u00f3n de ser perfectamente seguras, seg\u00fan los nucle\u00f3cratas. A tal punto que, tres veces en los \u00faltimos cinco a\u00f1os, las autoridades estadounidenses han tenido que suspender investigaciones de ese tipo en laboratorios bajo su supervisi\u00f3n debido a deficiencias en la seguridad (8).<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:justify;\">\u00bfQu\u00e9 lecciones se pueden extraer de lo anterior? Por una parte, es evidente que debe garantizarse la independencia de los investigadores tanto con respecto a la industria como al gobierno, mediante la asignaci\u00f3n de los fondos necesarios para las investigaciones consideradas necesarias o prioritarias desde el punto de vista de la defensa de la salud p\u00fablica. Pero por otra parte, en esta \u00e1rea como en cualquier otra, la investigaci\u00f3n cient\u00edfica es un asunto demasiado serio y precioso como para dejar su direcci\u00f3n y control s\u00f3lo a los cient\u00edficos, ya que se corre el riesgo de dar rienda suelta a los delirios de los Dr. Strangelove (Dr Ins\u00f3lito, referencia al personaje principal de la pel\u00edcula hom\u00f3nima de Stanley Kubrick de 1964, NdT) que puede haber en algunos de ellos, delirios a menudo alentados por los industriales y los gobiernos. La reconciliaci\u00f3n entre esos imperativos contradictorios debe buscarse a trav\u00e9s de la instituci\u00f3n de procedimientos democr\u00e1ticos de deliberaci\u00f3n y toma de decisiones sobre las investigaciones a efectuar y la financiaci\u00f3n de las mismas, con la participaci\u00f3n de los investigadores y tambi\u00e9n de los ciudadanos, que a menudo tienen un sentido agudo de las necesidades y urgencias en materia de enfermedades, ordinarias o excepcionales, para las que es necesario buscar tratamientos as\u00ed como las mejoras posibles a aportar a sus condiciones ordinarias de existencia.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:justify;\"><strong>3.<\/strong> La pandemia del Covid-19 se propag\u00f3 como un reguero de p\u00f3lvora gracias a los intercambios econ\u00f3micos transnacionales. La lecci\u00f3n que hay que sacar de esto es evidente: si se quiere evitar o al menos limitar y frenar la propagaci\u00f3n de esas pandemias, que muy probablemente se repitan en el futuro dadas las condiciones actuales, es necesario reducir la escala y la velocidad de esos intercambios reubicando las unidades productivas lo m\u00e1s cerca posible de las poblaciones cuyas necesidades se supone que deben satisfacer.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:justify;\">Pero a partir de las lecciones de la crisis actual, la prevenci\u00f3n de los efectos de las pandemias no es el \u00fanico argumento a favor de un cambio de ese tipo. La crisis ha puesto de manifiesto la extrema fragilidad de la infraestructura productiva creada por la transnacionalizaci\u00f3n del capital. Los m\u00e1s veteranos (incluido el autor de estas l\u00edneas) recordar\u00e1n, con cierta nostalgia, la capacidad de conflicto que los OE (trabajadores especializados), que trabajaban en las cadenas mecanizadas y taylorizadas de la industria fordista de los a\u00f1os sesenta y setenta, demostraron mediante la pr\u00e1ctica de lo que en su momento se denomin\u00f3 \u00abhuelgas del corcho\u00bb: bastaba con detener la producci\u00f3n en un taller determinado o en un segmento clave de las cadenas productivas para bloquear la producci\u00f3n en todos ellos. Ahora bien, con la intenci\u00f3n de liberarse en principio de esta capacidad proletaria de conflicto, la \u00abf\u00e1brica fluida, flexible, difusa y n\u00f3mada\u00bb posfordista no hizo otra cosa m\u00e1s que extender esta fragilidad al conjunto del planeta: basta con que, por alguna raz\u00f3n (cat\u00e1strofe natural, gran crisis sanitaria, guerra&#8230; o huelga), uno de los eslabones clave (un Estado, una regi\u00f3n, una zona industrial, a veces una simple empresa) de las \u00abcadenas de valor\u00bb mundiales se rompa moment\u00e1neamente para que toda la cadena se paralice. Aunque tales accidentes siempre son perjudiciales para la valorizaci\u00f3n del capital de esas cadenas, el impacto en el bienestar de las personas es escaso cuando esas cadenas producen bienes tan in\u00fatiles como el \u00faltimo i-Phone o la \u00faltima tableta, exceptuando, por supuesto, a los m\u00e1s adictos a esos aparatos\u2026(9)<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:justify;\">La situaci\u00f3n es diferente cuando se trata de necesidades b\u00e1sicas como los son los medicamentos, el gel hidroalcoh\u00f3lico, las m\u00e1scaras protectoras o los respiradores artificiales, que tanto hecho falta en las \u00faltimas semanas. Esto es precisamente lo que ha revelado la actual pandemia, recordando tambi\u00e9n que en Europa se ha producido una escasez repetida o incluso cr\u00f3nica de medicamentos en los \u00faltimos a\u00f1os: \u00abActualmente, s\u00f3lo el 22% de los medicamentos reembolsados (a trav\u00e9s de la Seguridad Social, NdT) en Francia se producen localmente &#8211; o sea el 17% de los medicamentos utilizados en los hospitales y el 2% de los medicamentos contra el c\u00e1ncer. Incluso en el caso de los de origen franc\u00e9s, la mayor\u00eda de las materias primas proceden del extranjero: China y la India representan el 61% de los centros de producci\u00f3n de sustancias activas\u00bb (10). Esta no es una situaci\u00f3n exclusivamente europea, sino que la encontramos tambi\u00e9n en Canad\u00e1 (11) y en los Estados Unidos (12), por ejemplo.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:justify;\">Dicho de otra manera, la pandemia actual ha puesto de manifiesto hasta qu\u00e9 punto la \u00abmundializaci\u00f3n\u00bb del capital ha debilitado el sistema de salud y afectado a la seguridad de las poblaciones al hacerlas dependientes de sistemas de producci\u00f3n e intercambio que est\u00e1n fuera de su propio control y fuera del control de las autoridades pol\u00edticas y las administraciones encargadas de la salud p\u00fablica (13). Si la seguridad alimentaria de las poblaciones ha llevado a que la producci\u00f3n agr\u00edcola sea excluida del conjunto de reglamentos de la Organizaci\u00f3n Mundial del Comercio (OMC) tras el fracaso del ciclo de negociaciones de Doha (2001-2006), lo mismo debe ocurrir con todo lo que se refiere a la seguridad sanitaria de esas mismas poblaciones. Y los mismos argumentos a favor de la agricultura local y los canales de distribuci\u00f3n cortos pueden y deben desarrollarse para \u00abrelocalizar\u00bb la producci\u00f3n de bienes y servicios necesarios para la salud p\u00fablica. La situaci\u00f3n creada por la actual pandemia ofrece la oportunidad de imponer esas medidas, lo que debemos aprovechar con urgencia. (14).<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:justify;\">El alegato a favor de la \u00abrelocalizaci\u00f3n\u00bb de las actividades productivas puede reforzarse tambi\u00e9n con dos argumentos adicionales, que van m\u00e1s all\u00e1 de las consideraciones de la actual pandemia, pero que no son ajenos a ella. Por una parte, la transnacionalizaci\u00f3n del capital se ha basado en la extensi\u00f3n e intensificaci\u00f3n del movimiento f\u00edsico (transporte) de bienes y personas, a veces en una medida verdaderamente aberrante (15), aunque \u00e9sta no sea la \u00fanica ni siquiera la principal dimensi\u00f3n. Recordemos en qu\u00e9 medida el transporte (tierra, mar, aire) es uno de los principales factores de la emisi\u00f3n de gases de efecto invernadero, especialmente el di\u00f3xido de carbono (CO2) procedente de la combusti\u00f3n de los hidrocarburos que utilizan como combustible (16). La \u00abmundializaci\u00f3n\u00bb de los intercambios es, por lo tanto, uno de los principales factores de la agravaci\u00f3n constante de la crisis clim\u00e1tica; y la \u00bb relocalizaci\u00f3n\u00bb de las actividades econ\u00f3micas es una de las principales condiciones para atenuar esta crisis. Aqu\u00ed encontramos el v\u00ednculo entre la pandemia actual y la crisis ecol\u00f3gica mundial, en la que nos ha embarcado la arrogancia capitalista del control de la Tierra.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:justify;\">Por otra parte, la \u00abrelocalizaci\u00f3n\u00bb de las actividades productivas es una condici\u00f3n que puede favorecer el control del aparato productivo por parte de la poblaci\u00f3n, algo necesario no s\u00f3lo en la producci\u00f3n de bienes y servicios de salud, como se ver\u00e1 m\u00e1s adelante. Este control implica obviamente la socializaci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n y la autogesti\u00f3n de las unidades productivas. Pero supone igualmente una planificaci\u00f3n democr\u00e1tica del conjunto de la producci\u00f3n social, para ajustar los medios disponibles en el trabajo muerto (medios de producci\u00f3n) y en el trabajo vivo (fuerzas de trabajo) a las necesidades sociales que hay que satisfacer, enumeradas por orden de prioridad, cuya definici\u00f3n deber\u00e1 ser objeto de deliberaciones y decisiones colectivas. Ahora bien, las dificultades inherentes a una democracia econ\u00f3mica de este tipo aumentan inevitablemente con la escala de la poblaci\u00f3n, su espacio de residencia, sus necesidades y con las unidades productivas a coordinar. Por lo tanto, las posibilidades de \u00e9xito son inversamente proporcionales a estos par\u00e1metros citados.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:justify;\">Para terminar, aclaremos que lo planteado anteriormente no constituye en modo alguno un alegato a favor de ning\u00fan tipo de autarqu\u00eda. Si bien sugerimos claramente que las sociedades humanas controlan a\u00fan m\u00e1s su destino en la medida en que cuentan y en que les basta con confiar en sus propias fuerzas, no abogamos por una sociedad que se repliegue sobre s\u00ed misma e ignore los beneficios de la solidaridad en todas sus formas, de acuerdo con los principios del federalismo libertario. Por lo tanto, defendemos una autonom\u00eda econ\u00f3mica, pol\u00edtica y cultural de las sociedades humanas, que no excluye las relaciones entre ellas, sino que las subordina a sus propias orientaciones internas y a sus principios de organizaci\u00f3n, lo que concuerda con el significado etimol\u00f3gico de la palabra autonom\u00eda.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:justify;\"><strong>4.<\/strong> La pandemia no pudo ser contenida en la escala y con la rapidez que hubiera sido posible y deseable debido a los fuertes recortes del gasto p\u00fablico en salud en las d\u00e9cadas anteriores. Aunque esto ya se ha documentado abundantemente en forma de numerosos testimonios, el macabro n\u00famero de decenas de miles de vidas sacrificadas deliberadamente por los sumos sacerdotes y los bajos cl\u00e9rigos de los ministerios, las administraciones y los organismos de salud p\u00fablica en el altar de la austeridad presupuestaria, a trav\u00e9s del cierre de instituciones y unidades de cuidados intensivos y la restricci\u00f3n de personal. Y esto, pese a las protestas y advertencias de ese mismo personal, que a menudo recibi\u00f3 como \u00fanica respuesta un silencio arrogante y despectivo y gases lacrim\u00f3genos. Todos los (ir)responsables del desastre que acabamos de vivir deben rendir cuentas, en el plano pol\u00edtico, por supuesto, pero tambi\u00e9n, si fuera posible, en el plano judicial (17).<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:justify;\">La lecci\u00f3n inmediata que podemos sacar es que hay que poner fin a esta austeridad, poner en marcha un vasto plan p\u00fablico para el sistema de salud, que incluya la cancelaci\u00f3n de la deuda de los hospitales, la reapertura de instalaciones y servicios cerrados, la contrataci\u00f3n masiva de personal y la reevaluaci\u00f3n de sus salarios, etc. (18). Pero la crisis sanitaria tambi\u00e9n revel\u00f3 que parte de la deficiencia del sistema de salud no se debe s\u00f3lo a la escasez de equipos y de personal, sino tambi\u00e9n a su naturaleza burocr\u00e1tica. En el caso franc\u00e9s, esto se refleja en particular en el hecho de que el conjunto del sistema de salud se centra en los hospitales p\u00fablicos o privados, y por lo tanto en la medicina curativa y especializada, en detrimento de las estructuras descentralizadas que practican la medicina preventiva y generalista (19). La reorganizaci\u00f3n del sistema de salud debe hacerse en torno a esas estructuras b\u00e1sicas, combinando los m\u00e9dicos generalistas y los auxiliares m\u00e9dicos, sin olvidar la participaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n involucrada por esas estructuras en su gesti\u00f3n. (20)<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:justify;\">Pero, m\u00e1s all\u00e1 de las deficiencias del sistema de salud, la crisis sanitaria provocada por la pandemia ha puesto de manifiesto muchas otras necesidades sociales a las que el capitalismo contempor\u00e1neo no responde o lo hace de manera muy mediocre. Empezando por la vivienda. La exigencia de que todo el mundo permanezca confinado en sus casas para frenar la pandemia revel\u00f3 r\u00e1pidamente el car\u00e1cter inhabitable de una parte importante de las viviendas sociales, en particular en las grandes urbanizaciones de los suburbios y las periferias urbanas. En Francia, en 2013 (\u00faltimas cifras conocidas), combinando todas las viviendas y todos los estatutos de los ocupantes, una quinta parte de los habitantes se quejaron de \u00absignos de humedad en ciertas paredes\u00bb, \u00abproblemas de aislamiento t\u00e9rmico de las paredes o el techo\u00bb y \u00abventanas que dejan pasar el aire de manera anormal\u00bb, mientras que casi uno de cada ocho tuvo que vivir en viviendas que dejaban menos de diez metros de distancia de sus vecinos de enfrente; casi una de cada seis viviendas colectivas estaba superpoblada, en comparaci\u00f3n con s\u00f3lo el 3% de las viviendas individuales; e incluso en las viviendas terminadas entre 1999 y 2013, casi uno de cada diez ocupantes ten\u00eda que soportar un aislamiento ac\u00fastico deficiente, m\u00e1s frecuentemente perjudicial por la noche que durante el d\u00eda, de nuevo con un fuerte contraste entre las viviendas individuales y colectivas y entre los hogares pobres y los acomodados (21).\u00a0 Un estudio m\u00e1s detallado probablemente revelar\u00eda muchas m\u00e1s fuentes de molestias. Por lo tanto, no es de extra\u00f1ar que, muy r\u00e1pidamente, el confinamiento se hiciera insoportable para una parte de la poblaci\u00f3n que vive en tan malas condiciones, que por lo tanto ocupaba el espacio p\u00fablico circundante, desafiando las prohibiciones oficiales y la polic\u00eda encargada de hacerlas cumplir, lo que dio lugar a m\u00faltiples incidentes, algunos de ellos mortales. La encuesta sobre vivienda del INSEE (Instituto Nacional de Estad\u00edsticas y Estudios Econ\u00f3micos, por sus siglas en franc\u00e9s) sigue centr\u00e1ndose principalmente en la vivienda ordinaria, abordando s\u00f3lo marginalmente la situaci\u00f3n de las personas sin hogar y las que est\u00e1n alojadas en prisiones o centros de detenci\u00f3n, cuyo confinamiento ha deteriorado a\u00fan m\u00e1s la situaci\u00f3n.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:justify;\">Se pueden hacer observaciones similares sobre otras necesidades sociales, que la actual pandemia ha puesto de manifiesto y sobre la negligencia o el desinter\u00e9s con que el capitalismo contempor\u00e1neo las ha tratado. As\u00ed pues, el confinamiento de la poblaci\u00f3n ha interrumpido abruptamente la educaci\u00f3n a todos los niveles. Sobre todo, la introducci\u00f3n apresurada de soluciones de educaci\u00f3n a distancia dej\u00f3 en claro que la educaci\u00f3n a distancia se encuentra todav\u00eda en su infancia, al menos dentro de la educaci\u00f3n p\u00fablica, y no ha sido dise\u00f1ada para que exista una articulaci\u00f3n con la ense\u00f1anza presencial, que sigue siendo indispensable y la \u00fanica manera de capacitar a los alumnos y estudiantes para utilizar los recursos en l\u00ednea. Las carencias de estos \u00faltimos constituye un obst\u00e1culo importante para la difusi\u00f3n de la educaci\u00f3n a distancia, as\u00ed como la existencia, en el otro extremo del circuito de comunicaci\u00f3n, de condiciones de trabajo en el hogar que permitan explotarla con buenos resultados; y esto se refleja en las malas condiciones de vivienda que tiene que soportar una parte de la poblaci\u00f3n. Lo mismo puede decirse del acceso a los bienes y servicios culturales; siguiendo con este ejemplo, la digitalizaci\u00f3n de los fondos de las bibliotecas p\u00fablicas y otros centros de documentaci\u00f3n sigue siendo insuficiente, o se encuentra ya abandonada pura y simplemente a las operaciones mercantiles: en 2018, el Proyecto Gutenberg hab\u00eda permitido digitalizar menos de sesenta mil obras, mientras que el a\u00f1o pasado, Google Books ya propon\u00eda unos cuarenta millones de obras, muchas de las cuales hab\u00edan sido simplemente saqueadas. (22)<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:justify;\">Entre las necesidades sociales m\u00e1s vitales se encuentra tambi\u00e9n el cuidado de las personas dependientes: ni\u00f1os peque\u00f1os, adultos con enfermedades de larga duraci\u00f3n, discapacitados o inv\u00e1lidos, ancianos, etc. En este caso tambi\u00e9n, el confinamiento y el cierre parcial de los servicios dedicados a estas personas han mostrado la precariedad de la situaci\u00f3n de algunos de ellos, en particular los ancianos a domicilio, atendidos gracias al esfuerzo de los profesionales de esos servicios y a la solidaridad familiar o vecinal, con el riesgo de contaminaci\u00f3n que eso conlleva. Una serie de improvisaciones que se\u00f1alan el estado miserable de la manera en que las necesidades sociales son satisfechas por un capitalismo que, adem\u00e1s, se enorgullece de haber llegado a una etapa de civilizaci\u00f3n humana plena.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:justify;\">Para completar el cuadro, las \u00faltimas semanas han mostrado la amplitud de las desigualdades sociales establecidas por la satisfacci\u00f3n de las necesidades sociales, as\u00ed como, m\u00e1s ampliamente, todos los aspectos de la existencia individual y colectiva bajo el capitalismo y, por consiguiente, la necesidad de luchar contra ellas (23). Sin poder enumerar los diversos ejemplos precedentes, es evidente que el significado del confinamiento no fue el mismo seg\u00fan que haya tenido lugar en una casa rural c\u00f3moda y agradable o en un apartamento social suburbano; o tambi\u00e9n, si el equipo inform\u00e1tico de la vivienda es apto para satisfacer los usos espec\u00edficos y simult\u00e1neos de cada uno de sus ocupantes o si, por el contrario, este equipo es inexistente o existe uno solo para todos los ocupantes del apartamento. En cuanto a las desigualdades entre hombres y mujeres en la divisi\u00f3n social del trabajo, quedaron claras especialmente en esta ocasi\u00f3n, al establecerse el cuidado como una emergencia social, as\u00ed como una virtud eminente: las mujeres estuvieron en primera l\u00ednea entre el personal del hospital y de Ehpad (Establecimiento Para Personas Mayores Dependientes, por sus siglas en franc\u00e9s) (24). Dada la persistente desigualdad en la divisi\u00f3n del trabajo dom\u00e9stico, una vez m\u00e1s, las mujeres, como esposas y madres, tuvieron que asumir el trabajo dom\u00e9stico adicional generado por el confinamiento de todos los miembros de sus hogares. Adem\u00e1s, fueron las principales v\u00edctimas del aumento de la violencia conyugal que tambi\u00e9n aument\u00f3 con el confinamiento (25). Y se pueden hacer observaciones similares con respecto a otras dimensiones de las desigualdades sociales, por ejemplo, aquellas entre grupos \u00e9tnicos o etno-racializados. (26)<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:justify;\"><strong>5<\/strong>. Una vez desencadenada, la gesti\u00f3n de la crisis sirvi\u00f3 para recordar que el Estado o Estados son y siguen siendo el \u00faltimo recurso para el capital. En este caso eminentemente cr\u00edtico, asumi\u00f3 esencialmente tres misiones. Por un lado, en lo inmediato, para salvar el capital poni\u00e9ndolo bajo perfusi\u00f3n financiera: Garantizando los pr\u00e9stamos que las empresas tuvieron que contraer para hacer frente a las p\u00e9rdidas de explotaci\u00f3n; aplazando los plazos de pago de sus contribuciones obligatorias (impuestos y cotizaciones sociales); asumiendo total o parcialmente el costo del paro t\u00e9cnico al que se vieron obligados sus asalariados; prolongando el per\u00edodo de derecho a determinadas prestaciones sociales (subsidios de desempleo) y el pago de los salarios de los funcionarios y otros empleados del Estado; concediendo subvenciones excepcionales directamente a las empresas y a los hogares (esto fue as\u00ed incluso en los Estados Unidos), etc. Sin duda, ma\u00f1ana habr\u00e1 otras subvenciones excepcionales, absorciones de deudas, nacionalizaciones, etc., sin hablar de los planes de relanzamiento que ser\u00e1n necesarios para impulsar la recuperaci\u00f3n (la reactivaci\u00f3n de la \u00abeconom\u00eda\u00bb) estimulando el consumo y la inversi\u00f3n, en particular en los sectores m\u00e1s afectados por el cierre (turismo, hoteles, restaurantes, teatros, transporte a\u00e9reo, etc.). Y todo eso a costa de un enorme d\u00e9ficit presupuestario y un fuerte aumento de la deuda p\u00fablica (en el sentido m\u00e1s amplio del t\u00e9rmino: la deuda de los Estados, las autoridades locales y las administraciones p\u00fablicas de bienestar social -no olvidemos el costo de la pandemia para el seguro de enfermedad-), sobre todo porque la contracci\u00f3n de la actividad productiva ha dado lugar a una contracci\u00f3n de los ingresos p\u00fablicos (principalmente impuestos indirectos perdidos y contribuciones sociales aplazadas o canceladas). Seg\u00fan el FMI, la deuda p\u00fablica podr\u00eda aumentar en un 13% del PIB mundial (27), o m\u00e1s de 10 billones de d\u00f3lares.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:justify;\">En su intento de rescate financiero del capital, los gobiernos fueron ayudados por una intervenci\u00f3n masiva de los bancos centrales. Algunos (el Banco de Inglaterra, el Banco de Jap\u00f3n) incluso los financiaron directamente. Los dem\u00e1s (la Reserva Federal de los Estados Unidos, el Banco Central Europeo) proporcionaron a los operadores financieros (principalmente bancos privados) la liquidez necesaria (atenuando as\u00ed el riesgo de una contracci\u00f3n del mercado interbancario) y ejercieron una presi\u00f3n a la baja sobre los tipos de inter\u00e9s mediante la compra masiva de bonos p\u00fablicos (pero tambi\u00e9n privados) en el mercado burs\u00e1til. Y hay que se\u00f1alarlo una vez m\u00e1s, contra todos los dogmas de la doctrina neoliberal, que hasta el d\u00eda antes se segu\u00edan afirmando como art\u00edculos de fe indiscutibles por aquellos que hoy fingen, al menos, ignorarlos, pero sin haber renunciado a ellos.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:justify;\">Por otra parte, los Estados hicieron todo lo posible para preservar el capital de las posibles influencias de las fuerzas anticapitalistas. Para ello, hcieron uso del bast\u00f3n, restringiendo el campo de las libertades p\u00fablicas de una manera hasta ahora in\u00e9dita (el confinamiento suspendi\u00f3, de jure y de facto, el ejercicio de las libertades de circulaci\u00f3n, reuni\u00f3n y manifestaci\u00f3n en todos los Estados en que se decret\u00f3), reduciendo el estado de derecho, pero tambi\u00e9n ampliando y multiplicando los objetivos y los medios de vigilancia y de control. (28) Pero tambi\u00e9n utilizaron incentivos, insistiendo en la ideolog\u00eda de (in)seguridad, utilizando el miedo o incluso el p\u00e1nico provocado por la pandemia, para suscitar o reforzar los reflejos \u00ablegitimistas\u00bb que pueden dar lugar a la Uni\u00f3n Sagrada y silenciar a los partidarios de la disidencia social y el conflicto pol\u00edtico, incluso gracias a la colaboraci\u00f3n activa de un sector de la poblaci\u00f3n que se entreg\u00f3 a la alegre perversidad de la denuncia, a veces incitada por las propias autoridades. As\u00ed, las llamadas democracias occidentales adoptaron en pocas semanas las mismas medidas de vigilancia de las poblaciones que sus dirigentes denunciaban como el sello de la dictadura ejercida por el llamado Partido Comunista Chino.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:justify;\">Por \u00faltimo, los Estados prepararon la vuelta a la \u00abnormalidad\u00bb y garantizaron ciertas condiciones para la salida de la crisis, en particular abriendo la v\u00eda a la agravaci\u00f3n de la explotaci\u00f3n (en particular a trav\u00e9s de las restricciones impuestas al derecho laboral: autorizaci\u00f3n para prolongar la jornada laboral, para flexibilizar la utilizaci\u00f3n de la mano de obra, etc.), sin definir su alcance y duraci\u00f3n de aplicaci\u00f3n, como en Francia, la suspensi\u00f3n del derecho de huelga, como en Portugal), a fin de compensar el d\u00e9ficit de ingresos de capital, y redobl\u00f3 la austeridad presupuestaria para hacer frente al aumento de la deuda p\u00fablica. Es significativa la ausencia de medidas coercitivas destinadas a frenar los despidos, m\u00e1s all\u00e1 de la cobertura parcial del desempleo t\u00e9cnico, lo que s\u00f3lo tuvo efecto de incentivo. Los gobiernos apostaron claramente por el efecto que el actual aumento del desempleo tendr\u00e1 en los pr\u00f3ximos meses para agravar el desequilibrio en las relaciones de fuerza entre el capital y el trabajo.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:justify;\">Sin embargo, al mismo tiempo, la gesti\u00f3n estatal de la crisis corre el riesgo de agravar las dificultades del capital, tanto a corto como a largo plazo. Por otra parte, toda continuaci\u00f3n y agravamiento de la austeridad fiscal (que implica recortes claros en los servicios colectivos y los servicios p\u00fablicos) mermar\u00e1 las posibilidades futuras del desarrollo capitalista, impidiendo en particular que se eviten los efectos de posibles pandemias a\u00fan m\u00e1s graves en un futuro pr\u00f3ximo. Dado que las mismas causas generan los mismos efectos, cualquier retorno al statu quo anterior corre el riesgo de crear las condiciones para nuevas pandemias y nuevas crisis mundiales, incluso peores que la que estamos atravesando.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:justify;\">Ahora bien, al haber sido asumida por los distintos Estados, la gesti\u00f3n de la crisis y sus consecuencias no han hecho sino agravar la distorsi\u00f3n entre una econom\u00eda capitalista \u00abmundializada\u00bb y los centros de poder que siguen siendo esencialmente nacionales y preocupados por los intereses nacionales, atrapados as\u00ed en rivalidades y conflictos entre s\u00ed y entre los conglomerados de capital que representan. De ah\u00ed la falta de solidaridad y cooperaci\u00f3n entre ellos en la gesti\u00f3n inmediata de la crisis, en su dimensi\u00f3n sanitaria pero tambi\u00e9n en sus aspectos econ\u00f3micos y financieros. Las rencillas entre los dirigentes de la zona euro, que no fueron capaces de ponerse de acuerdo sobre un m\u00ednimo de solidaridad financiera entre ellos (deudas p\u00fablicas mutualizadas), bajo la forma, por ejemplo, de emisi\u00f3n de obligaciones por parte de la Uni\u00f3n Europea como tal (eurobonds), nos han dado un mal ejemplo, sin \u00e1nimo de prejuzgar la puesta en marcha efectiva del plan de la Uni\u00f3n Europea de pedir prestado 500.000 millones de euros, propuesto el lunes 18 de mayo por el t\u00e1ndem Macron-Merkel.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:justify;\">Por \u00faltimo, este nuevo rescate del capital por parte del Estado, despu\u00e9s del de la crisis financiera de 2007-2009, ha llevado las deudas p\u00fablicas a un nivel tal que, incluso con una austeridad fiscal redoblada, corren el riesgo de hacerse insoportables, si no por parte de los Estados (sus contribuyentes), al menos por parte de sus acreedores. Por supuesto, una de las diferencias entre la deuda p\u00fablica y la privada es que la deuda p\u00fablica no est\u00e1 destinada a extinguirse: a su vencimiento, un pr\u00e9stamo anterior (en forma de una emisi\u00f3n de bonos) se reembolsa suscribiendo un nuevo pr\u00e9stamo (en forma de una nueva emisi\u00f3n de bonos), a menudo de los mismos acreedores. As\u00ed que, estrictamente hablando, el gobierno s\u00f3lo tiene que servir los intereses de su deuda y nunca su capital. Sin embargo, este inter\u00e9s no debe ser demasiado alto, de modo que el monto de la deuda no sea demasiado alto, ni tampoco la tasa de inter\u00e9s corriente. Sin embargo, cuando el monto de la deuda aumenta, por temor a un posible incumplimiento por parte del prestatario, los acreedores tienden a aumentar las tasas, incluida una prima de riesgo que aumenta en proporci\u00f3n a la deuda. Y cuando la tasa de endeudamiento supera la tasa de crecimiento del PIB, la deuda tiende a aumentar mec\u00e1nicamente, ya que su carga (los intereses a pagar) supera entonces los ingresos fiscales que, a menos que se aumente la carga fiscal, siguen la tasa de crecimiento del PIB, mientras que al mismo tiempo la capacidad de los gobiernos para impulsar este \u00faltimo se ve limitada por la carga de su deuda. Es en tal situaci\u00f3n que un n\u00famero creciente de Estados (incluyendo en Europa entre los Estados miembros de la zona euro, en particular Italia) pueden encontrarse en los pr\u00f3ximos a\u00f1os en tal situaci\u00f3n, teniendo que declararse en estado de suspensi\u00f3n de pagos, o incluso simplemente negarse a pagar su deuda; o proceder a una profunda reforma de la fiscalidad, gravando seriamente el capital, las rentas altas y las grandes fortunas, si no son capaces de presionar m\u00e1s a las rentas bajas y medias; o finalmente reactivar la inflaci\u00f3n para reembolsar a sus acreedores. (29) Estas soluciones son todas insatisfactorias desde el punto de vista de los intereses que se supone que estos Estados supuestamente defienden; porque, en todo caso, para salvar a los bancos, compa\u00f1\u00edas de seguros, fondos de inversi\u00f3n, fondos de pensiones, etc. que compran t\u00edtulos de deuda p\u00fablica, tendr\u00edan que desplumar a los ahorristas que poseen estos mismos t\u00edtulos y cuyos ahorros est\u00e1n centralizados por esos mismos inversores.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:justify;\">Sobre todo, lo que nos interesa aqu\u00ed por encima de todo, la gesti\u00f3n de la crisis por el Estado nos ha recordado que, dado que esta relaci\u00f3n social que es el capital ya no puede asegurar la reproducci\u00f3n social (la reproducci\u00f3n de la sociedad, las condiciones b\u00e1sicas de la vida social, empezando por mantener viva a la poblaci\u00f3n), es el Estado el que debe entrar (de nuevo) en escena, en primer lugar para salvar el capital, como ya lo hemos visto, pero tambi\u00e9n para preservar la sociedad en su conjunto. La crisis actual nos ha recordado que, en una sociedad fragmentada y dividida por el predominio del inter\u00e9s particular como lo es la sociedad capitalista, el inter\u00e9s general s\u00f3lo puede realizarse a trav\u00e9s y bajo la forma de este \u00f3rgano colocado en apariencia -pero tambi\u00e9n en parte en realidad- fuera y por encima de la sociedad que es el Estado. Y en este sentido, el Estado es factor y vector de otra l\u00f3gica econ\u00f3mica que la inmediatamente perseguida por el capital, caracterizada precisamente por la realizaci\u00f3n prioritaria del inter\u00e9s general, una organizaci\u00f3n de la producci\u00f3n social orientada a la satisfacci\u00f3n de las necesidades sociales y un c\u00e1lculo econ\u00f3mico que ignora la rentabilidad inmediata del mercado para organizarse \u00fanicamente sobre la base de consideraciones de las cantidades a producir y de los medios disponibles para producirlas; en resumen, m\u00e1s preocupado por el valor de uso que por el valor de cambio, puede\u00a0 llegar hasta la instituci\u00f3n del control de los precios o incluso de los precios administrados. (30)<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:justify;\">De esta manera, la necesidad de mantener las fuerzas productivas sociales, los medios de producci\u00f3n y la fuerza de trabajo, llev\u00f3 al Estado a abrir las compuertas del gasto p\u00fablico, apoyando a las empresas y a los hogares, sin preocuparse por el equilibrio del presupuesto o el aumento de la deuda p\u00fablica, suponiendo que hab\u00eda suficiente riqueza producida anteriormente (en forma de reservas monetarias) para asegurar el presente y preservar el futuro movilizando los logros del pasado (31). Del mismo modo, la necesidad de poner r\u00e1pidamente a disposici\u00f3n m\u00e1scaras y aparatos de respiraci\u00f3n dio lugar a requisiciones, as\u00ed como a la incitaci\u00f3n, o incluso la orden, de convertir talleres textiles o mec\u00e1nicos, aunque los logros hayan sido a menudo modestos y a veces, mediocres. Por el contrario, la necesidad de preservar el cuerpo social condujo a la paralizaci\u00f3n de toda producci\u00f3n no inmediatamente necesaria para la sociedad, arbitrando as\u00ed entre lo \u00fatil y lo f\u00fatil, si no entre lo ben\u00e9fico y lo perjudicial -a menudo, es cierto, bajo la presi\u00f3n de los trabajadores y las trabajadoras.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:justify;\">Esas lecciones no tienen nada de nuevo ni de sorprendente para quienes conocen la tradici\u00f3n socialista. Denunciadas com\u00fanmente como ideas viejas que datan del siglo XIX o ridiculizadas como si fueran restos de los naufragios de las experiencias socialistas, o as\u00ed llamadas, del siglo XX, acaban, sin embargo, de recordar su plena relevancia y validez. Tendremos que recordarlo en las pr\u00f3ximas crisis de la reproducci\u00f3n del capital, que no tardar\u00e1n en volver en cuanto \u00e9sta vuelva a su curso anterior. Tambi\u00e9n ser\u00e1 necesario recordar que no hay que confundir el socialismo con el estatismo; que la socializaci\u00f3n de la producci\u00f3n que se quiere lograr s\u00f3lo adopta la forma de estatizaci\u00f3n mientras se mantengan las relaciones capitalistas de producci\u00f3n; y que la superaci\u00f3n de estas \u00faltimas debe hacer que adopte otras formas, combinando la autogesti\u00f3n de las unidades de producci\u00f3n con la planificaci\u00f3n democr\u00e1tica de la producci\u00f3n en su conjunto.\u00a0<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:justify;\"><strong>6.<\/strong> La extrema fragilidad de la infraestructura productiva del capitalismo no s\u00f3lo se debe al car\u00e1cter transnacional que ha adquirido en los \u00faltimos decenios, mencionado anteriormente. La transnacionalizaci\u00f3n no ha hecho m\u00e1s que acentuar una fragilidad estructural derivada de la propiedad privada de los medios de producci\u00f3n social: al hecho de que estos medios de producci\u00f3n se ejecuten en y por empresas privadas, separadas entre s\u00ed e incluso parcialmente opuestas entre s\u00ed, vi\u00e9ndose a la misma vez obligadas a cooperar mediante el intercambio comercial de sus productos (bienes o servicios). Si ese intercambio se rompe, por una u otra raz\u00f3n, crisis sanitaria, crisis econ\u00f3mica o crisis pol\u00edtica, todo el aparato de producci\u00f3n colapsa. Le corresponde entonces al Estado hacerse cargo, siendo que \u00e9l mismo se encuentra estructuralmente impedido por su naturaleza burocr\u00e1tica y por los l\u00edmites que le impone la propiedad privada, que pretende preservar y hacer respetar. Por no hablar de la mediocridad habitual de los que gobiernan, tanto intelectual como moral (pues \u00bfexiste acaso una ambici\u00f3n m\u00e1s mediocre que la de querer gobernar a los hombres?), que son a su vez prisioneros de los intereses de clase que representan y de los intereses de los cuerpos a los que pertenecen, con todo lo que esto implica en t\u00e9rminos de barreras y anteojeras.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:justify;\">Si, a pesar de la fragilidad estructural de la infraestructura productiva del capitalismo y de los l\u00edmites de la acci\u00f3n paliativa del Estado, la crisis sanitaria y social no fue a\u00fan m\u00e1s grave, ello se debe a otro factor m\u00e1s: la capacidad de auto-actividad (auto movilizaci\u00f3n, auto organizaci\u00f3n, autogesti\u00f3n, etc.) de las \u00abpersonas\u00bb, que adopt\u00f3 muchas formas, originando diversas pr\u00e1cticas, todas ellas basadas, sin embargo, en los principios de autonom\u00eda (apoy\u00e1ndose en las propias fuerzas) y solidaridad (el \u00abnosotros\u00bb es m\u00e1s importante que el \u00abyo\u00bb). Esta capacidad de auto-actividad es la que a menudo habr\u00e1 impuesto, mediante el ejercicio del derecho a retirarse del lugar de trabajo por riesgo sanitario, a trav\u00e9s de la amenaza de huelga o el uso efectivo de la huelga, el cese de actividades productivas que no son esenciales para la continuaci\u00f3n de la vida social y la adopci\u00f3n de medidas de seguridad b\u00e1sicas para permitir la continuaci\u00f3n de las actividades productivas m\u00e1s esenciales. Esta pol\u00edtica es la que llev\u00f3 a algunas empresas, a los que trabajan por su propia cuenta y a los particulares a fabricar m\u00e1scaras protectoras cuando los poderes p\u00fablicos no pod\u00edan distribuirlas porque no hab\u00edan renovado ni protegido las existencias acumuladas anteriormente. Fue sobre todo la actividad propia del personal de enfermer\u00eda que, en los hospitales y en Ehpad, trat\u00f3 de compensar el trabajo extra, inventando medios improvisados (bolsas de basura como \u00abprotecciones\u00bb, m\u00e1scaras nasales como mascarillas, etc.), a trav\u00e9s de la reorganizaci\u00f3n de servicios enteros (para poder dejar lugares libres en reanimaci\u00f3n), pagando el precio del cansancio y del riesgo de contaminaci\u00f3n ante la falta de medios que ese mismo personal ven\u00eda denunciando desde hace tiempo. Esto llev\u00f3 a un m\u00e9dico de urgencias a decir: \u00abla sensaci\u00f3n del personal, de todas las categor\u00edas de personal, es que las administraciones no sirvieron para nada y que una cierta forma de autogesti\u00f3n basada en iniciativas individuales era la soluci\u00f3n correcta. Esto abre perspectivas de futuro en torno a un viejo lema que ya no parece tan anticuado: el poder para los trabajadores\u00bb (32). La auto-actividad tambi\u00e9n se encuentra en el principio de desarrollar pr\u00e1cticas de ayuda mutua entre vecinos (para las compras, el cuidado de los ni\u00f1os, etc.) y de asistencia a los m\u00e1s necesitados (33). Ese principio dio lugar tambi\u00e9n a un asombroso conjunto de manifestaciones y creaciones, algunas en apoyo del personal sanitario (como los conciertos de aplausos o los caceroleos en los balcones y ventanas al caer la noche), otras para denunciar ya sea de forma enfadada, humor\u00edstica u on\u00edrica, la negligencia y las mentiras de los gobernantes, otros denunciaban lo absurdo y la inhumanidad del sistema capitalista, algunos la angustia generada por la pandemia y el encierro, y otros exig\u00edan que se rindan cuentas cuando llegue el momento o manifestaban la voluntad de luchar para que esto no ocurra \u00abnunca m\u00e1s.\u00bb<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:justify;\">No debe sorprendernos el hecho que esta capacidad de auto-actividad se manifieste precisamente en un momento en que se est\u00e1 revelando la fragilidad de las relaciones de producci\u00f3n capitalistas y los l\u00edmites de la acci\u00f3n del Estado. Esto se debe a que, mientras el capital y el Estado funcionen normalmente, esta capacidad de auto-actividad permanece invisible, subterr\u00e1nea, al mismo tiempo reprimida, relegada e instrumentalizada por ellos. Es en el momento en que estas estructuras opresivas fallan que sale a la luz como la base misma de la vida social, su primer y \u00faltimo recurso. Por lo tanto, deberemos basarnos en ella en las pr\u00f3ximas crisis como la que acabamos de vivir y de la que a\u00fan no hemos salido, que se repetir\u00e1n inevitablemente con la vuelta a la \u00abnormalidad\u00bb, para amortiguar su impacto, pero tambi\u00e9n para tomar el camino de la emancipaci\u00f3n social.\u00a0 Porque el derrocamiento revolucionario del capitalismo no requiere, en \u00faltima instancia, otra cosa que el despliegue a escala de toda la vida social y la institucionalizaci\u00f3n en forma de estructuras adecuadas de esta capacidad de auto-actividad de la sociedad.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:justify;\"><strong>7<\/strong>. Para terminar, otra lecci\u00f3n que se puede extraer de la crisis actual define lo que est\u00e1 en juego en un cambio revolucionario. Al precipitarlas y radicalizarlas, esta crisis ha confirmado las tendencias de larga data y ya conocidas del capitalismo (34): su incapacidad para preservar incluso sus propias ganancias, ya sea en t\u00e9rminos de prosperidad material o de salud p\u00fablica, la constituci\u00f3n y consolidaci\u00f3n del espacio p\u00fablico (incluido el ejercicio de las libertades p\u00fablicas, as\u00ed como la simple libertad de moverse sin temor en la calle, de sentarse en la terraza de un caf\u00e9, de intercambiar palabras o sonrisas con los vecinos, apretones de manos y abrazos entre amigos) y la autonom\u00eda individual, el estado de derecho y la racionalidad. En otras palabras, ha revelado la amenaza mortal que su perpetuaci\u00f3n representa para la civilizaci\u00f3n humana, para la humanidad y el mundo vivo en general. En estas condiciones, el movimiento revolucionario debe presentarse en lo sucesivo como defensor no s\u00f3lo de los intereses del proletariado (que, sin embargo, constituye ya la mayor parte de la humanidad contempor\u00e1nea) sino, m\u00e1s ampliamente y m\u00e1s radicalmente, de los de la humanidad en su conjunto, entendida tanto en extensi\u00f3n como en comprensi\u00f3n.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:justify;\">La crisis actual nos habr\u00e1 hecho recordar que esta humanidad no est\u00e1 en la naturaleza como \u00abun imperio dentro de un imperio\u00bb (como lo dijo Spinoza) sino que es parte integrante de ella y por lo tanto dependiente de ella, lo que hace que el humanismo revolucionario debe ser tambi\u00e9n un naturalismo consumado. Aqu\u00ed encontramos una de las intuiciones del joven Marx:<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:justify;\">\u00abEl comunismo es la abolici\u00f3n positiva de la propiedad privada, de la alienaci\u00f3n humana y, por tanto, la apropiaci\u00f3n real de la naturaleza humana a trav\u00e9s del hombre y para el hombre. Es, pues, la vuelta del hombre mismo como ser social, es decir, realmente humano, una vuelta completa y consciente que asimila toda la riqueza del desarrollo anterior. El comunismo, como naturalismo plenamente desarrollado, es un humanismo y, como humanismo plenamente desarrollado, es un naturalismo. Es la resoluci\u00f3n definitiva del antagonismo entre el hombre y la naturaleza y entre el hombre y el hombre. Es la verdadera soluci\u00f3n del conflicto entre la existencia y la esencia, entre la objetivaci\u00f3n y la autoafirmaci\u00f3n, entre la libertad y la necesidad, entre el individuo y la especie. Es la soluci\u00f3n del dilema de la historia y sabe que es esta soluci\u00f3n.\u00bb (35)<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:justify;\"><strong><u>Notas<\/u><\/strong><\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">1) Algunas de estas lecciones retoman y profundizan las reflexiones ya esbozadas en mis dos art\u00edculos anteriores publicados en el sitio web A l&#8217;encontre,<a href=\"http:\/\/alencontre.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"> http:\/\/alencontre.org\/<\/a> , y en los siguientes: \u00abPor la socializaci\u00f3n del aparato de salud\u00bb, <a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/2020\/03\/19\/covid-19-por-la-socializacion-del-aparato-de-salud\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/2020\/03\/19\/covid-19-por-la-socializacion-del-aparato-de-salud\/, <\/a>\u00a0puesto en l\u00ednea el 19 de marzo de 2020; y \u00bb Covid-19: el horizonte despu\u00e9s de la crisis. Tres escenarios para explorar las posibilidades.\u00bb, <a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/2020\/04\/22\/claves-covid-19-el-horizonte-despues-de-la-crisis-tres-escenarios-para-explorar-las-posibilidades-alain-bihr\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/2020\/04\/22\/claves-covid-19-el-horizonte-despues-de-la-crisis-tres-escenarios-para-explorar-las-posibilidades-alain-bihr\/, <\/a>\u00a0puesto en l\u00ednea el 22 de abril. Y gracias a Charles-Andr\u00e9 Udry por sus sugerencias que me ayudaron a mejorar la calidad de este art\u00edculo.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">2) Robert G. Wallace, Big Farms Make Big Flu: Dispatches on Infectious Disease, Agribusiness, and the Nature of Science (Les grandes fermes donnent naissance aux grosses grippes. Essais sur la maladie infectieuse, l\u2019agrobusiness et la nature de la science), Monthly Review Press, New York, 2016. Pour la pr\u00e9sentation de ses th\u00e8ses, je me suis servi de Revue Chuang, \u00ab Contagion sociale: guerre de classe microbiologique en Chine \u00bb, Imprecor, n\u00b0672-673, mars-avril 2020, pages 16-17 ; de son interview \u00ab Where did coronavirus come from, and where will it take us? \u00bb (D\u2019o\u00f9 provient le coronavirus et vers quoi nous m\u00e8ne-t-il ?), <a href=\"http:\/\/unevenearth.org\/2020\/03\/where-did-coronavirus-come-from-and-where-will-it-take-us-an-interview-with-rob-wallace-author-of-big-farms-make-big-flu\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">http:\/\/unevenearth.org\/2020\/03\/where-did-coronavirus-come-from-and-where-will-it-take-us-an-interview-with-rob-wallace-author-of-big-farms-make-big-flu\/ <\/a>\u00a0mis en ligne le 12 mars 2020 ; et de Rob Wallace et alii, \u00abCovid-19 et les routes du capital \u00bb,<a href=\"https:\/\/www.contretemps.eu\/covid-19-routes-capital-wallace\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"> https:\/\/www.contretemps.eu\/covid-19-routes-capital-wallace\/<\/a> mis en ligne le 4 avril 2020.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">3) Son especialmente preocupantes los microbios y virus que contiene actualmente el permafrost, que pueden liberarse cuando \u00e9ste se descongele como consecuencia del calentamiento del planeta. Empezando por la viruela, que ha sido totalmente erradicada por la vacunaci\u00f3n.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">4) Cf. le t\u00e9moignage de Bruno Canard, \u00abEn d\u00e9laissant la recherche fondamentale, on a perdu beaucoup de temps\u00bb, L\u2019Humanit\u00e9, 19 mars 2020.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">5) Hasta el punto de provocar desastres sanitarios como el causado por el uso excesivo de antibi\u00f3ticos (lo que favoreci\u00f3 el desarrollo de microbios resistentes) o el causado por la prescripci\u00f3n infundada de opi\u00e1ceos en los Estados Unidos como analg\u00e9sicos (con los efectos de dependencia correspondientes), bajo la presi\u00f3n de los laboratorios farmac\u00e9uticos en ambos casos.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">6) Cf. Claude Angeli, \u00abL\u2019Internationale barbouze avait pr\u00e9vu la pand\u00e9mie\u00bb, Le Canard Encha\u00een\u00e9, 8 avril 2020.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">7) Les informations r\u00e9unies dans cet ali\u00e9na et le suivant proviennent de Pi\u00e8ces et main-d\u2019\u0153uvre, \u00ab Le virus \u00e0 venir et le retour \u00e0 l\u2019anormal \u00bb, <a href=\"http:\/\/www.piecesetmaindoeuvre.com\/spip.php?page=resume&amp;id_article=1287\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">http:\/\/www.piecesetmaindoeuvre.com\/spip.php?page=resume&amp;id_article=1287<\/a> mis en ligne le 26 avril 2020.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">8) Queda claro que informaciones como \u00e9sta pueden dar lugar a teor\u00edas de la conspiraci\u00f3n que se han venido difundiendo en las \u00faltimas semanas, llegano a decir que la actual pandemia es el resultado de una maniobra deliberada de las autoridades chinas. Si tal tesis es delirante, no lo es para quien la ve como el resultado accidental de una \u00abfuga\u00bb viral de uno de los laboratorios de Wuhan. Pero no hay necesidad de recurrir a tal hip\u00f3tesis, que es\u00a0 plausible, ya que el virus del SARS-CoV-2 existe en su estado natural.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">9) Saco este delicioso neologismo al grupo Pi\u00e8ces et main-d\u2019\u0153uvre.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">10) Coralie Hancock, \u00ab Pour comprendre la p\u00e9nurie de m\u00e9dicaments \u00bb, Science et vie, n\u00b01231, <a href=\"https:\/\/www.science-et-vie.com\/corps-et-sante\/les-cles-pour-comprendre-la-penurie-de-medicaments-54872\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/www.science-et-vie.com\/corps-et-sante\/les-cles-pour-comprendre-la-penurie-de-medicaments-54872<\/a>, consult\u00e9 le 11 mai 2020.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">11) Cf. <a href=\"https:\/\/www.penuriesdemedicamentscanada.ca\/?short=50\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/www.penuriesdemedicamentscanada.ca\/?short=50<\/a><\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">12) Cf. <a href=\"https:\/\/www.em-consulte.com\/en\/article\/698534\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/www.em-consulte.com\/en\/article\/698534<\/a> et <a href=\"https:\/\/www.usinenouvelle.com\/article\/une-penurie-alarmante-de-medicaments-aux-etats-unis.N158101\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/www.usinenouvelle.com\/article\/une-penurie-alarmante-de-medicaments-aux-etats-unis.N158101<\/a><\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">13) Se puede hacer una observaci\u00f3n similar con respecto a la seguridad alimentaria. En efecto, la industria alimentaria se ha globalizado tanto como las otras industrias, lo que ha perturbado las \u00abcadenas de valor\u00bb y ha privado a los agricultores y fabricantes de ciertos insumos (por ejemplo, la soja del Brasil para los ganaderos) o de sus mercados de exportaci\u00f3n tradicionales. Sin mencionar la escasez de mano de obra de temporada, que muy a menudo es mano de obra inmigrante.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">14) Utilizo los t\u00e9rminos reubicaci\u00f3n y reubicaci\u00f3n de nuevo por no haber encontrado un t\u00e9rmino mejor, aunque pueden dar lugar a confusi\u00f3n y discusi\u00f3n, por lo que los he puesto entre comillas. La escala espacial a la que se refieren no es la de la localidad geogr\u00e1fica o administrativa. Uno de los efectos de la \u00abmundializaci\u00f3n\u00bb ha sido el de alterar (expandir pero tambi\u00e9n contraer) las escalas anteriores, cambiando sus dimensiones, despoj\u00e1ndolas as\u00ed de cualquier apariencia de naturalidad y revelando su naturaleza de construcciones sociales. Las dimensiones de los \u00ablugares\u00bb que delimitar\u00e1n los espacios dentro de los cuales se \u00abreubicar\u00e1n\u00bb las actividades productivas se definir\u00e1n esencialmente por las decisiones de sus ocupantes (habitantes) seg\u00fan el per\u00edmetro dentro del cual pueden y quieren ejercer su soberan\u00eda (su poder sobre sus condiciones materiales e institucionales de existencia).<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">15) Esto es particularmente cierto en el sector agroalimentario: muchos de nuestros productos alimenticios viajan cientos e incluso miles de kil\u00f3metros desde el lugar donde se produce su materia prima vegetal o animal hasta nuestros platos, y cuanto mayor es la distancia, m\u00e1s transformaciones hay. V\u00e9ase Gilles Grolleau, Lucie Sirieix y Burkhard Schaer, \u00abLes kilom\u00e8tres alimentaires: de la compr\u00e9hension du concept \u00e0 la complexit\u00e9 de la r\u00e9alit\u00e9\u00bb, Revue d\u2019\u00e9conomie r\u00e9gionale &amp; urbaine, 2010, n\u00b05, en ligne: <a href=\"https:\/\/www.cairn.info\/revue-d-economie-regionale-et-urbaine-2010-5-page-899.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/www.cairn.info\/revue-d-economie-regionale-et-urbaine-2010-5-page-899.htm<\/a><\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">16) Leur contribution est de l\u2019ordre de 22 % au niveau de l\u2019Union europ\u00e9enne ; cf. <a href=\"https:\/\/www.ecologique-solidaire.gouv.fr\/sites\/default\/files\/OPSTE43F\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/www.ecologique-solidaire.gouv.fr\/sites\/default\/files\/OPSTE43F<\/a> .pdf, p age 1 \u00a0\u00a0Elle est de l\u2019ordre de 24 % au niveau mondial ; cf. <a href=\"https:\/\/www.statistiques.developpement-durable.gouv.fr\/sites\/default\/files\/2019-05\/datalab-46-chiffres-cles-du-climat-edition-2019-novembre2018\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/www.statistiques.developpement-durable.gouv.fr\/sites\/default\/files\/2019-05\/datalab-46-chiffres-cles-du-climat-edition-2019-novembre2018.<\/a> pdf, page 32.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">17) Cf. Benjamin Markowicz, \u00ab Responsabilit\u00e9 p\u00e9nale des ministres devant la Cour de justice de la R\u00e9publique, l\u2019\u201caffaire du Covid-19\u201d: les d\u00e9s sont-ils pip\u00e9s ? \u00bb, <a href=\"https:\/\/www.village-justice.com\/articles\/responsabilite-penale-des-ministres-devant-cour-justice-republique-affaire,35051.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/www.village-justice.com\/articles\/responsabilite-penale-des-ministres-devant-cour-justice-republique-affaire,35051.html<\/a> mis en ligne le 30 avril 2020.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">18) Cf. \u00ab Pour une socialisation de l\u2019appareil sanitaire \u00bb, op.cit..<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">19) Al sistema de salud franc\u00e9s centrado en el hospital le debemos, por ejemplo, el hecho de haber tenido que esperar hasta el 1 de abril para que se contabilizaran las v\u00edctimas del Covid-19 en\u00a0 los Ehpad.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">20) La mejora del estado de salud de la poblaci\u00f3n exigir\u00eda muchas otras acciones y medidas, empezando por la mejora de las condiciones de trabajo, cuyo estado mediocre provoca enfermedades profesionales y accidentes laborales (sobre todo en el sector de la construcci\u00f3n y las obras p\u00fablicas), una reducci\u00f3n dr\u00e1stica de la contaminaci\u00f3n de los elementos naturales (aire, agua, suelo), una verdadera pol\u00edtica sanitaria en materia de higiene alimentaria, etc.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">21) Cf. Anne Laferr\u00e8re, Erwan Pouliquen et Catherine Rougerie (coord.), Les conditions de logement en France. Edition 2017, Insee, Paris, 2007, pages 141, 145, 147. En ligne: <a href=\"https:\/\/www.insee.fr\/fr\/statistiques\/2586377\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/www.insee.fr\/fr\/statistiques\/2586377<\/a>.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">22) Cf. respectivement <a href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Project_Gutenberg\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Project_Gutenberg <\/a>\u00a0et https:\/\/ <a href=\"http:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">en.wikipedia.org\/wiki\/<\/a> Google_Books \u00a0<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">23) Tambi\u00e9n habr\u00e1 revelado hasta qu\u00e9 punto estas desigualdades generan pobreza y miseria, incluidos los aspectos m\u00e1s vitales. Cf. par exemple Jean Tortrat, \u00ab La faim sur Clichy-sous-Bois-Montfermeil \u00bb, Un virus tr\u00e8s politique, n\u00b06, Syllepse, \u00e9dition du 4 mai 2020, pages 138-140, en ligne: <a href=\"http:\/\/www.syllepse.net\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">www.syllepse.net <\/a>\u00a0.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">24) En Francia, el 78% de del personal hospitalario es femenino.; cf. <a href=\"https:\/\/www.fonction-publique.gouv.fr\/files\/files\/publications\/rapport_annuel\/CC-egalite-2017\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/www.fonction-publique.gouv.fr\/files\/files\/publications\/rapport_annuel\/CC-egalite-2017<\/a> .pdf. Et le personnel des Ehpad est f\u00e9minis\u00e9 de 87 \u00e0 89 % ; cf. <a href=\"https:\/\/www.rc-humanrecruitment.com\/booster-parite-diversite-ehpad-2\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/www.rc-humanrecruitment.com\/booster-parite-diversite-ehpad-2\/<\/a><\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">25) Cf. Sandra Lorenzo, \u00ab Face au coronavirus et au confinement, pourquoi les femmes paient un si lourd tribut \u00bb, Huffingtonpost, 10 mai 2020,<a href=\"https:\/\/www.huffingtonpost.fr\/entry\/face-au-coronavirus-et-au-confinement-pourquoi-les-femmes-paient-un-si-lourd-tribut_fr_5eb2a7d9c5b6cd82c94971ef\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"> https:\/\/www.huffingtonpost.fr\/entry\/face-au-coronavirus-et-au-confinement-pourquoi-les-femmes-paient-un-si-lourd-tribut_fr_5eb2a7d9c5b6cd82c94971ef<\/a><\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">26) Cf. Collectif afrof\u00e9ministe Mwasi, \u00ab Coronavirus, racisme d\u2019\u00c9tat et n\u00e9olib\u00e9ralisme \u00e0 la fran\u00e7aise \u00bb, Un virus tr\u00e8s politique, n\u00b06, op. cit., pages 221-225 ; et \u00ab In\u00e9galit\u00e9s socio-raciales et coronavirus \u00bb, De facto, n\u00b019, mai 2020, en ligne: <a href=\"http:\/\/icmigrations.fr\/defacto\/defacto-019\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">http:\/\/icmigrations.fr\/defacto\/defacto-019\/<\/a><\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">27) Gr\u00e9goire Normand, \u00ab Covid-19: le FMI anticipe une forte hausse de la dette publique mondiale \u00bb, La Tribune, 15 avril 2020, en ligne: <a href=\"https:\/\/www.latribune.fr\/economie\/international\/covid-19-le-fmi-anticipe-une-forte-hausse-de-la-dette-mondiale-845124.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/www.latribune.fr\/economie\/international\/covid-19-le-fmi-anticipe-une-forte-hausse-de-la-dette-mondiale-845124.html<\/a><\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">28) Cf. la aplicaci\u00f3n, real o prevista, del reconocimiento facial digital o el seguimiento informatizado de los movimientos individuales mediante brazaletes electr\u00f3nicos o tel\u00e9fonos inteligentes, para el mayor beneficio potencial de los partidarios de la extracci\u00f3n de datos o la explotaci\u00f3n informatizada de datos digitales, en primer lugar los servicios de polic\u00eda pero tambi\u00e9n las Gafam.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">29) Para m\u00e1s detalles sobre esas y otras opciones, cf. Laurent Cordonnier, \u00ab Qui va payer la dette publique ? \u00bb, Le Monde Diplomatique, mai 2020 ; Christian Chavagneux, \u00ab Qui va payer les dettes de la crise ? \u00bb, Alternatives \u00c9conomiques, n\u00b0401, mai 2020 ; Michel Husson, \u00ab L\u2019\u00e9conomie mondiale en plein chaos \u00bb, <a href=\"http:\/\/alencontre.org\/laune\/leconomie-mondiale-en-plein-chaos\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">http:\/\/alencontre.org\/laune\/leconomie-mondiale-en-plein-chaos.<\/a> mis en ligne le 17 mai 2020 ; et Fran\u00e7ois Chensais, \u00ab Rapport politique entre capital et travail et r\u00e8glement de la dette publique \u00bb, <a href=\"http:\/\/alencontre.org\/europe\/france\/france-rapports-politiques-entre-capital-et-travail-et-reglement-de-la-dette-publique\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">http:\/\/alencontre.org\/europe\/france\/france-rapports-politiques-entre-capital-et-travail-et-reglement-de-la-dette-publique.<\/a> html mis en ligne le 19 mai 2020.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">30) Pero esto sucede en otras circunstancias de peligro, como las guerras. Para comparar, cf. Thomas Irace et Ulysse Lojkine, \u00ab \u00c9conomie de pand\u00e9mie, \u00e9conomie de guerre \u00bb, <a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/fr\/2020\/05\/12\/economie-de-pandemie-economie-de-guerre\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/legrandcontinent.eu\/fr\/2020\/05\/12\/economie-de-pandemie-economie-de-guerre\/, <\/a>\u00a0mis en ligne le 12 mai 2020. Merci \u00e0 Michel Husson de m\u2019avoir signal\u00e9 cet article.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">31) Por supuesto, todo el problema consiste en saber c\u00f3mo el Estado moviliza esas reservas: recaud\u00e1ndolas bajo forma de impuestos o tom\u00e1ndolas prestadas a sus titulares. En ambos casos, sin embargo, es gracias a estas reservas, una acumulaci\u00f3n de la riqueza producida anteriormente, que el presente y el futuro han sido asegurados y preservados.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">32) Un virus tr\u00e8s politique, n\u00b07, Syllepse, \u00e9dition du 11 mai 2020, pages 5-6, en ligne: <a href=\"http:\/\/www.syllepse.net\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">www.syllepse.net \u00a0<\/a>\u00a0.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">33) Estas pr\u00e1cticas de ayuda mutua llegaron hasta un comienzo de federalizaci\u00f3n.: cf. en France, le r\u00e9seau Covid-entraide, \u00a0<a href=\"https:\/\/covid-entraide.fr\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/covid-entraide.fr\/<\/a> ; au Br\u00e9sil, le r\u00e9seau Resocie <a href=\"https:\/\/resocie.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/resocie.org\/<\/a>; en Espagne, le r\u00e9seau Reas <a href=\"https:\/\/www.reasred.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/www.reasred.org\/<\/a> ; etc.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">34) Cf. \u00ab Prendre au mot la dimension mortif\u00e8re du capitalisme \u00bb, <a href=\"https:\/\/alencontre.org\/debats\/prendre-au-mot-la-dimension-mortifere-du-capitalisme\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/alencontre.org\/debats\/prendre-au-mot-la-dimension-mortifere-du-capitalisme.<\/a> html mis en ligne le 9 juin 2010.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">35 Marx, Manuscrits de 1844, Paris, Les \u00c9ditions Sociales, 1972, en ligne: <a href=\"http:\/\/classiques.uqac.ca\/classiques\/Marx_karl\/manuscrits_1844\/Manuscrits_1844\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">http:\/\/classiques.uqac.ca\/classiques\/Marx_karl\/manuscrits_1844\/Manuscrits_1844.<\/a> pdf, pages 81-82.<\/p><p>&nbsp;<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para terminar, otra lecci\u00f3n que se puede extraer de la crisis actual define lo que est\u00e1 en juego en un cambio revolucionario. Al precipitarlas y radicalizarlas, esta crisis ha confirmado las tendencias de larga data y ya conocidas del capitalismo: su incapacidad para preservar incluso sus propias ganancias, ya sea en t\u00e9rminos de prosperidad material o de salud p\u00fablica, la constituci\u00f3n y consolidaci\u00f3n del espacio p\u00fablico (incluido el ejercicio de las libertades p\u00fablicas, as\u00ed como la simple libertad de moverse sin temor en la calle, de sentarse en la terraza de un caf\u00e9, de intercambiar palabras o sonrisas con los vecinos, apretones de manos y abrazos entre amigos) y la autonom\u00eda individual, el estado de derecho y la racionalidad&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":12200,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_wpcom_ai_launchpad_first_post":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[2127],"tags":[374,1342991],"class_list":["post-12193","post","type-post","status-publish","format-aside","has-post-thumbnail","hentry","category-salud","tag-ideas","tag-mundializacion","post_format-post-format-aside","fallback-thumbnail"],"jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-3aF","amp_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/anc3a1lisis2505.jpg?fit=640%2C350&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12193","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12193"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12193\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12202,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12193\/revisions\/12202"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/12200"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12193"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12193"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12193"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}